“La privacidad en las redes sociales”
Integrantes:
Gianfranco Garone (103454)
Leandro Park (102355)
Gastón Peralta (073321)
Índice
Introducción ……… 2
Términos y condiciones ……… 3
Entrevista a estudiantes ……… 4-5
Almacenamiento de datos personales de Facebook ……… 5-6
Privacidad e intimidad ……… 7
Normativas y políticas de privacidad .……...………... 8-11
Conclusión ……… 12
Fuentes ……… 13
Introducción
Internet ocupa un gran protagonismo en la sociedad actual, tanto en el ámbito laboral como en el personal. La esfera digital se ha convertido en un lugar de reunión en el que no sólo encontramos toda la información que necesitamos, sino que además realizamos aportaciones personales, precisamente por el carácter interactivo que fomenta la red. Es entonces cuando aparece la preocupación por la imagen digital, y más concretamente, por la huella digital. Ya no se trata sólo de qué datos hay de una persona en el plano virtual, sino de qué tipo de privacidad existe y qué medidas se pueden adoptar tanto para preservarla como para reivindicarla. El problema vinculado a la comunicación en las redes sociales abordada en este trabajo, está directamente relacionado con la pérdida de la privacidad de los individuos de la sociedad actual, a lo que se llega, según nuestra hipótesis a causa de la utilización de estas redes. Este trabajo busca realizar una descripción del espacio público digital y de la situación de la privacidad en Internet desde la perspectiva del usuario, centrándose en la protección de datos personales. Reconociendo la amplitud y variedad de redes existentes en el mundo virtual, decidimos enfocarnos principalmente en Facebook, como caso particular para sostener las hipótesis.
Para comenzar a explorar en profundidad el tema, primero debemos entender el concepto de privacidad , y para esto es necesario conocer su definición: “Es la parte más interior o profunda de la vida de una persona, que comprende sus sentimientos, vida familiar o relaciones de amistad. La privacidad consiste en un entendimiento colectivo sobre las barreras y limitaciones de una situación dada y el conocer el modo en el que operar dentro de ellas.” Editores varios (2018). Wikipedia. Leyendo esta definición, parecería que la información que los usuarios publican en Facebook es algo que queda únicamente al alcance del círculo social que el mismo usuario elige, pero Facebook se aprovecha de la falta de atención de las personas al momento de aceptar los términos y condiciones de privacidad, ya que avisa a los usuarios que sus datos podrán y serán utilizados por empresas u organizaciones externas con fines de obtener
datos estadísticos o de mostrar publicidades comerciales relacionadas a los intereses de cada usuario.
Términos y condiciones
La mayoría de los servicios de redes sociales y las aplicaciones de internet instaladas en nuestras computadoras y dispositivos móviles no sirven solamente para comunicarnos y consumir contenidos a través de internet. Estos fueron diseñados además para generar información sobre el comportamiento de sus usuarios, registrando todo el tiempo: dónde nos ubicamos, a dónde fuimos, qué conocemos, qué nos gusta o interesa y qué ignoramos o nos resulta indiferente. Para comprobar esto, no hace falta analizar en profundidad un plataforma ni analizar fuente externas, simplemente basta con entrar a los ajustes de una cuenta, descargar toda la información de un usuario y comprobar que están guardados todos los datos del usuario desde el momento que se creó la cuenta.
A pesar de que esto no sea ilegal ya que los usuarios aceptan estas normas al registrarse en Facebook, según la mayoría de los usuarios, no es adecuado ni socialmente aceptado que una red social tan grande y famosa como es Facebook utilice nuestros datos e información personal para obtener fines de lucro, sin nuestra concesión. Es por esto que en abril del 2018, Mark Zuckerberg, presidente de Facebook, tuvo que asistir a un conferencia para defender y argumentar acerca de este uso de la información personal de los usuarios, sosteniendo que Facebook avisa al usuario acerca de esto al momento de firmar los términos y condiciones.
Para comprobar que la enorme mayoría no lee estas regulaciones, hicimos uso de un experimento que realizó la empresa Purple en Manchester Jessica Thomas. (2017)
“22,000 people willingly agree to 1,000 hours of community service in return for WiFi access”, que consistió en otorgar Wi-Fi gratuito a las personas que ingresaban en sus locales. Para acceder a la red, las personas debían aceptar los términos y condiciones que se mostraban en las pantallas de sus dispositivos. Estos términos tenían
escondidos dos particularidades: la primera decía que al aceptar estas normas, podrían tener que lavar los baños del local; y la segunda decía que si veían un huevo de pascua en el local, le avisaran a los encargados y obtendrían un premio. Al finalizar con el experimento, los datos mostraron que de las 22.000 personas que aceptaron los términos y condiciones, solo una avisó a la empresa acerca de el premio, lo que nos lleva a calcular que, de forma general, tan sólo el 0,005% de la población lee los términos y condiciones antes de aceptarlos.
Entrevista a estudiantes
A pesar de que el porcentaje acerca de la cantidad de gente que lee los términos y condiciones de sitios web es muy útil e interesante, lo que más nos interesa conocer son las opiniones personales de las personas acerca de la privacidad en Facebook, y no tan solo un número.
A fin de apuntalar la hipótesis de que los usuarios de internet no leen los términos y condiciones, en Junio del 2018 realizamos una pregunta generalizada a distintos estudiantes de la Universidad de Palermo para que puedan responder de manera completa y sincera. La pregunta que les hicimos fue la siguiente:
“¿Sabías que Facebook tiene acceso a todos tus datos y se los otorga a terceros de manera directa para que los utilicen en lo que ellos quieran?”
Muchos de los estudiantes respondieron que ya no usan Facebook, si no que utilizan Instagram como red social principal; a lo que les respondimos que Facebook compró Instagram hace muchos años y puede hacer lo mismo que hace con Facebook con los datos publicados allí, lo que sorprendió a varios de los entrevistados.
Otros estudiantes respondieron a esta pregunta diciendo que a pesar no tenerlo confirmado, les parecía obvio que una red social tan grande utilice los datos de sus
usuarios de la manera que ellos quieran, pero que no les molesta ni incomoda que terceros utilicen su información para otros motivos.
Al hacer esta pregunta a varios estudiantes, nos dimos cuenta que a la mayoría de los entrevistados no les molesta que Facebook tenga acceso a su privacidad social ya que dicen que no los afecta directamente y se quedan seguros sabiendo que una red social tan grande no los va a afectar de manera personal, si no que va a obtener datos colectivos y no va a investigar a un usuario en particular. Facebook en efecto realiza investigaciones digitales usuario por usuario de manera individual, con el principal objetivo de saber los intereses de cada persona en particular, y así mostrarle publicidades específicas a cada persona, relacionadas con sus intereses. Nuevamente nos queda la idea de que los usuarios no leen los términos y condiciones de privacidad al crearse una cuenta, ya que esto está dicho de manera explícita, y sin embargo, ningún entrevistado estaba informado acerca del manejo de la información por parte de Facebook.
Almacenamiento de datos personales de Facebook
Para comprobar que Facebook utiliza y almacena todos los datos de los usuarios no hace falta realizar una investigación profunda, simplemente uno mismo puede descargar los datos que Facebook almacena, y de esta manera saber qué información está utilizando de nosotros. Para obtenerlo, hay que ir a la configuración de la cuenta, y buscar un enlace llamado “Descargar una copia de tu información”.
Al hacer click, se comenzará a descargar un archivo comprimido, cuyo peso dependerá de la actividad realizada en la red social desde el primer minuto del registro. El archivo contendrá cinco carpetas: Fotos, Vídeos, Mensajes, Index y Html.
“Index” es un archivo que ofrece la información de forma visual, “Vídeos” contiene todos los vídeos subidos por el usuario a la red, la carpeta “Fotos” también contiene todas las imágenes subidas a la red social desde el primer día (datos de
geolocalización y ajustes de la imagen incluidos) y “Mensajes” contiene todos los mensajes mandados a cada una de las personas que tienes en Facebook.
Por último, “Html” es la carpeta que tiene los datos más interesantes para las empresas. En ella hay varios archivos que se pueden abrir directamente en el navegador: “Publicidades”, “Aplicaciones”, “Información de contacto”, “Eventos”,
“Amigos”, “Mensajes”, “Fotos”, “Seguridad”, “Línea temporal” y “Videos”.
La carpeta “Htlm” es suficiente para saber qué imagen tiene Facebook sobre cada persona. Para saberlo alcanza con entrar en el archivo “Publicidades”, en el cual, aparece un listado de temas con los que Facebook define al usuario para enviarle publicidad. Además, también sabe en qué anuncios estuvo interesado cada usuario, ya que en la sección “Historial de anuncios” aparecen todos los anuncios sobre los que cada usuario hizo click.
Esto nos muestra de manera gráfica, toda la información que Facebook tiene de cada uno de sus usuarios, y que no posee únicamente datos estadísticos y numéricos, si no que una copia unipersonal de cada persona que se creó una cuenta en dicha red social.
Privacidad e intimidad
Los grados en que se pueden defender la privacidad y la intimidad varían un poco según las circunstancias, pero se consideran derechos constitucionales y están ampliamente protegidos por las leyes. Con la llegada de internet hubo quien pensó que todo lo digital sería una tremenda amenaza para ambas cosas. Rodrigo Terrasa.
(2018). La farsa de la privacidad en la era del exhibicionismo en Internet. Muchos habrían tomado grandes precauciones. Curiosamente, con el paso de los años, asistimos asombrados a una especie de curiosa contradicción en la Internet actual. Tal vez la paradoja es que creíamos valorar más la privacidad que las ventajas que nos supone hoy en día compartir nuestra intimidad: un mayor contacto con los amigos y los seres queridos, la posibilidad de descubrir a gente nueva y, lo más importante, ser descubiertos o las ventajas del contacto instantáneo, permanente y en tiempo real con familiares y conocidos e incluso con desconocidos.
“La privacidad es un invento moderno, no tanto un derecho fundamental como una costumbre cultural. No aparece en ninguno de los textos fundacionales que inspiraron nuestros sistemas de gobierno y la palabra ni siquiera se conocía en inglés antes de 1814. Si le hablaras de privacidad a un miembro de la tribu Kung o a un aldeano francés del siglo XIX, no tendría la menor idea de qué le estás hablando”, expresaba el ex directivo de Facebook, Antonio García. Esto confirma cómo todos están dispuestos a mostrar su lado más profundo a cambio de una sensación efímera de conexión humana.
Los consumidores digitales que aseguran valorar su privacidad, comparten todo tipo de información en sus perfiles de redes sociales.
Todo esto llega a una sola conclusión: La privacidad no es sólo una cosa de gobiernos y empresas. Para que exista verdadera privacidad, el usuario debe ser consciente de lo que comparte y cómo lo comparte. Hay una disparidad de puntos de vista en todo el mundo con respecto a estos temas críticos, y una pincelada de atención de que la responsabilidad de la transparencia, la equidad, el comportamiento seguro en la red y
el uso confiable de los datos personales debe ser una tarea compartida de empresas, gobiernos e individuos por igual.
Con el presente crecimiento de las redes sociales y el auge del narcisismo, todos los datos personales desde el nombre propio y la dirección de e-mail hasta las opiniones políticas, los gustos y la fotos familiares circulan sin control por la red. “El desorden narcisista de la personalidad (un patrón general de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía) sigue siendo un diagnóstico bastante raro, pero las cualidades narcisistas están ciertamente en alza”, explica la psicóloga Pat MacDonald, autora del trabajo Narcisismo en el mundo moderno. “Basta con observar el consumismo rampante, la autopromoción en las redes sociales, la búsqueda de fama a cualquier precio y el uso de la cirugía para frenar el envejecimiento”, añade.
Normativas y políticas de privacidad
En los últimos meses Google comenzó a permitir a la gente, decidir qué datos quiere compartir con sus diversos productos. Y Facebook puso en funcionamiento un nuevo centro de privacidad de datos, una página en la cual los usuarios organizan quién ve lo que suben a la red social y los tipos de avisos que se le presentan.
La norma que se hizo vigente el pasado 25 de mayo, restringe el tipo de datos personales que las compañías pueden recolectar, almacenar y utilizar. Entre sus cláusulas, las reglas incorporan a las leyes el derecho a ser olvidado, de manera tal que la gente puede pedir a las compañías que eliminen determinados datos acerca de ella de manera online. Las normas también requieren que cualquier menor de 16 años tenga el consentimiento de sus padres antes de utilizar servicios digitales, sobre todo en redes sociales.
Muchas compañías modificaron el modo en que dan a los usuarios acceso a sus configuraciones personales de privacidad. Algunas rediseñaron productos que se encargan de absorber datos del usuario. Y en otros casos, se eliminaron productos por completo del mercado porque violarían las nuevas normas de privacidad establecidas.
Se establecieron regulaciones para controlar el gran poder de los gigantes de la tecnología, mientras que otros países y regiones, incluido Estados Unidos, han asumido en gran medida una postura de no intervenir en esto. Las normas fueron aprobadas a fines de 2015, luego de que compañías como Facebook tuvieran problemas por cuestiones de protección de datos con empresas nacionales de defensa de la privacidad en países europeos. La llegada de las nuevas reglas dio impulso a cambios internos a gran escala, según admitió Gilad Golan, jefe de seguridad y protección de datos de Google, en un evento en San Francisco en el que se presentaron nuevos recursos de seguridad. El mayor desafío, sostuvo esta persona, ha sido la preparación para el mandato de que en Europa, la gente debe tener control sobre el modo en que se organiza toda su información digital. Google tuvo que analizar cada uno de sus servicios para adecuarse. Dado que las nuevas normas requieren que los individuos den su consentimiento antes de que la compañía acceda a sus datos, debieron ser rediseñados muchos acuerdos de consentimiento. "Para una compañía con una infraestructura de nuestras dimensiones, es mucho trabajo", dijo Golan.
Facebook, por su parte, comenzó a ofrecer un nuevo centro de privacidad, que pone la configuración de seguridad del usuario en una página, en vez de dispersarla por distintas partes de la red social. Si bien la compañía dijo que los cambios van por separado de sus preparaciones para la nueva normativa europea, la jefa operativa de Facebook, Sheryl Sandberg, relacionó las dos cosas en un discurso.
Rob Sherman, el subjefe de privacidad de Facebook, explicó, además, que la red social realizó una serie de "sesiones de diseño", en las que invitó a diseñadores e ingenieros a reimaginar los productos con la consigna de que la gente pueda ver y controlar más fácilmente sus datos. Facebook decidió no desplegar algunos productos en Europa que violarían las leyes de privacidad.
En noviembre del año pasado, por ejemplo, la compañía presentó un programa que usa inteligencia artificial para monitorear a los usuarios de la red en busca de indicios de que pudieran causarse daño a sí mismos. Pero no puso el programa a disposición de los usuarios en Europa, donde la compañía hubiera tenido que pedir a la gente permiso para acceder a datos de salud delicados, incluyendo información respecto de su estado mental.
Amazon (compañía estadounidense de comercio electrónico y servicios de computación en la nube a todos los niveles), en abril pasado, subió un mensaje a un blog donde destaca sus esfuerzos por adecuarse a la normativa europea. La empresa afirmó que mejoraría el encriptado de los datos y reafirmó el derecho de los clientes a elegir en qué región quieren que se almacenen. Desde Microsoft, dijeron estar de acuerdo con las nuevas normas. "Establecen un fuerte estándar de privacidad y protección de datos, lo que es el núcleo central de nuestro negocio", dijo Julie Brill, vicepresidenta corporativa y segunda jefa del departamento jurídico de la firma.
El modo en que las compañías de tecnología más grandes manejen la normativa influirá en las más pequeñas. Angelo Spenillo, abogado principal de Siteimprove, empresa que ayuda a compañías a manejar su presencia online, consideró que, además de esa tendencia en firmas de menor magnitud, las nuevas normas en Europa van a influir también en otras regiones del mundo y agregó: "Habrá un momento en que eso sucederá, especialmente a medida que cada vez más gente en EE.UU. se sienta incómoda con los canales que monitorean su vida privada". Sheera Frenkel (2018).
Que te etiqueten en una publicación de Facebook puede parecer de lo más común, pero en verdad es que reduce la privacidad, de tal manera sus contactos podrán ver si alguien lo etiquetó en una publicación o una foto incluso si no están conectados con la fuente original. También su reputación se verá afectada si lo etiquetan en una foto o una publicación poco favorecedora o sensible. Otro aspecto que puede exponerse a los contactos es la ubicación si algún amigo decide etiquetarlo esté donde esté, con lo que cualquiera puede seguirle físicamente. Eliminar las etiquetas o los comentarios puede resultar difícil porque algunas redes sociales no ofrecen las opciones para hacerlo. Los
exploradores de privacidad son una buena herramienta para realizar un seguimiento de todas las etiquetas.
Algunos sitios diferencian entre la desactivación de la cuenta y su eliminación, con lo que es posible que la cuenta no se acabe de borrar por completo. Si un usuario dispone de varias cuentas en un mismo sitio, debe eliminarlas una por una. Desactivar o eliminar una cuenta no es garantía de eliminar su rastro por completo. Algunos perfiles de caché (componente de hardware o software que almacena datos) o publicaciones todavía pueden aparecer en los motores de búsqueda. Asimismo, la información podría quedar almacenada en los servidores o bases de datos del sitio.
Cabe señalar el posible riesgo que supone el hecho de que las redes sociales y otros prestadores de servicios de la sociedad de la información, conserven los datos de tráfico generados por los usuarios en el sistema, para utilizarlos posteriormente como herramientas a través de las que sectorizar y conocer las preferencias y perfiles de los usuarios para realizar publicidad contextualizada con el medio y contenido de sus comunicaciones a través de la Red, afectando de esta forma al principio de calidad de los datos. Miguel Solano Gadea (2017)
Conclusión
Aunque el caso particular de las redes sociales no es idéntico al de los buscadores, se puede concluir que las redes sociales, como servicios de la Sociedad de la Información, deben someterse a la aplicación de la normativa de protección de datos, debiendo atender a los principios básicos que rigen la norma, como son el principio de calidad de los datos en la medida en que no deben conservar los datos de forma indefinida en sus servidores, el principio de consentimiento, en la medida en que no pueden tratar datos de carácter personal sin que haya mediado el consentimiento por parte del titular de los datos y el principio de información, en la medida en que deben informar de forma clara y comprensible a todos los usuarios respecto a qué van a hacer con sus datos y del derecho a disponer respecto a los mismos en cualquier momento.
Fuentes:
Textos teóricos:
Solano Gadea, Miguel (2017). Diccionario de términos y conceptos de la administración electrónica. Sefp. Madrid.
http://www.sefp.minhafp.gob.es/dam/es/web/publicaciones/centro_de_publicaciones_de _la_sgt/parrafo/DICCIONARIO_TERMINOS_AE/MinHFP_diccionario_AE.pdf.pdf
Artículos periodísticos:
Frenkel, Sheera (2018). Un desafío para gigantes: la privacidad de los datos. La Nación. Buenos Aires.
https://www.lanacion.com.ar/2108160-un-desafio-para-gigantes-la-privacidad-de-los- datos
Gasalla, Juan (2018) Mark Zuckerberg reconoció que Facebook no hizo lo suficiente para mantener seguros a sus usuarios. Sitio Web Infobae. Buenos Aires.
https://www.infobae.com/america/eeuu/2018/04/04/mark-zuckerberg-reconocio-que- facebook-no-hizo-lo-suficiente-para-mantener-seguros-a-sus-usuarios/
Uxue, Martín (2018). Cómo saber qué conoce Facebook sobre ti. Eitb. Bilbao.
https://www.eitb.eus/es/noticias/tecnologia/detalle/5525777/que-informacion-personal- mia-guarda-facebook-que-sabe-mi-gestionarlo/
Blogs de internet:
De Simone, Santiago (2017). Ensayo sobre privacidad en la era digital. Sitio Web Linkedin. Buenos Aires
https://es.linkedin.com/pulse/ensayo-sobre-privacidad-en-la-era-digital-santiago-de- simone
Pastor, Javier (2017). Pereza e indefensión: el macabro mundo de los términos y condiciones de uso. Xataka. Madrid.
https://www.xataka.com/legislacion-y-derechos/siguiente-siguiente-siguiente-por-que- nadie-se-lee-los-terminos-de-uso
Terrasa, Rodrigo (2018). La farsa de la privacidad en la era del exhibicionismo en internet. ElMundo. Madrid.
http://www.elmundo.es/papel/historias/2018/05/25/5b06a409268e3e2f548b4622.html
Thomas, Jessica (2017). 22,000 people willingly agree to 1,000 hours of community service in return for WiFi access. Purple. Manchester
https://purple.ai/blogs/purple-community-service/