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VALORES ECONÓMICOS COMERCIAL Y AMBIENTAL DE LOS MONTES PROYECTO RECAMAN. Pablo Campos Palacín

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1  SEMINARIO

SITUACIÓN ACTUAL DE LOS BOSQUES: RETOS Y OPORTUNIDADES UIMP, SANTANDER 1-5 DE AGOSTO DE 2011

Patrocinadores

SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CIENCIAS FORESTALES – MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y MEDIO RURAL Y MARINO – FEADER

VALORES ECONÓMICOS COMERCIAL Y AMBIENTAL DE LOS MONTES PROYECTO RECAMAN

Pablo Campos Palacín Grupo de Economía Ambiental (GEA)

[email protected]  Calle: Albasanz, 26‐28 

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ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN 3

2. RENTA TOTAL Y CAPITAL VERDES DE UN MONTE 7

2.1 Introducción 7

2.2 Cuentas de producción y capital verdes agroforestales 11

2.2.1 Cuenta de producción 11

2.2.2 Cuenta de balance de capital 13

2.3 Medición de la renta total verde de un monte 15

2.3.1 Valor económico total de un monte 15

2.3.2 Valor añadido neto de un monte 15

2.3.3 Margen y excedente netos de explotación de un monte 17

2.3.4 Ganancia de capital de un monte 17

2.3.5 Medición de la renta total hicksiana de un monte 18 2.3.6 Medición del stock de capital total del monte 18 2.3.7 Medición de la tasa de rentabilidad del monte 19

3. CUENTAS Y PROYECTOS DE VALORACIÓN AMBIENTAL DE ECOSISTEMAS 21

3.1 Introducción 21

3.2 Cuentas verdes y proyectos de valoración de ecosistemas naturales 22

3.2.1 Sistema SEEA de Naciones Unidas 22

3.2.2 Sistema IEEAF de EUROSTAT 22

3.2.3 Proyecto TEEB del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas 23

3.2.4 Proyecto WAVES del Banco Mundial 23

3.2.5 Proyecto EURECA de la Agencia Europea de Medio Ambiente 23

3.2.6 Proyecto UK NEA del Reino Unido 25

3.2.7 Proyecto CREEA del EU FP7 25

4. PROYECTO RECAMAN DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA 26

4.1 Introducción 26

4.2 Clasificaciones de producciones y costes totales 29

4.3 Bienes y servicios privados 31

4.3.1 Árbol, madera, leña y corcho 31

4.3.2 Pasto y bellota 35

4.3.3 Caza 35

4.3.4 Servicios ambientales privados 36

4.3.5 Otros bienes y servicios comerciales 36

4.4 Bienes y servicios ambientales públicos 37

4.4.1 Recolección de setas 37

4.4.2 Carbono 37

4.4.3 Agua forestal ambiental libre 38

4.4.4 Servicio recreativo público 40

4.4.5 Servicio de paisaje forestal producido 40 4.4.6 Servicio de biodiversidad amenazada 40 4.4.7 Otros bienes y servicios ambientales públicos 42

4.5 Rentas comparadas de los sistemas CAF y CES 42

4.5.1 Valor añadido neto del sistema CES medido en RECAMAN 42 4.5.2 Rentas estimadas en RECAMAN más allá del CES 43 4.5.3 Rentas totales privadas comparadas de los sistemas CAF y CES 44

5. CONCLUSIONES 46

AGRADECIMIENTOS 47

REFERENCIAS 47

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1. INTRODUCCIÓN

Las economías de los montes en el Mundo tienen similitudes y disparidades motivadas por razones naturales, sociales y económicas presentes en las distintas regiones y todas ellas pueden ser analizadas bajo el prisma de una metodología de la valoración económica común. Los países de la cuenca del mar Mediterráneo son un buen ejemplo de la situación de los montes en el Mundo, si exceptuamos la extrema singularidad de la deforestación en los países tropicales. En los países de la Europa mediterránea, las políticas públicas de los montes tienden a favorecer la producción conjunta de bienes comerciales y ambientales, y en este sentido puede hablarse de una gestión de los gobiernos orientada por las economías de la conservación y la preservación del medio natural (Campos y López, 1998 y Campos y Carrera, 2007). En Oriente Medio y África mediterránea los montes ven condicionada su gestión por la insoslayable necesidad de proveer a las poblaciones rurales más necesitadas de alimentos y energía básicos para el sustento de las familias (Campos, 2004 y Campos et al., 2008). En la Europa mediterránea los gobiernos diseñan la política pública del monte con regulaciones conservacionistas y un gasto público relevante en la mejora de la biodiversidad amenazada, el aumento de la oferta de servicios ambientales públicos y la lucha contra los incendios forestales; mientras que los gobiernos de las riveras este y sur del Mediterráneo no alcanzan a realizar un gasto público suficiente para mitigar la tasa de pérdida de biodiversidad y favorecer la conservación de los montes. No obstante, la existencia de políticas activas de diferente intensidad de conservación del medio natural en los países de la cuenca Mediterránea, las listas publicadas de biodiversidad amenazada siguen mostrando a numerosas especies endémicas de los montes mediterráneos entre las de mayor peligro de extinción en el Mundo.

Existen un consenso generalizado sobre el carácter global que debería adquirir en la actualidad la gobernanza mundial de los montes, que requiere, simultáneamente, atender a la satisfacción de las demandas de las poblaciones locales más afectadas por políticas conservacionistas y mitigar, a un coste tolerable por las generaciones actuales, las destrucciones irreversibles de los patrimonios natural y cultural únicos de los montes. Esta búsqueda de nuevas políticas globales para los montes se manifiesta en todas las instituciones internacionales gubernamentales y no-gubernamentales, siendo desde el punto de vista económico relevante la estrategia de desarrollo propuesta por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) basada en el concepto de crecimiento verde:

“El crecimiento verde es un medio de promover el crecimiento económico y el desarrollo asegurando que los activos naturales continúan proporcionando los recursos y servicios ambientales de los cuales depende el bienestar humano. Cataliza la inversión y la innovación que fortalecerán el crecimiento sustentable y la aparición de nuevas oportunidades económicas” (Mountford, 2011, p. 3)1. En la estrategia de crecimiento verde los gobiernos son un agente económico activo a través de la implementación de políticas que amplían el mercado y la gestión de actividades directas para satisfacer las crecientes demandas de los ciudadanos de bienes y servicios ambientales públicos de los montes. Los gobiernos de los países mediterráneos ya incurren en costes de gestión directos relevantes en los montes en la lucha contra los incendios, la conservación de las variedades naturales biótica y abiótica amenazadas de extinción, la provisión de servicios recreativos públicos, la       

1 “Green growth means fostering economic growth and development while ensuring that natural

assets continue to provide the resources and environmental services on which our well-being relies. It catalyses investment and innovation which will underpin sustained growth and give rise to new economic opportunities” (Mountford, 2011, p. 3).

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vigilancia del cumplimiento de la regulación, etc. A pesar de la importancia alcanzada por el gasto público directo del gobierno en la gestión de los montes2, el gasto público no está incorporado en la contabilidad económica del cálculo de la renta total de los montes. Esta omisión tiene importancia porque la información del gasto público en los montes se requiere con el fin de evaluar la eficiencia y rentabilidad social de las inversiones del gobierno. Esta información también es relevante para hacer llegar a la dividida opinión pública3 de los países de la Unión Europea los beneficios económicos proporcionados por los costes incurridos por el gobierno en proyectos que tratan de evitar las irreversibilidades, como es el caso de la pérdida de biodiversidad.

En la formulación de las políticas de crecimiento verde de la OCDE y la Unión Europea se reconoce que es necesario desarrollar una nueva metodología del sistema de cuentas nacionales verdes que posibilite la medición de la renta total hicksiana y facilite el diseño de políticas de cooperación internacional que tiendan a la equidad en el reparto global de los beneficios y los costes de la conservación de los patrimonios natural y cultural (European Commission, 1994, CCE, 2009, OECD, 2010, Mountford, 2011, Stiglitz et al., 2009 y World Bank, 2011).

La renta total hicksiana (RT) es admitida por el sistema de contabilidad nacional convencional (SCN)4 como el verdadero concepto de renta sustentable que origina la producción de bienes y servicios comerciales. El sistema de cuentas de la agricultura y la silvicultura (CEA/CES)5 de la Comisión Europea reconoce la renta total hicksiana:

“La renta puede ser definida como el máximo consumo que puede hacerse sin reducir las riquezas durante un periodo dado. La renta puede ser también definida por el valor agregado del consumo y el cambio en el valor de las riquezas mantenidas en un periodo dado, y siendo otras cosas igual, la renta representa lo que puede haber sido consumido” (EUROSTAT, 2000, p. 87)6. Las aplicaciones por los países del SCN se limitan a medir un concepto incompleto e inconsistente, desde el punto de vista de la teoría económica, del valor añadido neto (VAN) o producto interior neto (PIN) de la nación7. Esta realidad de renuncia a la medición de la renta económica nacional es reconocida, por referir un ejemplo significativo, por la metodología de las cuentas nacionales de Estados Unidos:

“Algunos teóricos de la economía han definido la renta como el máximo consumo que un hogar, u otra unidad económica, puede consumir sin reducir su patrimonio neto; el ahorro es definido en consecuencia como el cambio real       

2 En España el gasto público en la gestión directa del gobierno de los montes en 2008 ascendió

a 58€/ha, y el 48% de este gasto se dedicó a la lucha contra los incendios forestales (SECF, 2011, p. 265). 

3 El 41% de los ciudadanos de la Unión Europea otorga prioridad al desarrollo de actividades

económicas en las áreas protegidas que implican pérdidas de biodiversidad si los beneficios compensan a los costes derivados de la destrucción de hábitats y especies. Por el contrario, el 48% concede la prioridad a la conservación de la naturaleza frente al desarrollo de actividades económicas que causan daño a la biodiversidad (European Commission, 2010a, p. 15).  

4 El manual oficial más reciente es el System of National Accounts 2008 (SNA 2008) (European

Communities et al., 2009).

5 Las Cuentas Económicas de la Agricultura y la Silvicultura (CEA/CES) —en inglés Economic

Acounts for Agriculture and Forestry EAA/EAF 97 (EUROSTAT, 2000)— son la adaptación al sector agrario del Sistema Europeo de Cuentas Económicas Integradas (SEC) —en inglés Integrated European System of Accounts (ESA) (EUROSTAT, 1996)—.

6 “Income can be defined as the maximum amount which the beneficiary can consume over a

given period without reducing the volume of his/her asset6. It can also be defined as being the total of the consumption and change in value of the assets held over a given period, all other things being equal, and income represents what could have been consumed” (EUROSTAT, 2000, p. 87). 

7

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en el patrimonio neto. En las NIPAs [cuentas de la renta y el producto nacional], la definición de renta es más reducida, reflejando el propósito [de las NIPAs] de medir la producción corriente” (BEA, 2010: 18)8.

En la práctica el concepto de “producción corriente” de recursos naturales del SCN, en cualquiera de sus aplicaciones a los recursos naturales renovables, se limita estimar la producción final de las extracciones, ignorando el crecimiento natural del año en la producción final; y no incluye en el coste la utilización de producciones en curso como la madera y los animales cinegéticos extraídos9. En otras palabras, el actual SCN se ha de reformar hacia un sistema de contabilidad nacional verde que sea compatible con la valoración marginal de los bienes y servicios de mercado (BEA, 2000).

La estrategia de crecimiento verde se ha señalado antes que requiere superar las limitaciones del valor añadido neto estimado por el SCN (VANSCN) para poder ofrecer una cifra real de la renta total hicksiana (RT) de de las actividades económicas del territorio. En el proceso de ampliación de las cuentas económicas del monte la mayor relevancia la adquieren las mediciones de las producciones en curso leñosas y animales extraídas, los crecimientos naturales leñosos y animales que permanecen al final de la campaña en el monte, la valoración de las producciones y costes ambientales, y la valoración de la ganancia de capital derivada de las revalorizaciones y las destrucciones de las riquezas económicas naturales y manufacturadas del monte en el ejercicio contable. Estas reformas del sistema de cuentas nacionales (SCN) suponen la redefinición de los conceptos de producción y costes económicos, y en consecuencia, el concepto de renta total comercial ha de ser ampliado con la estimación de la renta total ambiental.

La preocupación actual por la gobernanza mundial de los ecosistemas naturales se ve reflejada en el caso de los montes en el concepto de economía de los servicios y de la biodiversidad que se encuentra en fase de formulación en los proyectos que están desarrollando las instituciones internacionales interesadas en la implantación por los gobiernos de las cuentas verdes de los montes, como son los casos de los desarrollos metodológicos en elaboración del SEEA (2012 vol.1 y 2013 vol.2), TEEB (2010), UK NEA (2011), WAVES (2011) y otros. Estos proyectos tienden a incorporar en la valoración económica de los ecosistemas naturales los bienes y servicios ambientales producidos y las variaciones del stock de recursos naturales que tienen lugar en el ejercicio contable considerando.

El desarrollo de la estructura conceptual de un sistema de cuentas agroforestales verdes (CAF) es la parte relativamente menos compleja del proceso de estimación de la renta total de los montes. No obstante, las dificultades de llegar a una conceptualización operativa del sistema CAF siguen siendo notables. Basta recordar que se requiere partir de una teoría del valor económico total (VET), aplicar un sistema de cuentas económicas que distinga, por un lado, la producción corriente (cuenta de producción) y, por otro lado, las variaciones de los bienes de capital (cuenta de balance de capital) en el año, y, finalmente, una teoría de la integración consistente con la teoría de la renta nacional de los valores comerciales y ambientales, sobre la base del criterio del valor de cambio real (valores comercializados) o simulado (valores

      

8 “Some economic theorists have broadly defined income as the maximum amount that a

household, or other economic unit, can consume without reducing its net worth; saving is then defined as the actual change in net worth8. In the NIPAs, the definition of income is narrower, reflecting the goal of measuring current production” (BEA, 2010, p. 18).

9 En las CEA/CES sólo existe una excepción a esta norma general en el caso de la ganadería.

En esta actividad se incluye la variación de inventarios de animales en la producción final, por lo que en la actividad ganadera el valor añadido neto del CEA (VANCEA) incorpora la ganancia

de capital ganadera. No obstante el VANCEA no incluye en el coste de la actividad ganadera el

valor de la producción intermedia de pastos y frutos naturales consumidos en pastoreo por el ganado.

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ambientales no-comerciales10) (Caparrós et al., 2003, Campos y Caparrós, 2006 y 2009, Campos et al., 2007 y 2008).

Las estimaciones de precios y cantidades de los bienes y servicios económico ambientales no-comerciales escasos (en adelante ambientales) presentan dificultades en términos de costes para la obtención de la información y metodológicas. Y, desde este último el punto de vista, las valoraciones ambientales, especialmente en los casos de los servicios de paisaje y biodiversidad amenazada, aún no están exentas de controversias en la ciencia económica (Atkinson, 2010, Bateman et al., 2010 y Pearce, 2007). En ocasiones, con más frecuencia fuera del ámbito de la economía, se publican valoraciones de los servicios de los ecosistemas11 “alternativas” al criterio de valor de cambio del SCN, por lo que se dificulta la comprensión del significado económico de las valoraciones ambientales:

“Algunos casos de estudio utilizan datos de la literatura ilícita sobre la valoración del ecosistema tal como la de Costanza et al. (1997)” (Pearce, 2007, p. 223)12.

Así, una correcta valoración de los bienes y servicios ambientales del monte ha de partir del conocimiento de las demandas ambientales de los propietarios no-industriales, de los consumidores individuales y de la sociedad en su conjunto, y confrontando estas demandas con las funciones de producción conjuntas de los ecosistemas forestales se ha de llegar a estimar el precio del bien o servicio ambiental simulado que multiplicado por la cantidad total que sería consumida a dicho precio se obtiene su valor total de cambio (precio por cantidad simulados). Este último difiere del excedente del consumidor por representar un valor total de la demanda ambiental que es inconsistente con el valor marginal de cambio de los bienes y servicios comerciales (Campos y Caparrós, 2009).

En párrafos precedentes han sido utilizados indistintamente los términos monte y ecosistema forestal, siendo el primero un término exclusivamente español. El concepto de monte de la legislación española requiere aclarar su contenido en relación a los conceptos difundidos internacionalmente de tierra forestal y ecosistema forestal. La definición de tierra forestal de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) es aceptada por los gobiernos y los organismos especializados internacionales, con la excepción de España (FAO, 2010). Las definiciones legales españolas de monte y superficie forestal son coincidentes (BOE, 2003). El concepto de monte se diferencia del concepto de tierra forestal de la FAO en que el monte comprende también la superficie de pastizal natural (incluyendo las superficies de prados naturales y la superficie de erial a pastos), además de la superficie arbolada y la superficie de matorral que componen la definición de tierra forestal de FAO. El concepto de monte de la legislación española es sinónimo del concepto de ecosistema del Millennium Ecosystem Assessment (MA):

“Un ecosistema es un sistema dinámico complejo de comunidades de planta, animal y microorganismos, y ambiente no vivo interactuando como una unidad funcional” (MA, 2005, p. v)13.

      

10 La mención a bienes y servicios “ambientales no comerciales” es pertinente porque en la

definición del SEEA 2012 de activos ambientales incluye a los recursos naturales comerciales, por lo que estos últimos son simultáneamente clasificados como ambientales y comerciales (UNCEEA, 2011a, par. 8, p. 5). Es decir la clasificación del SEEA 2012 de los activos en económicos y ambientales no es excluyente, y en cambio sí lo es en RECAMAN, donde los recursos ambientales comerciales se les incluye únicamente entre los activos comerciales.

11 El MA define los servicios de los ecosistemas como todos los beneficios que obtienen las

personas de los ecosistemas (MA, 2005, p. v). En RECAMAN sólo son tenidos en cuenta los bienes y servicios económicos de los ecosistemas, con la excepción del pasto, la bellota y el agua ambientales libres, que aunque en estas situaciones no se les atribuye valor económico, sí se se estima sus producciones físicas no económicas (ambientales libres).

12

Some of the case studies utilise data from the illicit literature on ecosystem valuation such as that of Costanza et al. (1997)” (Pearce, 2007, p. 223).

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La inclusión del pastizal natural en el concepto de monte es apropiada para una perspectiva de cuentas verdes de los bienes y servicios múltiples de los montes mediterráneos, debido a la mayor relevancia de los pastos y bellotas en la economía comercial y la producción económica ambiental del monte, que contrasta con la menor importancia comercial de la producción de madera del monte mediterráneo en relación a los montes de otros climas templados.

Con independencia del diferente concepto de tierra forestal que emplean España y el resto de países, el sistema CES no valora todos los bienes y servicios de una tierra forestal, si no que se limita a medir el valor añadido neto (VAN) de una lista oficial de productos extraídos del monte (EUROSTAT, 2000). La estimación del VAN por el sistema CES es, además, inconsistente con el concepto de renta total nacional, como ha sido señalado antes, ya que no valora el crecimiento natural de la biomasa forestal leñosa del año en el monte, y sólo tiene en cuenta las extracciones comerciales leñosas de los árboles forestales, como son la corta de madera, las leñas de podas y talas de árboles, y la saca de corcho. Las únicas producciones forestales de periodicidad anual que se consideran son los frutos comercializados fuera del monte, como es el caso de la castaña, el piñón y otros frutos vendidos por los propietarios de los montes. Los pastos y bellotas de los montes españoles, utilizados tradicionalmente con generalidad por la ganadería y las especies cinegéticas, no son valorados por la estadística oficial CES que ofrece el VAN forestal14.

En el contexto de las nuevos proyectos de organismos internacionales, gobiernos y centros de investigación para el desarrollo e implantación de las cuentas económicas verdes de la nación y los ecosistemas naturales, la Dirección General de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía está desarrollando desde 2008 el proyecto Renta y Capital de los Montes de Andalucía (RECAMAN).

Los conceptos de valores económicos, metodologías contables y valoraciones de bienes y servicios singulares de los montes de Andalucía son tratados en detalle en los siguientes apartados. El apartado 2 expone la teoría de las cuentas verdes. El apartado 3 presenta una selección de los proyectos internacionales y nacionales para el desarrollo de la valoración de los ecosistemas forestales. El apartado 4 describe los trabajos de las valoraciones en curso más allá del CES del proyecto RECAMAN. Finalmente, el apartado 5 resume las principales conclusiones metodológicas y de política pública que se derivan del desarrollo de las cuentas verdes de los montes.

2. RENTA TOTAL Y CAPITAL VERDES DE UN MONTE

2.1 Introducción

Los flujos y stocks económicos de un monte están constituidos por los bienes y servicios escasos (BSE) por los que una persona física y/o jurídica está dispuesta a pagar una cantidad de dinero (numerario) para acceder a su uso y/o propiedad. Los bienes y servicios económicos son clasificados en comerciales (BSEC) y ambientales (BSEA), estos últimos son separados en ambientales públicos (BSEPU,A) y ambientales privados (BSEPR,A). Los BSEC están compuestos por los bienes o servicios escasos por los que una persona física y/o jurídica está dispuesta a pagar una cantidad de       

13 “An ecosystem is a dynamic complex of plant, animal, and microorganism communities and

the nonliving environment interacting as a functional unit” (MA, 2005, p. v). 

14 La aplicación del CES por el Instituto Nacional de Estadística a los montes españoles ofrece

un valor añadido bruto privado (VABCES) a coste de los factores medio para el periodo

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dinero (numerario) para garantizarse su uso y/o propiedad, y a los que la persona física y/o jurídica accede habitualmente mediante el pago de una cantidad de dinero a través de una transacción de mercado. Los BSEA generados por un monte están formados por los bienes y servicios escasos no-comercializados habitualmente a los que una persona física o jurídica propietaria auto-consume (BSEPR,A) y no-propietaria accede gratuitamente a su uso o propiedad (BSEPU,A), y por los que las personas están dispuesta a pagar una cantidad de dinero (numerario) para garantizarse su consumo y/o propiedad en exclusiva.

En los montes se producen bienes y servicios naturales que dependiendo de circunstancias de demanda, lugar y derechos de propiedad, entre otras, son económicos (BSEN), o los mismos bienes o servicios son no económicos o libres (BSL) en otros lugares y circunstancias, es decir, cuando el propietario del monte no encuentra a una persona física y/o jurídica dispuesta a pagar una cantidad de dinero por su consumo y/o apropiación. En RECAMAN las producciones naturales de bellotas y pastos que no consumen la ganadería y las especies cinegéticas se consideran bienes ambientales libres, por tanto, son bienes naturales no económicos en estos casos. También el agua forestal ambiental regulada consumida en exceso sobre el consumo del pastizal natural por la vegetación leñosa y el caudal de agua forestal que llega a los embalses se considera en RECAMAN un bien ambiental libre. Otros bienes y servicios ambientales libres que no son objeto de demanda económica en otros montes no son tenidos en cuenta en RECAMAN, ya que sólo se estima los tres bienes de bellota, pasto y agua que también tienen usos económicos.

Los flujos y stocks de bienes y servicios económicos del monte dependiendo de la forma en la que se originan pueden ser clasificados en recursos naturales (RNs) y recursos manufacturados (RMs). Entre los RNs se encuentran el capital fijo natural (CFN), que está compuesto por el capital fijo tierra (CFt) y capital fijo de recursos biológicos (CFrb), las materias primas naturales (MPN), las producciones en curso naturales (PCN) y los servicios naturales (SSN). Los RMs se pueden agrupar en materias primas manufacturadas (MPM), producciones en curso manufacturadas (PCM), servicios manufacturados (SSM), servicios de la mano de obra (MO) asalariada y no-asalariada y capital fijo manufacturado (CFM). Así, la función de producción total económica (FPT) extendida a los valores económicos ambientales del monte puede expresarse por la ecuación [1]:

FPT = f(RN, RM) = f(MP, SS, MO, PC, CF) [1]

La FPT contiene toda la información necesaria para estimar la renta total (RT) hicksiana a cualquier escala del territorio (nación, región, ecosistema natural, vegetación, etc.). La FPT presenta la información de las actividades económicas en una cuenta de producción organizada para estimar el valor añadido neto (VAN). Los recursos de la función de producción que permanecen en la unidad económica territorial durante más de un año se organizan en una cuenta de balance de capital con la finalidad de medir la ganancia de capital (GC). La medición de la renta total queda resuelta con la agregación de ambos valores de renta de explotación (VAN) y variación del capital (GC) (Eisner, 1989, p. 17 y BEA, 2010, p. 18).

En el ámbito del SCN, la función de producción total comercial (FPTC) aporta la base de datos organizada en la cuenta de producción del sistema de cuentas nacionales (SCN) convencional cuyo objetivo es la medición del producto interior bruto comercial (PIBC) de las actividades comerciales desarrolladas en el interior del territorio de una nación o región (EURTOSTAT, 1996 y European Commission et al., 2009).

El indicador más difundido y utilizado a escala nacional, regional y sectorial de la contabilidad nacional convencional es el producto interior bruto (PIBSCN), menos conocido por valor añadido bruto (VABSCN). El PIBSCN no es un indicador de renta de explotación, ya que incluye el coste del consumo de capital fijo (CCF), y omite la producción en curso utilizada (PCu) y el crecimiento natural de la vegetación leñosa y

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animales cinegéticos (CN). El PIBSCN es un indicador que representa a la renta nacional de explotación o valor añadido neto nacional convencional (VANSCN) antes de restarle el coste de la depreciación de los bienes de capital fijo manufacturados (CCFSCN) [2]:

PIBSCN = VABSCN = VANSCN + CCFSCN [2]

No siendo el PIBSCN el indicador de la renta nacional de explotación que se origina en el ejercicio contable, su uso generalizado se debe al interés de de los gobiernos en conocer la variación anual de la actividad económica comercial corriente medida por la diferencia entre el valor de la producción final comercial (PFSCN) y el consumo intermedio de materias primas y servicios comprados (CISCN) [3]:

PIBSCN = PFSCN – CISCN [3]

Las críticas al uso del PIBC como indicador del nivel de bienestar económico proceden de instituciones económicas internacionales, los gobiernos (Comisión de las Comunidades Europeas, 2009 y Stiglitz et al., 200915) y expertos de la renta nacional (Eisner, 1989). La extendida aceptación de la consistencia teórica de las críticas al SCN no han evitado que la nueva revisión del SCN permanezca inmune al cambio desde los puntos de vista de los recursos naturales comerciales y ambientales (European Communities et al., 2009). Las críticas al SCN desde el punto de vista de los recursos naturales renovables comerciales se centran en que omite las estimaciones del crecimiento natural de los recursos biológicos, la destrucción y/o la degradación del capital natural, y el consumo de recursos naturales se considera una renta, en lugar de un coste de la producción del ecosistema natural. Una limitación para incorporar estas mediciones al SCN verde es que se requiere el conocimiento de las funciones de producción de BSEA de los ecosistemas naturales. Esta contabilidad verde debe ampliar el SCN convencional con la renta de los bienes y servicios comerciales omitidos, la renta de explotación ambiental y las ganancias de capital (BEA, 2010, p. 18; Eisner, 1989, pp. 12-20; EUROSTAT, 2000, p. 87; Nordhaus y Kokkelenberg, 1999, pp. 183-193; y SNA 2008, 2009, para. 3.93, p. 47 y para. 8.25, p. 160).

El SCN justifica la omisión de los bienes y servicios ambientales (BSEA) por carecer éstos de cantidades y precios observables mediante transacciones de mercado. Ésta no debería ser una causa de la exclusión de los BSEA del SCN, ya que los bienes y servicios públicos gratuitos que prestan a los ciudadanos los gobiernos se incluyen el SCN16. Son relevantes las críticas a la contabilidad nacional verde aplicada basadas en las insuficiencias atribuidas a los métodos la valoración ambiental (Aaheim y Nyborg, 1995, Alfsen, 1996 y Nordhaus y Kokkelenberg, 1999).

La ciencia económica está desarrollando métodos de valoración ambiental que simulan las cantidades y los precios asociados a la producción de BSEA, que tienen en algunos casos una consistencia comparable a los criterios de valoración del SCN. Se necesitan las informaciones de oferta y demanda para llegar a estimar el precio de equilibrio parcial correspondiente a la cantidad de oferta del bien o servicio ambiental

      

15 Por ejemplo, en Francia el gobierno de Sarkosy ha promovido el informe Stiglitz-Sen-Fitoussi

(2009) que propone crear un indicador de bienestar económico que sustituya al uso inadecuado del PIB con dicho fin.

16 Claramente, el principio del SCN que afirma incluir únicamente a los bienes y servicios de

mercado no se cumple en la práctica. En la gran mayoría de los países una parte significativa de la actividad económica del gobierno se ofrece gratuitamente a los ciudadanos, y ciertamente no hay en este caso precio de mercado alguno, ni se mide cantidad alguna de la oferta de bienes y servicios prestados gratuitamente, simplemente el gobierno decide “atribuir” a la oferta pública gratuita de bienes y servicios que consumen en un periodo los ciudadanos un valor imputado de mercado igual a su coste de producción.

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10 

Tabla 1. Cuenta de producción agroforestal de un monte

Clase Forestal Servicios Cinegética Ganadera Agrícola Total

(FOR) (SER) (CIN) (GAN) (AGR)

1 2 3 4 5 6=1+2+3+4+5

1. Producción total (PT)

1.1 Producción intermedia (PI)

Materias primas intermedias (MPI)

Servicios Intermedios (SSI)

1.2 Producción final (PF)

Venta de producción final (PFv)

Formación bruta de capital fijo (FBCF)

Formación bruta de producciones en curso (FBPC)

Autoconsumo (PFa)

Producción final ambiental pública (PFPU,A)

Otras producciones finales (PFo)

2. Coste total (CT)

2.1 Consumo intermedio (CI)

Materias Primas (MP)

Materias primas propias (MPp)

Materias primas compradas (MPc)

Servicios (SS)

Servicios propios (SSpi)

Servicios comprados (SSc)

Producción en curso utilizada (PCu)

2.2 Mano de obra (MO)

Mano de obra asalariada (MOa)

Mano de obra no-asalariada (MOna)

2.3 Consumo de capital fijo (CCF)

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11 

que se desea valorar. Así se consigue que la cantidad total consumida/producida multiplicada por su precio marginal ofrezca un valor económico total ambiental consistente con el valor comercial de los bienes y servicios de mercado del SCN. En los últimos años se ha progresado en el perfeccionamiento de las técnicas de valoración ambiental basadas en preferencias individuales reveladas y declaradas por la población, si bien es de destacar las escasas ocasiones en las que se ha tratado de utilizar de forma consistente estas técnicas en la contabilidad nacional verde.

2.2 Cuentas de producción y capital verdes agroforestales 2.2.1 Cuenta de producción

La producción total (PT) y el coste total (CT) se distribuyen entre las actividades económicas (AEs) que tienen lugar en el monte mediante la organización de los registros de datos en la cuenta de producción (CP). El valor residual de la CP que equilibra recursos y empleos es el margen neto de explotación (MNE), que se estima en el sistema de cuentas agroforestales verdes (CAF) para cada actividad singular y para el total agregado de las actividades del monte. Los flujos de PT y CT que se registran en las actividades económicas que tienen lugar en el monte se han de organizar partiendo de la lista de la clasificación estadística nacional de actividades económicas comerciales (EUROSTAT, 2000), y se amplía esta lista a los bienes y servicios ambientales no-comerciales de los montes (Haines-Young y Potschin, 2010). La CP del sistema CAF agrupa las AEs en forestal (FOR), cinegética (CIN), servicios (SER), ganadera (GAN) y agrícola (AGR) (Tabla 1). La formación bruta de capital fijo por cuenta propia (FBCF) de construcciones (FBCFc) y equipamientos (FBCFe) se registra en alguna de las actividades citadas a la que de forma principal se destinarán sus servicios en el futuro. Las actividades FOR, CIN y GAN se separan en dos subactividades: la FOR en silvicultura (SIL) y cosecha (COS), la CIN en cría (CINcr) y caza recreativa (CINca), y la ganadería en cría (GANcr) y cebo (GANce).

La producción total (PT) que se registra en la cuenta de producción del sistema CAF mide la producción intermedia (PI) y la producción final (PF) que se derivan de la aplicación de la teoría del valor económico total (VET) a las actividades agroforestales de un monte [4]:

PT = PI + PF [4]

La PT agregada de un monte del sistema CAF incurre en doble contabilización de la PI, ya que esta última al incorporarse al consumo intermedio (CI) del ejercicio traslada de forma implícita su valor a la PF del ejercicio. Se ha de señalar que esta doble contabilización de la PI en la PT no afecta al margen neto de explotación (MNE) y su inclusión es condición indispensable para estimar el MNE individual de la actividad que genera la PI singular para uso de una tercera actividad, y esta última ha de considerar este coste de consumo intermedio propio para estimar su MNE (Campos et al., 2008). La producción total ambiental libre (PTAL) está constituida por los flujos de bienes y servicios dados por la naturaleza de producción intermedia ambiental libre (PIAL), que son empleados en el ejercicio como inputs físicos de consumo intermedio ambiental libre (CIAL), y por la producción final ambiental libre (PFAL). La cuantificación física de la PTAL permite conocer su contribución en cantidad física a las producciones totales económicas comercial y ambiental del monte, y como ha sido señalado en el anterior apartado únicamente se consideran los pastos, las bellotas y el agua forestal ambiental.

El coste total (CT) es clasificado por el sistema CAF ampliando los criterios del SCN en consumo intermedio (CI) de materias primas (MP), servicios (SS) y producciones

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12 

Tabla 2. Cuenta de capital agroforestal de un monte

Clase Iniciales Entradas Salidas Revalorización Finales

Compras Propias Otras Total Utilizadas Destruciones Otras Total

(Ci) (Cc) (Cp) (Ceo) (Ce) (Cu) (Cd) (Cos) (Cs) (Cr) (Cf)

Capital (C) (1+2)

1. Producciones en curso (PC) Madera y leña(PCml) Corcho (PCco) Cinegética (PCcin) Ganado (PCgan) Otras (PCo) 2. Capital fijo (CF) Tierra (CFt) Recursos biológicos (CFrb) Plantación (CFp) Construciones-equipamientos (CFcoe) Otros capitales fijos (CFo)

Tierra: madera, corcho, frutos (bellotas, piñas, castañas y aceitunas silvestres), pastos, cinegética, autoconsumo ambiental privado, setas, carbono, recreativo comercial, recreativo ambiental, paisaje, biodiversidad, y otros.

Recursos biológicos: maderables multiturno, frutales multiturno, árboles sin corta programada, ganado reproductor y de trabajo, hembras reproductoras cinegéticas de caza mayor (excepto las hembras del jabalí) y otros recursos biológicos.

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13 

en curso utilizadas (PCu), mano de obra (MO) empleada de forma asalariada (MOa) y no-asalariada (MOna) y consumo de capital fijo (CCF) [3]:

CT = CI + MO + CCF = MP + SS + PCu + MO + CCF [5] 2.2.2 Cuenta de balance de capital

La cuenta de balance de capital (CBC) del monte organiza los bienes de capital (C) clasificándolos en los balances de producciones en curso (BPC) y capital fijo (BCF). El BPC incorpora las variaciones del stock de bienes no-terminados que permanecen en el monte en elaboración durante más de un periodo contable. El BPC distingue entre el stock de bienes producidos no-terminados (PCP) al inicio del ejercicio y esperados (PCE) en los ejercicios futuros de los ciclos de producción corrientes (Tabla 2).

El BCF incluye los bienes duraderos terminados cuya vida útil es superior a un ejercicio que prestan servicios a la producción del monte (Tabla 2). El capital fijo (CF) está formado por:

(1) Tierra (CFt), excluyendo de esta última el valor de los árboles y animales de sus ciclos productivos actuales17:

“La tierra consiste de suelo, incluyendo el suelo cubierto de aguas superficiales, sobre la que se ejerce el derecho de propiedad y de la que pueden obtenerse beneficios económicos por sus propietarios manteniéndola o usándolos. El valor de la tierra excluye las construcciones y estructuras situadas sobre ella o móviles, cultivos agrícolas, árboles y animales; recursos minerales y energéticos, recursos biológicos no cultivados, y recursos hídricos del subterráneos. La superficie de agua asociada incluye aguas interiores (embalses, lagos, ríos, etc.) sobre los que se ejercen los derechos de propiedad y que pueden, por tanto, ser objeto de transacciones entre unidades institucionales. Sin embargo, masas de agua de las que el agua es regularmente extraída, contra un pago, para su uso en la producción (incluyendo el riego) son incluidas no en recursos hídricos asociados con la tierra sino en recursos hídricos” (European Communities et al., 2009, para. 10.175, p. 214).

(2) Recursos biológicos que generan productos periódicos repetidos (CFrb). (3) Plantaciones que implican una mejora forestal consumible (CFp).

(4) Construcciones (CFc) y equipamientos (CFe). (5) Otros capitales fijos (CFo).

La CBC en el ejercicio contable presenta los stocks inicial (Ci) y final (Cf) de capital, las entradas de capital (Ce) integradas por compras (Cc), propias (Cp) y otras entradas (Ceo), y las salidas de capital (Cs) formadas por el capital utilizado (Cu), el       

17 “Land consists of the ground, including the soil covering and any associated surface waters, over which ownership rights are enforced and from which economic benefits can be derived by their owners by holding or using them. The value of land excludes any buildings or other structures situated on it or running through it; cultivated crops, trees and animals; mineral and energy resources; non-cultivated biological resources and water resources below the ground. The associated surface water includes any inland waters (reservoirs, lakes, rivers, etc.) over which ownership rights can be exercised and that can, therefore, be the subject of transactions between institutional units. However, water bodies from which water is regularly extracted, against payment, for use in production (including for irrigation) are included not in water associated with land but in water resources” (European Communities et al., 2009, para. 10.175, p. 214). 

(14)

14 

capital destruido (Cd) y otras salidas (Cso). La revalorización de capital (Cr) es el valor residual del BCF que equilibra los valores entre los recursos y los empleos de los bienes de capital del ejercicio (Tabla 2).

En un monte tienen singular interés para la medición de las variaciones del capital total en el ejercicio contable la información sobre los movimientos internos y externos de las cuentas de producción (CP) y los balances de producciones en curso (BPC) y capital fijo (BCF) (Figura 1). La CP aporta la formación bruta de capital fijo (FBCF) por cuenta propia y la formación bruta de producciones en curso (FBPC) a las entradas de los BCF y BPC, respectivamente. Estas entradas propias de capital fijo (CFp = FBCF) y de producciones en curso (PCp = FBPC) se completan con las entradas externas respectivas de CFee y PCee. El BCF aporta el capital fijo utilizado (CFu) a las entradas propias de PCp. El BPC contribuye al consumo intermedio de la CP con la salida de producciones en curso utilizadas (PCu).

En la CBC se registran los stocks de capital de los bienes y servicios individuales que se establecen para la CP, por lo que también se distinguen los capitales comerciales y ambientales.

Figura 1 Interrelaciones entre la cuenta de producción y los balances de producciones en curso y capital fijo del sistema CAF

 

   

Fuente: Campos et al. (2008) modificado

Coste total Producción total

   Producción en curso externa (PCee)

Producción final de FBPC Producción en curso

utilizada (PCu) Entradas de capital fijo (CFe)

Balance de capital fijo

Entradas de producción en curso (PCe) Cuenta de producción

Producción final de FBCF

Balance de producciones en curso Capital fijo utilizado (CFu)

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15 

2.3 Medición de la renta total verde de un monte 2.3.1 Valor económico total de un monte

La valoración económica de un monte tiene como fin último estimar su renta total hicksiana (RT), y para alcanzar este objetivo se precisa previamente valorar los stocks y movimientos de los capitales naturales y manufacturados en el ejercicio contable. Para alcanzar este objetivo existe un consenso amplio entre los economistas ambientales a cerca de que el valor económico total (VET) del monte es el marco de la teoría del valor económico apropiado (Pearce, 1993; CBD, 2009, Bateman et al., 2010, y TEEB, 2010). El VET comprende todas las fuentes que motivan a las personas físicas y/o jurídicas a atribuir valor económico a los bienes y servicios escasos (BSE) que consumen y/o se apropian (Tabla 3). Las motivaciones más claras por la que las personas atribuyen un valor económico a los BSE se debe a sus usos activos actuales final e intermedio. Otra razón por la que las personas pueden llegar a asignar valor económico a los servicios escasos conocidos está motivada en garantizarse su opción de uso futuro. Este valor opción emerge cuando a las generaciones actuales les preocupa la oferta futura de un determinado servicio para el que prefieren que no se ponga en riesgo su persistencia y/o la oferta deseada del servicio. El valor opción se manifiesta en la disponibilidad de las generaciones corrientes a incurrir en un coste adicional de gestión del monte cómo la manera de asegurarse de que en el futuro se alcance la dotación de capital preferida. El pago se justifica, ya sea por causa de evitar la degradación de la oferta de servicios del monte con origen en su gestión actual, o bien porque se prefiere disponer de una oferta futura igual o superior a la actual de dichos servicios.

Las personas también pueden otorgar valor económico al uso pasivo (valor existencia) para tratar de mitigar la la pérdida de hábitats y especies amenazadas de extinción. El concepto de valor existencia de un ecosistema ha dado lugar a una viva controversia, aún no totalmente resuelta, sobre la dificultad de valoración de este singular concepto de uso pasivo18. La ciencia económica fundamenta el valor existencia partiendo de la observación de que los humanos gastan recursos económicos de forma individual o colectiva con el fin de procurar evitar que ecosistemas, variedades biológicas, y valores culturales únicos no sustituibles desaparezcan para siempre (una vez desaparecidos no pueden volver a ser reproducidos). Este comportamiento ocurre incluso en situaciones cuando el usuario pasivo sólo conoce estos activos únicos amenazados por lecturas, conversaciones con otras personas y medios audiovisuales, y sin el requisito de la previsión de uso activo futuro manifiesta la disponibilidad a pagar para posibilitar su existencia futura (Pearce, 1993 y Campos, 2010).

Los valores económicos de los usos activo y pasivo que componen el VET son aditivos, aunque pueden aparecer en las aplicaciones los errores de doble contabilización e inconsistencia del valor de los servicios, si no se tienen en cuenta los criterios de partida doble y de valor de cambio de los servicios ambientales.

2.3.2 Valor añadido neto de un monte

El valor añadido neto del monte a precios de mercado (VANpm)19 es la renta de explotación que originan las actividades económicas comerciales y ambientales del monte en el ejercicio contable. El VANpm se calcula en la cuenta de producción por la diferencia entre la producción total (PT) y los consumos intermedio (CI) y de capital fijo (CCF) [6]:

      

18O de no-uso, como lo denominan otros, aunque esta forma de denominar al uso pasivo es nominalmente inconsistente con la teoría del consumidor.

19 Los registros de bienes y servicios económicos se contabilizan en la cuenta de producción y

en la cuenta de balance de capital del sistema CAF sin incluir las subvenciones e impuestos del gobierno ligados al monte.

(16)

16 

Tabla 3. Valor económico total de un monte

Uso activo Uso pasivo

Valor actual Valor opción Valor existencia

Final

Final Intermedio Final

Valor de mercado real o simulado de los bienes y servicios económicos que se destinan al consumo y/o la inversión en el año en el monte o fuera.

Valor de mercado real o simulado de los bienes y servicios económicos que se emplean como inputs de otra producción del monte en el ejercicio contable.

Pago por los consumidores y/o instituciones de una prima adicional al valor ordinario del bien o servicio económico para garantizar la producción en el monte y uso futuros.

Pago por los consumidores y/o instituciones de una prima con el exclusivo propósito de evitar la extinción futura de un hábitat y/o una especie únicos en el área total relevante de los montes que se encuentran en peligro de extinción. Ejemplos:

-Bienes y servicios finales comerciales de la silvicultura, la ganadería y la cinegética. -Servicios recreativos públicos.

-Recolección de hongos, plantas y animales silvestres. -Servicios del carbono fijado en el monte.

-Etc.

Ejemplos:

-Recursos de pastoreo consumidos por los animales. - Agua forestal ambiental consumida.

- Cultivos de plantas y semillas para plantación y siembra.

- Animales controlados muertos consumidos por otros carroñeros salvajes.

-Etc.

Ejemplos:

- Costes de la conservación de recursos biológicos para la investigación de nuevos medicamentos y la lucha biológica contra plagas. - Pagos por la continuidad de la oferta futura de los servicios de actividades tradicionales en el monte.

-Etc.

Ejemplos:

-Servicios de la preservación de la diversidad de los hábitats y especies únicos amenazados.

- Pagos por la preservación del patrimonio arquitectónico y/o cultural humanos del monte en peligro de extinción.

-Etc.

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17 

VANpm = PT – CI – CCF [6]

El VANpm representa la remuneración de los servicios prestados por la mano de obra (MO) y el beneficio o margen neto de explotación (MNE) que obtienen el propietario del monte y el público y la sociedad en su conjunto [7]:

VANpm = MO + MNE [7]

Cuando se agregan al VANpm las subvenciones de explotación netas de impuestos ligados a los bienes y servicios de la cuenta de producción (SNE) se estima el valor añadido neto a precios de factores (VANpf) [8]:

VANpf = VANpm + SNE [8]

2.3.3 Margen y excedente netos de explotación de un monte

Los propietarios privados, el público y la sociedad global como propietarios de los usos comerciales y ambientales del monte obtienen un beneficio de explotación derivado de la inversión de capital inmovilizado en las actividades económicas del monte. Este margen neto de explotación (MNE) es la diferencia entre los valores de la producción total y el coste total (Tabla 1), antes de incluir las subvenciones de explotación netas de impuestos ligados a la cuenta de producción (SNE) [9]:

MNE = PT – CT [9]

El monte ofrece un excedente neto de explotación (ENE) a precios de factores, que resulta de agregar al MNE las subvenciones de explotación netas de impuestos ligados a la cuenta de producción (SNE) [10]:

ENE = MNE + SNE [10]

2.3.4 Ganancia de capital de un monte

La ganancia de capital a precios de mercado (GCpm) del monte representa la parte de la renta de capital del propietario que procede de las variaciones acontecidas durante el ejercicio en la cuenta de balance capital. La medición de la ganancia de capital depende de (1) las revalorizaciones originadas por las variaciones de los precios corrientes y futuros de los bienes del balance de capital, (2) las destrucciones de capital (muertes normales y extraordinarias) en el ejercicio y en el futuro, (3) el consumo de capital fijo por desgaste u obsolescencia técnica, (4) las variaciones en el tipo de interés/descuento, y (5) los ajustes de las desviaciones de las extracciones reales de recursos naturales sobre las inicialmente esperadas.

La estimación de la GCpm supone la elaboración de una cuenta de capital que agrega los balances de producciones en curso y capital fijo (Tabla 2). La cuenta de balance de capital requiere una clasificación funcional completa de los bienes y servicios del monte, su cuantificación física y la valoración económica de los bienes de capital ambiental no-comercializados del monte. El capital natural ambiental público, si bien carece de un precio de mercado real, puede estimarse su valor capital ambiental por el método del valor presente descontado (VPD) de su renta natural de capital que se estima se generará en el futuro por tiempo indefinido.

Los movimientos de flujos de entradas y salidas de la cuenta agregada de balance de capital que intervienen en la estimación de la ganancia de capital a precios de mercado (GCpm) del monte son la revalorización de capital (Cr), neta de la destrucción de capital (Cd) y la inclusión de los ajustes de capital (Caj). Estos últimos se deben a la reclasificación de la producción esperada a producida del crecimiento natural de madera, leña y corcho (CNiemlco) por su valor al inicio del ejercicio, el ajuste en otras entradas (Ceoa) y salidas (Csoa) por desviaciones en el ejercicio de capturas

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18 

cinegéticas reales sobre la media de los tres últimos ejercicios, y la agregación del consumo de capital fijo (CCF) para evitar su doble contabilización, neto este último de la revalorización del consumo de capital fijo de plantaciones, construcciones y equipamientos (CCFrpce) [11]-[12]:

GCpm = Cr – Cd + Caj [11]

Caj = – CNiemlco + Ceoa – Csoa + CCF – CCFrpce [12] La ganancia de capital a precios de factores (GCpf) se estima sumando las subvenciones netas de impuestos ligados al capital (SNC) a la GCpm [13]:

GCpf = GCpm + SNC [13]

La revalorización de capital se estima como valor residual entre el capital final (Cf) y la salida (Cs) menos el capital inicial (Ci) y la entrada (Ce) durante el periodo [14]:

Cr = Cf + Cs – Ci – Ce [14]

2.3.5 Medición de la renta total hicksiana de un monte

La renta total hicksiana a precios de mercado (RTpm) del monte ha sido antes señalado que requiere organizar la información económica en una cuenta de producción para estimar el valor añadido neto a precios de mercado (VANpm) y una cuenta de balance de capital que permite estimar la ganancia de capital (GCpm) [15]:

RTpm = VANpm + GCpm [15]

La renta total a precios de factores (RTpf) se estima agregando las subvenciones de explotación y de capital netas de impuestos (SN = SNE + SNC) a la RTpm [16]:

RTcf = SN + RTpm [16]

Del concepto de RTpm del monte que se ha expuesto se deriva que no es posible cuantificarla sin agregar el valor añadido neto comercial (VANpmC)20, el valor añadido neto ambiental (VANpmA), la ganancia de capital comercial (GCpmC) y la ganancia de capital ambiental (GCpmA) de sus actividades productivas y del uso del capital en el ejercicio [17]:

RTpm =VANpmC + VANpmA + GCpmC + GCpmA [17]

2.3.6 Medición del stock de capital total del monte

Se ha señalado con anterioridad que el stock de capital del monte está formado por las producciones en curso y los bienes duraderos terminados (capital fijo) empleados en la generación de la producción total del monte. Los activos de capital comerciales manufacturados suelen ofrecer directamente en las transacciones de mercado sus precios. Este puede no ser el caso de los activos comerciales naturales, ya que en la práctica estos precios suelen ser altamente opacos o presentar valoraciones agregadas que no expresan directamente el precio de los activos de capital naturales individuales. Este es el caso de la valoración conjunta del pasto y la bellota consumidos por los animales contralados en pastoreo, ya que su valor capital está incorporado en el precio de la tierra junto a las demás rentas de capital privadas de los restantes recursos naturales del monte. En estos casos y en los bienes de capital

      

20 La ausencia de estimación en el sistema CES del crecimiento natural comercial en la

producción, el consumo de recursos naturales en el coste y la ganancia de capital comerciales impide conocer la renta total comercial del monte.

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19 

ambientales públicos se ha de recurrir al método analítico del descuento de su corriente de rentas de capital del recurso natural futuras:

“En el SEEA los beneficios futuros son definidos usando el concepto de renta económica. La renta económica se estima mejor como el valor del excedente que recibe el extractor o usuario del activo calculado después de que todos los costes y la renta de capital normal [del capital manufacturado inmovilizado] han sido tenidos en cuenta. El valor del excedente, referido como renta del recurso [natural] en el contexto de los activos ambientales [naturales], puede ser considerado como la renta de capital del activo natural. La lógica del VPD (valor presente descontado) requiere estimar la corriente de rentas del recurso [natural] que son esperadas ser recibidas en el futuro y mediante el descuento traerlas al presente ejercicio contable. Este valor proporciona una estimación del valor del activo en el instante de tiempo correspondiente” (SEEA 2012, Draft Chapter 5, paras. 107 y 108, p. 23) 21.

El precio de una unidad de un activo de capital (PAC) es el valor presente descontado de la corriente futura de rentas de capital (RC) que genera hasta su consumo total, que en el caso de la tierra puede aceptarse que su duración, como soporte del suelo fértil es infinita, aunque su RC como expresión de la productividad natural del suelo fértil puede ser finita. Además de la dificultad de estimar la RC agregada e individual de los activos de capital, en el caso de los bienes de capital ambientales no-comerciales la elección subjetiva de la tasa de interés (r)22 dar lugar a valoraciones subjetivas del capital ambiental por parte del experto responsable de la valoración, por lo que la parte más consistente de la valoración del capital ambiental es el valor de la renta de capital ambiental basada en valoraciones independientes de la voluntad del analista. Si por simplificación de la exposición, se asume que RC es constante y de duración indefinida, el precio del activo se estima por el cociente de la ecuación [18]:

PAC = RC/r [18]

El valor total de un capital (C) del monte se obtiene multiplicando la cantidad por el precio [19]:

C = QAC x PAC [19]

El valor del capital (C) del monte puede verse influido por las subvenciones netas de impuestos (SN), aunque la incertidumbre de la estabilidad futura en la percepción de las SN del gobierno dificulta la estimación de que proporción de la RC ha de considerarse para estimar el precio unitario que se corresponde con la cantidad total del bien intercambiada en el mercado.

2.3.7 Medición de la tasa de rentabilidad del monte

La tasa de rentabilidad económica del monte representa el beneficio monetario (euros) que obtiene el propietario del monte en un año por cada unidad monetaria (euro) que, en promedio, ha inmovilizado durante todos los días del año en el monte. El cálculo del capital inmovilizado a precios de mercado (CINpm) se ve afectado por el coste de materias primas compradas (MPc), servicios comprados (SSc), mano de obra       

21 “In the SEEA future returns are defined using the concept of economic rent. Economic rent is best considered as the surplus value accruing to the extractor or user of an asset calculated after all costs and normal returns have been taken into account. The surplus value, referred to as resource rent in the context of environmental assets, can be considered as the return attributable to the asset itself. The logic of NPV [net present value] requires estimating the stream of resource rents that are expected to be earned in the future and then discounting these resource rents back to the present accounting period. This provides an estimate of the value of the asset at that point in time” (SEEA 2012, Draft Chapter 5, paras. 107 y 108, p. 23). 

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20 

asalariada (MOa), ventas de producción final (PFv), stock de capital inicial (Ci), compras de capital (Cc) y ventas de capital (Cv) [20]:

CINpm = Ci + c1*MPc + c2*SSc + c3*MOa + c4*Cc – c5*PFv – c6*Cv [20] La estimación del capital inmovilizado a coste de los factores (CINcf) se obtiene de restar las subvenciones netas al CINpm [21]:

CINcf = CINpm – c7*SN [21]

El parámetro ci que pondera a los flujos de gastos e ingresos anuales representa el factor que convierte el circulante en una cantidad de stock anual fija equivalente durante el año, y poder así sumarla con el stock de capital inicial (Ci), siendo 0 ≤ ci < 1. El cálculo de la tasa de rentabilidad (r) resulta de dividir, supuesta una renta de capital constante indefinida, la RC entre el CIN [22]:

r = RC/CIN [22]

Los tipos de tasas de rentabilidad pueden ofrecerse en el sistema CAF por bien o servicio individual para el que se dispone de sus cuentas de producción y capital completas y de forma agregada en la unidad económica territorial considerada para la renta de capital de explotación, ganancia de capital y total, esta última como suma de las dos anteriores. Las ecuaciones [23]-[28] muestran diversas tasas de rentabilidad agregadas parciales y totales de monte:

• Tasa rentabilidad de explotación social a precios de mercado (rpmE) [23]:

rpmE =MNE/CINpm [23]

• Tasa rentabilidad de explotación social a coste de los factores (rcfE) [24]:

rcfE = ENE/GCcf [24]

• Tasa de ganancia de capital social a precios de mercado (gpmG) [25]:

gpmG = GCpm/CINpm [25]

• Tasa de ganancia de capital social a coste de los factores (gcfG) [26]:

gcfG = GCcf/CINcf [26]

• Tasa rentabilidad total social a precios de mercado (rpmT) [27]:

rpmT = RCpm/CINpm [27]

• Tasa rentabilidad total social a coste de los factores (rcfT) [28]:

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21 

3. CUENTAS Y PROYECTOS DE VALORACIÓN AMBIENTAL DE ECOSISTEMAS

3.1 Introducción

Las limitaciones que presenta el sistema de contabilidad nacional convencional (SCN) para medir la renta total de un territorio forestal han motivado en las tres últimas décadas un permanente debate sobre las modificaciones que deben ser introducidas23 para construir las cuentas verdes de los ecosistemas naturales. Los desarrollos aplicados de las cuentas verdes del monte sobre la base de la ampliación de las cuentas económicas de la silvicultura (CES) se limitan a un reducido número de publicaciones piloto. Existen numerosos estudios académicos e institucionales sobre los valores económicos y ambientales de los ecosistemas forestales que no siguen los criterios de partida doble y valor de cambio del CES, y por estas razones carecen de interés para el conocimiento de la renta total y el capital del monte.

En los últimos años se ha avanzado en el desarrollo de propuestas metodológicas de las cuentas de la madera (Vincent, 1999 y Caparrós et al., 2003). No obstante, estos avances no han supuesto hasta la fecha la implantación por los gobiernos de una nueva metodología de las cuentas de producción y capital de la madera. Si esta es la situación para la producción de madera, no debe causar extrañeza que los proyectos internacionales sobre las cuentas verdes de los montes se encuentren aún en su fase preliminar (EUROSTAT, 2002, UNCEEA, 2011a).

Los proyectos internacionales más abajo referidos sobre la contribución de los bienes y servicios de los montes al bienestar humano son dispares en objetivos y metodologías24. El proyecto CREEA tiene interés para implementar una clasificación consistente de las superficies forestales y las cuentas de la madera del SEEA 2012 a escala internacional, y aunque este objetivo maderero exclusivo de las nuevas cuentas es limitado para las necesidades de la valoración de la renta total y el capital de los montes, no cabe duda que sigue siendo una prioridad conocer las producciones comerciales de la madera y sus cuentas de balance de capital físicas y monetarias a escala de todos los países del mundo. Los sistemas SEEA e IEEAF, y los proyectos WAVES y CREEA presentan propuestas metodológicas de las cuentas comerciales de los montes basadas en el SCN. El proyecto WAVES tiene, además, el objetivo de estimar la renta y el capital totales incorporando la medición de los bienes y servicios y ambientales. El proyecto TEEB tiene sus objetivos orientados a la recopilación y análisis de las valoraciones ambientales de los recursos biológicos globales. El TEEB no ha realizado propuesta metodológica alguna sobre las cuentas verdes de los montes, y su punto de vista de la valoración ambiental de los servicios de los ecosistemas naturales es favorable a la aplicación del valor económico total, si bien reconoce el interés para el diseño de las políticas públicas ambientales de otras métricas no-económicas (Ring et al., 2010). El proyecto UK NEA tiene su origen en el enfoque del Millenium Ecosystm Assesment (MA) y ha evolucionado hacia una valoración económica de los ecosistemas basada en el valor económico total (VET).

      

23 El liderazgo del Departamento de Estadísticas de las Naciones Unidades (UNSD) a través

del UNCEEA en este proceso de revisión continúa se produce con la participación de las instituciones económicas internacionales, las oficinas estadísticas nacionales, los gobiernos nacionales y regionales, las organizaciones no-gubernamentales e instituciones científicas públicas y privadas.

24 La selección se refiere a los proyectos internacionales que tienen por motivos diversos

interés para el proyecto RECAMAN, aunque esto no significa que otros no referidos no lo puedan tener también, como es el caso del proyecto nacional Valoración de activos naturales de España (VANE) promovido por el MARM (Azqueta y Tirado, 2008, Esteban, 2010 y Voces et al., 2010). La muestra seleccionada de proyectos internacionales se considera adecuada desde el punto de vista de la comparación del proyecto RECAMAN con otros proyectos internacionales de valoración económica ambiental de los ecosistemas forestales.

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22 

La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) impulsa el proyecto EURECA con el fin de servir de plataforma de encuentro e intercambio de los proyectos nacionales con enfoque MA, si bien estos proyectos post-MA son aún incipientes.

En este marco internacional de iniciativas para la valoración comercial y ambiental de los ecosistemas forestales y otros ecosistemas naturales, el Grupo de Economía Ambiental (GEA) de IPP-CSIC está llevando a cabo la ejecución y difusión del proyecto RECAMAN. El GEA participa en el marco de las reuniones de expertos en cuentas comerciales y ambientales para la reforma del SEEA y la elaboración de las cuentas de los ecosistemas y, entre estas últimas, las cuentas de los montes tienen una clara relevancia. El proyecto RECAMAN ha sido presentado, entre otras reuniones, en los seminarios (1) Expert Meeting on Ecosystem Accounting, celebrado los días 11-13 de mayo de 2011 en Copenhagen (Campos y Caparrós, 2011a) y organizado, conjuntamente, por la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), el UNCEEA y el WB; y en el (2) 17th Meeting del London Group on Environmental and Economic Accounting25, organizado por la Office Statistics Sweden, Stockholm, 12-15 de septiembre de 2011 (Campos y Caparrós, 2011b).

3.2 Cuentas verdes y proyectos de valoración de ecosistemas naturales 3.2.1 Sistema SEEA de Naciones Unidas

El proyecto llamado a tener más influencia en los gobiernos para la elaboración de la futura metodología de la contabilidad nacional verde está dirigido por el Comité de Expertos de Naciones Unidas en Cuentas Económicas y Ambientales (UNCEEA)26 del Departamento de Estadística de Naciones Unidas (UNSD) que, en cooperación con la Comisión Europea, el Banco Mundial y la OECD, publicaron en 1993 el Sistema de Cuentas Económicas y Ambientales (SEEA), revisado en 2003 y en fase actual de una nueva revisión con el asesoramiento del Grupo de Londres en Cuentas Ambientales. En la revisión del SEEA se han producido avances en el desarrollo de los vínculos físicos de la utilización de los recursos naturales en la función de producción económica, pero la sujeción del SEEA 2012 al SCN 2008 impide al SEEA representar hasta el momento una extensión verde del SCN. No obstante, desde la perspectiva de los montes el SEEA supone un importante avance metodológico en la cuenta de capital de la madera comercial (UNCEEA, 2011a,b), y podría dar lugar a que en el SEEA 2013 vea la luz la primera guía metodológica integrando las valoraciones comerciales y ambientales en las cuentas de los montes27.

3.2.2 Sistema piloto IEEAF de EUROSTAT

La Comisión Europea viene reconociendo la necesidad de una estadística contable a escala de finca de monte, y ya en el lejano 1988 propuso la ampliación de la Red Contable Agraria Nacional (RECAN28) para incorporar el uso múltiple agroforestal de los montes y otros sistemas similares europeos (CEC, 1988).

      

25 El Grupo de Londres de Cuentas Ambientales (LG) está formado por la comunidad de

expertos en contabilidad nacional que asesora al UNCEEA en todo el proceso de revisión del SEEA.

26 El UNCEEA tiene la responsabilidad de la revisión del SEEA en curso. En el ámbito de los

ecosistemas forestales el UNCEEA tiene previsto publicar en 2012 la guía metodológica de las cuentas de capital de la madera (SEEA vol 1). En 2013 se tiene previsto publicar la metodología de las cuentas de los ecosistemas forestales con las valoraciones monetarias de los bienes y servicios ambientales (SEEA vol. 2).

27 El Banco Mundial (WB) tiene atribuida por parte del UNCEEA la coordinación de la

metodología de la valoración de los servicios de los ecosistemas (London Group, 2010 y Atkinson, 2010, LG, 2010).

28 La Red Contable Agraria Nacional (RECAN) —en inglés Farm Accountancy Data Network

(FADN) (European Commission, 2010b)— fue diseñada desde su primera versión de 1965 para facilitar información económica y financiera de las explotaciones agrícolas y ganaderas

Referencias

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