Intoxicación por Chelidonium

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issn 1988 – 348X vol 5, n3 – dic 2011 http://enfermeros.org/revista

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ntoxicación por Chelidonium

Maria Jesús Romero de San Pìo (1) Emilia Romero de San Pìo (1) Santiago Gonzàlez Sànchez (2) (1)UCI del hospital universitario central de Asturias,Oviedo,España. (2) Centro de salud del Llano ,Gijòn,España.

Romero de San Pío, MJ; Romero de San Pío, E; González Sánchez, S.

Intoxicación por Chelidonium. ENE. Revista de Enfermería. 5(3):73-81 http://enfermeros.org

Recibido: 27/10/2011 Aceptado: 06/12/2011

Resumen

El ingreso en cuidados intensivos de un enfermo con cuadro de insuficiencia respiratoria aguda por ingesta de zumo de

una planta denominada

Chelidonia(Celidonia) utilizada para la cura de vellosidades y heridas en piel , es infrecuente en la bibliografía. No se recomienda su uso por vía interna, salvo en

mínimas cantidades en fórmulas

homeopáticas porque puede causar

narcosis, problemas de parálisis de terminaciones nerviosas y sensitivas, bradicardia y signos tetánicos.

Objetivo principal: Puesta al día clínica desde el punto de vista de Enfermería de un caso poco frecuente en nuestro trabajo optimizándo los resultados de nuestro estudio para una mejora de la actuación de los profesionales de Enfermería que minimice la morbi- mortalidad de este tipo de pacientes.

Metodología: se realizó una sistematización

de las principales actuaciones

recomendadas segùn la evidencia cientìfica y ajustada a las complicaciones aparecidas en el paciente

Resultados principales: se protocolizaron las principales actuaciones de Enfermería a la luz de la evolución del paciente.

Conclusión principal: La individualización de los cuidados suministrados al paciente resultò la mejor opción por parte de Enfermería debido a la complejidad del caso y su carácter inusual en la pràctica clínica.

Palabras clave: Enfermería ,intoxicación, cuidados , Celidonia.

Abstract

The admission to intensive care of a patient with acute respiratory failure by eating a plant called juice Chelidonia used to cure skin wounds villi and is uncommon in the literature. Not recommended for use internally, except in trace amounts in

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homeopathic formulas because it can cause narcosis, impaired nerve endings paralysis. Objective: Clinical Update from the Nursing perspective of a rare case in our work

Methods: there was a systematization of the major recommended actions based on scientific evidence and complications in the patient appeared

Results: the main actions are logged according to the nursing patient outcome. Conclusions: The individualization of the case by the nurses was decisive due to the complexity of the case

Keywords: Nursing, poisoning,

care,Celidonia

Introducción

No es frecuente encontrarse con un caso de las características en las que se basa éste estudio. Nuestro paciente ingresó en la UCI del hospital central de Asturias con un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda tras la ingestión de un zumo que se consigue tras el cocimiento de una planta muy usada en las zonas rurales para la eliminación de verrugas y callosidades y para la cura de pequeñas heridas en piel de forma tópica.

Esta planta es el Chelidonium majus L , llamada también Celidonia o hierba Verrugüerra, dicha planta se encuentra en

muros y escombreras ampliamente

extendida, es de hoja perenne y posee un tallo derecho y frágil de unos 30-80 cms., hojas con unos 5-7 segmentos ovales, inciso dentadas y blancas en su parte inferior. Sus flores son amarillas, pequeñas, con pedúnculos desiguales. Sus propiedades drenantes y purgantes eran ya conocidas desde antiguo y constituye la base de varias fórmulas homeopáticas. Paracelso en el siglo dieciséis, la usaba para tratar ciertas dolencias del hígado y de la vesícula. Presenta, en general, efectos diuréticos y purgantes, pero también tiene propiedades tóxicas y narcóticas además de ser un diurético natural. Su uso popular

está muy extendido para curar todo tipo de erosiones de piel. No se recomienda su uso por vía interna, salvo en mínimas cantidades en fórmulas homeopáticas porque puede causar narcosis, problemas de parálisis de terminaciones nerviosas y sensitivas, bradicardia y signos tetánicos. Se considera que su uso de forma continuada tiene efectos y complicaciones oncogénicas .Estudios precedentes sobre éste tema han demostrado la utilidad de la planta como sustancia drenarte empato- vesicular , conocida desde antiguo y utilizada ampliamente ya que estaba imbuida en el conocimiento popular con una base teórica en la que se apoyan los conocimientos homeopáticos .

La Homeopatía, desarrollada

científicamente en el siglo XVIII por Samuel Hahnemann, se basa en una serie de principios universalmente admitidos y comprobados:

Ley de similitud.

Experimentación en individuo sano. Individualización.

Remedio único y diluido.

Hipócrates ya había experimentado con: “el semejante cura al semejante” en el siglo V a. de C., es decir, la misma sustancia es capaz de producir síntomas similares a los sufridos por el enfermo.

Principales complicaciones de la intoxicación por Chelidonium

Insuficiencia renal aguda. Deterioro neurológico. paresias

tetania

depresión del centro respiratorio coma

Hipoglucemia Vasculitis

Cuadro abdominal agudo Anemia hemolítica

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Planta: Chelidonium Majus

Objetivos

Puesta al día clínica desde el punto de vista de Enfermería de un caso poco frecuente en nuestro trabajo diario.

Conocer las complicaciones que pueden aparecer en este tipo de casos.

Revisión bibliográfica que sobre el tema existe para delimitar un protocolo de actuación óptimo ante un caso como el que nos ocupa.

Optimizar los resultados de nuestro estudio para una mejora de la actuación de los profesionales de Enfermería que minimice la morbi- mortalidad de este tipo de pacientes.

Descripción del Caso

Ingresa un varón de 67 años de edad sin antecedentes médicos de interés salvo un ulcus péptico diagnosticado desde hace 10 años, sin hábitos tóxicos, alergias ni tratamientos crónicos. Buen estado físico general, bien hidratado y perfundido. Quince días antes de su ingreso en UCI comienza con cuadro de cefaleas, malestar general y fiebre que no consulta al médico. Uno o dos años antes y con los mismos síntomas había tomado durante unos nueve días un zumo proveniente del cocimiento de la planta de Chelidonium, vulgarmente llamada Cirigüeña, y se había encontrado mejor. Ésta vez hace lo mismo y durante el mismo periodo de tiempo toma el equivalente a una o dos copas del zumo, extraído de cocer toda al planta salvo la raíz, pasándolo todo por la licuadora y colándolo. El último día toma el líquido sin colar, pasando a la bebida trozos pequeños de la planta. A la media hora, comienza con un enrojecimiento generalizado, cefalea intensa, prurito y mal estado general acompañado de fuerte dolor en la zona del epigastrio junto con parestesias en piernas y en brazos. En las siguientes horas no observó mejoría y acude al médico de urgencias con un cuadro de origen abdominal muy intenso. En el servicio de urgencias se realiza una analítica completa que es normal. En la ecografía abdominal se observan dos angiomas hepáticos y un quiste esplénico sin otros hallazgos de interés. El enfermo indica que la razón de tomar Celidonia es un dolor en la zona del epigastrio que tiene desde hace años con exacerbación primaveral de tipo ulceroso y sentía mejoría tras la ingesta del zumo de dicha planta. Es dado de alta en el servicio de urgencias con un tratamiento a base de antibióticos y protectores gástricos. Pero, a los dos días acude de nuevo al mismo servicio con un dolor abdominal intenso, se piensa en el ulcus duodenal perforado, pero se descarta tras un TAC de abdomen y una radiografía de tórax en bipedestación Se ingresa en planta de nefrología con síntomas de fiebre, cefalea brusca, disartria y dificultad para mover las piernas Se le

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coloca una sonda nasogástrica y queda en observación.

Se le administra dosis de Metrodinazol y Gentamicina, para luego ser sustituido por tuberculoestáticos y Ceftriaxona. Mejora el cuadro abdominal y la situación neurológica se estabiliza, mejora también la función renal. Sin embargo, cuatro días después comienza con dificultad respiratoria y fases de apnea alternando con fases de taquipnea. Es ingresado en UCI.

En nuestra unidad se coloca mascarilla Venturi al cincuenta por ciento de oxígeno y se estabiliza; el enfermo está consciente y colaborador, pero a las pocas horas evoluciona de nuevo hacia dificultad respiratoria y deterioro gasométrico y se procede a su intubación y conexión a ventilación mecánica.

En los siguientes días aparecen síntomas en cadena representativos de intoxicación por Celidonia (cuadro 1). La resonancia magnética que se realiza a los dos días releva que la columna dorsal presenta un ensanchamiento difuso de la médula de posible origen en una vasculitis, enfermedad desmielinizante, de tipo metabólico, pero tampoco se descarta su origen en la intoxicación.

El diagnóstico actual es de tetraparexia flácida. Se realizaron determinaciones analíticas completas seriadas y tac de cráneo y de abdomen de control. Su seguimiento fue exhaustivo y pormenorizado con vistas a la mejora clínica del cuadro patológico del enfermo, las labores del personal de enfermería y médico fueron altamente

cualificadas y especializadas,

consiguiéndose la estabilización del enfermo. Al no ser posible retirarle el tubo endotraqueal al fracasar las extubaciones regladas se le realiza una traqueotomía pautada en quirófano pudiendo retirarse la ventilación mecánica al cabo de una semana. En el segundo cambio de la cánula de traqueotomía, que se realiza en la unidad, aparece una complicación: se le hace una falsa vía al introducir la nueva cánula. Se produce un enfisema subcutáneo que le afecta al cuello dando lugar a dificultad respiratoria. Se realiza

rayos X de tórax y se observa un neumotórax que se resuelve al colocar tubo

endotraqueal. Tras treinta días en nuestro servicio, fue

dado de alta a planta. Desafortunadamente, doce días después comienza de nuevo con dificultad respiratoria e hipotensión que desembocan en parada cardiorrespiratoria de la que no se pudo rescatar.

Durante su estancia en nuestra unidad se realizó exhaustivo análisis de todos aquellos signos y síntomas que aparecieron tanto los relacionados con el cuadro como las complicaciones típicas, que se fueron recogiendo en un dossier y estableciendo el programa de cuidados indicado.

Resultados

Aunque éste caso presente una originalidad poco vista en la práctica clínica de Enfermería, de él se pueden sacar una serie de conclusiones que nos puedan servir de guía de actuación en situaciones similares, además, a lo largo del desarrollo de la actuación de los profesionales enfermeros que se ocuparon de su cuidado y tratamiento, constataron la necesidad de realizar un protocolo para el manejo de este tipo de situaciones en el futuro, basado en la experiencia propia y en la bibliografía que de estos casos existía previamente.

Fue necesario, en primer lugar, un conocimiento lo más amplio posible de las complicaciones que éste tipo de intoxicaciones pueden traer consigo para estar hábiles en su abordaje y en acometer las medidas preventivas lo más rápidamente que se pueda.

De nuestra actuación dependerá en mucha medida el pronóstico del enfermo y la aparición de complicaciones y secuelas, de ahí nuestro vital papel como profesionales de Enfermería responsables de un adecuado manejo de estos pacientes.

Los cuidados del enfermo por nuestra parte, abarcaron multitud de aspectos desde el punto de vista clínico y también psicológico de apoyo para fomentar la comodidad del paciente y la comunicación con nosotros además de fomentar la ayuda

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para afrontar sus lesiones y complicaciones y aumentar sus capacidades de motilidad mientras esta a nuestro cargo. Desde el primer momento necesitó de ventilación mecánica debido a su tetraparexia que inhibe la respiración espontánea, por lo que

precisó de cuidados respiratorios

esmerados para evitar y minimizar las posibles complicaciones , sus limitaciones de motilidad hacen que sea necesario poner en marcha medidas preventivas de decúbitos con un buen programa de movilizaciones pasivas de extremidades y cambios posturales además de una estricta higiene de piel y mucosas y una adecuada nutrición e hidratación. El enfermo reconoce enseguida sus limitaciones y colabora en los propios cuidados en la

medida de sus posibilidades. Se

individualizan los cuidados para adaptarlos a las propias necesidades del enfermo. El protocolo de actuación ante éste tipo de pacientes se dirigirá a disminuir al máximo las complicaciones derivadas del propio proceso y la observación rigurosa para atajarlas en lo posible o poner los medios preventivos necesarios ante los problemas de salud que puedan ir apareciendo.

Se debe de instaurar de forma inmediata un protocolo de actuación ante éstas complicaciones, en primer lugar, para atajar los problemas de tipo respiratorio, se

iniciaron sesiones de fisioterapia

respiratoria en las cuáles fue beneficiosa la colaboración del enfermo en la medida de sus posibilidades y situación clínica. Correcto manejo de secreciones y de limpieza de vías aéreas par prevenir neumonías por éxtasis de las mismas y acumulo en el árbol bronquial. Correcta higiene bucal pautada cada 6-8 horas, teniendo en cuenta el necesario descanso nocturno.

En cuánto a solucionar las alteraciones de tipo motor, las derivadas de los problemas circulatorios y de integridad de piel, se instauró un programa protocolarizado de cambios posturales atendiendo a una correcta alineación de miembros y de articulaciones de forma fisiológica y a cuidar la integridad de la piel con un esmero

en su hidratación y limpieza de forma sistemática y con productos que no alteren el PH de la misma. Estuvimos atentos ante cualquier signo o síntoma que nos pudiera indicar el comienzo de alteraciones en cualquiera de estos niveles, como puedan ser: dolor intenso y continuado tras movilizaciones, erosiones y signos de falta de integridad en la piel, enrojecimientos en cualquier territorio de la anatomía, descamación intensa, sequedad, sangrado por rotura de capilares ante cualquier movilización, observación de posturas viciadas de miembros y de articulaciones. Vigilamos cualquier cambio en la situación neurológica del paciente que se puede traducir en: alteraciones en el humor, irritabilidad, aparición de algún tipo de tics faciales o corporales, aparición de

automatismos motores, agresividad,

depresión, desorientación, alteraciones en el habla, etc.

La coordinación con el servicio de dietética y nutrición resultó de gran importancia para un correcto manejo de la situación nutricional del enfermo que redundó en una mejoría a nivel general y en la prevención de la aparición de problemas sobre todo a nivel gástrico, circulatorio y dermatológico. Es de gran importancia el sostener una correcta comunicación con el enfermo que nos indicaba cualquier síntoma nuevo que el sintiera, aquí es un punto complicado sobre todo en los periodos en que el enfermo por su problemática estuvo sedado y conectado a ventilación mecánica, pero decidimos no perder una vía aunque sea mínima de interconexión con el paciente a través de alfabetarios, de paneles gráficos de mensajes, etc.Todos éstos cuidados se realizaron de forma continua, estandarizada y según protocolo , redundando al final de la estancia en UCI en la no aparición de ningún tipo de complicaciones nuevas y en una mejoría clara de aquellas derivadas del propio proceso clínico, destacando, sin duda la resolución de los problemas respiratorios y la minimización de las alteraciones motoras iniciales.

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Conclusiones

Se han encontrado pocos casos de ésta naturaleza en los estudios bibliográficos de los últimos años, no es normal un caso de intoxicación de éstas circunstancias, lo que si se hace hincapié es en la necesidad de tomar medidas preventivas de síntomas

característicos de éste tipo de

intoxicaciones por lo cuál se hace imprescindible por parte del equipo de Enfermería realizar una correcta revisión bibliográfica de los signos, síntomas y complicaciones propios de estas situaciones para desarrollar un programa de acciones preventivas para atajarlos. Se hace necesaria también una individualización de

los cuidados suministrados a la luz de la complejidad del caso y el constituir, desde luego, una situación de alteración de la salud poco corriente y donde nuestro bagaje de experiencia pudiera verse comprometido. Por éstos motivos, nuestros cuidados preventivos iniciales y a lo largo de todo el tratamiento estuvieron dirigidos a conservar la viabilidad y función de los

sistemas renal, cardiovascular y

neurológico, puntos diana claves en éste tipo de problemáticas clínicas.

Es de destacar también una labor de información a la población en general de los peligros de este tipo de actividades para su abandono, a través de charlas periódicas desde Atención Primaria.

Diagnósticos de enfermería

00004. Riesgo de infección. 00007. Hipertermia.

00010. Riesgo de disreflexia autónoma. 00011. Estreñimiento.

00016. Deterioro de la eliminación urinaria. 00032. Patrón respiratorio ineficaz.

00033. Deterioro de la respiración espontánea. 00039. Riesgo de aspiración.

00074. Riesgo de deterioro de la integridad cutánea. 00051. Deterioro de la comunicación verbal.

00070. Deterioro de la adaptación. 00085. Deterioro de la movilidad física. 00088. Deterioro de la deambulación. 00091. Deterioro de la movilidad en la cama. 00095. Deterioro del patrón de sueño. 00103. Deterioro de la deglución. 00132. Dolor agudo.

NIC

0450. Manejo del estreñimiento/impactacion. 0580. Sondaje vesical.

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1750. Cuidados perineales.

0610. Cuidado de la incontinencia urinaria. 0840. Cambio de posición.

1080. Sondaje gastrointestinal.

1874. Cuidados de la sonda gastrointestinal. 1056. Alimentación enteral por sonda. 1100. Manejo de la nutrición.

1570. Manejo del vómito. 1610. Baño.

1640. Cuidados dos oídos. 1650. Cuidados de los ojos. 1660. Cuidados de los pies. 1670. Cuidados del cabello. 1680. Cuidados de las uñas. 1850. Fomentar el sueño. 1400. Manejo del dolor.

2210. Administración de analgésicos. 1910. Manejo de acido-base.

2000. Manejo de electrolitos.

2080. Manejo de líquidos y electrolitos. 2130. Manejo de la hipoglucemia. 2314. Administración de medicación. 2380. Manejo de la medicación. 3320. Oxigenoterapia.

3350. Monitorización respiratoria.

3120. Intubación y estabilización de las vías aéreas. 3300. Ventilación mecánica.

3160. Aspiración de las vías aéreas. 3390. Ayuda a la ventilación. 3230. Fisioterapia respiratoria.

3310. Destete de la ventilación mecánica. 3270. Desintubación traqueal.

4040. Cuidados cardiacos.

6680. Monitorización de signos vitales. 4150. Regulación hemodinámica. 3740. Tratamiento de la fiebre.

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3900. Regulación de la temperatura. 3590. Vigilancia de la piel.

3500. Manejo de presiones: minimizar la presión en las partes corporales.

4064. Cuidados circulatorios: dispositivos de ayuda mecánicos como bombas de perfusión. 4190. Punción intravenosa.

4220. Cuidados del catéter central insertado periféricamente. 4200. Terapia intravenosa.

7820. Manejo de muestras para laboratorio. 5250. Apoyo en la toma de decisiones. 5270. Apoyo emocional.

5602. Enseñanza: proceso de la enfermedad. 6540. Control de infecciones.

6550. Protección contra las infecciones. 5880. Técnicas de relajación.

7710. Colaboración con el médico. NOC

0204. Consecuencias de la inmovilidad. 0211. Función esquelética.

0209. Función muscular. 0203. Posición corporal inicial. 0208. Nivel de movilidad. 0602. Hidratación.

1101. Integridad tisular: piel y membranas mucosas. 0004. Sueño.

2102. Nivel de dolor. 1605. Control del dolor. 1306. Dolor: respuesta. 2101. Dolor: efectos nocivos. 1402. Control de la ansiedad. 1409. Control de la depresión. 0301. Cuidados personales: baño. 0303. Cuidados personales: comer. 0304. Cuidados personales: peinado. 0305. Cuidados personales: higiene. 0308. Cuidados personales: higiene bucal.

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0307. Cuidados personales: medicación no parenteral. 0200. Deambulación.

0003. Descanso.

0501. Eliminación intestinal. 0503. Eliminación urinaria. 0401. Estado circulatorio. 0802. Estados de signos vitales. 1004. Estado nutricional. 1010. Estado de deglución. 0909. Estado neurológico.

0403. Estado respiratorio: ventilación.

0410. Estado respiratorio: permeabilidad de las vías respiratorias. 2300. Control de la glucosa sanguínea.

2301. Respuesta a la medicación. 0906. Toma de decisiones.

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