Monografía de investigación
Análisis de metodologías creativas para el desarrollo de productos verdes
Andrea Juliana Ávila Perdomo
Universidad de Ibagué
Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas Administración de Negocios Internacionales
Monografía de investigación
Análisis de metodologías creativas para el desarrollo de productos verdes
Elaborado por
Andrea Juliana Ávila Perdomo
Orientado y revisado por Geisler Dayani Rojas Forero
Universidad de Ibagué
Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas Administración de Negocios Internacionales
Tabla de contenido
Resumen ... 6
Abstract ... 6
Agradecimientos ... 7
1. Introducción ... 8
2. Planteamiento del problema ... 11
3. Estado del arte ... 22
4. Marco Teórico ... 26
5. Objetivo de la investigación ... 37
5. 1 General... 37
5. 2 Específicos ... 37
6. Metodología ... 37
6.1. Procedimiento ... 39
6. 1.1 Fases ... 39
6.2 Cronograma de actividades ... 41
7. Análisis de resultados - Categorización de las prácticas realizadas ... 42
8. 1 Análisis caso Alquería ... 45
8.1.1 Prácticas Alquería relacionadas con el agua... 48
8.1.2 Prácticas Alquería relacionadas con la energía ... 51
8.1.3 Prácticas Alquería relacionadas con el Aire y la Atmosfera ... 52
8.1.4 Prácticas Alquería relacionadas con la Normatividad Sostenible ... 53
8.2 Análisis Caso Colombina ... 53
8.2.2 Practicas Colombina relacionadas con la atmosfera... 58
8.2.3 Practicas Colombina relacionadas con la energía ... 59
8.2.4 Practicas Colombina relacionadas con los residuos ... 59
8.2.5 Practicas Colombina relacionadas con el empaque ... 60
8.3 Análisis Caso Nutresa ... 61
8.3.1 Prácticas Nutresa relacionadas con el agua ... 67
8.3.2 Practicas Nutresa relacionadas con el Cambio Climático ... 68
8.3.3 Practicas Nutresa relacionadas con los recursos... 70
8.3.4 Practicas Nutresa relacionadas con la energía ... 73
8.3.5 Prácticas Nutresa relacionadas con los empaques ... 75
8.4 Análisis Caso Natura ... 76
8.4.1 Prácticas Natura relacionadas con la innovación ... 79
8.4.2 Prácticas Natura relacionadas con producción y distribución ... 80
8.5 Análisis Caso Alpina ... 83
8.5.1 Prácticas Alpina relacionadas con la energía ... 86
8.5.2 Prácticas Alpina relacionadas con el agua ... 86
8.5.3 Prácticas Alpina relacionadas con la gestión de recursos ... 87
9. Caracterización de metodologías para la creación de productos verdes en Colombia ... 89
9.1 Sistema de Gestión Ambiental ... 89
9.2 Producción Más Limpia... 97
9.3 Políticas de Negocios Verdes en Colombia ... 109
9.3.1 Categorías de Negocios Verdes ... 111
9.4 Cuadro - Metodologías ... 116
Informe Resultados Encuestas ... 123
Conclusiones ... 127
Recomendaciones ... 131
Resumen
Los productos verdes son aquellos bienes que buscan proteger al medio ambiente y al ser humano, creados bajo la implementación de procesos, técnicas y métodos, que corroboran a la conservación del entorno. El proyecto estuvo enmarcado en el tipo de investigación con enfoque cualitativo y alcance exploratorio, debido a que el objetivo principal de la investigación es examinar el tema de productos y negocios verdes.
Por esta razón se investigaron las prácticas ambientales puestas en práctica por 5 empresas multinacionales que ofertan bienes de consumo. La información se obtuvo de informes de sostenibilidad, boletines, artículos de prensa, entre otros. Seguidamente se analizaron y categorizaron las prácticas de acuerdo a su impacto ambiental y al recurso que conservan. Por otra parte, se investigó acerca de los criterios de compra del consumidor verde, y también se contó con información primaria obtenida de la aplicación de 20 instrumentos en la comunidad universitaria, para encontrar la correspondencia que existen entre ellas y las metodologías.
Abstract
Green products are those goods that seek to protect the environment and the human being, created under the implementation of processes, techniques, and methods that corroborate the conservation of the environment. The project was framed in the type of research with a qualitative approach and exploratory scope, because the main objective of the research is to examine the issue of green products and businesses.
Agradecimientos
1. Introducción
En la presente monografía de investigación se pretende dar a conocer y diferenciar las metodologías más implementadas para la creación de productos verdes. En los últimos años se ha investigado acerca del ciclo de vida de estos bienes, debido al incremento potencial en la conciencia ambiental de los consumidores, y de forma proporcional la tendencia del cuidado, generando un aumento en la cuota de mercado de dichos bienes y servicios.
De esta manera y por conocer más al respecto de estos mercados de última tendencia, y a su vez con el propósito de servir de punto de partida para diversos estudios con enfoque ecológico, se realiza esta compilación de información, que también ayudará a reconocer las diferentes metodologías implementadas en Colombia, y conocer más específicamente la percepción del consumidor ibaguereño frente a estos productos.
Hoy día se habla de la importancia de la responsabilidad social empresarial (RSE), y sus alcances. Se debe conocer el significado de este concepto para comprender todo lo que conlleva adoptar esta filosofía y la importancia de la misma en la competitividad de las empresas. La RSE ha sido definido de varias formas, aunque todas estas tienen una base en común, de acuerdo con la definición de la Comisión Europea, en su Libro Verde: Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas, publicado en 2001, la Responsabilidad Social Empresarial “…es la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores”… “Ser socialmente responsable no significa cumplir plenamente las obligaciones jurídicas, sino también ir más allá de su cumplimiento invirtiendo “más” en el capital humano, el entorno y las relaciones con sus grupos de interés”. (Comisión Europea, 2001)
estratégica, los Stakeholders son grupos o individuos que pueden tener efectos sobre una organización o que pueden verse afectado por ésta (Freeman, 2010).
Lo que las empresas buscan en términos de competitividad es generar valor, por medio de la creación de ventajas competitivas, al reconocer sus impactos con estos grupos de interés y con las dimensiones, se pueden crear programas que ayuden a mitigar estas externalidades que se entienden por ellas como los efectos que causan las actividades económicas y que afectan a terceros que no necesariamente tienen relación alguna con la empresa. De esta manera, hoy día se habla de crecimiento sostenible, las empresas han adoptado sistemas y procesos que hacen que sus actividades no comprometan el medio donde se vive, ni tampoco la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras (Comisión Bruntland , 1987). El desarrollo sostenible trata de lograr eso por medio de tres pilares de manera equilibrada, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente. De esta forma se recalca la necesidad de la existencia de coherencia al momento de crecer económicamente generando a su vez impacto social y ambiental positivo.
El compromiso ambiental para las empresas implica que éstas adopten sistemas de gestión ambiental, normativas para integrar el medio ambiente en sus actividades, procesos, y bienes finales a partir de la creación de políticas que trabajen en sinergia con la plataforma estratégica, misión, visión y objetivos, los cuales deben estar encaminados a la mejora permanente y responsable del medio ambiente.
Para poder comprender más en detalle las prácticas realizadas para la conservación del medio ambiente, se tomarán como ejemplo cinco grandes empresas con presencia nacional e internacional, seleccionadas a partir de rankings mundiales de sostenibilidad y artículos de prensa en el cual dan reconocimiento por la ejecución de diversos procesos y proyectos que contribuyen al mejoramiento de la calidad de vida, desde el ámbito social y ambiental. Se identificarán todas estas prácticas y se pondrán en un contexto más técnico, para precisar en qué consiste cada práctica, que recurso protege, como se ejecuta, y cuáles son los resultados esperados posteriores a su implementación.
Posterior al análisis se expondrán las prácticas más usadas por empresas multinacionales que operan en Colombia, y su explicación más en detalle para poder entender su importancia e impacto, finalizando el análisis individual con una tabla comparativa de todas las prácticas, para comprender sus diferencias y similitudes.
2. Planteamiento del problema
La contaminación ambiental es uno de los principales retos a los que se enfrenta el mundo hoy en día. No es un fenómeno reciente, tal como lo explica el autor Adam Markham en su libro Una breve historia de la contaminación, “la contaminación tiene su origen desde la aparición del hombre”. Prueba de esto, fueron los hombres nómadas quienes dejaban residuos y basuras en los lugares por donde transitaban. Así mismo, por ignorancia y por cuestión de supervivencia los seres humanos han contribuido a lo largo de la historia a la degradación del medio ambiente (Markham, 1994).
Cuando el hombre se volvió sedentario la polución se incrementó en un mayor grado puesto que este, empezó a desempeñarse en diferentes actividades económicas en pro de su supervivencia, las cuales provocaron grandes cambios a nivel ambiental y estos no siempre positivos. El autor James Gustave Speth del libro “Environmental Pollution: A Long-Term Perspective” (contaminación ambiental: una perspectiva a largo plazo) se refiere al tema aclarando que demasiado de algo en el lugar equivocado puede generar contaminación (1988). Sustenta como ejemplo que los fosfatos1 y otros nutrientes de las plantas son esenciales para la vida acuática; sin embargo, demasiados de estos nutrientes, causan eutrofización, un proceso provocado por el exceso de nutrientes en el agua, principalmente nitrógeno y fósforo.
Las consecuencias de esto son ríos con mucha vegetación y otros organismos que agotan el oxígeno del agua y llevan a la ausencia de vida en ella. Por ende estas aguas adquieren mal olor, ausencia de peces y, en general su calidad es muy baja. Los efectos son particularmente graves cuando afectan a aguas con destino al abastecimiento urbano. (Ambientum, 2001). Los fabricantes, principales causantes de esta problemática, usan en los procesos productivos estas sustancias que son añadidas a los detergentes para contrarrestar la dureza del agua y maximizar la eficacia de la limpieza. La comisión Europea ha establecido unos años atrás, un reglamento el cual se refiere al uso de fosfatos y otros compuestos de
fósforo en detergentes domésticos para ropa (Comisión Europea, 2010), todo esto en pro de generar una mayor conciencia con respecto a esta problemática.
Por medio de este y otros fenómenos, se conduce a la contaminación del agua, la cual ocurre cuando sustancias nocivas entran, se disuelven y degradan su calidad. Al tiempo que daña este recurso, también afecta directamente a los ecosistemas acuáticos, y por consiguiente a todos los seres vivos, ya que estas pueden tener alcance a aguas subterráneas que son usadas para el consumo de los mismos.
La contaminación del agua puede ser causada por varias fuentes, una de las principales es el alcantarillado urbano, seguido de los desechos de residuos industriales, minería, y la agricultura insostenible entre otros. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) inició con la iniciativa de agroecología en la cual ofrece un mecanismo para llevar a cabo medidas concretas en pro de la agricultura y el desarrollo rural sostenible, para evitar la contaminación de aguas subterráneas.
El propósito de esta iniciativa consiste en que la FAO aliente y ayude a los agricultores,
la industria de la alimentación, los minoristas de alimentos, los consumidores y a los gobiernos a participar plenamente en la búsqueda de sistemas sostenibles de producción agrícola socialmente viables, lucrativos y productivos, a la vez que se proteja la salud y el bienestar humano y de los animales, así como el medio ambiente (FAO, 2002).
No solo el sector agrícola es el mayor consumidor de recursos de agua dulce a nivel mundial, ya que la producción agrícola y ganadera utiliza alrededor del 70 por ciento de los suministros de agua de la superficie terrestre, sino que también es un importante contaminador del agua. En todo el mundo, la agricultura es la principal causa de degradación del agua (NRDC, 2018).
al medio ambiente sin ser tratadas o reutilizadas, en algunos países menos desarrollados, la cifra supera el 95 por ciento (ONUDI, 2008).
Por otro lado están las sustancias radioactivas, que emiten radiación más allá de lo que el medio ambiente libera naturalmente. Es generado por la minería de uranio, las plantas de energía nuclear y la producción y prueba de armas militares, así como por universidades y hospitales que usan materiales radiactivos para investigación y medicina. Los residuos radiactivos pueden persistir en el medio ambiente durante miles de años, lo que hace que la eliminación sea un gran desafío (NRDC, 2018).
Según un estudio publicado por la revista médica británica "The Lancet” afirma que la contaminación del aire es el factor con más incidencia, pues se relacionó en el periodo estudiado con 6.5 millones de decesos, seguido de la contaminación del agua, responsable de dolencias que llevaron a 1.8 millones de fallecimientos (2017).
Cabe mencionar que pequeñas acciones pueden generar un cambio significativo. Dejar de usar plásticos, reciclarlos, o reutilizarlos en su mayor medida, contribuye a que los grandes productores bajen su cuota de oferta. El plástico, es excepcionalmente problemático debido a que no es biodegradable y, por lo tanto, permanece mucho más tiempo (como hasta 1,000 años más) que otras formas de basura. Genera un caos en los ecosistemas marinos y por ende esto afecta también a la población humana (El Espectador, 2017).
De acuerdo con las muestras tomadas por los investigadores en el estrecho de Georgia había un promedio de 3.200 partículas de plástico por metro cúbico de mar. Se trata de un problema mundial que según las estimaciones es equivalente a ponerle a las aguas un camión de basura cada minuto. A este ritmo, para el año 2050, habrá más plástico en el océano que peces. Por eso, resulta crucial hacer algo para tratar de mejorarlo (Redacción Medio ambiente, 2017).
organismos han concluido que contienen materiales tóxicos que hacen daño a la salud humana y además, luego de su uso, tienen materia orgánica que hay que eliminar, separar cada componente y seleccionar lo reciclable. Este proceso requiere de mucha energía y dinero, por lo que ninguna empresa quiere asumirlo, por esta razón el consumidor consiente debe optar por hacer uso de pañales de tela, toallas lavables, copas menstruales, entre otras alternativas ecológicas para proteger su salud y la del planeta.
A pesar de ser altamente contaminantes, estos productos son enormemente tóxicos por sus componentes. La revista estadounidense Enviromental Health Perspectives, en su artículo A Question for Women’s Health: Chemicals in Feminine Hygiene Products and Personal Lubricants, indica que las membranas de la vagina y la vulva son más propensas a absorber
rápidamente los químicos sin metabolizarlos, y alertan sobre la exposición a la dioxina y los pesticidas producen reducción de niveles de magnesio, desequilibrios hormonales, cáncer y riesgo de alteraciones genéticas; además del riesgo del Síndrome de Shock Tóxico (SST) (Nicole, 2014).
Pero esta no es la única fuente contaminante, hay otras preocupantes como lavar la ropa. Por ejemplo, los investigadores del estudio afirman un solo suéter podría liberar hasta 10.000 partículas de fibras microplásticas. Si eso se suma con el total de personas que lavan sus prendas, la cifra es escalofriante (El Espectador, 2017).
nuestra propia, porque estamos invadiendo el medio ambiente con un producto tóxico que no es biocompatible”. Cabe agregar que al producir poliéster se necesita aproximadamente el doble de energía que en el caso del algodón convencional, y cuatro veces más que en el algodón orgánico (El País , 2017).
Existen alternativas al poliéster o la viscosa que deberían utilizarse con fibras orgánicas como el algodón orgánico, el cáñamo orgánico y el lino orgánico y, por supuesto, las materias recicladas, que son las más sostenibles de todas puesto que no es necesario invertir recursos en crearlas. Por su parte en Slow Fashion Next recomienda conocer mejor lo que les gusta y lo que aporta a nuestra imagen más allá de comprar demasiadas cosas baratas por esa necesidad compulsiva de cambio. Ya lo dice Vivienne Westwood principal responsable de la estética asociada con el punk: “Compra poco, elige bien y hazlo durar”.
Un artículo de la BBC explica que la industria textil es la segunda más contaminante después del sector petrolero. Ejemplifica el problema con el uso de diversos tipos de tela, si la prenda es de rayón, viscosa o lyocell (tencel), hechas a partir de celulosa, se tendrían que talar 70 millones de árboles para producirlas cada año, pero si son telas de fibras naturales como el algodón, resulta que este es el cultivo que más consume plaguicidas: 24% de todos los insecticidas y 11% de todos los pesticidas del mundo, que afectan la tierra y el agua. En resumen, la industria textil es responsable del 20 por ciento de los tóxicos que se vierten en el agua, se requieren 7000 litros de agua para confeccionar unos jeans, equivalente al consumo de agua de una persona durante 10 años (BBC News, 2017).
A pesar de haber contaminación hídrica también hay escasez, un problema global ocasionado por el consumo irracional y desperdicio, a pesar de ser limitada, hoy 1 de cada 10 personas carece de acceso a agua potable (Water Organization, 2017); Según la perspectiva Mundial de Recursos Hídricos se estima que para el año 2025, más de la mitad de la población mundial se enfrentará a la escasez de agua y la demanda humana de este recurso representará el 70% del agua dulce disponible (Everything Connects, 2013).
las mujeres no tienen acceso a ningún método de planificación produce un incremento considerable en la tasa de natalidad. La sobrepoblación hace que los recursos se escaseen de forma vertiginosa debido al consumo y a su vez haya contaminación ambiental. Sean Levinson en su artículo en Elite Daily concluye: “tal vez no es sólo la creciente población la que está causando estos cambios. Tal vez es lo que la población humana está haciendo a la tierra” (Levinson & Sean, 2013).
Por otra parte, la contaminación también puede ser generada por compuestos químicos, Speth explica en su libro que el dióxido de carbono en la atmósfera es necesario ya que ayuda a mantener la tierra lo suficientemente caliente, como para ser habitable, pero la acumulación en grandes cantidades por el uso de combustibles fósiles y otras fuentes, alteran la temperatura del planeta. En los últimos 50 años, la temperatura media global ha aumentado al ritmo más rápido en la historia registrada (Jansson, 2016). Es por esta razón, que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático creó la primera iniciativa global para reparar este daño causado a la capa de ozono, denominado el Convenio de Viena, acordado el 22 de marzo de 1985. Dos años después se creó el protocolo de Montreal para crear estrategias de reducción y finalmente eliminar la producción y el consumo de numerosas sustancias que son responsables del agotamiento de la capa ozono, 46 países lo firmaron el 16 de septiembre de 1987 (Min Ambiente Colombia, 2017).
Unos años después en 1997 fue aprobado el protocolo Kyoto, el cual establece una serie de metas relacionadas con la reducción de las emisiones para 37 países industrializados y la Unión Europea, reconociendo que son los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de gases de efecto de invernadero que hay actualmente en la atmósfera, y que son el resultado de quemar fósiles combustibles durante más de 150 años (UNFCCC, 2014).
el desarrollo sostenible anteriormente mencionado (desarrollo duradero) es responsabilidad de los seres humanos, Brundtland explica: “Se debe asegurar satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias” (Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, 1984).
Recientemente la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático creó un acuerdo que convoca a todas las naciones a emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos, con un mayor apoyo para ayudar a los países en desarrollo a hacerlo, este acuerdo se denominó Acuerdo de París y entró en vigor el 5 de octubre de 2016.
De acuerdo al reporte global de temperatura de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) la temperatura promedio global sobre superficies terrestres y oceánicas del 2015, fue la más alta desde el comienzo de los registros en 1880, según los científicos de la institución (NOAA, 2016). La desviación de la temperatura global de la superficie de la tierra y el océano en diciembre del 2015 fue la más alta en el registro de 136 años. Se ha demostrado que el calentamiento global en el mundo es generado principalmente por China, ya que produce alrededor del 28 por ciento de todo el CO2 emitido a nivel mundial. Estados Unidos va justo detrás, en segunda posición, produciendo un 16 por ciento de todas las emisiones de CO2 del mundo (Consejo de Defensa de Recursos Naturales, 2016).
Otro de los grandes efectos del cambio climático es la desertización, las condiciones de sequía y las lluvias torrenciales causan desequilibrios hídricos que perjudican los sistemas de producción de la tierra, y en consecuencia se pierde toda la vegetación en esos lugares que sufren gracias a la acción irresponsable del ser humano. La desertización también está dada por el sobrepastoreo, ya que no permite la regeneración de los suelos, implementación de malas prácticas en la agricultura anteriormente mencionadas, incendios y talas masivas, la explotación insostenible de los recursos, y la sobrepoblación, entre otras, son causas de este efecto desagradable.
Gracias a los cambios en las condiciones ambientales, se incrementa la pérdida de biodiversidad, entendida como aquella que mide la variedad de especies animales y vegetales en la biosfera y es el resultado de largos procesos evolutivos (Eniscuola, 2008). Entre las principales amenazas de este fenómeno, se encuentran la alteración y pérdida de hábitats, ecosistemas y a su vez la biomasa2 que lo conforma.
Otro factor que amenaza la biodiversidad es la sobreexplotación de los recursos naturales, actividades como la caza, pesca, agricultura entre otras, son realizadas con intensidad en zonas determinadas, causando escasez de recursos naturales, y pérdida de biodiversidad. De acuerdo a la biodiversidad marina, la directora general de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Inger Andersen, ha dado voz de alarma sobre la vida marina en Pacífico y el Caribe, especialmente afectada por la pesca no sostenible y la destrucción de hábitats. En la actualidad, ha advertido de que un tercio de las especies de corales de arrecife están amenazadas de extinción por la pesca excesiva provocando el declive de muchas especies de peces (UICN, 2017).
Otro fenómeno similar que ocurre en la actualidad es debido a la producción de aceite de palma principalmente en las regiones de Asia, en países tales como Indonesia, Malasia o Papua Nueva Guinea (Ecologistas en Acción, 2011). Al tener un coste bajo, provoca una gran
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contaminación debido al uso de pesticidas y fertilizantes, y a su vez está causando la gran y acelerada pérdida de una de las especies de primate más conocidas, el orangután.
Más de 140.000 orangutanes se calcula que han muerto entre 1999 y 2015 en la isla de Borneo ubicada en el sudeste de Asia, lo que equivale a la mitad de la población que se estima había a finales de la década de los 90. Son los últimos datos de una investigación en la que han participado 38 instituciones internacionales, dirigidas por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania), el Centro Alemán para la Investigación Integral de la Biodiversidad y la Universidad John Moores de Liverpool (Gran Bretaña).
Maria Voigt investigadora el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) y autora principal del estudio, explica que como consumidores se debe dar prioridad a la compra y respaldo de productos sostenibles y certificados de aceite de palma o madera, “de esta manera se puede ayudar a mantener los orangutanes y otros animales salvajes” (ABC Sociedad, 2018).
Desde el año 1992 la Convención de las Naciones Unidas del Medio Ambiente y Desarrollo (CNUMAD), más conocida como la "Cumbre de la Tierra” creó un convenio, el cual obliga a los Estados a conservar la biodiversidad y garantizar su desarrollo sostenible y velar por que se compartan de manera justa y equitativa los beneficios derivados del aprovechamiento de los recursos (Eco Estrategia , 2004).
El Convenio de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes, entró en vigor el 17 de mayo de 2004, fija como meta reducir, y con el tiempo eliminar totalmente, los contaminantes orgánicos persistentes, empezando por los más nocivos (Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental, 2007).
En la lista de los 12 contaminantes más tóxicos, se destacan la dioxina (anteriormente mencionados por los tampones y toallas) y los BPC (policlorobifenilos). Según un reporte de la Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés) la dioxina registra sus mayores concentraciones en algunos suelos, sedimentos y alimentos, especialmente los productos lácteos, carnes, pescados y mariscos. La prevención o reducción de la exposición humana se hace mejor con la creación de medidas y un control estricto de los procesos industriales para reducir al máximo la formación de dioxinas (WHO, 2016).
La OMS, en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en ingles), a través de la Comisión del Codex Alimentarius, ha establecido desde 1963 un código de prácticas para la prevención, inocuidad, calidad y la equidad en el comercio internacional de alimentos y para la reducción de la contaminación por parte de los alimentos y piensos con dioxinas y BPC análogos a las dioxinas (Food and Agriculture Organization, 2016).
Por otro lado los BPC, son tan tóxicos que incluso las cantidades más mínimas representan riesgo para la salud, como el cáncer y el deterioro reproductivo. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) los BPC son compuestos orgánicos clorados, utilizados ampliamente en el interior de equipos eléctricos o como constituyente de otros productos. Estos compuestos representan un riesgo para el ambiente, debido a su persistencia, desplazamiento a grandes distancias y toxicidad.
cloracné3, algunos tipos de cáncer, malformaciones congénitas y problemas de esterilidad entre otros (IDEAM, 2014).
Además se ha descubierto en los últimos años, ingredientes o materiales en los productos que se usan o se consumen, que podrían perjudicar la salud a largo plazo. Por ello, algunas industrias tales como la industria cosmética, ha realizado grandes avances innovando, para crear lo que hoy se conoce como biocosmetica4, un nuevo término usado en esta era, para denominar aquellos bienes certificados que sean producto de un proceso de elaboración responsable con el medio ambiente, contenga ingredientes naturales/orgánicos y libres de toxicidad, y a su vez que el envasado o empaquetado sea ecofriendly5.
La FDA define a los cosméticos como "artículos destinados a ser frotados, vertidos, rociados o esparcidos, introducidos o aplicados de alguna manera al cuerpo humano... para limpiar, embellecer, promover el atractivo, o alterar la apariencia”. Los ingredientes de estos productos, han sido sometidos a prueba (de laboratorio) para comprobar su nivel de toxicidad, la mayoría de los expertos creen que las sustancias que causan cáncer en los animales deben tratarse con precaución porque tienen el potencial de causar cáncer en los seres humanos. Sin embargo hay que tener presente que la forma de exposición a estas sustancias, las cantidades y niveles que causan toxicidad varían entre animales y humanos, y aún no hay suficientes estudios que prueben que estas sustancias causen daño a largo plazo en la salud de los seres humanos (American Cancer Society , 2014).
Debido a la contaminación ambiental, tanto los consumidores como los fabricantes están replanteando sus estrategias gerenciales en el cual aporten al mejoramiento de la calidad de vida, gracias a esto se están creando cada vez más bienes y servicios ecológicos, sustentables y que impacten positivamente al medio ambiente. Por este motivo la finalidad principal de la investigación es comprender las diferentes metodologías existentes para la
3 El cloracné es una enfermedad de la piel poco frecuente, similar al acné, causada por la exposición a hidrocarburos aromáticos halogenados (tales como las dioxinas).
creación de estos bienes, la razón por las cuales son consideradas verdes, y los impactos generan en el medio ambiental.
3. Estado del arte
Actualmente los llamados productos ecológicos, productos verdes o productos amigables con el medio ambiente, han tenido un auge significativo a lo largo de la historia de la humanidad. En el año 1992 se consideró que los productos ecológicos fueron surgiendo a partir de la demanda-atracción de los clientes con nuevas actitudes hacia los valores ambientales (F.L, Marketing green products in the triad, 1992). Lo que supone que a partir de este año la conciencia de los consumidores generó la creación de dichos bienes y por ende la misma sociedad vio la necesidad de ofertarlos.
Jacquie Ottman consultora especializada en marketing verde, considera que muchos clientes todavía se quedan con productos ordinarios de baja calidad ambiental debido a consideraciones de costo y desempeño o ignorancia e incredulidad (Ottman, 1992). Actualmente en Colombia existe un Plan Nacional de Negocios Verdes (PNNV), el cual tiene como objetivo principal definir los lineamientos y proporcionar herramientas para la planificación y toma de decisiones que permitan el desarrollo, fomento y promoción tanto de la oferta como de la demanda de los negocios verdes y sostenibles a nivel regional, nacional e internacional. (Ministerio del medio ambiente Colombia, 2017). Es coherente afirmar que la educación y cultura de un país afecta el consumo o compra de estos bienes, el mercadeo verde no persigue simplemente el hecho de comprar, sino que impulsa a que el consumidor haga un acto más consciente de compra.
tóxicos, contaminantes y desechos. (Roy, 1996). El término "productos verdes" se define como "productos que no contaminan la tierra, ni deploran los recursos naturales, y que pueden reciclarse o conservarse" (Candace, Chon-Lin, & Richmond, 1993).
Esta definición de producto verde, da relevancia en cómo los diferentes tipos de productos verdes se centran en cuestiones ambientales clave tales como la energía, los materiales, recursos, la contaminación, residuos tóxicos, entre otros. Para el año 1997 Dorothy Mackenzie quien ha escrito una serie de libros relacionados con el medio ambiente, plantea que para los productores de productos ecológicos, la inclusión de atributos ambientales como parte integral del proceso de diseño se ha convertido en una de las tareas más importantes y desafiantes del desarrollo de productos (Mackenzie, 1997).
Años más tarde en el año 2002, los autores del artículo: “Mapeo del campo de desarrollo de productos verdes: perspectivas de ingeniería, políticas y negocios” explican que el término “producto verde” es ampliamente usado para describir productos que integran los requisitos ambientales dentro del proceso de diseño inicial, incluido minimizar la materia prima y la energía consumida, generación de residuos, riesgo para la salud, y la degradación ecológica (Baumann, Boons, & Bragd, 2002). Se considera el riesgo de la salud un factor importante a la hora de considerar un producto verde, ya que si este producto, genera algún impacto negativo en la salud del consumidor, no es pertinente llamarlo verde.
Lo que se busca entonces es la creación de productos, procesos, sistemas, servicios y procedimientos novedosos y con precios competitivos que puedan satisfacer las necesidades humanas y brindar calidad de vida a todas las personas con un uso mínimo de recursos naturales durante todo el ciclo de vida, y una mínima liberación de tóxicos, como innovaciones que pueden atraer rentas verdes en el mercado.
Cada vez más se da relevancia a este tipo de productos, para el año 2016, el autor Jacobi explica que para diferenciar los productos convencionales de productos ecológicos es importante saber que los productos ecológicos son productos que no se consideran perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana tanto en su contenido como en su envase (Jacobi, 2006). Aquí el componente de empaque toma protagonismo, puesto que no solo el contenido del producto debe ser favorecedor, sino los materiales y la funcionalidad que hacen un envase comprometido con el planeta y los consumidores. Estos materiales deben ser biodegradables, y elaborados con sustancias libres de tóxicos.
El Prof. Samir, quien lleva más de dos décadas de experiencia en investigación, consultoría, enseñanza e industria, sustenta que los productos ecológicos han evolucionado como resultado de la creciente preocupación por los niveles globales y locales de contaminación, el calentamiento global, la disminución de las reservas naturales y el desbordamiento de desechos (Srivastava, 2007). A su vez sostiene que el concepto se encontraba inicialmente en los campos de fabricación verde y compras verdes, pero ahora es evidente en todos los niveles de las cadenas de suministro (Srivastava, 2007).
Según el artículo de investigación: Estrategias medioambientales y desarrollo de productos ecológicos: una visión general de las empresas impulsadas por la sostenibilidad, un producto verde es un bien o servicio diseñado para minimizar el impacto ambiental durante todo el ciclo de vida del producto (Albino, Balice, & Dangelico, 2009). Mientras que esta definición abarca la importancia ambiental, la siguiente da mayor relevancia al diseño y componente central del producto, un producto ecológico es un producto cuyo diseño y/o atributos (y / o producción y / o estrategia), utiliza recursos de reciclaje y que beneficia el efecto sobre el medio ambiente, o reduce el daño tóxico al medio ambiente (Juien, 2009).
Las intenciones capturan los factores motivacionales que influyen en el comportamiento de compra verde de los consumidores (T.Ramayah, JWC, & Mohamad, 2010). Esta intensión está explicada por la disposición del consumidor frente a la compra de productos amigables con el medio ambiente. Se considera que el producto verde ofrece la misma calidad y rendimiento que un producto no ecológico, lo que fortalece los valores verdes en la mente de los clientes para impulsar su venta. Además, el valor ecológico no sólo puede desempeñar un papel importante en la influencia de la intención de compra verde, sino que también tiene un determinante esencial para mantener una relación a largo plazo con los clientes (W, KJ, O, & BL, 2010).
A pesar de la preocupación por el medio ambiente y la actitud positiva de los clientes hacia la sostenibilidad y los productos ecológicos, la cuota de mercado de los productos ecológicos permanece limitada a sólo el 1-3% de todo el mercado (J, N, & D, 2011).
Según el artículo del año 2017, denominado La guía Business Green para los ODS: SDG12 - Consumo y producción responsable, escrito por James Murray, sostiene que algunos países están comenzando a considerar acciones más audaces en estas áreas, con impuestos a los materiales, planes de incentivo de reutilización y reutilización, y prohibiciones absolutas de ciertos productos, todos en discusión. Las empresas que no se adapten a esta realidad se enfrentarán a una gran presión sobre los ingresos, así como a los riesgos continuos de reputación (Murray, 2017).
4. Marco Teórico
Es importante destacar un proceso fundamental para el posicionamiento y reconocimiento de los productos verdes, el conocido marketing verde o Green marketing, el cual ha impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías, procesos y metodologías, para la creación de productos verdes. La primera definición relacionada con el Marketing Verde se remonta a 1976, cuando los investigadores de marketing, Hennion y Kinnear (p.1), destacaron que el Marketing Ecológico es: “Aquel que se ocupa de todas las actividades de comercialización que han servido para ayudar a la causa de problemas ambientales y que pueden servir para remediarlos” (Henion, Kinnear, & Association, 1976). Esta definición se relaciona íntimamente al término producto verde, ya que al promover prácticas de promoción verdes, se promueve a su vez la compra consiente de productos que contribuyen al mejoramiento del medio ambiente. Se llama marketing verde ya que aporta soluciones de sostenibilidad y responsabilidad con el entorno.
Con el paso del tiempo, se han expuesto definiciones más estructuradas así como la definición de Fuller (1999, p.4) acerca del Marketing Sostenible definido como "el proceso de planificación, implementación y control del desarrollo, fijación de precios, promoción y distribución de productos de una manera que cumpla los siguientes tres criterios: (1) las necesidades del cliente se cumplen, (2) se alcanzan los objetivos de la organización, y (3) el proceso es compatible con los ecosistemas" (Fuller, 1999).
Esta definición resalta claramente cómo el marketing verde es de vital importancia para obtener beneficios tanto para la organización como para el cliente, al satisfacer sus necesidades y las del medio ambiente, genera gran importancia para las partes. Según el profesor Charles Corbett, profesor de Gestión de Operaciones y Gestión Bioambiental de
riesgo sus operaciones principales, ni el nivel de calidad de los servicios y productos que brindan al consumidor. (Corbett, 2012)
El término marketing verde prevalece en estudios orientados a la gerencia debido a su promesa única de entregar ganancias tanto comerciales como ambientales (Grant, 2009). No es suficiente generar rentabilidad comercial, sino se genera un impacto favorable al medio ambiente, el marketing apoya esa postura, la del cuidado y conservación.
Por su naturaleza, el marketing verde busca abordar la falta de ajuste entre las prácticas actuales de mercadeo y las realidades ecológicas y sociales del entorno de marketing más amplio (Belz & Peattie, 2012). Por esta razón las empresas deben modificar sus prácticas de desarrollo y formularlas de tal forma que sean coherentes con el crecimiento sostenible de la misma. Las tendencias de crear o cambiar estrategias existentes en un negocio, para desarrollar una conciencia ecológica en los procedimientos, están ganando importancia en los últimos años.
Entre los principales actores del marketing se encuentran los consumidores, las organizaciones y los gobiernos. El marketing verde informa a los consumidores acerca de las problemáticas de la contaminación ambiental y su impacto, y de esta forma los educa con base en principios ecológicos. El mercadeo verde involucra el desarrollo y promoción de productos y servicios que satisfacen las necesidades y deseos de los clientes en términos como calidad, desempeño, precios competitivos y conveniencia sin causar contaminación o detrimento del medio ambiente (Winston & Mintu-Wimsatt, 1997).
Es primordial reconocer la importancia del marketing verde y su implementación en las políticas empresariales del siglo XXI. Así mismo, se le da protagonismo a la responsabilidad organizacional, tal como la define Herman Aguinis en su libro Responsabilidad Organizativa: Hacerlo Bien y Correctamente, como las acciones y políticas organizacionales específicas del contexto que toma en cuenta las expectativas de los interesados y el triple resultado final de desempeño económico, social y ambiental (Aguinis, 2011). De esta forma, el marketing contribuiría al mejoramiento de los actores externos de las corporaciones, y así generaría un impacto positivo en el ambiente.
El marketing verde busca satisfacer las necesidades y expectativas de un nuevo grupo de consumidores, que son influenciados por la cultura, así como lo explica Cobra, quien argumenta que la cultura afecta el comportamiento del consumidor debido al sentido común de identidad y comprensión de un patrón social aceptable por los miembros de un determinado grupo (Cobra, 1997). Hoy día la tendencia es el cuidado y la protección del consumidor y del medio ambiente. El mercadeo verde involucra el desarrollo y promoción de productos y servicios que satisfacen las necesidades y deseos de los clientes en términos como calidad, desempeño, precios competitivos y conveniencia sin causar contaminación o detrimento del medio ambiente. (Jay Polonsky, Winston, & Mintu-Wimsatt, 1997)
Por otro lado, la Asociación Americana de Marketing (AMA) define el marketing verde de tres maneras: 1. (definición de venta al por menor) La comercialización de productos que se presume son ambientalmente seguros. 2. (definición de marketing social) El desarrollo y comercialización de productos diseñados para minimizar los efectos negativos en el entorno físico o para mejorar su calidad. 3. (definición de ambientes) Los esfuerzos de las organizaciones para producir, promover, empaquetar y reclamar productos de una manera que sea sensible o receptiva a las preocupaciones ecológicas. (Amercian Marketing Association, 2014)
parte de la estrategia gerencial de una organización, ya que condiciona a la empresa a realizar una adaptación en su marketing mix adaptado a la sostenibilidad y a comprender sus procesos de relaciones públicas antes que su mercado meta. (Monteiro, Giuliani, Cavazos-Arroyo, & Kassouf, 2015)
En resumen se puede argumentar que el marketing verde se puede definir como "el proceso de gestión integral responsable de identificar, anticipar y satisfacer las necesidades de los clientes y la sociedad, de una manera rentable y sostenible" (Peattie, 1995). Si las empresas desean obtener una ventaja competitiva sostenible, una elección a largo plazo de las empresas podría ser asumir la responsabilidad social y ambiental y proporcionar productos ecológicos respetuosos con el medio ambiente (Lash & Wellington, 2007).
Por esta razón se crea un concepto de consumidor verde, caracterizado anteriormente. James A. Roberts lo define por ser un Consumidor Socialmente Responsable o CSR en su artículo publicado en 1993, el CSR es una persona que se informa e investiga los distintos bienes y servicios que se ofrecen en el mercado, para, a partir de su análisis, tomar decisiones acerca de qué producto es conveniente, pero no solo en beneficio de él, sino que también en apoyo a causas ambientales, éticas y sociales (Roberts, 1993). Esto implica una preocupación por las dimensiones sociales, y ambientales mediante la intermediación de la responsabilidad social de las empresas en el comportamiento del consumidor.
El comportamiento de compra está determinado por medio de estímulos que mueven a los consumidores a buscar información sobre el producto. Después de procesar la información recopilada (o recibida), el consumidor evalúa las alternativas e incorpora una actitud hacia ellas. La actitud instalada, en conjunto con las variables ambientales, son las que van a determinar la decisión de compra (Luiz Lopes & Da Silva, 2010). Por esta razón la decisión de compra es el cierre de un proceso anteriormente elaborado, el cual genera satisfacción al realizar un comportamiento de compra consciente y racional.
calidad del producto pueden desempeñar un papel en la toma de decisiones de los consumidores (Hopkins, 2009). Sin embargo el marketing verde cada vez más en auge y persuasivo, impulsa a las empresas a seguir siendo competitivas y sobrevivir en el mercado incorporando estas nuevas preocupaciones emergentes en sus decisiones de gestión y comercialización (McDonagh & Clark, 1995).
Los consumidores son a su vez influenciados por esta tendencia verde y de esta forma el optar por productos que mejoran la calidad de vida y el ambiente en general se convierte en una opción con mayor peso de decisión al momento de escoger un bien o servicio que supla las necesidades y a su vez que genere conciencia de compra. Por lo tanto, se considera que el consumidor verde es cualquier persona cuyo comportamiento de compra está influenciado por preocupaciones ambientales. La conciencia ambiental está generando demanda para nuevos productos, las empresas deciden reconsiderar y rediseñar sus productos reformulados o usando mecanismos de producción sustentables.
Por otra parte se cree que el ingreso se correlaciona positivamente con la sensibilidad ambiental. La justificación más común para esta situación se basa en el hecho de que las personas con un nivel de ingresos más alto, pueden soportar más fácilmente el aumento marginal de los costos asociados con el apoyo a las "causas verdes" y la compra de productos ecológicos. (Straughan & Roberts, 1999). Esto también es debido al nivel educativo alcanzado por estos consumidores, que comprenden y están conscientes del beneficio de apoyar el desarrollo de este tipo de productos y así promover su distribución.
De acuerdo al artículo de Tabernero y Hernández (1997) Motivación para el consumo ecológico responsable en estudiantes universitarios:
“Las principales motivaciones de los individuos que provocan un incremento en las
acciones ecológicas son una mayor preocupación por el cuidado y desarrollo del
entorno y de la salud personal. Esto viene provocado por el aumento de la información y
conocimiento de la sociedad hacia el deterioro que se está produciendo en el entorno natural
y de lo dañino que pueden llegar a ser algunos productos convencionales para la salud de las
Según Rakowski en su artículo Cuatro factores que influyen en los consumidores al momento de la compra de productos ecológicos: “Es más probable que los consumidores compren productos socialmente responsables cuando creen que sus acciones pueden ayudar a resolver problemas sociales o ambientales, o que valoran los objetivos grupales y el intercambio” (Rakowski, 2017)
Las empresas también son motivadas debido a las exigencias de los consumidores y por eso hoy día apuestan y promueven un crecimiento económico ambientalmente sostenible, denominado crecimiento verde como:
“El crecimiento verde significa fomentar el crecimiento económico y el desarrollo al mismo tiempo que se garantiza que los activos naturales sigan proporcionando los recursos y servicios ambientales en los que se basa nuestro bienestar” (La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, 2011).
Este crecimiento ecológico llevado a cabo por las organizaciones se puede realizar por medio de múltiples estrategias y políticas gubernamentales, lo que hace adoptar procesos de producción y logística más limpias y sostenibles y en consecuencia reducir el impacto ambiental en el planeta. Las organizaciones que adoptan esta postura, atraen a su vez talento humano con conciencia pro ambiental quienes perciben como una contribución positiva las políticas de estas empresas que son reconocidas como ventajas competitivas.
En Colombia, los negocios verdes han generado excelentes cifras, en el último año, en desarrollo del convenio de cooperación entre la Unión Europea y el Programa de Generación de Negocios Verdes impulsado por el Ministerio de Ambiente, se generaron ventas cercanas a los 118.000 millones de pesos, como resultado del acompañamiento a 339 emprendimientos de negocios verdes bajo la jurisdicción de 15 autoridades ambientales en 95 municipios de 16 departamentos del país (La FM , 2018).
productos no contaminantes, el reciclaje de los desechos y de paquetes, entre otras. La contaminación del medio ambiente tiene hoy efectos más radicales con resultados negativos en el aire, el agua, el suelo y el subsuelo. Reducir la contaminación y proteger el medio ambiente requiere de altos fondos tanto para la investigación como para la implementación de soluciones.
No solo es deber del estado implementar control sino también las empresas deben empezar a generar conciencia por el grave impacto que generan, a la vez que implementen sistemas de gestión ambiental, regidos por la norma ISO 14.001, una referencia mundial sobre la gestión ambiental, que más de 300 mil organizaciones de más de 171 países la tienen implementada (Iso Tools, 2016). La ISO 14.001 es una norma voluntaria que especifica todos los requisitos necesarios para implementar un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) eficaz, de esta forma permite que la organización desarrolle una política y unos objetivos según los aspectos ambientales significativos, esto supone mayor competitividad a la empresa generando ventajas competitivas, al ser ejemplo de responsabilidad ambiental entre las organizaciones.
Existen otros tipos de normas que prescriben requisitos para un SGA funcional, como la norma EMAS que es una Reglamentación de la Unión Europea cuyo principal objetivo es cumplir la legislación de la Comunidad Europea desarrollando una política y unas acciones que se encuentren encaminadas al desarrollo sostenible, como se encuentra estipulado en el Tratado de la Unión Europea firmado en Maastricht en el año 1992.
Hoy en día, debido a la demanda mundial por productos más eficientes en reducir el consumo energético y de recursos sostenibles llamados productos verdes, las empresas están llevando a cabo estrategias y programas para transformar procesos o cambiarlos para contribuir al mejoramiento del medio ambiente, hacen un mayor uso de herramientas de responsabilidad ambiental tales como eco etiquetado, eco diseño, tecnologías limpias, desmaterialización, reciclaje, logística inversa, entre otras.
medio ambiente. Hoy en día la etiqueta ecológica de la UE cubre una amplia gama de productos y servicios. Por otra parte el eco diseño según el blog Ecoesmás es “La concepción original de un objeto u obra que tiene como preocupación añadida a la funcionalidad y la estética, la sostenibilidad ambiental” (Galindo, 2016), entre las variables a tener en cuenta a la hora de crear eco diseño están: la reducción de material utilizado, uso de materiales biodegradables, durabilidad, funcionalidad, reutilización, y reciclado entre otras.
Las tecnologías limpias según el diccionario de medio ambiente y materias afines, define este término como aquellas tecnologías que permiten unos procesos productivos con la mínima generación de emisiones en su conjunto, lo que conlleva, casi necesariamente, un ahorro de energía y de materias primas (Ortega, 1999). En la actualidad son cada vez más las innovaciones ecológicas que van dejando atrás a las convencionales.
La logística inversa, según el Consejo Ejecutivo de Logística Inversa es “Es el proceso de planificar, implementar y controlar eficientemente el flujo de materias primas, inventario en curso, productos terminados y la información relacionada con ellos, desde el punto de consumo hacia el punto de origen con el propósito de recapturarlos, crearles valor, o desecharlos” (Tibben-Lembke, Rogers, & S., 1998). La logística inversa incluye actividades como gestión de materiales, recuperación de embalajes y envases, devolución de productos, gestión de residuos, entre otros.
“La eco eficiencia se obtiene por medio del suministro de bienes y servicios con
precios competitivos, que satisfacen las necesidades humanas y dan calidad de vida,
al tiempo que reducen progresivamente los impactos ecológicos y la intensidad de uso
de los recursos a lo largo de su ciclo de vida, a un nivel por lo menos acorde con la
capacidad de carga estimada de la tierra...”. (p.4)
Según el informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) “Revista Fortuna 500: las empresas aceleran la energía renovable, con esfuerzos de eficiencia energética”, se están generando acciones de energía limpia que hacen ahorrar a las empresas 3.700 millones de dólares al año, reduciendo la contaminación anual de carbono equivalente a 45 centrales eléctricas a carbón. “Las empresas estadounidenses están liderando la transición hacia una economía limpia porque es un negocio inteligente y es lo que quieren sus clientes”, dijo Marty Spitzer, director del WWF (Gade, 2017).
A su vez, es importante que los consumidores también se comprometan, que sus acciones de consumo sean conscientes para que de esta forma se pueda contribuir al mejoramiento del medio ambiente, una de las maneras más fáciles y rentables de reducir rápidamente las emisiones es aumentar la eficiencia energética, por ejemplo, mejorando los sistemas de calefacción y refrigeración de los hogares, instalando aislamiento de edificios, mejorando los procesos industriales y aumentando la eficiencia del combustible de los vehículos.
Aumentar el uso de electricidad renovable -del viento, la luz solar, la biomasa y las fuentes geotérmicas- y proporcionar opciones de transporte de bajas emisiones también son soluciones que ya son asequibles y cuyos costos disminuirán aún más a medida que se implementen más ampliamente (Cleetus, 2010).
como capital natural que soporta el desarrollo del territorio (Ministerio de Ambiente y desarrollo sostenible Colombia, 2014).
Al existir negocios de este tipo, se generan a su vez los productos verdes. En Colombia se cuenta con el sello ambiental Colombiano para certificar estos bienes, puesto que generan menos impacto ambiental, ya que han modificado sus procesos productivos siendo ahora tecnificados y sustentables, sus diseños, empaques, y prácticas de distribución también se modifican para contribuir a un desarrollo sostenible. Entre las principales características de los productos verdes está la producción orgánica, bajo consumo de agua, envase reducido, comercio justo, eficiencia energética, material reciclable, componentes no tóxicos y biodegradables, entre otras (Ministerio de Ambiente y desarrollo sostenible Colombia, 2014).
Identificar las cualidades que caracterizan a un consumidor verde para comprender posteriormente sus criterios de compra, es de suma importancia. Balderjahn define al consumidor ecológico como “una persona consciente de los costes externos generados por la producción, distribución, uso y desecho de productos, que evalúa negativamente tales costes externos y que intenta minimizarlos a través de sus propias elecciones”. Los consumidores verdes no solo son aquellos que deben invertir dinero para conseguir o pagar por un bien o servicio, también aquellos que ahorran recursos en su vida diaria, apoyan campañas ecológicas, o que prefiere usar un servicio ecológico, como el uso de bicicleta, compartir auto, entre otras acciones (Balderjahn, 1986).
ignorancia y por ende poca participación ciudadana ante los procesos, para fortalecer estas estrategias”. (p.1)
5. Objetivo de la investigación
5. 1 General
Caracterizar las metodologías existentes para la creación de productos y servicios verdes que suplan las necesidades de los consumidores ecológicos.
5. 2 Específicos
1. Identificar las prácticas realizadas por las empresas para gestionar los asuntos medioambientales.
2. Analizar las metodologías para la creación de productos y servicios verdes. 3. Identificar criterios de compra por parte del consumidor ecológico.
4. Analizar la correspondencia que existe entre las metodologías y el perfil de consumidor ecológico.
6. Metodología
La metodología propuesta comprende las siguientes etapas para alcanzar los objetivos propuestos anteriormente.
El alcance de la investigación es exploratorio, debido a que el objetivo principal de la investigación es examinar el tema de productos y negocios verdes, identificando las metodologías existentes para la creación de productos y servicios verdes que suplan las necesidades de los consumidores ecológicos. Ha sido un tema muy poco estudiado y por ende hay muchas dudas que no se han abordado antes. Al ser exploratoria, se dará a conocer temas desconocidos para muchas personas, y de esta forma abordar nuevos problemas. Este alcance abordará el tema desde lo general a lo específico, partiendo desde la definición general de productos y negocios verdes, y ejemplificando de forma específica estos conceptos en un contexto geográfico que será la ciudad de Ibagué.
El diseño de la investigación será no experimental y por ende no conclusivo, ya que lo que buscará principalmente es comprender la realidad del tema en un contexto específico, y su evolución para aterrizarlos a una realidad concreta como lo es la ciudad de Ibagué. Simplemente se hará una observación de fenómenos en su contexto natural, y a su vez será transversal exploratorio, ya que es una investigación de tipo cualitativa y como tal no sigue una serie de tiempo lineal, por lo tanto se describirá y analizará la incidencia de las variables estudiadas a partir de un periodo especifico y concreto de tiempo, en el cual se ha evidenciado una evolución histórica de los productos verdes hasta la fecha actual.
Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente "INDERENA". (Minambiente Colombia, 2018)
En este diseño de investigación no se establecerán hipótesis, se formularán conjeturas iniciales y se irá desarrollando la temática a través de las definiciones y aportes de los autores y fuentes secundarias que se encuentren. No se usarán instrumentos para la recolección de datos, puesto que la fuente de información es secundaria, y no se requerirá.
6.1. Procedimiento
Se hará una descripción de las fases que permitirán alcanzar los objetivos específicos, y detallar las actividades organizadas para cada fase.
6. 1.1 Fases
6.1.1.1 Identificar las prácticas realizadas por las empresas para gestionar los asuntos medioambientales
6.1.1.1.1 Selección aleatoria de 5 empresas productoras de bienes de consumo masivo para ser analizadas
6.1.1.1.2 Identificar prácticas de responsabilidad ambiental empresarial, en el ámbito ambiental para conocer más en detalle las prácticas realizadas para gestionar el impacto ambiental que realiza cada empresa.
Se ingresará a los portales web de las empresas seleccionadas, y se extraerá información de los boletines de sustentabilidad de cada una para proceder a determinar el nivel de compromiso ambiental, por medio de las certificaciones adquiridas, aportes empresariales a la sostenibilidad, lanzamiento de nuevos productos considerados como productos verdes, tecnologías usadas en sus procesos, logística en su cadena de valor, entre otras. Específicamente la atención girará en torno de la sección de responsabilidad y compromiso medioambiental de cada firma seleccionada. También se tendrá en cuenta artículos de prensa que ahonden en temas sostenibles y responsables.
6.1.1.1.3 Categorizar las prácticas realizadas
De acuerdo a la segunda columna de la tabla anterior denominada cómo lo hacen, se identificarán los recursos o medios que son protegidos o conservados por las diferentes empresas analizadas.
6.1.1.2 Analizar las metodologías para la creación de productos y servicios verdes.
6.1.1.2.1 Se caracterizarán las siguientes metodologías para la creación de productos y servicios.
Implementación de Sistemas de Gestión Ambiental (SGA) Producción más limpia
Políticas negocios verdes en Colombia
6.1.1.2.2 Generar cuadro comparativo de las metodologías. Se realizará en función de sus variables y características etc.
Se elaborará un cuadro definiendo estas metodologías.
Metodología Definición Variables
Se busca comprender como funcionan estas metodologías y que las caracterizan, para generar comparativas entre ellas.
6.1.1.3 Identificar criterios de compra por parte del consumidor verde. Se definirá el término consumidor y negocio verde, y seguidamente se investigará más en profundidad acerca del tema.
6.1.1.3.1 Investigar criterios de compra de otros autores: hacer una revisión teórica de los principales criterios de compra determinados por distintos autores.
6.1.1.3.2 Realizar entrevistas a 5 dueños de negocios y a 15 personas con conciencia verde y ecológica de la ciudad de Ibagué.
6.1.1.3.3 Informe final concluyendo acerca de las similitudes y diferencias entre los autores y las personas entrevistadas
Realizar un análisis comparativo entre la percepción de los dueños de los negocios verdes y los consumidores verdes.
6.1.1.4 Analizar la correspondencia que existe entre las metodologías y el consumidor verde.
6.1.1.4.1 Elaboración de informe final
6.2 Cronograma de actividades
1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4
1 A B C 2 A B C D 3 A B C D 4 B Noviembre SEMANAS N°
Conclusiones (semejanzas - Diferencias)
Analizar la correspondencia que existe entre las metodologías y el consumidor verde
Septiembre Octubre
Diseño de ciclo de vida del producto Identificación del enfoque de la investigación Identificación del alcance de la investigación Identificación del diseño de la investigación
Procedimiento
Identificar las prácticas realizadas por las empresas para gestionar los asuntos medioambientales
ACTIVIDAD
Elaboración de un informe final
Mayo Junio Julio Agosto
Implementación de sistemas de gestión ambiental Políticas negocios verdes en Colombia
Identificar criterios de compra por parte del consumidor verde
Investigar criterios de compra según otros autores Realizar entrevistas a los dueños de negocios verdes en la ciudad de Ibagué
Realizar entrevistas a personas con conciencia verde y ecológica
Seleccionar aleatoriamente empresas para ser analizadas
Identificar prácticas de responsabilidad social empresarial, en el ámbito ambiental
Categorizar las prácticas realizadas: de acuerdo al recurso o al medio que cuidan o protegen
Analizar las metodologías para la creación de productos y servicios verdes
7. Análisis de resultados - Categorización de las prácticas
realizadas
Para seleccionar las organizaciones se tomaron en cuenta ciertos ranking ambientales como el anuario de sostenibilidad 2018 realizado por la firma suiza RobecoSAM, Global 100 Most Sustainable Corporations in the World (MSC), por Corporate Knights. RobecoSAM es una compañía de inversión internacional con un enfoque específico en inversiones de sostenibilidad. La compañía tiene su sede en Zurich, Suiza y considera los criterios económicos, ambientales y sociales en sus estrategias de inversión. Por otra parte, MSC es una clasificación de las corporaciones más sostenibles del mundo. La lista es compilada por Corporate Knights (CK), firma de asesoría de inversiones y medios con sede en Toronto. Cada año, la última versión del índice se anuncia en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Para la selección de las empresas también se tuvo en cuenta artículos de prensa en los cuales se evidenciaban las actividades de las empresas en temas ambientales y responsables, y también los reconocimientos y premios que se les otorgaban a las organizaciones que desempeñaban mejores prácticas empresariales.
Se seleccionó el sector económico de bienes debido a que la tendencia verde abarca una amplia gama de productos especialmente de consumo masivo, desde alimentos frescos y procesados orgánicos y/o naturales; productos para el hogar y el aseo; ollas; electrodomésticos de mayor eficiencia; muebles a partir de materiales reciclables; productos para la jardinería, entre otros. En Colombia, los sistemas de producción y consumo están dando sus primeros pasos. Se trata de una tendencia imparable en el mercado mundial que busca productos con menos o cero contenido de químicos, y materiales más sostenibles que ofrecen mayor seguridad a sus usuarios y, al final, también a la sociedad (Portafolio, 2010).
comprometida con el cuidado del medioambiente, el uso racional y eficiente de los recursos naturales y la construcción de una cultura ambiental corporativa.
El éxito del proyecto de Normatividad Sostenible se debe al cumplimiento de la normatividad ambiental, siguiendo los lineamientos de la IFC (International Finance Corporation) en sus guías de buenas prácticas ambientales específicas para el sector lácteo. Además, la empresa de productos lácteos Alquería apoya proyectos y actividades encaminados al cuidado del medioambiente. (Revista Diners , 2014)
Por otro lado se seleccionó al Grupo Empresarial Colombina ya que se ubicó de sexto en el ranking de las mejores prácticas de sostenibilidad en el mundo, según el anuario de sostenibilidad 2018 realizado por la firma suiza RobecoSAM. De esta manera, la compañía se destacó en este aspecto por quinto año consecutivo, gracias a su desempeño social, ambiental y económico. En materia ambiental y económica, la compañía sobresale por el máximo puntaje obtenido en la variable ambiental y el puntaje logrado en riesgos relacionados con el recurso hídrico.
Esta firma logró cumplir con los puntajes exigidos por el informe de RobecoSAM, consultora especializada en temas de sostenibilidad empresarial, que en su edición de 2018 revisó 149.469 documentos de las compañías que fueron evaluadas. Esto se materializó en una revisión de 2,2 millones de datos relacionados con sostenibilidad, medio ambiente y aportes sociales de estas firmas (La República , 2018).
Seguidamente otra organización que también recibió distinción en el informe de RobercoSAM fue el Grupo Nutresa anteriormente Grupo Nacional de Chocolates S.A (La República , 2018). El Desarrollo Sostenible es su marco de gestión, y en este sentido está comprometido a contribuir al desarrollo de un modelo económico que vaya de la mano con el desarrollo social, que genere beneficios para todos sus grupos relacionados y esté en equilibrio con el medio ambiente.