Las Materias de La Gran Obra Alquímica

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LAS MATERIAS DE LA GRAN OBRA ALQUÍMICA

A lo largo de los tiempos se ha escrito mucho sobre las materias usadas en la Gran Obra. De acuerdo con lo que nosotros hemos leído en los distintos tratados de los grandes Maestros clásicos y contemporáneos en cada vía alquímica es usada una materia especifica.

Hay artistas que afirman que la materia de la Gran Obra es única y universal sin especificar de que materia se trata, ni dar, al menos, un pequeño indicio que permita a los investigadores del Arte reconocer la mencionada materia. Por eso, estas afirmaciones nos parecen turbias.

La lectura de los textos alquímicos de los grandes Maestros escritos en lenguaje simbólico se presta a diversos tipos de interpretación de acuerdo con los conocimientos de quienes lo hacen, lo que, desgraciadamente, en algunos casos, no siempre corresponden a lo que esos maestros quisieran expresar en sus escritos.

Algunos libros de alquimistas bien conocidos, por el contrario, fueron escritos en lenguaje claro para la época y, solo por desconocimiento de los más elementales principios por los que se rigen las distintas obras alquímicas escritas en aquel tiempo explican que se pueda cometer errores tan groseros de interpretación.

Quienes leen esa interpretación y no tuvieren los conocimientos necesarios para avaluarla, como el caso de los principiantes que comienzan a dar los primeros pasos en el estudio de la alquimia, inevitablemente se quedan con una idea errada de cuales son las materias usadas en las distintas obras alquímicas así como del modus operandi.

No solamente nos referimos a las materias que, por si solo, son una parte muy importante en una obra alquímica, sino también en lo que respecta a las vías que realizaron los alquimistas más conocidos.

No estamos en los siglos XVII o XVIII, cuando escribir libros sobre alquimia estaba de moda, y se ocultaban los autores bajo un seudónimo que ninguno conocía. Ejemplo de eso son la gran cantidad de libros escritos en esa época con títulos muy atractivos. Su contenido esta vacío de enseñanza alguna siendo, por esta razón, es dinero tirado por la ventana.

Actualmente, escribir un libro sobre alquimia bajo un seudónimo conocido, implica responsabilidad de su autor, pues un lector esclarecido al comparar lo que lee con las obras originales que ciertamente tendrá, percibirá, fácilmente, cualquier imprecisión. No ocurrirá lo mismo con quienes estén empezando a dar los primeros pasos en el aprendizaje del estudio del Arte y no tendrán dudas en creer, en lo que leen, partiendo del presupuesto que quien escribe un libro sobre alquimia sabe, certeramente, de lo que está hablando.

En otras ocasiones, ciertos autores modernos, que en sus escritos se quedan en unos cuantos presupuestos teóricos, usan textos amputados en su esencia y descripciones dudosas sin fundamentarlas en los textos originales.

Después de esta corta introducción, vamos a mencionar cuales son las principales vías alquímicas practicadas por nuestros Maestros clásicos y contemporáneos como también las materias en ellas empleadas.

Vía seca. La materia de la vía seca es, por excelencia, el antimonio o estibina.

Los antiguos alquimistas, para distinguir el mineral del antimonio metálico, llamaban a este último, régulo. Por esta razón, cuando nos referirámos al antimonio, designamos "su mineral", o sea, la estibina.

Algunos artistas afirman que la vía seca se realiza a partir del vidrio del antimonio.

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no conocen la obra magistral de Basilio Valentín, Le Char Triomphal de l'Antimoine, Retz, París, 1977, podrán hacer semejante afirmación.

El vidrio del antimonio, cuya preparación esta minuciosamente descrita en la pagina 163 de este libro, además de servir para hacer la piedra de fuego, es también utilizado para preparar la tintura de antimonio. La preparación de la piedra de fuego nada tiene que ver, ni de lejos, con la vía seca del antimonio y se trata apenas de un "particular".

Veamos entonces la causa de nuestra discordancia. Del vidrio de este mineral no se extrae el mercurio del antimonio porque el mercurio de este mineral es el régulo marcial estrellado altamente purificado.

La preparación del vidrio de antimonio no es así tan simple como poner el antimonio pulverizado en un crisol, fundirlo y así convertirlo en vidrio.

La preparación del vidrio de antimonio requiere mucha experiencia y no se conseguirá un vidrio canónico a no ser observando y practicando. Y para que no os queden dudas en cuanto a nuestra discordancia, vamos a describir su preparación canónica.

En primer lugar, se reduce la estibina en polvo muy fino y después se pasa por un tamiz de 60 líneas por centímetro. El mineral en polvo muy fino es calcinado con fuego muy fuerte en un recipiente de hierro o barro refractario para extraerle todo el azufre químico. Solo después de esta operación es cuando el óxido es fundido en un crisol con la respectiva tapa, en un horno a gas con fuego muy fuerte.

Después de bien licuado es vaciado por encima de una lámina de cobre o bien por encima de una piedra mármol. Si el vidrio estuviera bien preparado, operación esta que no esta al alcance de cualquiera, él tendrá un color bermejo muy vivo, si se mira a la trasparencia frente a una luz muy fuerte como la luz solar.

Nosotros ya preparamos algunos quilos de este vidrio de antimonio, por eso podemos describir su preparación con conocimiento de causa.

Vidrio de antimonio

El vidrio de antimonio es soluble en espíritu de vinagre con el cual se puede extraer su tintura.

Por eso él no es la materia de la vía seca, pero si la materia para la preparación de la piedra de fuego y, al contrario de lo que algunos artistas afirman, con ella se pueden hacer transmutaciones tal como el Maestro dice en la pagina 237 del mismo libro:

«Teniendo por lo tanto propuesto que del antimonio se puede preparar la piedra del fuego, y habiendo dicho que esta piedra sana no solamente a los hombres sino también a los metales, de algunas molestias particulares.»

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«La tintura de esta piedra de fuego no es universal como la de los filósofos, la cual se prepara de la esencia del sol y menos aún de todas la otras piedras.»

Y para finalizar en la pagina 249:

«En una palabra, esta piedra, como tintura particular, trasmuta todos los metales en oro muy puro y mejor que el de las minas del Perú. Es una medicina para todas las molestias a las cuales el hombre puede estar sujeto...»

Resumiendo. La piedra de fuego es una "piedra" transmutativa resultante de un "particular" hecho por la vía seca y húmeda como la que el Maestro refiere y que no es la vía seca del antimonio.

Por eso, quienes digan que la vía seca del antimonio es hecha de su vidrio, alquímicamente no tienen ninguna consistencia y podrán, incluso, inducir en error a quienes no conocen el Arte.

La vía seca propiamente dicha es hecha con la estibina tal como ella es descrita pormenorizadamente por Eugène Canseliet en su libro L'Alchimie Sur Ses Textes Classiques, Jean-Jacques Pauvert, París, 1972. Pero ¿ quién fue, entonces, Engène Canseliet? Canseliet fue discípulo de Fulcanelli que era el seudónimo del pintor Jean-Julien Champagne.

Jean-Julien Champagne

Las Moradas Filosofales fue escrita por Jean-Julien Champagne con elementos extraídos de los archivos

de Pierre Dujols que además de ser un librero, era un grande alquimista y hasta tenia un discípulo que trabajaba con él en el laboratorio.

Pierre Dujols fue un erudito y el autor de los primeros comentarios hechos al Mutus Liber, bajo el seudónimo Magophon.

El libro Las Moradas Filosofales fue publicado por Eugène Canseliet como discípulo de Fulcanelli. Si Canseliet realizó la vía seca del antimonio como saben los verdaderos artistas y él era discípulo de Fulcanelli para quien trabajaba en el laboratorio, es más que obvio que la vía que su maestro practicó fue también la vía seca. Fulcanelli devoilè, Geeviére Dubois, Editions Dervy, París, 1992.

Además de esta vía, los autores de Las Moradas Filosofales (Champagne y Dujols) describen otras vías en una amalgama tal, que es casi imposible distinguir cuando se refieren a la vía seca o a la vía húmeda. Esto fue motivado porque las descripciones que hicieron no guardan un orden secuencial. Incluso, un artista experto tendrá dificultad en hacer la distinción.

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Hay artistas que dicen que Fulcanelli no se refiere a la vía seca del antimonio ni lo describe, diciendo que él mismo lo afirma.

Es verdad que Fulcanelli dijo que el sujeto de la obra no es el antimonio "vulgar". Efectivamente la materia no es el antimonio vulgar pero si un antimonio canónico como más adelante veremos.

Veamos entonces la descripción pormenorizada que Fulcanelli hace del sujeto mineral de la vía seca en

Las Moradas Filosofales, Plaza & Janes, S.A. editores, Barcelona, 1973, pagina 149:

«Todos los minerales, por la voz hermética, le han rendido homenaje de su nombre. Aún se le llama

Dragón Negro, cubierto de escamas, serpiente venenosa, hija de Saturno y la más amada de las criaturas.

Esta sustancia primaria ha visto interrumpida su evolución por interposición y penetración de un azufre infecto y combustible que empasta el Mercurio puro, lo retiene y lo coagula. Y aunque sea enteramente volátil este mercurio primitivo, corporeizado bajo la acción secativa del azufre arsenical toma el aspecto de una masa sólida, negra, fibrosa, quebradiza, friable, cuya escasa utilidad la convierte en vil, bayeta y despreciable para los hombres. En este tema - pariente pobre de la familia de los metales -, el artista esclarecido encuentra, sin embargo, todo cuanto necesita para comenzar y perfeccionar su gran obra...» «Esta es la razón por la que han pintado simbólicamente su materia en su primer ser bajo la figura del

mundo, que contenía en sí los materiales de nuestro globo hermético o microcosmos, reunidos sin orden,

sin forma, sin ritmo y sin medida.»

Veamos, entonces, el significado de esta descripción:

«Todos los minerales, por la voz hermética, le han rendido homenaje de su nombre.»

Quien conozca bien el libro de Basilio Valentín Le Char Triunphal de L'Antimoine, verá que en la página 64, Frontespice du Char triomphal de l'antimoine una imagen donde los "planetas" alquímicos (metales o minerales) representados simbólicamente, Saturno, Marte, Venus, Mercurio y Luna, empujan un carro conducido por Vulcano que transporta el antimonio, representado por una dama que tiene en su vientre el símbolo espagírico del antimonio, o sea, un globo crucífero, rindiéndole de esta manera homenaje.

«Aún se le llama Dragón Negro, cubierto de escamas, serpiente venenosa, hija de Saturno...»

Algunos de los nombres por los que es conocido el antimonio son los de Dragón negro, Lobo cenizo y, principalmente, hijo de Saturno.

En La Tabla Redonda de los Alquimistas de Manuel Algora Corbi (Luis Cárcamo, editor, Madrid, 1980) se cita La Medula de la Alquimia de Ireneo Filaleteo, pagina 307:

«La sustancia que tomamos primero es un mineral, familiar al mercurio, que cuece en la tierra un azufre crudo; vil a la vista, pero glorioso interiormente, el hijo de Saturno. ¿Qué más necesitas? Concíbelo correctamente pues esta es nuestra primera materia.»

«Es color de sable, con venas plateadas que aparecen entremezcladas en el cuerpo, cuyo matiz centelleante lo mancilla el azufre conato. Es del todo volátil y nada fijo, pero tomado en su crudeza nativa purga toda superfluidad del sol.»

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Dragón negro

Nuestro mineral, siendo hijo de Saturno, tiene características muy semejantes a las de su progenitor. Es de color de sable (sable en heráldica, corresponde al negro) con venas plateadas y su brillo es manchado por un azufre conato. Es todo volátil y purga todas las superfluidades del Sol. Es fibroso, quebradizo, y en aquel tiempo era de poca utilidad a no ser en la medicina.

Esto quiere decir en lenguaje actual que es un mineral de color negro con venas plateadas, volátil, friable, cuyo brillo es manchado por un azufre químico conato y que purga todas las superfluidades del Sol u oro. Estas características físico-químicas corresponden exactamente a las del antimonio que, como se sabe, es un sulfuro. Era pues, con el antimonio, que los antiguos alquimistas purificaban el Sol u oro tal como esta descrito en la Primera Clave de Basilio Valentín.

«Esta es la razón por la que han pintado simbólicamente su materia en su primer ser bajo la figura del mundo, que contenía en sí los materiales de nuestro globo hermético...»

En la Primera Plancha del libro Speculum Veritatis, que significa en Castellano "Espejo de la Verdad", Filaleteo describe simbólicamente la Primera Obra de su vía, esto es, la preparación del régulo marcial estrellado que explicamos detalladamente en nuestra URL de Terravista y planeta-clix y en nuestro libro

La Gran Obra Alquímica (Editorial Mirach, S.L., Villaviciosa de Odón, 1999) pagina 15. Veréis allí un

personaje cojo y con pierna de palo, representando Vulcano, entregando a dos ancianos (alquimistas) un globo crucífero que es el símbolo espagírico del antimonio como cualquier alquimista experto sabe. Pero como este globo tiene una estrella en su centro, representará, por eso, el régulo marcial estrellado. Si alguna analogía se quisiere hacer con la palabra "espejo", partid el régulo marcial estrellado transversalmente después de las purificaciones mercuriales y verificaréis que él cristaliza en láminas semejantes como las de la mica, tan brillantes como la mejor plata pulida y como un espejo. Por eso muchos artistas le llaman "espejo del Arte".

Pero no nos limitaremos solamente a estos textos para demostraros que Fulcanelli describe inequívocamente el antimonio.

El libro Oeuvres - Nicholas Flamel, Le Courier du Livre, París, 1989, página 196, dice:

«Procurad, en primer lugar, tomar el primogénito de Saturno que nada tiene que ver con el vulgar, nueve partes, del sable de acero del Dios guerrero, 4 partes.»

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Magisterio, nr. VII, dice:

«Entonces, se interesaron por un hijo de Saturno, y experimentaron su acción sobre el oro, y como tenía la fuerza para desembarazar el oro de sus impurezas...»

Flamel se refiere al antimonio que, juntamente con el Dios guerrero Marte y las sales idóneas, hará el régulo marcial estrellado para comenzar su obra tal como en la vía de Filaleteo.

Entonces ¿de qué nos habla Fulcanelli? Por lo que describimos, fácilmente podréis ver que él nos habla, exactamente, del ¡ antimonio !

La preparación del régulo de antimonio no es así tan simple como fundirlo con calor apropiado y vaciarlo después en un molde o lingotera, como algunos artistas dicen.

Una afirmación así demuestra desconocimiento de los escritos del siglo XVII, como el Traité de la

Chymie, Christophle Glaser, Paris, 1663, pagina 174, donde la preparación del régulo de antimonio

marcial es descrita al pormenor. También Lemery en su Cours de Chymie, Paris, M.DCC.LVI, en la página 272, describe la preparación del régulo marcial.

El régulo marcial estrellado no se realiza simplemente por la fusión del antimonio y después vaciado en una lingotera.

Esto, bajo el punto de vista alquímico, es como decir que un automóvil se hace con ¡cuatro ruedas y poco más!

Para hacer un buen régulo marcial de antimonio canónico es necesario tener un horno adecuado a gas, donde se obtenga una temperatura cercana a los 1000º C, un buen sujeto mineral y su acólito metálico Marte, bien como las indispensables sales fundentes para no hablar ya del "toque de mano" necesario, que solamente un alquimista experto lo sabrá hacer en condiciones para proseguir la obra.

La primera operación preparatoria para la vía seca es la Assasión. Esta operación es desconocida por muchos artistas y solamente es hecha cuando se hiciere la obra canónica. Le sigue la Purga, que consiste en purgar el mineral de su ganga silicosa en un crisol de barro refractario en el horno ya referido. Después la Separación que, como su nombre indica, consiste en separar del antimonio por medio de su acólito metálico Marte y con las sales idóneas, su régulo.

Cuando el mineral se encuentra a la temperatura adecuada y bien licuado es vaciado en el molde de acero inoxidable. Después de enfriado lentamente en el molde, el régulo es separado del Caput como manda el Arte donde será posteriormente extraído el Azufre filosófico.

Siguen después las Purificaciones Mercuriales para purificar altamente el régulo por medio de las sales idóneas hasta que la estrella aparezca y extraer también el Vitriolo o León Verde. Se siguen las Águilas, o sea, la sublimación de Azufre y el Mercurio filosóficos que darán como resultado la Rémora. Por fin esta será cocida en un crisol especial con la respectiva sal o fuego secreto, terminando en la Piedra Filosofal. Fue aquí donde Canseliet falló debido a las malas "condiciones exteriores".

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Regulo Marcial

Esta vía no lleva sino apenas unos días. Solamente un alquimista muy experto que la haya visto hacer lo conseguirá por lo menos hasta las Águilas, que corresponde a la Segunda Obra. Hasta aquí nosotros lo hicimos ya, por eso podemos hablar basados en nuestra experiencia.

Es en este momento que el Artista tendrá que saber aprovechar la radiación cósmica mostrada en la Plancha 4 del Mutus Liber, así como la luz polarizada emitida por la Luna desde su cuarto creciente hasta su plenilunio en los meses primaverales.

Vía de las amalgamas. Esta vía fue practicada por Ireneo Filaleteo y por Nicolás Flamel y está descrita en L'Entrée Ouvert Au Palais Fermé du Roi, Retz, París, 1976, y en el Brevière de Flamel.

El resumen de la vía de Filaleteo está descrito en el Capitulo XI, de La Invención del Perfecto Magisterio, que os sugiero leer con mucha atención.

En los nrs. X, XI y XIII, dice:

«...el cielo permaneció nublado durante un rato pero después de las abundantes lluvias, recobró su serenidad.»

«De aquí surgió un Mercurio Hermafrodita. Lo pusieron sobre el fuego y lo coagularon en poco tiempo y en su coagulación encontraron el Sol y la Luna.»

«Por esto ahí pusieron el Sol; y para su gran sorpresa, lo que en el Mercurio era fijo, se volvió volátil, el cuerpo duro se ablandó, y lo que era coagulado se encontró disuelto, para sorpresa de la propia naturaleza.»

En esta parte del texto, en nuestra opinión, Filaleteo describe la otra versión de su vía húmeda, no sin que antes haya sido necesario hacer el régulo marcial estrellado para preparar el mercurio filosófico.

Este mercurio cocido per se en un vaso cerrado se transforma en Sol o Luna, esto es, en Azufre filosófico que por la adición de nuevo mercurio os permitirá continuar la obra.

Pero en vez del mercurio per se para transformarlo en Azufre filosófico, se pude añadir el Sol u oro metálico en láminas finas o en polvo e proseguir la obra como el Maestro explica.

Es esto que en nuestro entendimiento Filaleteo quiso expresar en los nrs. X a XIII.

Filaleteo en la Médula de la Alquimia, describe, alegóricamente la preparación del Mercurio filosófico y su vía completa y no solamente en la Médula de la Alquimia, sino también en un pequeño tratado llamado

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Experiences.

La preparación del mercurio filosófico es hecha por la amalgama del régulo marcial estrellado vuelto Solar o Lunar, fundiendo con él uno de estos metales nobles y, solamente así, es que será posible hacer la amalgama con el azogue común. Esa amalgama es después destilada en una retorta de acero desmontable, hasta siete veces. Filaleteo llama a cada destilación un Águila. No confundir estas Águilas con las descritas en nuestra URL Terravista o planeta-clix, "Las Águilas"

Este pequeño tratado Experiencias, se encuentra en el libro La tabla Redonda de los Alquimistas, ya mencionada, en la pagina 299 y también en Portugués en nuestra URL arriba mencionada.

Nosotros tenemos los facsímiles de los escritos en Inglés arcaico de estos dos pequeños tratados que completan el libro principal de Filaleteo, La Entrada Abierta Al Palacio Cerrado del Rey los cuales, en contra de la opinión de otros artistas, son preciosos auxiliares para la comprensión de su obra.

En nuestra URL Terravista, encontraréis el texto de la Experiencias, traducido por nosotros al Portugués del original y también un escrito sobre la obra de Filaleteo.

En la obra de Alberto el Grande, El Compuesto de Los Compuestos, descrita en el libro Siete Textos de

Alquimia, Anónimo, Editorial Kier, Buenos Aires, 1978, paginas 18 a 45 y en Le Composé des Composés,

Arché, Milano, paginas 50 a 93, aunque sea también una vía de las amalgamas, en el principio de la obra es diferente y comienza por la sublimación del Mercurio tal como podréis ver también en los textos en Portugués que se encuentran en nuestra URL ya referida, Sublimación del Mercurio, Las Águilas, El

Nuestro Oro y bien así El Compuesto de los Compuestos traducido por nosotros al Portugués.

Vía Húmeda. La materia de la vía húmeda considerada por los Maestros como la más noble de todas es el cinabrio y el vitriolo. Normalmente las vías húmedas son largas pero la de Kamala-Jnana, por increíble que os parezca, es hecha apenas en 28 días.

Dragón rojo

Son dos vías completamente distintas. La vía del cinabrio es descrita con mucho pormenor en el

Dictionaire de Philosophie Alchimique, par Kamala-Jnana, Éditions, G. Charlet, Argentiére (H.S.)

France, 1961. En las URL nuestras Terravista, Geocities y Starmedia, encontraréis escritos sobre esta vía con imágenes y los respectivos enlaces a las materias reales y el fuego secreto.

Algunos artistas modernos que intencionalmente ocultan las materias de las distintas vías alquímicas y el modus operandi, debido a su modo de proceder, dirán que nosotros somos excesivamente "caritativos" porque, eso, sí es inédito, porque nunca ningún lo ha hecho en la Internet en el ámbito internacional en diversos idiomas.

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Además de eso dicen, incluso, que algunos artistas conocidos buscan el oro. ¿Por qué esa afirmación que nosotros consideramos gratuita?

Ya hemos dicho en varias ocasiones que la finalidad, el logro, de una obra alquímica es la obtención de la

piedra filosofal o medicina universal. Una es indisociable de la otra. La piedra antes de ser encaminada

para la transmutación tendrá de ser fundida con uno de los metales nobles el oro o la plata, es la medicina universal o piedra filosofal. Así, la transmutación es la "prueba probada" de que la piedra es auténtica. Por eso, deberá de realizarse inevitablemente una transmutación para tener la certidumbre de que se trata de la verdadera piedra o medicina universal. Y por ello, dicen que a nosotros y otros Artistas que piensan de la misma manera: ¡ el oro nos obsesiona.!

La vía de Kamala-Jnana, en principio, os parecerá de una simplicidad extrema pero, en la practica, nosotros hemos encontrado dificultades operativas más allá de nuestro conocimiento a pesar de nuestra ya larga experiencia en alquimia. Y no solo nosotros, sino también a otros artistas expertos les ha acontecido lo mismo. Pero continuaremos sin desfallecimiento conjuntamente con otros hermanos en la resolución del problema.

Otra vía húmeda muy conocida es la vía del Vitriolo. Esta vía esta descrita en Le Dernier Testament, Basile Valentin, Retz, Paris, Troisieme Livre.

Vitriolo

En nuestro libro La Gran Obra Alquímica, describimos esta vía con bastante detalle. Pero para que no queden dudas en cuanto a nuestra afirmación describimos algunos extractos del texto del Maestro en lo que a la materia se refiere, en la página 234:

«Ahora, en este momento, es preciso que aprendas que tal alma o azufre áureo, tal sal y espíritu se encuentra más fuerte y virtuoso en Marte y Venus, así como en el vitriolo, también de Marte y Venus se pueden reconducir como por retrogradación a un vitriolo mucho más virtuoso y eficacia, en dicho vitriolo metálico se encuentran ahora bajo un cielo todos los tres principios, a saber, mercurio, azufre y la sal y cada uno de ellos se puede particularmente sacar y obtener con poco trabajo y tiempo, como lo podrás entender y ya te he dicho en el presente, una sucinta explicación de un vitriolo mineral que se encuentra en Hungría, bellísimo y de alto grado.»

Y en la página 238:

«Cuando hayas encontrado un mineral de una tal y tan alta graduación; que sea limpio y puro, que se llama vitriolo, ruega entonces a Dios que te dé inteligencia y sabiduría para continuar tu designio. Y, después de su calcinación, ponlo en una retorta fuerte y bien cerrada. Hazlo destilar primeramente, con fuego moderado, después con fuego fuerte. Se destila el espíritu blanco como la nieve que sale como una horrible y hedionda exhalación o viento, hasta que no venga más y que todo haya salido. Observa que en este viento o espíritu blanco, están ocultos y encerrados todos los tres principios...Y, por eso, no es absolutamente necesario buscar estos principios en las cosas preciosas.»

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Y en el final del Troisieme livre, en la pagina 262, Basilio Valentín, invectivando a los sopladores, dice: «Oh! Dios eterno! ¿Qué piensan o pueden pensar esas personas que son ciegas e insensatas? Ah! Es un trabajo bastante fácil, incluso para un niño. Una cosa proviene y procede de la otra, tal como del bueno trigo se puede cocer fácilmente el pan. Pero el mundo es ciego y lo será hasta el final. Así, me abstengo de escribir más y te encomiendo al Soberano.»

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