Propuesta de un programa de estimulación cognitiva para adultos mayores diagnosticados con deterioro cognitivo leve
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(3) Ψ. Exergo. “En nuestro mundo, lleno de diversidad y constante cambio, el envejecimiento es una de las pocas características que nos definen y nos unifican a todos.” Organización Mundial de la Salud.
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(5) Ψ. Dedicatoria. A mi mamá por ser el tesoro más grande que poseo. A mis abuelos por ser dos estrellas que dan luz a mi vida..
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(7) Ψ. Agradecimientos. A la profesora Luly, porque hizo posible esta investigación, por brindarme sus conocimientos, por sus exigencias y apoyo, por confiar en mí, por haber estado ahí cuando lo necesité. A Anddy por su ayuda infinita, por su paciencia y amor. A mi mamá y a Nelson por apoyarme en todo momento, por su profunda preocupación y su ayuda incondicional. A todos los adultos mayores y trabajadores de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”, especialmente a Arelis por abrirme las puertas del centro, por haber hecho posible la maravillosa experiencia de trabajar con ellos. A Tatiana por ofrecerme sus consejos y experiencias, por ser la primera persona que confió en mí para esta investigación. Al profesor Luis Felipe por ofrecerme sus conocimientos y experiencia. A Yeni por poner a mi disposición su talento, por su paciencia. Gracias a todas las personas que de una forma u otra hicieron posible con su trabajo y dedicación, la materialización de este esfuerzo..
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(9) Ψ. Resumen. El marcado envejecimiento poblacional que tiene lugar en el mundo actual, trae consigo un incremento de enfermedades asociadas a la edad entre ellas el Deterioro Cognitivo Leve (DCL), así como el aumento del esfuerzo de los profesionales por buscar nuevas formas de intervenir a favor de estos pacientes. De lo anterior se deriva que la presente investigación posea la intención de proponer un Programa de Estimulación Cognitiva para los adultos mayores diagnosticados con DCL, de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”, de la ciudad de Santa Clara. Se utilizó un diseño de investigación pre experimental, en una población de 15 adultos mayores. Se elaboró un programa de estimulación cognitiva valorado por varios especialistas mediante un cuestionario. Con vistas a comprobar la efectividad del programa se realizó una evaluación neuropsicológica mediante las técnicas: FAS, Rompecabezas del WAIS III, Dígitos del WAIS III, Cubos del WAIS III, Figuras incompletas WAIS III, Lista de palabras WAIS III y entrevista estructurada. Los resultados se analizaron a través de pruebas estadísticas como el Método del Coeficiente de Kendall. Como resultados se diseñó y aplicó un programa de estimulación cognitiva que produjo efectos positivos en los pacientes en estudio, pues existieron mejoras en la mayoría de las funciones evaluadas después de la intervención, tal es el caso de la atención, la memoria semántica, procedimental, episódica y verbal, así como las funciones frontales.. Palabras claves: Deterioro Cognitivo Leve, adulto mayor, Programa de estimulación cognitiva..
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(11) Ψ. Abstract. The marked aging of the population existing world wide brings about on increase in age related diseases, among them Mild Cognitive Impairment (MCI) and along with it the professional effects finding new ways of acting to favor these patients. It is implied from the stated before that the present investigation has the aim of designing a Cognitive Stimulation Program for the elders diagnosed with MCI belonging to “Camilo Cienfuegos” Elderly Shelter # 2 from Santa Clara city. A pre experimental research design in a population of 15 elders was carried out and by means of a questionnaire a cognitive stimulation program valued by various specialists was elaborated. To prove the effectiveness of the program, as neuropsychological assessment by means of different techniques such as FAS, WAIS III puzzle, WAIS III digits, WAIS III incomplete figures WAIS III, Word List WAIS III and structured interview. The results were analyzed thru statistical tests like Kendall Coefficient Method. As result of this investigation a cognitive stimulation program that caused positive effects on the studied patents because of the improvement in the majority of the evaluated functions after the intervention, such as attention, semantic memory, proceeding memory, episodic memory and verbal memory as well as frontal functions, was designed and applied.. Key words: Mild Cognitive Impairment, elder, cognitive stimulation program..
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(13) Ψ. Índice Pág.. Introducción…………………………………………………………………………………………..1 Capítulo I: Marco Referencial Teórico……………………………………….……………….7 1. El envejecimiento y sus características generales…………………………………………….8 2. El Deterioro Cognitivo Leve…………………………………………………………………..…13 2.1 Concepto y Evolución……………………………………………………………………..13 2.2 Epidemiología………………………………………………………………………………15 2.3 Subtipos y etiología………………………………………………………………………..16 2.4 Criterios diagnósticos……………………………………………………………………..17 3. Reserva cognitiva………………………………………………………………………………..18 4. La Intervención en el Deterioro Cognitivo Leve………………………………………………19 5. Investigaciones realizadas sobre programas de estimulación cognitiva en pacientes con DCL………………………………………………………………………………………………..22. Capítulo II: Marco Referencial Metodológico……………………………………………..28 1. Concepción metodológica………………………………………………………………………29 2. Tipo de estudio…………………………………………………………………………………..29 3. Diseño de la investigación………………………………………………………………………29 4. Descripción de la población…………………………………………………………………….30 5. Operacionalización de las variables…………………………………………………………...31 6. Descripción de las técnicas utilizadas…………………………………………………………31 7. Procedimientos…………………………………………………………………………………..39. Capítulo III: Análisis de los Resultados………………………………………….…………41 1. Programa de estimulación cognitiva…………………………………………………………..42 2. Criterios de especialistas……………………………………………………………………….50 3. Comparación de los resultados de las evaluaciones antes y después de aplicado el programa de estimulación cognitiva…………………………………………………………..54 4. Incidencia de la reserva cognitiva en los resultados de la evaluación posterior al programa………………………………………………………………………………………….61. Conclusiones………………………………………………….……………………………………65.
(14) Ψ. Índice. Recomendaciones…………………………………………………………………………..……68 Referencias Bibliográficas…………………………………………..………………………….70 Anexos……………………………………………………………………………………………….81.
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(16) Ψ. Introducción. El envejecimiento humano es un proceso universal e inevitable, que en la actualidad ha experimentado un aumento progresivo y alarmante en el ámbito mundial. La menor tasa de nacimientos permite que cada vez haya mayor cantidad de personas ancianas en nuestros países. Según un informe publicado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DAES) (2010), la población de personas de edad avanzada superará a la infantil por primera vez en el año 2045. Los datos obtenidos por dicho informe muestran que para mediados de este siglo, las personas mayores de 60 años formarán el 22 % de la población mundial. Nuestro país no escapa a esta realidad. Los datos ofrecidos en el Panorama Demográfico de Cuba 2010, publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), muestran el envejecimiento que ha tenido lugar en nuestra población en los últimos años. Este informe revela como en el año 1960 la población mayor de 60 años ocupaba solo un 8 % de la nacional, cifra que ha aumentado a un 19 % en el 2010, mientras que la población infantil ha disminuido desde un 35 % en 1960 a un 18 % en el pasado año. Con respecto a la provincia de Villa Clara el informe ofrecido por la ONE (2010) la destaca como la más envejecida del país, donde el número de personas de 60 años o más, representa un 23 % de su población total, seguida por Ciudad de la Habana (19 %) y Santi Spíritus (17 %). Este descenso de la mortalidad y de la fecundidad a través del tiempo y en todas las regiones del mundo, pone en evidencia un grave problema sociosanitario, el progresivo incremento de enfermedades asociadas a la edad, incluyendo dentro de estas a las enfermedades neurodegenerativas. Entre las enfermedades relacionadas con la edad encontramos el Deterioro Cognitivo Leve (DCL). Al decir de Barroso y colaboradores (2009) el DCL corresponde a un deterioro cognitivo que no cumple criterios. suficientes para ser identificado como una demencia y que va. acompañado de una relativa preservación funcional en el desempeño de las actividades de la vida diaria. Esta es una patología que cada vez aparece con mayor frecuencia en nuestros adultos mayores, considerándose actualmente que estos pacientes constituyen entre un 3% 2.
(17) Ψ. Introducción. y 26 % de la población, mientras que los casos nuevos representan entre el 1% y 3% anual. (Barroso, et. al., 2009) El mencionado aumento de la esperanza de vida y de las enfermedades asociadas a la edad, entre ellas el DCL, ha obligado al ser humano y, específicamente a los profesionales del área de la salud, a buscar nuevas formas de intervenir a nivel psicológico en favor de las personas de la tercera edad. Así, los estudios han permitido determinar que las funciones cognitivas que se van afectando con estas enfermedades, se pueden fortalecer a través de programas de estimulación cognitiva, diseñados especialmente para ello. La estimulación cognitiva en el DCL es, hasta el momento, un campo al que se la ha prestado relativamente poca atención, en parte debido a que la definición de esta entidad es reciente. Es definida como programas de intervención con el propósito de potenciar el funcionamiento cognitivo y social de los pacientes; estos programas incluyen un grupo más o menos amplio de actividades que se realizan en grupos principalmente. Se apoya en la noción de plasticidad del sistema nervioso, dado que incrementa la reserva cognitiva; mediante estos entrenamientos se restauran capacidades intelectuales de forma que el deterioro puede enlentecerse y también retardar sus efectos sobre el funcionamiento de la vida diaria de los sujetos. (Barroso, et. al., 2009) Los estudios científicos desarrollados sobre la estimulación cognitiva demuestran su eficacia. Tal es el caso de la investigación realizada por Montejo, Montenegro y Reinoso, en el año 2002, a partir del Programa de Memoria para Mayores del Ayuntamiento de Madrid, en España, la cual consiguió la mejoría en el rendimiento cognitivo de los pacientes con DCL. Así mismo otro estudio realizado por las doctoras María Dolores Calero García y Elena Navarro González, pertenecientes al Colegio Oficial de Psicólogos de España, en el año 2006 mostró como. todos los pacientes con DCL participantes, lograron la mejoría o. mantenimiento de su rendimiento cognitivo tanto inmediatamente después del programa como en la evaluación realizada a los 9 meses del mismo. El demostrado efecto positivo que tienen los programas de estimulación cognitiva en los pacientes con DCL revela la utilidad de desarrollarlos con mayor frecuencia en nuestro contexto. 3.
(18) Ψ. Introducción. El valor teórico brindado por la siguiente investigación radica fundamentalmente en la posibilidad que ofrecen los programas de estimulación cognitiva de entender en profundidad los elementos que pueden influir positivamente en la disminución del declive cognitivo asociado a la edad y los estadios de antesala a las demencias. El trabajo consta de una revisión bibliográfica actualizada en más de un idioma, permitiendo el establecimiento de generalizaciones teóricas sobre el tema en cuestión, con incipientes investigaciones en el contexto cubano actual, elaborando una base teórica novedosa y sistematizada en relación al tema. Metodológicamente la investigación aporta herramientas fundamentales sobre cómo estimular adecuadamente las funciones cognitivas de los adultos mayores con DCL. Así como también permite la evaluación de cada una de las funciones afectadas comprobando la efectividad de la intervención. Desde el punto de vista práctico el presente trabajo aporta elementos que pueden considerarse como una herramienta de trabajo en los diferentes niveles de atención de Salud, tributando a las funciones de promoción y prevención al brindar soluciones al problema social que constituye la intervención en el DCL y las demencias. Esta investigación aporta un programa de estimulación cognitiva que permite la conservación o potenciación de las funciones cognitivas afectadas, a partir del presupuesto teórico de que el curso y desarrollo del DCL puede ser enlentecido o frenado y así evitar su posterior evolución hacia las demencias, un problema de salud actual. Lo anterior revela un doble impacto positivo de la investigación: en la protección de la salud individual de las personas de la tercera edad y en la disminución del costo social por servicios e insumos dirigidos a remediar situaciones de afectación de la salud en este grupo. De esta forma se beneficia el paciente con DCL, su familia y la sociedad. Este estudio surge de la necesidad de implementar acciones reales que contribuyan a elevar la calidad de vida de los adultos mayores, especialmente los diagnosticados con DCL, contribuyendo a una transformación positiva de la realidad nacional e internacional. Por tales razones, esta investigación cree pertinente abordar el siguiente problema científico:. 4.
(19) Ψ. Introducción. ¿Cómo propiciar la estimulación cognitiva en los adultos mayores diagnosticados con Deterioro Cognitivo Leve, de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”?. Como objetivo general se plantea: Proponer un Programa de Estimulación Cognitiva en los adultos mayores diagnosticados con Deterioro Cognitivo Leve, de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”. Y como objetivos específicos que permitan su cumplimiento, se decidió:. 1. Elaborar un Programa de Estimulación Cognitiva para los adultos mayores de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”, teniendo en cuenta su diagnóstico neuropsicológico.. 2. Valorar la propuesta del programa desde el criterio de especialistas en el tema.. 3. Aplicar el Programa de Estimulación Cognitiva en los adultos mayores diagnosticados con Deterioro Cognitivo Leve, de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”. 4. Comparar los resultados de las evaluaciones realizadas antes y después de aplicado el programa de estimulación cognitiva a los adultos mayores diagnosticados con Deterioro Cognitivo Leve, de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”. 5. Valorar la incidencia de la reserva cognitiva de los adultos mayores en estudio, en los resultados de la evaluación realizada después de la aplicación del programa.. Teniendo en cuenta la estructura del informe, la memoria escrita se subdivide en: Capítulo I: Constituye la fundamentación teórica de la investigación. Dispone de 5 epígrafes. El primero se refiere al envejecimiento y sus características generales. El segundo se relaciona con el Deterioro Cognitivo Leve, donde se abordan generalidades como el concepto y su evolución, la epidemiología, los subtipos y etiología, así como los criterios 5.
(20) Ψ. Introducción. diagnósticos. Un tercer epígrafe hace referencia al término reserva cognitiva y su relación con el DCL. Los siguientes dos epígrafes trabajan la Intervención en el DCL y las investigaciones realizadas al respecto.. Capítulo II: Contiene el diseño metodológico de la investigación. En este se define la concepción metodológica asumida, el tipo de estudio utilizado, el diseño de la investigación, la descripción de la población, la operacionalización de las variables, se describen las técnicas utilizadas, así como el procedimiento llevado a cabo.. Capítulo III: Aborda la presentación y análisis de los resultados obtenidos en la investigación. En este se describe el programa de estimulación cognitiva y las valoraciones realizadas sobre el mismo por parte de los especialistas. Se establecen las comparaciones entre los resultados de la exploración neuropsicológica antes y después del programa. Y por último se valora la incidencia de la reserva cognitiva en los resultados de la evaluación postest.. Por último se establecen las conclusiones de la investigación dando respuesta a los objetivos planteados y se proponen las recomendaciones que se consideraron pertinentes teniendo en cuenta los resultados obtenidos.. 6.
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(22) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. Marco Referencial Teórico. 1. El envejecimiento y sus características generales. Numerosos son los autores que se dedican al estudio del envejecimiento y sus características, existiendo al respecto diversas opiniones. Al decir de Jesús Palacios y colaboradores (2002) no es hasta después de los 65 años de edad que se comienza a hablar de vejez. Estos mismos autores destacan el hecho de que a pesar de las periodizaciones existentes resulta muy difícil decir cuándo comienza el envejecimiento en el ser humano, lo cual está dado en primer lugar porque es un proceso que está asincrónicamente distribuido en el organismo, al mismo tiempo que es diferente para cada persona. No existe un consenso sobre en qué consiste el envejecimiento y cuáles son sus causas, sin embrago varios autores están de acuerdo con la existencia de un envejecimiento primario que consiste en un “deterioro biológico que está genéticamente programado en el organismo”, y un envejecimiento secundario definido como, “procesos de deterioro que aumentan con la edad y se relacionan con factores modificables”. (Palacios, et. al, 2002, p. 528) Teniendo en cuenta lo anterior, por la acumulación del envejecimiento primario y secundario llegamos a las últimas etapas de nuestras vidas. Etapas que al igual que las demás tienen un desarrollo determinado y características específicas que las distinguen. En opinión de Orosa (2003) la llegada a la adultez mayor implica afrontar cambios físicos y sociales de gran repercusión psicológica; la actitud del anciano ante estos cambios depende de la relación que posee con la familia, la cual es considerada como la principal red de apoyo social en esta etapa. La. neoformación. característica. de. este. estadío. evolutivo. es. la. necesidad. de. autotrascendencia. Esta adquisición ocupa un lugar importante en la jerarquía motivacional del anciano. Se entiende como “todo lo que dejará una vez desaparecido físicamente el individuo”. Actúa como reguladora del comportamiento en la senectud, define todas las relaciones sociales del anciano y le genera sentimientos de utilidad. (Orosa, 2003, p. 5). En opinión de Espinosa (2008) durante la vejez aparecen además importantes eventos vitales asociados con pérdidas de corte afectivo, tales como, la jubilación, el casamiento de 8.
(23) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. los hijos, la muerte del cónyuge y coetáneos; la elaboración a nivel vivencial de dichos eventos tiene determinado costo emocional para el sujeto.. La esfera cognitiva también sufre importantes cambios durante esta etapa, según lo planteado por Palacios y otros (2002). Aparece un deterioro de los órganos sensoriales, se ven afectados los sistemas perceptuales fundamentalmente los de visión y audición. Esto determina lentitud en el ritmo de la realización de procesos y actividades, así como el aumento del tiempo con que se inician; lo que constituye evidencia del surgimiento de determinadas dificultades perceptuales propias de la edad. Según Fernández-Ballesteros (2002), la atención es otro de los proceso cognitivos donde se evidencian distintos grados de afectación en el adulto mayor, cuya eficacia disminuye con el aumento de la edad. Al decir de Vigotsky la atención no es más que la “tendencia de la actividad psíquica y de su concentración sobre un objeto que tiene para la personalidad determinada significación ya sea estable o situacional”. (De Vega, 2005, p. 3) Existen otros autores que precisan la atención como el mecanismo psicológico por el cual de los diversos estímulos que impresionan al ser humano este selecciona un pequeño número que se mantiene con máxima claridad y definición en la conciencia; otro número mayor de estímulos aunque llega a la conciencia lo hace de una forma imprecisa, mientras que el resto no se hacen conscientes al individuo (Ballesteros & García, 2001). En opinión de Manuel de Vega (2005, p. 123) este “es el proceso que nos permite sincronizar nuestras funciones mentales”, actuando como un mecanismo de selección o filtro. Según dicho autor es un mecanismo de control activo que se caracteriza por ser selectivo, pues gracias a la atención el ser humano decide y selecciona constantemente los aspectos de su entorno que son relevantes; tiene además una capacidad limitada ya que no permite realizar dos tareas complejas a la vez. Según plantean Ballesteros y García (2001) numerosos autores distinguen entre dos tipos de atención: atención selectiva es aquella que actúa ante un estímulo determinado cuando existen otros que inciden de manera simultánea en el sujeto. Otros autores investigan cuáles son las limitaciones dentro de las cuales el hombre puede realizar la selección, en este caso 9.
(24) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. definen la atención dividida, intentando explicar la capacidad del organismo para atender a más de una fuente de estimulación a la vez. En opinión de los autores Vielichkovsky, Zinchenko, y Luria (1982) la atención es un proceso que aumenta el grado de activación del sujeto, posibilitando la entrada de la información y la distribución de recursos para su procesamiento. Este proceso influye en la cantidad de elementos o unidades de información que pueden ser captados para el procesamiento y en la calidad de rendimiento obtenido, incluso el tiempo de procesamiento, que es menor cuando el sujeto presta atención a los materiales que debe procesar.. La memoria también muestra afectaciones con el paso de los años, siendo uno de los procesos de mayor referencia en las investigaciones por las constantes quejas del anciano que a esta se refieren. Al decir de Ballesteros y García (2001) la memoria es un proceso psicológico que sirve para almacenar información, codificarla y registrarla para su posterior recuperación. Según señala Frau (2008) no es una realidad unitaria y homogénea; es una entidad compleja que consta de varios procesos y archivos, que operan de manera coordinada y simultánea. La memoria recoge nueva información, organiza la información para que tenga un significado y la recupera cuando necesita recordar algo. Al decir del mencionado autor, los psicólogos Richard Atkinsony y Richard Shiffrin desarrollaron la teoría multialmacén de la memoria, y reconocieron tres sistemas de memoria que se comunican e interactúan entre sí, donde la información que recibimos entra primero en la memoria sensorial, una vez que se identifica esta información pasa a la memoria a corto plazo, donde tiene dos destinos pasar a la memoria a largo pazo o ser olvidada: -La memoria sensorial (MS). Registra las sensaciones y permite reconocer las características físicas de los estímulos. La capacidad de la MS es grande y existe un subsistema para cada sentido. La memoria icónica registra la información en forma de iconos y la memoria ecoica registra sonidos y palabras. La duración de la información en este sistema es muy breve y depende del sentido (2 segundos la ecoica, 1 segundo la icónica) (Frau, 2008). 10.
(25) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. -La memoria a corto plazo (MCP): su función es organizar y analizar la información (reconocer caras, recordar nombres, contestar en un examen…). En este sistema la información es codificada sobre todo de forma visual y acústica. Si la información es interpretada y organizada de forma lógica, puede ser recordada más tiempo. Es un sistema cuya función es mantener la información por un período corto de tiempo (entre 15 y 30 segundos), al tiempo que se realizan otras operaciones cognitivas. Es el lugar del control del sistema de memoria: ella determina qué información será atendida, cómo va a ser procesada, y qué mecanismos intervendrán para la recuperación. Este sistema puede dar cuenta al mismo tiempo de una pequeña información por lo que tiene una capacidad limitada. (Carrillo, 2010) -La memoria a largo plazo (MLP): en opinión de Carrillo (2010) la MLP por su parte es la que contiene nuestros conocimientos del mundo físico, de la realidad social y cultural, nuestros recuerdos autobiográficos, así como el lenguaje y los significados de los conceptos. Aquí la información está bien organizada, facilitando su acceso cuando es oportuno. Posee dos tipos de codificación, semántica (si el material es verbal) y visual (si se trata de figuras o gráficos). Tiene capacidad ilimitada y una duración permanente. Esta se divide en explícita (declarativa) y en implícita (no declarativa): 1. Memoria Declarativa: al decir de Frau (2008, p. 9) se refiere a un sistema de memoria cuyos contenidos se expresan de una manera explícita (de forma intencional y consciente). Los contenidos de este sistema el sujeto los puede traducir en proposiciones verbales o a través de imágenes mentales. Es el “saber qué”. Almacena información y conocimientos de hechos y acontecimientos. Es consciente. Esta a su vez se divide en: -Memoria episódica: según plantea Carrillo (2010) es la encargada de codificar, retener y recuperar los acontecimientos de la vida de cada individuo. También se le llama autobiográfica. Es exclusiva de cada persona. Lo que guarda no son los eventos de la vida, sino las experiencias personales de esos eventos. Su estructura es narrativa. Es un sistema de ensayo único, es decir que un único encuentro con el estímulo es suficiente para que se produzca el registro. Está orientada al pasado. Esta memoria almacena el momento concreto, el episodio que pasará a formar parte de nuestra experiencia. Una de las características importantes de este tipo de memoria es lo que Tulving (1995, citado en 11.
(26) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. Carrillo, 2010) denominó «nivel de conciencia»: la memoria episódica necesita que la persona sea consciente de que lo que recuerda sea algo que le ocurrió personalmente (conciencia autonoética), pero esto a su vez requiere de lo que llamó «recolección consciente»; es decir, es necesario que el individuo sea capaz de discernir entre eventos pasados que no vivió personalmente, los de su pasado reciente o los que sólo le resultan «familiares» (esta noción de familiaridad se refiere a que el individuo reconoce cierta información del evento específico pero no puede identificar con claridad la fuente original de tal información). Otro componente importante de la memoria episódica es la ubicación de los eventos en un marco temporal subjetivo, lo cual provee del conocimiento sobre la secuencia de eventos que han ocurrido en el pasado (memoria retrospectiva), así como el orden preciso en que ocurrieron éstos (memoria de orden temporal). Todo esto requiere además de un conocimiento sobre sí mismo como una entidad distinta del resto del mundo. Esta triada de autonoesis, conciencia temporal subjetiva y conciencia de sí mismo son consideradas como requisito indispensable para la memoria episódica. -Memoria semántica: en opinión de Frau (2008) es la encargada del mantenimiento, recuperación y adquisición de la información relacionada con el mundo en general. Todo el conocimiento que poseemos. Incluye los subsistemas espacial y relacional. Es también un sistema de ensayo único. Es un sistema a largo plazo, muy estructurado y complejo y con capacidad limitada. Es además un sistema cognitivo o representacional, por tanto puede actuar independientemente de la conducta. Está orientada al presente, almacena el contenido, el mensaje, los significados. Puede recuperar la información sin hacer referencia al tiempo o al lugar en que se adquirió el conocimiento. Es casi inmune al olvido, porque el lenguaje, las habilidades matemáticas y otros conocimientos son muy duraderos. Una prueba a favor de estas memorias son las investigaciones sobre pacientes amnésicos, donde se altera la memoria episódica, pero no la semántica. 2. Memoria no declarativa o procedimental: al decir de Frau (2008) es implícita (inconsciente, automática). Incluye las habilidades y hábitos, todo lo que requiere gran cantidad de práctica. Es una memoria de acción, la más primitiva y primera que aparece en el ser humano. Incluye habilidades motoras, cognitivas. Se refiere a las habilidades o destrezas, a cómo hacer las cosas. Este conocimiento una vez consolidado es inconsciente. La memoria procedimental 12.
(27) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. se refiere al almacenamiento y recuperación de información sobre las habilidades motoras; es decir, el aprendizaje relacionado a «saber como hacer» distintas tareas. Los estudios realizados concuerdan en la idea de que los tres almacenes fundamentales de memoria se muestran afectados de distinta forma con el decursar del tiempo en la ontogenia de los sujetos, no mostrándose cambios relevantes en la memoria sensorial (donde son pequeños) y en la memoria a corto plazo, (los que son más acusados a partir de los 70 años). En cuanto a la memoria a largo plazo los aspectos que mayor afectación presentan son los relacionados a la memoria episódica, mientras que en la memoria semántica la dificultad está dada en la generación de respuestas nuevas y su vinculación con el contexto, mientras que en la memoria procedimental no suelen presentarse grandes alteraciones. (Fernández-Ballesteros, et. al., 2002; Palacios, et. al., 2002). 2. El Deterioro Cognitivo Leve. 2.1 Concepto y Evolución. Cada vez resultan más familiares temas como el envejecimiento poblacional. Y es que el notorio aumento de la población de adultos mayores, tanto a nivel nacional como internacional, ha provocado un enorme interés en las características que presenta este grupo etario. El incremento en la expectativa de vida mundial hasta cifras nunca antes alcanzadas en la historia del hombre trae consigo la prevalencia de enfermedades crónicas/degenerativas asociadas al Sistema Nervioso (SN). A medida que aumentan los años las personas comienzan a notar cambios en su memoria, aparecen quejas sobre los olvidos, lo cual es característico de un envejecimiento normal, pero son también particularidades de las primeras etapas de las demencias. Este tipo de enfermedades que prevalecen hoy en día asociadas con la edad, son muy variadas y constituyen un importante problema de salud. Entre ellas encontramos el DCL, término que como plantean Barroso, Correia y Nieto (2009) en las últimas décadas ha sido usado con frecuencia en diversos campos como el de la neurología, neuropsicología, etc.. 13.
(28) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. Al decir de los doctores Caridad Ivette Fernández Verdecia, María Caridad Machado Porro, y Miguel Ángel León (2009), el DCL es una condición cerebral patológica que no resulta ser tan “leve” o “ligera” como aparentemente su nombre puede hacer creer, cuya condición amnésica influye en el rendimiento del individuo y su calidad de vida. Otros autores sin embargo identifican el DCL como una encrucijada entre lo normal y lo patológico, definiéndolo como un “estado inicial del proceso demencial”. (Suazo, 2009, p.3). En este mismo sentido algunos lo consideran. como un estadío precoz de la demencia. (Morris y cols., 2001, citado en Suazo, 2009), en especial la de tipo Alzheimer; y otros como una entidad independiente cuyo desarrollo puede progresar o estancarse, dependiendo de las medidas que se tomen para enfrentar su evolución (Celsis, 2000 citado en Suazo, 2009). El presente trabajo asume la definición de DCL que brindan Barroso y colaboradores (2009, p.114), quienes plantean esta entidad como: “un deterioro cognitivo que no cumple criterios suficientes para ser identificado como una demencia y que va acompañado de una relativa preservación funcional en el desempeño de las actividades de la vida diaria.” La noción de deterioro cognitivo ha estado presente en la literatura científica desde hace años empleándose distintos términos para definirlo. Uno de los descriptores iniciales fue Kral en 1962, quien detalló una pérdida de memoria en pacientes ancianos. Este olvido casi no evidenciaba ninguna evolución, ni implicaba efectos significativos en el funcionamiento diario o en la personalidad del anciano, por lo que se le consideró como una variante del envejecimiento normal llamado entonces “olvido senil benigno”. En 1986 Crook y colaboradores proponen la existencia de un cambio cognitivo asociado a la edad, desarrollando la idea de la existencia de una alteración de memoria asociada a la edad (AMAE). Levy y otros (1994) criticaron este término por considerarlo reducido a la memoria. Por ello, propusieron un concepto alternativo: el de Deterioro Cognitivo Asociado a la Edad (DECAE), que incluía otras funciones cognitivas. (Citados en Fernández, Machado y León, 2009). En la décima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), en el año 1993 se incluye el término Trastorno Cognitivo Leve (Mild Cognitive Disorder, MCD), como una alteración patológica que afecta los procesos de atención memoria y aprendizaje. Al año siguiente el DSM lo incorpora como Declive Cognitivo Relacionado con la Edad (Age-related 14.
(29) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. Cognitive Decline, ARCD), reconociendo que era un proceso del envejecimiento normal que afectaba la memoria y la solución de problemas; sin embargo más tarde el mismo clasificatorio lo nombra Trastorno Neurocognitivo Leve reconociéndolo ya como un proceso patológico que afecta además de la memoria, la percepción, el lenguaje y las funciones ejecutivas. (Barroso, Correia & Nieto, 2009) Petersen y otros investigadores de la clínica de Mayo, desarrollan en 1997 el concepto de DCL, enfatizando en la requerida observación de cambios y trastornos en la memoria. Ya en 1999, se aclaran términos y el DCL se redefine clínicamente añadiendo que se requiere además trastornos en otras funciones cognitivas además de la memoria. En el año 2001 los criterios de la clínica Mayo quedan expuestos en una revisión basada en la evidencia clínica, sugiriendo la necesidad de identificación y seguimiento longitudinal de los individuos con DCL, por su riesgo incrementado de desarrollar enfermedad de Alzheimer. (Petersen, et al., 2001, citado en Fernández, et al., 2009) A partir de este momento el DCL describe un proceso patológico pero las controversias acerca de sus particularidades alcanzan nuestros días.. 2.2 Epidemiología. Al decir de Panza y colaboradores (2005, citado en Álvarez & Alom, 2008) existe una gran variabilidad en los estudios sobre la epidemiología del DCL, en gran medida debido a los diferentes criterios diagnósticos empleados, distintas definiciones metodológicas del concepto, formas de evaluación, seguimiento y medidas neuropsicológicas empleadas. Siguiendo los criterios de Petersen (1999) un estudio realizado por Solfrizzi y colaboradores (2004) informa de una tasa de incidencia de 21.5/1000 personas-año en sujetos de entre 65 y 84 años (Citado en Álvarez & Alom, 2008). Otro estudio realizado por Busse y colaboradores (2003) siguiendo los criterios de Levy (1994), plantea que las tasas de incidencia ascienden a 48.3/ y 77/1.000 personas-año, en función de si se usan los criterios originales o los modificados. (Citado en Álvarez & Alom, 2008). Al realizar una búsqueda sobre prevalencia del DCL, algunos estudios poblacionales estiman que es superior al doble de la de demencia (Petersen et al., 2001, citado en Álvarez & Alom, 2008). 15.
(30) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. Los datos presentados en la International Conference on Alzheimer´s Disease (ICAD) en el año 2008, indican que en los individuos mayores de 65 años el DCL tiene una prevalencia del 13-18 % y una incidencia del 5-6 % (citado en Álvarez & Alom, 2008). Mientras que al decir de José Barroso y colaboradores (2009) los pacientes con DCL constituyen entre un 3% y 26 % de la población, mientras que los casos nuevos representan entre el 1% y 3% anual.. 2.3 Subtipos y etiología. La mayoría de los autores coinciden en definir tres subtipos de DCL (Migliacci, Scharovsky & Gonorazky, 2009; Petersen, 2008, citado en Fernández et al., 2009; Suazo, 2009). El DCL amnésico es el más frecuente, tiene una base degenerativa y se caracteriza porque la memoria es el proceso que está afectado, mientras que el funcionamiento cognitivo general del sujeto es normal, al igual que las actividades de la vida diaria. Existe además el DCL de múltiples dominios que se caracteriza por una leve alteración de más de un área cognitiva sin intensidad suficiente como para diagnosticarse demencia. Estos pacientes presentan afectaciones en la memoria, lenguaje, función ejecutiva, sin embargo no presentan afectación en las actividades de la vida diaria y mantienen su funcionamiento en la comunidad de forma normal. La otra variante clínica sería la que implica una alteración leve en una única área cognitiva distinta de la memoria y es denominada DCL no amnésico de dominio único. Hace referencia a un paciente que presenta una alteración relativamente aislada en un área cognitiva distinta de la memoria (Petersen, 2003, citado en Migliacci et al., 2009). Estos mismos autores definen aquellas enfermedades hacia las que evolucionarían cada uno de los subtipos descritos. En el caso del DCL amnésico. gradualmente progresa a. enfermedad de Alzheimer. El DCL de múltiples dominios evolucionará, a Enfermedad de Alzheimer, a Demencia Vascular, aunque también pueden representar un extremo del envejecimiento normal si permanecen estables. En cuanto al DCL de dominio único no amnésico generalmente evoluciona hacia alguna demencia de inicio focal (Demencia Frontotemporal, Demencia por Cuerpos de Lewy, Afasia Progresiva Primaria) o hacia una Demencia Vascular. 16.
(31) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. Las causas del DCL no es un tema ampliamente investigado, un artículo publicado en el volumen 46 de la Revista Alzheimer en el año 2010, plantea que su etiología es múltiple, incluyendo las demencias degenerativas, depresión, enfermedades cerebrovasculares, alcoholismo, daño cerebral traumático, cambios posneuroquirúrgicos, etc., no obstante reconoce a las demencias degenerativas como la principal causa del deterioro cognitivo en al población mayor. (Llanero et al., 2010). 2.4 Criterios diagnósticos. El tema referente a los criterios seguidos para diagnosticar el DCL es también un asunto que ha generado a lo largo de los años gran controversia. A pesar de esto, la principal referencia a nivel mundial en esta temática es Petersen y sus colaboradores de la Clínica de Mayo (1999, citado en Barroso et al., 2009), cuyos criterios serán los asumidos por la presente investigación. Según estos autores un paciente es diagnosticado con DCL si presenta: 1. Quejas de memoria. 2. Estado cognitivo general normal. 3. Deterioro objetivo de la memoria por debajo de la media del grupo de edad y nivel educativo. 4. Independencia en las funciones de la vida diaria. 5. No cumple los criterios para se diagnosticado con demencia. La IPA-OMS (Internacional Pshychogeriatric Association-Organización Mundial de la Salud) define otros criterios también ampliamente seguidos en las investigaciones en este campo (citado en Gramunt, 2008), estos representan una adaptación de los criterios diagnósticos para el DECAE de Levy et al., (1994): 1. No restricción de edades. 2. Decremento de la capacidad cognitiva afirmada por el paciente y/o un informante 3. Decremento gradual y de duración mínima de 6 meses 4. Cualquiera de los siguientes ámbitos puede estar afectado: Memoria y aprendizaje, atención y concentración, pensamiento, lenguaje y función visuoespacial. 5. Disminución de las puntuaciones de evaluación del estado mental o de los test neuropsicológicos por debajo del valor del grupo de control. 17.
(32) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. 6. El trastorno no tiene suficiente intensidad para establecer el diagnóstico de demencia, ni existe delirium 7. No existen procesos cerebrales, sistémicos o psiquiátricos que puedan explicar el cuadro.. 3. Reserva cognitiva. Los indicadores poblacionales mundiales no sólo muestran un incremento de enfermedades neurodegenerativas asociadas con la edad, sino también un aumento de los casos de deterioro cognitivo en aquellas poblaciones en donde los niveles educativos son muy bajos o existe un alto índice de analfabetismo (Rosselli et al., 2000; Vega & Bermejo, 2002; VillaltaFranch, López-Pousa, & Llinas-Regla, 2000; citados en Zamarrón, et al., 2008). Dada esta relación que existe entre educación y deterioro cognitivo, se han formulado los términos de “reserva cerebral” y “reserva cognitiva” propuestos en sus inicios por Roth y el grupo de investigación de Newcastle de Inglaterra en el año 2003, quienes observaron que en algunos casos la severidad de la demencia no se correlacionaba con la cantidad de daño cerebral (citado en Abarca, Chino, Llacho, Gonzales, Vázquez & Cárdenas, 2008). Centrándonos en la reserva cognitiva entendemos esta como el efecto protector que logra una buena educación frente a procesos patológicos neurodegenerativos. (Rodríguez &. Sánchez, 2004, citados en Zamarrón, et al., 2008) y también como aquella que posibilita una compensación en individuos con mayor educación, con un mayor nivel ocupacional y/o con una mayor inteligencia premorbida, frente a procesos neurodegenerativos (Stern, 2006, citado en Zamarrón, et al., 2008). Este constructo permite explicar que a iguales cantidades de daño histopatológico en dos sujetos, uno de estos se muestre más demenciado que el otro. Sin embargo es importante reconocer que la reserva cognitiva no protege contra el proceso patológico subyacente, este continua inexorablemente en los sujetos, al margen de la mayor o menor reserva cognitiva (Geerlings, Deeg, & Schmand, 1997; Rodríguez & Sánchez, 2004; citados en Abarca, et al., 2008).. 18.
(33) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. 4. La Intervención en el Deterioro Cognitivo Leve. Para la intervención en el DCL se han considerado el uso de múltiples alternativas terapéuticas que se dividen en intervención farmacológica y no farmacológica. Con respecto a la primera, la mayoría de los autores coinciden en afirmar que la misma no ha mostrado efectos sólidos en esta patología. A pesar de lo anterior se emplean los fármacos usados en el campo de las demencias degenerativas primarias. No existe un tratamiento farmacológico curativo, pero es necesario el seguimiento de dichos pacientes porque la evolución a demencia debe ser tratada de forma precoz con la medicación actualmente disponible. (Barroso et al., 2009; Petersen, 2007, citado en Fernández, et al., 2009; Suazo, 2009; López et.al., 2000, citado en Jara, 2007) Al decir de Fernández y colaboradores (2009) desde un punto de vista biológico se plantea que asociado a la edad existen una serie de cambios en el metabolismo del calcio, energía mitocondrial y producción de radicales libres a nivel encefálico, los cuales están relacionados con la instauración del DCL. En opinión de estos autores, cuando estos procesos se asocian a factores genéticos (mutaciones en la proteína precursora de amiloide y presenilina), dan origen a un daño a nivel sináptico, a la neurodegeneración y a la muerte neuronal por estrés oxidativo; para lo cual actualmente están disponibles tratamientos farmacológicos. Como mencionamos anteriormente los resultados con estas terapias siguen siendo contradictorios o insuficientes. Ninguno de estos tratamientos puede ser considerado aún como eficaz e indicado para el Deterioro. De forma general casi todos coinciden en la aplicación de una serie de fármacos, como son (Barroso et al., 2009; López et.al., 2000, citado en Jara, 2007; Petersen, 2007, citado en Fernández, et al., 2009; Suazo, 2009): • Inhibidores de la acetilcolinesterasa. • Drogas antiglutamatérgicas. • Antioxidantes. • Otros medicamentos como pudieran ser los antinflamatorios.. A la luz de estas evidencias, dada la ausencia de terapias farmacológicas eficaces, existe una tendencia al manejo integral del paciente con DCL. Por ejemplo Rosenberg (2006, citado 19.
(34) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. en Fernández, et al., 2009), ha referido la utilidad de cambios en el estilo de vida, ejercicios físicos, manejo de factores de riesgo modificables, así como actividades que estimulen las funciones cognitivas. Estas últimas están teniendo gran aplicabilidad en la actualidad y han sido definidas y estudiadas por una gran variedad de investigadores. Al decir de. los autores Marcos Llanero Luque, Pedro Montejo Carrasco y Mercedes. Montenegro Peña (2010) el término empleado con mayor frecuencia para referirse a dichas actividades es el de terapias no farmacológicas, aunque también se les llama estimulación cognitiva, técnicas de rehabilitación neuropsicológica, entrenamiento de memoria o entrenamiento cognitivo. Las mismas suelen entrenar funciones como la memoria, la relajación, la atención, la percepción, el lenguaje, la visualización, la asociación, la categorización, la reestructuración cognitiva, la utilización de ayudas externas, entre otras. Numerosos investigadores coinciden en afirmar que estas intervenciones tienen el efecto de enlentecer el deterioro cognitivo, buscando el mantenimiento y la optimización de las capacidades de carácter cognitivo y del comportamiento del sujeto. Son definidas como intervenciones no químicas, estructuradas y replicables, que tienen por objetivo aliviar el deterioro y mejorar la calidad de vida de los pacientes. (Berjano, 2002, citado en Jara, 2007; García 2008; Llanero, et al., 2010; Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, 2008; Tárraga & Boada, 2004; Zarragoitia, 2007) Debido a la mencionada diversidad de términos que se le atribuyen a estas terapias, la presente investigación asume la concepción de José Barroso y colaboradores (2009), quienes clasifican la intervención cognitiva en estimulación cognitiva y rehabilitación neuropsicológica. La estimulación cognitiva se refiere a programas de intervención con el propósito de potenciar el funcionamiento cognitivo y social de los pacientes; estos programas incluyen un grupo más o menos amplio de actividades que se realizan en grupos principalmente. Mientras que la rehabilitación neuropsicológica tiene como propósito lograr que los pacientes con alteraciones cognitivas y emocionales, a partir de un daño cerebral, alcancen o mantengan un nivel óptimo de funcionamiento; estas se realizan de manera individual con los sujetos. La estimulación cognitiva se apoya en la noción de plasticidad del sistema nervioso o neuroplasticidad, entendida como la respuesta que da el cerebro para adaptarse a nuevas 20.
(35) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. situaciones y restablecer el equilibrio alterado. De esta forma la estimulación cognitiva incrementa la reserva cognitiva, dado que mediante estos entrenamientos se restauran capacidades intelectuales de forma que el deterioro puede enlentecerse y también retardar sus efectos sobre el funcionamiento de la vida diaria del paciente. De ahí que en la actualidad se promueva la idea de la existencia de un potencial de aprendizaje o capacidades de reserva que pueden ser desarrollados y estimulados mediante el aprendizaje, ejercicio o entrenamiento, con el fin de modificar y optimizar la adaptación de la persona al medio. Así el deterioro puede paliarse y enlentecer su progresión, mejorando la calidad de vida de las personas afectadas. (García, 2008; Llanero, et al., 2010; Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, 2008; Tárraga, L. & Boada, M., 2004) Desde este punto de vista al decir de García (2008), la estimulación cognitiva parte de dos presupuestos básicos: 1) Que el cerebro es fundamentalmente plástico, es decir, susceptible de modificar su estructura y su funcionamiento bajo condiciones apropiadas. 2) Que las diversas capacidades que poseemos no dependen sólo de factores genéticos y hereditarios, sino del aprendizaje y de la interacción continua que el individuo establece con el ambiente. Esto es importante tenerlo en cuenta porque implica que se pueden modificar y mejorar con la práctica. Salvo casos de afectación y/o deterioro cognitivo muy graves, debido a la gran pérdida de neuronas y falta de conexiones sinápticas, los sujetos son capaces de aprender (Zamarrón, Tárraga y Fernández-Ballesteros, 2008, citado en García 2008).. En opinión de Duarte (2008) no son pocos los estudios que mencionan las ventajas que reporta la estimulación cognitiva, donde cabe destacar que estos programas permiten no solamente preservar las funciones del sujeto, sino también aumentarlas. Posibilitan además llevar a cabo una atención personalizada. Su alcance es mayor que el derivado de un menor nivel educacional, una mayor edad o una actividad laboral. sin grandes exigencias. intelectuales. Beneficia la seguridad e independencia de los pacientes pues las habilidades ejercitadas por lo general se elevan a las actividades que realiza el sujeto en su vida 21.
(36) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. cotidiana; y dichas habilidades tienden a mantener los niveles alcanzados después de finalizada la intervención. Un adecuado proceso de rehabilitación cognitiva implica tener en cuenta en primer lugar un adecuado diagnóstico, la incorporación a la rehabilitación cognitiva, así como la búsqueda del apoyo familiar. (Zarragoitia, 2007) La estimulación cognitiva, no solamente debe centrarse en las funciones cognitivas, sino que debe abordar otros factores de relevancia dentro del ser humano, tales como la afectividad, lo conductual y lo social, buscando intervenir de forma integral en el paciente. (Jara, 2007). En los último años en los países desarrollados, están adquiriendo cada vez más importancia y difusión los métodos de estimulación cognitiva mediante el ordenador. Alegándose ventajas como los bajos costos en comparación con el resto de las terapias más tradicionales, el hecho de que son más fáciles de personalizar a cada paciente, además de que la información y la dificultad del ejercicio se puede ajustar a las necesidades de cada individuo. La capacidad del ordenador de presentar estímulos bien diseñados, tanto en modo visual como en modo auditivo, es otra importante ventaja, así como la posibilidad de almacenaje de información detallada sobre el rendimiento de los usuarios. (Llanero et al., 2010; Breznitz, 2010). 5. Investigaciones realizadas sobre programas de estimulación cognitiva en pacientes con DCL. La estimulación cognitiva es un campo que ha sido ampliamente investigado por muchos autores, sobre todo en los ámbitos del envejecimiento normal y en las demencias, en los cuales se han comprobado resultados favorables utilizándose métodos como el Programa de Psicoestimulación Integral (PPI) de Tárraga (2001), el programa “Activemos la Mente” de Peña Casanova (1999), “El Baúl de los Recuerdos” de AFAL (2003) entre otros (citados en Llanero et al., 2010). Sin embargo la estimulación cognitiva en el DCL es, hasta el momento, un campo al que se la ha prestado menos atención, en parte debido a que la definición de esta entidad es mucho más reciente. Al respecto se han realizado trabajos en su mayoría 22.
(37) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. experimentales, dirigidos tanto a la estimulación específica de la memoria, como a la de todos los procesos cognitivos (Llanero et al., 2010). En este sentido, las investigaciones sobre estimulación cognitiva en el DCL revelan dos vertientes, como método unifactorial en tanto trabaja con una función cognitiva específica, o multifactorial dado que mejoran varios componentes del sistema cognitivo y establecen nuevas interrelaciones entre ellos, pues la eficacia de una operación cognitiva puede depender de la activación y cooperación de diversos procesos. (Montenegro, Montejo, & Reinoso, 2002) Los estudios realizados en este campo han reportado en su mayoría mejoras en el rendimiento cognitivo general de los pacientes con DCL (Belleville, 2007, Sitzer, Twameley & Jeste, 2006, Mimura & Komatsu, 2007, Papp, Walsh & Zinder, 2009, citados en Llanero, 2010; De Vreese et al., 1998, citados en, Rey, Canales, Táboas, & Cancela, 2009; Valencia, López-Alzate, & Tirado, 2008). Sin embargo no todos los autores aprecian una mejoría global de la función cognitiva, encontrándola solamente en áreas concretas, por ejemplo Rapp y colaboradores (2002) solo encontraron diferencias respecto a la ejecución de la memoria en el recuerdo demorado de una lista de palabras, así como en la valoración subjetiva de la propia memoria (citados en Llanero, 2010). Otros autores (Londos E, Boschain K, Persson C, 2008, citados en Llanero, 2010) no encuentran mejora en la memoria visual y sí lo hacen en la velocidad de procesamiento, olvidos cotidianos y satisfacción por la ejecución. Al decir de Howard y colaboradores (2009) numerosos estudios revelan las mayores mejoras de los sujetos con DCL, específicamente en la memoria procedimental, verbal y episódica (Gunther, Schafer, Holzner, et al., 2003; Olazaran, Muniz, Reisberg, et al., 2004; Rapp, Brenes & Marsh, 2002). Esta diversidad de opiniones al respecto se debe a los numerosos factores que intervienen en el proceso de estimulación cognitiva, donde el tamaño de los grupos es un elemento de gran influencia, pues la intervención resulta más eficiente cuando los programas se desarrollan con grupos pequeños, lo cual permite al terapeuta adaptarse y conocer mejor las aptitudes, necesidades y motivaciones individuales de los participantes (Howard, et al., 2009). La influencia y participación de la familia es otro de los factores que estos autores reconocen como necesarios para lograr una efectividad del programa. Como se mencionó con anterioridad, aunque en menor medida con relación a las demencias y al envejecimiento normal, se han reportado estudios de estimulación cognitiva en las 23.
(38) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. personas con DCL. A continuación se exponen los trabajos. que al respecto fueron. encontrados. En el año 2010 La Revista Alzheimer reporta una investigación realizada por los autores Marcos Llanero Luque, Pedro Montejo Carrasco, Mercedes Montenegro peña, Miguel Ángel Fernández Blázquez y José María Ruiz Sánchez de León. La misma evidencia los resultados de la estimulación cognitiva grupal realizada con 38 pacientes diagnosticados con DCL según los criterios de Petersen. De 65 a 87 años de edad. El trabajó constó de 24 sesiones de hora y media cada una, con una frecuencia de tres veces por semana, en grupos de 10 a 12 pacientes. Cada sesión contó con ejercicios de relajación, revisión de tareas para la casa, actividades de orientación temporoespacial, estimulación de las funciones cognitivas (atención, lenguaje, cálculo, percepción), entrenamiento de estrategias de memoria, ejercicios para mejorar la capacidad funcional y utilización de ayudas externas. Se realizó una evaluación antes y después de terminado el programa, con el objetivo de evaluar las diferencias tras el tratamiento. Las pruebas para dicha evaluación fueron el Mini-Mental State Examination de Folstein et al., el Test de los 7 Minutos, el Subtest de la lista de palabras de Wechsler Memory Scale-III, así como escalas de valoración funcional. Este estudio aprecia mejoría en casi todos lo test realizados (recuerdo libre, fluidez verbal de animales, recuerdo de la lista de palabras, etc.). Todo lo que demuestra al decir de sus autores, que los pacientes con DCL aún pueden presentar una posibilidad de mejoría en muchas de sus funciones cognitivas, o sea que estos pacientes tienen capacidad y potencial de aprendizaje.. Belleville y colaboradores (2006) realizaron un estudio con 28 pacientes diagnosticados con DCL, de los cuales una parte fue sometida a un programa de entrenamiento de la memoria y el resto no. Dicha investigación reportó una mejora considerable en la memoria del grupo entrenado con respecto al que no recibió entrenamiento. (Citado en Howard, et al., 2009). Un estudio realizado a partir del Programa de Memoria para Mayores del Ayuntamiento de Madrid, en España, mostró importantes resultados sobre el tema en cuestión. La investigación incluyó actividades de evaluación (pre-Entrenamiento, evaluación al terminar el entrenamiento y una evaluación final a los seis meses de la primera) y entrenamiento de 24.
(39) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. memoria. El programa fue aplicado a 1083 sujetos con 65 o más años de edad, con trastornos de memoria. El mismo tuvo 11 sesiones de hora y media de duración cada una, con grupos de 14-16 personas y siguiendo un modelo de entrenamiento multifactorial, que incluía estimulación de procesos cognitivos, desarrollo de estrategias de memoria, así como conocimientos generales sobre la memoria y su funcionamiento. El Programa de Entrenamiento de Memoria consiguió una mejoría en el rendimiento de memoria, mejorando también el estado de ánimo y disminuyendo las quejas de memoria, siendo la mejoría para todo el grupo del 40 %. Los sujetos que mejores resultados obtuvieron y más los mantuvieron fueron los más jóvenes y los que mejor estado de ánimo tenían. (Montejo, Montenegro, & Reinoso, 2002). La revista Clínica y Salud de España, en el año 2006, publicó un artículo de las autoras María Dolores Calero García y Elena Navarro González, pertenecientes al Colegio Oficial de Psicólogos de España. En el mismo se destacan varias investigaciones que demuestran la eficacia de los programas de entrenamiento en memoria en ancianos con deterioro cognitivo. Entre ellas se cita a Panza y colaboradores (1996) que trabajan con un total de 16 personas de entre 60 y 75 años con DCL, que son asignados a un grupo control o a un programa de rehabilitación en memoria. La evaluación realizada mostró una mejora significativa para el grupo de tratamiento en las pruebas dirigidas a evaluar la memoria. De manera similar, De Vreese y colaboradores (1998) presentan una investigación en la que analizan la eficacia de un entrenamiento en memoria en la mejora de un grupo de personas con deterioro cognitivo leve y/o con quejas subjetivas de memoria, con el objetivo de examinar si los beneficios que obtienen a partir del entrenamiento los ancianos que sólo presentan quejas subjetivas de memoria son los mismos que los que obtienen aquellos que, además de dichas quejas, presentan deterioro cognitivo leve. De los resultados encontrados cabe destacar que, si bien todas las personas experimentan una mejora significativa en su memoria tras participar en el entrenamiento, las personas que más se benefician del mismo son las que tienen deterioro cognitivo leve. Según los autores, este hecho puede deberse a que el entrenamiento en memoria, al generar una estimulación cognitiva, puede poner en marcha una capacidad de reserva cognitiva no ejercitada que seguiría presente en las personas con deterioro cognitivo 25.
(40) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. leve. Desde esta perspectiva, la eficacia terapéutica de los entrenamientos cognitivos sería directamente proporcional al grado de la necesidad del mismo, de tal manera que, a mayor grado de deterioro, mayor eficacia del entrenamiento en memoria. Por otra parte el mencionado artículo de las doctoras María Dolores Calero García y Elena Navarro González (2006) también muestra una investigación realizada por las mencionadas autoras, el cual tuvo como objetivo analizar el efecto inmediato y a medio plazo de un entrenamiento en memoria en ancianos sanos y en ancianos con deterioro cognitivo. En el estudio participaron un total de 98 ancianos (59 como grupo tratamiento y 39 como grupo control) con edades entre los 60 y 98 años. Se aplicó el Programa de Mejora de la Memoria en personas mayores à Memoria 65+ (Dively y Cadavid, 1999). Este es un programa dirigido a enseñar a los participantes las diferentes estrategias y ayudas de memoria existentes para que puedan aplicarlas en su vida diaria y reducir así sus dificultades de memoria. El programa consta de 6 unidades impartidas a lo largo de 14 sesiones, que se dan en grupos de entre ocho y diez personas guiadas por uno o dos tutores y en las que se trabajan habilidades como la atención, la orientación espacial y temporal, y la fluidez verbal. Las clases se impartieron dos días a la semana durante 3 meses con una duración de una hora cada sesión. Las evaluaciones se realizaron antes del entrenamiento en memoria (evaluación pretest); inmediatamente después del entrenamiento en memoria (evaluación postest); y 9 meses después del entrenamiento en memoria (evaluación de seguimiento). Sólo las personas del grupo tratamiento participaron en el programa de entrenamiento en memoria mientras que las personas del grupo control no participaron en ningún tipo de entrenamiento. En los resultados se obtuvo que todas las personas que han participado en los entrenamientos en memoria han mejorado o han mantenido su rendimiento cognitivo tanto inmediatamente después del mismo como en la evaluación realizada a los 9 meses; mientras que las personas que no han participado en el entrenamiento han sufrido un declive en sus puntuaciones en las dos pruebas utilizadas para su evaluación. El entrenamiento cognitivo ha actuado, no sólo mejorando inicialmente la ejecución cognitiva de los participantes en el tratamiento, sino también impidiendo el declive cognitivo de los mismos. Nos resulta especialmente relevante lo que respecta a las personas con deterioro cognitivo 26.
(41) Ψ. Capítulo I. Marco Referencial Teórico. ya que la intervención parece lograr mantener e incluso mejorar el rendimiento cognitivo de este grupo.. Otro estudio fue realizado por Kinsella, Mullaly, Rand y otros (2009), con el objetivo de investigar la utilidad de una intervención cognitiva para las dificultades de memoria experimentadas por personas con DCL. El estudio se realizó durante 5 semanas, con una frecuencia semanal, de 90 minutos de duración, utilizando dos grupos, uno de intervención formado por 24 participantes y un grupo control de 14 personas. Las sesiones brindaron información sobre los problemas de memoria más comunes, así como estrategias para resolverlos. Utilizando métodos de investigaciones científicas actuales basadas en las evidencias. En las sesiones se abordaron temas generales sobre la memoria, la importancia y la forma de utilización de ayudas externas; se abordaron además estrategias para la adquisición de habilidades en la atención, la memoria. Los resultados del estudio mostraron ganancias significativas en la función de memoria para los participantes en el grupo de intervención.. Por último es importante destacar una tesis desarrollada en nuestra facultad en el año 2010 por la autora Nadiara Besada Mondeja, con el objetivo de caracterizar las particularidades neuropsicológicas de los adultos mayores de 60 años con Deterioro Cognitivo Leve que asisten a las casas de abuelos. Dicho estudio estableció la caracterización neuropsicológica de los ancianos diagnosticados con DCL de la Casa de Abuelos #2 “Camilo Cienfuegos”, de la ciudad de Santa Clara. Como resultados se obtuvo que estos pacientes poseen alteraciones en la mayoría de los procesos cognitivos, apreciándose como funciones más afectadas la atención, memoria semántica, la memoria episódica, la memoria procedimental, la memoria visual y la memoria verbal, así como las funciones visoperceptivas, visoconstructivas y las funciones frontales. Partiendo de la caracterización anterior se desarrolla el programa propuesto por la presente investigación.. 27.
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