NOTAS PARA UNA
ESTÉTICA
Enrique
LAFOURCADE
—
La inminencia
entrelectores
de
mi nueva novelay la
circunstan ciade
queésta
seala
octava,
mehan
incitado
a exponer algunas reflexiones
sobre mis procedimientos comoescritor,
mi sistemade
elección,
selección,
composición.Sin
otroespíritu,
porcierto,
que elde
ir
viendo con mayor nitidezdentro de
mí mismo.Y
no conla
intención
de
aplicar enforma
rígida recetas o sistemas.Más
bien,
justamente
para evitarlos.Estas
prevenciones parecenjustas
para aproximarse a una 'delas
más secretas eirreductibles
experienciasdel arte, la lite
ratura.—
Fue
Ford
Madox
Ford,
sensible analistaestético,
quiendijo:
"La finalidad
del
novelista es mantener allector
enteramente ol vidadodel hecho de
que existe el autor. . .incluso,
del hecho de
que estáleyendo
unlibro. Esto
noes, desde
luego,
posible, hasta
el mismofin,
pero ellector
puede quedar absortoy,
cuanto más se consiga que quedeinsensibilizado
paratodo
cuantole
rodea,
máséxito habrá
obtenido".Este
procesode
anestesia o encantamiento no es causal.Tampo
co,
—comolo
piensay
reitera unlargo linaje de
estrueturalistas—,
tales:
Stephen
Mallarmé,
Gustavo
Flaubert, Henry
James,
Paul
Valé-ry,
James Joyce
—,
forma
pura.Participa
en ocultas porcionesde
la
lucidez
y
elarrebato,
del freno y del desenfreno.
—
La
publicaciónde
FRECUENCIA
MODULADA,
este año1968,
no vela que yo considero pordiversas
razones miArs
Magna,
me repre senta ciertas viejaspreguntas,
que aún prevalecen entrelos
inquie
tantes
signos: ¿Por quéestoy
escribiendo? ¿Québusco
al escribir? ¿Pongo algo que yatenía,
o encuentro algo?Hay
algúnprocedimiento
que estéfundando,
unamecánica,
un sistemade
preferencias? ¿Me cubro con mi obra? ¿Medescubro?
¿Interpreto mitiempo,
mihistoria?
¿Enseño?¿Soy libre?
—
Dicen
quela
cortesía es una virtudnoble;
porque consiste en reconocerla importancia y
existenciade
los
otros.Un
alcancede
estedecir
sería ciertaforma
de
cortesía conla
inteligencia
queimpediría
la
afirmación
rotunda, la
ley,
elcanon,
el precepto.En
el mundode
la
estética una seguraforma
de
asfixia es encerrarse enlegislaciones
más o menos aproximadas.
—
Para mí,
escribir es ser(en
su ricay
dual
significación metafísi cay
ontológica). Una aspiración a fundar el ser por mediode la
palabra,
del verbo, del
lenguaje,
del
sistemade
signosde la
tribu (reve
laciones de
SanJuan.,
Sartre,
Huxley,
Heideggery
otros). Un sistema o método 'esencialmentedinámico,
una sucesión progresivade impre
vistos.Nuevas
series vitales con nuevas clavesy distintos
tonos.
Es
cribir es estar vivo.
ISíi
para algo escribo es para perfeccionarla
poten ciade
la
vida,
nola
abstractay
espectralVIDA,
sino mivida,
ésta
enflujo,
entránsito. No invierto
notasdistintas y
continuas en el quehacer
literario,
algo quelo caracteriza,
horarios, días,
tiempos de
siembra
ode cosecha,
papeles mejores ¡queotros,
mano o malauina,
dictá
fono,
libreta de.
notas. Pienso quela
teoría de la
inoculación,
formula
da
porHenry
James,
esjusta
y
coincide plenamente ¡con mi sistemade
estímulos.Dijo James:
"Me
acuerdo ,de quehace
yaaños,
unaNochebuena,
cenando con unosamigos,
una señora que estaba a milado,
en el cursode
la
conversación,
hizo
unade
aquellas alusiones que yo siemprehe
reconocido como
"gérmenes".
El ¡germen,dondequiera
quele
recogiera,
siemprefue
para mí el germende
una"historia",
y la
'mayor partede las
historias,
esforzándose portomar
forma bajo
mismanos,
han
brotado de
una solasemillita,
una semillatan
diminuta
y tan
expuesta a que el viento sela
lleve
¡como aquella casual sugerencia que sirvió paraEl Botín
de
Poynton,,
y
que mi vecinadejó
escapar sindarse
cuenta,
una simple partícula quequedó flotando en
la
corrientede la
conversación".¿En qué consiste este,
"germen"?
¿El saborde
una magdalena?¿Una
frase
oída al pasar?Yo
recuerdobien la inoculación de
la
cual salióNOVELA DE NAVIDAD. Una
tarde,
viernes, 10
de
la
noche.En
la
Alameda,
¡cercadel Bosco.
Acurrucado
en urapuerta,
vueltohacia la
pared, un niño en
harapos,
llorando.
Un
pelusita,
de
esos que cantan enlas
micro?. ¡Llorando.No
puse endudas
sullanto. No lo
exihibía para mendigar. Erade
verdad.Entonces
el niñotomó
preeminencia en misimaginaciones,
me rondabay
exigía suhistoria
y
la de
otros niños. ¿Laforma? Había
iquedarle
unaforma,
por cierto.Había
queinventar,
si era¡posible,, juegos
formales,
rendirpruebas,
correr una carrerade
obstáculos.Pero
la
clave era el"germen".
¿Cómo produ cirlos a voluntad? ¿Enlaboratorios?
Salen
sin poderde
inoculación,
sin esas astuciasfiltrantes.
— ¿Cómo expresar esta caída
de la
gracia? ¿Minuciosa observaciónde
la
realidad? ¿Documentación milimétrica? ¿Seguir alos
'pelusaspor
las
calles? ¿Entrevistarlos, comolo hizo Osear Lewis
conlos
niñosSánchez?
¿Realismo? ¿Quetodo
calce?El tema
me atrae.En
mitrayectoria de
escritor, he
padecido unaobjeción permanente, expuesta con
la
tosquedad
pétrea que caracte riza abuena
partede
los
críticos chilenos:la
de
no serrealista,
la
de
huir
de
la
realidad.¡Cuidado!
No
es cierto quela
realidad seatan real, tan foto
gráfica.No
es verdad que"esté
allí",
inmóvil,
de
ahoray
para siempre.Nunca
deja de
serhistoria,
esdecir,
pasado. ¿Qué sabemosde la
realidad
por venir?Nos
instalamos
cómodamente en este pulpitodel
pasado
comparativo,
que ya empieza a ser cuartolleno de
fantasmas,
a predicar el realismo.Levantamos
estos subterráneos a nivelesde
mediodía.
Hablamosde
un realismo nacional, chileno.Exhibiendo docu
mentos,
palabras-copihues,
confirmados enla
idea
que estamosha
ciendo
literatura
realista."El
realismo es una expresióndesafortunada,
ambigua"—
dice
Thomas Hardy. Y
solicita el ejerciciode "la
¡facultaddemoníaca" parala
seleccióny
manipulacióninteligente".
Por
su parte,George Sand
advierte:"No
escribosátiras,
ni siquiera sé
lo
ique son.Tampoco
pinto retratos.INVENTO.
Esa
realidadde tópicos
produce unaliteratura
típica, tediosa,
quebrada en sus resultados, a medio camino entreél
documento
antropológico,
sociológico,
folklórico.
Todo
crudo,
sin amarrar."Hace
tiempo
que ¡he ¡dejadode
considerar como realismola
observaciónári
da de todas
las
trivialidades
cotidianas"—añade
Dostoiewsky.
¿ISon acaso realistas
Juan Rulfo?
¿Julio ¡Cortázar? ¿Realistas,Arreóla,
García
Márquez,
Lezama
Lima,
Marechal,
Borges,
el oropioCarpentier?
Cuando
nuestrarealidad,
nuestro absolutoreal,
eslo
queviene, lo
que vamos adescubrir,
ailuminar,
a encender.Así,
el escritor
notiene tanto
la tarea de desenrollar los
rollosdel
mar muertodel pasado,
comola de descubrir
nuevosvalores,
nuevas significaciones,
a partirde
esaspiedras, de
esos viejoshuesos. Rechazamos
esaspaleontologías primarias
del
espíritu.Hacemos
nuestrala
exigenciade
Michel
Butor,
fundar
nuevossignificados,
nuevos ¡valores."Acre
centar
las
palabrasde
la tribu".
El
escritor —como
los
profetas—es un enorme mentiroso.
Todo
le
sirve para anunciar el nuevo signo.Y
su contradicción perpetua esla
¡deir estableciendo,
al acuñarlos lenguajes inéditos
—monedasde
oro con su efigie—
, que
él
eraotro,
quela
realidad no estabaafuera,
como una
pirámide,
pétrea, inmodifieabley
de
perfilesabsolutos,
una realidad parasiempre,
atributo queKeats dio
ala belleza
paralizán"No
hay
nada que sea verdad enMADAME
BOVARY.
Es
unahis
toria de
purainvención.
No he
puesto en ella nadade
mis sentimientosni
id>é|
¿mi propia vida.La
ilusión (de
realidad)
por el contrario(si
la
hay)
le
vienede
la
misma objetividadde la
obra.El
artistatiene
que estaren su obra comoDios
está en sucreación,
invisible,
aunquetodo
poderoso; tenemos
que sentirlo entodas
partes,
pero no verlo nunca" —afirmaFlaubert.
Mentir,
inventar,
es unode
sus atributos.Jean
PaulSartre
ejemplifica:
"Eran las
cincode la tarde. La
señoritaX tomaba té. Yo
es cribo esto. ¡Pero no es cierto! ¡No eranlas
cincode
la tarde! La
señorita
X
notomaba
té,
porque no existía.Yo
estoy
mintiendo''.Es
untraidor
—agregaGraham
Greene. Todo
le
sirve.Sacrifica
el secretodel
amor ola
agoníade
su mejor amigo.Sus
atadurasmorales son mínimas,
cuandolo
toca
esa graciaestética, desgracia
para algunos que preconizanla
subordinacióndel
artista a susociedad,
a sumedio,
asu
Iglesia,
a su sistemapolítico,
a suhistoria.
Desconociendo susfun
ciones
de
adelantado del espíritu.—
He
intentado
precisar algunas características
de
mi rótuloden
tro de la literatura
chilena.Quisiera decir
quelo
quetrato de hacer
es un
"realismo-imaginario-real". Explico:
Llamo
de
tal
contradictoriamanera,
a un sistemade
opuestos.Una
composiciónlibre, imaginada,
a partirdel
germen,
para crearotr¡a realidad.
Imaginación
dentro de lo
¡verosímil —al cabo no seima
ginade
la
nada, todo
es puro encuentrode
existentes— para crear una nueva realidadde
Quijotes y
Babbitts,
de
Miskhins y Karamazovs.
Sin imaginación
—voluntadde
estilo,
autonomía electiva.—todo
escatastro,
historia
por orden alfabético.La
realidadinmediata,
para elartista,
no pasade
ser unalmacén,
unabodega
de
¡frutosdel
país.Con
ellos,
unbuen
observadorinoculado inventa
la otra,
la
quede
pu rofalsa
llega
a ser verosímil."Creo
que puedeexigirse,
muy
razonablemente, de todo
escritor,
que se mantengadentro
¡delo
verosímily
querecuerde,
además,
que aquello que un
hombre
no puederealizar,
difícilmente
podráun
hombre
creer quelo
realizaría.. .Los únicos
agentes sobrenaturales
que se nos pueden permitir anosotros,
los modernos,
sonlos
fantasmas,
pero yo aconsejaría atodo
escritor quefuera
extremadamente
parco en ellos.En
efecto,
son como el arsénicoy
otraspeligrosas
drogas
entrelos medicamentos,
quehay
que usarlas
conla
mayor preocupación"(Henry
Fielding).
Esta
presenciadel
elementoirracional, fantasmal,
fantástico,
esinnegable.
Un agudolibro de
Sábato,
desde
sutítulo,
lo
presentacomo uncolaborador,
genioincitante
que contaminay descubre.
una
progresiva,
una crecientey
obscuraidentidad
entre obray
vida confundiéndosede tal
modo estaúltima
conla primera,
que Dosto-wievski es másRaskolnikov
que el originario(Fedor.
Así, Borges,
candorosamente,
o con astucia —lo
último,,
con seguridad—. confiesa nosaber cuál Borges es el que escribe.
Franz
Kafka
da
a sushéroes
la
letra K. Borges
utilizalos
instrumentos de
la inteligencia
para convencer ¡del absurdo.
Fabrica
silogismosfalsos "por
su eficacia estéti ca".Y
todo
le
sirvepara,
en sucesivas, vueltasde
¡garete,descabezar
la realidad,
romperle sus vertebracionestradicionales.
Quiebra y
multiplicación.
Esta
última
es el gran espejismo.Allí
residela
esenciali-dad
volátildel
acto creador.—
La
aproximaciónde
la
crítica a este mundoroto, lúcido
hasta
elengaño,
suele ¡ser excepcionalmenteinfeliz.
Reemplazo
la
inmersión
en el contexto
literario
puro por eljuicio
ciego sobre el autory
su anécdota vital privada.La
carenciade
perspectivasmínimas,
en nuestro
país,
no sólointelectuales,
sinosensibles;
la
intimidad
histórica
a que el crítico
y
el escritor se venobligados,
confiere al primeroli
mitadísimas
ópticas. Cuando
Heideggerhace
su penetrantebuceo
enlos
poemasde
Hoelderling
afirma que cualesquiera que seala
autoridad dei
comentario con respecto alpoema,
siempredebe
sertenido
porsuperíluo,
y
elúltimo
pasode
ía
interpretación,
el ímásdifícil,
es el quelo
conduce a desaparecer antela
pura afirmacióndel
poema."Heidegger
reitera estaimagen:
en el ardientetumulto del lenguaje
no poético,
los
poemas son como una campana suspendida al airelibre,
y
ala
que unaligera
nevada caída sobre ella alcanzaría aha
cervibrar,
roceimperceptible,
capaz sin embargode
estremecerlahas
ta
la distancia. Quizá
el comentario no sea más que un pocode
nieveque
hace
vibrarla
campana"(Maurice Blanchot).
En
estediálogo
entrela
palabra críticay la creadora,
la
primeradebe
adoptartodas las
precauciones, si realmentedesea
respuesta, ate nuarsehasta
la
condicionalidad,ir neutra,
con eljuicio suspendido,
sinpre-juicios,
desentrañando o,
másbien,
dejando
hablar,
ala
profundidad
de la
obra.¿Cuántos críticos chilenos
tienen
estadiscreción?
Pululan
endia
rios
y
revistas exigiendo el realismosocial,
la
denuncia,
la
accióndi
recta.
Incitan
al escritor al suicidio.Lo
que en verdadle
piden es quedeje de
serescritor,
es quedecline
sus altas aspiracionesde
adelantado
del
espírituy
baje
ala
tierra
eingrese
al ordenterrestre.
Esto,
imaginando
que elescritor,
antes,
volaba. Acciónpolítica,
principiosclaros, doctrinas
ala
vista. ¡Nadade
escaparse porlaberintos y enig
mas!
Defenderse
contra estas viejas sirenas que cantan cancionesde
cuna es
todo
un plande
vida.La forma
más sencillade
morir,
esingresar
a unorden,
a un sistemarígido,
a una estructuraintelectual
de
epiteliosduros.
El
mito,
naturalmente,
estáincluido
en una vida que aspira ala plenitud,
esdecir,
alcambio,
ala
revolución.Antes
que el ser concreto, de concreto,
unir
siendo,
un proyecto enmarcha,
un plan ma yor que se niega a serplanificado,
para el cual nohay
apuntes,
en-claustramientos
doctrinarios. Y
que es purahistoria
inminente,
simple e
incorregible
pasandoy
pasando. ¿Realidad? ¿Fantasía? ¿Realismo-imaginario-real?
—
Esta
exaltaciónde la alquimia, del
ciandestinajeverbal, es,
porel