Artículo sobre "El etiquetado de los menores y sus consecuencias". Revista Athenai

Texto completo

(1)

Jóvenes y políticas de juventud.

Análisis, mitos y realidades

Actualidad: El etiquetado de los menores

y sus consecuencias

Entrevista: Gabriel Alconchel Morales, director

general del Instituto de la Juventud (INJUVE)

cuadernos

de reflexión

y pensamiento

Athenai

N

º

53

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2011

25 años de compromiso con el

Cambio Social

(2)

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de la Juventud (INJUVE)

NO

TIC

IA

S:

11

Hábitos de ocio y consumo

en población universitaria

menor de 30 años

13

Integ

rados:

El empleo de las

personas con adicciones

15

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Edita:

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Coor

dina:

Departamento de Comunicación

Colabor

ador

es:

Domingo Comas,

Pep Montes,

Jesús Oliver

,

Yo

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Imágenes

Diseño y maquetación:

Rey

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TA COMUNICACIÓN

Depósito legal:

M-18100-2007

SUMARIO

enero-febrero-marzo 2011

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Análisis,

mitos y r

ealidades

La

Fundación

Atenea

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1985 como asociación Grupo GID y se constituyó en Fundación Atenea en 2005.

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La

Fundación

Atenea

busca,

a

través

de

su

trabajo,

promover

el

cambio

social

y

los

valores

de

igualdad

y

foment

ar

las

oportunidades

para

las

personas

en

situación

de

vulnerabilidad.

Los

valores

que

rigen

su

desempeño

son

el

enfoque

integral

e

interdisciplinar

de

sus

proyectos,

el

compromiso

con

la

calidad,

la

coherencia,

la

adaptación

a

una

realidad

cambiante,

la

independencia

en

la

toma

de

decisiones,

el

respeto

y

fomento

de

la

autonomía

personal

de

los

usuarios de sus proyectos y la transparencia.

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Administración de la Calidad) y el Certificado Europeo de Calidad.

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y sus consecuencias

25 años de compromiso con el Cambio Social

EDITORIAL

25 años de compromiso con el Cambio Social

Fundación Atenea

w

3

Sociedad

, instituciones

y per

sonas jóv

enes

L

a

actual

crisis

ha

producido

una

nueva

oleada

de

preocupación

so

-cial

y

política

en

torno

al

"futuro

de

la

juventud"

focalizada,

por

enésima

vez,

sobre

la

cuestión

del

desempleo

juve

-nil

y

las

dificultades

para

la

emancipación.

Una

loable

preocupación

si

se

enfocara

desde

la

perspectiva

de

las

respuestas

idó

-neas

para

resolv

er

la

situación.

Pero

es

fácil

darse

cuenta

de

que,

con

la

crisis,

las

habi

-tuales

retoricas

sobre

las

personas

jóvenes

no

han

variado

mucho

y

además,

como

consecuencia

de

los

recortes

presupuesta

-rios,

las

acciones

reales

que

se

venían

rea

-lizando están al borde de su desaparición.

D

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otra

vez,

se

describe

a

las

personas

jóvenes

como

víctimas

del

desempleo,

que

jamás

podrán

acceder

a

una

vivienda

(se

supone

que

en

propiedad)

y

por

tanto

que

no

van

a

poder

emanci

parse

y

contribuir

a

la

re

-producción

social.

La

literatura

sobre

esta

cuestión es amplia y unánime.

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ya

más

de

tres

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y

no

acabe

de

cumplirse

no

preocupa

mucho,

porque

el

ultimo

enunci

ado

es

siempre

el

verda

-dero,

es

el

que

refleja

el

"ahora

sí".

La

presente

crisis

reitera

el

esquema

pero

a

la

vez

el

pronóstico

no

altera

la

actitud

de

las

familias,

porque

los/las

abu

elos/as

ya

vivieron

todos

estos

argumentos,

después

fueron

los

padres

y

ahora

son

los/as

hijos/

as.

Hay

que

hacer

muchos

aspavientos,

pero

la

preocupación

real

no

es

necesaria.

Tres

décadas

gritando

"¡que

vien

e

el

lobo!"

¿por qué tendría que venir ahora?

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-líticas

y

planes

de

empleo

(por

supuesto

trasversales),

con

políticas

y

planes

de

vi

-vienda

(por

supuesto

trasversales),

que

de

nada

sirvieron

a

los/las

jóvenes

.

Frente

a

estas

ficciones

estructurales,

las

acciones

más

activas

relacionadas

con

innovación,

emprendimiento,

formación,

motivación,

información,

movilidad,

creativi

dad,

pro

-moción

e

incluso

igualdad

de

oportunida

-des

eran

tareas

asignadas

a

unos

ámbitos

de

juventud

contemplados

como

residuales

cuando no como innecesarios.

Pero

este

hábito

social

(la

retórica

en

torno

a

las

personas

jóvenes)

supone

en

este

mo

-mento

un

riesgo

grave

para

esta

sociedad,

porque

ahora

el

asunto

es

serio

y

el

mito

de

una

trasversalidad

que

lo

resuelve

todo

resulta

tan

elegante

como

inútil.

La

única

opción

para

aprovechar

las

oportunidades

que

nos

brinda

esta

crisis

son

las

accio

-nes

activas

y

especificas

de

juventud.

Pero

como

parece

que

se

trata

de

acciones

que

desajustan

las

retoricas

tradicionales

y

ade

-más

hay

que

reducir

el

déficit

es

muy

posi

-ble

que

en

esta

materia

no

se

haga

nada.

Ahora,

cuando

de

verdad

viene

el

lobo,

una

mayoría

propone,

aunque

parezca

ab

-surdo,

prescindir

de

las

pocas

piedras

que

teníamos

para

asustarlo.

Supongo

que

es

para correr mejor hacia el pasado.

Banco de imágenes del ITE

La

única

opción

par

a

apro

vec

har

las

oportuni

-dades

que

nos

brinda

esta

crisis

son

las

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-ciones

activ

as

y

especificas

de

juventud.

Pero

como

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que

se

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ata

de

acciones

que

desajustan

las

retoricas

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adicionales

y

además

hay

que

reducir

el

déficit

es

muy

posible

que

en

esta materia no se haga nada.

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4

En

el

número

anterior

se

hablaba

del

Obser

vatorio

Ocupacional

del

Centro

de

Orientación

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Prog

rama Oper

ativo Competitividad Regional y Empleo

(3)

ACTUALIDAD

4

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Fundación Atenea

25 años de compromiso con el Cambio Social

25 años de compromiso con el Cambio Social

Fundación Atenea w 5 4 w Fundación Atenea

25 años de compromiso con el Cambio Social

25 años de compromiso con el Cambio Social

Fundación Atenea

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5

El etiquetado de los menor

es

y sus consecuencias

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nos

encontr

amos

actualmente

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que

consider

amos

"nor

mal"

("

niñ

o/a

o

adolescente

muy

obediente

y

muy

tranquilito/a

")

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posible a las condiciones r

equeridas por los adultos de su entor

no

.

Jesús Oliver Pece

Psicólogo y terapeuta familiar de la Fundación Atenea

La so cie da d " adultocéntrica "1 e n q ue viv im os pa re ce h ab ers e o lvid ad o d e q ue la in fa nc ia y l a ad ole sc en cia so n eta pa s e vo lu tiv as d el se r h um an o, pa sa nd o a co nc eb irla s co m o unas etapas "patológicas " por las que atra -vie sa n lo s m en or es h as ta q ue se c on vie rte n en adultos/as. Esta idea, aceptada cada vez por más pa -dr es , m ad re s y pr ofe sio na le s, de qu e la in fa nc ia y la a do le sc en cia s on e ta pa s de gr an de s c on m oc io ne s p ue de a ca rre ar se ria s

consecuencias para los/as menores

2 : 4 Reaccionar exageradamente, s up on ie nd o qu e la c on du cta d e un /a m en or e s s ig no de un problema grave cuando, de he -ch o, es típ ica d e c hic os /a s d e s u e da d. Po r ejemplo, unos padres acuden a terapia fa -m ilia r p or qu e s u h ijo a do le sc en te ya n o l es cu en ta ta nta s c os as y pa sa to do e l ti em po

en su cuarto o con sus amigos.

4 Pa sa r p or a lto p ro ble m as se rio s d e un /a menor , su po nie nd o qu e su s co nd uc ta s problemáticas son comportamientos "nor -m ale s" de sd e el pu nto d e vis ta e vo lu tiv o. Po r e je m plo , n o v er ac os o e sc ola r e n u na s adolescentes que pegan de forma recu -rre nte a o tra co m pa ñe ra , p ue s p en sa m os qu e en e sa s e da de s e s n or m al qu e ha ya

rifirrafes entre el alumnado.

4 Realizar profecías autocump lidas: Las percepciones negativas que los adultos podemos tener de los menores ("son una generación perdida ", "son pequeños monstruos ", "mi hijo/a se porta mal para fastidiarme ") pueden hacer que siempre señalemos lo negativo de los menores o entremos en luchas de poder con éstos/ as; que reaccion emos de forma exagera -da ante un comportamiento problemáti -co; que bajemos los brazos demasiado pronto o incluso abdiquemos de nuestras funciones educativas. Estas reacci ones de los adultos/as suelen provocar y fomen -tar , a su vez, los comportamientos des

-viados de los/as menores.

4 D ele ga r la re sp on sa bil id ad d e l os a du lto s en profesionales de la salud ("a rré gla m e a mi hijo "),

y/o medicar a los menores

. Si los/as profesionales nos dejamos de "bio -logicismos " y "psicologismos " (c re er qu e t od o se e xp lic a p or la b io lo gía o p or la p sic olo gía ) y te ne m os e n cu en ta e l c on te xto , v ere m os qu e lo s m en or es q ue p re se nta n "sín to m as " so n c om o l os ca na rio s q ue d eja n d e p ia r e n la s m in as : n os in dic an q ue a lg o v a m al en e l

entorno donde deben desarrollarse

3 . Como nos enseñan el modelo sistémico 4 y el ecológico 5 , to da c on du cta se d es en vu elv e dentro de un contexto. Pero cuando catalo -ga m os a u n in div id uo c om o "p ro ble m áti co ", presuponemos que el problema está en la persona y no en el contexto . En consecuen -cia, nuestros esfuerzos irán dirigidos al trata -m ie nto d el in div id uo p ro ble m áti co a nte s q ue a i nte nta r c om pr en de r la ra zó n p or la cu al su co m po rta m ie nto n o se a ju sta a l c on te xto . L a ex iste nc ia d e u n d es aju ste e ntr e u n/ a m en or y s u co nte xto n o im pli ca n ec es ar ia m en te u n pr ob le m a en u no o e n otr o, pe ro sí su gie re que tal vez sea preciso considerar una mo -dif ica ció n e n e l c on te xto e n l ug ar (o a de m ás ) de u n c am bio e n e l/la m en or. Si dejamos de gastar nuestras energías tra -tando el nombre del problema y nos centra -mos en el contexto que lo crea y/o lo man -tie ne , p od re m os o bs erv ar q ue e n t or no a u na menor etiquetada con Tra sto rn o de D éfi cit de Atención e Hiperactividad , p ue de h ab er un os p ad re s q ue c re en q ue e l p ro ble m a no es "e du ca tiv o" sin o "d e l a ed uc an da ", qu e s e co ntr ad ice n d ela nte d e é sta , q ue re ac cio na n de fo rm a de sp ro po rci on ad a y q ue le h ac en demasiadas demandas a la par . Estos pa -dres, a su vez, pueden tener unos horarios te -rrib le s d e t ra ba jo y dis po ne n d e p oc o t ie m po pa ra p on ers e d e a cu erd o e n l a e du ca ció n d e su h ija y p ar a c ar ga r la s p ila s. D etr ás d e e sta m en or, ta m bié n pu ed e h ab er un a pr ofe so ra desbordada con las nuevas exigencias curri -cu la re s, q ue n o s e p la nte a e l p ro ble m a c om o alg o " es co la r" s in o c om o a lg o " de la e sc ola r", qu e n o se p re gu nta ta nto có m o ay ud ar a la niñ a s in o a q ué n eu ró lo go /a d eri va rle . En to rn o a u n a do le sc en te e tiq ue ta do co m o NiNi (n i e stu dia n i tr ab aja ), q uiz á h ay a u no s pa dr es q ue a la p ar q ue le re ga ña n, le d an un a p ag a y le a bo na n l os g as to s d e m óv il y de Internet; que a la vez que le exigen ma -durez, le compran ropa de marca, le pre -pa ra n su s co m id as fa vo rita s y le h ac en la ca m a; qu e a la p ar q ue le s erm on ea n, le en vía n lo s c ur ríc ulu m y le p ag an lo s c ur so s y la a uto es cu ela a lo s q ue n i a cu de (q uiz á de be ría m os d eja r d e h ab la r d e c hic os N iN i, pa ra e m pe za r a h ab la r d e p ad re s S íS í, q ue le d ice n Sí a to do lo q ue le s p id e el "n iñ o" o la "n iñ a") . P or ú ltim o, tra s e l a do le sc en te N iN i, e xis te u na d ev alu ac ió n d e l os e stu dio s fo rm ati vo s, u na te rrib le p re ca rie da d l ab or al, unos costes elevados de compra y de alqui -ler de viviendas que dificultan la emancipa -ció n y re tra sa n l a a dq uis ició n d e a uto no m ía

y la adquisición de responsabilidades…

Junto a un niño adoptado etiquetado con Trastorno Antisocial puede haber unos pa -dres que hacen diferencias a favor de sus hijos biológicos; un papá que nunca quiso adoptar , pero que se dejó llevar por su pa -reja, y que ahora rechaza al niño y le culpa de todos los males; una mamá que aban -dona sus funciones parentales porque el niño no cumple con las expectativas idea -lizadas que tenía puestas en la adopción, porque "no me hace feliz ". También puede haber una institución que le planteó a es -tos padr es la adopción como una cuestión de filiación (padres con derecho a tener un hijo) más que como una cuestión de pro

-"El individuo no es sino la mitad de sí mismo; su otr

a mitad es su propio paisaje"

Ortega y Gasset,

en Notas de andar y ver

Alg

un

as

id

ea

s:

4 Ay ud ar a p en sa r a la s f am ilia s: Co nv ien e q ue an im em os a l as fa m ilia s a qu e r efl ex ion en so bre las tensiones y los imper ativos sociales a los que se enfr entan (hay que buscar la autorr eali -za ció n, n o h ay qu e f ru str ar en na da a l os hij os , lo s r ole s n orm ativ os so n m alo s, m is h ijo s e stá n par a satisfacer me …), a que encuentr en sus propias certidumbr es y adopten unas postur as fir -mes, que le ayuden a no ser mo vidos como marionetas por los hilos de la sociedad capitalista. 4 Demandar otro modelo social: Debemos fomentar que las instituciones par a las que trabaja -mos no dejen de reclamar a los políticos cambios macrosistémicos: facilitación de la concilia -ció n d e la vid a f am ilia r y la bo ra l, e m ple os dig no s, a jus te e n lo s p re cio s d e c om pra s y alq uile re s de viv ien da s, p ro tec ció n a la in fan cia d e lo s p ro gra m as en lo s q ue le s e tiq ue tan co m o d iab los (Gener ación NiNi, Her

mano Mayor…). Si no

, nuestro tr

abajo sólo será una gota en el océano

. 4 Pensar otr a concepción de la infancia y la adolescencia: Lo s/a s m en ore s n o s on p ers on as ya "hec has", ya madur as. Son personas "en construcción", que necesitan de su entor no , de noso -tros/as, par a desarrollarse y par a corr egir sus comportamientos. Los/as menor es, par a madur ar , va n a te ne r q ue c on ve rtir se e n p ers on as d ife re nte s a a qu ella s q ue lo s p ad re s y m ad re s d es ea

-ban (han de

difer

enciarse

), con todas las frustr

aciones que esto gener

a en los/as adultos/as.

4 Cr ear siner gias entr e padr es, madr es y educador es/as: Conviene empoder ar a los/as educado -re s, d ev olv erle s la au tor ida d y la re sp on sa bili da d n ec es aria p ara p od er cria r, c uid ar, co nte ne r y e du ca r a lo s/a s m en ore s. Ha y q ue a nim ar a l os /a s e du ca do re s/a s a q ue se c uid en , a q ue ten ga n s us vá lvu las de es ca pe , p ara qu e p ue da n c uid ar b ien . Ta m bié n d eb em os ay ud arle s a no de sd ec irs e e ntr e e llo s ( en tre p ad re s, e ntr e p ad re s y p ro fes ore s, e ntr e p ro fes ore s… ), p ara q ue los menor

es no se confundan ni se des-r

esponsabilicen. 4 Focalizar en lo positivo: Lo s p ad re s, las m ad re s y lo s/a s p ro fes ion ale s d eb em os re sc ata r lo s puntos fuertes de los/as menor es, sus excepciones (" no su ele es tu dia r, p ero h oy sí es tu dió y le felicito por ello "), lo qu e s í fu nc ion a e n la fa m ilia … S i fo ca liz am os só lo en a qu ello q ue n o funciona,

perpetuamos las etiquetas y dificultamos los cambios.

4 Nor malizar los comportamientos teniendo en cuenta el momento evolutivo y el conte xto: Los/ as m en ore s n o s e p ort an m al p or fas tid iar, lo h ac en p orq ue aú n t ien en q ue ap re nd er o p orq ue algo en su conte xto está gener ando o manteniendo esos comportamientos (falta de afecto , se ña lam ien to só lo de lo n eg ativ o, l uc ha s d e p od er co n lo s m en ore s, a us en cia d e lí m ite s y d e consecuencias…). Si les/as etiquetamos como "patológicos" o "problemáticos" vamos a difi -cultar enor

memente el cambio

. 4 Es cu ch ar qu é p ien sa e l/la m en or so bre lo q ue o cu rre y qu é q ue rría ca m bia r d e s u e nto rn o: Ad em ás d e e sc uc ha r a lo s p ad re s, a l as m ad re s y a lo s/a s p ro fe sio na les , ta m bié n h ay q ue es cu ch ar a lo s m en ore s, p ue s s ue len te ne r o pin ion es so bre e l a su nto y de m an da s h ac ia los ad ult os q ue co nv ien e q ue se an es cu ch ad as . Notas: 1. M art ín -H olg ad o, J. ( 20 06 ). D el pa id oc en tris m o a l a du lto ce ntr ism o e n l as re la cio ne s p ad re s-h ijo s. E n: M.I. Álvarez & A . Berástegui. Educación y Familia: la educación familiar en un Mundo en Cambio (p p.

92-114). Madrid: Universidad P

ontificia Comillas. 2. Micucci, J. A . (2005). El adolescente en terapia familiar: cómo romper el ciclo del conflicto y el control.

Buenos Aires: Amorrortu.

3. Fi sh m an , H. C . (2 00 5). Tr ata m ien to d e a do les ce nte s c on p ro ble m as

. Barcelona: P

aidós. 4. Wa tzla w ick , P. , B ea vin , J. & Ja ck so n, D . (1 98 3). Te orí a d e la co m un ica ció n h um an a. Barcelona: Herder . 5. Bro nfe nb re nn er, U . & M orr is, P. ( 19 98 ). Th e e co lo gy o f d ev elo pm en ta l p ro ce sse s. En : W . D am on & R. Lerner , Handbook of child psychology . Vo l. 1 . T he ore tic al m od els o f h um an d ev elo pm en t (p p. 99

3-1028). New Y

ork: Wiley . tección (niños abandonados con derecho a

tener una familia)...

En suma, no se trata de verles como vícti -m as n i d e q uit ar le s to da la re sp on sa bil id ad , po rq ue c ad a ge ne ra ció n ha d e lid ia r co n determinadas dificultades, pero sí de dejar -le s v ivir c ad a m om en to e vo lu tiv o, de e vita r cri m in ali za rlo s y d e e sfo rza rn os p or ca m bia r los contextos donde crecen para que pue

-dan desarrollarse mejor

(4)

ANÁLISIS

25 años de compromiso con el Cambio Social

Fundación Atenea w 7

ANÁLISIS

6 w Fundación Atenea

25 años de compromiso con el Cambio Social

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d.

La r

espuesta de las políticas de juv

entud:

LA PROXIMIDAD

La in co rp or ac ió n t ar día d e E sp añ a a la s p o-lític as d e a yu da so cia l r es pe cto a lo q ue fu e habitual en buena parte de la Europa occi -de nta l y e l d ife re nc ia l q ue , ta nto e n t érm in os re la tiv os c om o ab so lu to s, se m an tie ne a ún en lo q ue s e re fie re a l e sfu erz o ec on óm ico en este ámbito, dejó a la juventud, especial -mente en el periodo de nuestra transición de -m oc rá tic a, en u na si tu ac ió n de d es ate nc ió n ala rm an te . F ue e n es e m om en to c ua nd o se pr od ujo u na re ac ció n de sta ca ble e n la q ue co in cid ie ro n es fu erz os d e la so cie da d civ il y de la p ro pia a dm in istr ac ió n pa ra c on str uir un sistema de apoyo y promoción de la ju -ve ntu d qu e ne ce sa ria m en te a do ptó fo rm as dis tin ta s a la s q ue v en ía n sie nd o ha bit ua le s en el conjunto de Europa. Puesto que el mo -de lo se co ns tru yó p rá ctic am en te d es de ce ro , su co nc re ció n f ue ta m bié n m uy d ife re nte a la de a qu ello s p aís es q ue ve nía n d es ar ro lla nd o un a la rg a tra dic ió n de m ed id as d e a po yo a la juventud. Mientras nuestros referentes eu -ropeos desarrollaron sus políticas de juven -tud como una evolución lógica de sus polí -tic as s ec to ria le s (la bo ra le s o de o cu pa ció n, ed uc ati va s, cu ltu ra le s o in clu so re la tiv as a la seguridad y la prevención de la marginali -da d), e n Es pa ña se c on str uy ó co n m ay or o menor acierto un modelo en el que se prima -ba la consolidación de una estructura políti -ca y t éc nic a e sp ec ífic a p ar a l a j uv en tu d. Es ta s es tru ctu ra s in te nta ro n in icia lm en te s up lir la ausencia de intervención (o intervención in -su fic ie nte ) d e e sto s á m bit os se cto ria le s e n la ju ve ntu d, y po ste rio rm en te lo s in te rp ela ro n desde la especificidad juvenil para garanti -za r u n c am bio d e o rie nta ció n e n s us re cu rso s qu e a te nd ie ra ta m bié n a lo s jó ve ne s. En España, por tanto, se desarrolló un discur -so d ife re nc ia do d e e sp ec ific id ad ju ve nil , e n e l qu e d es ta ca m os , a de m ás y en p ar ale lo a la evidente necesidad de mejorar las condicio -nes de vida de los jóvenes (educación, traba -jo y viv ie nd a), u n d isc urs o s ob re la co nd ició n ju ve nil q ue v a m ás a llá d e lo s as pe cto s de m ay or v isib ilid ad o s en sib ilid ad s oc ia l. Fu e así como construimos el modelo de la inte -gralidad de las políticas de juventud, funda -mentada en la transversalidad de las necesi -da de s j uv en ile s y e n s u c on se cu en te tra sla do a una estructura de gestión técnica y admi -nis tra tiv a ta m bié n tra ns ve rsa l. P or e sa ra zó n de sa rro lla m os in te ns as p olí tic as d e cre ac ió n de re de sd e e qu ip am ie nto s e sp ec ia liz ad os n o solo en la atención a los jóvenes, sino tam -bié n en la a te nc ió n de sd e la e sp ec ific id ad té cn ica d e e sa s p olí tic as in te gr ale s. In clu so e l ac tu al pr oc es o d e c on so lid ac ió n d e u n s ec to r pr ofe sio na l d e l os /a s tr ab aja do re s/a s d e l as po lític as d e ju ve ntu d pu ed e en te nd ers e en pa rte c om o el re su lta do d e l a re ivin dic ac ió n de u na e sp ec ia l m an era d e i nte rve nir , p ro pia

y exclusiva de las políticas de juventud.

En c ua lq uie r ca so , n o tie ne m uc ho s en tid o in te nta r v alo ra r h oy si la e vo lu ció n d e n ue str o m od elo fu e m ejo r o p eo r, en tre o tra s c os as porque las circunstancias en que se ha ge -nerado son singulares y no admiten com -pa ra ció n. Lo c ie rto e s q ue , d e un a fo rm a u otr a, no s h a l le va do , p or e l c am in o q ue se a, a un r em ar ca ble g ra do d e co ns oli da ció n de la s p olí tic as d e ju ve ntu d. A ho ra b ie n, en un c on te xto d e ca m bio s oc ia l, ec on óm ico y ev en tu alm en te p olí tic o, co m o el qu e ho y es ta m os v ivie nd o, es re le va nte o bs erv ar e sa sin gu la rid ad p or qu e no s ofr ec e pis ta s pa ra de sc ifra r e l fu tu ro q ue e sp era a la s p olí tic as

de juventud en nuestro país.

En tie m po d e cri sis e l a ce nto re ca e sie m pr e en el em ple o y la a te nc ió n s oc ia l a lo s/a s m ás desfavorecidos/as. Cuando las finanzas pú -blicas están en entredicho los recortes presu -pu es ta rio s o bli ga n a b us ca r lo p rio rita rio p or en cim a d e lo n ec es ar io . Y e n e sa se le cc ió n d e pr io rid ad es lo s d isc urs os n o c on so lid ad os se qu ed an p or e l c am in o. A hí ra dic a e l re to . D e fo rm a pa ra le la a l d es ar ro llo d e la s p olí tic as de ju ve ntu d, se h an p ro du cid o e n l os ú ltim os tre in ta a ño s nu m ero so s de ba te s en E sp añ a so br e e l m od elo e n q ue se b as an o so br e e l m od elo e n q ue d eb erí an b as ar se . P or n or m a ge ne ra l, l a vía p rá ctic a ha id o de sb ro za nd o el camino y despejando incógnitas, de ma -nera que la teoría pervivía cuando encontra -ba e je m plo s p rá ctic os d e é xito p ar a a nc la rse en e llo s. P ero h oy la s p olí tic as d e ju ve ntu d, ta l como las hemos entendido en España has -ta a ho ra , d eb en d efe nd ers e ta m bié n de sd e una propuesta discursiva. ¿T enemos argu -m en to s su fic ie nte s pa ra d efe nd erl as a nte e l po de r po lític o qu e to m a gr av es d ec isio ne s sobre la prioridad en el gasto público? ¿He -m os g en era do e l c on se ns o so cia l s ufi cie nte co m o p ar a q ue la s p olí tic as d e ju ve ntu d s ea n ge ne ra lm en te p erc ib id as c om o ne ce sa ria s e im pr es cin dib le s? D ich o de o tra fo rm a: ¿s e co nc ib en la s p olí tic as d e j uv en tu d e n E sp añ a como prioritarias? Responder a esta pregun -ta n o im pli ca so lo h ab la r d e s up erv ive nc ia a co rto p la zo d e l as p olí tic as d e j uv en tu d, sin o pr ev er un fu tu ro a m ed io y la rg o pla zo q ue las contemple de forma estructural en nues -tro si ste m a pú bli co d e ate nc ió n so cia l, m ás

allá del actual periodo de crisis.

La m ay or ía d e m un icip io s es pa ño le s co n-templan el desarrollo más o menos organi -za do d e pr og ra m as b ajo la e tiq ue ta d e la s po lític as d e ju ve ntu d. C on ta m os c on u na am pli a re d de eq uip am ie nto s co n alg ún gr ad o de e sp ec ia liz ac ió n en la a te nc ió n a los jóvenes. El modelo de organización au -to nó m ica h a as um id o co n cie rta e fic ac ia e l de sa rro llo d e co m pe te nc ia s en e l ám bit o de juventud incluso con concreciones legis -la tiv as s ig nif ica tiv as . S e ha n co ns oli da do e in clu so g en era liz ad o re de sd e in fo rm ac ió n ju ve nil , d e ac tiv id ad es y se rv icio s d ive rso s y modelos de participación juvenil institucio -na liz ad os . Y fin alm en te , y a l o h em os d ich o, se h a g en era do u n e sp ac io re al de d isc us ió n y reflexión teórica, técnica y profesional so -bre las políticas. Con todo este bagaje, su -cin ta m en te e nu m era do , ¿ es p os ib le p en sa r qu e la s po lític as d e ju ve ntu d es tá n ho y en el nú cle o du ro d e la in te rv en ció n pú bli ca ? C re o q ue n o. Llegamos a la actual situación de crisis eco -nómica sin haber dado el salto definitivo ha -cía la s n ec es ar ia s d ota cio ne s d e r ec urs os . L as co nc eja lía s d e j uv en tu d s e h an g en era liz ad o, pe ro p rá ctic am en te si em pr e in fra do ta da s, y en u n alt o po rce nta je d e ca so s, co n niv ele s casi anecdóticos de recursos. El modelo teó -ric o en e l q ue v ag am en te n os b as am os n o se ha concretado en modelos técnicos ho -m og én eo s y la n or m a es la d isp ar id ad . L as po lític as d e ju ve ntu d so n co nte m pla da s en la mayoría de los casos como ámbito de ac -tu ac ió n su bs id ia rio d e la s po lític as so cia le s, culturales, educativas o de ocupación. A pe -sar de los bien intencionados intentos organi -za tiv os , a ctu alm en te e n p ro gr es ió n, no se h a co ns tru id o a un u n s ec to r p ro fe sio na l fu ert e y con capacidad y influencia suficientes. La le -gis la ció n, au nq ue e xis te nte , n o g ar an tiz a a ún la o bli ga to rie da d de d es ar ro lla r s erv icio s d e ju ve ntu d n i e sta ble ce va re m os o m ín im os d e

recursos necesarios en cada territorio.

C la ro q ue e xis te n y se d efi en de n m ed id as d e apoyo a los jóvenes. ¿P ero hablamos de me -didas de empleo o de juventud? ¿De aten -ció n s oc ia l o d e j uv en tu d? ¿ D e v ivie nd a o d e ju ve ntu d? ¿ C uá l e s e l d isc urs o h eg em ón ico ? ¿P erv ive e l d isc urs o d e l as p olí tic as in te gr ale s o se ha disuelto en una miríada de actuacio

-nes dispersas dirigidas a los jóve-nes sin apa

-re nte co ne xió n e ntr e e lla s? : L a c oh ere nc ia d e la in te rve nc ió n in te gr al, la c oh es ió n, de lo s equipos interdisciplinarios, el discurso pro -pio , la p ro m oc ió n j uv en il m ás a llá d e l a p ura atención social al desfavorecido, la construc -ció n d e u n p ro ye cto d e v id a, la p ar tic ip ac ió n co m o eje , lo s va lo re s en e l c en tro d e ca da ac tu ac ió n… . C ie rta m en te , e n lo s ú ltim os p ár ra fo s n o he he ch o otr a co sa q ue re la cio na r a lg un o de los temas clásicos de debate para las políti -ca s d e ju ve ntu d. Q ue e sté n ho y a bie rto s e s un cla ro sín to m a d e q ue n o s e h a p ro du cid o aú n e l c ie rre d efi nit ivo d e l a d isc us ió n s ob re si l as p olí tic as d e j uv en tu d t ie ne n, dig ám os lo as í, el ca rá cte r d e in dis cu tib le s. Pe ro si e sa discusión era asumible hasta ahora, proba -blemente en el actual contexto de crisis eco -nó m ica se rá lle va da a u n gr ad o de te ns ió n m áx im a y q uiz á i rre sis tib le . En m om en to s co m o lo s ac tu ale s, la m ay or defensa para las políticas de juventud es po -ne r d e re lie ve a qu ello q ue le s e s r ea lm en te su sta nc ia l y e n l o q ue se b as a s u s in gu la rid ad y es en cia : la p ro xim id ad . El co no cim ie nto profundo de nuestro objeto de trabajo, la téc -nica específica que nos permite estar de for -m a p erm an en te a su la do co n c ap ac id ad d e in te rlo cu ció n y el ca rá cte r in str um en ta l q ue pa ra to do p ro ce so d e de sa rro llo y p ro gr es o so cia l ti en e la p ro m oc ió n ju ve nil c on stit uy en la tr ip le ta d e vir tu de s es en cia le s de l tr ab ajo en proximidad. Es pronto para saber como afectará el ac -tual contexto de crisis a las políticas de ju -ve ntu d. La s p rim era s s eñ ale s d e ala rm a ya son visibles (recortes presupuestarios, re -ducción de equipos, cierre de equipamien -to s… .). Pe ro m ás a llá d e la s c on se cu en cia s fís ica m en te p erc ep tib le s, se rá n ec es ar io v er có m o so br ev ive e l dis cu rso p ro pio d e la s po lític as d e j uv en tu d. Si re alm en te te ne m os una especificidad técnica y una responsabi -lid ad d ife re nc ia da , s eg uir em os a hí. S i s olo so m os u n a ne xo m ás o m en os co yu ntu ra l d e las políticas sociales, educativas, ocupacio -na le s, e tcé te ra . d es ap ar ec ere m os o se re m os pu ra a né cd ota co m o á m bit o e sp ec ífic o d e l a intervención pública. Pep Montes

(5)

ENTREVISTA

8

w

Fundación Atenea

25 años de compromiso con el Cambio Social

ENTREVISTA

25 años de compromiso con el Cambio Social

Fundación Atenea

w

9

Pa

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bli

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-da.

¿Cómo

son

los

jóvenes

de

hoy

en

día?

Cuando

un

político

califica

a

la

juventud

actual

corre

un

riesgo

grande

-a

pesar

de

que

yo

sea

joven-

porque

quizás

nunca

antes

la

juventud

había

sido

tan

diversa,

tan

diferente

y

tan

individual,

no

indivi

-dualista

sino

individual.

Es

decir

,

que

la

gente

joven

de

hoy

no

acepta

clasifica

-ciones

de

manera

fácil.

Con

todo,

si

te

-nemos

que

hacer

categorías,

si

hay

que

poner

etiquetas,

yo

las

pongo

positivas.

podríamos

decir

que,

ahora

mismo,

en

nuestro

país,

somos

un

17%

de

jóvenes

cuando

hace

muy

poco

eran

en

torno

a

un

20%

o

un

25%

de

la

población

espa

-ñola

de

15

a

29

años.

Estamos

están

casi

en

los

800.000

individuos.

En

cuanto

a

las

característic

as,

yo

creo

que

el

decir

que

son

los

más

formados

en

la

histo

-ria

de

nuestro

país

no

es

ninguna

nove

-dad.

Es

cierto

que

tenemos

una

juventud

pragmática,

pero

no

hay

que

escandali

-zarse

de

eso

ni

tiene

por

qué

ser

malo

pero

no

es

una

juventud

conservadora.

Al

revés,

yo

creo

que

es

una

juventud

con

una

mentalidad

mucho

más

abierta

y

con

una

capacidad

de

escucha

mucho

mayor

que

la

generali

dad

de

otras

generacio

-nes

o

de

etapas

anteriores.

Creo

que

es

una

generación

que

confía

en

misma,

lo

digo

como

algo

positivo;

que

al

con

-trario

de

lo

que

se

dice,

tiene

una

alta

autoestima

a

pesar

de

que,

como

decía,

es

muy

pragmática

y

conoce

muy

bien

la

realidad,

no

engaña

ni

se

autoengaña

pero

confía

en

misma

a

la

hora

de

ser

capaz

de

superar

de

las

dificult

ades

que,

ahora

mismo,

las

hay

. Es

una

generación

de

personas

conectadas

como

nunca

la

ha

habido

antes,

una

caracterís

tica

de

la

juventud

compartida

con

la

de

otros

te

-rritorios,

lo

que

hace

que

presenten

otros

modos

de

relacionarse,

incluso

otros

modos

de

manifestarse

socialmente,

de

actuar

social

y

también

políticam

ente.

Se

comunican

y

se

socializan

de

manera

di

-ferente,

y

eso

está

marcado

directamente

por

los

nuevos

canales

que

tie

nen

a

su

alcance

y

por

la

dificultad

en

entender

esos

nuevos

campos

de

comunicación.

La

generación

adulta,

en

un

grado

muy

im

-portante,

no

comprenda

ni

los

códigos,

ni

los

modos,

ni

nada

de

lo

que

ahora

mismo

con

las

bases

en

que

se

mueve

la

juventud

y

ya

te

digo,

no

solamente

el

canal

cambia

sino

que

eso

produce

cam

-bios

en

todos

los

órdenes.

Quizá

s

sea

ése

el

principal

cambio,

esa

barre

ra

de

in

-comprensión

que

se

agudiza

no

solo

por

la

manera

difere

nte

de

relacion

arse

-que

es

lo

que

identifica

esa

brecha,

repito

-

sino

también

por

la

falta

de

expectativas

en

lo

social

y

en

lo

económico

que

tienen

muchas personas jóvenes hoy en día.

¿Y

hasta

dónde

puede

llegar

esa

brecha?

No

vemos

que

esa

brecha

se

pueda

con

-vertir

en

fractur

a

porque

vivimo

s

en

una

sociedad

en

la

que

prima

el

consumo

y

mientras

que

muchos

jóvenes

puedan

tener

acceso

de

la

manera

que

sea

a

determinados

bienes

de

servici

os,

no

va

a

haber

ninguna

brecha

o

contestación,

pero eso está ahí.

Jóvenes y política

Si,

efectivamente,

la

juventud

habla,

se

socializa,

se

relaciona

de

manera

dife

-rente

a

los

adultos

y,

por

ejemplo,

la

polí

-tica

la

hacen

los

adultos,

¿dónde

quedan

los jóvenes en relación a las políticas?

C

re

o

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e

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os

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os

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qu

e

se

organizan

los

mismos

si

no

quere

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Y

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se

a

da

pt

an

a

u

na

n

ue

va

re

ali

da

d

so

cia

l

m

ar

ca

da

p

or

la

in

no

va

ció

n

te

cn

oló

gic

a.

Cuando

la

gente

joven

nos

dice

abierta

-m

en

te

lo

a

le

ja

da

q

ue

e

stá

d

e l

as

fo

rm

as

de

pa

rti

cip

ac

n

tra

dic

io

na

le

s,

in

clu

so

ellos

mismos

te

están

marcando

el

ca

-m

in

o,

lo

s

m

ec

an

ism

os

te

cn

oló

gic

os

,

a

tra

s

de

lo

s

qu

e

la

d

em

oc

ra

cia

p

od

ría

“Las políticas de juv

entud

pr

evienen la exclusión social”

Gabriel

Alconchel

M

or

ales,

dir

ector gener

al del

Instituto de la Juv

entud (

INJUVE)

BIO

Nacido

el

23

de

junio

de

1978

en

Jer

ez

(Cádiz),

Gabriel

Alconc

hel

es

Licenciado

en

Ciencias

de

la

Infor

mación,

especialidad

Periodismo

, por

la

Universidad

de

Sevilla,

y

Licenciado

en

Ciencias

Políticas

y

Sociología

por

la

Universidad

de

Gr

anada.

Ha

sido

Pr

esidente

del

Consejo

Pro

vincial

de

Jóvenes

de

Cádiz.

Ex

Secr

etario

Pro

vincial

de

JSA

de

Cádiz,

miembro

de

la

Comisión

Ejecutiv

a

Pro

vincial

del

PSOE

de Cádiz y miembro del Comité Dir

ector del PSOE de

Andalucía.

fortalecerse

y

que

ellos

estarían

dispues

-tos

a

participar

de

esa

manera.

Los

re

-claman

y

los

reivindican

como

una

for

-m

a

de

h

ac

er

p

olí

tic

a

m

ás

p

ar

tic

ip

at

iv

a.

Es

o

es

im

pa

ra

ble

.

H

ab

a

lg

ún

p

ar

tid

o

qu

e

se

q

ue

de

d

etr

ás

p

er

o

se

c

ue

sti

ón

de

q

ue

p

ie

rd

an

a

lg

un

as

e

le

cc

io

ne

s p

ar

a

qu

e

se

in

sta

le

n

en

e

sa

n

ue

va

r

ea

lid

ad

.

En

este

caso,

la

verdad

es

que

soy

auto

-cr

ític

o

co

n

la

c

ap

ac

id

ad

d

e

en

ga

nc

ha

rte

a

esa

nueva

realidad

de

los

partidos

po

-líticos

tradicionales

o

los

partidos

mayo

-rit

ar

io

s

en

E

sp

a,

q

ue

p

ie

ns

o

qu

e

so

n

co

ns

cie

nt

es

d

e

es

to

p

er

o

so

lo

lo

m

ira

n

de

sd

e u

n

pu

nt

o

de

v

ist

a i

ns

tru

m

en

ta

l, e

s

de

cir

, e

le

cto

ra

l, n

o p

ar

a m

od

ific

ar

o

p

ar

a

cambiar

su

manera

de

organizarse

inter

-namente,

que

sería

el

quid

de

la

cues

-tió

n.

Y

lo

s

ve

ne

s

tie

ne

u

n

olf

at

o

pa

ra

esto brutal…

Eso,

en

cuanto

a

los

partidos

pero,

¿dón

-de

está

la

juventud

en

las

políticas

que

se

hacen

de

viv

ienda,

empleo,

sanidad,

educación…?

La

ju

ve

ntu

d

es

sim

ple

m

en

te

co

m

o

usuaria

de

esa

política.

Vivimos

un

mo

-m

en

to

e

n

qu

e

lo

s

ve

ne

s

y

la

s

oc

ie

da

d

en

general

buscan

soluciones

individua

-les

a

los

problemas

colectivos

(recurrien

-do

a

l i

ng

en

io

d

e

ca

da

u

no

, a

la

fa

m

ilia

o

a

lo

s

re

cu

rs

os

q

ue

c

ad

a

un

o

tie

ne

)

y

quizás

eso

cala

en

toda

la

esfera

pública.

Cala

para

perjudicar

la

viveza

de

la

de

-mocracia

pero

creo

que

la

juventud

va

a

ser

la

primera

en

volver

a

buscar

solu

-ciones

compartidas

a

problemas

que

son

comunes. No como una consecuencia de

un

relat

o

utópico

que

les

lleve

a

movili

-zarse

pero

como

soluciones

buscadas

desde

el

punto

de

vista

prácti

co,

desde

el

punto

de

vista

de

compartir

determi

-nados

intereses.

Cuando

son

problemas

comunes,

problemas

sociales,

que

-gicamente

también

tendrían

que

tener

soluciones

individuales,

hay

que

buscar

soluciones colectivas.

Esa

búsqueda

de

soluciones

comparti

-das

nos

lleva

al

terreno

de

la

transver

-sa

lid

ad

.

En

e

l

ed

ito

ria

l

de

e

sta

r

ev

ist

a,

el

presidente

de

Fundación

Atenea,

Do

-mingo

Comas,

aboga

por

la

racionali

-za

ció

n

de

la

tr

an

sv

er

sa

lid

ad

, d

ad

o

qu

e,

bajo

ese

nombre,

se

ha

llamado

trans

-versal

a

muchísimas

cosas

que

han

ter

-m

in

ad

o

sie

nd

o

un

a

co

rti

na

d

e

hu

m

o…

¿U

ste

d a

pu

es

ta

p

or

p

olí

tic

as

d

e j

uv

en

tu

d

transversales?

Yo

h

e

vis

to

b

ar

ba

rid

ad

es

a

bs

olu

ta

s

en

aras

de

la

transversalidad,

pero

la

ver

-da

de

ra

tr

an

sv

er

sa

lid

ad

e

s

irr

en

un

cia

ble

en

la

s p

olí

tic

as

d

e j

uv

en

tu

d y

e

n m

uc

ha

s

otras

políticas.

Es

cierto

que

no

son

bue

-nos

momentos

para

la

lírica

y

para

con

-ce

pt

os

q

ue

n

os

h

an

tr

aíd

o

ha

sta

a

qu

í y

qu

e

ah

or

a,

e

n

m

om

en

to

s

de

d

ific

ult

ad

ec

on

óm

ic

a,

s

e

re

sie

nt

en

,

pe

ro

ta

m

bié

n

es

cierto

que

hay

que

hacer

una

apues

-ta

p

or

la

tr

an

sv

er

sa

lid

ad

s

in

in

vo

ca

rla

co

m

o

un

v

alo

r

ta

um

at

úr

gic

o.

T

am

bié

n

co

ns

id

er

o

qu

e

la

tr

an

sv

er

sa

lid

ad

ti

en

e

un

componente

voluntarista

que

depen

-de

del

compromiso

político

de

los

máxi

-m

os

r

es

po

ns

ab

le

s

de

e

sa

s

po

líti

ca

s.

En

mi

opinión,

abría

que

reforzar

el

prin

-cip

io

d

e

tra

ns

ve

rs

ali

da

d

co

m

o

pr

in

cip

io

de

a

cc

n

po

líti

ca

c

on

o

tro

s

pr

in

cip

io

s

y

creo

que

ahí

es

básico

introducir

el

prin

-cip

io

d

em

oc

tic

o

y

pa

rti

cip

at

iv

o

en

la

s

políticas

de

juventud.

Que

no

esté

sola

-m

en

te

e

n

qu

e

se

am

os

c

ap

ac

es

d

e

ha

ce

r

po

líti

ca

s d

e

ju

ve

nt

ud

a

p

rim

er

n

iv

el

y e

n

to

do

s

lo

s

de

pa

rta

m

en

to

s

y

en

to

da

s

la

s

áreas

de

un

gobierno,

sino

que

las

polí

-tic

as

e

sté

n

co

nt

ro

la

da

s d

e

ve

rd

ad

p

or

la

Entrevista de Henar L. Senovilla

"L

a j

uv

en

tu

d e

sp

ola

d

e h

oy

e

s

la

m

ás

fo

rm

ad

a y

a

bie

rta

d

e l

a

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