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SEDE: FACULTAD DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA,
XALAPA
PROCESO DE ACREDITACION
DE LA ESPECIALIZACIÓN EN
PROMOCIÓN DE LA LECTURA
TRABAJO RECEPCIONAL
(MEMORIA)
QUE COMO REQUISITO PARCIAL PARA OBTENER
EL TÍTULO DE ESTA MAESTRÍA
PRESENTA:
EDNA LAURA ZAMORA BARRAGÁN
DIRECTOR:
Dr. Mario Miguel Ojeda Ramírez
Facultad de Estadística e Informática
Dirección Av. Xalapa Esq. Avila Camacho S/N Col. Obrero Campesina C.P. 91020 Xalapa de Enriquez Veracruz, México
Teléfonos (228) 8421700
Exts.m S5, 14250
14108,14106, Fax (»8)8149990
Internet [email protected] http://www.uv.mx/fei ^0 @fei_uv KJf'ÍUV H fetuv
A QUIEN CORRESPONDA:
Toda vez que la C. Edna Laura Zamora Barragán egresada de la
Maestría en Gestión de la Calidad, ha reunido la aprobación del Director y
Lectores de la MEMORIA intitulada “Proceso de Acreditación de la
Especialización en Promoción de la Lectura", esta Coordinación a mi cargo autoriza la digitalización de este trabajo.
A petición de la parte interesada y para los fines que a ella misma
convenga, se extiende la presente en la ciudad de Xalapa, Veracruz a los 10
días del mes de diciembre del año dos mil quince.
Mtra. María inia Zavaleta Sánchez
minrrsiílaa 'vraoru/jna
Coordinadora
Facultad de Estadística e Informática
Dirección Av. Xalapa Esq. Ávila Camacho S/N Col. Obrero Campesina C.P. 91020 Xalapa de Enriquez Veracruz, México
En la ciudad de Xalapa-Enríquez, Veracruz, siendo las once horas del día 9 de diciembre del año dos mil quince, el Comité Académico de la Maestría en Gestión de la Calidad, Sede Facultad de Estadística e Informática, Xalapa, autorizan la constitución del Jurado para la Defensa del Trabajo Recepcional de la C. Edna Laura Zamora Barragán, en la modalidad de memoria, intitulado: “Proceso de Acreditación de la Especialización en Promoción de la
Lectura”, quedando este jurado conformado de la siguiente manera:
Teléfonos (228) 8421700
Exts. 1415s. »4250
14108,14106, Fax (228)8149990
Presidente Mtra. Julián Felipe Díaz Camacho Secretario Mtra. Maribel Carmona García Vocal Mtra. Marcela Emma Zúñiqa Ortega Suplente Mtra. Lorena Alonso Ramírez
Internet [email protected] http://www.uv.mx/fei ^0 @f•Luv
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DAMOS FE COMITÉ ACADÉMICO
Mtra. Minerva Reyes Félix Representante'Maestra
Dr. JoséiÉnrique Díaz Camacho Representante Maestro
Mtra. María Coordinadora de la
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DATOS DE LA AUTORA
Edna Laura Zamora Barragán, nace en Juárez, Chiapas, el 23 de septiembre de 1964; realiza
su educación primaria en ese lugar, posteriormente cursa estudios a nivel secundaria en
Coatepec, Ver.; el bachillerato lo lleva a cabo en la ciudad de Xalapa y continua con sus
estudios en la Facultad de Administración de Empresas, de la cual egresa en 1986; en 1987
obtiene el grado de Licenciada en Administración de Empresas por la Universidad
Veracruzana. Obtuvo en 1997 el Diplomado en Organización de la Información Documental
de la Universidad Iberoamericana. Es profesora a nivel licenciatura y posgrado en la
Universidad Veracruzana. Ha sido bibliotecaria durante 18 años; de 2000 a 2005 fungió como
Coordinadora de Servicios al Público en la Dirección General de Bibliotecas de la UV; a partir
del 2001 es parte activa del desarrollo e implantación del Sistema de Gestión de la Calidad de
la Dirección General de Bibliotecas de la UV y responsable de dos subprocesos en el área de
servicios al público; ha participado como instructora del personal operativo de estos
subprocesos en las 5 regiones universitarias del estado: Integración y Difusión de Recursos
Documentales y Préstamo de Recursos Documentales. De 2005 a 2010 fungió como
Coordinadora General de Bibliotecas y Centros de Información Documental en la Secretaría
de Educación de Veracruz. En el 2000, se capacitó como Coordinadora de Salas de Lectura y a
partir del 2002 como Formadora de Equipos Estatales de Capacitación de Salas de Lectura en
CONACULTA. A partir del 2006, es integrante del equipo operativo del Programa
Universitario de Formación de Lectores. Es promotora de lectura en el ámbito universitario y
en bibliotecas públicas; desde hace 15 años ha desarrollado un trabajo permanente en
promoción de la lectura impartiendo cursos y talleres. De 2011 a la fecha es Coordinadora de
Dedicatorias
A mi esposo José Margarito García Ojeda mi amor y agradecimiento.
A mis hijas Laura Quetzalli y Ana Jazmín, mi razón de seguir luchando. Gracias por estar aquí
y ahora.
A mi padre José Luis Zamora Ortega "|" y madre María Teresa Barragán de Zamora
A mis hermanas Guadalupe, Beatriz y Nidia, a sus esposos e hijos.
A ti que has contribuido en mi crecimiento como persona.
Agradecimiento
Al Dr. Mario Miguel Ojeda Ramírez, por su orientación y apoyo como Director de este trabajo
recepcional, además como Tutor en la Maestría en Gestión de la Calidad y como guía en el
ÍNDICE
I. INTRODUCCIÓN...1
II. DIAGNÓSTICO PREVIO...12
II. 1 El posgrado de calidad. Contexto internacional y nacional...12
II. 2 El posgrado en la U V ... 15
II. 3 Políticas y objetivos de calidad del posgrado de la U V ... 17
III. ESTRATEGIA SEGUIDA...19
III. 1 Marco de referencia...19
III. 1. 1 Rasgos de los programas de posgrado de orientación profesional...21
III. 1. 2 Elementos del Modelo de Evaluación del PNPC...24
III. 1. 3 El proceso de evaluación y seguimiento...26
III. 1. 4 Contenido de las solicitudes de programas que aspiran a ingresar al PNPC . 31 HI.2 La Especialización en Promoción de la Lectura...34
III. 2. 1 Justificación... 34
III. 2. 2 Fundamentación...39
III. 2. 3 M isión...45
III. 2. 4 Visión...45
III. 2. 5 Objetivo... 45
III. 2. 6 Perfil de ingreso...46
III. 2. 7 Perfil de egreso...46
III. 2. 8 Requisitos de ingreso...47
III. 2. 9 Estructura, mapa curricular y programas de estudio...47
III. 2. 10 Descripción y registro de las LGAC... 50
III. 2. 11 Plan de Autoevaluación... 51
III. 2. 12 Plan de mejora... 52
III. 2. 13 Alternativas de movilidad académica... 52
III. 2. 14 Descripción del proceso enseñanza-aprendizaje... 53
III. 3 Experiencia del proceso de evaluación... 55
III. 3. 1 Sistema de Gestión de la Calidad en la U V ...55
III. 3. 2 Dirección General de la Unidad de Estudios de Posgrado... 59
III. 3. 3 Proceso de evaluación de la Especialización en Promoción de la Lectura.. 62
IV. RESULTADOS... 72
V. CONCLUSIONES... 73
REFERENCIAS... 75
I. INTRODUCCIÓN
La educación superior enfrenta el reto de convertirse en un atenuante de los efectos
nocivos y perversos de la globalización económica. Es en el espacio de las Instituciones de
Educación Superior (IES) donde se deben construir los mecanismos y desarrollar los procesos
de formación de los ciudadanos que deberán promover los valores humanos, la democracia y
los elementos básicos de la construcción de un tejido social acorde a los retos del desarrollo
con justicia y equidad a nivel de las localidades, las regiones y a nivel global. Hay muchos
acuerdos a nivel internacional para gestionar los procesos educativos. Se debe enfrentar gran
desafío que significa hacer que la educación se convierta realmente en una palanca para el
desarrollo económico, pero sin dejar de atender la sustentabilidad y la promoción de una
cultura democrática y los valores humanos.
Desde finales del siglo pasado, los acuerdos internacionales, al más alto nivel (UNESCO,
2000) apuntaban a una reforma integral de los sistemas de educación superior; ya entonces se
percibían vigorosos movimientos de cambio, en diferentes regiones y países. En todos los
casos, se ha venido promoviendo la adopción de nuevos modelos educativos y de mecanismos
de evaluación mucho más consistentes con las misiones institucionales, de tal forma que los
que gestionan los sistemas de educación superior, como nunca antes, asuman la
responsabilidad de entregar cuentas a la sociedad. Hay que destacar que muchos de los
indicadores que se han propuesto para medir el desempeño de las IES no se orientan a los
asuntos de gestión administrativa y financiera, sino que se centran en los asuntos de la eficacia
y eficiencia de los procesos académicos. Es así, que estamos viviendo procesos de reingeniería
organizacional que pasan por todos los ámbitos y esferas de las IES, en todos los continentes.
En este sentido es que el movimiento mundial de la gestión por calidad y las fuerzas exógenas
de la normalización y la certificación han tenido un efecto significativo en las organizaciones
educativas, y han impactado en los ámbitos de la gestión administrativa y financiera. Por otro
lado, los enfoques de evaluación por comisiones de pares y la acreditación de los programas
el aseguramiento de la calidad de los procesos y resultados académicos. Finalmente, el
movimiento mundial con el enfoque de competencias, tanto para el diseño curricular, como
para la certificación de personas y profesionales, han puesto el énfasis en la necesaria
efectividad de los procesos de formación en las IES.
En los países de Latinoamérica, los gobiernos y los actores en los sistemas educativos
nacionales han incorporado a sus planes y programas el reclamo social de la calidad
educativa, y de aquí se ha derivado un movimiento en el que la educación, con sus valores,
principios y esquemas de organización, considera a la evaluación como un mecanismo
imprescindible. En consecuencia, a nivel de los sistemas, en la gran mayoría de los países, se
han establecido agencias especializadas, tanto públicas como privadas, de carácter nacional o
internacional, a las cuales el Estado ha delegado la potestad de la evaluación y acreditación,
manteniendo para sí las funciones de información pública y las normativas y de regulación. En
este sentido, se han incorporado a las reglas de operación de programas de apoyo financiero
para la mejora de la calidad de la educación superior, una serie de incentivos y requerimientos
que hacen que la inmensa mayoría de instituciones convocadas para una acreditación o
certificación de calidad, que en esencia es voluntaria, opten por ella. Aunque debemos
reconocer que hay algunos otros factores que están promoviendo que las IES se sometan a
evaluaciones de su desempeño, entre los que destaca la cultura de la transparencia y la
rendición de cuentas de las entidades públicas, que está permeando rápidamente en todos los
países de Latinoamérica.
Indudablemente que este movimiento por la calidad educativa en Latinoamérica reporta
avances que podemos contar como logros significativos. El principal es el haber promovido la
implantación de una cultura de la calidad a nivel de los sistemas y las instituciones, lo que se
ha traducido en un incremento de los niveles de responsabilidad de todos los actores
involucrados para generar procesos continuos de superación y mejoramiento, estableciéndose
mecanismos idóneos para ello. Sin lugar a dudas, el concepto de autonomía universitaria se ha
asociado a una responsabilidad social que se debe asumir, y que implica someterse a una
evaluación de desempeños. Es así que se explica que para velar por el aseguramiento de la
calidad, prácticamente en todos los países latinoamericanos, se han creado instancias
especializadas, y en la mayoría de las IES de la región se ha incorporado el componente de
calidad como un criterio fundamental para planear y gestionar su desarrollo. En algunas
universidades se ha establecido como una forma de mejoramiento continuo, y en otras como
los estándares mínimos para operar. En todo caso, ambas formas contribuyen a garantizar la
confiabilidad de los egresados en su ejercicio profesional. Todo esto se puede percibir
claramente en los planes de desarrollo institucional y en los programas y planes estratégicos
que norman y orientan las actividades de las gestiones universitarias.
Hay otra dimensión importante en los sistemas educativos que se ha visto impactada por la
búsqueda de la calidad, y es la relacionada con las reformas curriculares tendientes a mejorar
la oferta educativa, lo que ha llevado a una mayor participación de los académicos,
reflexionando sobre la enseñanza y el aprendizaje, sobre la necesidad de la generación y
aplicación del conocimiento, y sobre la urgente necesidad de repensar los procesos educativos,
no sólo en la forma de gestionarlos, sino también replanteándose los contenidos y los
enfoques. Indudablemente que la participación de los pares evaluadores, nacionales e
internacionales, los encuentros, los eventos, los congresos, etc., han contribuido a
homogeneizar criterios de excelencia académica, y a pensar a la educación de calidad como un
medio para reducir los efectos nocivos de la globalización económica.
Podemos identificar que en los últimos diez años, la calidad de la educación en las IES
latinoamericanas se ha estado impulsando sobre la base de esquemas que promueven y
reconocen la acreditación de programas educativos y la certificación de sistemas de gestión
por calidad para procesos administrativos y de apoyo académico. Así mismo, se han adoptado
y adaptado diferentes esquemas de certificación, como la norma internacional IS09001:2000,
para diseñar, implantar y certificar sistemas de gestión por calidad, principalmente orientados
a estandarizar procesos de servicios administrativos y de apoyo académico al interior de las
instituciones y dependencias de educación superior. Una tercera estrategia, aunque bastante
menos generalizada, es la certificación de personas a partir de normas de competencia laboral,
En México la evaluación y acreditación de programas educativos, a nivel de licenciatura, pero
también a nivel técnico superior, e incluso para el de bachillerato técnico, lo han realizado los
llamados Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES), y en
los últimos años también los organismos de acreditación reconocidos por el Consejo para la
Acreditación de la Educación Superior (COPAES), una instancia no gubernamental, formada
principalmente por colegios y asociaciones profesionales y de escuelas o facultades de las
distintas disciplinas. Por otro lado, la Subsecretaría de Educación Superior (SES) promueve la
planeación estratégica de la IES a través de la elaboración de programas integrales de
Fortalecimiento Institucional, los llamados PIFI s, donde se usa el enfoque de la planeación
estratégica partícipativa. Todo esto aunado a una reforma educativa que promueve el uso de
modelos educativos centrados en el aprendizaje, y que orienta hacia la reestructuración de las
funciones sustantivas universitarias, vinculándolas con las necesidades de los sectores sociales
y productivos del entorno al que la institución se debe. Es así que se están reformulando las
líneas de acción universitarias para responder de mejor forma a los reclamos sociales.
Sin embargo, este movimiento, caracterizado como una evolución, no deja de presentar
contradicciones importantes, las cuales desde luego son entendidas y clarificadas a la luz de la
visión dialéctica. Ya se reporta que hay una serie de efectos perversos de la evaluación, que
promueven la búsqueda del cumplimiento de los indicadores y referentes, por encima del
análisis de lo sustantivo de los procesos educativos. Es así como se explica el tratamiento
puramente cosmético de muchos procesos universitarios, y la promoción de una cultura de la
simulación que no es acorde con la visión y con los fines últimos que se plantean para este
necesario replanteamiento de la educación superior. La búsqueda del cumplimiento de los
requerimientos y estándares establecidos para una acreditación o una certificación, ignorando
lo esencial de los fines de la institución, o lo que es lo mismo, la búsqueda de la acreditación y
la certificación per se puede traer consecuencias nefastas para una institución. Ignorar que un
cambio organizacional verdadero entraña un cambio de cultura organizacional, y un necesario
cambio de las visiones personales de los actores, es un grave error. La transformación de la
organización académica, como lo han planteado los teóricos contemporáneos, entraña un
se tenga una participación activa. Es así que aceptemos que un proceso de cambio en la
organización implica un cambio formal, pero también un cambio cultural, y por supuesto un
cambio en las personas.
La educación superior al máximo nivel es el posgrado, ya que las especializaciones, maestrías
y doctorados constituyen la fase superior de la graduación escolar. Hoy en día las sociedades
reclaman la alta profesionalización, el desarrollo de competencias para promover la
innovación y la mejora en todos los procesos productivos y de gestión en las organizaciones,
tanto productivas como gubernamentales y sociales, y así mismo que se cuente con un número
suficiente de doctores para realizar la investigación de alto nivel que soporte el desarrollo
económico y social. Ante las demandas sociales el posgrado ha crecido de manera vertiginosa
en las últimas décadas, a nivel mundial y en Latinoamérica. En México se reportan tasas de
crecimiento anual en el número de programas cercanas al 10% (Ojeda, Figueroa, Bernal &
Castro, 2014).
Desgraciadamente este crecimiento no se ha dado con la garantía de la calidad educativa que
las sociedades requieren. Se han abierto una infinidad de ofertas de programas que funcionan
con procesos y estándares que dejan muchas dudas sobre la eficacia formativa, con lo que se
otorgan grados vacíos: no tienen asociado un cambio en el pensar, actuar y hacer de los
individuos que los ostentan, dando como resultado que el fin de la educación posgraduada no
se logre.
En este marco surge en México el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), que
considera el objetivo 3.5 de la meta nacional de educación: “Hacer del desarrollo científico,
tecnológico y la innovación pilares para el progreso económico y social sostenible”, y alinea el
objetivo de su Programa Institucional: Establecer la planeación estratégica del Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para el periodo 2014- 2018 a través de
objetivos, estrategias, líneas de acción, para coadyuvar al cumplimiento de los objetivos del
Programa Especial de Ciencia y Tecnología (PECiTI) y el Plan Nacional de Desarrollo (PND).
Uno de los principales objetivos del CONACYT, es apoyar proyectos de investigación
en la educación superior, de la mano de la formación de científicos y académicos, desarrollo
de infraestructura de investigación, divulgación científica, a través del fideicomiso creado con
este fin, el Fondo Sectorial de Investigación para la Educación.
El PNPC es parte de la política pública de fomento a la calidad del posgrado nacional que el
CONACYT y la SES de la Secretaría de Educación Pública (SEP) han impulsado de manera
ininterrumpida desde 1991.
Reconocer la calidad de los programas de posgrado que ofrecen las IES y los centros de
investigación, es parte de las rigurosas evaluaciones que realizan los pares académicos del
CONACYT, para ingresar al padrón del PNPC, deberán reunir altos estándares de calidad y
pertinencia. Los procesos de evaluación y seguimiento de los programas, son elementos
indispensables del PNPC para brindar a estudiantes, instituciones académicas, sector
productivo y a la sociedad en general, información y garantía sobre la calidad y pertinencia de
los posgrados aceptados.
Para lograr lo anterior, se ha definido un conjunto de políticas que orientan el desarrollo del
PNPC: impulsar nuevas formas de organización del posgrado para favorecer el desarrollo
nacional en la sociedad del conocimiento; incrementar la capacidad de absorción del
conocimiento científico, tecnológico y de innovación en los sectores de la sociedad y
posicionar el posgrado mexicano de alta calidad en el ámbito internacional (CONACYT,
2014a).
La Universidad Veracruzana (UV), siendo una de las más importantes instituciones de
educación superior pública en el país, ha adoptado una política de desarrollo de la calidad para
sus estudios de posgrado. A partir de 2009 se estableció en el Plan de Desarrollo de la
Dirección General de la Unidad de Estudios de Posgrado. Horizonte al 2013:
Elevar la calidad de la educación, ampliar oportunidades, impulsar el desarrollo y utilización
de tecnologías de la información, ofrecer una educación integral con servicios educativos de
manera productiva y competitiva en el mercado laboral, objetivos que establecen los
parámetros de calidad necesarios para el nivel de posgrado (Universidad Veracruzana, 2009a).
En el 2009, solo 24 posgrados de la UV pertenecían al padrón del PNPC; existía una
centralización en la capital del estado, con poca presencia significativa en las otras regiones;
en muchos casos no eran considerabas las necesidades de la población para la creación de los
posgrados; las gestiones a nivel posgrado tenían muchos pendientes en los ámbitos de cargas
académicas, administración financiera, situación laboral, entre otras. Era urgente el
establecimiento de políticas institucionales, garantizando el desarrollo sostenido y sustentable
del posgrado en cada una de las regiones, con plena autonomía y con el aseguramiento de un
alto grado de calidad y pertinencia, así como oportunidades de desarrollo en el estado.
Este plan, proponía la implementación de 5 líneas: un Sistema Institucional de Posgrado; un
Sistema Integral de Información de Posgrado; la Innovación e Internacionalización del
Posgrado; un Sistema de Atención del Estudiante y un Sistema de Transparencia y Acceso a la
información.
A partir de resultados muy significativos en el avanece del posgrado de calidad en la UV, se
actualizó, en 2013 la planeación estratégica del desarrollo del posgrado al 2025. En este plan
se han establecido metas ambiciosas dentro de cada línea establecida, tomadas del Plan de
Desarrollo del Posgrado de la Universidad Veracruzana. Horizonte al 2025:
• Línea I. Sistema Institucional del Posgrado: un Sistema Universitario de Gestión por
Calidad, acreditado en la norma correspondiente; al menos el 90% de los programas de
posgrado acreditados por organismos externos; un Reglamento General de Estudios de
Posgrado actualizado; incrementar los programas de posgrado en las regiones, de tal manera
que en Xalapa no se tenga más del 50% e incremento de matrícula en al menos 5,000
estudiantes y mínimo 150 programas con presencia de no más del 50% en Xalapa.
• Línea II. Sistema Integral de Información del Posgrado: el 100% de los Programas
Educativos de posgrado con la información de administración escolar y financiera en el SIIU;
del sistema de posgrado y como base de datos para las evaluaciones externas y la entrega de
información a las instancias estatales y federales.
• Línea III. Innovación e Internacionalización del Posgrado: el 100% de los programas
educativos de posgrado cuentan con planes de estudio actualizados acorde al modelo flexible
de posgrado; un esquema de evaluación permanente para la mejora continua y la innovación
de los programas de posgrado en todos sus niveles (científico, profesional y bajo convenio);
que el 100% de los programas educativos de posgrado cuenten con un Núcleo Académico
Básico (NAB), con alto perfil para la atención adecuada de los estudiantes y la consolidación
del programa de posgrado; al menos el 80% de los programas educativos de posgrado en el
PNPC cuenten con redes de colaboración nacional e internacional y productos vinculados a
ellas y al menos el 50% de los programas educativos de posgrado brinden conocimientos y
herramientas que permitan desarrollar estrategias de gestión para el desarrollo sostenible.
• Línea IV. Atención al estudiante: Una plataforma que proporcione información pertinente y
actualizada de los programas educativos y servicios que se ofrecen; un programa de difusión
amplia y oportuna de los temas relativos a la actividad académica, así como al desarrollo,
beneficios y logros de los estudios de posgrado; el 100% de los programas de posgrado cuenta
con un sistema de seguimiento de los egresados;
• Línea V. Difusión, transparencia y acceso a la información; el 100% de la información de
la Dirección General de la Unidad de Estudios de Posgrado (DGUEP) y los programas
educativos de posgrado esté publicada y reportada a la Coordinación Universitaria de
Transparencia y Acceso a la Información; el 100% de los posgrados cuentan con archivos
digitalizados de la información que por ley deben publicar; el 100% de los pro-gramas de
posgrado cuenta con un sitio de Internet actualizado en los últimos tres meses; el 100% de los
programas de posgrado difunde un boletín en los medios convencionales y en las redes
sociales.
El presente trabajo tiene el propósito de constituirse en una documentación integral, que tenga
programa educativo de posgrado: la Especialización en Promoción de la Lectura (EPL), con el
fin de ser una memoria completa que presente el contexto, los elementos y los procesos del
PNPC, los lincamientos y procedimientos institucionales, y todo aquello que se realizó a nivel
del programa educativo.
El objetivo de la memoria que presento, es documentar el proceso de acreditación de la EPL
de la UV, en el cumplimiento de los criterios y lincamientos de evaluación, contenidos en el
Marco de Referencia para la Evaluación y Seguimiento de Programas de Posgrado, así como
requisitos y estándares de calidad y pertinencia para pertenecer al PNPC, del CONACYT,
como programa de reciente creación. Proporcionará una descripción de los pasos que se
siguieron para la Autoevaluación y el Proceso de Mejora que todo programa debe seguir
internamente antes de presentarse para la evaluación de pares siguiendo las directrices del
PNPC.
Se plasmarán las experiencias obtenidas en el diseño de este posgrado como un programa de
nueva creación; se resalta cómo la aportación de la UV vino a llenar un vacío en la educación
formal de posgrado para este tema, por ser precisamente la primera IES en ofrecer un
posgrado de formación profesionalizante en esta área específica. La acreditación que se obtuvo
ante el PNPC del CONACYT ha contribuido a un logro institucional importante que permite
estar a la vanguardia en la promoción de la lectura.
La contribución de este trabajo permitirá tener una guía en la implantación de programas de
posgrado, revisar cuáles son las etapas que deben seguirse, cuáles son los indicadores mínimos
a considerar en los medios de verificación de una autoevaluación, así mismo tener en cuenta
todas las fuentes oficiales de información que atienden la política, criterios y procedimientos
del posgrado de calidad en México.
El trabajo está estructurado de la siguiente forma: el Capítulo I presenta esta introducción; en
el Capítulo II se caracteriza el posgrado de calidad en la UV, en dónde se aborda el papel de la
universidad en el contexto internacional y nacional; la importancia de la educación superior y
la reforma integral de los sistemas de educación superior; la adopción de nuevos modelos
posgrado, derivado de la demanda de científicos, técnicos, humanistas y artistas con una
formación que les permita hacer frente a los retos del desarrollo. Se enfatiza en la calidad de la
educación, involucrando a las políticas públicas y a los principales actores de los sistemas
educativos; se visualiza a la educación con un cambio de valores, principios y esquemas de
organización que a través de la evaluación y acreditación, permiten garantizar esquemas de
calidad y pertinencia, así como la cultura de la transparencia y la rendición de cuentas en las
entidades públicas. Se describe la creación del PNPC con el apoyo del CONACYT, y con el
apoyo de la SEP para garantizar el impulso al desarrollo del posgrado en nuestro país.
También se presenta la situación de la UV, así como sus políticas y objetivos.
En el Capítulo III, se aborda el Marco de Referencia del PNPC-2, para la evaluación y
seguimiento de programas de posgrado, en la versión 5.1 de febrero 2014. Se consideran los
rasgos de los programas de posgrado de orientación profesional, sobre todo porque el
planteamiento de este trabajo va dirigido a un programa de esa naturaleza; los elementos
considerados dentro del modelo de evaluación del PNPC y desde luego el proceso de
evaluación y seguimiento, así como el contenido de las solicitudes de los programas que
aspiran a ingresar al PNPC.
En el Capítulo IV, se describe el caso de la EPL, se transcribió directamente con algunas
modificaciones, del documento fundacional del posgrado. Se plantea directamente la
justificación de porqué, para qué y a quiénes va dirigida, la fundamentación, misión, visión,
objetivos, en sí todos los criterios contemplados en el marco de referencia del PNPC. Pero
además, deja al descubierto que la EPL, no es una mera ocurrencia como propuesta, sino el
resultado de un trabajo que inicia mucho antes de que se creara el Programa Universitario de
Formación de Lectores (PUFL) en el 2006 y que claramente viene a profesionalizar la
promoción de la lectura.
En el Capítulo V, corresponde abordar a la experiencia del proceso de evaluación de la EPL.
Se empieza describiendo un panorama general del Sistema de Gestión de la Calidad de la UV,
posteriormente los criterios y procedimientos de calidad en la DGUEP, para dar paso a la
La última parte del documento, el Capítulo VI, corresponde a los resultados y conclusiones,
con la intención de que la experiencia del proceso de evaluación de la EPL, guíe a aquellos
que deseen adentrarse en el nivel de acreditación del PNPC, considerando los lincamientos
necesarios y evitando integrar procesos que limiten o entorpezcan la calidad.
Para darle sustento al trabajo he integrado una serie muy amplia de anexos, cada uno de los
cuales proporciona elementos de información para comprender mejor el proceso de
acreditación de la EPL en el PNPC. Muchos de estos documentos son públicos y han sido
utilizados en las diferentes fases, tanto de la planeación del desarrollo como en la evaluación.
Quiero dejar constancia de las contribuciones importantes que he tenido en este trabajo, y que
han sido fundamentales para el desarrollo del mismo; en primer lugar de mi director, Dr.
Mario Miguel Ojeda Ramírez, por toda la experiencia acumulada en su trayecto por la UV,
pero especialmente por la obtenida como Director General en la Unidad de Estudios de
Posgrado, lo que permitió no solo aprovechar sus conocimientos para la realización de este
trabajo recepcional, sino principalmente para el diseño de la EPL con los criterios y referentes
establecidos en el PNPC; también de la Dra. Olivia Jarvio Fernández, por la oportunidad de
construir con ella este proyecto y defenderlo; al personal de la DGUEP, empezando por su
directora general, Dra. Yolanda Jiménez Naranjo y al valiosísimo equipo de trabajo: los
maestros Edna Pérez Lazarin, Guillermo Cruz González, Carolina Delgado Somuano, Saúl
Domínguez Rodríguez, Beatriz Karina Sabanero Sosa, Claudia Murrieta Ruiz, Jesús
Hernández Suárez, y la Dra. Guadalupe Maldonado; espero no omitir a nadie. Y desde luego,
al apoyo incondicional del maestro Felipe Garrido Reyes, del maestro José Luis Martínez
Suárez, y de la Dra. Guadalupe Flores Grajales, así como los demás integrantes del Núcleo
Académico Básico de esta Especialización. No menos importante, ha sido la contribución de
la maestra Leticia Rodríguez Audirac, Secretaria Académica de la UV, quién ha creído y
confiado en la promoción de la lectura desde el arranque del PUFL, impulsándolo y
respaldándolo, hasta llegar a la creación y puesta en marcha de la EPL. Sin embargo, es
menester dejar claro que todo el trabajo de sistematización, organización y presentación en
II. DIAGNÓSTICO PREVIO
II. 1 El posgrado de calidad. Contexto internacional y nacional
La universidad es una de las instituciones de mayor trascendencia en la dinámica
cultural, social y económica de la sociedad. Esta organización, de suma importancia en el
desarrollo económico tanto en el pasado, pero sobre todo en los años recientes, brinda a la
sociedad el lugar por excelencia para el desarrollo del conocimiento y estimula la capacidad
reflexiva y la formación humanista, atributos que permiten que el entorno pueda desarrollarse
en un medio cambiante, como lo es la actual sociedad. En la educación superior se construye
la posibilidad de la movilidad social y la capacidad de los individuos para contribuir en el
desarrollo económico y social de sí mismos, de su familia, de la comunidad a la que
pertenecen, pero también para ser agentes de desarrollo de la población en general. Todo esto
es posible porque la tarea fundamental de la educación superior no solamente es la de preparar
el capital humano, sino así mismo porque tiene la responsabilidad de generar conocimiento y
difundirlo entre los distintos sectores de la población; estas características no tan sólo definen
el quehacer de la universidad, y en general de las IES, sino que también generan las
herramientas para su propio desarrollo. Por todas estas razones la universidad se constituye en
una de las organizaciones más importantes para promover el desarrollo social.
En el contexto de las actuales necesidades de desarrollo de nuestro país, el proceso de
generación y socialización del conocimiento ocupa un lugar central. La formación de
licenciatura, aunque sigue siendo su principal función de las IES, es insuficiente o al menos
limitada, para que los individuos se constituyan en agentes de transformación social; por esta
razón se está enfatizando en la formación a nivel de posgrado, lo que en estos primeros años
del nuevo milenio distingue ya a unas universidades de otras. Es siguiendo esta necesidad que,
desde finales del siglo pasado, los acuerdos internacionales al más alto nivel (UNESCO, 2000)
apuntaban a una reforma integral de los sistemas de educación superior, y ya se percibían
vigorosos movimientos de cambio, en diferentes regiones y países. En todos los casos, se ha
evaluación mucho más consistentes con las misiones institucionales, de tal forma que los que
gestionan los sistemas de educación superior, como nunca antes, han asumido la
responsabilidad de entregar cuentas de los resultados de su labor a la sociedad. Hay que
destacar que los indicadores de desempeño de las IES no sólo se orientan a los asuntos de
gestión administrativa y financiera, sino que la preocupación se centra, principalmente, en los
asuntos de la eficacia y eficiencia de los procesos académicos, sobre todo de la pertinencia y
de la contribución de los programas educativos, y de los proyectos de generación y aplicación
del conocimiento, al desarrollo social y económico. Es así, que estamos viviendo procesos de
reingeniería organizacional que pasan por todos los ámbitos y esferas de las IES, en todos los
continentes; México no es la excepción.
La calidad de la educación, en general, y particularmente en la educación superior, es una
demanda social prioritaria. Hay un acuerdo generalizado respecto a que no es posible seguir
sosteniendo sistemas ineficientes, que no dan garantía de que los profesionales, científicos,
técnicos, humanistas y artistas, se están formando acorde a las transformaciones económicas,
sociales y culturales. La sociedad necesita garantía de que las nuevas generaciones tendrán la
educación que les permitirá abordar exitosamente los retos del desarrollo. Es así que los
gobiernos y los actores en los sistemas educativos nacionales han incorporado a sus planes y
programas este reclamo social, y de aquí se ha derivado un movimiento internacional en el que
la educación, con sus valores, principios y esquemas de organización, considera a la
evaluación como un mecanismo imprescindible para promover la calidad. En consecuencia,
para el caso de Latinoamérica, a nivel de los sistemas, en la gran mayoría de los países, se han
establecido agencias especializadas, tanto públicas como privadas, de carácter nacional o
internacional, a las cuales el Estado ha delegado la potestad de la evaluación y acreditación,
manteniendo para sí las funciones de información pública y las normativas y regulatorias. En
este sentido, se han incorporado a las reglas de operación de programas de apoyo financiero
para la mejora de la calidad de la educación superior, una serie de incentivos y requerimientos
que hacen que la inmensa mayoría de instituciones convocadas para una acreditación o
certificación de calidad, que en esencia es voluntaria, opten por ella. Aunque debemos
evaluaciones de su desempeño, entre los que destaca la cultura de la transparencia y la
rendición de cuentas de las entidades públicas.
Indudablemente que este movimiento por la calidad educativa en Latinoamérica reporta
avances que podemos contar como logros significativos. El principal es el haber promovido la
implantación de una cultura de la calidad a nivel de los sistemas y las instituciones, lo que se
ha traducido en un incremento de los niveles de responsabilidad de todos los actores
involucrados para generar procesos continuos de superación y mejoramiento, estableciéndose
mecanismos idóneos para ello. Sin lugar a dudas, el concepto de autonomía universitaria se ha
asociado a una responsabilidad social que se debe asumir, y que implica someterse a una
evaluación de desempeños. Es así que se explica el por qué se ha optado por la estrategia del
aseguramiento de la calidad y la mejora continua de programas y sistemas de gestión.
La sociedad en su tránsito de la industrial a la del conocimiento ha favorecido, por sobre los
procesos de conocimiento tradicional, aquellos procesos formales que ofrecen las instituciones
de enseñanza y formación, y esto fundamentalmente a nivel de licenciatura. La universidad
representa el ejemplo máximo de esta dinámica institucional en la sociedad moderna. Dado
este escenario, la universidad tiene un papel central para proporcionar a la sociedad
conocimiento, pero principalmente para preparar individuos y colectivos capaces de responder
creativamente a las necesidades en un enorme conjunto de áreas fundamentales para la
sociedad, lo cual ya no se puede garantizar con una formación limitada, que es la que se
obtiene en los niveles inferiores al posgrado. La historia, no solo de nuestro país, sino aún de
los países desarrollados, ha mostrado que las universidades no producen más ni mejor
conocimiento, pero sobre todo que este conocimiento tiene en las universidades públicas un
contenido social profundamente ligado a una carácter humanista. Por lo tanto en el contexto
nacional, y ya ubicados en la sociedad del conocimiento y la información, las IES públicas
constituyen una alta prioridad que debe ser atendida, principalmente por parte del gobierno,
brindando el apoyo financiero y de todo tipo.
Parece ocioso en los primeros años del siglo XXI decir que la generación y aplicación del
conocimiento. También parece obvio que el posgrado es el nivel de estudios donde se forman
los académicos y se profesionaliza al personal para la solución de los grandes problemas de la
sociedad. En las anteriores décadas, un tema de amplia discusión al interior de los medios
académicos ha sido la debilidad crónica que presenta la actividad de investigación y
profesionalización a nivel de posgrado en las universidades de nuestro país, y en particular en
las de provincia. Por tal motivo las políticas públicas han enfatizado en la creación del PNPC,
que con el apoyo del CONACYT y de la SEP, ha dado gran impulso al desarrollo del posgrado
en México. Para una historia del posgrado de calidad en México, así como para entender su
situación actual, Sema-González & Pérez Munguía (2012) presentan un amplio panorama.
II. 2 El posgrado en la UV
La UV es una de las principales IES públicas del país. Es la principal institución
pública de educación superior en Veracruz, cubriendo una matrícula cercana a 70 000
estudiantes, que representa, aproximadamente el 33% del total de la matrícula de educación
superior estatal. En el nivel de posgrado, tiene la principal oferta de programas de calidad en la
entidad veracruzana, pero así mismo en el sureste mexicano. Se ubica entre las más
importantes por su oferta de posgrado, al lado de instituciones como la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad de Guadalajara y la Universidad Autónoma
de Nuevo León, por mencionar algunas. Si analizamos su planta de profesores de tiempo
completo, que está cercana a los 3 000 académicos, y si se consideran los indicadores de
capacidad y competitividad académicas, es una de las primeras a nivel nacional entre las
universidades públicas estatales (UPES).
A partir de un diagnóstico realizado en el año 2009 y actualizado en el 2013, la UV ha
adoptado una política de calidad para gestionar su posgrado, que se refleja en un incremento
creciente de sus programas reconocidos por su calidad en el PNPC. Cabe mencionar que en los
últimos ocho años se pasó de 6 programas de calidad a una cifra cercana a 80. De acuerdo a
actividades asociadas a las recomendaciones de las evaluaciones y a la revisión de los planes
de mejora de estos programas. De manera interna, para poder mantener en el registro cada
programa, con plazos establecidos, tiene que hacer su reevaluación; a tal fin se realizan talleres
para la elaboración de sus documentos de Autoevaluación y Plan de mejora. Posteriormente,
se someten a un proceso de revisión, para esto se ha implementado un sistema de evaluación
interna en el cual se hace un simulacro de las evaluaciones a las que se someterá cada
programa educativo, ante el CONACYT, con el fin de recibir una retroalimentación por parte
de evaluadores expertos en el área. El conjunto de acciones se enmarca en la estrategia
institucional de consolidar a todos los grupos de trabajo académico y de gestión, y apoyar el
desarrollo del posgrado para garantizar su calidad. En las evaluaciones que se realizan de
manera periódica a partir de los indicadores del PNPC, se le da seguimiento oportuno a cada
programa, para garantizar su mejora continua.
A pesar de tal situación, el avance de otras instituciones a nivel nacional y regional, así como
las oportunidades de desarrollo descentralizado y las crecientes necesidades de un sistema de
posgrado de calidad, plantean un reto significativo para esta área de la gestión institucional. La
UV se propone elevar la calidad de la educación que ofrece, ampliar oportunidades, impulsar
el desarrollo y la utilización de tecnologías de la información, ofrecer una educación integral
con servicios de calidad, para formar personas con alto sentido de responsabilidad social, en
un contexto global, que participen de manera productiva y competitiva en el mercado laboral,
y cuyas aportaciones sean traducidas en nuevos conocimientos e innovaciones (tecnológicas,
científicas y culturales) para promover el desarrollo de la sociedad; estos objetivos establecen
los elementos de referencia para el nivel de posgrado. El Plan de desarrollo del posgrado al
2025, plantea una reorganización y mejora continua de sus programas, estableciendo una
reingeniería de procesos para que se logre la gestión del posgrado de forma descentralizada,
con presencia en todas las regiones universitarias, con procesos y una estructura de gestión
que garanticen la calidad en la formación de posgraduados científicos, profesionistas,
tecnólogos, humanistas y artistas de alto nivel, contribuyendo a la generación y aplicación de
conocimientos acorde a las necesidades sociales y oportunidades de desarrollo de las regiones
Actualmente la UV tiene 77 programas de posgrado registrados en el PNPC (6
especializadones, 4 especialidades médicas, 46 maestrías y 21 doctorados), que representan
un poco más del 50% de los programas de posgrado que están funcionando en la institución.
En el Anexo I, se presenta la lista de programas de posgrado de calidad de la UV, con
actualización a febrero de 2015.
II. 3 Políticas y objetivos de calidad del posgrado de la UV
De acuerdo a la planeación estratégica que se ha realizado en el posgrado de la UV, se
establecieron las siguientes políticas en el periodo en el que fungió como Director de la
DGUEP el Dr. Mario Miguel Ojeda Ramírez:
1. El eje de la gestión y el desarrollo del posgrado será un sistema de evaluación y
seguimiento interno que operará con ejercicios de evaluación trimestral para cada programa, y
tendrá como principios, los lincamientos e indicadores establecidos por el PNPC.
2. Las recomendaciones de los evaluadores y los compromisos en los planes de mejora son
asumidos institucionalmente y serán la base para la gestión y otorgamiento de los apoyos a los
programas.
3. Se priorizan los apoyos institucionales para el fortalecimiento y consolidación de los
núcleos académicos básicos que le dan soporte a los programas de posgrado.
4. Los respaldos presupuéstales para la operación y el desarrollo del posgrado serán
crecientes, considerando las recomendaciones de los evaluadores y los planes de mejora para
los programas en el PNPC, y las recomendaciones de las evaluaciones internas para los
programas que aún no han sido evaluados externamente.
5. Se tendrá como compromiso permanente la atención integral de los estudiantes de
posgrado, mejorando los programas de becas institucionales, con la concurrencia de varios
fondos, sobre todo para los programas que establezcan dentro de sus metas de mejora someter
6. Se atenderá la diversificación de la carga académica de los profesores de tiempo completo
(PTC) reconociendo plenamente su integración a los núcleos académicos del posgrado en las
actividades de gestión, tutoría, docencia y generación y difusión del conocimiento.
7. Se promoverá la transparencia y la rendición de cuentas como, a través del Sistema de
Información del Posgrado y de las páginas web de los programas.
Para el desarrollo del posgrado se han planteado los siguientes objetivos:
a. Lograr la mejora continua, académica, funcional y operativa a través de la descentralización
del posgrado; articulando los procesos sustantivos con las necesidades y las oportunidades
regionales, considerando un enfoque integral en la formación del estudiante.
b. Crear un sistema de información que permita la operación eficiente y efectiva de las
actividades sustantivas del posgrado.
c. Establecer los mecanismos y procedimientos para la evaluación, la mejora continua y la
innovación de los programas de posgrado acorde a los perfiles regionales, cubriendo los
estándares nacionales e internacionales, promoviendo la planeación estratégica tanto a nivel
regional como a nivel de cada programa.
d. Proporcionar información oportuna y actualizada sobre los posgrados que se ofrecen en la
UV, garantizando la difusión en la comunidad universitaria, en los diferentes segmentos de la
sociedad demandantes potenciales de este nivel de estudios, así como para el público en
general, a nivel nacional e internacional.
e. Dar seguimiento y apoyo a los estudiantes de posgrado, considerando sus necesidades,
desde antes de su ingreso, durante la permanencia y después de su egreso, promoviendo una
identidad sólida hacia la institución. Todas estas estrategias se programan y se evalúan con el
Consejo Consultivo del Posgrado, que es el órgano colegiado para tal propósito, que se reúne
III. ESTRATEGIA SEGUIDA
III. 1 Marco de referencia
Para asegurar que los programas de posgrado ingresen al PNPC y las IES obtengan el
reconocimiento de calidad de sus programas académicos, así como los beneficios otorgados,
es necesario cumplir con los criterios y lincamientos de evaluación contenidos en el Marco de
Referencia para la Evaluación y Seguimiento de Programas de Posgrado establecido por
CONACYT (Anexo II).
La selección de los programas se hace a través de un riguroso proceso de evaluación por pares
académicos y se reconocen a aquellos que han cumplido con los más altos estándares de
calidad y pertinencia. Lo anterior permite ofrecer información y garantía a la población en
general y a los interesados, de posgrados reconocidos a nivel nacional. La definición del
objetivo PNPC establece claramente el impacto ambicioso que se espera de este programa:
El PNPC fomenta la mejora continua y el aseguramiento de la calidad del posgrado nacional,
para incrementar las capacidades científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación del
país, que incorporen la generación y aplicación del conocimiento como un recurso para el
desarrollo de la sociedad y la atención a sus necesidades, contribuyendo así a consolidar el
crecimiento dinámico y un desarrollo más equitativo y sustentable del país (CONACYT,
2014b).
Sánchez (2014), plantea en la presentación pública del Marco de Referencia de este programa
en el mes de febrero 2014, que “El PNPC-2 recupera y reconoce la diversidad
multidisciplinaria y las nuevas formas de organización del posgrado, reduce el número de
categorías y da una nueva relevancia a la valoración de resultados e impactos de los programas
Los elementos de este modelo de evaluación en la versión 5.1, de febrero 2014, son: los
campos de orientación de los programas de posgrado, el modelo de evaluación del Programa y
contenidos de las solicitudes de los programas que aspiran a ingresar al padrón del PNPC, que
con base en la calidad y pertinencia reconoce dos tipos de orientación de los programas de
posgrado de calidad: los orientados a la investigación y los profesionalizantes que se vinculan
directamente con los sectores de la sociedad. Es pertinente señalar que para efectos prácticos
de esta memoria, solo se describe el apartado de Programas de Posgrado con Orientación
Profesional, por ser en el que se circunscribe el proceso de acreditación de la EPL de la LTV.
El PNPC establece rangos mínimos en los parámetros e indicadores de desarrollo de los
programas, y clasifica 4 niveles o grados de consolidación: de competencia internacional,
consolidados, en desarrollo y de reciente creación, con el fin de ampliar la oferta de programas
altamente competitivos intemacionalmente, promoviendo la articulación de la formación-
investigación-vinculación que contribuyan al logro de los objetivos del PNPC. Los posgrados
en desarrollo y de reciente creación impulsan la calidad en nuevos posgrados en áreas de
interés regional y en áreas estratégicas, favoreciendo el crecimiento de las capacidades
científicas, tecnológicas y de innovación.
El PNPC ha establecido con el apoyo de expertos extranjeros, criterios e indicadores que
garantizan la calidad de los posgrados, en el momento de que son sometidos a evaluación.
Estas Comisiones de Pares, son elegidas entre grupos de académicos especialistas en sus áreas
de atención, que aportan sugerencias e ideas que sirven de retroalimentación a los programas
evaluados, mismas que permitirán asegurar la calidad y pertinencia de los programas
aceptados en el Padrón del PNPC.
Existen además, una serie de criterios y rasgos establecidos por el PNPC que los programas de
posgrado con orientación profesional deben de presentar y cumplir a través de ciertos
III. 1.1 Rasgos de los programas de posgrado de orientación profesional
El Marco de referencia para la evaluación y seguimiento de programas de posgrado,
señala que todo posgrado de orientación profesional que tenga considerado ingresar al Padrón
del PNPC de COÑACYT, debe cumplir con los siguientes apartados:
La admisión de estudiantes, debe darse a través de un proceso riguroso de selección que
permita garantizar que los aspirantes cumplan con objetivos y metas establecidos en el plan de
estudios, entre los que abarca las competencias, conocimientos, habilidades, actitudes y
valores necesarios para el desarrollo del posgrado.
El tiempo y dedicación de los estudiantes, de los posgrados profesionales puede ser parcial, ya
que se desarrollan dentro de sus mismas actividades de trabajo. Sin embargo dependiendo de
su naturaleza varían considerablemente, algunos son de tiempo parcial (con períodos cortos de
asistencia y/o elementos de aprendizaje a distancia); otros son fundamentalmente presenciales,
mientras que otros están basados principalmente en investigación de campo; unos con mayor
énfasis en prácticas y otros dirigidos a profesionales con experiencia que requieren nuevas
habilidades y conocimientos. En el caso de la EPL se requiere que los estudiantes sean de
tiempo completo y se garantiza esta disposición con una carta compromiso que firma cada
estudiante en el momento de su inscripción.
El perfil de egreso, contempla la descripción de las competencias, habilidades, conocimientos,
actitudes y valores, que los estudiantes de un programa de posgrado deben reunir al concluir
sus estudios y que le permitirán atender la demanda potencial del mercado laboral y de
impacto inmediato al sector profesional.
Plan de estudios, el programa de posgrado tiene un documento bien estructurado que se
orienta a la satisfacción de los requerimientos profesionales requeridos por la sociedad, debe
sustentarse en un análisis de pertinencia y estado del arte que describa claramente los objetivos
y evidenciar la vinculación con los sectores de la sociedad que demanden la formación
sectores asociados a la naturaleza del programa (productivo, de servicios, gubernamental, u
otro), lo que permitirá que garantice una formación de calidad y pertinencia en los estudiantes.
Movilidad de estudiantes y profesores, el programa de posgrado impulsará la movilidad de
estudiantes y profesores prevaleciendo la cooperación con profesionales afines de diferentes
instituciones y países. Debe mostrar evidencia de movilidad en los últimos 5 años de sus
estudiantes y profesores. Deberá integrarse evidencia de la realización de informes o memorias
de proyectos, codirección de trabajos recepcionales (realizados o en proceso de elaboración),
asesorías o publicaciones, de acuerdo a convenios o acuerdos de cooperación con los sectores
de la sociedad. En la EPL por ser un programa de reciente creación, está considerada la
movilidad de los estudiantes y profesores. Desde el inicio del posgrado cada estudiante en
estrecho acompañamiento de su tutor elaborará su proyecto de movilidad y el adecuado acceso
a la infraestructura académica, que le permitirá alcanzar los objetivos y metas planeadas en su
proyecto formativo.
El NAB, es el responsable del programa, guardan una productividad académica reconocida y
un interés profesional común, tienen además una experiencia demostrable en el campo de la
investigación o en el trabajo profesional. El programa de posgrado de la institución o centro
de investigación, cuenta con un núcleo académico básico integrado por profesores de tiempo
completo, calificados, que comparten líneas de generación y/o aplicación del conocimiento,
están activos profesionalmente y tienen una producción de calidad y suficiente en número,
considerando los objetivos del programa. En el caso de la EPL el NAB está integrado por 14
miembros en dos sedes Xalapa y Orizaba-Córdoba.
Líneas de generación y/o aplicación del conocimiento (LGAC), nos da a entender un campo
limitado del conocimiento dentro del cual el investigador o profesor se especializan en un
tema congruente con los objetivos y metas del plan de estudios del posgrado, deben constituir
espacios reales de aproximación a la actividad profesional. Las líneas de generación y
aplicación del conocimiento están relacionadas con las necesidades y prioridades de la
actividad profesional del programa de posgrado. En este momento en la EPL existen dos
nuevas tecnologías; sin embargo, se ha considerado que pueden surgir nuevas propuestas en
cuanto se requieran, de acuerdo a las necesidades que vayan presentando los estudiantes y las
exigencias del mercado en la sociedad a la que va dirigida la atención.
Infraestructura, el programa garantiza la disponibilidad de infraestructura física y los recursos
necesarios para el desarrollo del trabajo recepcional a realizar por el estudiante. Los recursos y
apoyos docentes deben ser accesibles y estar diseñados conforme a las necesidades del
programa de posgrado. Además tiene una estrategia para la mejora de la infraestructura y los
recursos. En la EPL se tienen disponibles los espacios y el acervo del Sistema Bibliotecario,
incluyendo las Unidades de Servicios Bibliotecario y de Información (USBIS), así como el
acceso a la Biblioteca Virtual de la UV, con bases de datos del Consorcio Nacional de
Recursos de Información Científica y Tecnológica (CONRICYT).
Estructura del trabajo recepcional, el programa de posgrado garantiza que el trabajo
recepcional realice una contribución al campo profesional. Para el nivel de especialización el
trabajo recepcional considera memoria, proyecto terminal, informe de actividad profesional o
tesinas y éstos deben de estar sistemáticamente asociados a trabajos realizados en estancias en
instituciones y desarrollo en las empresas, o diferentes lugares relacionados con el ámbito
socioeconómico del posgrado como hospitales, centros de educación, estructuras de gobierno,
tribunales de justicia, entre otros.
En la EPL será el resultado de una propuesta de proyecto de fomento a la lectura, en un grupo
específico por parte del estudiante al ingreso del posgrado, se irá delimitando y perfilando en
el trayecto de las experiencias educativas: Proyecto integrador I y II, que vienen siendo el eje
rector que articula los conocimientos adquiridos en las demás experiencias del mapa curricular
y que dará como resultado un programa de fomento a la lectura dirigido a un sector en
específico de la población.
Contribución al conocimiento, resultados y productos esperados del programa de posgrado,
que atienden los problemas y oportunidades del programa, o bien, se transforman en
aplicaciones y se transfieren a actores pertinentes para su implantación o explotación. Al final
específico. Se tienen planeados proyectos de movilidad que aporten conocimiento específico
dependiendo de las necesidades de los estudiantes, así como publicación de artículos y libros,
presentación en foros, conferencias, participación en ferias de libros, etcétera.
Pertinencia del programa, se refiere al reconocimiento de los egresados por su productividad y
contribución dentro de su trabajo profesional, todo lo afín a su formación en el posgrado.
Tanto la UV como la EPL, tienen contemplado un seguimiento de estudiantes, lo que permitirá
moni torear a la primera generación y a las siguientes en su desempeño laboral. Está
considerado por ser la primera universidad pública del país que ofrece este posgrado, que los
egresados realicen plenamente su actividad laboral por existir una alta necesidad de fomento a
la lectura en la población en general.
Satisfacción de egresados, es el valor aportado por el programa a sus egresados y reconocido
por éstos a través de encuestas de satisfacción de los egresados. Contribución de los egresados
al conocimiento y la práctica profesional y reconocimiento por los empleadores y la sociedad.
En cada semestre se aplica un cuestionario de evaluación de la EPL, así como de los
profesores y satisfacción de los estudiantes dentro de la UV.
III. 1. 2 Elementos del Modelo de Evaluación del PNPC
Dentro del marco de referencia para la evaluación y seguimiento de programas de
posgrado, el PNPC contempla 15 criterios obligatorios los cuales se someterán a evaluación,
todos ellos interactúan entre sí para garantizar el desarrollo y calidad de un programa de
calidad.
Para efectos prácticos se han agrupado en categorías las cuales simplifican y ordenan los
puntos descritos en cada categoría, esto permite sistematizar la evaluación y dar una visión
clara del estatus y desarrollo del programa, lo anterior se ejemplifica en la Figura 1.
1. El compromiso institucional del posgrado, es el compromiso que asume la institución para
garantizar la formación de calidad de los recursos humanos de alto nivel, con el apoyo de
recursos financieros asegurados, para la realización de actividades académicas y de
vinculación de los programas de posgrado. En el caso de la EPL, lo asume directamente la
Rectoría de la universidad, a través de una carta-compromiso firmada.
Categorías
Compromiso institucional
Plan de Mejora
Criterios
Figura 1. Elementos del Modelo de Evaluación del PNPC (CONACYT, 2014).
2. Las categorías que constituyen cada uno de los requisitos de análisis que el programa debe
satisfacer para su ingreso en el PNPC. Cada categoría está definida por un conjunto mínimo de
criterios, cuyos rasgos se entrelazan para obtener la productividad académica que se espera del
programa. Estas categorías son: estructura y personal académico del programa; estudiantes;
infraestructura del programa y; resultados y vinculación
3. Los criterios que norman la tendencia de una actividad tipificada en el programa; permiten
realizar el análisis de los procesos cognitivos, desde su planeación hasta el impacto en los
resultados. Además son verificables, pertinentes y específicos, con capacidad orientadora y
predictiva. Los criterios están formulados de manera esencialmente cualitativa, dejando
amplios grados de libertad para su adecuación a la orientación y tipo de posgrado (Anexo III).
4. El plan de mejora del programa integra las decisiones estratégicas sobre los cambios que
deben considerarse en cada una de las categorías evaluadas, de acuerdo a los criterios de