A TRAVÉS DEL DIBUJO. FERRER FORÉS, Jaime J.

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Texto completo

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X Congreso Internacional Expresión Gráfica aplicada a la Edificación

Graphic Expression applied to Building International Conference

APEGA 2010

A TRAVÉS DEL DIBUJO

FERRER FORÉS, Jaime J.

Departamento de Proyectos Arquitectónicos, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, Universidad Politècnica de Catalunya

Barcelona, España e-mail: jaime.jose.ferrer@upc.edu

Resumen

Un dibujo autobiográfico muestra al maestro danés Jørn Utzon que moja la pluma en el tintero de su cabeza abierta. El dibujo presenta al arquitecto que dibuja y construye con la tinta de la razón una decisión intelectual. Este dibujo autobiográfico, que condensa el itinerario vital de Utzon, origina esta comunicación que aborda la paciente búsqueda de la arquitectura a través del dibujo. Utzon comparte con Mies que la arquitectura “es siempre la expresión espacial de una decisión intelectual”. El proyecto de arquitectura es un proceso constituido por una concatenación de juicios que fluyen desde la intuición y el conocimiento y culminan, a través del dibujo, con la construcción de una estructura formal. A través de una serie de proyectos del maestro danés, esta comunicación pretende ilustrar este proceso. Como señala Alberto Campo Baeza, “son las manos las que piensan”. De este modo, se traducen las ideas a través del dibujo. Alejandro de la Sota comparte con Utzon los principios de su dibujo autobiográfico: construir ideas que han sido concebidas con la cabeza. Así, para Sota, el dibujo es un “problema mental para realizar con la mano”. Al igual que Utzon, Sota se ayuda de diagramas para explicar las ideas generadoras del proyecto. La arquitectura constituye una actividad mental y con la ayuda de estos diagramas se produce un dibujo que contiene la idea de cada proyecto. Alejandro de la Sota afirma: “se quiere insistir una vez mas que no hay obra sin idea, y que idea y obra son simultáneas”.

Palabras clave: Dibujo, Idea, Proyecto, Utzon.

Abstract

Through drawing

An autobiographical sketch shows the Danish master Jørn Utzon who dips his pencil into the inkwell of his open head. The drawing shows the architect who draws and builds, with the ink of the reason, an intellectual decision. This autobiographical sketch, that condenses Utzon’s trajectory, opens this communication that addresses the patient pursuit of architecture through drawing. Utzon shares with Mies that “architecture provided the spatial expression of an intellectual decision.” The architectural project is a process consisting of a concatenation of judgments that flow from the intuition and knowledge and end, through drawing, with the construction of a formal structure. Through a series of projects of the Danish master, this paper aims to illustrate this process. As has been noted by Alberto Campo Baeza, "the hands think,” the hands translate ideas through drawing. Alejandro de la Sota shares with Utzon the principles of his autobiographical sketch: building ideas that have been conceived with the head. Sota condenses: drawing is a "mental problem to do with the hand." As Utzon, Sota realized diagrams to explain the generation of project ideas. The architecture is a mental activity and with the help of these diagrams there is a drawing that contains the idea of each project. Alejandro de la Sota says: "We want to stress once again that there is no work no idea and that idea and work are simultaneous."

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1. Utzon a través del dibujo

Discípulo de los grandes maestros escandinavos, la obra rigurosa y poética de Jørn Utzon (Copenhague, 1918 - Copenhague, 2008), surge invariablemente a través del dibujo a partir de una rigurosa reelaboración personal. Desde sus inicios, su obra concilia los preceptos universales de la modernidad con la tradición vernácula e histórica, donde supo reconciliar la técnica moderna con la poesía primitiva de las formas tradicionales.

Hijo de un ingeniero naval, estudió en la Escuela de Arquitectura de la Real Academia de Bellas Artes de Copenhague, titulándose en 1942 y formándose con Steen Eiler Rasmussen y Kay Fisker. Trabajó brevemente con Alvar Aalto en Helsinki y estudió el empirismo nórdico en la obra de Erik Gunnar Asplund. A través del viaje que realiza a Marruecos, Utzon descubrió la construcción esencial vernácula, los vastos horizontes y la sabiduría elemental de la arquitectura primitiva. Posteriormente, en su viaje a los Estados Unidos y a México donde visita a Mies van der Rohe y a Frank Lloyd Wright, y donde conoce de primera mano las plataformas construidas por los mayas para levantar sus templos en la selva de la península de Yucatán, en Uxmal o Chichén Itzá.

El legado innovador de Jørn Utzon cuenta con innumerables hallazgos constructivos y formales en una arquitectura lírica y singular que reivindica la construcción, la honestidad material y la integración en el paisaje. A través de los numerosos croquis que realiza, el maestro danés condensa una intensa obra donde confluye la audacia estructural, la síntesis formal y la excelencia funcional y paisajística en una arquitectura que reconcilia tradición e innovación.

2. La representación de un proyecto singular

La intuición creativa del maestro danés ha forjado una obra singular que, nutrida por el lugar, la materia y la memoria, construye recordando los paisajes navales de su infancia en los astilleros de Aalborg y Helsingør. En la propuesta para el concurso del pabellón Langelinie en Copenhague, 1953, que debe acomodar un conjunto de restaurantes y áreas de entretenimiento en una franja que circunda los baluartes defensivos de la ciudad portuaria, Utzon concibe sobre un núcleo central y hueco, de servicios y de comunicaciones, la sucesión de los diez niveles circulares que disminuyen progresivamente y evocan la alternancia de plantas cuadradas y circulares en voladizo en torno al núcleo central de la torre construida por Wright para los laboratorios de Jonson & Son en Wisconsin, visitada por Utzon durante su construcción en 1949. Mientras la torre de Wisconsin se genera por la superposición de la alternancia entre los forjados circulares y cuadrados que permiten la relación entre los niveles, el pabellón Langelinie surge de la variación de forjados circulares de distintas dimensiones que genera la sucesión decreciente del perfil de pagoda propuesto, que se integra en la silueta de la ciudad y se convierte en el icono de la prosperidad de los años cincuenta.

Fig. 1. Jørn Utzon: Pabellón Langelinie, Copenhague, 1953

Los dibujos del concurso muestran la inserción del pabellón en el ámbito portuario. En el exterior, el dibujo representa la imagen marítima de la propuesta donde las velas de las embarcaciones, que

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convocan las ráfagas de viento, se suceden a la navegación azarosa y evasiva, contraponiéndose al volumen emergente y varado en la inercia del suelo. (Fig. 1)

En el interior, la disposición radiante y gradual del mobiliario permite capturar desde el interior el extenso horizonte geográfico del entorno. La variabilidad y la extensión del programa en los distintos niveles proporciona, sobre los diez niveles superpuestos que configuran la pagoda cristalina, diferentes ámbitos que tienen en la sucesión continua y en los niveles sobrepuestos, la alternancia de los forjados que sirven de apoyo a las escaleras, cruzando las galerías a doble altura de las estancias.

Fig. 2. Jørn Utzon: Sección y planta tipo del pabellón Langelinie, Copenhague, 1953

A través del minucioso dibujo donde se representa la vida en el interior del pabellón, una sucesión de niveles desciende cadenciosamente y configura, sobre el perfil apuntado de los forjados, los ámbitos del restaurante, caracterizados por la continuidad visual sobre el ámbito geográfico. Los límites de los forjados apuntados se subrayan con el pretil continuo en el que se dispone una jardinera continua que genera un ámbito de distanciamiento de la fachada. (Fig. 2)

Fig. 3. Jørn Utzon: Perspectiva interior en el pabellón Langelinie, Copenhague, 1953

El dibujo del paisaje con el sol encarnado en el horizonte caracteriza los croquis del proyecto. Integrándose a la luz natural de la atmósfera del puerto, el encendido gradual y solemne de la torre incorpórea se sucede al pabellón incandescente como objeto difusor y generador de la fuente de luz artificial durante la noche. (Fig. 3)

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3. La representación de un paisaje doméstico

El modo de habitar y lo cotidiano se reflejan en el proyecto para el conjunto de viviendas en Skane, 1953, donde en los distintos modelos propuestos se ilustra la vida desarrollada en el marco de la identidad familiar y del bienestar social. Así describe Utzon, “so this illustrates the most important thing of all, which is that you are able to imagine a life lived by people before you being to design a house”. En las plantas de las viviendas planteadas y en la perspectiva axonométrica se representa la vida de cada familia en un ámbito del medio continuo de 20 x 20 m cercado por un muro de 3 metros de alto en el que se acondiciona un fragmento de la naturaleza para ser habitado. Protegido de los vientos dominantes, la privacidad de la vida doméstica se desarrolla en la singularidad de los elementos representados en el jardín donde la vida en la naturaleza y las actividades manuales complementan el lema del proyecto “private life” que el propio Utzon subraya: “ante todo es necesario vivir”.

Fig. 4. Jørn Utzon: Proyecto para un conjunto de viviendas económicas en Skane, Suecia, 1953

El área de juegos caracterizada por los troncos secos de árboles, la estancia al aire libre abrigada en la masa de vegetación y el cobertizo, que aloja la construcción de una embarcación y la reparación de un viejo motor desvencijado, representan la vida cotidiana en el medio familiar protegido. (Fig. 4) En el modelo propuesto, síntesis de las granjas tradicionales danesas y de las ancestrales unidades residenciales orientales, tiene la referencia a una arquitectura tradicional y vernácula como modelo a una propuesta que acomoda el concepto nórdico de bienestar social. Los prototipos representados describen la utilización del modelo concebido para salvaguardar la identidad familiar y materializar la constante evolución del programa doméstico contraponiéndose a los tipos preconcebidos desarrollados en las promociones de viviendas sociales. El modelo inicial se establece en torno a dos crujías de 4,5 m que abarcan el patio y que determinan los elementos fijos de la propuesta junto con el acceso, el núcleo de servicios, el hogar y el ámbito de la cocina. La cerca que subraya el límite de las unidades se interrumpe, y el muro quebrado permite generar el área de aparcamiento que media entre el área común de acceso y el ámbito privado del patio.

El proyecto concilia la individualidad del modo de habitar de cada familia con la uniformidad establecida en el conjunto de las unidades. Cercado por un muro que abriga las actividades representadas, la casa que gravita hacia el interior del recinto acotado y protegido desarrolla distintos modelos para atender a la diversificación social en el interior de los muros que subrayan el límite de las unidades.

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4. La representación de la Ópera de Sydney

Complementario a la cerca como elemento de delimitación espacial, la plataforma constituye un mecanismo para fundar un lugar: preparar un suelo para establecer la construcción sobre un plano horizontal. De su viaje a México, Utzon regresa con una gran fascinación por las plataformas que visita en la península de Yucatán, “un formidable concepto arquitectónico”. Las plataformas construidas por los mayas se convierten en una de las experiencias arquitectónicas más importantes de su vida.

La plataforma caracteriza la esencia de su exploración arquitectónica y el objeto de su investigación sobre las plataformas de la Antigüedad. En los croquis que acompañan al artículo, Utzon muestra la elementalidad de la casa tradicional japonesa donde dibuja la cubierta suspendida sobre el pavimento, sin incluir ni la estructura portante ni las paredes. Para Utzon, el suelo de la casa japonesa es “una delicada plataforma a modo de puente”, un podio tectónico que establece una plataforma horizontal flotante. Mientras, en el croquis del templo oriental, la cubierta tectónica gravita sobre un podio estereotómico, un plano horizontal tallado en el terreno donde se establece la construcción.

Fig. 5. Jørn Utzon: Croquis del artículo “Plataformas y mesetas: ideas de un arquitecto danés”, 1962

En el croquis de unas nubes sobre el paisaje, Utzon subraya la línea del horizonte y, sobre ella, una formación de nubes que las percibe como si estuvieran suspendidas sobre el horizonte. Este dibujo condensa la esencia lírica de su trayectoria. Para Utzon, “el juego entre la cubierta y la plataforma produce un efecto mágico.” (Fig. 5)

Con la ambición de integrar la arquitectura en el medio, Utzon explora el potencial plástico de la plataforma a lo largo de toda su carrera y culmina con la plataforma masiva que desarrolla en su obra maestra, la Ópera de Sydney, 1956-1973. En 1957, a los 38 años, Utzon vence el concurso internacional para la construcción de la Ópera de Sidney. Frente a las 232 propuestas presentadas, el proyecto de Utzon presenta un monumental edificio donde combina la tradición de las plataformas masivas con la abstracción formal de las cáscaras que cubren los auditorios y cuya admirable inserción en el entorno del Puerto de Sidney, se consigue a través de la articulación de escalas y la rigurosa construcción.

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El croquis inicial de la Ópera de Sydney lo describe Keld Helmer-Petersen: “el primer croquis para la Ópera de Sydney fue realizado a carboncillo en un gran formato y presenta una serie de formas naturales intensamente curvas que irradian hacia todas las direcciones; juncos o hiedras, una mata que parece crecer, que se despliega sobre el papel con energía y que se mantiene en su sitio gracias a una amplia línea horizontal. Los tensos arcos de hormigón del proyecto concluido presentan exactamente el mismo movimiento.” (Fig. 6)

La propuesta de Utzon, que abarca la totalidad de la península, se desarrolla sobre una extensa plataforma que contiene todas las funciones y sobre la que se modelan los graderíos de las dos salas de conciertos que se sitúan uno junto a otro. En 1959, se inicia la construcción de la plataforma y la escalinata principal de acceso donde se conduce progresivamente al público hacia los auditorios. El ascenso solemne a través de la escalinata produce una expectativa al espectador que culmina con la visión panorámica sobre la plataforma y el acceso a los auditorios bajo las cáscaras. (Fig. 7)

Fig. 7. Jørn Utzon: Croquis inicial de la Ópera de Sydney, 1957

El carácter masivo de la plataforma subraya el valor iconográfico de la cubierta ingrávida. El desafío de la racionalización de la construcción de las cáscaras se desarrolla a partir del modelo esférico donde reconcilia la razón tectónica con la expresión plástica. Se abandonan, tras años de estudio, los esquemas preliminares parabólicos, circulares y elípticos que trataban de aproximarse al perfil de las cáscaras propuestas en el concurso y se conciben desde una geometría muy simple, a partir de fragmentos de la misma esfera. En el artículo titulado “La importancia de los arquitectos”, Utzon describe la lenta y paciente búsqueda del proyecto arquitectónico a través del dibujo: “el trabajo creativo del arquitecto es de una naturaleza tan complicada que para obtener resultados satisfactorios son necesarios un enorme número de dibujos y maquetas. La mayor parte de este trabajo puede parecer inútil. En el proceso de depuración y entrelazado de las distintas partes y funciones de un edificio se suele trabajar con tantas alternativas -a fin de encontrar la idónea- que hasta el noventa por ciento del trabajo puede ser desechado. En vez de quejarse de este derroche, hay que compararlo con la derrochadora abundancia de la naturaleza. Le Corbusier lo expresó en estos consoladores términos: ‘El trabajo del arquitecto nunca se pierde; el trabajo realizado en cada obra contiene algo útil para la siguiente’.”

El conjunto de la secciones muestran el esplendor de las formas generadas por la lógica estructural y la precisión geométrica. Ove Arup y Utzon compendian en una tabla las doce etapas planteadas en el proceso constructivo de la cubierta, desde la propuesta del concurso hasta la solución final del modelo esférico. En el estudio de Utzon, donde colabora Rafael Moneo, determinan la proyección de las cáscaras en la esfera teórica. Se trata de encontrar las coordenadas geométricas que permitan colocar cada uno de los triángulos en el lugar de la esfera teórica. Sobre la esfera se identifican la posición de aquellos triángulos capaces de asimilar el perfil propuesto por las figuras de Utzon. Así, la estructura se compone de elementos prefabricados de hormigón deducidos de la esfera.

En la Ópera de Sidney, la cubierta tiene una importancia crucial, de hecho para Utzon “la cubierta conforma una quinta fachada que es tan importante como el resto de ellas”. La cubierta es una pieza fundamental del proyecto, se convierte en la fachada e imagen principal del edificio. Tras un largo proceso de desencuentros, Utzon fue obligado a abandonar, en 1966, la construcción del edificio que ha llegado a ser el símbolo de la ciudad de Sidney y el icono de Australia.

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5. La exploración formal y el dibujo

El talento poético de sus dibujos describe los proyectos no construidos en la década de los sesenta donde conjuga la vocación topográfica con la audacia estructural que caracteriza la trayectoria de Utzon. Tras el proyecto de la Ópera de Sidney, Utzon continúa explorando y ampliando su vocabulario formal con originales propuestas en numerosos concursos, la mayoría de los cuales no se desarrollarán. Estas propuestas exploran el contraste entre las cubiertas leves suspendidas sobre plataformas masivas firmemente ancladas en el terreno.

Fig. 8. Jørn Utzon: Croquis del proyecto de la Exposición Universal en Copenhague, Dinamarca, 1959.

En el proyecto para el concurso de la Exposición Universal en Copenhague, 1959, Utzon alude a la descripción del Monte Albán que visita en su viaje a México: “desde arriba no se ve otra cosa que el cielo y las nubes que pasan: un nuevo planeta”. El ámbito central de la exposición confluye hacia un amplio mirador que, asomado al puerto, establece la única relación con el horizonte despojado del paisaje de Amager. En el croquis que presenta al concurso, Utzon compendia la idea central del proyecto: un recinto que se extiende entre los flancos aterrazados y que tiene en la presencia continúa del mar el telón de fondo. (Fig. 8)

Fig. 9. Jørn Utzon: Croquis del para la ordenación de Frederiksberg, Copenhague, Dinamarca, 1959.

La exploración formal que desarrolla en torno a las plataformas se amplía en proyectos a escala urbana. Con el lema “Manhattan”, la propuesta para la ordenación de Frederiksberg, Dinamarca, 1959, desarrolla una serie de torres sobre el paisaje de los lagos que circundan el centro urbano en “una composición abstracta emplazada en un paisaje de ensueño” según Arne Jacobsen, miembro del jurado. En un croquis abstracto, Utzon levanta sobre el perfil quebrado del basamento continuo una sucesión de torres que tiene en la secuencia volumétrica sobre el lago Sct. Jørgens Sø el rasgo más significativo en la silueta de la ciudad. La serie construye el orden de las unidades en la diversidad de las configuraciones que adoptan las torres compuestas por un conjunto de cuerpos deslizantes de alturas distintas. (Fig. 9)

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Con el proyecto no construido para la casa del arquitecto en Bayview, Sidney, 1963-1965, una construcción de recintos y cubiertas leves que yacen suspendidas sobre una plataforma tallada en el terreno, Utzon condensa, como preámbulo de la tercera etapa de su producción, los hallazgos constructivos derivados de la Ópera de Sidney que alcanzan con de la denominada arquitectura aditiva, la síntesis de modulación y estandarización. Para Utzon, el problema es “controlar la impermeabilización, los requisitos estructurales y el aislamiento térmico de un elemento fabricado en serie que al combinarse puede dar lugar a distintas formas de cubierta.” Sin embargo, tras ser apartado de la construcción de la Ópera de Sidney, la casa no se construirá. (Fig. 10)

Fig. 10. Jørn Utzon: Croquis de la casa en un montaña, 1960.

6. La representación de la construcción

En los croquis preliminares de la iglesia de Bagsværd, 1968-1976, una formación excepcional de cúmulos, apreciados en las playas de Hawai, determinan el carácter evanescente y luminoso de la capilla que tiene en la significación de la cruz la orientación de lo inconmensurable. Sobre el extenso horizonte se suceden los límites geográficos del plano de la tierra y del océano. La asamblea constituida en primer término se extiende en la materia del mundo, en un centro de luz atenuada donde lo inferior se proyecta hacia lo alto, donde el viento del atardecer, despierta en la luz. El dibujo compone sus contornos y los extiende en el límite, desde la evocación en los que la asamblea toma forma.

Fig. 11. Jørn Utzon: Croquis preliminares de la iglesia de Bagsvæd, 1968-1976.

Los volátiles cúmulos ondulantes envuelven la asamblea constituida sobre la tierra, mientras, en el segundo dibujo, la cruz, ante el horizonte, orienta su alcance. La cruz, en el punto de fuga, y la estructura de nubes, apoyada en un entramado de resistencias, tienen en el foco de la asamblea la

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identificación del signo. La trayectoria generada por las nubes tornadizas se transforma en una sucesión de cáscaras que abarcan lo inconmensurable. Entre la sucesión rítmica de cúmulos se abre paso una secuencia de rayos solares que determina el paisaje ambiental. Fulguración, presencia y memoria se extienden en la capilla de Bagsværd, donde se concibe la silenciosa eternidad bajo los círculos concéntricos. (Fig. 11)

La vigorosa cubierta de la capilla, generada por una sucesión de cilindros que ensaya en los auditorios de la Ópera de Sydney, cubre una luz de 17,35 m, cuyo modelado plástico realizado con hormigón proyectado de 8 a 10 cm de grosor asciende cadenciosamente. El ámbito de la capilla se convierte en una cámara activa que participa de las variaciones lumínicas del exterior. La claridad se manifiesta sobre la superficie plástica de las cáscaras y acentúa el carácter envolvente de la capilla. Las inflexiones de las cáscaras y las marcadas texturas del encofrado convocan una vibración densa y material subrayada por la ocultación en el doblez de la cáscara de la fuente de luz. (Fig. 12)

Fig. 12. Jørn Utzon: Croquis preliminares de la iglesia de Bagsvaed, 1968-1976.

La industrialización de los materiales utilizados y la prefabricación de los elementos estructurales se contraponen a la construcción de las cáscaras de hormigón in situ determinadas por el desarrollo del vigoroso encofrado de madera y por el hormigón proyectado.

La galería perimetral que circunda el centro parroquial y la capilla se convierte en el contrafuerte que sirve funcional y estructuralmente al conjunto. De este modo las cáscaras se apoyan en los pilares prefabricados de 4,5 o 7,56 m que forman el conjunto de la estructura o bien en los flancos de la capilla, donde se alcanzan los 15 m y se recurre a unir dos unidades para formar una estructura continua. Transversalmente, los pilares se articulan a través de una serie variable de vigas que rigidizan la estructura frente al empuje horizontal de las cáscaras y pautan con las diferentes dimensiones, la secuencia de la galería interior caracterizada por la iluminación cenital y la cubierta inmaterial.

El recorrido itinerante de los fieles, desde el antepatio delimitado por la capilla anexa y la retícula rigurosa de 2,2 m que pauta la estructura, descentra la posición del altar y del ingreso. La asamblea litúrgica y el conjunto de dependencias parroquiales se inscriben en un rectángulo de 22 x 79,2 m caracterizado por el conjunto de patios sustraídos al prisma y los ámbitos de circulación iluminados cenitalmente que gravitan sobre el flanco norte, junto a la arteria urbana.

En el interior, los cerramientos de madera se superponen al marco estructural, sin alterar el orden constructivo principal, de cuya materialidad el hormigón monolítico se convierte en el primordial. La unidad material se manifiesta en la iglesia de Grundtvig de P.V. Jensen-Klint donde el ladrillo se convierte en el único material tanto del interior como del exterior. En Bagsværd el hormigón como material unitario y el sistema de prefabricación se presenta en una serie de perspectivas axonométricas.

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7. Conclusión: A través del dibujo

En los croquis de los proyectos analizados de Jørn Utzon se ilustran los temas centrales de la creación arquitectónica: las formas consistentes que se expresan a través del dibujo y que traducen las ideas centrales capaces de permanecer. Con su fascinación por la experimentación constructiva y el talento plástico, Utzon construye un universo formal de extraordinario lirismo donde confluyen los fundamentos universales de la modernidad con la tradición vernácula e histórica.

Un dibujo autobiográfico muestra al maestro danés Jørn Utzon que moja la pluma en el tintero de su cabeza abierta. El dibujo presenta al arquitecto que dibuja y construye con la tinta de la razón una decisión intelectual. Este dibujo autobiográfico, que condensa el itinerario vital de Utzon, origina esta comunicación que aborda la paciente búsqueda de la arquitectura a través del dibujo.

Fig. 13. Jørn Utzon: Croquis autobiográfico.

El contraste entre los croquis preliminares con los que se generaron estos proyectos y los dibujos a línea fina facilita la comprensión del proyecto. La precisión de las perspectivas axonométricas y las secciones habitadas ayudan a entender cómo se acomoda la vida en su interior. Despojados de todo detalle, los croquis preliminares con los que se generaron estos proyectos dibujan un universo poético y arcaico forjado sobre dos certezas esenciales: la construcción y el paisaje. La tensión y expresividad en el dibujo de los croquis realizados con un lápiz blando facilitan la transmisión de la idea central del proyecto y desvelan lo que el maestro trata de transmitir.

8. Citas y Referencias bibliográficas

[1] UTZON, Jørn: The importance of architects, en Denys Lasdun: Architecture in an age of skepticism, Londres, Heinemann, 1984.

[2] UTZON, Jørn: Platforms and Plateaus: ideas of a Danish architect, Zodiac, núm. 10, 1962. [3] DREW, Philip: Sydney Opera House, London, Phaidon Press, Architecture in detail, 1995. [4] FERRER FORES, Jaime J.: Jørn Utzon. Obras y proyectos, Barcelona, Gustavo Gili, 2006.

[5] FRAMPTON, Kenneth: Estudios sobre Cultura tectónica. Poéticas de la construcción en la arquitectura de los siglos XIX y XX, Madrid, Akal, 1999.

[6] FROMONOT, Françoise: Jørn Utzon: architetto della Sydney Opera House, Milano, Electa, Documenti di architettura, 110, 1998.

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