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por Natasha Wing
ilustrado por Antonio L. Castro
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—¿Qué puedo llevar el lunes a la escuela para celebrar
el Día Internacional? —le pregunto a mi madre—. La
profesora nos dijo que lleváramos algo de nuestra cultura.
—Puedes llevar algo sabroso de la panadería —sugiere
ella—. Ayúdanos a hornear el domingo, luego puedes
escoger lo que quieras.
—Trato hecho —respondo. Me gusta ayudar a mis padres
en su panadería. Allí se está calentito y todo huele muy rico.
El domingo temprano, cuando aún está oscuro, mi madre
me despierta:
—Pablo, es hora de ir a trabajar.
'.-Vamos caminando a la panadería. Al llegar, mi padre
enciende las luces. Mi madre enciende los hornos y saca
los moldes y los ingredientes necesarios para hacer
pan
dulce
, un tipo de pan mexicano.
Yo ayudo a mi madre a mezclar los ingredientes y a
amasar bien la masa. Ella forma panecillos y barras de
pan y los coloca en el horno. Todo el mundo dice que
mamá hace el mejor pan dulce del pueblo.
—Tal vez lleve pan dulce a la escuela —le digo.
Después, hacemos
empanadas de calabaza
. Yo estoy
encargado de ponerles el relleno con una cuchara.
Mamá dobla la masa por la mitad, presiona los bordes
con un tenedor y deja las empanadas en el horno hasta
que se ponen tostadas y doraditas. Hay clientes que
vienen a nuestra panadería sólo por las empanadas.
(%%
—O tal vez lleve empanadas de calabaza.
—Luego lo decides —dice ella—. ¿Listo para hacer
las barras de chango
? —chango significa “hombre mono”.
Mamá me deja añadir las chispas de chocolate y las nueces.
Cuando ella no está mirando, pongo más chispas de chocolate.
—Podría llevar barras de chango. Son mi postre favorito.
—El mío también —dice mamá—. Esta tanda nos va a
quedar muy sabrosa porque lleva más chispas de chocolate.
(%'
Mi padre me llama desde el cuarto de atrás:
—¡Pablo! ¡Ven a ayudarme con los
bagels
! —Papá
habla también yidish. Aprendió yidish cuando vivía
con su familia en Nueva York. Yo también sé algunas
palabras en yidish.
Bubbe
significa “abuela”. Él usa la
receta de mi bubbe para hacer bagels.
Primero prepara la masa en un tazón grande de
metal. Luego, extiende la masa para formar una tira
alargada, la corta en trozos y me muestra cómo unir las
puntas para formar un círculo. Después, ponemos los
círculos en bandejas, donde reposan y crecen.
Mientras esperamos, mi padre hace
challah,
un pan
trenzado judío. Me deja que trence la masa en mi propio
mostrador. Trenzar la masa de challah es casi como hacer
trenzas de cabello. Los clientes dicen que este pan es tan
bonito que da pena comérselo.
—Tal vez lleve una barra de challah a la escuela —le digo
a papá. Él sonríe.
Cuando la masa de los bagels ha crecido, él los hierve en
una olla de agua enorme. Una vez listos, los saca de la olla con
una cuchara ranurada larga. Yo les echo por encima semillas
de amapola y de ajonjolí y, por último, los metemos al horno.
(%)
—Tal vez podría llevar bagels con semillas de
ajonjolí y queso crema.
—¿Y
lox
no?
El lox es “salmón ahumado” en yidish. Los bagels
favoritos de mi padre son los de pan integral de
centeno con queso crema y salmón ahumado.
—El lox sabe a pescado —le respondo,
arrugando la nariz—. Son más ricos con
mermelada.
Mi madre se acerca a nosotros y le ayuda a mi padre a
hacer otra tanda de bagels, esta vez de jalapeños. Mis padres
tienen una receta especial propia. Mientras papá amasa,
mamá pica los pimientos jalapeños. Después, los pone
dentro de la masa y agrega pimientos rojos secos. Los tres
hacemos tiras, las cortamos, hacemos círculos y los dejamos
crecer. Ojalá los bagels estén listos pronto porque ya me
está dando hambre.
(%+
—¿Ya decidiste qué vas a llevar a la escuela?
—pregunta mamá.
—Es difícil escoger. Todo está tan rico —le respondo.
Después miro a papá—: excepto el lox.
—Es mejor que decidas qué vas a llevar antes de que
abramos —advierte mamá—. Si no, puedes quedarte sin
nada porque los clientes habrán comprado todo.
Me doy una vuelta mirando los panes dulces, las barras
de chango y los bagels.
Pienso en mis padres y todas las cosas que hacen en la
panadería. De pronto, sé exactamente qué voy a llevar a la
escuela.
—Bagels de jalapeños —les digo a mis padres—. Y les
voy a untar queso crema y mermelada.
—¿Por qué bagels de jalapeños? —pregunta papá.
—Porque son una mezcla de ustedes dos. ¡Igual que yo!
(%-Preparar esta receta lleva bastante
tiempo, pero vale la pena. ¡Los bagels son
deliciosos! Pídele ayuda a un adulto.
Mezcla el agua, la levadura, la sal y el azúcar. Agrega también la harina y los jalapeños, y mézclalo todo hasta formar una bola. Amasa la mezcla de 10 a 12 minutos, agregando más harina si es necesario, hasta obtener una masa consistente. Agrega los pimientos rojos y sigue amasando 3 minutos más. Deja reposar la masa 10 minutos. Después, córtala en 12 trozos con un cuchillo.
Extiende cada trozo de masa sobre una mesa formando tiras alargadas, como si fueran salchichas. Une los extremos de cada tira alargada, superponiéndolos alrededor de una pulgada, para formar un círculo. Asegúrate de que los extremos estén bien unidos para que los bagels no se abran cuando hiervan.
Cubre los bagels con una toalla húmeda y déjalos crecer de 60 a 90 minutos en un lugar templado. En una olla grande, calienta de 1 a 2 galones de agua hasta que hierva completamente. Coloca los bagels en el agua hirviendo y sácalos con una cuchara ranurada cuando floten (después de 15 a 30 segundos). Coloca los bagels sobre una placa de horno ligeramente engrasada y mételos al horno a 400° F de temperatura, de 10 a 15 minutos o hasta que estén dorados.
Nota: Las panaderías usan malta en polvo, en lugar de azúcar, y harina con alto contenido en gluten. Puedes conseguir estos ingredientes en una panadería o pizzería. Para hacer bagels menos picantes, reduce la cantidad de pimientos.