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HHcchh 22,,44Canto al Espíritu
Monición
“Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida”…
El Señor nos reúne esta noche para encontrar en Él la presencia del Espíritu que Él prometió a los apóstoles en el sermón de la cena y que, desde la cruz, entregó.
El Espíritu es el que hace que surja la vida, porque la vida es el fruto del amor, y eso es el Espíritu Santo, el amor del Padre y del Hijo…
Él es el que dio vida a la creación y por quien resucitó Jesús… Es el protagonista silencioso de la historia de la salvación y de nuestra propia historia.
“Procede del Padre y del Hijo, y con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria”… Nuestro Dios es trino, no está solo, es grupo, comunidad… y nos pide que aprendamos a vivir una vida de relación humana sellada por la comunión.
Lectura de la Palabra de Dios
(Jn 14,15-26)“[Dijo Jesús]: «Si me amáis, cumpliréis mis mandamientos. Y yo
rogaré al Padre, y Él os dará otro Paráclito para que esté siempre con vosotros: el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros, en cambio, lo conocéis, porque Él permanece con vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a estar con vosotros. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros sí me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis. Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre, y que vosotros estáis en mí y yo en vosotros. El que recibe mis mandamientos y
• Ven Espíritu con el don de temor de Dios, para que Tú siempre seas Dios en mi vida y me aleje de todo lo que pueda apartarme de ti.
R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
• Ven Espíritu con el don de piedad, con el que me haces capaz de amar a Dios y ser misericordiosa con mis hermanos, porque rompe mi dureza de corazón. R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
• Ven Espíritu con el don de ciencia para que pueda juzgar las cosas rectamente, dándoles el valor que tienen, relativizando, reconociendo y conociendo lo que más me lleva a ti.
R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
• Ven Espíritu con el don de entendimiento para que yo me asome a la profundidad de tu amor, a lo grandioso de tu plan de salvación…
R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
• Ven Espíritu con el don de consejo, dame prudencia y acierto para que me ayude a mí y ayude a otros en su camino de encuentro contigo y de seguimiento.
R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
los cumple, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él»
Judas —no el Iscariote— le dijo: «Señor, ¿por qué te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?»
Jesús le respondió: «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi
Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Os digo estas cosas mientras permanezco con vosotros Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, os enseñará todo y os recordará lo que os he dicho»”.
Comentario de la Palabra de Dios
Amor, fidelidad, cumplir los Mandamientos, permanecer… todo esto brota de la presencia y fuerza del Espíritu Santo.
La Palabra de Dios que hemos leído se dirige a ti, es para ti… “Si me amas cumplirás mis mandamientos… El Padre te dará
otro Paráclito para que esté siempre contigo… Yo estoy en mi Padre y tú estás en mí y yo en ti… El Espíritu Santo te lo ensañará todo y te recordará lo que te he dicho”. Tú estás en mí y Yo en ti. Es la certeza que nos da Jesús. Es Él, en ti, que realiza con su Espíritu el proyecto de amor que Dios tiene en su corazón para ti…
El amor que nos infunde el Espíritu es lo que nos hace ser fieles, y es la fidelidad la que hace crecer el amor.
Nos dice Jesús que nosotros vemos y conocemos el Espíritu de la verdad porque permanece con nosotros y estará en nosotros. Hay quien puede acompañarnos y estar con nosotros, pero luego irse y dejarnos. Sin embargo, este Espíritu de la verdad, de amor, este Dios nuestro, no puede dejarnos porque no va a nuestro lado, sino que está en nosotros, dentro de nosotros. El Espíritu Santo nos habita, por eso nos dirá San Pablo que somos templos del Espíritu. ¡¡claro que no nos ha dejado huérfanos!! ¡no estamos
solos! Dios Espíritu Santo se ha quedado para siempre en nosotros. Dios está en ti y en mí, tan cerca que nos cuesta descubrirlo (San Agustín)
Adoración
(silencio)Resonancias de la Palabra
Joven
Ven, Espíritu Santo, enséñame tú a amar a Jesús, a cumplir sus mandamientos.
Ven, Espíritu Santo, y hazme fiel a su Palabra…
Ven, Espíritu Santo, aviva en mi corazón todo lo que Él ha dicho, lo que me dice.
Ven, Espíritu Santo, para que yo esté en Jesús y Jesús en mí. Ven, Espíritu Santo, y habita en mí…
Mantra Pausa Joven
Ven, Espíritu de la Verdad, a habitar en mí para conocerte cada días más y abrir de par en par las puertas de mi corazón a tu presencia.
Ven, Espíritu de la Verdad, a permanecer en mí, a ESTAR en mí… esperando en mí a Jesús, que viene a quedarse para siempre. Ven, Espíritu de la Verdad, para que pueda yo ver a Jesús Resucitado presente en todos y en todo…
Ven, Espíritu de la Verdad, a enseñarnos todo y recordarnos todas las cosas que nos ha dicho Jesús.
Mantra Pausa
Jesús vive con el Espíritu… el Espíritu vive en Él. En la bellísima expresión de San Ireneo, el Espíritu vive en Jesús hombre, Verbo encarnado, para acostumbrarse a estar en los hombres, a vivir en ellos.
Jesús camina con el Espíritu, vive de Él, sabe de su acción. Por eso quiere garantizar a sus hermanos su presencia en sus vidas para que vaya comunicándoles todo lo que sabe de su corazón, lo que ha visto… Y lo manda para que esté con nosotros y nos diga cómo es Jesús, cómo ama y cuánto ama… Y nos diga todo sobre Él.
¡Acojámoslo!
Adoración
(silencio - 20 minutos)Oración final
R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
Ven Espíritu Santo y derrama en nosotros tus dones, como hiciste con los Apóstoles el día de Pentecostés.
• Ven Espíritu con el don de sabiduría, para que yo conozca lo importante: el amor infinito con el que me amas, para que te descubra a ti, Dios Trinidad, como fuente de amor, presencia consoladora en el mundo. R/ (Cantado):
Ven Espíritu de Dios sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón.
• Ven Espíritu con el don de fortaleza, porque tu gracia me basta cuando tu fuerza se hace presente en mi debilidad y me hace constante y valiente.
sobre mí, porque Él me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia del Señor». Lo cerró, se lo entregó al empleado y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en Él. Él empezó diciéndoles: «Hoy, en presencia vuestra, se ha cumplido este pasaje de la Escritura»”.
Comentario de la Palabra de Dios
Hemos escuchado dos pasajes del mismo evangelio, el de Lucas, que están relacionados con la presencia del Espíritu en Jesús. El primero pasaje es el relato del bautismo de Jesús… Él llega donde está Juan y se sitúa en medio del pueblo, entre los pecadores… es uno de tantos… es como tú. Tú puedes meterte con ellos y saborear la escena contemplativamente…
Jesús se bautiza… ¿de qué tiene que liberarse? El suyo es sencillamente un gesto que lo asemeja al hombre que ha venido a redimir. Quiere comenzar su misión mezclándose con nosotros los pecadores… De pronto, se oye la voz del Padre “Éste es mi Hijo el predilecto” y el Espíritu baja sobre Él.
La manifestación de Dios ratifica y declara todo su apoyo y respaldo a la misión del Hijo, y lo hace enviando al Espíritu Santo que entre en Jesús.
Así puede comenzar su misión, y lo hace en la sinagoga de su pueblo, Nazaret, acudiendo a un pasaje de Isaías que habla del Rey mesiánico.
El Espíritu Santo y la Palabra son la chispa que enciende el fuego de la misión de Jesús…
Jesús lee la Palabra y termina diciendo: “hoy se cumple esta escritura”, es decir: “hoy el Espíritu está en mí, Él me lleva a dar la buena noticia a los pobres, me envía a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos”…
Oración con el Catecismo
689 Aquel al que el Padre ha enviado a nuestros corazones, el
Espíritu de su Hijo (cf. Ga 4, 6) es realmente Dios. Consubstancial con el Padre y el Hijo, es inseparable de ellos, tanto en la vida íntima de la Trinidad como en su don de amor para el mundo. Pero al adorar a la Santísima Trinidad vivificante, consubstancial e indivisible, la fe de la Iglesia profesa también la distinción de las Personas. Cuando el Padre envía su Verbo, envía también su aliento: misión conjunta en la que el Hijo y el Espíritu Santo son distintos pero inseparables. Sin ninguna duda, Cristo es quien se manifiesta, Imagen visible de Dios invisible, pero es el Espíritu Santo quien lo revela.
Pausa Joven
Padre, Hijo y Espíritu Santo: un Dios de profunda intimidad y de total donación.
Dios Trinidad, sólo entiendo que lo tuyo es un misterio de amor, de unidad y de entrega. Mi comprensión humana de este misterio es pobre… pero Tú llegas a mi corazón y puedes hacerlo capaz de conectar contigo.
Sólo sé que mi Dios es don; que Dios Padre ha enviado a mi corazón a Dios Espíritu Santo.
Hazme, Señor, entender… ¡no! –mejor- hazme saborear la grandeza de tu amor.
Mantra
729 Solamente cuando ha llegado la Hora en que va a ser
glorificado Jesús promete la venida del Espíritu Santo, ya que su Muerte y su Resurrección serán el cumplimiento de la Promesa hecha a los Padres (cf. Jn 14, 16-17. 26; 15, 26; 16, 7-15; 17, 26): El Espíritu de Verdad, el otro Paráclito, será dado por el Padre en virtud de la oración de Jesús; será enviado por el Padre en nombre de Jesús; Jesús lo enviará de junto al Padre porque él ha
salido del Padre. El Espíritu Santo vendrá, nosotros lo conoceremos, estará con nosotros para siempre, permanecerá con nosotros; nos lo enseñará todo y nos recordará todo lo que Cristo nos ha dicho y dará testimonio de él; nos conducirá a la verdad completa y glorificará a Cristo. En cuanto al mundo lo acusará en materia de pecado, de justicia y de juicio.
Pausa Joven
No nos has dejado solos, Señor. Eres un Dios cercano y quieres estar siempre con el hombre, en cada hombre.
Gracias, Señor, por tu Espíritu, que está en la Iglesia fortaleciéndola y haciéndola testigo de tu presencia.
Gracias por tu Espíritu, que está en mí para siempre, que me enseña, que me da fuerzas, que me hace valiente para vivir al estilo de Jesús, que me empuja a ser testigo…
Señor, que yo me aparte para que se haga más visible a los otros tu Espíritu que me habita.
Mantra
733 "Dios es Amor" (1 Jn 4, 8. 16) y el Amor que es el primer don,
contiene todos los demás. Este amor "Dios lo ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado" (Rm 5, 5).
736 Gracias a este poder del Espíritu Santo los hijos de Dios
pueden dar fruto. El que nos ha injertado en la Vid verdadera hará que demos "el fruto del Espíritu que es caridad, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza"(Ga 5, 22-23). "El Espíritu es nuestra Vida": cuanto más renunciamos a nosotros mismos (cf. Mt 16, 24-26), más "obramos también según el Espíritu" (Ga 5, 25):
Por la comunión con él, el Espíritu Santo nos hace espirituales, nos restablece en el Paraíso, nos lleva al Reino de los cielos y a la
adopción filial, nos da la confianza de llamar a Dios Padre y de participar en la gracia de Cristo, de ser llamados hijos de la luz y de tener parte en la gloria eterna (San Basilio, Spir. 15,36).
Pausa Joven
Dios de amor, que por tu Espíritu has derramado el amor en nuestros corazones, ayúdame a que este amor madure dando los frutos de tu Espíritu, para que Él vaya siendo el protagonista de mi vida.
Que tu Espíritu me vaya haciendo caritativa, alegre, pacífica, paciente, afable, buena, fiel, mansa, dueña de mí… No para que yo sea mejor, sino para que todo me lleve a amar y a manifestar la fuerza de tu amor en mí, a mi familia, amigos, compañeros… a quien entre en contacto conmigo.
Que yo no me atribuya nada, porque todo es tuyo.
Que perciba también en los otros los frutos de tu Espíritu, como don para ellos y como don para mí en ellos.
Mantra
Adoración
(silencio)Canto
Lectura de la Palabra de Dios
(Lc 3, 21-22; 4,16-21)“Todo el pueblo se bautizaba y también Jesús se bautizó; y mientras oraba, se abrió el cielo, bajó sobre él el Espíritu Santo en forma de paloma y se escuchó una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto»”
“[Jesús] fue a Nazaret, donde se había criado, y según su
costumbre entró un sábado en la sinagoga y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías. Lo