Argentina y Brasil: proyecciones internacionales, Cooperación Sur Sur e integración
Texto completo
(2) Argentina y Brasil: proyecciones internacionales, Cooperación Sur-Sur e integración / compilado por Carla Morasso y Gisela Pereyra Doval. 1a ed. - Rosario: UNR Editora. Editorial de la Universidad Nacional de Rosario, 2012. E-book . ISBN 978-950-673-982-9 1. Política Internacional. I. Morasso, Carla, comp. II. Pereyra Doval, Gisela, comp. CDD 327.1 Los capítulos de este libro han sido previamente evaluados por el sistema de referato ciego simple..
(3) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. Indice Presentación Carla Morasso Gisela Pereyra Doval........................................................................................................................................5. Parte I: Cooperación Sur-Sur e Integración Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur Gladys Lechini...............................................................................................................................................13. IBSA -India, Brasil y Sudáfrica-: una iniciativa de Cooperación Sur-Sur que ya es política de Estado Clarisa Giaccaglia..........................................................................................................................................27. Cooperación Sur-Sur: Asociación Brasil-Mozambique y la construcción de una planta de medicamentos para el SIDA Maj-Lis Follér.................................................................................................................................................49. La agricultura en la agenda de Cooperación argentino-sudafricana Carla Morasso...............................................................................................................................................69. Relaciones Argentina-Sudeste de Asia: vínculos comerciales y políticos contemporáneos (2003-2011) María Florencia Rubiolo ..............................................................................................................................83. UNASUR, ALBA y Mercosur y sus correlatos de Cooperación Sur-Sur: ¿proyectos competitivos o complementarios? Sergio Caballero Santos.................................................................................................................................93. Parte II: Argentina y Brasil en el mundo Cinco claves explicativas para la política exterior argentina posterior a la crisis de 2001 Alejandro Simonoff.....................................................................................................................................105. 3.
(4) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. Los vaivenes de la diplomacia climática argentina (1989-2011) María del Pilar Bueno................................................................................................................................133. Las controversias internacionales de la República Argentina en materia de inversión (2002-2010) José Fernández Alonso................................................................................................................................155. Identidad nacional, desarrollo económico y política exterior en Brasil. Un análisis a partir de los casos de Vargas, Geisel y Lula Gisela Pereyra Doval Esteban Actis...............................................................................................................................................175. A inserção do Estado Brasileiro no Regime de Não-Proliferação de Armas Nucleares: uma análise à luz das relações Brasil-Argentina Marcos Valle Machado da Silva.................................................................................................................199. 4.
(5) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. Presentación El mundo está atravesando un período de transformaciones entre las cuales se destaca la emergencia de países en desarrollo como actores con capacidad de influencia en el sistema internacional. Mientras que los países desarrollados atraviesan, por diversas razones, una desaceleración de su actividad económica, países que hace una década conformaban la periferia presentan hoy tasas de crecimiento ascendentes y aumentan sus capacidades relativas de negociación internacional, tal el caso de Brasil, India, China, Sudáfrica, Turquía, Argentina o Indonesia. En el marco de esta reconfiguración internacional, los vínculos Sur-Sur comenzaron a dinamizarse en términos alternativos a los esquemas de relaciones Norte-Sur, dando lugar a un reposicionamiento de la Cooperación Sur-Sur en la agenda mundial. A raíz de ello, los académicos de distintos centros de estudio alrededor del mundo retomaron las indagaciones sobre este fenómeno que, si bien nació en la década del cincuenta, develó nuevos aspectos en el Siglo XXI. A raíz de ello, se iniciaron debates sobre la Cooperación Sur-Sur como una herramienta de política exterior con carácter transformador de los países en desarrollo. Preguntándose sobre las dimensiones e implicancias del fenómeno comenzaron a trabajar los miembros de la “Red temática para el desarrollo del estudio sobre mecanismos de cooperación entre países del tercer mundo: La Cooperación Sur-Sur”. ¿Es la Cooperación Sur-Sur un concepto apropiado para comprender los vínculos entre América Latina, África y Asia?, ¿Cuáles son las condiciones sistémicas que permiten la re-emergencia de la Cooperación Sur-Sur?, ¿Cuáles son las motivaciones que impulsan a los gobiernos a buscar alianzas con sus pares del hemisferio Sur?. Si bien los académicos participantes de la Red mantenían vínculos de larga data en torno al estudio de las Relaciones Internacionales y de problemáticas africanas, durante 2010 tuvieron la posibilidad de formalizar el interés compartido sobre la Cooperación Sur-Sur. Ese año, la Escuela de Relaciones Internacionales y el Doctorado en Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el Centro de Estudios Avanzados (CEA) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Máster y Doctorado en Relaciones Internacionales y Estudios Africanos del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), se presentaron a la séptima convocatoria “Fortalecimiento de Redes Interuniversitarias”, realizada por el Programa de Promoción de la Universidad Argentina (PPUA) de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) del Ministerio de Educación de la Nación. Entendiendo que las Relaciones Internacionales como disciplina exige la permanente actualización y profundización de la información, y que a ello contribuye el intercambio académico crítico, los miembros de la Red se propusieron fortalecer sus vínculos inter-institucionales y fomentar las líneas de estudio e investigación sobre la Cooperación Sur – Sur. Estos objetivos fueron alcanzados a través de varios encuentros académicos y actividades de profundización temática. La primera reunión entre profesores e investigadores tuvo lugar en la ciudad de Rosario, entre el 3 y el 4 de agosto de 2010, cuando académicos de las tres instituciones se dieron cita en el Workshop “Estrategias de inserción internacional en el Siglo XXI: cooperación Sur-Sur, cooperación triangular e. 5.
(6) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. integración regional”. En esta instancia, a través de las exposiciones, se realizó una puesta en común de las principales líneas de investigación trabajadas en cada institución. Un nuevo encuentro entre los miembros de la Red se efectuó en el Seminario Internacional “Como se formou o mundo dos nossos dias: da expansão européia à globalização (conflitos, resistências e desenvolvimento desigual – o caso da América Latina)”, organizado por el Instituto de Relações Internacionais (IREL) de la Universidad de Brasilia en asociación con las universidades partes el 7 de noviembre de 2011. Cabe señalar que el seminario fue realizado en Brasil debido al interés que mostraron los colegas brasileños por el trabajo desarrollado por la Red y la posibilidad de sumarse a la misma. En esta ocasión, los documentos trabajados giraron en torno a las visiones actuales sobre la teoría de las Relaciones Internacionales, con foco en los conceptos creados desde y para el Sur, los principales cambios en la política internacional contemporánea y los afrodescendientes en Latinoamérica. Finalmente, el 23 de marzo de 2012 se realizaron en la sede del CEA en Córdoba las Jornadas de Debate “El Sur mirando el Sur. Trayectorias y desafíos desde el Sur”, donde se presentaron ponencias relativas a la Cooperación Sur-Sur, la integración regional, el interregionalismo, las relaciones entre América Latina y el Mundo Árabe y la diáspora africana y los Afrodescendientes en Sudamérica. Los debates surgidos en los encuentros científicos fueron complementados con actividades de intercambio de profesores e investigadores, que dieron lugar a espacios de profundización temática en Argentina, Brasil, España e Italia. De este modo, se avanzó en la producción de conocimientos sobre la lógica de relaciones Sur-Sur y las características de sus actores, lo cual fue de suma relevancia considerando la ausencia de estudios sistemáticos sobre los lazos entre América Latina, África y Asia y la prevalencia de fuentes exógenas de información. Asimismo, se quiere aquí destacar el impacto que estas acciones tuvieron sobre los alumnos de grado y posgrado que participaron de los cursos y conferencias, los cuales tuvieron la oportunidad de redescubrir las problemáticas del Sur y revalorizar la importancia de los vínculos Sur-Sur en el estudio de las Relaciones Internacionales.. 6. Entre las acciones desarrolladas cabe señalar que en la UAM la Dra. Lechini, docente e investigadora de la UNR, dictó el curso “La cooperación Sur-Sur en las agendas externas de Argentina y Brasil” para los estudiantes del Máster en Relaciones Internacionales y Estudios africanos así como dos conferencias en la Universitá degli Studi Di Napoli “L´Orientale” de Italia. Asimismo. el Dr. Antonio Carlos Lessa, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales (IREL) de la Universidad Nacional de Brasilia brindó el curso de perfeccionamiento “Las relaciones internacionales de Brasil pos segunda guerra mundial” en el Doctorado en Relaciones Internacionales de la UNR y formó parte del jurado de las tesis de doctorado de dos de los miembros del equipo de investigación de Rosario. También se destaca que en el marco de la carrera de grado de Relaciones Internacionales de la UNR, los miembros rosarinos de la Red dictaron el seminario curricular “Las relaciones Sur-Sur en el sistema internacional”. En dicho espacio de formación se promovió entre alumnos de grado el análisis sobre las problemáticas de los países en desarrollo desde una visión crítica del eurocentrismo predominante en el estudio de la disciplina. Finalmente, y como parte de las actividades previstas para la Red, se presenta esta compilación de trabajos que representan parte de los resultados obtenidos y reflejan las temáticas en las cuales se especializa cada centro parte. Mientras que los miembros madrileños se abocan a los estudios sobre la integración y las problemáticas africanas, los cordobeses se centran en los estudios sobre.
(7) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. las relaciones de América Latina con Asia y Medio Oriente y la cuestión de los afrodescendientes, y los especialistas rosarinos estudian, en particular, las políticas exteriores de Argentina y Brasil y la Cooperación Sur-Sur. Siguiendo las líneas de investigación de las instituciones parte y continuando con los principales ejes de discusión que ordenaron los encuentros de la Red, el libro se organiza en dos partes. La primera se centra en las problemáticas de la Cooperación Sur-Sur y la Integración y la segunda se enfoca en la inserción internacional de Argentina y Brasil. De esta forma, en el primer artículo, “Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur”, Gladys Lechini analiza la emergencia del “Sur” en el sistema internacional para reposicionarlo como un núcleo temático con miras a generar nuevas perspectivas científicas que escapen al andamiaje eurocéntrico del mainstream de las Relaciones Internacionales. A lo largo del trabajo da cuenta de los cambios que sufrieron los conceptos de “Sur” y “Cooperación Sur-Sur”, cuyas variadas aristas lo han centrado en los debates acerca del nuevo lugar de los países en desarrollo en la reestructuración del orden global. Continuando con el análisis sobre los cambios en el sistema mundial, Clarisa Giaccaglia aborda la coordinación política desarrollada en los ámbitos multilaterales globales y la cooperación sectorial de tres países emergentes en “IBSA -India, Brasil y Sudáfrica-: una iniciativa de cooperación Sur-Sur que ya es política de Estado”. Posteriormente se presentan dos estudios de caso sectoriales de Cooperación Sur-Sur que ejemplifican las políticas hacia los países africanos desarrolladas por Argentina y Brasil. En “Cooperación Sur-Sur: Asociación Brasil-Mozambique y la construcción de una planta de medicamentos para el SIDA”, Maj-Lis Follér se ocupa de precisar cómo la experiencia de una política pública exitosa brasileña se transfiere al continente africano. Por su parte, Carla Morasso, analiza las particularidades de un proyecto de asistencia técnica en materia de producción agrícola en el artículo “La agricultura en la agenda de cooperación argentino-africana. La tecnología argentina en los campos sudafricanos”. Los actuales vínculos Sur-Sur argentino-asiáticos son presentados por María Florencia Rubiolo en “Relaciones Argentina-Sudeste de Asia: vínculos comerciales y políticos contemporáneos (2003-2011)”. En este trabajo se observa cómo, ante restricciones en los patrones de relacionamiento tradicional con los países occidentales, Argentina encuentra socios alternativos en el Sudeste Asiático, si bien el bajo perfil que mantienen estas políticas no los posicionan en el tope de la agenda Sur-Sur del país. La primera sección de este libro se cierra con un artículo de Sergio Caballero Santos que reflexiona sobre el solapamiento de los esquemas de integración en Sudamérica. “UNASUR, ALBA y MERCOSUR y sus correlatos de cooperación Sur-Sur: ¿proyectos competitivos o complementarios?” plantea los desafíos y sinergias inherentes a la multiplicidad de iniciativas regionales que en última instancia se basan en decididas apuestas a favor de la coordinación de políticas en el Sur. La segunda parte del libro, dedicada a comprender el lugar en el cual se encuentran Argentina y Brasil en el mundo, comienza con un trabajo de Alejandro Simonoff, “Cinco claves explicativas para la política exterior argentina posterior a la crisis de 2001”, que brinda un panorama de las estrategias internacionales adoptadas por los sucesivos gobiernos nacionales tomando como variables principales las relaciones con Brasil y Estados Unidos.. 7.
(8) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. Profundizando el estudio sobre el comportamiento argentino en el mundo, se presentan dos artículos que analizan las políticas del país sobre dos temas que marcaron la agenda internacional argentina durante la última década: el medio ambiente y las inversiones extranjeras. En “Los vaivenes de la diplomacia climática argentina (1989-2011)”, María del Pilar Bueno plantea los cambios y continuidades de los posicionamientos argentinos en la agenda ambiental internacional. En tanto, José Fernández Alonso examina las demandas iniciadas por los inversores transnacionales contra Argentina tras el colapso del régimen de la convertibilidad y las respuestas brindadas por el país en su artículo “Las controversias internacionales de la República Argentina en materia de inversión (2002-2010)”. De la política exterior brasileña se ocupan Gisela Pereyra Doval y Esteban Actis en el capítulo “Identidad nacional, desarrollo económico y política exterior en Brasil. Un análisis a partir de los casos de Vargas, Geisel y Lula”. A través de un análisis transversal exponen el modo en que la política exterior es parte de una estrategia consensuada y continuada a lo largo del tiempo para alcanzar el desarrollo económico independientemente en distintos contextos históricos y de acuerdo a diferentes modelos económicos. Finalmente, en “Lecturas sudamericanas de los levantamientos árabes: primeras interpretaciones y posicionamientos”, Juan José Vagni advierte sobre las diversas miradas con las cuales fueron percibidos por medios de comunicación e intelectuales los levantamientos de la Primavera Árabe en Sudamérica así como también sobre los diferentes posicionamientos y medidas políticas que adoptó cada gobierno sudamericano según sus intereses en la región. Tanto los capítulos presentados como el trabajo de intercambio realizado a partir de la Red nos permiten reflexionar sobre algunas conclusiones. En primer lugar, que es relevante avanzar en las investigaciones sobre la Cooperación Sur-Sur dado que mundialmente está siendo discutida y aplicada en el terreno de las políticas públicas de los países del Sur como una herramienta para el desarrollo. En segundo lugar, que la Cooperación Sur-Sur no es una temática privativa de los académicos de los países en desarrollo, sino que, por el contrario, desde diversos países centrales se ha demostrado un gran interés sobre el tema. En este sentido, no sólo los colegas de España han contribuido con artículos y ponencias, sino que, como especificamos anteriormente, se han realizado intercambios con Italia para dictar conferencias sobre el tema y, desde Suecia, la Dra. Maj-Lis Follér ha apoyado el proyecto con un artículo de su autoría. La conclusión más interesante a la que arribamos en este sentido es que las distintas visiones sobre la Cooperación Sur-Sur no están relacionadas solamente con el lugar desde donde se observa el fenómeno, sino también con qué espíritu crítico se piensa. 8. En tercer lugar, y estrechamente relacionado con la conclusión previa, como se puede observar en los trabajos presentados, el tópico puede ser analizado bajo distintas ópticas y aristas. De esta forma, el examen de temáticas tan disímiles, como el abordaje académico del concepto o estudio sobre la coordinación de acciones en diversas materias, ya sea agricultura, salud, medio ambiente o integración, puede brindarnos resultados tan interrelacionados como disímiles. Esto nos permite afirmar que, a pesar de lo mucho que se ha escrito y estudiado sobre el fenómeno de la Cooperación Sur-Sur, el mismo es tan complejo que aún se hace necesario recorrer muchos caminos. En este sentido, esperamos que este libro contribuya al entendimiento sobre las oportunidades y desafíos que presenta la Cooperación Sur-Sur y sea de utilidad para todos aquellos involucrados en el tema..
(9) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. Finalmente, expresamos nuestro especial agradecimiento a la Secretaría de Políticas Públicas del Ministerio de Educación de la Nación Argentina y a la Universidad Nacional de Rosario, instituciones que facilitaron el desarrollo de las actividades académicas mencionadas, permitiendo la consolidación de la Red interuniversitaria e interregional y la edición conjunta de la publicación que aquí se presenta. Carla Morasso Gisela Pereyra Doval. 9.
(10)
(11) Primera Parte. Cooperación Sur-Sur e Integración.
(12)
(13) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur Gladys Lechini.
(14) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur Gladys Lechini* Resumen: La Cooperación Sur-Sur ha sido entendida en diversas formas y comprende variadas aristas y dimensiones. El presente artículo se propone arrojar luz sobre el concepto y su aplicación, examinando las diferentes modalidades y contenidos que se le han asignado a lo largo del tiempo, en tanto fueron cambiando las miradas sobre el Sur y sus potencialidades. Finalmente, presenta consideraciones sobre las políticas de Cooperación Sur-Sur desarrolladas por Argentina y Brasil. Palabras Claves: Cooperación Sur-Sur – Argentina – Brasil – Sur Global El siglo XXI está mostrando la vuelta de la Cooperación Sur-Sur a la agenda internacional. Luego de una década donde el neoliberalismo auspiciado por gran parte de los países desarrollados del Norte fue promovido como pensamiento único -respaldando los planes de ajuste estructural promocionados por las instituciones financieras internacionales, tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM)(1) -, el péndulo ha vuelto a orientar su mirada hacia el Sur. Junto a este “revival” o quizás por ello, la Cooperación Sur-Sur se ha revitalizado y a la vez convertido en un término comodín, siendo utilizada con variado contenido e intencionalidad. Es por ello que el objetivo de este trabajo es situar “el SUR”, así como describir y contextualizar la Cooperación Sur-Sur, para reposicionar un núcleo temático que abra perspectivas para el desarrollo de nuevas líneas de investigación y de acción, en contraposición a las miradas eurocéntricas del “mainstream”.. 14. El surgimiento de las relaciones internacionales como una ciencia social (norte) americana a mediados del siglo XX llevó a una dependencia muy notable de los estudios realizados en los Estados Unidos y en menor medida en Europa, desmereciendo o desconociendo los esfuerzos -muchas veces desarticulados- de América Latina y de la periferia, para generar sus propias visiones desde una posición “no central”. De este modo, la producción de conocimiento en el Norte y su traslado automático y acrítico a los países del Sur fue “formateando” el modo de validación del conocimiento científico, teoría y práctica, condicionando la manera de entender el mundo, las sociedades y sus problemas. Habida cuenta que la opinión de una minoría que concentraba el poder dominaba al mundo, dentro y fuera de las universidades, nuestra región latinoamericana tuvo dificultades para formular alternativas teóricas y diseñar políticas diferentes a los discursos hegemónicos. Como en la actualidad la correlación de fuerzas internacionales está siendo sometida a muchas presiones, se presentan nuevas oportunidades para repensar la inserción de nuestras sociedades. De ahí la necesidad presente de descolonizar y reestructurar las ciencias sociales a través de la interacción de estudiosos de todos los climas y perspectivas, para apuntar a una ciencia social más multicul-. *- Licenciada en Ciencia Política y en Relaciones Internacionales, UNR. Magister en Ciencias Sociales FLACSO, Dra. en Sociología, Universidad de Sao Paulo. Profesora titular de RRRII y Directora del Doctorado en Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencia Política y RRRII de la UNR. Investigadora del CONICET. Directora Programa de Relaciones y Cooperación Sur-Sur (PRECSUR) y del Instituto Rosario de Estudios del Mundo Árabe e Islámico (IREMAI). Directora de Proyectos del CERIR. 1- Las condicionalidades llegaron al África a través del Informe Berg de 1981 (“Berg Report: Towards Accelerated Development in Sub-Saharan Africa”) y del llamado Consenso de Washington (documento elaborado por John Williamson en 1989 titulado “What Washington Means by Policy Reform”). Aunque inicialmente este paquete de medidas económicas fue pensado para los países de América Latina, con los años se convirtió en un programa general)..
(15) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur. tural, tomando como contribuciones el Informe Gulbenkian (Wallerstein, 1996) y la obra compilada por Lander (2000) sobre la Colonialidad del Saber(2) , entre otras aportaciones significativas que hoy siguen teniendo vigencia. Estos esfuerzos tienen sus antecedentes en los setenta, cuando se comenzó a discutir en América Latina la adopción acrítica del conocimiento producido en los países centrales y a reconocer la arrogancia de aplicar lo particular (Occidente) a lo universal. El resultado fue la apertura de un proceso de cuestionamiento a las ciencias sociales como eurocéntricas y parroquiales. En esta línea Quijano (2000) afirmaba que el mundo moderno se había construido a partir de la colonialidad del poder, sobre la base de historias contadas desde un solo lado, suprimiendo otras memorias. Un abordaje similar plantea la obra compilada por Daniel Mato (2001), en la cual se advierte sobre la visión de los académicos de los países centrales, quienes asumen que lo que sucede en sus propios ámbitos sociales es universalmente representativo, olvidándose que existen otros espacios en el mundo y que sus posiciones están afectadas por los contextos institucionales y sociales en los cuales desenvuelven sus prácticas. Por ello, se resalta el valor de hacer visibles las marcas de origen, las reflexiones en torno al lugar desde donde se enuncian y el contexto a partir del cual se producen las ideas. De ahí la relevancia de preguntarnos sobre nuestro contexto: el Sur. El Sur, ¿Global? El concepto Sur surgió para referirse a los países periféricos situados al Sur de los países centrales, desarrollados, del llamado “Occidente”, que se ubican geográficamente en el Norte. La idea del Otro como ser colonizado y subdesarrollado fue de alguna manera uno de los conectores entre los países del Sur. Frente al “desarrollo” representado por el “Norte”, apareció el “Sur” para referir a la periferia del sistema, al otro lado de su centro, del cual se distingue y al cual le es funcional. “(…) el concepto Sur es un continuo permanente en respuesta al Norte; no hay una línea que haga tabula rasa a la historia” (García, 2011: 234). Por otra parte, cabe agregar que a categoría “Sur” comenzó a ser utilizada por el Norte en el llamado Informe Brandt (Informe de la Comisión Independiente sobre Problemas Internacionales del Desarrollo o Diálogo Norte-Sur) en 1983 (3). El Sur se fue afianzando como un concepto polifacético, político-ideológico y económico. Como realidad, se conformó por un grupo de países periféricos y en desarrollo, compartiendo similares situaciones de vulnerabilidad y desafíos. Sin embargo ellos no constituyen un grupo homogéneo, en función de sus particulares realidades: poseen diferencias socio-económicas, político-culturales entre sus contextos locales y regionales. Inicialmente, el Sur comprendió a un grupo de países que habían sufrido situaciones de colonialismo y dominación por parte de las metrópolis europeas y que habían accedido más tarde a la independencia (América Latina en el Siglo XIX y África y Asia a mediados del XX). Por ello el Sur surgió mar2- Para más detalles ver Lechini (2009). 3- Esta Comisión fue creada a sugerencias del presidente del Banco Mundial, Robert Mc Namara, en 1977. Integrada por altas personalidades políticas y académicas del ambiente internacional, intentaba plantear soluciones a la difícil situación del mundo de entonces, donde 70% de la población vivía en persistente retraso económico y cultural. El desarrollo sería el eje y los actores las fuerzas productivas y el potencial humano de cada país.. 15.
(16) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. cado por la ideología de liberación nacional, contra el colonialismo, sosteniendo los principios del no alineamiento y con el objetivo de lograr el desarrollo económico mediante la eliminación de las asimetrías con el Norte, dando prioridad a las alianzas y coaliciones entre sí (Kabunda Badi, 2011: 23) El Sur como actor internacional ingresó en el vocabulario de las relaciones internacionales a partir de la segunda posguerra. Su puesta en escena fue en 1955, en Bandung; profundizándose en los sesenta, con la conformación del Movimiento de Países No Alineados y con la creación en Ginebra del Grupo de los 77 (G77) en 1964 -en el marco de la reunión de la primera UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo)- para discutir cuestiones vinculadas al comercio y al desarrollo. Para ese entonces se hablaba del “Trueno de Bandung”, del surgimiento del Tercer Mundo como una nueva fuerza vital en los asuntos internacionales (Worsley, 1972). La idea de una alianza del Sur también se vio reflejada en el espíritu de la reunión que tuvo lugar en La Habana, en 1966, con la organización de la Primera Conferencia Tricontinental que creó la OSPAAAL (Organización de Solidaridad con los Pueblos de América Latina, Asia y África) para promover la solidaridad con los reclamos y las luchas de los pueblos del Tercer Mundo. Sin embargo fue la década de los setenta la que marcó la presentación exitosa en sociedad de los países del Sur, mostrando que era posible desarrollar acciones mancomunadas tendientes a resolver cuestiones injustas, relacionadas con el orden económico internacional. Se confiaba que la cooperación entre aquellos que sufrían las mismas situaciones de dependencia posibilitaría reforzar su capacidad de negociación con el Norte. Ese potencial se vio reflejado en el shock petrolero de 1973 y sus efectos sobre las economías de los países desarrollados, mostrando las posibilidades de una concertación entre países productores de materias primas; y en 1974, cuando la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) y la Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados. Estos éxitos hicieron pensar que los países del Sur tenían amplias posibilidades de revertir una situación internacional desventajosa e injusta. Sin embargo, el modelo de cooperación fracasó por su naturaleza general y su amplia esfera de acción: la falacia del argumento era la premisa básica que todos los países en vías de desarrollo tenían más cosas en común que las que poseían en realidad y que las soluciones a sus problemas podían ser aplicadas uniformemente con el mismo éxito.. 16. Ya en los ochenta, la crisis de la deuda ofreció a estos países una buena oportunidad para desarrollar acciones coordinadas. No obstante, las políticas implementadas por los estados desarrollados junto a los acreedores privados, sumadas a las fragilidades económicas de los países endeudados, disolvieron las tentativas de cooperación multilateral. A pesar de ello, los gobiernos latinoamericanos fueron capaces de implementar políticas de concertación para la resolución de conflictos en la región (Grupo de Contadora, Grupo de Apoyo a Contadora, Grupo de los 8). Con el fin de la Guerra Fría en los noventa, el avance de la globalización, la implementación de las políticas neoliberales y los graves problemas económicos de los países en desarrollo diluyeron el accionar multilateral del Sur –el cual se había gestado a partir del diseño e implementación de políticas gubernamentales. Aceptar las reformas neoliberales significó para estos países que el Estado, que originariamente había sido el agente primario del desarrollo, fuera ahora el problema. El final de siglo vio el triunfo del pensamiento único -corporizado en la globalización inevitable-, del modelo de economía neoliberal -acompañado por los planes de ajuste estructural- y la ampliación de las regiones en democracia -con un Estado que debía achicarse-. Pero el mencionado modelo no tra-.
(17) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur. jo aparejado bienestar y desarrollo para estos países, pues los estados centrales habían organizado el nuevo orden con sus propias reglas de juego, las cuales, en general, estaban estructuradas para su beneficio y no tenían en cuenta los problemas ni las necesidades del conjunto de las naciones del Sur. El final de siglo también vio nacer el concepto de “Sur Global”, en paralelo al auge de la globalización, que lo adjetivó. La vuelta al multilateralismo y la profundización del proceso de trasnacionalización produjeron un incremento de los flujos de Cooperación Sur- Sur así como de los actores y temas involucrados. Por ello el “Sur Global” refiere a los vínculos no solo entre estados, sino también entre actores no gubernamentales, tales como organizaciones, movimientos sociales y otros actores de la sociedad civil hasta hace poco marginados de los contactos internacionales. Aunque apunta a ser más inclusivo, el Sur Global es cada vez más vago, pues la propia realidad que lo instituye está en proceso de transformación ya que la clásica división entre Norte y Sur -desarrollados/ subdesarrollados- se está modificando y diluyendo. El Sur Global está hoy siendo “reformateado”. Hay “Sures” que emergen en el Norte y “Nortes” que emergen en el Sur. El poder se localiza en nuevas geografías, desplazándose del Norte y Occidente hacia el Sur y Oriente, donde se sitúan por ejemplo los BRICS, en una nueva relación entre economía y política. Nuevos nombres surgen para denominar a varios grupos de países emergentes (4) así como a coaliciones de jugadores económicos y financieros (5). Para otros, el Sur Global se puede ver también como “un espacio de resistencia híbrido, no comandado por el norte global, en el que los diferentes actores se enfrentarían localmente de manera activa a los procesos de globalización” (Cairo y Bringel, 2010: 43). En este presente se hace necesario repensar nuestras sociedades y nuestra inserción internacional desde una perspectiva Sur, ya que la investigación no es neutral y tiempo y espacio son variables internas en el análisis. La vinculación automática y exclusiva con los países centrales muestra sus fallas, haciendo hoy ineludible la discusión acerca de los modos de elaborar, en los países de América Latina y de África, un nuevo modelo de desarrollo que contribuya a superar buena parte de nuestros males. ¿Será la cooperación Sur-Sur una alternativa? La Cooperación Sur-Sur La Cooperación entre los países del Sur surgió junto a la emergencia “del Sur”, en contraposición o en complementación al eje Norte-Sur -que daba cuenta de una relación asimétrica- y en clara diferenciación con las relaciones Norte-Norte. Entre las contribuciones de autores que refieren al tema se podrían reconocer dos grandes líneas interpretativas que a veces se entremezclan: Cooperación Sur-Sur en un sentido amplio, entendida como “coalition building”, es decir, para promover la construcción de alianzas políticas, principalmente en ámbitos multilaterales y Cooperación Sur-Sur, en sentido restringido, más cercana a la utilizada por el PNUD, cuando la interpreta de una manera más pragmática, concreta y especifica, como cooperación técnica entre países en desarrollo o coopera-. 4- En los últimos años han aparecido nuevos términos para describir a los nuevos grupos de emergentes o candidatos a emergente, tales como BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y recientemente BRICS (BRIC + Sudáfrica) junto a BRICET (BRIC + Europa Oriental y Turquía), BRICM (BRIC + México), BRICK (BRIC + Corea del Sur), Next Eleven (Bangladesh, Egipto, Indonesia, Irán, México, Nigeria, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur, Turquía y Vietnam), CIVETS (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica) y TIMBIs (Turquía, India, México, Brasil e Indonesia). 5- Compañías de servicios financieros, calificadoras de riesgo, fondos soberanos.. 17.
(18) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. ción horizontal. Como se observará mas adelante, desde mi perspectiva, esta última está contenida en la primera. Para Leite (2012), el término CSS es usado para referirse a un amplio conjunto de fenómenos relativos a las relaciones entre países en desarrollo -formación de coaliciones de geometrías múltiples, regateo colectivo en las negociaciones internacionales, acuerdos regionales de integración, intercambio de políticas, flujo de comercio y de inversiones privadas-. Como puede observarse, es un concepto elusivo y a la vez comodín. Por ello la necesidad de precisarlo, o al menos darle contenido, en función de los contextos en los cuales es empleado. En este trabajo se entiende la Cooperación Sur-Sur o cooperación entre países periféricos como una relación esencialmente política que apunta a reforzar las vinculaciones bilaterales y a formar coaliciones en los foros multilaterales, para obtener mayor poder de negociación conjunto, en defensa de sus intereses. Se basa en el supuesto que es posible crear una conciencia cooperativa que les permita a los países del Sur afrontar los problemas comunes, a través del reforzamiento de su capacidad de negociación y de la adquisición de mayores márgenes de maniobra internacional. Es una construcción política que por su propia naturaleza requiere de ciertos supuestos básicos comunes (likemindedness), que se explicitan en las negociaciones diplomáticas pero también que se complementan con variadas actividades como el fomento del comercio, la asistencia técnica y la promoción cultural, entre otras. También requiere la posibilidad y decisión de ejercer autonomía, entendida como la capacidad de tomar decisiones en función de los propios intereses, teniendo en cuenta los márgenes de maniobra y las restricciones que el sistema internacional y las fuerzas globales les imponen a los estados. En términos de Puig (1984:42-43) la autonomía entendida como la “capacidad de una nación para optar, decidir y obrar por sí misma”. Explicitada así, la Cooperación Sur-Sur se presenta muy amplia y multifacética, por lo cual es preciso abordarla en sus variados aspectos y dimensiones. Por una parte, en términos geográfico-espaciales, puede producirse cooperación Sur-Sur en el ámbito regional (en nuestro caso, por ejemplo, con los países de América del Sur), en el contexto inter-regional (la que se desarrolla entre regiones, es decir entre los países de América del Sur y África- ASPA o América del Sur y Países Árabes- ASA) o transregional (como el caso de la asociación entre India, Brasil y Sudáfrica -IBSA).. 18. En cuanto a los actores involucrados, la Cooperación Sur-Sur está básicamente implementada por los Estados, pero también son muchas veces relevantes las contribuciones realizadas por actores no gubernamentales en el desarrollo de sus programas y proyectos, dándole vida y contenido a la cooperación gubernamental o a veces complementándola. Respecto a las dimensiones de la Cooperación Sur-Sur política, entendida en sentido amplio, se destacan la técnica y científico-tecnológica, la económica-comercial, la académica y la diaspórica, entre las más relevantes. La llamada cooperación horizontal entre estados de similar desarrollo refiere por lo general a la cooperación técnica y científico-tecnológica. La cooperación técnica alude a la transferencia de capacidades técnicas y administrativas (el know-how o saber-hacer) entre los propios países en desarrollo, en tanto la segunda se orienta a la realización de actividades conjuntas de investigación para promover avances científico- tecnológicos que les permitan un desarrollo integral..
(19) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur. Corresponde a la idea restringida de Cooperación Sur-Sur. Sus antecedentes se remontan al Plan Marshall de Estados Unidos para reconstruir a Europa y contribuir al crecimiento de los países en desarrollo. Este plan se basaba en una concepción lineal del desarrollo (Rostow, 1960) estableciendo firmemente la idea que el Sur periférico debía desarrollarse emulando al Norte, con ayuda de los países centrales. Bajo este supuesto se comenzó a hablar de “asistencia al desarrollo”, a través de programas y proyectos que implicaban transferencia de recursos y habilidades. Con el tiempo, en un contexto Norte-Sur y debido a que se consideró que la “asistencia” aludía a desigualdad, se la cambió por “cooperación al desarrollo” (Lopes, 2005). La cooperación al desarrollo Norte-Sur se tornó entonces una dimensión clara y concreta. Maduraron los consensos en torno a las definiciones y esquemas de acción y se multiplicaron los trabajos académicos que describían y explicaban una realidad que se institucionalizó en 1961 en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a través del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), un foro que reúne a países donantes y organismos multilaterales. Tiempo después, en 1971, la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) fue definida por la OCDE como los flujos que las agencias oficiales (gobiernos locales o estatales) y/o sus agencias destinan a los Países en Desarrollo (PED) y a las instituciones multilaterales, en tanto promuevan el desarrollo económico y el bienestar de los pueblos, sean de carácter concesionario y contengan un elemento de subvención de al menos el 25%. Para ese entonces, como complemento de la Cooperación Norte-Sur y reflejando los cambios sistémicos “setentistas” surgió la cooperación técnica entre países en desarrollo (CTPD) o cooperación horizontal promovida en el ámbito del sistema de las Naciones Unidas. Para algunos, la interacción que comenzó a producirse entre los países del Sur fue el principal motor para expresar su solidaridad a través de la CTPD, transfiriendo capacidades y recursos. Para otros, subyacente estaba la idea que en el Sur no eran todos “tan iguales“ y que por tener un mayor nivel de desarrollo y “expertise” algunos países estaban en mejores condiciones de transmitir sus conocimientos, ya que habían pasado por un proceso de adaptación de las tecnologías más avanzadas de los países desarrollados. Es lo que en algún momento se llamó “transferencia de tecnología en cascada”. Con ese contexto, en 1974 se creó una unidad especial en el ámbito del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y se organizó la primera Conferencia sobre Cooperación Técnica entre Países en Desarrollo en 1978, cuyas recomendaciones fueron aprobadas en el Plan de Acción de Buenos Aires. Con el objetivo de monitorear los avances de este Plan, se creó en la ONU el Comité de Alto Nivel sobre CTPD. Para reflejar una concepción más amplia de los vínculos cooperativos horizontales en 2003 se cambió el nombre por el de Comité de Alto Nivel sobre Cooperación Sur-Sur . Según este Comité, la Cooperación Sur-Sur “se define como la cooperación que ofrecen los países en vías o mediano desarrollo a otros países que se encuentran en un proceso de similar desarrollo. La diversidad entre los niveles de desarrollo, exige diferentes métodos para vencer el subdesarrollo, proporcionando un mayor ámbito para la cooperación Sur-Sur” (7). 6- Actualmente, este Comité es un órgano subsidiario de la Asamblea General encargado de promover y coordinar la Cooperación Sur-Sur. Es la principal entidad normativa en esta materia dentro del sistema de las Naciones Unidas al orientar las acciones de CTPD a realizarse por las diversas organizaciones en cada una de sus competencias. A través de la resolución 58/220 del 23 de diciembre del 2003 la Asamblea General decidió declarar el 19 de diciembre el Día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, recordando la fecha en que hizo suyo el Plan de Acción de Buenos Aires para promover y realizar la cooperación técnica entre los países en desarrollo. En dicha resolución, la Asamblea General expresó que: La Cooperación Sur-Sur es un elemento importante de la cooperación internacional para el desarrollo, ofrece oportunidades viables para que los países en desarrollo y los países de economía en transición alcancen individual y colectivamente el crecimiento económico sostenido y el desarrollo sustentable. Reconoce que los países en desarrollo tienen la responsabilidad primordial de promover y realizar la Cooperación Sur–Sur, la cual no reemplazaría la cooperación Norte–Sur sino que la complementaría. 7- Comité de Alto Nivel de Cooperación Sur-Sur, 15° período de sesiones Nueva York, 29 de mayo a 1° de junio de 2007.. 19.
(20) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. También en la agenda de la eficacia de la ayuda del CAD se ha tomado nota del fenómeno de la Cooperación Sur-Sur desde su dimensión técnica. Allí se conformó en 2009 un Grupo de Tarea sobre Cooperación Sur-Sur que se concentra en la cooperación técnica realizada por países de ingreso medio, ya sea como proveedores o como receptores. A través de este Grupo, desde el CAD se pretende contribuir al cumplimiento de las líneas de acción de los Foros de Alto Nivel para la Eficacia de la Ayuda (8) con el fin de impulsar asociaciones horizontales, adaptar los programas de acción a la realidad de la Cooperación Sur-Sur, e identificar las complementariedades entre la Cooperación Sur-Sur y la cooperación Norte-Sur (9). Desde la perspectiva bilateral y para los casos que nos ocupan en este libro, puede mencionarse la cooperación técnica desarrollada por Argentina y Brasil con los países africanos en la década del ochenta o las actividades del Fondo Argentino de Cooperación Horizontal (FOAR) (10) -dependiente de la Dirección General de Cooperación Internacional en Argentina- y de la Agencia Brasilera de Cooperación (ABC) (11) en Brasil. En esa línea, la cooperación en cascada expresa la transferencia de tecnología brasileña ya tropicalizada a países relativamente menos desarrollados. La cooperación económica-comercial entre los países del Sur se sustenta en la toma de conciencia por parte de los gobiernos de su situación desventajosa en las negociaciones para acordar un régimen internacional de comercio e inversiones. Ello explica la búsqueda de alternativas a través de la conformación de coaliciones o alianzas intergubernamentales en las negociaciones multilaterales -tanto dentro como fuera de la OMC (Organización Mundial del Comercio)- para sentar las bases de una nueva configuración de poder mundial que sea más justa y equitativa (Keet, 2006). La cooperación académica en tanto fenómeno más reciente, cobró impulso cuando las corrientes de análisis acuñadas en el Norte, eurocéntricas y lineales, no dieron cuenta de los problemas del Sur. Aunque hubo un movimiento importante en los sesenta, a través de la cooperación entre instituciones multilaterales, el impulso se diluyó en los ochenta, bajo el agobio de la deuda externa y en los noventa, con el triunfo de la globalización. El modelo impuesto en esta última década generó en los países de América Latina una direccionalidad muy marcada en los trabajos académicos en relaciones internacionales y en ciencias sociales, marginando opciones tales como la africana, con el mote de ser investigaciones ociosas, impertinentes, débiles o inútiles. Dos factores contribuyeron a consolidar esta tendencia: un esquema de vinculación entre conocimiento y poder, esto es, produzcamos conocimiento para los espacios de poder vigentes, y la condicionalidad de las principales líneas de. 20. 8- Hasta el momento se realizaron cuatro Foros de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda: Roma (2003), París (2005) -Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda al Desarrollo-, Accra (2008) y Busan (2011). En este IV Foro no participaron Argentina, Brasil y Venezuela. 9- En relación a los Foros y la Cooperación Sur-Sur, cabe señalar que los mismos han sido estructurados en torno a la eficacia de la AOD, pero paulatinamente han incorporado la problemática de la cooperación horizontal ante su crecimiento. En el documento final del IV Foro de Busan se reconoce la importancia de la Cooperación Sur-Sur al señalar que “los aportes al desarrollo sostenible van más allá de la cooperación financiera, extendiéndose al conocimiento y la experiencia de desarrollo de todos los actores y países. La Cooperación Sur-Sur y la triangular tienen el potencial de transformar las políticas y los enfoques relativos a la prestación de servicios de los países en desarrollo al aportar soluciones locales, eficaces y adecuadas a los contextos nacionales”. Ver “Alianza de Busan para la cooperación eficaz para el desarrollo”. Disponible en: http://www.aideffectiveness.org/busanhlf4/images/stories/ hlf4/OUTCOME_DOCUMENT-FINAL_ES.pdf 10- El FOAR es un instrumento por el cual la Cancillería Argentina brinda cooperación técnica a los países de igual o menor desarrollo relativo. Sus objetivos principales son la proyección de Argentina en el exterior, la promoción de la transferencia de conocimientos científicos y tecnológicos, y la consolidación de vínculos con otros países. 11- La ABC se orienta por la política externa diseñada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y las prioridades nacionales de desarrollo, definidas por los planes y programas del gobierno nacional..
(21) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur. financiamiento. Con esta particular orientación se cerraron las puertas para habilitar nuevos modos de pensar la inserción internacional de nuestros países en el Sur. La cooperación académica se constituye así en una vía para generar una conciencia Sur-Sur desde espacios que no son gubernamentales, promoviendo la búsqueda de puntos de encuentro, puntos para el diálogo que reviertan la tendencia a pensar verticalmente y mirarse hacia adentro. Promueve el conocer sobre experiencias comunes, que por lejanas parecen diferentes, conocer de nombres diferentes para historias comunes, trabajar sobre paralelismos y agendas posibles. Apunta al fortalecimiento de los “saberes endógenos” en el Sur, o lo que Chucho García califica de “soberanía intelectual” (Kabunda Badi, 2011:15). Entre estas experiencias merece citarse el proyecto de Cooperación Sur-Sur financiado por la agencia sueca de desarrollo (ASDI), vinculando instituciones académicas de América Latina, África y Asia. El objetivo es fomentar la creación de redes intelectuales transnacionales para discutir cuestiones centrales de sus respectivas sociedades, reconceptualizando los problemas desde una mirada local y regional. La presencia africana en América, y en particular en algunos países caribeños y sudamericanos como Colombia, Venezuela y Brasil, ha dejado huellas indelebles en la cultura y conformación de los estados nacionales (Kabunda Badi, 2011). Consciente de ello, la Unión Africana (UA) ha designado a la Diáspora como la sexta región de África, en reconocimiento a la vital contribución que ella puede hacer para el desarrollo de ese continente, tal como lo había planteado Marcus Garvey cuando sostenía que África era para los africanos del continente y del exterior. La confluencia de estas dos caras hace de la cooperación diaspórica otro componente vital de la Cooperación Sur-Sur entre América Latina y África, como lo han demostrado las variadas conferencias internacionales que se han reunido al respecto. Una de las principales iniciativas fue la de la UA, que en 2007 convocó a cinco conferencias consultivas regionales sobre la diáspora, realizadas en Brasilia, Londres, Nueva York, París y Bridgetown. Pasaron varios años hasta que finalmente se reuniera en Johannesburgo entre el 23 y el 25 de mayo de 2012 la Primera Cumbre Global de la Diáspora Africana, para celebrar el día de África, promover las alianzas entre África y su diáspora y fortalecer la solidaridad panafricana. Con la presencia de la mayoría de los miembros de la Unión Africana, de 19 países de América Latina y el Caribe, se aprobó una Declaración Final y Programa de Acción (12). La Cooperación Sur-Sur en Argentina y Brasil En el caso que nos compete, Argentina y Brasil en tanto países en desarrollo, en el siglo XX fueron recipiendarios de cooperación internacional en el sentido Norte-Sur. Como países del Sur miembros de Naciones Unidas y del GRULA (Grupo Latinoamericano, ahora llamado GRULAC por la incorporación del Caribe), respaldaron el proceso de descolonización afroasiático y participaron de la conformación del G77; aunque Brasil nunca fue miembro pleno de los No Alineados y Argentina tuvo una membresía errática (ingresó en 1973 y se retiró en 1991).. 12- Disponible en: http://africansuntimes.com/2012/06/final-declaration-of-the-global-african-diaspora-summit/. 21.
(22) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. En variadas ocasiones ambos se sumaron a diversas iniciativas multilaterales de solidaridad Sur-Sur, y defendieron el discurso y la práctica Sur-Sur en función de las orientaciones de los gobiernos de turno y de las dinámicas sistémicas regionales y globales. También plantearon posiciones más o menos autonómicas dependiendo de los vínculos que mantenían con la potencia hegemónica. Por otra parte, y a medida que sus procesos económicos y sus sistemas científico-tecnológicos se iban consolidando, se fueron transformando cada vez más en países que brindan cooperación, en el marco de la llamada cooperación horizontal. Los programas implementados permiten transferir conocimientos, experiencias exitosas y equipamientos menos sofisticados, así como capacitar recursos humanos y fortalecer las instituciones del país receptor, posibilitándole realizar un salto cualitativo duradero. En el caso de Brasil, la idea de la Cooperación Sur-Sur en sentido amplio estuvo presente en su política exterior de manera más o menos constante, aunque con diferentes grados de intensidad. De acuerdo a Soares Leite (2008), al mirar en retrospectiva la política exterior brasileña durante el siglo XX, pueden observase tres períodos de gobiernos en los cuales la cooperación Sur-Sur tuvo un papel central en la estrategia de inserción internacional del país: Quadros y Goulart (1961-1961), Geisel (1974-1979) y Da Silva (2003-2006). Contrariamente, las cuestiones Sur-Sur tuvieron un bajo perfil en la agenda de política exterior argentina, tal como se observa en los discursos, en las acciones y en los análisis académicos de política exterior, aunque hubo algunos momentos con impulsos fuertes que destacaban la importancia de promover relaciones solidarias con los países del Sur para lograr una mejor y más autonómica inserción internacional, durante los gobiernos de Perón y Cámpora (1973), de Alfonsín (1983-1989 y de los Kirchner (2003-). En el caso de Alfonsín, por ejemplo, si bien no se formuló una estrategia de cooperación Sur-Sur explícita, la actuación del país junto a sus pares latinoamericanos y afro-asiáticos, así como la cooperación técnica desplegada con otros países en desarrollo, puede considerarse un primer paso (13). Con la llegada al gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) también es posible detectar en el discurso de política exterior la idea de cooperación Sur-Sur. Este concepto está tomando cuerpo en variadas iniciativas multilaterales y en algunas bilaterales con aquellas naciones que enfrentan a nivel local y global similares desafíos al desarrollo (tales los casos de Brasil y Venezuela). Reflexiones finales 22. En este nuevo siglo, los cambios internacionales y regionales hacen necesario rediscutir y repensar las categorías y los conceptos utilizados. Frente a la incertidumbre del actual orden político y económico internacional y las recurrentes crisis locales, se hace ineludible la construcción de criterios propios, derivados de la experiencia compartida entre los países del Sur. En este contexto algunos gobiernos del Sur, particularmente aquellos que pueden considerarse potencias regionales, potencias medias o líderes emergentes, han comenzado a desarrollar iniciativas conjuntas a través de la organización de reuniones con el fin de gestar alianzas que apunten a defender intereses compartidos. En algunos casos, el objetivo ha sido aún de más alto alcance, al cuestionar el sistema económico existente y los regímenes de poder, para proponer reglas de juego más 13- Ver Lechini (2006), cap. 2..
(23) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur. equitativas. En esa dirección apuntan los estudios sobre el lugar de la cooperación Sur-Sur en las agendas de Brasil y Argentina. En todos estos casos subyace la idea según la cual “la responsabilidad del desarrollo del Sur estriba en el Sur” y que es importante no tomar al Norte como modelo de referencia obligada y favorecer el conocimiento mutuo entre los pueblos del Sur. De todas maneras este pensamiento a veces se contradice tanto con las estructuras intelectuales neocoloniales que hemos adoptado, consciente o inconscientemente, como con la práctica, en algunos casos mendicante y en otros dependiente de algunas élites y gobiernos, en función de intereses ligados a los centros o a conexiones y fuerzas transnacionales, a veces difíciles de obviar. Otro punto a considerar también es cuán Sur es la Cooperación Sur-Sur y cuánto ha replicado los vicios de la Norte-Sur. Para muchos, el país cooperante del Sur también termina desarrollando una especie de “industria” de la cooperación, que “exporta” a otras latitudes, replicando la “explotación” a menor escala. Otros se refugian en críticas domésticas al accionar externo de estos gobiernos especialmente referidos a la “cooperación horizontal”, bajo el argumento que se están decidiendo cuestiones de inserción y comercio internacional, en función de intereses sectoriales particulares olvidando resolver deudas sociales internas. Sin embargo, para Jairo Baquero (2011:135) hay diferencias en los planos simbólico y político, teniendo en cuenta la naturaleza propia de los actores involucrados, los supuestos sobre los cuales se dan las relaciones, los objetivos y las modalidades en que se presenta esta cooperación. En definitiva, el principal actor sigue siendo el Estado, porque son los gobiernos quienes toman la decisión política de promover relaciones en determinado sentido, tanto para defender políticas autonómicas, como para respaldar agentes gubernamentales y no gubernamentales que desarrollan la cooperación científico tecnológica. Como se mencionara al inicio, descolonizar las ciencias sociales posibilitará modificar la forma de producción de conocimiento y las relaciones de poder, desarrollando nuestros propios marcos conceptuales y analíticos sobre la base del conocimiento construido, adquirido y compartido desde diferentes latitudes. De este modo se podrá elaborar una concepción pluralista y renovada para un mundo incluyente y mejor distribuido (Lechini, 2008). El objetivo es evitar el síndrome del pensamiento subordinado que como refiere Devés-Valdés (2008:12) “basta una suave descalificación proveniente del centro para que la intelectualidad periférica sangre hemofílicamernte”. Referencias Bibliográficas - BAQUERO, J., 2011, “Brasil y África Subsahariana: Cooperación en el Sur Global y Nuevas Demandas Postcoloniales”, en KABUNDA BADI, M. (comp.) África y la cooperación con el Sur desde el Sur, Madrid: La Catarata. - CAIRO, H. y BRINGEL, B., 2010, “Articulaciones del Sur global: afinidad cultural, internacionalismo solidario e Iberoamérica en la globalización contra-hegemónica”, en Geopolítica(s), vol.1, Nº 1. - DEVÉS-VALDÉS E., 2008, Opensamento Africano-Sul-Saariano, Rio de Janeiro: CLACSO EDUCAM.. 23.
(24) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. - GARCÍA, J., 2011, “África-América ¿Cómo entendernos desde el Sur-Sur?”, en KABUNDA BADI, M. (comp.) África y la cooperación con el Sur desde el Sur, Madrid: La Catarata. - KABUNDA BADI, M. (comp.), 2011, África y la cooperación con el Sur desde el Sur, Madrid: La Catarata. - KEET, D., 2006, South-South Strategic Alternatives to the Global Economic System and Power Regime, Amsterdam: Transnational Institute. - LANDER, E. (comp.), 2000, La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas, Buenos Aires: CLACSO. - LECHINI, G., 2006, Argentina y África en el espejo de Brasil ¿Política por impulsos o construcción de una política exterior?, Buenos Aires: CLACSO. - LECHINI, G. (2008) Africa, Asia and Latin America. The building of concepts to International Relations in Global South in Sombra Saraiva, José Flávio (ed) Concepts, Histories and Theories of International Relations for the 21st Century, IBRI, Brasilia, 2009, pages 109-125 - LECHINI, G., 2009, La cooperación Sur-Sur y la búsqueda de autonomía en América Latina ¿Mito o realidad?, en Revista Relaciones Internacionales, Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, número. 11, Págs. 55 a 81. http://www.relacionesinternacionales.info/revista/revista/N12/pdf/Revista_Relaciones_Internacionales_Numero_12.pdf - LEITE I., 2012, “Cooperação Sul-Sul: Conceito, História e Marcos Interpretativos”, em Observador On-line Observatório Político Sul-Americano, Instituto de Estudos Sociais e Políticos, Universidade do Estado do Rio de Janeiro IESP/UERJ, volumen 7, N°03, marzo. - LOPES, C., 2005, Cooperação e desenvolvimento humano. A agenda emergente para o novo milenio, São Paulo: UNESP Editora. - MATO, D. (comp.), 2001, Estudios Latinoamericanos sobre Cultura y Transformaciones Sociales en Tiempos de Globalización, Buenos Aires-Caracas: CLACSO-UNESCO.. 24. - PUIG, J.C., 1980, Doctrinas internacionales y autonomía latinoamericana, Caracas: Instituto de Altos Estudios de América Latina de la Universidad Simón Bolivar. - PUIG, J.C. (comp.), 1984, América Latina: Políticas Exteriores Comparadas, Vol. 1, Buenos Aires: GEL. - QUIJANO, A., 2000 “Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina”, en Lander, E. (comp.), La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas, Buenos Aires: CLACSO - ROSTOW, W. 1960, The Stages of Economic Growth, A Non-Communist Manifiesto, Londres: Cambridge University Press..
(25) Reflexiones en torno a la Cooperación Sur-Sur. - SOARES LEITE, P., 2008, “O Brasil e a cooperaçāo Sul-Sul em três momentos de política externa: os governos Jânio Quadros/Joāo Goulart, Ernesto Geisel e Luis Inácio Lula de Silva”, tesis do Programa de Pós-graduaçāo em Relações Internacionais, Niterói: Universidade Federal Fluminense. - WALLERSTEIN, I., 1996, Open the Social Sciences: Report of the Gulbenkian Commission on the Restructuring of the Social Sciences, Stanford: Stanford University Press. - WORSLEY, P., 1972, El Tercer Mundo una nueva fuerza vital en los asuntos internacionales, Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.. 25.
(26)
(27) IBSA -India, Brasil y Sudáfrica-: Una iniciativa de Cooperación Sur-Sur que ya es política de Estado Clarisa Giaccaglia.
(28) Argentina y Brasil: “Proyecciones Internacionales, Cooperación Sur-Sur e Integración”. IBSA -India, Brasil y Sudáfrica-: una iniciativa de Cooperación Sur-Sur que ya es política de Estado Clarisa Giaccaglia * Resumen: En el año 2003, los gobiernos de India, Brasil y Sudáfrica conformaron IBSA como un foro de discusión trilateral de los principales temas de la agenda internacional. El ejercicio de una amplia y continua coordinación política por parte del grupo, una estructura institucional que contribuye a su buen funcionamiento, la creciente presencia de las respectivas sociedades civiles y la existencia de perspectivas e intereses convergentes transformaron a esta trilateral en una coalición consolidada que se diferencia de otros intentos de índole similar. El presente trabajo pone especial énfasis en las dos líneas de trabajo más significativas del bloque: la coordinación política desarrollada en los ámbitos multilaterales globales y la cooperación sectorial ejecutada en un marco intra-IBSA. Consecuentemente, se sostiene que la persistencia del grupo a lo largo del tiempo junto a los naturales cambios de gobierno ocurridos en los tres países permiten la identificación de IBSA como una política de Estado. Palabras claves: IBSA - Cooperación Sur-Sur - Política de Estado - Ámbitos Globales - Cooperación Sectorial. La presencia de importantes semejanzas entre India, Brasil y Sudáfrica, en cuanto a sus estructuras políticas, económicas y sociales internas, sumado a una serie de necesidades y aspiraciones compartidas en el ámbito internacional, propició un especial acercamiento entre los gobiernos de estos tres países. Si bien el peso internacional de Sudáfrica puede ser cuestionable, en comparación con sus dos socios, el indiscutible liderazgo regional que este país despliega en el África Subsahariana posibilita su jerarquización a un nivel, aunque no igual, al menos similar al de India y Brasil (1). Por consiguiente, el acercamiento entre los gobiernos de estos tres países dio lugar a la creación de una nueva coalición internacional. El ejercicio de una amplia y continua coordinación política por parte del grupo, una estructura institucional que contribuye a su buen funcionamiento, la creciente presencia de las respectivas sociedades civiles y la existencia de perspectivas e intereses convergentes transformaron a IBSA en una coalición consolidada que se diferencia de otros intentos de índole similar, pero con plataformas más débiles. Además, los naturales cambios de gobierno ocurridos en los tres países han reforzado la estabilidad de la coalición al convertir a IBSA en una política de Estado. 28. La conformación de este bloque tiene sus antecedentes en algunas propuestas de la década del noventa. Representantes de los tres países se habían reunido en varias oportunidades, con motivo de su asistencia a distintos foros mundiales, para debatir sobre una futura cooperación. Incluso, existió una propuesta por parte del African National Congress (ANC) para conformar un grupo del Sur que pudiese actuar como interlocutor válido frente al G-8. En este sentido, el entonces ministro sudafri*- Doctora en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Tema de tesis: “Estrategias de política exterior de los poderes medios emergentes: India, Brasil y Sudáfrica en la post-Guerra Fría. El caso de IBSA (2003-2010). Becaria Post-doctoral de CONICET. Docente de la cátedra de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencia Política y RRII de la UNR. 1- En este sentido, se coincide en que “the extent to which a country like South Africa, which is small in comparison to other emerging countries, has a seat at the table is linked to this ‘soft’ power that it has earned through its political transition and the manner in which it has managed its external responsibilities since 1994” (Sidiropoulos, 2008:115)..
Outline
Documento similar
El objeto de estudio de esta tesis doctoral es la televisión como empresa y actor económico en los países del Cono Sur de América Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay
Estos casos nos sugieren que en el marco de la esclavitud de Río Grande do Sul las escasas posibilidades de ne- gociación entre amos y esclavos provocaron que las esclavas
Orientação do Resultado (OR) * Nicho ou segmento de mercado * Mix de produtos * Posição de mercado * Participação de mercado * Posição em relação à concorrência * Análise
La distancia medida verticalmente entre el conductor y la línea recta que une sus dos puntos de soporte bajo condiciones de carga de hielo equivalente al largo total resultante
Revisar análisis sobre las características particulares del proceso de descentralización educativa en Brasil y Argentina en tanto tema de la agenda educativa del Banco Mundial
Importante destacar que de los principales proveedores que Paraguay tuvo durante este año, sólo Brasil, Argentina, Chile y México cuentan con
- Existen transgénicos libres de patentes como el arroz dorado. - Países como Brasil, Argentina, India y China liberan las patentes para
Assim, uma das razões da intervenção pública na economia de mercado, reside no facto de esta não estar, à partida, disponível para fornecer bens públicos nem tratar