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Los parques vs. segregación social. / Parks vs. social segreagation.

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Academic year: 2020

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Los parques vs. segregación social

Crecimiento demográfico y marginación urbana en Bahía de Banderas, Nayarit

Karen Vizcaíno Barreiro

María Teresa Cedillo Salazar

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Resumen:

A partir del crecimiento urbano acelerado de Monterrey y su Zona Metropolitana (ZMM) se distingue una gran diversidad de grupos sociales, los cuales han encontrado la forma de diferenciarse entre sí de distintas maneras, una de las más notables es a través de su expansión geográfica, logrando una segregación socio-espacial importante. En esta investigación se analiza al parque como punto de encuentro y cohesión social y, en oposición a esto, se identifica la ubicación de los parques en la ZMM con características que no propician la integración social, se analizan los puntos de contraste social así como lo que ocurre en los parques situados en estos puntos. El resultado de este análisis será establecer una comparativa de las dinámicas sociales en dos casos de estudio, siendo éstos dos parques ubicados en zonas de contraste socioeconómico donde se determinará el grado de segregación socio-espacial a través de la diferenciación entre los usuarios del mismo espacio.

Palabras clave: Espacio público, parque, segregación socio-espacial, cohesión social.

Abstract:

From the rapid urban growth of Monterrey and its Metropolitan Area (ZMM) differs a great diversity of social groups, which have found how to differentiate themselves in various ways, one of the most notable is through geographical sprawl, achieving important socio-spatial segregation. This research analyzes the park as a meeting place and social cohesion, and in opposition to this, it identifies the location of parks in the ZMM with features that are not conducive to social integration, it analyzes social contrast points such as what happens in parks located at these points. The result of this analysis is to establish a comparison of the social dynamics between two case studies, being these two parks located in areas of socioeconomic contrast where the degree of socio-spatial segregation is determined by the differentiation between users of the same space.

Key words: Public space, park, socio-spatial segregation, social cohesion.

1 Facultad de Arquitectura. Universidad Autónoma de Nuevo León. [email protected] 2 Facultad de Arquitectura. Universidad Autónoma de Nuevo León. [email protected]

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Introducción.

La Zona Metropolitana de Monterrey cuenta con 107.7 habitantes por hectárea (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, Censo de Población y Vivienda, 2010), aquí encontramos una población que va desde la clase obrera hasta la clase empresarial y además nos topamos con diversos grupos sociales en los que se observa, cada vez mas, el incremento de la segregación espacial.

En el desarrollo actual de la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) podemos ver el crecimiento en la cantidad de conjuntos residenciales cerrados, evidenciando más la diferencia entre estratos sociales, marcando límites de convivencia y acrecentando de esa forma la desigualdad social en la ciudad.

Aquí es donde encontramos la necesidad de tener espacios públicos de recreación social y cultural, como lo son los parques o plazas que cumplan y ayuden en los objetivos de propiciar la interacción entre sus usuarios y la facilidad de acceso para la población.

Partiendo de esta perspectiva podemos ver la relación que hay ante la falta de un espacio público, como el parque o la plaza y la segregación social.

Lo anterior sustentado en SÁNCHEZ (2010:101), con quien convenimos y quien señala que la posición socioeconómica de cada familia, las condiciones de la vivienda que habitan y los hogares con adultos mayores son indicadores de segregación socio residencial.

En la presente investigación analizaremos y compararemos el uso social en dos plazas públicas que muestran una característica en común, son límites de colonias que cuentan con niveles socioeconómicos diferentes.

Una de ellas se encuentra en el Municipio de San Nicolás de los Garza Nuevo León, en la Colonia San Isidro y la otra se encuentra entre los Municipios de Santa Catarina y San Pedro Garza García, rodeado de las Colonias San Pedro 400, Fama V y El Obispo.

1. Segregación socio-espacial.

1.1 Percepción y realidad de la segregación social.

Existen creencias erróneas sobre la segregación, en las cuales se asocia directamente con la desigualdad, y no es que no tengan relación, el problema es cuando comienza a confundirse un concepto con el otro.

Según SABATINI (2008:6,7) la gente ha creado algunos mitos con respecto a la segregación social, los principales o los más comunes los mencionamos a continuación.

El primero es creer que la segregación espacial es proporcional a la desigualdad social, esto es falso ya que primero hay que entender que toda estructura social es dinámica y con esto va modificándose constantemente, espacialmente, hay grupos sociales que deciden segregarse para conservar cierta identidad, y por tanto no guarda relación alguna con el fenómeno de desigualdad social.

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Los parques vs. segregación social

Y el último se relaciona con el aumento en los estándares de la calidad de vida de las personas, la pretensión de mejorar las condiciones de infraestructura urbana, seguridad, integración social no se relaciona con el ingreso, es una aspiración general de la población, pero son solo algunos quienes tienen este privilegio.

1.2 Rasgos característicos y tendencias.

Según SABATINI (2006: 3- 4,16) aquellos rasgos que caracterizan la segregación socio-espacial en las ciudades de América Latina van de acuerdo a las condiciones históricas, políticas y económicas que muchas de ellas comparten, exponiendo como más importantes los siguientes:

 Centralización de los grupos sociales con mejor estrato social. Localización en una zona

específica.

 Conformación de amplias zonas de alojamiento de grupos sociales pobres,

mayoritariamente en la periferia y en sectores deteriorados del centro de la ciudad.  Diversidad social en las áreas de alta renta.

Los rasgos enumerados se han ido modificando debido a los cambios en la reforma económica de cada país, así como los cambios políticos ocurridos en los mismos.

En la mayoría de las ciudades de América Latina la segregación residencial se presenta de la siguiente manera, los grupos sociales de menor recurso (considerados como pobres) se encuentran homogeneizados en una misma zona; sin embargo, los grupos sociales con mayores recursos económicos por lo regular se encuentran localizados en una zona donde hay mayor diversidad cultural.

Estos grupos tratan de separarse y excluir a otros grupos de diferente estrato socioeconómico estableciendo una cantidad excesiva de políticas y lineamientos en sus zonas residenciales para poder construir, esto con ayuda del gobierno local.

Es posible observar dos patrones, comunes y evidentes, de segregación socio-espacial en América Latina. El primero es que las personas con mayor estrato socioeconómico han abandonado los centros de las ciudades. Y el segundo es que las ciudades de la misma zona geográfica presentan diferentes tipos de segregación principalmente por la ubicación que tienen, ya que la mayoría son ciudades costeras o ribereñas por la importancia que tuvo en su fundación la colonización.

El caso de la ciudad de Monterrey, la segregación socio-espacial se remonta desde la época colonial, momento en el que fue fundada la ciudad por doce familias, las cuales se establecieron sobre la zona localizada entre el río Santa Catarina, del lado norte, y los ojos de agua del arroyo Santa Lucía.

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el desvanecimiento de las relaciones físicas y culturales locales, el aumento de la vigilancia y seguridad y la consecuencia de concebir a la ciudad de forma irreal.

Por consiguiente podemos observar en la ciudad la imposibilidad del quehacer cotidiano en un espacio público debido a la realidad de una ciudad en la que proliferan los espacios privados de uso público, la división o fragmentación de los grupos sociales, la proliferación de los centros comerciales muchos de ellos destinados solo a un grupo social específico, los parques privados temáticos o recreativos, etc. Es decir una ciudad sin geografía que busca la homogeneidad social en el uso del nuevo espacio público.

1.3 Modificaciones socio-espaciales en la ZMM.

Si comenzamos por la década de los ochentas, ya que es un momento crucial en la economía mexicana, en el principio de esta década el país atravesó por una fuerte crisis financiera, a partir de esa situación la industria mexicana se vio afectada y la industria de la ciudad de Monterrey no fue la excepción.

Sin embargo, las industrias regiomontanas tomaron la iniciativa al aplicar diversas acciones de aspecto tecnológico para mejorar los procesos de producción y hacerlos más flexibles para recuperar capital y modernizarse ante las exigencias del mercado. Aún con estas acciones muchas empresas fracasaron en el intento y ante esta oportunidad se abrieron otras nuevas. Posteriormente, ante la apertura comercial y el cambio de modelo económico de México en 1988, la industria se vio obligada a elevar sus niveles de productividad; así fue como muchos inversionistas regiomontanos apoyaron a la industria en acenso de Monterrey, sin embargo no fue suficiente e inversionistas extranjeros empezaron a apostar por la industria regiomontana (RUVALCABA y SCHTEINGART, 2012: 105,107).

Esta nueva trama ocasionó que las empresas de Monterrey tomaran diferentes estrategias. Un ejemplo de esto es que a partir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las empresas de Monterrey incrementaron sus exportaciones y con esto lograron consolidarse los grandes consorcios.

A partir de esta situación se empezó a notar en Monterrey un mayor flujo de inmigrantes en las últimas décadas. Y su distribución ha ido variando con el paso del tiempo entre los diferentes municipios de la Zona Metropolitana de Monterrey, sin embargo en el municipio de San Pedro Garza García siempre se ha notado una mayor cantidad de personas no nacidas en la entidad. Ahora también hay que especificar que la migración no solamente se ha dado a causa del sector industrial, sino que al haber un mayor avance en la tecnología de dicho sector, se mejoró la calidad de la educación en ciertas instituciones de la región mejorando de esta manera el perfil educativo, familiar y socioprofesional.

Por otra parte se han visto transformaciones demográficas en las últimas tres décadas, una de las principales ha sido el envejecimiento de la población (donde la población mayor de 65 años se incrementó el 1.5% y la población menor de 12 años disminuyó 4.6%). Luego, observando las dinámicas en las familias y hogares, han aumentado aquellos hogares en los que ambos padres o la pareja trabaja.

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Crecimiento demográfico y marginación urbana en Bahía de Banderas, NayaritLos parques vs. segregación social

Esto ha favorecido a que una cantidad importante de la población pueda tener acceso a servicios urbanos, sin embargo a pesar de haber mejorado considerablemente las condiciones de vivienda, las acciones del gobierno siguen viéndose muy limitadas para controlar y disminuir la cantidad de asentamientos irregulares y con servicios urbanos precarios.

Esto en conjunto, ha dotado de una fisonomía particular a la ciudad de Monterrey (ver figura 1), la cual ha adquirido características de dispersión con marcados contrastes socioeconómicos, donde coexisten un sector de la población con servicios modernos e infraestructura urbana de primer mundo y asentamientos irregulares con condiciones de vida precaria. También se observa el sometimiento de las fuerzas del mercado con tendencia a la privatización y al traspaso de responsabilidades de planeación y gestión urbana del estado hacia los municipios. Con estas condiciones es de esperar que sigan ocurriendo transformaciones espaciales en la diferenciación socio-residencial (GONZÁLEZ y VILLENEUVE, 2007: 146, 148).

Figura 1. Plano de la Zona Metropolitana de Monterrey en el año 2010 donde se muestra el contraste espacial de marginación de acuerdo a datos de la CONAPO 2010. Elaborado por Karen Vizcaíno.

1.3.1 Tendencias actuales de la segregación socio-espacial en la ZMM.

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A pesar de esta situación, los municipios conurbados de la Zona Metropolitana de Monterrey presentan el caso más favorable de segregación socio-espacial en comparación con otras zonas metropolitanas del país, tales como las de la Ciudad de México, Guadalajara y Puebla, esto es posible verlo en estudios como el de GONZÁLEZ y VILLENEUVE (2007: 153) y RUVALCABA y SCHTEINGART (2012: 130).

Actualmente, en la expansión de la Zona Metropolitana de Monterrey se ha visto el incremento de complejos residenciales cerrados. Promovidos por desarrolladoras privadas a las cuales el Estado les ha dado el poder de dotar de infraestructura local a los fraccionamientos. APARICIO, ORTEGA y SANDOVAL (2011: 191) mencionan que esta situación ha propiciado el aumento en los niveles de segregación socio-espacial ya que sólo una pequeña porción de la población tiene las posibilidades de poder adquirir una vivienda dentro de estos espacios.

Con respecto al estado actual de la población dentro del espacio urbano, el estudio realizado por GONZÁLEZ, VILLENEUVE (2007: 149) arrojó datos interesantes, primeramente es pertinente destacar la migración como elemento importante dentro del proceso de diferenciación socioresidencial, siendo estructurante y discriminante, además de un conjunto de distintas transformaciones que muestran un crecimiento de la mancha urbana que va del centro hacia la periferia, localizando asimismo un policentrismo de las actividades económicas y la suburbación de las familias. En el centro de Monterrey ocurre un nivel de desocupación importante, acompañado del envejecimiento de la población y de la terciarización de la economía. Mientras que en la periferia se ve un mejoramiento de las condiciones físicas de la vivienda, lo que ocasiona una disminución ligera en la diferenciación espacial en esta dimensión, siendo el estatus socioeconómico el factor discriminante del espacio social.

Coincidimos con LEFEBVRE (1976) quien nos muestra al espacio como conflictivo y en consecuencia con repercusiones en el uso por parte de la población. Aunado a la teoría de estructuración de GIDDENS (1974), la cual reconoce las estructuras sociales que conforman el espacio y que los reproducen.

Pero no debemos olvidar que es en la ciudad, donde el hombre debe procurar su estabilidad al satisfacer los requerimientos de la vida cotidiana para así evitar los conflictos de la modernidad de la ciudad.

Por otra parte es importante considerar que la ciudad es el gran escenario espacio-tiempo de producción, desarrollo o deterioro cultural de sus habitantes y podemos hacer referencia a LEFEBVRE (1974) para argumentar que la cultura, que es la esencia del hombre, se crea de su vida cotidiana, es decir, en su renovación, en sus creaciones, sus gustos, su espontaneidad, su libertad, su forma de vida, es decir su vida cotidiana. Al mismo tiempo LEZAMA (2002) reitera que es el espacio el resultado de la vida cotidiana. Coincidimos con ellos al señalar que el hombre, durante su andar y su práctica cotidiana, su uso, dan lugar a los espacios y al orden urbano.

2. El espacio urbano.

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Los parques vs. segregación social

JANE JACOBS (1961:35) señala que los espacios públicos son los que dependen del dominio y uso de actividades cotidianas de la población, inclusive al uso de parques, plazas o jardines. En la actualidad, el urbanismo está más enfocado en el mercado y como consecuencia en la privatización de los espacios. Esto lo podemos observar en el desarrollo de las ciudades, específicamente hablando de parques temáticos, plazas enrejadas, barrios o condominios cerrados y con ello propiciando las zonas residenciales segregadas por clases sociales, así mismo infraestructura destinada, principalmente, para el uso del automóvil.

Con todo ello, el espacio público es el afectado directo. Tal y como lo explican BORJA y MUXI (2000: 11) cuando indican que el espacio público debe mejorar las oportunidades de contacto, siendo así el lugar de la unión y disolución de clases sociales, donde el uso de este es un derecho ciudadano y así mismo es el lugar que debe garantizar, en términos de igualdad, la apropiación por parte de los diversos grupos sociales, culturales, de género y edad. Finalmente es el derecho al espacio público que se tiene como ciudadano.

2.1 Estructura social del espacio público.

"El hombre construye y ama las ciudades porque la forma urbana representa una imagen ideal de su propios ideales. El denominador común de todas las ciudades, desde Nínive hasta Nueva York, lo constituyen un culto idolátrico colectivo que exige el dominio de la Naturaleza, el destino, el saber y la riqueza"Sibyl Moholy Nagy.

La estructura del espacio se encuentra dotada de forma-formantes-formalidades, desde la perspectiva de DELGADO (2007: 86, 91) la forma hace referencia al espacio construido, la ciudad, ese espacio que permite la relación estrecha con los formantes, quienes efectúan un ambiente de vida social en el espacio urbano, entendido como ese sitio donde se da y a la vez es medio para la aparición de todos ante todos; y las formalidades como el espacio urbano, entendido como el conjunto de acciones y manifestaciones entre los formantes o usuarios. La vida social dentro del espacio urbano se encuentra dotada de una estructura y una función. La estructura es la morfología social, es decir, el orden de componentes sociales, las personas, que a su vez se relacionan entre sí formando vínculos a partir de normas sociales. A esa forma u

organización social le corresponde un sistema de funciones, siendo este sistema la fisiología

social, cuya finalidad es mantener la estructura de ese orden social al asignar implícitamente a cada uno de los conformantes una tarea estratégica, tarea en la que se pone a prueba la relación que el individuo puede establecer con desconocidos.

También es en el espacio urbano donde suceden diversas dinámicas sociales y cada una de estas dinámicas contempla diferentes actividades. En cuanto a la estructura social que presenta el espacio público, GEHL (2003:42, 57-59) expresa que está dotada de tres tipos de actividades, las actividades necesarias, son aquellas en las que las personas implicadas están más o menos obligadas a participar; las actividades opcionales, siendo aquellas actividades en las que se participa si se tiene el deseo de hacerlo y si lo permiten el tiempo y la configuración del lugar; y las actividades sociales, éstas actividades dependen de la presencia de otras personas para llevarse a cabo dentro del espacio y al mismo tiempo podría decirse que son el resultado de las dos categorías anteriores.

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haciendo compras, participando en manifestaciones políticas, sentándose en cafés, apropiándose de las calles para sus conmemoraciones y festivales, o usando los espacios especialmente designados para el ocio de las masas."

Para estos tres autores la estructura de la vida social del espacio público está dotada de cierto orden, en el cuál están establecidas las actividades a realizar por los individuos dentro del espacio, formándose así la vida social. Así mismo, marcan que dichas actividades que generan relaciones entre los individuos son actividades voluntarias y no forzadas, las cuales se dan de manera natural en el momento que el espacio público cuente con los arreglos necesarios para que se lleve a cabo y por tanto cumpla con los requisitos para ser un espacio público de calidad. Es posible notar que dichas estructuras anteriormente planteadas conforman el espacio público en la ZMM de manera deficiente ya que en muchos puntos del área metropolitana no se cumplen las premisas de apropiación de las calles por parte de los peatones, ni la participación espontánea de los individuos en actividades que involucren la integración con diferentes grupos sociales, esto principalmente por la baja calidad del espacio público, hablando desde la calle, la banqueta, la plaza y el parque.

2.2 Dirigiendo la mirada del espacio público hacia el parque.

Debemos decidir hacer un cambio en la ciudad, en su configuración espacial para beneficiar a sus usuarios. Esta nueva tipología de ciudad presenta casos de ciudades europeas como Barcelona, Copenhague, Estrasburgo; así como ciudades americanas como Portland, Curitiba, Córdoba y la ciudad australiana de Melbourne. Pero ¿cómo fue esa reconquista?, según GEHL y GEMZOE (2001), primeramente todo empezó con la recuperación del espacio público, con ello la tarea de hacer peatonalmente recorrible la ciudad y la primera forma de lograrlo fue creando espacios peatonales destinados al consumo, con ello se garantizaría la atracción de las personas y por tanto el éxito de los nuevos espacios.

Posteriormente surgieron nuevas acciones que seguirían mejorando las condiciones para el peatón. Tales como la ampliación de las aceras, dotando de nuevo mobiliario urbano con flores y árboles, así como infraestructura necesaria para iluminar completamente los espacios por la noche. Y todo esto para convertir el simple desplazamiento de los peatones en un recorrido agradable a través de la ciudad, y a la vez se mejoró la imagen y calidad de la ciudad, de las plazas y parques. Así mismo, al tener recorridos agradables, seguros y poco conflictivos en cuestión de tráfico, despertó en la población el interés por el uso de la bicicleta y el transporte público.

Por consiguiente, la creación de espacio con condiciones para caminar bajo previsiones razonables aseguró el desarrollo de nuevas oportunidades para llevar a cabo actividades urbanas, sociales y de ocio. Así aumentó la demanda y los paseos peatonales comenzaron a ser insuficientes para cumplirla. Y aquí es como regresa la mirada al parque, que por excelencia es el lugar del ocio, de la contemplación, del encuentro, la convivencia, donde es posible desarrollar casi cualquier tipo de actividad social urbana.

Por la ubicación habitual del parque, en zonas residenciales, es posible que éste se convierta en un núcleo de convivencia entre sus habitantes. Sin embargo, para que el parque propicie esa convivencia es necesario que cumpla con una estructura que estimule la diversidad y la igualdad entre diferentes grupos sociales, invitando a vivir el espacio y con ello fomentar su apropiación y crear sentido de pertenencia al lugar.

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Los parques vs. segregación social

influencias que la ciudad ejerce en virtud del poder de sus instituciones y personalidades". Por otra parte, "el individuo no podrá preservar su identidad más que si aumentan las posibilidades de que cultive unas relaciones interhumanas continuas. Nuestra naturaleza exige esto. "MITSCHERLICH (1969:48) deja claro que con esto evitaremos la aniquilación de su experiencia de la vida y aumentaremos la apreciación de sí mismo con lo cual se reprime la tendencia a la agresión social del individuo." Solo la psicología moderna, desarrollada por el psicoanálisis, nos ha enseñado a comprender plenamente que el contorno social codetermina al individuo hasta en los más hondos matices de su hábitos (pensar, obrar, sentir) según BOURDIEU (2002), en este punto, las influencias más poderosas son las que transcurren de manera inconsciente, aquellas identificaciones para las que nosotros mismos somos bastante ciegos, pero que el que ve las cosas desde afuera reconoce inmediatamente como típicas" (MITSCHELICH, 1969:104).

Pero todo esto no es nuevo, en la década de los años 20 del arquitecto Fritz Schumacher, responsable de la ciudad de Hamburgo, generó un escrito llamado "Política de la vivienda en Hamburgo" en el que se aprecia la imposición para la creación de un modelo orgánico de la ciudad en el que se considera la separación de las verdaderas necesidades del habitante, las cuales no perjudiquen al resto de la sociedad, en donde prime lo público sobre lo privado. Para facilitar esto es necesario el espíritu de comunidad, el cual puede surgir a temprana edad en el individuo, en la adolescencia, si se favorece su desarrollo mediante los deportes y la convivencia en espacios situados cerca de los barrios de la vivienda, con lo cual se fomentará una red social del individuo, de amistades haciéndolo perteneciente de un grupo, teniendo contacto con otras familias.

3. La socialización del Espacio Público.

El derecho al espacio público debería ser inherente de todo ciudadano, tal como el derecho a la calle o el derecho a la ciudad, sin embargo pareciera que no es así en muchas ciudades del mundo, donde el espacio no cumple con la calidad de público en su totalidad, al no ser un espacio accesible a todos. Así es, la accesibilidad como medio principal para evaluar el nivel de democracia de una sociedad. El espacio público termina siendo el lugar de manifestación de una sociedad, la cual a través de distintas pautas exterioriza su inconformidad a la exclusión social a la que es sometida pidiendo igualdad social (DELGADO, 2007: 182)

Es a través de los espacios públicos que se vislumbran los problemas socio-culturales, así lo plantea Borja (1997) y Ramírez Kuri (2003). Y al proyectar estas ideas en los parques escalamos los problemas, igualdades, diferencias que se presentan en las relaciones e individualidades de la sociedad.

El parque es el principal centro público de afluencia urbana que funge como integrador de la comunidad.

3.1 Usos sociales del espacio público.

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Cuando el espacio exterior responde a la diversidad de funciones y de usuarios, se vuelve un espacio multifuncional e igualitario y a la vez la seguridad queda resuelta. Al hablar de espacio exterior también hablamos del espacio común y cotidiano, que es el espacio de las relaciones casuales o habituales entre sus usuarios. Es el espacio del desplazamiento entre la ciudad de un punto a otro y también el espacio de encuentro. Este espacio, que cumple con la estructura básica y necesaria para poder garantizar todas aquellas acciones, es el espacio público.

La calidad del espacio fomenta el uso del mismo, y al hablar de calidad se toma implícitamente el garantizar la diversidad de usos para fomentar la apropiación de este por parte de los diferentes sectores sociales y así crear un sentido de orgullo por el entorno.

En el Forum Universal de las Culturas en Barcelona que se llevó a cabo en el año 2004, se concluyó que "el espacio colectivo urbano ha sido analizado como centro neurálgico para el desarrollo de las ciudades".

"Las ciudades tienen la obligación de generar espacios públicos para que sea la ciudadanía quien se apodere de ellos y, a partir de sus usos y prácticas, los transformen en colectivos".

3.2 El parque.

En los parques podemos apreciar algunas características que señala BAUMAN (2003) como difíciles de alcanzar, siendo una de ellas la capacidad de coexistir con las diferencias de otros. La realidad social es heterogénea, aún y cuando en su mayoría trata de construirse sobre una homogeneidad.

BORJA y MUXI (2000: 15) señalan que el espacio público al responder a la diversidad será utilizado por personas de diferentes sexos, edades, culturas y de diferente sector económico, las cuales realizarán actividades diversas, tanto dinámicas como pasivas y posiblemente también pueda hablarse de algún intercambio cultural entre ellas.

No obstante BALDWIN (1999) presenta el caso Hartford, en Estados Unidos, mostrando "la domesticación de la calle" donde el autor intenta proyectar los valores morales y disciplinarios a la organización del espacio público de la calle y sus usuarios.

Ya se ha hablado sobre el uso social del espacio público en general y al hablar sobre el uso social en el parque no varía mucho la tipología de actividades a realizar, sino todo lo contrario, ya que el parque podría incluir aún más actividades y mayormente especializadas.

Puede hablarse incluso de diferentes tipologías de parque, sin embargo el parque que se toma de referencia en este caso, es el parque ubicado dentro de zonas residenciales que presentan un contraste socioeconómico entre ellas.

La esperanza de este parque que por sus características como espacio de descanso, de encuentro, de recreación, de ocio, es que puede generar convivencia entre los habitantes vecinos a pesar de que estos pertenezcan a diferentes sectores sociales.

Estudiando la segregación en la ZMM, la propensión actual va desde el aumento en la reproducción de complejos residenciales cerrados, hasta la dispersión de la población en el espacio, esto es posible observarlo en los estudios realizados por GONZÁLEZ y VILLENEUVE (2007) y RUVALCABA y SCHTEINGART (2012). Consecuentemente a esta situación han aumentado los niveles de desigualdad social en la ciudad, los barrios de los menos favorecidos se han integrado a la mancha urbana creando enclaves en un espacio urbano con gran desigualdad, pudiendo observarse en la siguiente imagen, en la cual se muestran los polígonos de pobreza en la ZMM, siendo datos obtenidos por la CONAPO 2010.

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Los parques vs. segregación social

Analizaremos dos parques seleccionados como áreas de estudio que han sido localizados dentro de un contexto residencial, en el cual existe contraste socioeconómico, lo cuál ha sido establecido a partir de datos estadísticos arrojados por el INEGI (2010) y CONAPO (2010) donde establecen los niveles de marginación y los polígonos de pobreza del Área Metropolitana de Monterrey.

Así mismo son dos áreas que presentan diferentes grados de afluencia por parte de los residentes próximos y lejanos, y tienen características físicas similares, lo cual ayudará a establecer comparativas entre las particularidades de cada uno.

Figura 2. Plano de la Zona Metropolitana de Monterrey en el año 2010 donde se muestra el contraste espacial de marginación de acuerdo a datos de la CONAPO 2010, así como los polígonos de pobreza de acuerdo a datos del INEGI 2010. Elaborado por Karen Vizcaíno.

4.2 Localización y medio físico de las áreas de estudio.

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La segunda área es el parque San Isidro, localizado en el municipio San Nicolás de los Garza. Con un clima es seco estepario cálido extremoso y temperatura media anual de 23 °C, (CONAGUA, 2010).Este segundo parque se encuentra delimitado entre las calles angelitos Negros y Sofía Bassi; a lo largo de las calles Chapala al norte y Consentida al sur.

Figura 3. Plano de la Zona Metropolitana de Monterrey en el año 2010 donde se señalan las dos zonas de estudio de la investigación, el Parque Manuel J. Clouthier y el Parque San Isidro, y se muestra el contraste espacial de marginación de acuerdo a datos de la CONAPO 2010. Elaborado por Karen Vizcaíno.

4.3 Esquema metodológico.

Para realizar el análisis comparativo entre los dos casos de estudio antes mencionados primeramente se escogieron instrumentos de recolección de datos por medio de libros y artículos especializados en el tema de estudio, sirviéndonos también de información estadística de la población de la zona Metropolitana de Monterrey a través de datos recabados por instituciones especializadas y por medio de contacto directo con la población obteniendo información de ésta a través de instrumentos como entrevistas, así como de la observación directa de la interacción de los usuarios entre sí y con el medio.

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Selección de la población Elaboración del instrumento Aplicación del instrumento

Selección de los parques. Observación del comportamiento e interacciónde los usuarios en distintos puntos de cada uno de los parques seleccionados.

Aplicación de prueba piloto.

Identificación de los usuarios de los parques a estudiar.

Análisis de los elementos que estructuran los parques a estudiar.

Codificación.

Análisis e identificación de los elementos que provocan aisalamiento entre las personas que usan cada parque.

Elaboración de la prueba cualitativa. Entrevista a los usuarios sobre los factores por los cuales frecuentan o no los parques a estudiar.

Depuración del instrumento.

Definir características de los usuarios en relación con el tipo de actividades que se realizan en ambos parques.

Encuesta con enfoque cuantitativo, se centrará en el tipo de actividades a realizar en el parque, así como el horario y lafrecuencia de los usuarios.

Autorización del instrumento.

Selección de la muestra en base a características y tamaño de la población que usa el parque.

Variables Aplicación de instrumento a muestra.

Aprovación del instrumento. Codificación y análisis de contenido.

Tabla 1. Proceso metodológico para la recopilación de información en campo.

Los parques vs. segregación social

4.4 Resultados del instrumento metodológico.

A partir de la aplicación de la entrevista como instrumento metodológico de enfoque cualitativo, se analizó la información obtenida con lo cual se desarrolló una lista de conceptualización de cada uno de los casos de estudio, al hacer la comparativa en los casos se observaron similitudes y contrastes (ver tabla 2).

5. Conclusiones.

Al estudiar y comparar los dos parques seleccionados se observan dinámicas sociales muy parecidas, determinando que esto está vinculado al coincidir en características socio-espaciales similares. Las dinámicas sociales que comparten y que más destacan son las siguientes.

 Gracias al parque los usuarios tienen un desahogo emocional, en detrimento del estrés, por

medio de un distractor que se presenta al utilizarlo.

 Este espacio es utilizado como medio de desplazamiento, como área de encuentro, como un

punto de estancia, como un área de juegos.

 Al hablar de medio de desplazamiento se refiere a ser espacios que se encuentran en puntos

intermedios de la trayectoria diaria de las personas que viven cerca del parque.

Espacio entre su vivienda y el destino que involucra el desarrollo de sus actividades diarias como la escuela y el trabajo Este espacio intermedio funciona como punto de distracción, de forma pasiva visualmente o de descanso, y de forma activa al involucrar alguna actividad física.

 En cuanto al área de encuentro las relaciones con personas conocidas se da con una

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Parque Manuel J. Clouthier Parque San Isidro.

1. Salud en el parque. a) Distracción.

‐ Actividades físicas (deportivas).

‐ Actividades recreativas (talleres y demás actividades).

b) Descanso. c) Paseo de mascotas.

1. Salud en el parque. a) Da libertad.

b) Desahogo emocional (estrés).

‐ Maltrato a la vegetación. c) Generador de contaminación auditiva. d) Paisaje.

‐ Suprime el contacto frontal con los vecinos

e) Tranquilidad que brinda la seguridad momentánea.

f) Condiciones del parque. 2. Uso social del parque.

a) Paseo con familiares. b) Área de encuentro.

‐ Con personas conocidas (familiares o amigos).

‐ Con personas nuevas. c) Diferenciación entre personas de

diferentes sectores. d) Área de juegos.

2. Uso social del parque. a) Medio para desplazarse. b) Interacciones.

‐ Medio de contacto social.

‐ Punto de reunión.

‐ Área de eventos religiosos.

‐ Convivencia con la naturaleza.

‐ Convivencia con mascotas. c) Estancia.

d) Área de juegos. e) Estacionamiento. 3. Seguridad/Inseguridad.

a) Presencia de personas no deseadas (conflictivas).

b) Iluminación del espacio. c) Presencia de autoridades. 4. Climatología.

a) Espacios confortables en climas extremosos.

‐ Espacios con suficiente sombra.

‐ Espacios con suficiente vegetación. 5. Equipamiento.

a) Mantenimiento del parque.

‐ Limpieza.

‐ Iluminación.

‐ Espacios sombreados.

‐ Pintura (espacios deteriorados).

3. Equipamiento a) Seguridad. b) Mantenimiento. c) Generador de polvo.

Tabla 2. Comparativa de conceptualización de los dos casos de estudio, el Parque Manuel J. Clouthier y el Parque San Isidro.

 Este nivel bajo de frecuencia de convivencia con personas nuevas o no conocidas se ve

afectado por la falta de información e imaginario social colectivo de las personas que viven cerca de los parques y que hacen diferencia entre ellas y personas que habitan en

determinadas colonias cercanas, algunas consideradas como peligrosas o simplemente por presentar diferencias sociales, que también visitan el parque.

 Se presentan una gran cantidad de actividades que no diferencian estrato social o condición

económica, pero en la cual se presenta esta situación, la clase media alta no lo utiliza y la clase baja sí.

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Los parques vs. segregación social

 La realización de actividades deportivas también forman parte de la vida social diaria de

ambos espacios, algunas de estas actividades involucran la participación de más de una persona y es en ese punto en el cuál se da el encuentro momentáneo con personas nuevas muchas de las veces.

 Espacio utilizado para desarrollar actividades religiosas y/o talleres.

 Se considera también un espacio para las mascotas.

Las coincidencias en las dinámicas sociales de los dos casos de estudio analizados son muchas, van desde el similar aprovechamiento de los espacios hasta el uso social del mismo. Lo que puede significar que el espacio en sí mismo no genera diferenciación entre las personas que lo utilizan.

Sin embargo en uno de los casos las personas expresaron diferenciación entre ellos y las personas de otros barrios, y dichos barrios diferenciados se encuentran ubicados en las zonas marcadas con mayor grado de marginación (según lo marcado por la CONAPO 2010), al hacer esta diferencia se referían a las personas de poca confianza que podían generar cierto nivel de inseguridad en el parque y la zona en generar por la simple ubicación se sus vivienda, así mismo se entrevistó a personas, de los barrios referidos, haciendo uso del parque como cualquiera del resto de las que ahí se encontraban.

El hecho anterior puede indicar que a pesar de que el espacio pueda ser inclusivo al contener áreas para el disfrute de cualquiera de los habitantes de la zona, en el imaginario social colectivo de las personas sigue existiendo esa distinción con los otros, aquellos que habitan en zonas que pueden ser inseguras y volver inseguras al resto sólo por su condición social, económica y cultural.

"La identidad de un sitio nunca es una preexistencia, sino el resultado de una construcción", Bernard Cache.

El parque, espacio común del cual todos construyen en común esa apropiación, área que brinda la identidad que necesita la ciudad que le den sus usuarios. Espacio que puede brindar las bases culturales, en donde lo público dominaría sobre lo privado y las diferencias de los unos con los otros se disuelven al dejar de ser visibles a pesar de que sigan existiendo en el imaginario de algunos.

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Referencias

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