UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE ENFERMERÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE ENFERMERÍA
Conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares, Alto Trujillo - El Porvenir.
Autoras: Br. Cuba Ganoza, Becky Alessandra Br. Culqui Campos, Sary Milagros
Asesora: Ms. Villanueva Valeriano, Tomasa Belinda
TRUJILLO - PERÚ 2021
TESIS PARA OPTAR TÍTULO PROFESIONAL DE
LICENCIADA EN ENFERMERÍA
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DEDICATORIA
A Dios, por ser mi guía, mi inspiración, por darme su amor y fortaleza, en cada instante de mi vida.
A mis padres, Flor y Mario quienes, con su dedicación, amor y comprensión, me impulsaron a seguir adelante.
A mi hermana Eliane, por ser mi apoyo, motivación y mejor ejemplo en la vida.
Becky.
A Dios, por darme la vida, por su amor infinito, por estar conmigo en todo momento, por darme la fortaleza e iluminarme para seguir adelante aún en los momentos más difíciles.
A mis padres Lorgio y Zara, por su amor y su apoyo permanente, por ser mi ejemplo de perseverancia y superación.
A mi hermano, por su compañía, por su apoyo, por ser mi alegría y mi motivación junto a mis padres.
Sary.
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AGRADECIMIENTO
A Dios por su amor y sabiduría, por ser nuestro guía y fortaleza,
acompañándonos en todo momento y ayudándonos a superar las dificultades.
A nuestros padres por su apoyo incondicional, amor y dedicación durante todas las etapas de nuestra vida, para lograr nuestros objetivos.
A la Ms. Tomasa Belinda Villanueva Valeriano, por su valiosa asesoría, aportaciones y orientaciones para realizar la presente investigación.
Al director de la ONG “CAMINANDO HACIA TI” y a las madres de los niños beneficiarios del Centro Poblado Alto Trujillo – El Porvenir que participaron voluntariamente en el estudio.
A todas nuestras docentes que con sus conocimientos contribuyeron a nuestra formación académica y profesional.
Becky y Sary.
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ÍNDICE
RESUMEN ... vi
ABSTRACT ... vii
I. INTRODUCCIÓN ... 1
II. DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN ... 28
III. RESULTADOS ... 39
IV.
ANÁLISIS Y DISCUSIÓN ... 43
V.
CONCLUSIONES ... 52
VI.
RECOMENDACIONES ... 53
VII.REFERENCIAS BIBLIOGRÁFI CAS ... 54
VIII.ANEXOS ... 67
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RESUMEN
La presente investigación de tipo cuantitativa y descriptiva, se realizó en el Centro Poblado Alto Trujillo, con el objetivo de describir el nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares beneficiarios de la ONG “Caminando Hacia Ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021. El universo muestral estuvo conformado por 40 madres de preescolares de 3 a 5 años de edad beneficiarios de la ONG “Caminando Hacia ti” que cumplieron con los criterios de inclusión. Para la recolección de datos se utilizó el instrumento Cuestionario sobre hábitos de higiene personal en preescolares, el mismo que fue aplicado, teniendo en cuenta los protocolos de bioseguridad frente a la COVID - 19. Los datos recolectados fueron tabulados y procesados en el software estadístico SPSS versión 25 y, se presentan en tablas estadísticas, con frecuencias numéricas y porcentuales, donde se encontró que el nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares fue predominantemente de nivel medio con un 82.5 por ciento, seguido del nivel alto con un 15.0 por ciento y finalmente un nivel bajo de 2.5 por ciento.
Palabras Clave: Conocimiento materno, higiene personal y preescolar.
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ABSTRACT
This quantitative and descriptive research was carried out in the Alto Trujillo Populated Center, with the aim of describing the level of maternal knowledge about personal hygiene in preschool children who are beneficiaries of the ONG "Caminando hacia ti", Alto Trujillo - El Porvenir, 2021. The sample universe was made up of 40 mothers of preschool children from 3 to 5 years of age, beneficiaries of the ONG "Caminando hacia ti" who met the inclusion criteria. For data collection, the questionnaire on personal hygiene habits in preschoolers was used, the same instrument that was applied, taking into account the biosafety protocols against COVID - 19. The data collected was tabulated and processed in the SPSS statistical software. version 25 and, they are presented in statistical tables, with numerical and percentage frequencies, where it was found that the level of maternal knowledge about personal hygiene in preschool children was predominantly medium level with 82.5 percent, followed by the high level with 15.0 percent and finally a low level of 2.5 percent.
Keywords: Maternal knowledge,personal hygiene and preschool.
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I. INTRODUCCIÓN
A través del tiempo el ser humano ha ido comprendiendo que la higiene forma parte esencial en la conservación de su salud, por lo cual cada familia intenta transmitir sus conocimientos relacionados con ello dentro de su contexto. La higiene ha logrado combatir diferentes enfermedades que aquejaban a la población desde hace muchos años atrás como la fiebre amarilla, la viruela, el cólera, la peste, entre otras (Moreno, Gómez y Hernández, 2016). Incluso en la actualidad, en el contexto de la pandemia que estamos viviendo, se ha demostrado que la higiene es una de las medidas fundamentales en la prevención de la Covid-19 (Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud [OMS/ OPS], 2020).
La higiene es un elemento fundamental que permite mantener la salud y prevenir enfermedades; así mismo contribuye al funcionamiento normal físico, mental y social del ser humano. Además, la higiene es la mejor herramienta para mejorar la salud individual y comunitaria; y es en la infancia, donde se debe inculcar los hábitos de higiene ya que estos brindarán al niño progresivamente la autonomía de su cuidado personal para que más adelante sea capaz de cuidar su persona y su entorno (Rodríguez y Zehag, 2016).
Con respecto a la población preescolar, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática - INEI (2020), la población total en el Perú es 32.625.948 y la población de niños en edades de 3 a 5 años a nivel nacional es 1.599.842; además la población de este mismo grupo etario en La Libertad es 104.047 y en el distrito El Porvenir es 10.078.
Es importante tener en cuenta el tamaño de la población de este grupo de niños considerando que son muy vulnerables a riesgos y daños propios de la niñez y que dependen
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del cuidado de sus padres. Por ello, los padres o cuidadores que son los responsables de vigilar el estado de salud de sus hijos, brindarles la atención sanitaria debida y atender, en general, todas sus necesidades, deben estar preparados para cumplir tales funciones.
Los padres desempeñan también un papel muy importante al establecer enseñanzas relacionadas a la higiene personal en sus hijos pequeños, ya que la influencia que ejercen en estos en edades tempranas es superior a la que ejercerán posteriormente la sociedad y su entorno. Además, hay que tener en cuenta que la infancia es la etapa donde se puede instaurar con mayor facilidad los hábitos que perdurarán en la vida adulta (Martorell, 2010, citado por Moreno et al., 2014).
Los hábitos y actitudes que predominan a lo largo de la vida se forman en la etapa preescolar; por lo cual es muy necesario que las personas que se encargan del cuidado directo de los menores conozcan cómo deben fomentar prácticas de higiene (Berman y Snyder, 2013). Sin embargo, se observa que en algunos casos los padres de familia cometen errores frecuentes al realizar la higiene a sus menores hijos, debido a diferentes factores entre ellos el desconocimiento (Posada, 2016).
Es importante señalar que la desatención de la higiene personal predispone a diversas enfermedades (parasitarias, infecciosas e inflamatorias) que pueden provocar consecuencias perjudiciales para la salud y en los casos más extremos, incluso la muerte; además, una higiene personal inadecuada en la infancia, genera consecuencias psicológicas negativas y de rechazo social (Moreno, 2015). Por lo tanto, el déficit de higiene corporal genera consecuencias físicas y psicológicas en los niños que afectarán de forma negativa su crecimiento y desarrollo, en consecuencia, su calidad de vida.
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Como se había señalado anteriormente, una inadecuada higiene personal puede ocasionar múltiples enfermedades, entre ellas las enfermedades gastrointestinales, dermatológicas, respiratorias, enfermedades de los ojos, de la cavidad oral, entre otras.
Dichas enfermedades constituyen problemas de salud pública en el mundo, particularmente en la niñez; principalmente en los países en desarrollo, como el Perú, donde constituyen problemas graves y de alta prevalencia (Ministerio de Salud [MINSA], 2015).
A nivel mundial, cada año 220 millones de niños enferman y 96.000 mueren como consecuencia de la diarrea; la cual tiene como algunas de sus causas la higiene inadecuada de los alimentos, del agua y/o de las manos (OMS, 2015). Otra enfermedad relacionada con la falta de higiene personal y comunitaria es el parasitismo considerado uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Se estima que más de un cuarto de la población del mundo presentan parásitos, siendo los niños los más afectados. En el Perú, país en desarrollo, se ha encontrado una alta prevalencia de parasitosis, con un 64 por ciento de parásitos patógenos, demostrando así que el Perú no es ajeno a esta enfermedad. Así mismo, se ha encontrado que 1 de cada 3 peruanos está infectado con uno o más tipos de parásitos (Morales, 2016).
La escabiosis es otra de las enfermedades relacionada con una higiene deficiente, con una prevalencia a nivel mundial de 0,2 a 24 por ciento y en países en desarrollo, como el Perú, la incidencia es mayor en poblaciones en riesgo como niños, adolescentes y ancianos (Saldaña et al., 2020). En regiones de Oceanía, Asia y Sudamérica existen aproximadamente 100 millones de casos de escabiosis con una prevalencia de 25 por ciento en la población general y más de un 50 por ciento en los niños, debido a múltiples factores como
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hacinamiento, bajos recursos económicos y principalmente al déficit de higiene personal (Boujelbane, 2019).
En relación a las enfermedades de la piel causadas por déficit de higiene personal, se encuentran las micosis, la OMS afirma que el 20 a 25 por ciento de la población en general presenta micosis superficial, y en la población pediátrica esta patología se encuentra entre el 8 y 10 por ciento (Segovia, 2015).
Respecto a la caries dental, es una enfermedad infecciosa que afecta a la población en general tanto a los adultos como a los niños, es de etiología multifactorial; sin embargo, tiene como una de sus causas principales la inadecuada higiene oral (Morales y Gómez, 2019). Según la OMS (2020) a nivel mundial, la prevalencia de caries dental es de 60 a 90 por ciento en escolares y casi el 100 por ciento en adultos; además, el MINSA (2017) en su último reporte indicó que en el Perú los niños de 3 a 5 años presentaron una prevalencia de caries dental del 76 por ciento; así mismo, en un estudio realizado en Lima por Morales y Gómez (2019) encontraron que el 98.84 por ciento de los niños de 3 a 5 años presentaron caries dental.
Por otro lado, las infecciones respiratorias agudas (IRAs) constituyen una de las causas más frecuentes de morbimortalidad en niños menores de 5 años en todo el mundo y produce 2 millones de muertes cada año (OPS, 2019). El Centro Nacional de Epidemiologia, Prevención y Control de Enfermedades, informó que en el Perú en el año 2017 se notificaron 1, 910 303 episodios de IRAs y en el 2018 se notificaron 2, 018 188 casos de esta enfermedad. Así mismo, en la Región La Libertad se notificaron 3 182 casos y en la provincia de Trujillo, estos se incrementaron en un 30 por ciento, durante el 2018 (MINSA,
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2018). Esta patología, tiene diferentes factores de riesgo entre los que se puede citar la inadecuada higiene de manos, hacinamiento, recursos económicos bajos, desconocimiento de medidas de prevención, entre otros.
Con respecto a las investigaciones realizadas, relacionadas con el tema de estudio se encontró el reporte de los siguientes estudios:
Victorio (2017) en su investigación Relación entre conocimientos, actitudes y prácticas de padres/cuidadores y el estado de salud bucal de niños de 3 a 5 años del Centro Educativo Inicial N° 120 “Casuarinas” – Lima, obtuvo como resultados que el 73.1 por ciento de las madres y/o cuidadoras presentó un nivel de conocimiento regular, 10.5 por ciento bueno y 16.4 por ciento malo sobre salud bucal. Así mismo, al evaluar el nivel de conocimiento sobre higiene bucal obtuvo que el 78.5 por ciento de madres y/o cuidadoras presentaron un nivel de conocimiento bueno, mientras que el 21.5 por ciento presento conocimiento malo sobre higiene bucal.
En la tesis realizada por Chuquihuanca y Sutta (2016) titulada Educación para la salud y hábitos de higiene personal en los niños y niñas de 3, 4 y 5 años de edad de la Institución Educativa Inicial Nº 766 de Santa Lucía, Pomacanchi – Acomayo, Cusco;
encontraron que el 38.98 por ciento de los padres de familia tuvieron nivel de conocimiento alto, mientras que el 61.11 por ciento tuvieron un nivel de conocimiento bajo sobre higiene personal.
Falcón (2015) realizó el estudio sobre Experiencias vivenciales para estimular hábitos de higiene personal en niñas y niños de 5 años de edad de la Institución Educativa
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Inicial de gestión pública “Las Estrellitas” en el departamento de Arequipa, obteniendo como resultado una diferencia entre los niveles de hábitos de higiene corporal que presenta el grupo experimental y de control, antes y después de la aplicación de las experiencias vivenciales, se aprecia que en la mayoría de unidades de análisis el grupo experimental pasa de la valoración de “no lo hace” a la valoración de “lo hace correctamente”. Mientras que el grupo de control mantiene la misma valoración de “no lo hace”.
Fry y Ramírez (2017) en su investigación Conocimiento y prácticas maternas de higiene bucal en niños menores de 3 años para la implementación del plan de gestión de riesgos odontológicos en la cuna “Madrid” en el distrito del Rímac - Lima, obtuvieron que el 40.74 por ciento tuvieron conocimientos adecuados de higiene bucal y el 28.5 por ciento, conocimientos inadecuados. Además, el 100 por ciento de ellas considera que el cepillado dental se debe realizar después de cada comida y el 74.4 por ciento conoce cada cuanto tiempo se debe cambiar el cepillo dental.
Ríos (2016) en su investigación Nivel de conocimiento de hábitos de higiene en madres con niños menores de 4 años de la Institución Educativa Inicial Carlos Showing Ferrari - Huánuco, encontró que el 65,6 por ciento de madres presentaron un nivel de conocimiento bueno. En relación a la dimensión conocimientos sobre higiene de la boca, encontró que el 50,5 por ciento de las madres poseen conocimientos regulares. En la dimensión conocimientos sobre higiene del cuerpo, encontró que más de la mitad (69,9%) de las madres tuvieron conocimientos buenos. Así mismo, en la dimensión conocimientos sobre higiene de las manos, obtuvo que el mayor porcentaje (49,5%) presentó un nivel de conocimiento regular.
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Los conceptos principales que guiarán la presente investigación son conocimiento materno, higiene personal y preescolar.
Según Bunge (1998) el conocimiento es un conjunto de ideas transmisibles, que pueden ser: ordenadas, coherentes, fundadas, precisas y claras; o vagas y difusas. Así pues, diferencia dos tipos de conocimientos: el conocimiento científico y el conocimiento ordinario. El primero se caracteriza por ser objetivo, racional, sistemático, metódico y verificable; y el segundo, se refiere a las representaciones que hace el hombre en su vida cotidiana al relacionarse con el mundo, este conocimiento es limitado a hechos observados, generalmente son singulares e inexactos.
Según Miro (2007) el conocimiento es el conjunto de hechos y principios que se adquieren y retienen a lo largo de la vida como resultado de la experiencia y el aprendizaje del sujeto, generando cambios en su manera de pensar y actuar; estos cambios se reflejan en la conducta y las actitudes del ser humano ante situaciones de la vida diaria, así mismo, éstas irán cambiando a medida que se incrementen los conocimientos y la importancia que se le dé a lo aprendido.
Al respecto, Esparza y Rubio (2016) señalan que el conocimiento le permite al sujeto avanzar con mayor certeza, con cierta seguridad de que el próximo paso a dar lo hará en tierra firme y lo conducirá a un buen final; es decir, le confiere un grado de claridad de lo que es la realidad y le permite al sujeto tener cierta seguridad de que sus decisiones o conductas tendrán los resultados esperados o contribuirán a alcanzar dichos resultados.
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Para Meneghello (2013) el conocimiento es un instrumento eficaz para lograr el cambio de actitudes y comportamientos mejorando así la calidad de vida; por ello, la madre como proveedora de asistencia sanitaria a la familia debe tener el conocimiento suficiente que le permita estar preparada para brindar adecuadamente los cuidados que su niño necesita.
Además, Giraldo et al. (2010) señalan que los conocimientos determinan la adopción de hábitos saludables, porque permiten a las personas tomar decisiones informadas y elegir prácticas saludables o de riesgo para al cuidado de su salud.
Según la OPS/OMS (2008) el conocimiento materno son las ideas y experiencias acumuladas por la madre, sobre temas importantes como la higiene y la alimentación, que ha obtenido en el transcurso de su vida mediante la información, lo cual contribuirá en la conservación de la salud de sus hijos y la prevención de enfermedades. Así mismo, Abanto y Anhuamán (2019) agregan que el conocimiento materno es el factor que más influye sobre la morbimortalidad infantil, y puede ser óptimo o deficiente. El primero permitirá a la madre tomar decisiones y medidas apropiadas que llevarán a la familia a un estilo de vida saludable, mientras que el segundo induce a tomar decisiones o conductas inapropiadas que traerán como resultado el desarrollo de enfermedades y complicaciones serias.
Los conocimientos que poseen las personas, incluidos los conocimientos en salud no atañe únicamente a los profesionales en esta área; sino que es propio de la sociedad en la que nos desarrollamos y donde la familia ocupa un lugar preferente porque es el agente de socialización primario, donde se adquieren valores, creencias, normas y formas de conducta (Moreno, 2015).
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Moreno (2015) agrega que la familia es el pilar fundamental en lo que respecta a la protección de menores, por ello debe cubrir sus necesidades físicas y psicológicas, promoviendo la higiene corporal como una necesidad física. Dentro de la familia, la madre cumple un rol fundamental en el cuidado de sus hijos por su constante interacción con ellos, por lo cual es necesario que tenga conocimientos básicos sobre las necesidades en salud del niño (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, [FAO], 2011).
Pender (en Giraldo et al., 2010) señala que los determinantes de los estilos de vida están divididos en factores cognitivos - perceptuales, los cuales son definidos como las ideas, concepciones y creencias que las personas tienen sobre la salud, que las llevan a realizar conductas determinadas; además, la modificación de estos factores conduce a las personas a un estado altamente positivo denominado salud. Es decir, las características personales, las creencias, los conocimientos y los aspectos situacionales están relacionados con las conductas de salud.
Este modelo expone que las creencias en salud vinculadas con los conocimientos son determinantes al momento de decidir realizar un comportamiento saludable o de riesgo para la salud. Además, afirma que los conocimientos, la voluntad y las condiciones requeridas para vivir determinan la toma de decisiones respecto al estilo de vida (Giraldo et al., 2010).
De acuerdo a lo señalado, se puede decir que las madres al tener los conocimientos sobre los beneficios de la higiene corporal en la salud de sus hijos, sentirán más seguridad, confianza, satisfacción y motivación; por lo tanto, realizarán la conducta o comportamiento
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saludable de manera repetitiva y a la vez buscarán incrementar sus conocimientos que repercutirán en el crecimiento y desarrollo saludable de sus hijos (Giraldo et al., 2010).
Con respecto a la higiene personal, es el conjunto de conocimientos y técnicas que deben realizar los individuos para el control de los factores que tienen efectos perjudiciales para la salud (OPS, 2010). Establece reglas, normas y principios que las personas deben practicar para conservar su salud y tener el cuerpo en estado óptimo, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida. En otras palabras, la higiene personal se encarga de las acciones básicas que se deben realizar para la conservación de un cuerpo limpio y saludable (Dueñas, 2001).
La higiene personal es el autocuidado que las personas realizan mediante actividades como la higiene general del cuerpo y el acicalamiento. Implica el cuidado de la piel, el cabello, las cavidades oral y nasal, los ojos, los pabellones auriculares, las uñas y la zona perineal y genital (Berman y Snyder, 2013).
Soto (2009) señala que la higiene personal es el conjunto de comportamientos y prácticas orientadas a conservar un estado de limpieza con el objetivo de mantener la salud y prevenir enfermedades. El hecho de que las personas no tengan hábitos higiénicos adecuados representa un grave problema, no sólo porque genera una mala apariencia y olores desagradables, sino también por el peligro potencial de transmisión de gérmenes a otras personas.
La higiene personal tiene como función establecer las condiciones para un estilo de vida saludable, así como los recursos necesarios para poder mantenerla; además, para poder
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ejercer apropiadamente las funciones individuales y sociales es indispensable tener el organismo en un estado óptimo (Martín, 2016). Además, la higiene aumenta la sensación de bienestar y favorece la cercanía con los demás, por lo tanto, mejora las relaciones interpersonales al brindar seguridad (Sánchez, 2012); así mismo, la higiene personal es un hábito que el ser humano adquiere desde pequeño a través de la práctica diaria e imitación de los padres o cuidadores, convirtiéndose la familia en el modelo o ejemplo que los menores deben seguir (Calvo et al., 2011).
Según Delgado y Tercedor (2012) la higiene personal hace referencia a los cuidados que nuestro cuerpo necesita para incrementar su vitalidad y mantenerse en un estado saludable, mejorando las funciones corporales y protegiendo a los individuos de los posibles daños del medio. La higiene personal puede dividirse en las siguientes dimensiones: Higiene de la piel, higiene del cabello, higiene oral, higiene ocular, higiene de las fosas nasales, higiene de los oídos, higiene de las manos, higiene de los pies, higiene del calzado e higiene del vestido, en la presente investigación se tendrá en cuenta cada una de las dimensiones anteriormente mencionadas sobre la higiene personal.
Según Berman y Snyder (2013), la piel constituye el órgano más grande del cuerpo y desempeña funciones de excreción, protección, sensibilidad y regulación de la temperatura; además, es una de las primeras barreras del organismo para defenderse de las agresiones del medio; por ello, conservar la integridad y salud general de la misma favorece a su protección ante agentes externos. Para el cuidado de la piel una de las actividades que se debe realizar es el baño corporal diario.
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El baño diario es vital para mantener el cuerpo saludable, por lo cual se debe tener en cuenta siempre la forma y los materiales que se necesitan para su realización. Además, el baño ha sido y es un factor decisivo en la prevención de diferentes enfermedades infecciosas;
es decir, las prácticas inadecuadas de higiene corporal favorecen las infecciones (Pamplona, 2009). El baño diario es una práctica que permite controlar los olores del cuerpo producidos por las secreciones corporales, que generalmente son poco agradables y pueden influir de forma negativa en la interacción con los demás (Berman y Snyder, 2013).
El baño elimina la grasa acumulada, el sudor, las células muertas de la piel y algunas bacterias; además, estimula la circulación y produce una sensación de bienestar porque es refrescante, relajante, mejora el estado de ánimo, el aspecto (la imagen) y la autoestima. El baño corporal en las horas de la mañana tiene un efecto estimulante y refrescante, mientras que si se realiza en las últimas horas de la tarde o en la noche tiene un efecto relajante (Berman y Snyder, 2013).
Según Moreno (2015) lo más recomendable para el baño corporal es ducharse en lugar de hacerlo en una bañera; es decir, bañarse usando una ducha u otro material que permita que el agua sea corriente; esto se justifica (el uso de la ducha) por el efecto de arrastre de la “suciedad”, lo cual no ocurre cuando el baño se realiza en una bañera o similares. Cabe resaltar que el baño debe realizarse con agua y jabón, porque si se usa únicamente el agua, no se removerán las partículas lipófilas debidamente, ya que el agua no disuelve las grasas (Berman y Snyder, 2013).
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El baño se debe realizar a diario o al menos tres veces por semana, con agua y jabón neutro, en especial cuando hace calor y después de una actividad física o después de haber estado en ambientes con polución (Del Rosal, 2014).
Con respecto a los materiales para el baño, lo aconsejable es usar productos que además de limpiar la piel, no la irriten, no alteren significativamente el pH cutáneo, mantengan parte de la flora normal y la barrera hidrolipídica (López, 2009). En relación a la forma de jabonarse el cuerpo, Berman y Snyder (2013) afirman que se puede utilizar las manos, pero si se emplean esponjas, éstas deben ser de uso individual; así mismo, señala que se puede seguir este orden: Cabeza, cuerpo, brazos, manos, axilas, piernas, pies y genitales.
La humedad en contacto con la piel durante mucho tiempo puede incrementar el crecimiento de bacterias, hongos e irritación; por ello, después del baño se debe realizar el secado prestando especial atención a las zonas donde se forman los pliegues de la piel como axilas, ingle y espacios interdigitales, ya que estas zonas tienen mayor potencial de irritación e infecciones fúngicas (Berman y Snyder, 2013). El secado se debe hacer con una toalla de uso individual y por contacto (con toques) sin friccionar la piel (Del Rosal, 2014).
Es necesario mencionar que el déficit de la higiene corporal trae como consecuencia diversos problemas de salud como las enfermedades infecciosas, cutáneas y alérgicas; en relación a las enfermedades cutáneas, genera incomodidad debido al prurito y además el rascado puede ocasionar lesiones en la piel. Dentro de dichas enfermedades las más frecuentes son la ectoparasitosis (escabiosis y pediculosis), tiñas, impétigo, entre otros (Moreno, 2015).
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Así mismo, una higiene personal inadecuada puede generar el rechazo o aislamiento social debido a que la persona emitirá olores desagradables que serán percibidos por los demás. En el caso de los niños puede generar el rechazo de sus compañeros de clase o de sus amiguitos, así mismo puede ser objeto de burla, insultos o incluso convertirse en víctima de bullying; todo esto traerá como consecuencia una baja autoestima y sufrimiento en el menor (Moreno, 2015).
Es importante señalar que, es necesario fomentar la autonomía en los niños durante el baño, sin embargo, siempre debe realizarse con la ayuda y supervisión de un adulto, para asegurarse que se lleve a cabo de forma adecuada; de esta manera se garantizará un buen estado de salud y que el niño aprenda la forma correcta de esta práctica convirtiéndola en un hábito (Gutiérrez et al., 2015).
Parte de la higiene corporal, también incluye la higiene del cabello. El cabello se ensucia fácilmente debido a que retiene el polvo y las secreciones del cuero cabelludo (Dueñas, 2001). Además, el cabello es un elemento relevante de la imagen corporal, es así que su inadecuada higiene y desatendido cuidado refleja carencias en la higiene personal;
por ello, la higiene del cabello, no solo favorece el mantenimiento de la salud capilar y cuero cabelludo, sino también tiene influencia en el área de socialización de la persona (Berman y Snyder, 2013).
Para una adecuada limpieza del cabello se requiere usar agua y champú (de preferencia de acuerdo al tipo de cabello); se recomienda humedecer el cabello, aplicar el champú al cuero cabelludo, friccionar o masajear con la yema de los dedos (no con las uñas) todas las zonas; a continuación, se debe enjuagar bien con abundante agua, asegurándose
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que no queden restos de champú porque puede dañar el cabello y/o el cuero cabelludo;
finalmente, se debe absorber el agua frotando el cabello con una toalla y dejar que este se seque al aire ambiente o con una secadora a una temperatura media. La higiene del cabello se completa mediante el cepillado o peinado diario, el peine debe ser de uso individual (Berman y Snyder, 2013).
En relación a la frecuencia de la higiene del cabello, Berman y Snyder (2013) indican que debe lavarse tan a menudo como sea necesario para mantenerlo limpio, que es diferente en cada persona ya que depende de las actividades que realice y de la cantidad de grasa que secreta su cuero cabelludo. Por su parte, Sánchez (2008) menciona que es aconsejable lavarlo como mínimo 2 o 3 veces por semana dependiendo el tipo de cabello (graso o seco) tanto en niños como en adultos.
Otra parte del cuerpo que merece especial atención es la cavidad oral, que incluye la higiene de los dientes y la lengua, mediante el cepillado. El cepillado de los dientes remueve la placa dental producida por los restos alimenticios, previene la caries y las enfermedades de las encías como gingivitis y periodontitis (MINSA, 2015). Sin embargo, una higiene oral deficiente genera problemas dentales, gingivales y mal aliento. La caries dental y la enfermedad periodontal son los problemas más frecuentes que afectan a los dientes y están asociados a la placa bacteriana y a los depósitos de sarro (Berman y Snyder, 2013).
En relación al cepillo dental, MINSA (2015) recomienda que la cabeza del cepillo dental debe tener bordes protectores y ser de un tamaño adecuado para el niño; las cerdas deben ser finas (para que puedan penetrar a las zonas próximas a la encía y entre los dientes), de puntas redondeadas, regulares o suaves; y el mango debe ser de preferencia antideslizante.
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En relación a la pasta dental, señala que, en los niños menores de seis años se debe utilizar la pasta dental fluorada en una cantidad comparable al tamaño de una arveja.
Con respecto a la frecuencia del cepillado dental, el MINSA (2015) afirma que, debe hacerse tres veces al día, después de cada comida; y especialmente después de ingerir carbohidratos. Además, Rodríguez y Zehag (2016) señalan que el tiempo apropiado para el cepillado es de aproximadamente tres minutos y se debe realizar dentro de los 20 minutos después de comer ya que es después de ese tiempo que los microorganismos comienzan a producir las sustancias que dañan los dientes.
El MINSA (2015) resalta que, para que el cepillado dental sea efectivo, se debe practicar con la frecuencia adecuada, usar el material recomendado y realizar la técnica correcta; la cual en el caso de los niños consiste en:
En el paso 1: Las cerdas del cepillo se colocan formando un ángulo de 90º en relación a la base del diente. Paso 2: Realizar el cepillado en forma de círculos. Comenzar con las caras externas de los dientes por la parte superior derecha, siguiendo hacia a la parte central de la dentadura, luego avanzar a la parte superior izquierda. Bajar hacia el lado inferior izquierdo, continuando hacia el centro y luego finalizar hacia el lado inferior derecho (MINSA, 2015).
En relación al Paso 3: señala que se debe realizar el mismo procedimiento para cepillar las caras internas de los dientes y efectuar pequeños movimientos rotatorios en los dientes. Paso 4: Las caras que trituran los alimentos se cepillan realizando movimientos circulares sobre ellos. Paso 5: La lengua también se cepilla haciendo movimientos de
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barrido, de atrás hacia adelante y viceversa, para eliminar las sustancias de color blanquecina (MINSA, 2015).
El MINSA (2015) también afirma que el cepillo es de uso personal y que se debe cambiar cada tres meses, o antes si es que se observa un desgaste; además, para completar la higiene oral se debe hacer uso también del hilo dental.
Los dientes transitorios guían la aparición de los dientes permanentes; por ello en los preescolares, el cuidado dental es fundamental no solo para conservar los dientes transitorios en buen estado, sino para favorecer un desarrollo adecuado de los permanentes. La mala posición o la pérdida de los dientes transitorios puede alterar la alineación de los dientes permanentes. En la infancia, los niños aún requieren la supervisión y guía de los padres para que puedan realizar de manera correcta estas actividades de higiene; así mismo, es necesario llevar al niño al odontólogo para las revisiones dentales periódicamente (Berman y Snyder, 2013).
Otros órganos del cuerpo a los cuales se debe realizar una higiene adecuada son los ojos. Con respecto a la higiene ocular, MINSA (2017) señala que los ojos tienen un mecanismo de limpieza natural, a través de las lágrimas, por consiguiente, no es necesario utilizar productos de limpieza para su higiene; simplemente se deben lavar a diario con agua, especialmente al momento de despertarse para eliminar los restos de exudación (legañas) producidos durante el sueño en la noche. También recomienda lavarse las manos con agua y jabón antes de tocarse los ojos para prevenir infecciones oculares; así mismo, si llegara a ingresar a los ojos alguna sustancia o cuerpo extraño, se debe lavar con agua limpia a chorro,
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evitar frotarlos o ingresar cualquier objeto para limpiarlos, ya que esto podría lesionar la conjuntiva o la córnea.
Así como los ojos reciben cuidados con respecto a su higiene, también se debe tener en cuenta la higiene de la nariz. La nariz es el órgano respiratorio superior por excelencia, cumple las funciones: respiratoria, defensiva, fonatoria y olfatoria. La función principal de este órgano es respiratoria, contribuye en el proceso de filtración, calentamiento y humidificación del aire evitando el paso de partículas extrañas, produciendo mucosidad la cual actúa como lubricante y filtro para el aire (Sociedad española de otorrinolaringología y patología cérvico - facial, 2015).
El exceso de esta mucosidad puede producir la obstrucción y dificultad respiratoria, por lo cual es necesario la realización de una adecuada higiene de este órgano, que consiste en eliminar la mucosidad y partículas retenidas utilizando un papel desechable, tapando alternativamente cada fosa nasal, sin expulsar el aire con fuerza (Dueñas, 2001).
El oído es otro de los órganos al cual debemos prestar atención en su higiene. Éste es un órgano que cumple muchas funciones complejas y delicadas; una de las principales es la audición, la cual le permite al ser humano percibir diferentes sonidos; además de desarrollar y potencializar sus capacidades como la atención, identificación y distinción auditiva, que contribuyen en los procesos cognitivos básicos que influyen en el desarrollo del niño para su comunicación y aprendizaje; por lo cual es necesario la realización de una adecuada higiene (MinSalud, 2012).
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Una adecuada higiene de los pabellones auriculares o del oído externo se debe realizar con agua y jabón, tendiendo cuidado de no dejar libre el ingreso del agua hacia el oído medio, secando bien después de su lavado, además se debe evitar introducir objetos como: hisopos, pinzas, palillos, ganchos u otros; en época de verano evitar bañarse en aguas estancadas o contaminadas; ya que pueden producir infecciones o cualquier otro daño, principalmente en las edades preescolares donde el riesgo para contraer infecciones al oído es más elevado. La higiene del oído no solo involucra los puntos anteriormente mencionados, sino también el evitar la exposición a ruidos fuertes o continuos, así como el compartir objetos de uso personal como audífonos, que pueden ser una fuente de contagio (MINSA, 2015).
Otra parte del cuerpo que está en continua interacción con el entorno y por lo tanto merece atención especial en su higiene son las manos. Estas son consideradas vectores que portan microorganismos patógenos que causan muchas enfermedades contagiosas, ya que mediante ellas se realiza la mayoría de actividades, por lo cual frecuentemente tienen contacto con las superficies y están más expuestas a la contaminación de forma directa como indirecta (MINSA, 2017).
El lavado de manos es la remoción mecánica de suciedad y eliminación de la flora transitoria de la piel usando agua y jabón. La combinación de la acción emulsificante del jabón sobre aceites y grasas, junto a la acción abrasiva de la fricción del agua, remueve las partículas que contiene esas sustancias (MINSA, 2016).
El lavado de manos con agua y jabón, proporciona resultados beneficiosos para la salud, contribuyendo al crecimiento y desarrollo saludable de los niños y niñas, además
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reduce significativamente las enfermedades diarreicas (EDAs), enfermedades respiratorias agudas (IRAs), parasitosis, infecciones cutáneas, infecciones oculares, entre otras; evitando de esta manera los brotes epidémicos y el ausentismo escolar (MINSA, 2015).
Para un lavado eficaz de las manos es necesario conocer los momentos, los insumos y los pasos a seguir para su realización. Los momentos para el lavado de manos según el MINSA (2017) son: Cuando las manos están visiblemente sucias, antes de comer, antes de manipular los alimentos y cocinar, antes de la lactancia materna, antes y después de cambiar los pañales, después de usar el baño para miccionar o defecar, después de manipular animales, después de tocar objetos o superficies contaminadas (Ej. Dinero, residuos sólidos, pasamanos de las unidades de transporte, etc.).
Los insumos que permiten realizar una higiene adecuada de manos son: El agua a chorro para consumo humano, el jabón líquido o en barra, papel desechable o toalla limpia para el secado, si se utilizara jabón en barra es necesario el uso de una jabonera con orificios que permitan drenar la humedad del jabón para evitar la acumulación de gérmenes (MINSA, 2017).
Según el instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN, 2012), existen tres tipos de lavado de manos, el clínico, el quirúrgico y el social; para esta investigación tomaremos en cuenta el último, puesto que la población en estudio, no se encuentra en la categoría de profesional de la salud.
El MINSA (2017) indica que los pasos correctos para el lavado de manos social son:
Retirar de las manos y muñecas toda prenda o accesorio, mojar las manos con agua a chorro,
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cerrar el grifo, cubrir con jabón las manos húmedas y frotarlas hasta producir espuma incluyendo las palmas, el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas, por lo menos durante 20 segundos; luego abrir el grifo y enjuagar bien las manos con abundante agua a chorro, eliminar el exceso de agua friccionando ligeramente las manos, luego secarlas comenzando por las palmas, siguiendo con el dorso y los espacios interdigitales; es preferible cerrar el grifo con el material usado para secar las manos, por último, eliminar el papel desechable o tender la tela utilizada para ventilarla.
Dentro de la higiene de las manos, también debemos tener en cuenta el recorte de las uñas, el cual debe ser en forma curva, siguiendo la fisiología normal de los dedos ya que los gérmenes se alojan por encima y por debajo de éstas, por lo cual es necesario mantenerlas cortas y limpias (OMS, 2009).
Otra parte del cuerpo que requiere especial atención y que muchas veces no se le brinda el cuidado correspondiente son los pies los cuales son estructuras fuertes, complejas y resistentes, formadas por huesos, articulaciones, músculos, ligamentos y tendones que permiten al ser humano soportar todo el peso del cuerpo, además de ayudar en el desplazamiento y en el equilibrio, por lo cual depende de ellos en gran manera, la salud de las piernas y la columna vertebral. Para el cuidado de los pies es importante tener en cuenta la higiene y el calzado adecuado (Fustero, 2007).
La higiene de los pies es muy importante, ya que previene la aparición de infecciones y mal olor que muchas veces se produce por la acumulación de sudor al estar poco ventilados debido al uso del calzado. Su higiene comprende el aseo diario con agua y jabón; así como un buen secado, especialmente entre los dedos, para prevenir la aparición de diferentes
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enfermedades. Además, las uñas deben cortarse periódicamente y de forma recta para evitar encarnaduras. Las medias deben ser de materiales naturales como lana o algodón (Dueñas, 2001).
Parte de la higiene personal no solo implica la higiene corporal sino también incluye la higiene del calzado y el vestido. Respecto a la higiene del calzado, se recomienda que los zapatos sean de piel suave, flexible, de la talla adecuada y que sean de uso personal; además, es recomendable utilizar de forma habitual más de un par de zapatos, ya que, si se usa solamente un par, el calzado no estará bien ventilado y provocará sudoración, malos olores, aparición de hongos y otras alteraciones; así mismo, se recomienda usar calzado ligero y ventilado durante el verano para facilitar una adecuada aireación de los pies y reducir la acumulación de sudor (Fustero, 2007).
En relación a la ropa, Gutiérrez et al. (2015) afirman que también requiere especial atención en su higiene por estar en contacto con el cuerpo; ya que además de brindar protección y abrigo al cuerpo retiene las secreciones corporales. Según Sánchez (2012) los niños deben usar ropa cómoda y adecuada a su tamaño, no muy ajustadas ni muy holgadas, porque en ambos casos resultarán incómodas para ellos, dificultándoles realizar de manera segura algunas actividades como caminar, asearse, comer, etc.; así mismo, recomienda que de ser posible debe cambiarse diariamente.
Como parte del vestuario también se debe tener en cuenta la ropa interior, la cual debe cambiarse a diario y de preferencia debe ser de algodón y no de material sintético ya que puede causar alergias e irritación en la piel y además no debe ser ajustada. Por otro lado, la ropa de dormir, tiene que ser amplia y diferente a la usada durante el día. Es importante
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señalar que el vestido además de estar limpio también debe ser adecuado al clima; es decir, cuando hace frío el niño debe usar ropa que le brinde abrigo y cuando hace calor, debe llevar ropa ligera (Gutiérrez et al., 2015).
Por su parte, Rodríguez y Zehag (2016), señalan que es fundamental que los padres controlen en todo momento el cambio del vestido, dejando colaborar en ello a los niños que por imitación irán aprendiendo progresivamente. Así mismo, afirman que el vestido estará acorde a las características del niño, las actividades que vayan a realizar, a la estación del año y a las condiciones climáticas.
Finalmente, es necesario tener claro que es normal que los niños se ensucien al realizar las diferentes actividades propias de su edad como el juego u otros; por eso, más que enseñarles a no ensuciarse, lo importante es que los niños aprendan a que después de ello deben limpiarse y dejar todo ordenado una vez que concluyan con la tarea o actividad.
Además, la enseñanza de las conductas o hábitos de higiene debe darse con la mayor naturalidad posible, evitando que los niños vean a la higiene como una obligación o algo desagradable. Es importante transmitirles el mensaje que la higiene personal les dará comodidad, los mantendrá sanos y además les ayudará a tener buenas relaciones e integrarse adecuadamente con sus compañeros y amistades (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos [CEAPA], 2012).
Con respecto a la etapa preescolar, esta comprende entre los 2 y 5 años de vida y se caracteriza porque los niños crecen, pero con menor rapidez que en la etapa lactante, el crecimiento muscular y esquelético avanzan, los músculos del abdomen maduran, disminuyendo la prominencia abdominal, se reducen los depósitos de grasa subcutánea,
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haciendo que se vean más delgados. Los sistemas respiratorio y circulatorio aumentan su resistencia física y junto con el sistema inmunológico en desarrollo mantiene a los niños sanos. El crecimiento de la masa encefálica en la etapa preescolar es más lento que antes, sin embargo, al final del tercer año el peso y volumen del cerebro equivale al 90% del de un adulto (Papalia et al, 2012).
En la etapa preescolar se da la adquisición de esquemas de conductas, se perfecciona el lenguaje verbal y las aptitudes psicomotoras; se perfila el inicio de su capacitación para el aprendizaje escolar; así mismo, es la etapa de los “por qué”, de los “terribles no” y de la identificación de su sexo (Martínez, 2013). Además, hay que tener en cuenta que la infancia es la etapa donde se puede instaurar con mayor facilidad los hábitos que perdurarán en la vida adulta (Martorell, 2010, citado por Moreno et al., 2014).
En el ámbito psicosocial, debido a que una de las bases del aprendizaje en esta etapa es la imitación de las figuras parentales, el preescolar tiende a imitar las conductas que observa, como en la higiene, en el vestido, en los valores familiares, la formalidad, la etiqueta e incluso en el juego; así mismo, aprende por observación a dar opiniones, juicios morales, a ser bondadoso, a no mentir, a no hacer trampas, a no robar, teniendo en cuenta los derechos y el bienestar de los demás (Martínez, 2013).
Los niños y niñas son vulnerables y dependientes en varios aspectos, debido a que aún se encuentran en un proceso de crecimiento y desarrollo. Dependen de otros para atender sus necesidades básicas, como alimentación, higiene, vestido, vivienda, entre otros; por lo cual, los padres o cuidadores son los responsables de brindar a sus hijos los cuidados necesarios para garantizar su desarrollo (Dirección General de Familia, 2006).
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La infancia es la etapa en la que el ser humano tiene más predisposición para aprender; además, disfruta al participar en diferentes actividades, tomando iniciativa e imitando todo lo que está a su alrededor; así mismo, existe una alta probabilidad de que los hábitos y actitudes adquiridos en este período se mantengan a lo largo de su vida adulta. Por tanto, la adopción de hábitos higiénicos es una tarea fundamental de los padres, quienes deben dar ejemplos positivos y motivar a los niños para que incluyan conductas higiénicas en su vida diaria (CEAPA, 2012).
En los niños y niñas la higiene es primordial tanto para fortalecer la imagen personal, así como para promover la salud; además, brinda pautas de comportamiento que les ayudan a estructurarse, orientarse y formarse mejor (Calvo et al., 2011). La higiene personal ejerce un papel fundamental en la infancia, pues además de ser una necesidad, es una actividad que tiene fuerte carga afectiva para los niños, porque influye en el desarrollo de su personalidad (Posada, 2016).
La adquisición de hábitos de higiene en los preescolares contribuye con el bienestar y mantenimiento de su salud, estos hábitos son adquiridos por imitación y enseñanza. Por ello es fundamental que los padres y demás cuidadores de los niños desempeñen un acompañamiento afectuoso e inteligente; paciente, coherente y persistente en la repetición de rutinas bien establecidas en momentos como la alimentación, el ir a dormir o cuando realiza su higiene personal; esto contribuirá en la construcción y reconstrucción de hábitos saludables (Posada, 2016).
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Justificación
Teniendo en cuenta los antecedentes descritos y el importante rol que cumple la enfermera en la promoción del crecimiento y desarrollo saludable del niño y como educadora de los padres y cuidadores en aspectos relacionados con el cuidado integral del preescolar, y además debido a que durante nuestras prácticas pre profesionales realizadas en las instituciones educativas de nivel inicial se observó que la mayoría de los preescolares presentaban deficiente higiene personal; surge el interés por investigar el nivel de conocimiento que tienen las madres sobre higiene personal de sus hijos preescolares.
El presente estudio tiene justificación y relevancia teórica, práctica y metodológica.
A nivel teórico, la investigación generará reflexión y discusión sobre el conocimiento existente del área investigada. A nivel práctico, la investigación representará una oportunidad para conocer cuál es el nivel de conocimiento de las madres sobre higiene personal en los preescolares del centro poblado Alto Trujillo, distrito El Porvenir. Además, que los resultados y las recomendaciones planteadas servirán de base para la implementación de acciones tendientes a mejorar el nivel de conocimiento de las madres para el cuidado del preescolar, específicamente en las prácticas de higiene personal, lo cual tendrá impacto en su salud. A nivel metodológico, la investigación que se aplicará usando el método cuantitativo permitirá describir el problema planteado y también servirá como antecedente para futuras investigaciones.
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PROBLEMA
¿Cuál es el nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares beneficiarios de la ONG “Caminando hacia ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021?
OBJETIVO
Describir el nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares beneficiarios de la ONG “Caminando hacia ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021.
OBJETIVO ESPECIFICO
Describir el nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares beneficiarios de la ONG “Caminando hacia ti”, según dimensiones de: Higiene de la piel, higiene del cabello, higiene oral, higiene ocular, higiene de las fosas nasales, higiene de los oídos, higiene de las manos, higiene de los pies, higiene del calzado e higiene del vestido, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021.
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II. DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN
1.1. Tipo de investigación
La presente investigación es de tipo cuantitativo – descriptiva (Hernández y Mendoza, 2018); se realizó en madres de niños de 3 a 5 años de edad beneficiarios de la ONG
“Caminando Hacia Ti”, en el centro poblado Alto Trujillo, distrito El Porvenir, provincia de Trujillo, departamento La Libertad, durante los meses de julio a agosto de 2021.
1.2. Universo Muestral
El universo muestral estuvo conformado por 40 madres de preescolares de 3 a 5 años beneficiarios de la ONG “Caminando Hacia Ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, que cumplieron con los criterios de inclusión.
1.3. Criterios de Inclusión
- Madres de preescolares de 3 a 5 años de edad orientadas en tiempo, espacio y persona.
- Madres de preescolares de 3 a 5 años de edad que aceptaron participar voluntariamente en la investigación.
1.4. Unidad de Análisis
La unidad de análisis estuvo conformada por cada una de las madres de los preescolares de 3 a 5 años de edad beneficiarios de la ONG “Caminando Hacia Ti”
que cumplieron con los criterios de inclusión.
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1.5. Instrumento
En la presente investigación se utilizó el instrumento:
Cuestionario sobre hábitos de higiene personal en preescolar (Anexo 1):
Este cuestionario fue elaborado por Ríos (2016), y modificado por las autoras de la presente investigación teniendo en cuenta las bases conceptuales de Delgado y Tercedor (2012) y del MINSA (2015). Consta de 42 preguntas, donde la respuesta correcta fue calificada con un punto, en tanto que la incorrecta, con cero puntos. El puntaje máximo del cuestionario es 42 y el mínimo 0.
El puntaje total alcanzado en el cuestionario por cada madre participante permitió clasificar el nivel de conocimiento en:
Alto: De 29 – 42 puntos Medio: De 14 – 28 puntos Bajo: De 0 – 13 puntos.
1.6. Control de Calidad de los datos:
Prueba Piloto
El instrumento fue aplicado a 20 madres de preescolares de 3 a 5 años de edad del sector VI del Centro Poblado Alto Trujillo que no fueron parte del universo muestral con características similares a las madres que participaron en la investigación.
Validez
El instrumento que se utilizó para la presente investigación fue elaborado por Ríos (2016) y validado por juicio de expertos quienes determinaron de manera independiente la relevancia, coherencia, suficiencia, claridad con que han sido redactados los reactivos.
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Confiabilidad
La confiabilidad del instrumento Nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares se determinó a través de la prueba estadística Alfa de Cronbach obteniéndose como resultado el valor de 0.805, de manera que dicho instrumento fue considerado confiable para su aplicación.
Estadísticas de fiabilidad
Alfa de Cronbach
Alfa de Cronbach basada en elementos
estandarizados
N° de elementos
,801 ,805 42
1.7. Procedimiento
Para la recolección de datos se solicitó al director de la ONG “Caminando hacia ti” su autorización y facilidades para la aplicación del instrumento a las madres de los preescolares de 3 a 5 años beneficiarios de dicha organización; para ello, se le hizo llegar una solicitud, dándole a conocer los objetivos y propósito del estudio. Obtenida la autorización, se coordinó la fecha y el lugar donde se llevó a cabo las entrevistas.
Antes de la aplicación del instrumento, también se informó a las madres el objetivo y propósito de la investigación con la finalidad de obtener su consentimiento para participar en ésta. A continuación, se procedió a aplicar el instrumento en un tiempo aproximado de 30 minutos, se revisó que todas las preguntas hayan sido respondidas y se les agradeció por su participación.
Para la aplicación del instrumento, se organizó a las madres en 4 grupos de 10 cada uno y desarrollaron el cuestionario en el momento que acudían al comedor a recoger sus alimentos, mientras esperan turno, en espacio abierto que fue acondicionado con
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sillas, cumpliendo los protocolos de bioseguridad establecidos por el Ministerio de Salud (uso de mascarilla, protectores faciales, alcohol en gel para desinfección de manos y distanciamiento social), debido a la actual emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia de COVID -19. Finalmente, concluida la investigación se dio a conocer los resultados de la misma a las madres de los preescolares beneficiarios de la ONG, así como a su Director a quien, además, se le hizo entrega del informe de la investigación.
1.8. Procesamiento de datos
Para el procesamiento de los datos se empleó la teoría estadística, los datos se presentan en tablas estadísticas unidimensionales.
1.9. Definición de Variables de Estudio Conocimiento materno
Definición Conceptual:
El conocimiento es el conjunto de hechos y principios que se adquieren y retienen a lo largo de la vida como resultado de la experiencia y el aprendizaje del sujeto (la madre) que originan cambios en su manera de pensar y actuar, dichos cambios se reflejan en la conducta y actitudes de la madre ante situaciones de la vida diaria, así mismo, éstas irán cambiando a medida que aumenten los conocimientos y la importancia que le dé a lo aprendido (Miro, 2007).
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Definición Operacional:
Para la presente investigación el nivel de conocimiento de las madres sobre higiene personal en preescolares se operacionalizó de la siguiente manera:
Nivel de conocimiento alto: De 29 – 42 puntos Nivel de conocimiento medio: De 14 – 28 puntos Nivel de conocimiento bajo: De 0 – 13 puntos
VARIABLE DEFINICION CONCEPTUAL DEFINICION OPERACIONAL DIMENSIONES INDICADORES
ESCALA DE VALORES Nivel de
conocimiento
El conocimiento es el conjunto de hechos y principios que se adquieren y retienen a lo largo de la vida como resultado de la experiencia y el aprendizaje del sujeto (la madre) que originan cambios en su manera de pensar y actuar, dichos cambios se reflejan en la conducta y actitudes de la madre ante situaciones de la vida diaria, así mismo, éstas irán cambiando a medida que aumenten los conocimientos y la importancia que le dé a lo aprendido (Miro, 2007).
Para la presente investigación el nivel de conocimientos de las madres sobre higiene personal en preescolares, se operacionalizó de la siguiente manera:
Nivel de conocimiento alto:
De 29-42 puntos
Nivel de conocimiento medio:
De 14-28 puntos
Nivel de conocimiento bajo:
De 0-13 puntos
higiene del cabello
• Frecuencia (1)
• Insumos (2)
• Procedimiento (3)
• Recomendaciones (4, 5)
• Alto
• Medio
• Bajo
higiene ocular
• Frecuencia (6)
• Insumos (7)
• Procedimiento (8,9)
• Recomendaciones (10)
• Alto
• Medio
• Bajo higiene de las
fosas nasales • Procedimiento (11,12)
• Alto
• Medio
• Bajo
higiene de los oídos
• Procedimiento (13) Recomendaciones (14)
• Alto
• Medio
• Bajo Matriz de Consistencia
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higiene oral
• Recomendación (15)
• Frecuencia (16)
• Procedimiento (17, 19)
• Insumos (18)
• Alto
• Medio
• Bajo
Higiene de la piel • Frecuencia (20)
• Insumos (21)
• Alto
• Medio
• Bajo
higiene de las manos
• Insumos (22)
• Momentos (23)
• Procedimiento (24, 25, 26)
• Recomendaciones (27, 28)
• Alto
• Medio
• Bajo
higiene de los pies
• Frecuencia (29)
• Insumos (30)
• Procedimiento (31)
• Recomendaciones (32, 33)
• Alto
• Medio
• Bajo
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higiene del vestido
• Frecuencia (34, 37)
• Recomendaciones (35, 36,38, 39)
• Alto
• Medio
• Bajo
higiene del calzado.
• Recomendaciones (40, 41, 42)
• Alto
• Medio
• Bajo
36 1.10. Consideraciones éticas
En la presente investigación se tomó en cuenta los principios éticos considerados en la Declaración de Belmont (Hernández y Mendoza, 2018) prevaleciendo el bienestar de las personas sobre los fines académicos y científicos.
➢ Consentimiento informado:
Hace referencia a que los sujetos participantes tengan la oportunidad de decidir su participación en la investigación de acuerdo a sus intereses, valores y preferencias, teniendo la información suficiente sobre los riesgos y beneficios (Hernández y Mendoza, 2018).
Para la presente investigación, antes de recolectar la información se informó a las madres de los niños preescolares el objetivo del estudio y se aclararon sus dudas con respecto a éste; después de lo cual se les solicitó firmar el consentimiento informado como muestra de conformidad de su participación.
➢ Autonomía:
Se refiere a que las personas que participan en la investigación deberán ser tratadas como agentes autónomos, es decir, el investigador tiene la obligación de respetar la autonomía de todas las personas intervenidas, dando valor a sus opiniones y elecciones (Hernández y Mendoza, 2018). Durante la investigación se respetó la decisión de las madres de los preescolares de participar o no en el estudio, así como su derecho de no continuar participando si así lo deseaban.
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➢ Confidencialidad:
Implica que no se revelará la identidad, ni los datos personales de los sujetos participantes, ni la información brindada por ellos, manteniendo el anonimato, lo cual permitirá que éstos sientan confianza en el proceso y que la información que brinden sea auténtica (Hernández y Mendoza, 2018). En la presente investigación se garantizó a las madres de los preescolares que la información obtenida sería totalmente confidencial, así mismo, se les explicó que ésta solo tiene fines investigativos.
➢ Beneficencia/ No Maleficencia:
Hacer el bien forma parte de las expectativas de la ciencia en general; al contribuir con el aumento de los conocimientos humanos; es decir, busca que las personas obtengan el máximo beneficio y el mínimo riesgo que pueda ocurrir como consecuencia de la investigación, garantizando así su bienestar (Hernández y Mendoza, 2018). Teniendo en cuenta este principio, en la presente investigación se buscó el bienestar de las madres de los preescolares de forma integral, y se redujo al mínimo los posibles riesgos o daños.
➢ Justicia:
Se refiere a la obligación ética de dar a cada cual lo que le corresponde según su necesidad, es decir los costos y beneficios deben ser distribuidos equitativamente entre los sujetos participantes, además implica que las personas deben recibir un trato digno e igualitario tanto en la selección como en el desarrollo (Hernández y Mendoza, 2018). Teniendo en cuenta este principio, en el caso de la presente investigación se trató a las madres de los niños preescolares con igualdad, sin
38 ningún tipo de discriminación, ni favoritismo; además los beneficios se dieron de manera equitativa.
39 III. RESULTADOS
Tabla 1
Nivel de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares beneficiarios de la ONG “Caminando Hacia Ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021
Nota: Base de datos del cuestionario de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares.
Interpretación:
Se muestra en la tabla 1, que el 82.5 por ciento de las madres tuvo un conocimiento de nivel medio, el 15.0 por ciento un nivel de conocimiento alto y el 2.5 por ciento tuvo un conocimiento de nivel bajo sobre higiene personal en preescolares de la ONG “Caminando Hacia Ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021
NIVEL DE CONOCIMIENTO
Nº %
ALTO 6 15.0
MEDIO 33 82.5
BAJO 1 2.5
TOTAL 40 100.0
40 Tabla 2
Nivel de conocimiento materno sobre higiene personal por dimensiones en preescolares beneficiarios de la ONG “Caminando Hacia Ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021
ALTO MEDIO BAJO TOTAL
Nº % Nº % Nº % Nº %
Higiene de la piel 18 45.0 17 42.5 5 12.5 40 100.0
Higiene del cabello 33 82.5 7 17.5 0 0.0 40 100.0
Higiene oral 16 40.0 17 42.5 7 17.5 40 100.0
Higiene ocular 15 37.5 20 50.0 5 12.5 40 100.0
Higiene de las fosas nasales 8 20.0 26 65.0 6 15.0 40 100.0
Higiene de los oídos 8 20.0 31 77.5 1 2.5 40 100.0
Higiene de las manos 6 15.0 31 77.5 3 7.5 40 100.0
Higiene de los pies 29 72.5 11 27.5 0 0.0 40 100.0
Higiene del calzado 19 47.5 20 50.0 1 2.5 40 100.0
Higiene del vestido 30 75.0 5 12.5 5 12.5 40 100.0
Nota: Base de datos del cuestionario de conocimiento materno sobre higiene personal en preescolares.
41 Interpretación:
Se muestra en la tabla 2, que en relación a la higiene de la piel en preescolares de la ONG “Caminando Hacia Ti”, Alto Trujillo - El Porvenir, 2021, el 45.0 por ciento de las madres presentó un conocimiento de nivel alto, luego el 42.5 por ciento un conocimiento de nivel medio y el 12.5 por ciento tuvo un conocimiento de nivel bajo. Además, con respecto a la higiene del cabello se observa que el 82.5 por ciento de las madres presentó un conocimiento de nivel alto y el 17.5 por ciento, un conocimiento de nivel medio.
Se muestra también, que, sobre higiene oral, el 42.5 por ciento de las madres que participaron en el estudio presentaron un conocimiento de nivel medio, el 40.0 por ciento, un conocimiento de nivel alto y el 17.5% por ciento un conocimiento de nivel bajo. Así mismo, se observa que el 50.0 por ciento de las madres tuvo un conocimiento de nivel medio, el 37.5 por ciento, un conocimiento de nivel alto y el 12.5 por ciento un conocimiento de nivel bajo sobre higiene ocular. También se aprecia que el 65.0 por ciento de las madres presentó un conocimiento de nivel medio, el 20.0 por ciento, un conocimiento de nivel alto y el 15.0 por ciento un conocimiento de nivel bajo sobre higiene de las fosas nasales en preescolares.
Por otro lado, con relación a la higiene de los oídos en pre escolares se muestra que el 77.5 por ciento de las madres presentó un conocimiento de nivel medio, el 20.0 por ciento un conocimiento de nivel alto y el 2.5 por ciento un conocimiento de nivel bajo; y con respecto a la higiene de manos, el 77.5 por ciento de las madres tuvo un conocimiento de nivel medio, el 15.0 por ciento un conocimiento de nivel alto y el 7.5 por ciento un conocimiento de nivel bajo.