• No se han encontrado resultados

Iniciativas de memoria, un referente de paz en el Cesar

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Iniciativas de memoria, un referente de paz en el Cesar"

Copied!
51
0
0

Texto completo

(1)

Iniciativas de memoria, un referente

de paz en el Cesar

Tatiane Fernandes Tavares

Trabajo de grado presentado como requisito parcial para optar al título de:

Especialista en Acción Sin Daño y Construcción de Paz

Coordinación Especialización:

Olga de Pilar Vásquez Cruz

Universidad Nacional de Colombia

Facultad de Ciencias Humanas

Especialización en Acción Sin Daño y Construcción de Paz

Bogotá, Colombia

(2)

“La experiencia indica que es la amnesia la

que hace que la historia se repita como

pesadilla. La buena memoria permite aprender

del pasado, porque el único sentido que tiene

la recuperación del pasado es que sirva para

la transformación de la vida presente”.

(3)

Resumen

Las iniciativas de memoria son experiencias creativas que se trasladan del ámbito del recordar privado y solitario a un ámbito público, constituyendo tejidos de resistencia contra la indiferencia y la omisión, procurando restaurar la dignidad y la cotidianidad vulneradas por la violencia. Eso significa que la reconstrucción de la memoria es capaz de dar significado y propósito al futuro, permitiendo diversos procesos que merecen ser analizados a partir del marco de la construcción de paz. Este trabajo busca indagar sobre el potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria, a partir de la recopilación de 52 experiencias desarrolladas en el departamento del Cesar, Colombia por individuos y comunidades víctimas del conflicto armado, aportando elementos para su análisis y recomendaciones para su proyección.

Palabras clave: Construcción de paz, memoria, construcción de paz desde lo local, iniciativas de memoria, potencial para la construcción de paz, conflicto armado, cambio social constructivo.

Abstract

Memory initiatives are creative experiences that transfer remember from private and solitary scope to a public sphere, strength against the imposition and gap that seek to restore the dignity violated by violence. That means the reconstruction of memory is capable of giving meaning and purpose to the future, allowing various processes that deserve to be analyzed from the peacebuilding framework. This paper seeks to investigate the peacebuilding potential of memory initiatives, from the compilation of 52 experiences in the department of Cesar, Colombia performed by individuals and communities affected by the armed conflict, providing elements for its analysis and recommendations for its projection.

(4)

Contenido

Resumen ... 3

Lista de figuras ... 5

Introducción ... 6

1 Aproximaciones conceptuales: La construcción de paz y la memoria ... 8

1.1 La construcción de paz ... 8

1.1.1 La construcción de paz desde lo local ... 10

1.2 La memoria ... 12

1.2.1 Las iniciativas de memoria desde lo local ... 14

1.3 La relación entre las iniciativas de memoria y la construcción de paz desde lo local ... 15

2 Las iniciativas de memoria del conflicto del departamento del Cesar ... 17

2.1 Un breve contexto del conflicto armado en el departamento del Cesar 17 2.2 Recopilado de las iniciativas de memoria del conflicto del departamento del Cesar ... 21

2.2.1 ¿Quiénes forman parte? ... 22

2.2.2 ¿Qué temas trabajan? ... 24

2.2.3 ¿De qué manera lo hacen? ... 25

2.2.4 ¿Dónde lo hacen?... 26

3 Iniciativas de memoria, un referente de paz en el Cesar ... 29

3.1 Criterios utilizados para definir el potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria del conflicto del Cesar ... 29

3.2 Análisis del potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria del conflicto del Cesar ... 30

3.2.1 Principales fortalezas de las iniciativas en un sentido de construcción de paz ... 32

3.2.2 Principales debilidades de las iniciativas en un sentido de construcción de paz ... 33

4 Recomendaciones y Conclusiones ... 34

A. Anexo: Matriz de iniciativas de memoria del conflicto del Cesar... 36

(5)

Lista de figuras

Figura 2-1: Miembros de las Iniciativas ... 23

Figura 2-2: Categorías temáticas de las iniciativas ... 25

Figura 2-3: Productos de las iniciativas ... 26

Figura 2-4: Mapa de las iniciativas de memoria del conflicto del Cesar ... 27

Figura 2-5: Iniciativas de memoria por municipio ... 28

(6)

Introducción

Las iniciativas de memoria constituyen focos de resistencia contra la imposición y el olvido que buscan restaurar la dignidad y la cotidianidad vulneradas por la violencia, contribuyendo a formar una sociedad más sensible, crítica, participativa, organizada y con más capacidades para tramitar las situaciones conflictivas de manera pacífica. Teniendo en cuenta esa premisa, este trabajo parte del principio de que las prácticas e iniciativas de memoria pueden contribuir a desactivar las fuentes de la violencia y a avanzar hacia formas de satisfacción de los derechos de las víctimas, inclusión política y desarrollo social, permitiendo diversos procesos que merecen ser analizados a partir del marco de la construcción de paz.

Desde ese punto de vista, este estudio plantea algunos interrogantes alrededor de la relación existente entre las iniciativas de memoria y la construcción de paz desde lo local, que pueden traducirse en las siguientes preguntas: ¿Pueden las iniciativas de memoria convertirse en un insumo para la construcción de paz? ¿Cuál es el potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria del conflicto?

Las condiciones particulares del conflicto armado colombiano demandan creatividad para la formulación de mecanismos que permitan la defensa y la promoción de los derechos de las víctimas, así como la construcción de una paz sostenible. A partir del conocimiento de la verdad y la memoria histórica diversos actores han buscado articular estrategias sociales que permitan reconocer que pasó, por qué pasó y cómo superarlo. En el departamento del Cesar esto no ha sido diferente, los individuos y comunidades víctimas del conflicto de esta región del país se han dedicado a realizar múltiples esfuerzos por dar a conocer la verdad de los hechos desde su perspectiva, buscando a través de ejercicios de memoria evidenciar las afectaciones y consecuencias de las expresiones violentas, así como los sufrimientos y atrocidades a los cuales han estado sometidos durante décadas.

En esa medida, el interés central de este trabajo se concentra en mostrar que las iniciativas de memoria poseen entre otras capacidades, un potencial para aportar elementos que ayuden a impulsar la construcción de paz local en el contexto del conflicto armado colombiano, en específico del departamento del Cesar, donde la creciente movilización por la memoria se ha instalado como factor explícito de denuncia y resistencia a la larga historia de violencia que se ha vivido en la región. Por medio de este estudio, se espera visibilizar la labor de las comunidades víctimas del conflicto armado en el departamento del Cesar que han trabajado de la mano con el Centro de Memoria del Conflicto1 por la reconstrucción de sus

1

(7)

memorias y también se aspira contribuir con la sistematización y conceptualización de sus experiencias de memoria, en momentos donde resulta pertinente que estas iniciativas se articulen desde diversos ámbitos y trasciendan con toda su potencialidad en la construcción de paz desde lo local.

Por medio de una matriz, elaborada tomando como punto de partida los datos presentes en una base de datos construida a partir del año 2011 por el Centro de Memoria del Conflicto y, de la revisión de la literatura académica, se describen y presentan las grandes tendencias de algunas iniciativas de memoria del conflicto desarrolladas por individuos y comunidades víctimas en el Cesar, con el fin de ofrecer pistas para avanzar hacia el análisis de su potencial para la construcción de paz, sugiriendo cuáles iniciativas tienen más potencial para aportar al cambio social constructivo, teniendo en cuenta que éste, en términos de Lederach (2008) “es el arte de tejer estratégicamente e imaginativamente, redes relacionales a través de espacios sociales en escenarios de conflicto violento prolongado”, (p. 131).

La tabla incluye los nombres y período de elaboración de 52 iniciativas, sistematizadas por tipo de producto (canción, poema, documental, etc.) y de carácter (individual o colectiva), principales temas trabajados (las categorías utilizadas fueron a) apoyo a la paz, b) la verdad y la memoria como reparación simbólica, c) reclamo frente al papel del Estado, d) reconstrucción del tejido social y e) resistencia al olvido) y miembros (campesinos, jóvenes, mujeres, etc.).

De esa forma, la descripción, recopilación de información y análisis presentados en este trabajo aspiran brindar insumos para sugerir, de una manera general, el potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria del conflicto. También debe ofrecer pistas acerca de algunos de los factores que influyen en la capacidad de las iniciativas de transcender los recuerdos para transformarse en una especie de denuncia y promoción de la verdad histórica del conflicto armado a partir de las voces de múltiples actores. Asimismo, el documento presenta algunas conclusiones y una serie de recomendaciones dirigidas a los individuos y colectivos involucrados en las iniciativas y a aquellos interesados en fomentarlas y fortalecerlas.

institucionalidad que actúan para reparar y dignificar las víctimas. Para más información ver

(8)

1 Aproximaciones conceptuales: La

construcción de paz y la memoria

“Para alcanzar y mantener la paz hay que pasar la página de la violencia, pero para eso es necesario leerla primero”

Oscar David Andrade Becerra

Para iniciar este capítulo, se plantea una breve definición de los conceptos de construcción de paz y memoria, para seguir con una descripción del modelo local solidario y las iniciativas de memoria del conflicto, buscando así una articulación entre ambos temas a partir de lo que ocurre en el nivel local, es decir, desde las comunidades y los territorios afectados por el conflicto armado, con el objetivo de encontrar las herramientas y las claves para el análisis del potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria del conflicto en el Departamento del Cesar.

1.1

La construcción de paz

Dentro del marco de la construcción de paz, los conflictos son asumidos como una práctica normal de la convivencia humana, que al tramitarse de manera no violenta, tienen el potencial para generar cambios positivos en las personas y en la sociedad en general. Eso significa, con base en la definición de John Paul Lederach (1997), que la construcción de paz puede ser entendida como un concepto amplio que engloba, genera y sostiene toda la gama de procesos, enfoques y etapas necesarias para transformar el conflicto hacia relaciones pacíficas más sostenibles.

No obstante, no se puede hablar de una definición unívoca y universalmente aceptada, ya que el concepto de construcción de paz (peacebuilding) se encuentra en constante desarrollo. A lo largo de la historia, el término ha ganado diversas definiciones y ha sido interpretado de diferentes maneras, sus orígenes remontan a los años setenta, cuando Johan Galtung lo utilizó por primera vez, haciendo un llamado a la creación de estructuras de construcción de paz para lograr procesos sostenibles. Según él, la construcción de paz es “un emprendimiento político que tiene como objetivo crear paz sostenible enfrentando las causas estructurales o profundas de los conflictos violentos a partir de las capacidades locales para la gestión pacífica de los mismos” (Galtung, 1976, p. 297-298).

(9)

ejemplo, utilizó en un primer momento un concepto menos amplio que el de Galtung, centrado fundamentalmente en la concepción negativa de paz, con énfasis en el cese al fuego, refiriéndose a una serie de actividades para consolidar los esfuerzos tradicionales de la organización en el marco de sus operaciones de

paz, es decir, como un complemento al mantenimiento de la paz (peacekeeping) y

a la facilitación y logro negociado de la paz (peacemaking).

El concepto ganó más popularidad durante los años noventa, con el fin de la Guerra Fría, en especial a través de la presentación del documento “Agenda para la construcción de paz” por parte del Secretario General de las Naciones Unidas, Boutros Ghali, y con la posterior elaboración de otras herramientas conceptuales, para consolidar la paz y evitar los conflictos violentos. Eso significa que, el concepto centrado en la paz entre naciones utilizado durante la Guerra Fría, fue complementado políticamente con una concepción de consolidación de la paz

dentro o en las naciones, ya que a pesar de la notoria disminución del número de

guerras entre Estados, con el fin de ese periodo, hubo un aumento significativo de conflictos armados a nivel interno de los países y de situaciones de crisis humanitaria, lo cual resultó en el incremento de víctimas civiles.

Frente a este nuevo contexto, el concepto dominante hasta ese momento de seguridad centrado solamente en el Estado y en los principios de la soberanía estatal, dio lugar a la noción de seguridad humana tras la publicación de diversos informes producidos por las Naciones Unidas y la creación de instrumentos normativos que fueron responsables por cimentar el marco jurídico-conceptual de los derechos humanos. Así, la seguridad humana pasó a establecer medidas para proteger, además del Estado, a los seres humanos desde una perspectiva de los derechos humanos y el desarrollo, éste no solo relacionado a lo económico, sino al desarrollo humano, lo cual generó un cambio en la forma de entender la construcción de paz, introduciendo una visión de paz positiva, entendida como la búsqueda de la seguridad de los individuos y la estabilidad estructural de los Estados en el marco de transformaciones democráticas, sociales, culturales y económicas, con el compromiso de hacer de la guerra un recurso político innecesario.

A partir de esta nueva mirada, la construcción de paz, la prevención de conflictos violentos y el desarrollo humano sostenible se configuraron como actividades complementarias, que pasaron a requerir un enfoque global con diferentes proyecciones, para lograr además de la seguridad, alternativas de vida digna a las personas. En este sentido, el proceso de construcción de paz pasó a entenderse como un esfuerzo complejo, con capacidad a largo plazo de enfrentar las causas profundas de los conflictos y consolidar las condiciones necesarias para alcanzar un escenario de sostenibilidad y paz, logrando más allá de la ausencia de la violencia directa, estructural y cultural, condiciones de armonía social, justicia e igualdad.

(10)

gubernamentales, han adoptado denominaciones y definiciones propias que designan e incluyen elementos de la construcción de paz, de acuerdo con sus orientaciones políticas e ideológicas. La sociedad civil, también ha contribuido en la ampliación del enfoque, a través de iniciativas propias orientadas a generar procesos de fortalecimiento de convivencia pacífica, social y cultural en la búsqueda por mejores condiciones de las relaciones humanas.

De esa forma, más allá de los usos políticos que pueda tener el concepto de construcción de paz, según los avances conceptuales sobre el tema se identifican dos tipos de enfoque: el modelo global – internacional (top-down approaches) y el modelo local – solidario (bottom-up approaches), los cuales son compatibles entre sí y frecuentemente conviven en un mismo escenario de conflicto, sin embargo, cada uno de ellos plantea diferentes maneras de construir la paz.

El primer modelo, también conocido como político institucional recibe influencia de las operaciones de paz impulsadas por las Naciones Unidas, por lo cual se entiende que en un escenario enmarcado por el conflicto armado, la paz debe hacerse desde agentes externos que llegan a un determinado Estado afectado, buscando establecer medidas de tipo político, con el fin de impulsar reformas más profundas en ámbitos como el económico o el social, para así crear condiciones de seguridad y orden público, que permitan construir procesos de reforma y transición política.

Por otro lado, el segundo modelo o el enfoque desde lo local y desde abajo considera que la paz debe construirse de manera participativa e incluyente a través de las comunidades de base afectadas por el conflicto armado, entendiendo la paz como el resultado de procesos de cambio labrados con, junto y desde los actores locales y/o internacionales, con visiones y apuestas transformadoras en lo político, económico, cultural, social y ambiental.

En ese sentido, es posible afirmar que ambos modelos presentan esfuerzos importantes para la construcción de paz, no obstante, este estudio se centrará solamente en el segundo enfoque, partiendo del principio de que éste es el que más se aproxima al objetivo de este trabajo.

1.1.1

La construcción de paz desde lo local

Las comunidades de base, que han sufrido las consecuencias de la violencia de forma directa o indirecta en sus vidas y en su territorio poseen capacidades y conocimientos fundamentales para la transformación de escenarios de paz, que se traducen en actividades centradas principalmente en temas como:

(11)

desarrollo local rural, la asesoría a políticas públicas de atención a víctimas, y la creación de comunidades de paz, entre otros. (Paladini, 2009, p. 19).

Así como el concepto macro de construcción de paz, el modelo local – solidario tampoco posee una sola definición, sin embargo, en este estudio se asumirá, con base en los trabajos de Paladini (2011) y Lederach (2008), que la paz se construye desde lo local a partir de esfuerzos de múltiples actores, en especial a través de las capacidades y habilidades de la sociedad civil de articularse con agentes comunitarios, sociales e institucionales, estructurados en torno al propósito de identificar y cimentar las bases para una paz sostenible por medio de la transformación pacífica de situaciones conflictivas, aglutinando una amplia variedad de experiencias con diversos orígenes, alcances y propósitos.

De acuerdo con esto, se establecen algunas características que configuran este enfoque de una manera general. Siguiendo a Paladini (2011), los elementos principales que componen las actividades realizadas desde esta perspectiva son:

 Apoyar el desarrollo de las capacidades, los recursos y los activos de los actores locales para la transformación no violenta de la conflictividad local;

 Promover procesos de articulación entre actores diversos para desarrollar apoyos sociales y políticos para la paz, en el marco del conflicto mismo;

 Apoyar a actores comunitarios, sociales e institucionales y su articulación horizontal (entre pares) y vertical (entre actores locales y actores nacionales), a través de la construcción de enfoques en red o plataformas de transformación social;

 Conectar los esfuerzos comunitarios, con los esfuerzos a nivel regional y nacional, incluidas las iniciativas que promueven las salidas políticas y negociadas a la situación de conflictividad en los niveles políticos, los cuales tienen capacidad para facilitar procesos y negociaciones humanitarias y/o de paz (p. 25-26).

(12)

la democracia, el apoyo a la paz, el desarrollo y paz, la educación para la paz, las iniciativas indígenas de autonomía y, la resistencia al conflicto.

De acuerdo con algunos líderes comunitarios de diferentes zonas del país2, la paz es y se construye en concreto, y construir la paz desde las regiones se hace: trabajando por la comunidad; apostando en una paz sostenible en armonía con la naturaleza y con las prácticas tradicionales; construyendo y promoviendo maneras nuevas-renovadas de vivir, pensar, hablar, sentir y actuar en aras de transformar realidades y generar esperanza; manteniendo la justicia social alrededor de la cultura, las creencias y la idiosincrasia de cada población; ayudando a construir el desarrollo de la región mediante la autodeterminación de los pueblos y su posibilidad de contar con un proyecto de vida integral; trabajando en red y construyendo una cultura de paz en donde se escuchen las víctimas y se reivindique la voz de los ciudadanos (PNUD, 2010b).

En ese orden de ideas, es posible afirmar que identificar aspectos y valores comunes, así como experiencias y sistemas compartidos, ayudan a reforzar el compromiso de la sociedad civil con la resolución pacífica de los escenarios conflictivos. En este sentido, la reconstrucción de la memoria es una práctica fundamental, porque permite generar conocimiento de un determinado contexto como insumo para un discurso autónomo y contestatario de un individuo o colectivo frente a las dinámicas del conflicto.

1.2 La memoria

La memoria entendida como una categoría social, política y cultural permite que diferentes actores acudan a ella para reflexionar y debatir sobre el pasado y su sentido para el presente y el futuro. A lo largo del tiempo, se ha profundizado en el contexto social de la producción de la memoria a partir de estrategias que permiten a una sociedad o a un grupo tener conocimiento de sí mismo, de manera que se logre una solución de continuidad e identidad frente al tiempo y al espacio. Eso porque, a pesar de que las capacidades de recordar y olvidar se consideren ejercicios individuales, las personas se encuentran insertas en redes de relaciones sociales de acuerdo con marcos temporales y espaciales, lo cual significa que “la memoria es un hecho y un proceso colectivo. La existencia de un lenguaje y significación común a los miembros de un grupo hacen que estos vuelvan a su pasado de manera colectiva, es decir dotando de un sentido compartido a los eventos que los han constituido como una entidad” (Halbwachs, 1991, p.1).

2

(13)

Eso significa que, la memoria es una modalidad de interacción con el pasado, sin embargo, ella no es la única, es necesario tener en cuenta que la historia también realiza ese proceso, aunque de una manera diferente. Dentro de esa lógica, según Andrade (2012) existen tres factores que enmarcan esa distinción, el primero de ellos es el tipo de fuente, esto es, mientras la memoria recurre al testimonio, la historia lo hace a través del documento. El segundo está relacionado con el análisis temporal, podemos afirmar que la memoria se basa en recuerdos que pueden ser vagos e imprecisos, cuando la historia busca explicaciones precisas y es cronológica. En tercer lugar se encuentra la metodología, es decir, la memoria reconoce y representa el pasado de acuerdo con la fidelidad de los recuerdos, mientras que la historia se procesa a partir de la interpretación de documentos y modelos de inteligibilidad.

En suma, mientras la memoria puede ser múltiple y construirse de acuerdo con las necesidades existenciales de las comunidades, la historia asume que es un saber aceptado por todos y que, además, tiene la pretensión de ser única y universal. Es importante destacar que la memoria colectiva posee una dimensión emocional, que busca configurar identidades, consolidar lazos sociales, dar sentido a la vida individual y colectiva, mientras la historia aspira glorificar algunas personas, romantizar sucesos específicos, ensalzar valores e identidades determinadas, enaltecer memorias particulares fundando un relato que se presenta como la historia legítima, global y uniforme de una sociedad.

De esa manera, es necesario diferenciar entre la memoria nacional y la memoria colectiva, ya que las versiones oficiales de la historia llevan implícitas una serie de manipulaciones y omisiones, no siendo posible encontrar una visión y una interpretación del pasado compartidas por toda una sociedad. Al considerar la memoria como una esfera donde se tejen legitimidades y amistades políticas, sociales y culturales, también se identifica “un campo en tensión donde se construyen y refuerzan o retan y transforman jerarquías, desigualdades y exclusiones sociales” (CNMH, 2013, p. 23).

De acuerdo con Beristain (2004), son muchos los ejemplos en la historia de tendencias a reconstruir la memoria de una manera distorsionada, incluso responsabilizando a las víctimas, y esos procesos incluyen diversos mecanismos para convencionalizar el recuerdo. Todo ello conlleva efectos muy negativos en la identidad individual y social de los afectados por la violencia, así como efectos sociales más amplios derivados de la impunidad.

(14)

más tolerante y más justa, que no niegue su pasado para justificar el presente y que reconozca en los recuerdos del pasado formas diversas de construir un futuro posible.

Es en ese contexto, que las iniciativas de memoria histórica surgen para reconstruir las memorias de la violencia a partir de esfuerzos colectivos o individuales, estableciendo relaciones entre el pasado, el presente y el futuro a partir de un sufrimiento narrado, representado y agenciado por las víctimas, y “al hacerlo, se movilizan sentidos, se ubican hitos espaciales y temporales y se le da un significado, un propósito y un futuro al acto y al trabajo de la memoria” (CNMH, 2009, p. 19).

1.2.1

Las iniciativas de memoria desde lo

local

Las iniciativas de memoria del conflicto pueden ser variadas y heterogéneas. Se tratan tanto de procesos permanentes como de prácticas puntuales de resistencia, que implican formas de subjetividad individual o colectiva en la búsqueda por restaurar la dignidad y la cotidianidad azotadas por la violencia. La reconstrucción de memoria histórica desde lo local puede convertirse en un escenario de reconocimiento y de posicionamiento de las identidades sociales y culturalmente vulneradas, con un carácter político que permite la creación de un escenario propicio para el diálogo, la negociación y el reconocimiento de las diferencias, con miras a un proyecto democrático e incluyente de superación del conflicto armado.

Las iniciativas de memoria buscan generar espacios de recordación, denuncia y promoción de la verdad histórica del conflicto armado desde las voces de múltiples actores, en especial de las víctimas3. También son ejercicios creativos y autónomos, que existen independientemente de la participación o apoyo de una entidad pública o organismo internacional o nacional.

A través de su desarrollo, han permitido la generación de procesos de recuperación emocional individual o colectiva entre las victimas, conllevando a su empoderamiento político y a fortalecer su capacidad organizativa. Además se han configurado como una forma de reparación que complementa, sin sustituir, las obligaciones de reparación del Estado y la sociedad. De esa forma, en el corto plazo pueden tener un sentido reparador y, en el mediano y largo plazo propenden por el restablecimiento del tejido social.

3

(15)

En ese sentido, los ejercicios de reconstrucción de memoria histórica reflejan las voces de las victimas a través del desarrollo de distintos procesos y actividades en la búsqueda por esclarecer la verdad, fortalecer organizaciones de víctimas y de la sociedad civil, para su participación e incidencia en el escenario político. Son experiencias que reflejan el dolor y la lucha cotidiana de las victimas por hacer visible las afectaciones producidas por el conflicto armado desde una perspectiva distinta de hacer justicia y reparación, es una fórmula “desde abajo” que permite a las victimas interpelar ante el Estado el cumplimiento de sus derechos, desde sus particularidades culturales y regionales.

1.3

La relación entre las iniciativas de

memoria y la construcción de paz desde lo

local

El marco de la construcción de paz no sugiere un manual técnico o soluciones preestablecidas para transformar escenarios de conflicto arraigado, cada situación y contexto posee diferentes características y elementos que necesitan ser leídos y analizados para desarrollar iniciativas y procesos capaces de brindar respuestas eficientes, pertinentes y creativas. Eso significa que se requiere tanto de la técnica como del arte para lograr un cambio social constructivo:

Dichos momentos de preñez no emergen por la rutinaria aplicación de una técnica o de una receta. Hay que explorarlos y entenderlos en el contexto de algo que se acerca al proceso artístico, imbuido como está de creatividad, destreza, serendipia, y habilidad artesana. (Lederach, 2008, p. 57).

En ese aspecto, es posible afirmar que la memoria, producto de la combinación de tiempos y espacios, se convierte en un insumo para la construcción de paz por medio de iniciativas enmarcadas en un proceso creativo de resistencia que se proyecta al futuro. La memoria vista como la relación entre pasado, presente y futuro permite restablecer vínculos, dar sentido y significado a los eventos dolorosos, reconociendo sus impactos sobre individuos y colectivos en la búsqueda del cambio social constructivo, a través de la recomposición de las comunidades y el fortalecimiento de sus lazos organizativos. Asimismo, las iniciativas de memoria permiten la promoción de procesos de articulación e interlocución de experiencias entre diversos actores a partir de la construcción de enfoques en red, en la búsqueda de apoyos sociales y políticos para la paz en el marco del conflicto armado.

(16)

pasado. Su habilidad de conectar el subconsciente y consciente de eventos produce resultados colectivos positivos a través del desarrollo de las capacidades, los recursos y los activos de los actores locales para la transformación no violenta de los conflictos, como lo afirma Andrade (2012):

Colectividades más conscientes y críticas de la dimensión del pasado son más sensibles ante los imperativos morales, políticos, jurídicos y económicos, que plantea la violencia en el presente y la necesidad de materializarlos con el fin de permitir a la sociedad avanzar hacia un futuro pacífico. (p. 36)

En efecto, es posible afirmar que existen herramientas para la transformación de escenarios de paz que pueden traducirse a través de la recuperación de las memorias del conflicto, ya que este ejercicio contribuye a redescubrir y fortalecer los espacios de diálogo y los aspectos de la vida que conectan a los individuos, unos a los otros, por medio de prácticas tradicionales relacionadas con las costumbres locales, que pueden estar vinculadas con el arte y la cultura, por ejemplo. A través de la reconstrucción de la memoria también se puede comprender el contexto y los cambios que ha tenido a raíz de los hechos de violencia, formular bases para transformar realidades y ayudar a construir el desarrollo de la región. Además, es posible crear escenarios propicios para la búsqueda de una cultura de paz en donde las víctimas sean escuchadas y visibilizadas.

Las iniciativas de memoria contribuyen a reconocer y aprovechar las capacidades locales para construir la paz, teniendo en cuenta que los productos obtenidos como resultado de esas prácticas puntuales de resistencia, se configuran en una especie de metáfora utilizada por los actores locales como forma de expresarse y visibilizar las afectaciones a las cuales fueron sometidos en el escenario de conflicto violento. Según Lederach (2008), las metáforas son como un museo vivo de recursos del conflicto, que generalmente llevan a una apreciación estética del contexto, del proceso y de los retos del cambio.

Por lo tanto, el carácter de resistencia y la capacidad creativa de restablecer vínculos y articular personas, sumado al fortalecimiento individual y colectivo de las victimas contra la imposición y el olvido hace de las iniciativas de memoria un referente de paz con el potencial de aportar a la superación de la impunidad y a la construcción de una sociedad más incluyente y democrática.

(17)

2 Las iniciativas de memoria del

conflicto del departamento del

Cesar

“Que dolor inmenso siento yo al marcharme. Algún día yo vuelvo ¡Caramba! No podré olvidarte”. Roque Gullo Galezo, canción “Se acabó mi pueblo”

En este capítulo se busca presentar una breve contextualización del conflicto armado en el departamento del Cesar, con el fin de tener elementos que permitan comprender de una manera general, el contexto donde se encuentran insertadas las iniciativas de memoria llevadas a cabo en esta región del país. Por otro lado, se presenta el ejercicio de recopilación de 52 iniciativas de memoria del conflicto del Cesar.

2.1 Un breve contexto del conflicto armado en

el departamento del Cesar

El departamento del Cesar se encuentra situado en la zona noreste del país, limitando al norte con los departamentos de La Guajira y Magdalena; por el sur, con Bolívar, Santander y Norte de Santander; y por el este, con Norte de Santander y la República Bolivariana de Venezuela. Cuenta con 25 municipios que lo integran y su capital es Valledupar. Su territorio está dividido por diferentes regiones naturales, conocidas como: la Sierra Nevada de Santa Marta, la Serranía de Perijá (denominada con este nombre hasta el municipio de Curumaní, desde este punto hacia el sur del departamento se convierte en la Serranía de los Motilones, una prolongación de la cordillera Oriental que alcanza alturas hasta de 3.700 m sobre el nivel del mar; constituyendo una formación geográfica es compartida con el Norte de Santander y la Frontera con Venezuela), los valles de los ríos Cesar, Magdalena y Ariguaní y el Complejo Cenagoso de la Zapatosa. Cada una de esas ecorregiones es importante para entender el carácter geoestratégico de este territorio en el contexto del conflicto armado, ya sea por su diversidad o su ubicación fronteriza4.

4

(18)

A lo largo de la historia del conflicto armado vigente en Colombia, diversos actores han disputado posiciones estratégicas y el poder de dominio de los corredores que en el departamento dan acceso a distintas zonas del país y al exterior. Las guerrillas5 empezaron a hacer presencia en el territorio en los años sesenta, en el marco de su estrategia de avance territorial en zonas de frontera agrícola y, paulatinamente, intensificaron sus incursiones a finales de los setenta, en especial en los piedemontes de las zonas montañosas de la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá. La agroindustria, en un comienzo del algodón y posteriormente de la palma, así como, la ganadería, las explotaciones de carbón y el paso del oleoducto, fueron factores importantes para la presencia de las guerrillas en la zona y, fue a través de la captación ilegal de los excedentes de estas economías, por medio de la extorsión y el secuestro, que éstas lograron recursos y viabilidad económica para sostener su influencia durante años en la región (Observatorio Presidencial de Derechos Humanos y DIH, 2003).

Entre la década de los ochenta y noventa, en medio de la crisis social y económica que se instauró en el departamento del Cesar6, se originó el enfrentamiento de intereses entre distintos sectores sociales y la persecución de líderes populares y fuerzas políticas de oposición por parte de organismos estatales y paraestatales, fue en ese momento cuando los grupos paramilitares7 empezaron a consolidarse en la región. En un principio, su accionar giró alrededor de la problemática de la tierra en el sur del Cesar y, luego su presencia se extendió hacia el centro y norte del departamento. Todo esto en marco de la polarización política y la agudización del conflicto que condujo a la generalización de la guerra sucia y el exterminio físico de los partidos de izquierda.

A fines de los noventa, la plena puesta en marcha del proyecto paramilitar en Colombia repercutió directamente en el Cesar, donde dichos grupos entraron en disputa de las zonas estratégicas y el control de los corredores de movilidad con las guerrillas del ELN, FARC y EPL, con el propósito de impedir su movilidad y afectar directamente “la apropiación de recursos derivados del narcotráfico, la extorsión y el cobro de vacunas a ganaderos, bananeros, palmicultores, así como de la explotación del carbón, el contrabando y la venta ilegal de gasolina” (Observatorio Presidencial de Derechos Humanos y DIH, 2007, p.5). La conexión de estos corredores le permitió a los paramilitares controlar el Caribe colombiano desde el Golfo de Urabá hasta el departamento de La Guajira.

5

De acuerdo con el Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH (2005), se identifica que en el departamento del Cesar los grupos guerrilleros que han hecho presencia en el territorio han sido las FARC, con los frentes 19, 41 y de manera esporádica el frente 59, también se señala la injerencia del Bloque Magdalena Medio, con los frentes Héroes y Mártires de Santa Rosa y los frentes 33 y 20 con incursiones ocasionales; el ELN con los frentes Camilo Torres Restrepo, José Manuel Martínez Quiroz, 6 de Diciembre y con influencia esporádica el Manuel Gustavo Chacón y; el EPL.

6

Originada en parte por el declive del modelo algodonero y del sector agrario.

7

(19)

Con relación a la presencia del paramilitarismo en el departamento, se identifica que su estrategia giraba al alrededor de intereses de poder que se materializaron en la cooptación económica, política y social, como es el caso del narcotráfico en la Sierra Nevada de Santa Marta, la Serranía del Perijá y el Catatumbo en Norte de Santander, reforzado con el contrabando en las dos primeras; la explotación minero energética y la producción de palma de aceite en el centro y parte del sur del Cesar. En lo político, la toma de espacios de elección popular, designación y nombramientos, sirvieron para orientar las finanzas públicas a través de la monopolización de contratos de recursos propios y de regalías.

Luego de una presencia activa en toda la región, los grupos paramilitares de los Frentes del Bloque Norte ubicados en esta zona del país se desmovilizaron en dos jornadas. La primera se realizó el 08 de marzo de 2006 en el corregimiento de Chimila, municipio de El Copey, con 2.215 miembros y, la segunda, se realizó el 10 de marzo de 2006 en el corregimiento de La Mesa, municipio de Valledupar, con 2.544 miembros. En total, según la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (2006) se desmovilizaron 4.760 personas, sin embargo, en este proceso se presentaron varias irregularidades, tales como las inconsistencias en los listados de los desmovilizados entregados al Gobierno y el entregado a la Fiscalía; los integrantes de la estructura paramilitar que no se desmovilizaron; y la vinculación con fines de desmovilización de diversas personas de la población civil8, lo cual terminó dejando consecuencias nefastas para la comunidad, pues muchos de los que en algún momento fueron fragilizados y afectados por la violencia pasaran de su condición de víctimas a convertirse en “victimarios” 9

.

Posterior al proceso de desmovilización de las AUC, la violencia no cesó en el departamento, ya que se conformaron nuevos grupos armados ilegales post desmovilización10, se identifica que “algunos mandos medios del paramilitarismo siguieron delinquiendo y colaboraron en la creación de 38 OAI” (Observatorio de Procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración, 2009, p.7). También se dice que quince días después de la desmovilización algunos grupos ya se

8 Desmovilizados como Jonathan David Contreras Puello, alias ‘Paco’, integrante del Frente Mártires del

Cesar, dijo en versión libre ante la Fiscalía que días antes de su desmovilización entrenó a un grupo de civiles, enseñándoles a formarse, a cantar el himno y la oración, para que fueran presentados como miembros de la estructura armada en la desmovilización, “En La Mesa, yo mismo le di instrucciones a una gente del mismo pueblo que no eran ‘paras’ sino civiles”. En http://elpilon.com.co/en-el-cesar-tambien-hay-falsos-desmovilizados/

9

Todavía no se cuenta con fuentes oficiales que confirmen las verdaderas razones por las cuales diferentes personas de la población civil se vincularon con fines de desmovilización a las filas paramilitares, sin embargo, al hacer una lectura del proceso de desmovilización es posible inferir que las principales causas pueden haber sido la presión y amenaza de integrantes de los grupos paramilitares y, los beneficios de la reintegración que los mismos integrantes de esos grupos y sus colaboradores les ofrecieron a los habitantes de la región.

10

(20)

encontraban organizados como es el caso de “Los Gaitanistas”, según menciona Verdad Abierta (26 de octubre de 2010), la intención de “Jorge 40” era seguir controlando el tráfico de droga, la extorsión y otros negocios ilegales. Otros grupos que también se han organizado tras el proceso de desmovilización y operado en el Cesar, son “Los Nevados”, “Grupo Armado Ilegal de Codazzi”, “Las Águilas Negras”, y a esta lista se suman, “Los Rastrojos” y “Los Urabeños”, quienes, de acuerdo con Ávila y Guerra (2012), han entrado en disputas por el corredor que comunica el Norte de Santander con Córdoba, pasando por el sur del Cesar, el sur de Bolívar, el norte de Antioquia y la parte media de San Jorge en Córdoba hasta llegar a su zona costera.

En suma, la presencia de distintos actores armados legales e ilegales, así como, de diferentes empresas multinacionales en el Cesar en la búsqueda del control y el dominio del territorio, han generado durante décadas expresiones de violencia y zozobra traducidas en daños en la vida de los pobladores de la región. De tal manera que, desde 1985 se registran más de 416.000 hechos victimizantes11 como consecuencia del conflicto armado en el territorio, y más de 300 mil personas se reconocen como víctimas, lo que corresponde aproximadamente al 33% de la población total del departamento (El Heraldo, 28 de noviembre de 2013). Además, según Verdad Abierta (18 de agosto de 2014) el desalojo y el despojo de tierras hoy tienen al Cesar, como el tercer departamento con mayor cantidad de solicitudes de restitución de tierras en el país.

En este punto, es importante señalar que la movilización social en el Cesar tuvo gran dinamismo durante los años setenta y ochenta, especialmente, en la reivindicación de los derechos laborales, demandando atención en materia de desarrollo y reforma agraria por parte del gobierno departamental y nacional, proceso dentro del cual se dio un movimiento importante que reivindicaba la redistribución de tierras. No obstante, la dinámica de la violencia política posterior a la Marcha Campesina del Noroccidente Colombiano12 se enfocó en contra de sus organizadores, líderes y voceros de los movimientos políticos regionales, organizaciones sociales y étnicas. A finales de la década de los noventa, las organizaciones sociales y comunales del departamento prácticamente se extinguieron tras la violencia y estigmatización de las cuales fueron víctimas.

Actualmente, a pesar de que todavía no ha cesado el conflicto armado, la población del Cesar ha vuelto a movilizarse de distintas maneras, como factor

11

Tomado del Registro Único de Víctimas de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las víctimas, fecha de corte 01 de junio de 2015.

12

(21)

explícito de denuncia y resistencia a la larga historia de violencia que se ha vivido en la región. Los múltiples esfuerzos de las víctimas del conflicto por dar a conocer la verdad de los hechos desde su perspectiva a través de ejercicios de memoria es un ejemplo de eso.

2.2 Recopilado de las iniciativas de memoria

del conflicto del departamento del Cesar

En primer lugar, es importante aclarar que este estudio no cuenta con la totalidad de las iniciativas de memoria desarrolladas en todo el territorio del Cesar. Solamente fueron recopiladas las iniciativas llevadas a cabo por las víctimas del conflicto armado en el departamento, de manera individual o colectiva, presentes en la base de datos del Centro de Memoria del Conflicto, que empezó a ser construida desde el año 2011. No obstante, el proceso de sistematización desarrollado dentro de esta investigación contiene una muestra importante de iniciativas promovidas por múltiples actores, a través de las cuales cada uno de ellos busca narrar de diferentes maneras los testimonios de la violencia de la cual fueron victimas, así como, las luchas que han empeñado para no hacerse invisibles u olvidados.

Por otro lado, es necesario tener en cuenta que en un principio este estudio había propuesto analizar solamente algunas de las iniciativas presentes en la base de datos del Centro de Memoria del Conflicto, sin embargo a lo largo de la investigación se llegó a la conclusión que hacer un análisis del potencial para la construcción de paz de cada una de las iniciativas, resultaría un trabajo más completo y significativo para los individuos y comunidades que buscan construir paz desde lo local a partir de la reconstrucción de memoria.

Durante el desarrollo de este estudio se identificaron algunos retos y dificultades, ya que gran parte de la información de las iniciativas de memoria no se encontraba reunida en un único archivo. En consecuencia, fue necesario realizar un barrido de información en diversas fuentes documentales, entre las cuales estuvieron, los informes del Centro de Memoria del Conflicto correspondientes a los dos encuentros de iniciativas que se llevaron a cabo en Valledupar13, las fichas de recolección de las iniciativas y un mapa interactivo con cada una de ellas, además se hizo un trabajo de búsqueda de información constante en la página web del Centro de Memoria del Conflicto, y se analizó detalladamente cada uno de los productos resultado de las iniciativas.

Otra dificultad encontrada a lo largo de la investigación, se refiere al hecho de no encontrar documentos como referentes de análisis sobre el tema del potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria. Se realizó una búsqueda de la literatura que más se acercaba al tema, teniendo como referencia principal los estudios de evaluación de las iniciativas de paz. En ese sentido, se

13

(22)

trata a través de este trabajo presentar algunos elementos preliminares que puedan servir para una investigación más profunda sobre el tema. Además, se considera importante destacar que el objetivo de este estudio en ningún momento fue descalificar los esfuerzos de narrar la memoria desarrollados por individuos o colectivos, pero sí brindar pistas para impulsar a las iniciativas que deseen aportar a la construcción de paz desde sus experiencias y conocimientos, fortaleciendo sus trabajos en esa dirección.

En total fueron recopiladas 52 experiencias de memoria en la matriz construida (Anexo A), ésta incluye los nombres de las iniciativas, sus miembros y su(s) responsable(s), el municipio y/o corregimiento, en los casos en que se aplica, su año o periodo de elaboración, su tipo de carácter (individual o colectivo), su descripción, su propósito, y su difusión. La información de cada una de ellas fue sistematizada por el producto resultado de su labor y el principal tema trabajado (categorías temáticas). A continuación se presenta una descripción de las principales características y tendencias de las iniciativas de memoria del conflicto aquí recopiladas.

2.2.1

¿Quiénes forman parte?

Los miembros de las iniciativas de memoria del conflicto analizadas abarcan tanto individuos como colectivos víctimas del conflicto armado, que pueden agruparse con base en criterios sociales o funcionales. En este estudio, se pudo identificar que los responsables por llevar a cabo los procesos de reconstrucción de memoria desde lo local fueron:

 Adultos mayores  Campesinos  Educadores  Jóvenes

 Líderes sociales  Mujeres

(23)

Figura 2-1: Miembros de las Iniciativas

Fuente: Elaboración propia, con base en información del Anexo A

Conviene destacar que, de acuerdo con la información consignada en la matriz, de las 52 iniciativas recopiladas 27 fueron colectivas y 25 individuales. Con respecto a los miembros de las iniciativas, es importante aclarar que muchas de ellas contaban con más de una agrupación, lo cual generó dificultades para la asignación de un solo tipo de miembro, a pesar de eso se buscó encajar cada una de ellas dentro del grupo más representativo.

Como se puede observar en la Figura 2-1 la mayoría de las iniciativas fueron desarrolladas por campesinos. Este resultado es importante, teniendo en cuenta que la violencia afectó en gran medida la zona rural del departamento, el cual según Gamarra (PNUD, 2010a) ha tenido un proceso de urbanización más lento que el resto del país y que, por lo tanto, mantiene un alta cantidad de población rural. De esa forma, es curioso observar como la población más atropellada por el conflicto armado, es también la que más ha estado desarrollando iniciativas de memoria en la región, según los datos recolectados.

Asimismo, fue posible establecer, tal cual como se había planteado en la definición de las iniciativas de memoria del conflicto desde lo local, que las iniciativas existen independientemente de la participación o apoyo de una entidad pública o organismo internacional o nacional, sin embargo, se identificó que algunas de ellas contaron con el apoyo logístico o financiero por parte de alguna organización o institución, en este caso en específico, del Programa de las Naciones Unidas para

Campesinos 38%

Adultos mayores 4% Educadores

6% Jóvenes

9% Líderes sociales

19% Mujeres

10%

Niños, niñas y jóvenes

10% Organizaciones de

Paz 2%

(24)

el Desarrollo – PNUD, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz – Mapp-OEA, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Justicia, la Gobernación del Cesar o la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación – CNRR, para realizar el proceso de reconstrucción de memoria.

2.2.2

¿Qué temas trabajan?

Las iniciativas de memoria analizadas en este trabajo buscan, en general, dar a conocer las experiencias y afectaciones del conflicto armado en el Cesar a través de la voz de las víctimas, anhelando transformar el sentido del pasado, redefinir y reescribir la historia, así como, refundar la cotidianidad a través de medios pacíficos. Teniendo como principal referente el propósito planteado en cada una de las 52 iniciativas, se definieron los principales temas trabajados por ellas, los cuales fueron divididos en 5 categorías14:

 Apoyo a la paz

 La verdad y la memoria como reparación simbólica  Reclamo frente al papel del Estado

 Reconstrucción del tejido social  Resistencia al olvido

De esa forma, para establecer cada una de las categorías se hizo una lectura y un análisis de las iniciativas. Como “resistencia al olvido” se enmarcaron las experiencias que buscan principalmente reconstruir memoria a través de la visibilización de las afectaciones generadas por el conflicto armado; las que se relacionan con medidas de satisfacción y garantías de no repetición se definieron como “la verdad y la memoria como reparación simbólica”; por otro lado, se delimitaron como “reclamo frente al papel del Estado” las que se concentran en hacer un llamado al gobierno con respecto a su responsabilidad como garante y protector de los derechos humanos y/o de las víctimas; se establecieron como “reconstrucción del tejido social” las que se proponen fortalecer las prácticas culturales; por último, se determinaron como “apoyo a la paz” las que impulsan la promoción de la convivencia pacifica. También es importante aclarar que muchas de las iniciativas se acoplaban en más de una temática, lo cual dificultó la asignación de cada una de ellas en una sola categoría, a pesar de eso se trató de definirlas de la manera más general posible.

14

(25)

Figura 2-2: Categorías temáticas de las iniciativas

Fuente: Elaboración propia, con base en información del Anexo A.

Como lo representa la Figura 2-2, es posible concluir que la principal categoría temática representada en el análisis de las 52 iniciativas de memoria recopiladas fue la que se nombró como “resistencia al olvido”. A partir de este resultado, es posible observar que gran parte de las iniciativas analizadas en este caso, buscan entre otros propósitos hacer visible las afectaciones producidas por el conflicto armado, como forma de romper con el silencio impuesto por los actores armados que hicieron y todavía hacen presencia en la región.

2.2.3

¿De qué manera lo hacen?

A partir de ejercicios creativos y autónomos, individuos y colectivos han encontrado diferentes formas de reconstruir la memoria del conflicto armado en la región. En el caso específico analizado, se pudo establecer que los productos obtenidos como resultado de las iniciativas fueron: archivos fotográficos, canciones, cartillas, CD con fotografías y vídeos, colchas, coplas, cuentos, documentales, documentos, exposiciones, folletos, historias de vida, historietas, informes, libros, líneas de tiempo, multimedia interactiva, mural de expresiones, piezas radiales, poemas y telones.

Resistencia al olvido; 24

Reconstrucción del tejido social; 10 Reclamo frente al

papel del estado; 8 La verdad y la memoria como reparación simbólica; 6

(26)

Figura 2-3: Productos de las iniciativas

Fuente: Elaboración propia, con base en información del Anexo A

Como lo ilustra la Figura 2-3, se identificó que las canciones se convirtieron en uno de los principales medios utilizados en el Cesar para narrar el conflicto armado al lado de los documentales, como una especie de trinchera de resistencia, lo cual denota la importancia de la tradición oral y las expresiones artísticas en esta región del país.

2.2.4

¿Dónde lo hacen?

Las iniciativas aquí recopiladas se desarrollaron por todo lo largo del territorio del Cesar. De los 25 municipios que integran este departamento, 17 de ellos15 contaron con alguna experiencia de reconstrucción de memoria llevada a cabo por individuos o comunidades víctimas, como es posible observar en el mapa presentado a continuación.

15

Es importante tener en cuenta que algunos municipios comparten experiencias de memoria. Para información detallada ver Anexo A, columna “Municipio donde se desarrolló la iniciativa”.

Archivo fotográfico CD: fotografías y videos

CD: canciones Colcha Copla Cuento Documento

Folleto Historia de vida Historieta Informe Línea del tiempo Multimedia Mural de expresiones Cartillas Libros Piezas radiales Telones Poemas Documentales Canciones

(27)

Figura 2-4: Mapa de las iniciativas de memoria del conflicto del Cesar

(28)

Al hacer un análisis del lugar donde se desarrollaron las iniciativas aquí recopiladas, también se puede afirmar que el municipio que más contó con iniciativas fue Pueblo Bello y el segundo fue la capital del departamento Valledupar. Con una población conformada en su mayoría por indígenas y campesinos, Pueblo Bello ha sido uno de los municipios más afectados por el conflicto armado, y a través de este estudio también es posible concluir que ha sido el principal escenario de resistencia de memoria en la región, como se evidencia en la Figura 2-5.

Figura 2-5: Iniciativas de memoria por municipio

Fuente: Elaboración propia, con base en información del Anexo A

1 1 1 1 1

2 2 2

3 3 3 3

5 5

8

11 12

Codazzi Curumani

Gamarra La Paz Rio de Oro

Astrea Manaure San Alberto Aguachica Becerril La Gloria San Martín El Copey San Diego Pailitas Valledupar Pueblo Bello

(29)

3 Iniciativas de memoria, un referente

de paz en el Cesar

En este capítulo se presentan los criterios utilizados para elaborar el análisis para la construcción de paz de las iniciativas de memoria del conflicto recopiladas en este estudio, asimismo se explica cómo éstos fueron elaborados y aplicados.

3.1 Criterios utilizados para definir el

potencial para la construcción de paz de

las iniciativas de memoria del conflicto del

Cesar

Es necesario aclarar las limitaciones de este estudio en materia de realizar un análisis complejo de las iniciativas de memoria, pues para hacer una evaluación detallada se requeriría de un trabajo mucho más prolongado y a fondo de las iniciativas, que buscara comprender sus resultados, pensados en término de efectividad e impacto, a partir de una lectura minuciosa de sus procesos de desarrollo. Sin embargo, con base en la revisión presentada en esta investigación es posible someterlas por lo menos a un mínimo de criterios, con capacidad de brindar pistas sobre el potencial para la construcción de paz de las iniciativas de memoria aquí recopiladas.

Pensando en la capacidad de las iniciativas de memoria de aportar a la construcción de paz, se definieron tres niveles – bajo, medio, alto – para representar los criterios utilizados para el análisis en cuestión, los cuales fueron construidos con base en la definición de construcción de paz desde lo local presentada en el primer capitulo de este trabajo, sumado al análisis de las capacidades y necesidades de paz expuesto en el Módulo 13 “Sensibilidad al conflicto. Principios, estrategias metodológicas y herramientas”, asimismo se tuvieron en cuenta algunos trabajos que plantean procesos de evaluación de las iniciativas de paz, como son los casos de Lederach (1997) y Rettberg (2006). De esa manera, a continuación se presentan los criterios que componen a cada uno de los niveles:

Nivel bajo: la iniciativa no contempla la participación de un colectivo en su formulación o en su desarrollo (individual), tampoco realiza un trabajo articulado o en red con otros individuos o colectivos a partir de su producto; su difusión ha sido poca o nula.

(30)

articulado o en red con otros individuos o colectivos a partir de su producto; su difusión ha sido amplia.

Nivel alto: la iniciativa contempla la participación activa de un colectivo tanto en su formulación como en su desarrollo (colectiva), también realiza un trabajo articulado o en red con otros individuos o colectivos a partir de su producto; su difusión ha sido amplia.

Además de los criterios identificados en cada uno de los niveles, es importante aclarar que para el análisis también se tuvo en cuenta la descripción, el propósito y la difusión de las iniciativas recopiladas. En ese sentido, es relevante señalar que, una iniciativa de carácter individual que haya tenido amplia difusión, por ejemplo, podría configurarse con un nivel medio o alto; por otro lado, una iniciativa de carácter colectivo que haya tenido poca difusión puede ser considerada con un nivel medio o bajo.

3.2 Análisis del potencial para la construcción

de paz de las iniciativas de memoria del

conflicto del Cesar

(31)

Figura 3-1: Resultado del análisis del potencial para la construcción de paz de las iniciativas

Fuente: Elaboración propia, con base en información del Anexo A

A modo de ejemplo, se optó por presentar una de las iniciativas considerada más significativa dentro de este estudio, ubicada en cada uno de los niveles establecidos para el análisis.

Nivel bajo: iniciativa No. 44 “El dolor de un padre”

Se trata de una iniciativa individual que ha tenido poca difusión y articulación. El poema, a pesar de haber sido grabado y encontrarse disponible en la página web del Centro de Memoria del Conflicto, ha sido presentado solamente en el Primer Encuentro de Iniciativas de Memoria del Conflicto del Cesar, lo cual significa que éste ha sido escasamente compartido en espacios de interlocución entre múltiples actores y no ha logrado dar a conocer de manera amplia la violencia y la zozobra generadas por los grupos armados ilegales en la región de acuerdo con su propósito.

Nivel medio: iniciativa No. 09 “Se acabó mi pueblo”

A pesar de ser una iniciativa individual, esta canción ha logrado difundir ampliamente el sufrimiento y las consecuencias generadas por el conflicto armado en el municipio de El Copey, Cesar, al ser presentada en diferentes espacios de interlocución entre distintos actores, incluyendo individuos y comunidades víctimas, entes estatales de varios niveles y organizaciones. También es importante destacar el trabajo de articulación que ésta ha

Nivel Bajo 35%

Nivel Medio 36% Nivel Alto

(32)

alcanzado con otras experiencias de memoria al integrar el proyecto “Cantando quiero decirte”.

Nivel alto: Iniciativa No. 40 “Las Minas de Hiracal: 1985-2010, Un caso de memoria histórica del conflicto del departamento del Cesar”

Es una iniciativa colectiva que ha logrado vincular a gran parte de la comunidad de Minas de Hiracal, tanto en su formulación como en su desarrollo. El documental ha sido ampliamente divulgado en diferentes espacios de interlocución y articulación, su difusión a nivel local, regional, nacional y hasta internacional ha permitido que diferentes actores conozcan el esfuerzo de esta población por transcender su historia y convertirla en memoria, enriqueciendo y validando las demandas de reparación colectiva.

Por otro lado, a partir del análisis realizado se determinaron las principales fortalezas y debilidades de las iniciativas de memoria recopiladas en un sentido de construcción de paz. A continuación se presentan los resultados.

3.2.1

Principales fortalezas de las iniciativas

en un sentido de construcción de paz

 Diversidad: la diversidad de productos obtenidos como resultado de las iniciativas de memoria reflejan las múltiples maneras en las que individuos y comunidades víctimas del Cesar han encontrado para narrar sus experiencias y afectaciones generadas por el conflicto armado;

 Visibilización del conflicto armado a nivel regional y nacional: las iniciativas de memoria cuentan con un gran potencial para difundir sus esfuerzos traducidos en memoria, entre otras maneras, a través del Centro de Memoria del Conflicto, sin embargo, es necesario explorar más los beneficios que pueden ser alcanzados a través de este espacio;

 Capacidad de reacción: las iniciativas de memoria han tenido la capacidad de producir respuestas frente los embates del conflicto armado a través de denuncias plasmadas, por ejemplo, en canciones, documentales, poemas, libros y documentos escritos, como forma de resistencia, reparación y en defensa de los derechos de las víctimas.

 Capacidad de generar y atraer recursos: se identificó que las iniciativas de memoria del conflicto, así como las iniciativas de paz16, han atraído el interés por parte de entes estatales y organismos de carácter nacional e internacional para apoyar sus procesos, como se puede observar en la columna de “Responsable(s) de la iniciativa” en el anexo A. Este punto se

16

(33)

considera positivo, siempre y cuando la ayuda logística y/o financiera tenga en cuenta los criterios del enfoque de Acción Sin Daño17.

3.2.2

Principales debilidades de las

iniciativas en un sentido de construcción

de paz

 Dispersión: la falta de coordinación e identificación de un tema en común entre las iniciativas dificulta la correlación que pueda existir entre ellas en la búsqueda de la construcción de la paz.

 Falta de articulación: entre iniciativas de memoria del conflicto, entre iniciativas de memoria e iniciativas de paz, entre iniciativas y Estado, entre iniciativas y sociedad, lo cual dificulta el acceso a otras experiencias relacionadas con el tema de memoria y la construcción de paz, así como dificulta la participación de la sociedad civil y, la vinculación de los entes estatales en estos procesos, lo que puede ser leído como consecuencia de la pérdida de confianza y la ruptura de lazos que ha dejado como resultado la violencia;

 Falta de visión estratégica: a pesar de que las iniciativas tengan un propósito casi siempre definido, son pocas las que poseen un objetivo claro a corto o largo plazo, esto dificulta que los resultados sean exitosos y perduren en el tiempo;

 Poca difusión: a pesar de que se cuente con distintas maneras de difundir los productos y desarrollo de los procesos de reconstrucción de memoria, todavía existe poca difusión de su trabajo18.

17

Acá se hace referencia, principalmente, a la comprensión del contexto y, el reconocimiento y respeto de los principios éticos mínimos fundamentados en las nociones de dignidad, autonomía y libertad de individuos y comunidades. Para más información ver (Bello, 2011).

18

(34)

4 Recomendaciones y Conclusiones

Con respecto a las recomendaciones, tras el análisis realizado se plantean algunas observaciones generales para que las iniciativas de memoria incrementen su potencial para la construcción de paz desde lo local. A continuación se establecen los principales puntos a tener en cuenta por esas iniciativas al momento de buscar ser un referente de paz y también para aquellos interesados en fomentarlas y fortalecerlas:

Visión estratégica: más que un propósito es necesario establecer objetivos, hacer una formulación de la visión de paz pensando a donde se quiere llegar y que situación se aspira lograr, con el objetivo de que las iniciativas puedan perdurar en el tiempo.

Difusión: se recomienda buscar difundir las iniciativas de manera más amplia y a diferentes actores, con el objetivo de que ellas puedan ganar visibilidad en diversos tipos de escenarios y así sensibilizar a un mayor número de personas con respecto a las problemáticas del conflicto. Se sugiere elaborar, por ejemplo, exposiciones y festivales con los diferentes productos de las iniciativas, haciendo uso de espacios públicos y de amplia acogida de la sociedad civil en general, en la búsqueda de una mayor interacción entre los responsables de las iniciativas y la población en general. Asimismo, se propone que los espacios generados como consecuencia de fechas conmemorativas, como es el caso del 09 de abril “Día nacional de la memoria y solidaridad con las víctimas del conflicto armado”, sean aprovechados para mostrar qué se ha estado haciendo en el términos de memoria y paz.

Interlocutores y actores estratégicos: La identificación de interlocutores y actores estratégicos, tanto dentro del Estado como en la comunidad de iniciativas de memoria y de paz, como también en la comunidad internacional permite poner en práctica, de manera más eficiente, los objetivos trazados. Conectar los esfuerzos comunitarios, con los esfuerzos a nivel regional y nacional, permite facilitar procesos y negociaciones humanitarias y/o de paz.

Referencias

Documento similar

"No porque las dos, que vinieron de Valencia, no merecieran ese favor, pues eran entrambas de tan grande espíritu […] La razón porque no vió Coronas para ellas, sería

Abstract: This paper reviews the dialogue and controversies between the paratexts of a corpus of collections of short novels –and romances– publi- shed from 1624 to 1637:

Habiendo organizado un movimiento revolucionario en Valencia a principios de 1929 y persistido en las reuniones conspirativo-constitucionalistas desde entonces —cierto que a aquellas

Por lo tanto, en base a su perfil de eficacia y seguridad, ofatumumab debe considerarse una alternativa de tratamiento para pacientes con EMRR o EMSP con enfermedad activa

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

[r]

[r]

[r]