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¿Guerras de espera en la reforma laboral?

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Academic year: 2020

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(1)Memoria de Grado Facultad de E conomía. ¿Guerras de espera en la reforma laboral? Lina María Pérez Mayo 17 del 2006. 1. Introducción y motivación. La reforma es un instrumento para cambiar y modificar la estructura del entorno; en este caso se trata del mercado laboral, pero también se aplica de manera general a todas las instituciones reguladoras que necesitan de un marco legal para su funcionamiento. El código laboral había tenido una reforma en 1990 materializada en la ley 50 del mismo año en cuestión, que intentó proteger y estabilizar los empleos, haciendo mucho más difícil el despido de trabajadores y cambiando otra serie de regulaciones con este propósito. La situación cambió cuando se dio una recesión bastante severa a finales de los años noventas donde el crecimiento del PIB llegó a niveles negativos, aproximadamente un quinto de la población. urbana. se. quedó. desempleada. y alterando. la estabilidad. macroeconómica en general, sacando a la luz muchos problemas con lo que la reforma anterior había establecido; el desempleo aumentó y empeoró la crisis presente y sin ninguna solución inmediata. La “nueva” reforma tuvo sus comienzos también a finales de los noventas, pero su materialización no se dio sino hasta el 2002, lo que nos lleva a preguntarnos el porqué de su demora y si es posible verlo desde un punto de vista de la economía política.. 1.

(2) Al interior de la economía tradicional encontramos una variedad de modelos que buscan modelar y predecir los resultados que puede haber en realidad. Pero en la mayoría de los casos no se cumplen las predicciones a pesar de que el modelo está basado en elementos reales, lo que nos lleva a pensar que nos falta incorporar elementos. no estrictamente económicos pero absolutamente. necesarios. La Nueva Economía Política (NEP) ha podido incorporar algunos de estos elementos y ha dado un punto de vista distinto al análisis de problemas como la reforma laboral. Específicamente, tenemos el modelo de “guerras de espera” que plantea la existencia de grupos/agentes cuyas preferencias los llevan a una heterogeneidad de intereses que a la vez crean demoras y conflictos en la estabilización de un shock de naturaleza permanente. Por medio de una revisión bibliográfica, análisis del proceso de la reforma e identificación de elementos teóricos buscaremos encontrar suficiente evidencia que nos ayude a probar la hipótesis planteada en el título y una mejor comprensión del proceso de reforma laboral en Colombia.. 2. Modelo formal. El modelo formal es creado por Alesina y Drazen (1991), y se derivó del trabajo previo (de Alesina y Tabellini (1990)). Se trata de una economía en la que se está incurriendo en un déficit, el cual aumenta la deuda del Gobierno; es en este momento donde se hace inminente una estabilización (y existe un consenso de su necesidad) que debe ser financiada por impuestos (generalmente distorsionantes). El problema principal es que los impuestos no son distribuidos equitativamente, lo que significa que un grupo tendrá que asumir la mayor parte de los costos del ajuste; este conflicto distributivo sale a raíz de la heterogeneidad de intereses de los agentes a la que se le llama “heterogeneidad ex post”; también existe una. 2.

(3) heterogeneidad ex ante donde los grupos difieren entre sí por lo costoso que les sale la demora de la estabilización. Como ningún grupo quiere asumir la mayor parte de los costos del ajuste la estabilización no se dará rápidamente, y se presentará una “guerra de espera” (o “war of attrition”) donde cada uno demorará lo más posible la estabilización con el propósito de que el otro ceda y esté obligado a pagar más. El verdadero beneficio de ésta es la terminación de los impuestos distorsionantes que afectan a toda la economía, pero la dificultad está en la distribución desigual de los beneficios. Los supuestos formalmente son i) la economía es pequeña y abierta, ii) la tasa de interés es igual a la tasa de descuento (ρ=r), iii) el ingreso (y) per cápita es dado y iv) el déficit se financia con emisión de deuda. En t=0 hay un choque no transitorio por lo que el gasto aumenta haciéndolo incurrir en un déficit que se debe financiar con impuestos (para no alterar demasiado la relación deuda-PIB) . Aquí empieza el proceso de decisión acerca de quien paga la mayor parte; el que ceda primero le corresponderá esta parte (α>1/2) mientras que al otro le corresponderá una menor ((1-α)<1/2). La heterogeneidad de los agentes se da porque cada uno conoce su propia fracción del costo a asumir (θi) pero no el de los demás, por lo que esperará para conocer los costos de los demás y a la vez aparentar una posición fuerte; si se conocieran todos los costos no existirían las guerras de espera porque el agente cuyo costo de esperar sea mayor será el que asuma el costo del ajuste. Su poder de negociación será mayor entre más bajo sea su costo y la interacción de los agentes prolongará el tiempo de ajuste. Uno de los agentes cederá cuando el costo de esperar sea mayor que el costo del ajuste (o en otros términos aquel que se beneficie más con la política del ajuste). El tiempo óptimo de la concesión (T(θ)) es una función de los costos de cada uno de los agentes y tiene una derivada negativa (a mayor costo baja el tiempo óptimo); cuando se distribuye igual el costo (α=1/2) no habrá demora y se da la. 3.

(4) estabilización en t=0 (en ese caso T’(θ)=0 por lo tanto T(θ)=0), ya que al que le beneficie más la política de ajuste consentirá a pagar inmediatamente su parte (que es la misma que el otro). A medida que aumenta la fracción de impuestos a pagar (α) y el resto de parámetros permanecen constantes, el tiempo de la estabilización aumenta; cuando la brecha entre esa fracción disminuye (y la distribución es mas homogénea) el tiempo de la estabilización baja. Otro aspecto importante es cuando sube el costo de la estabilización, que hace que ésta sea más rápida y que llegar a un consenso sea más fácil; por eso las crisis de gran magnitud tienden a ser de más corta duración. En el caso que un grupo o agente enfrenta mayores costos al no hacer estabilizar, queda en una posición de menor poder que los otros grupos, aumentando la posibilidad que éste sea el que ceda primero y deba pagar el costo de la estabilización. El grupo cede en el momento en que los costos de esperar sean mayores que los costos de la estabilización, mientras que los otros grupos mantienen una apariencia de mayor fuerza o poder. El modelo se aplica de manera distinta a la reforma laboral, primero por la diferencia entre los costos que se deben asumir, ya que en este caso éstos son la pérdida de beneficios ganados al incluir ciertos puntos en la reforma (y originalmente los costos pertenecen a los impuestos distorsionantes que están pagando la deuda). Por otro lado la demora sí se genera de la heterogeneidad de intereses excepto que el que “ceda” ahora no incurre en costos mayores que el resto, sino menores beneficios. Por estas razones podemos llegar a entender el proceso de la reforma laboral como una guerra de espera, pero no podemos afirmar que siga todas las pautas del modelo o produzca los mismos resultados. 2.1. Contexto previo La necesidad e inminencia de hacer la reforma es uno de los aspectos claves que se debe probar para considerar la reforma como una guerra de espera, por lo tanto se debe analizar la situación en la que se encontraba el mercado laboral en. 4.

(5) ese entonces para definir si las condiciones llevaban de manera inevitable a buscar una solución al problema. La situación del desempleo en Colombia empezó a ser preocupante desde 1997, donde se llegó al 11%, aunque venía incrementando desde 1996. En estos momentos, el PIB empezó a mostrar señales de recesión cuando en 1996 hubo dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo de éste.. Gráfica 1: Variación del PIB PIB % variación 8.00. %. 6.00 4.00 2.00 PIB % variación. 0.00 -2.00. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9 10 11 12 13 14 15. -4.00 -6.00 Año. Fuente: Banco de la República: series estadísticas en www.banrep.gov .co. La gráfica 1 va del año 1990 (año 1) al 2005 (año 15), donde se presenta el porcentaje de variación en el PIB; como vemos, la caída empieza en el año 1995, donde pasó de un aproximado de 5% positivo a 2% positivo en un solo año. La caída más marcada fue en 1999, que pasó de un poco menos de 1% positivo a 4% negativo, que concuerda con los inicios de los intentos de hacer una reforma laboral. Ya era claro que el país estaba pasando por una grave recesión, que repercutió en todos los sectores de la economía en distinto grado; los síntomas. 5.

(6) eran aparentes, y afectó bastante al mercado laboral, aumentando la tasa de desempleo a niveles alarmantes.. Gráfica 2: Tasa de desempleo en las 7 áreas metropolitanas principales Tasa de desempleo 7 áreas metropolitanas 25 .0. Tas a. 20 .0 15 .0 De semp leo 10 .0 5 .0 0 .0 1. 6 11 16 2 1 26 31 36 4 1 46 51 5 6 61 66 71 7 6 81 86 Trimestre. Fuente: Banco de la República: series estadísticas en www.banrep.gov .co. La gráfica 2 va de 1984 hasta el 2005; el trimestre 49 corresponde al primer trimestre de 1996, y el 61 corresponde al primer trimestre de 1999. Desde aproximadamente del trimestre 45 (año 1995) la tasa de desempleo empieza a subir de manera acelerada en las principales 7 áreas metropolitanas (Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali, Bucaramanga, Manizales y Pasto). En el diagrama se. 6.

(7) ve representado otro síntoma de la grave recesión que atacó al país, y una alarma que llevó a la preocupación inicial que el mercado laboral estaba fallando en acomodarse a la recesión. Teniendo en cuenta que una de cada 5 personas estaba sin empleo durante más de un año, se empezó un estudio generalizado sobre el empleo y la legislación laboral con el fin de definir si el problema era puramente cíclico o si tenía elementos estructurales que debían reformarse. El bajo crecimiento del PIB llevó a un estado de bajo ingreso, donde la demanda y la oferta bajaron drásticamente:. Gráfica 3: Oferta y demanda. Oferta y Demanda. Producto interno bruto Importaciones totales. 40.00 30.00. TOTAL OFERTA FINAL. % variaci. 20.00 10.00. Cons umo final en el territorio nacional. 0.00 -10.00. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. -20.00. 8. 9. 10 11. Formación bruta interna de capital. -40.00. SUBTOTAL: Demanda final interna. -50.00. Exportaciones totales. -30.00. Año. TOTAL DEMANDA FINAL. Fuente: Banco de la República: series estadísticas en www.banrep.gov .co. La gráfica 3 va desde 1995 (año 1) hasta el 2005 (año 11); como se ve, el año en el que bajaron todos los agregados (excepto las exportaciones totales). El punto más interesante es que el consumo fue el que menos bajó de estas variables, lo. 7.

(8) cual puede indicar que la gente tiene un consumo inelástico, que en una recesión puede ser difícil de mantener (por una baja en el ingreso). Esto se manifestó en un aumento en el participación laboral de 4.5% entre 1996 y el 2000, que combinado con las malas condiciones económicas aumentó el desempleo 1. Otro de los argumentos fue que los salarios reales no eran lo suficientemente flexibles para acomodarse a la recesión; lo que esto significa es que los salarios se siguen ajustando a la inflación pero siguen aumentando cada año, entonces la única manera de ajustarse a las condiciones fue vía el empleo (que consecuentemente bajó). La inflexibilidad de los salarios reales era uno de los aspectos estructurales (y no cíclicos) que sustentó los argumentos para llevar a cabo una reforma; en especial, porque se trata de un tema de naturaleza permanente y no temporal. La recesión sacó a relucir ciertos aspectos de la legislación y el mercado laboral que afectaban negativamente su funcionamiento adecuado, y contribuían al desempleo; más específicamente había rigideces en los contratos laborales que dificultaba la rotación de empleo, como por ejemplo las indemnizaciones por despido, periodo de capacitación (sólo para unos empleos, principalmente en servicios), jornada laboral bastante limitada, costosas horas extras, etc. Gráfica 4: Índice de Salarios reales. 1. ECHEVERRY, Juan Carlos y SANTAMARIA, Mauricio. The political economy of labor reform in Colombia. Bogotá: Universidad de los Andes, Documentos CEDE, 2004. 12 p.. 8.

(9) Indice salarios reales 140.00 120.00 100.00 80.00 60.00 40.00 20.00 0.00 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. a–o. Fuente: Banco de la República: series estadísticas en www.banrep.gov .co. La gráfica 4 (año base 1990) va de 1990 (año 1) al 2004 (año 15) , y en contraste con la mayoría de las otras variables ya presentadas (PIB, empleo, oferta y demanda) no hay una disminución en el periodo de la recesión (más o menos empezando desde 1996 y alcanzando el mínimo en 1999). Los salarios reales son simplemente los salarios nominales divididos por los precios; si vemos la gráfica de salarios nominales (año base 1990) vemos que estos fueron en constante aumento (con un poco de desaceleración en el año 2000). Intuitivamente, se esperaría que el mercado laboral se ajustara automáticamente por medio de un aumento en los precios, lo cual reduciría los salarios reales manteniendo el nivel de empleo estable. Lo que pasó realmente fue contra intuitivo, porque los precios (representados por el IPC en la grafica 6) tendieron a una variación menor; debían haber subido en mayor grado que los salarios nominales para que fuese posible un ajuste hacia debajo de éstos. Gráfica 5: Índice de salarios reales. 9.

(10) Salarios nominales 1,600.0 1,400.0 1,200.0 1,000.0 800.0. Indice salarios nominales. 600.0 400.0 200.0 0.0 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10 11 12 13 14 15. Año. Fuente: Banco de la República: series estadísticas en www.banrep.gov .co. Gráfica 6: Variación del IPC Variación Indice de Precios al Consumidor 35.0 30.0 25.0 20.0. IPC. 15.0 10.0 5.0 0.0 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. Año. Fuente: Banco de la República: series estadísticas en www.banrep.gov .co. Como hemos visto, las condiciones de la economía antes de empezar el proceso de la reforma laboral estaban realmente en condiciones precarias: el crecimiento negativo del PIB, el drástico aumento en desempleo (en especial el urbano), la incapacidad de ajuste de los salarios reales y la caída en oferta y demanda. 10.

(11) agregada. Todos estos eventos que conformaron la recesión vislumbraron la necesidad de llevar a cabo una reforma laboral para atender el problema de desempleo y bajo crecimiento. 3. Heterogeneidad de intereses y cómo influyeron en la reforma. En esta sección analizaremos a los agentes que hacen parte del proceso de elaborar la reforma laboral, al igual que los incentivos y cómo estos se plasmaron en las propuestas de la reforma laboral. Es importante mencionar que la reforma tuvo que pasar por varios intentos para que finalmente fuera aprobada e implementada por el Congreso ya que en cada etapa existía una oposición fuerte por parte de ciertos grupos de poder para que se cambiaran (o eliminaran) ciertos puntos. Son estas interacciones entre los grupos de poder que moldean la reforma y que pueden llevar a demoras en su implementación y resultados sub-óptimos de ésta. De manera general, los agentes son los gremios, los sindicatos, el gobierno y las entidades de protección social (que luego veremos a fondo). Es importante mencionar que hubo 3 intentos distintos de hacer la reforma: uno en 1999, otro en el 2001 y el último (y finalmente exitoso) en el 2002. Los agentes principales (que también llamaremos “grupos de poder”) son básicamente: el ministerio de trabajo (en especial un grupo de abogados que idearon la primera propuesta en el año1999), quienes estaban a la tarea de encontrar una solución al problema de desempleo crítico en el país. Estos agentes son de gran importancia en esta primera ocasión, ya que con la presente recesión del momento, resultaba apremiante una solución al problema de desempleo, que en ese momento llegó a ser del 17.1% (total nacional) y del 19.4% en las zonas 2 urbanas . Inicialmente, había una diferencia entre el ministro de trabajo y los. 2. COLOMBIA. DANE. Encuesta Nacional de Hogares. [base de datos en línea]. [consultado 10 Mayo, 2006. Disponible en. 11.

(12) abogados del ministerio, ya que el primero tenía una visión distinta de lo que se debía hacer en respuesta a la situación de desempleo. Pero finalmente surgió una propuesta que contenía los siguientes puntos principales: i) Cambios en el manejo del tiempo de trabajo del empleado: ampliación de la jornada de trabajo diurna (de 6 a.m. a 9 p.m.), reducción del tiempo de los turnos (de 8 a 6 horas) con la posibilidad de hasta 2 turnos por día, no pagar horas extra por trabajo en días feriados, sino la provisión de un día extra de descanso, y diferenciación de trabajo estacional (como restaurantes, hoteles, etc.) cuyo trabajo se concentra en los fines de semana, con el trabajo ocasional de día feriado (pagado como horas extras), ii) Cambios en el esquema de indemnización a trabajadores: una reducción para los trabajadores con más de 10 años de antigüedad y un aumento para los trabajadores de menos de 5 años de antigüedad y iii) Reducción del piso de aplicación del salario integral de 10 salarios mínimos a 3 salarios mínimos. Estos cambios iban enfocados a tratar de flexibilizar unos elementos en los contratos laborales para posibilitar una mayor creación de empleo, ya que las rigideces de éstos estaban aumentando la tasa de desempleo por no poder adaptar los salarios reales a las condiciones económicas. Sus intereses e incentivos se debían a que existía una presión general para encontrar una solución al problema; el ministerio de trabajo no sólo tenía el incentivo de llevar a cabo su labor y tratar con el problema del desempleo, sino que también quería mantener su buena imagen, y más que todo, mantenerse en buenas relaciones con los distintos grupos para evitar posibles huelgas o disturbios. Por esto, se negó a incluir dentro del primer borrador de la reforma la reducción de impuestos parafiscales, ya que muchos empleados recibían beneficios vía las Cajas de Compensación Familiar (CCFs).. Otro agente es el Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación quienes formaron un “equipo económico” para analizar las causas de <http://www.dane.gov.co/index.php?option=com_content&task=category&sectionid=19&id=76&Itemid=258 >. 12.

(13) la situación de desempleo y para idear una propuesta para la reforma desde este punto de vista. Como la recesión había causado una serie de malestares macroeconómicos (incluyendo el desempleo), el equipo decidió emprender varios proyectos, entre los cuales están la ley 547 de 1999: la ley anual de presupuesto, La ley 550 de 1999: el llamado “Capítulo 11”, que “estab lece un régimen que promueva y facilite la reactivación empresarial y la reestructuración de los entes territoriales para asegurar la función social de las empresas y lograr el desarrollo armónico de las regiones y se dictan disposiciones para armonizar el régimen legal vigente con las normas de esta ley”. 3. y la ley 546 de 1999 que busca el. financiamiento de las hipotecas de viviendas. Establecer objetivos era complejo porque con una gran cantidad de problemas que atender, el grupo económico tuvo que establecer prioridades con respecto a los proyectos de ley presentados ante el congreso. Para ellos, la reforma laboral no era tan urgente como los proyectos (ahora leyes) antes mencionados; así, la recepción del grupo ante la propuesta no fue del todo buena. Su principal incentivo fue prevenir un empeoramiento de la recesión, y así luego empezar la reactivación del crecimiento. Los siguientes agentes empezaron a participar hasta el segundo intento de pasar la reforma, ya que el primero no llegó muy lejos debido a que se estableció mayor prioridad a otros proyectos que mencionamos antes (ley 546 de 1999, ley 547 de 1999, etc.). Una breve descripción de los eventos: Andrés Pastrana (presidente en ese momento) vivía momentos de tensión con el congreso, ya que había fallado en presentar la reforma política. al igual que el referendo. Para mejorar las. relaciones con éste, decide nombrar Ministro de Trabajo a Angelino Garzón (un antiguo miembro de un sindicato), y a Alberto Carrasquilla (un miembro del partido liberal) como Ministro de Hacienda. Con una nueva agenda política, se crearon las mesas de Concertación para reunir a grupos distintos y llegar a un acuerdo acerca de tres temas: el laboral, el pensional y las transferencias entre regiones. 3. COLOMBIA. MINISTERIO DEL INTERIOR Y DE JUSTICIA .Diario Oficial No. 43.940. Bogotá: Ministerio del interior y de justicia, Marzo 19 del 2002.. 13.

(14) Ahora entró a jugar uno de los agentes con mayor poder dentro del proceso: los sindicatos. Este es un grupo de trabajadores que siempre ha tenido bastante fuerza dentro de los temas laborales del país; las organizaciones de mayor influencia son la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), la CTC (Central de Trabajadores de Colombia) y la CGTD. Hacían parte de las mesas de Concertación, y tomaron parte del proceso con el que se esbozó la propuesta de la reforma laboral. Los sindicatos son representantes de los trabajadores afiliados a ellos, y que en ese momento se beneficiaban de unos derechos que estaban siendo atacados directamente por el planteamiento del grupo económico. Estos puntos que se pretendían cambiar eran: la ampliación de la jornada diurna (que en ese momento era de 6 a.m. a 6 p.m.), la disminución en la remuneración al trabajo de domingos y festivos, la diferenciación entre trabajo de domingo regular y domingo “extra”, y la disminución en las indemnizaciones por despido unilateral. Como el argumento central del grupo económico era que se necesitaba bajar los costos laborales para incrementar el nivel de contratación, los sindicatos reaccionaron alegando que el problema era otro, para prevenir que se les quitaran estos derechos. Remitiéndonos a la heterogeneidad dentro del modelo vemos como se relacionan los intereses expuestos con ésta; de llevarse a cabo lo que se pretendía los sindicatos incurrirían en un “costo” mayor que los otros agentes (o mejor dicho recibirían menores beneficios) lo que se asemeja a una heterogeneidad ex ante parecida a la del modelo formal. De la misma manera influye sobre el tiempo óptimo de hacer la reforma, que también se entiende como la heterogeneidad ex post creadora del conflicto y demora de la estabilización. Además de tratar de evitar que les cambiaran los derechos en ese entonces vigentes, tenían un incentivo menos evidente: tratar de imponer el proteccionismo como nuevo modelo de desarrollo; así las compras del Estado debían favorecer a productores nacionales, bajar la cuota de importaciones, subir aranceles, y prevenir que existiera competencia extranjera.. 14.

(15) El ministro de trabajo es otro agente clave en esta parte; como se menciono anteriormente, este ministro fue designado por el presidente Pastrana con el fin de mejorar las relaciones con los distintos partidos políticos dentro del congreso. Como antiguo miembro de un sindicato, el ministro presentó señales de descontento con el planteamiento del grupo económico. El ministro tenía motivos distintos a los de los sindicatos, pero seguía más o menos la filosofía propuesta por ellos. Primero que todo, su tiempo en el cargo de ministro hasta el momento había sido corto, lo que le daba el incentivo de querer permanecer en él por mas tiempo. Segundo, debía mantener buenas relaciones con los sindicatos, ya que potencialmente tenían el poder de amenazar su posición, y presionar en contra de su permanencia. Los gremios eran unos representantes del sector privado: unos de los destacados son la ANDI (Asociación Nacional de Industriales), Fedegan (Federación de Ganaderos), Fenalco (Federación de Comerciantes), etc. Este sector constituye una parte muy importante de la industria colombiana, creando millones de empleos para la economía del país. Los gremios también formaron parte de las mesas de concertación, y al contrario de los anteriores agentes, tenían un punto de vista distinto, por lo que se hicieron evidentes los roces entre estos. Como ya se mencionó, ellos representaban el sector privado de la economía siendo empleadores de un porcentaje considerable de fuerza laboral del país. De esta manera, buscaban que se incluyera algo beneficioso dentro de la reforma laboral; el reducir los costos laborales (vía la ampliación de la jornada diurna y la inclusión de la diferenciación de trabajo dominical regular) y los costos no laborales (la reducción de los impuestos parafiscales) hace que los empleadores tengan una carga menor. Por otro lado, los gremios también querían que se aumentara la competitividad de la industria del país, y la creación de empleos más productivos. De esta manera,. 15.

(16) se aseguran no sólo de bajar los costos por empleado, pero también una mejor producción y de mayor duración. Las entidades de Protección social conforman otro de los agentes de gran poder (especialmente porque hacen parte del Estado): el ICBF, el SENA y las CCF. Como ya se menciono brevemente, éstos se financian por medio de los impuestos parafiscales, que antes de la reforma estaban distribuidos de la siguiente manera: 3% al ICBF, 2% al SENA y 4% a las CCF. En total, es una suma del 9% del salario del trabajador. Era claro que sus incentivos se concentraban en la conservación de los porcentajes correspondientes de impuestos parafiscales, siendo estos su fuente de financiación para su operación. Según una presentación hecha por Maria Inés Restrepo de Arango (directora de Comfama) durante el seminario del Banco de la República La Reforma Lab oral en Colomb ia, la cantidad de personas con cobertura de las Cajas de Compensación Familiar en el 2000 eran 11’661,736 personas (que luego ascendieron a 15’038,296 personas en el 2004), lo que representa aproximadamente una tercera parte de la población nacional. El número de trabajadores afiliados en el 2000 era 3’314, 040 (y 3’978,600 en el 2004); de estos trabajadores, el 90% percibe menos de 4 salarios mínimos. Lo que se deduce de estos datos, es que con semejante cantidad de personas beneficiarias de las cajas de compensación y cuyos ingresos no se califican como altos, existe mucha presión por parte de esta para proteger la composición de los impuestos parafiscales, ya que estos son destinados al funcionamiento de estas entidades. Por otra parte, las CCFs dicen ser el mejor modelo de redistribución del ingreso, y que aleja de la franja de la pobreza a los trabajadores tanto del sector formal como el informal. El mantener estos impuestos parafiscales puede llegar a tener un efecto redistributivo, lo que constituye un fuerte incentivo, ya que la desigualdad. 16.

(17) en el ingreso y la riqueza en Colombia es cercano a 0.6 (aproximadamente de 0.554). Estos agentes no sólo pertenecieron a la segunda pero también a la tercera vez que se trató pasar la reforma; para este intento, los grupos de poder no son distintos de los anteriores, y por ende no se explicarán de nuevo los incentivos. En esta ocasión, la propuesta presentada pudo ser debatida en el Congreso, y finalmente ser aprobada e implementada. Ahora debemos considerar cómo los agentes (y sus incentivos e intereses) interactuaron y finalmente quedaron en la reforma ya finalizada. En el primer intento las bases para hacer la reforma ya estaban establecidas, pero no se dio un impulso definitivo para que se realizara; el grupo liderado por el ministro de trabajo primero tuvo que lidiar con el punto de vista del grupo de abogados del ministerio de trabajo, quienes buscaban que la reforma incluyera la reducción de impuestos parafiscales y otros impuestos salariales. Como este punto de vista implicaba una pelea con los que se beneficiaban de los impuestos parafiscales, el ministro omitió este punto de la propuesta. En este momento, las entidades receptoras de los impuestos parafiscales (las CCFs, el ICBF y el SENA) no pertenecían al proceso de la reforma como agentes ya que a pesar de que existía el incentivo de prevenir que bajaran los impuestos parafiscales, no eran un tópico incluido en la propuesta planteada. Luego de esto, tenía que encontrar aceptación dentro de los otros grupos dentro del gobierno, empezando por el equipo económico del gobierno. El verdadero conflicto de intereses en este momento era sobre la creación de empleo; por un lado, se encontraba el ministro de trabajo y por el Ministerio de Hacienda (acompañado por el DNP). El equipo económico tenía muchas tareas 4. DNP. Balance de resultados, Plan Nacional de Desarrollo. En: Archivos [en línea]. No. 27 (2005); p.15. [consultado Mayo10 2006]. Disponible en <www.dnp.gov.co/archivos/documentos/DEPP_Reportes_ Evaluacion/Reporte_Evaluacion_No27_Balance_PND_2005.pdf>. 17.

(18) que llevar a cabo, y no suficiente tiempo (ni poder) para ejecutarlas todas. Se alió con el Presidente para sacar adelante las leyes de mayor urgencia y pospuso la reforma laboral para un futuro cercano. En el segundo intento, las mesas de Concertación fueron las principales arenas de negociación, y se dio una cantidad mayor de conflictos entre los agentes. Como de costumbre, los sindicatos tuvieron una reacción pronta y de naturaleza opuesta a lo que había presentado el DNP. Esta propuesta del DNP incluía el contrato de aprendizaje del SENA (donde cada empresa de más de 25 empleados debe tener una cuota de aprendices del SENA o monetizar esta cuota destinando los fondos a el instituto), la reducción de impuestos parafiscales (del 9% al 5% del salario), la extensión de la jornada diurna (de 6 a.m. a 10 p.m.), la remuneración de festivos y feriados, reducción de pago por horas extras, el cambio en las indemnizaciones por despido unilateral y la reducción del “piso” del salario integral. Claramente, los sindicatos no deseaban que aumentaran la jornada diurna ni que se cambiara la remuneración de domingos y festivos ya que no les beneficiaba en términos de salario. Durante las mesas de Concertación, los sindicatos presentaron datos y cifras que apoyaban sus argumentos, y presentaron su fuerte opinión con respecto al cambio en los derechos ya adquiridos. La verdadera amenaza de los sindicatos siempre es llevar los trabajadores a huelgas masivas, lo que presenta un elemento de negociación bastante fuerte. Por otra parte se encontraba el ministro de trabajo, quien en su posición de poder aprovechó para simpatizar con los opositores de la propuesta alegando que no estaba de acuerdo con el modelo planteado; como antiguo miembro y dirigente de un sindicato, sabía que debía simpatizar con sus demandas debido al poder que ellos pueden desplegar. Él fue el agente clave para evitar que se creara exitosamente la reforma laboral; aprovechando su posición de poder como actor clave y decisivo, el ministro de trabajo se negó a aprobar el borrador, y generó una conmoción en los medios.. 18.

(19) Entonces tenemos a los gremios, quienes hasta el momento no habían tomado una posición tan fuerte como la de los sindicatos, empezaron a expresar sus intereses. Como era de esperarse, los gremios estaban de acuerdo con una disminución de los impuestos parafiscales, ya que esto lo que implica es menos costos por trabajador. Como se dijo antes, los impuestos parafiscales estaban en el 9% del salario del trabajador, lo cual era obligación del empleador, y se distribuían entre el SENA, el ICBF y las CCFs. La razón por la que querían una reducción es que la carga sobre la nómina que tiene que pagar al empleador era del 37.2% (sin incluir el pago de días festivos) en el 2000 (Clavijo y Lozano, 2001), lo que viene a ser una gran proporción del salario por cada cabeza. Se puede calificar como un impuesto a la generación de empleo. Los gremios realmente se beneficiaban con varias de las propuestas que hizo el equipo económico, así que no hicieron mucha resistencia contra la propuesta de la reforma laboral; lo que sí hicieron, fue sugerir que la reforma no iba a ser la manera en la que se iba a lograr un efecto de corto plazo, sino que se iba a ver en el mediano y largo plazo. Los otros puntos que recalcaron fueron la competitividad y la productividad de los trabajos, y que una manera de alcanzar eso sería poner atención cercana al TLC y el ATPDEA. Claramente, no todos los sectores estaban de acuerdo en este punto. Como hemos podido ver, existen grupos de poder con intereses e incentivos distintos; cuando estos grupos de poder interactúan la heterogeneidad de intereses lleva a la dilatación de la reforma debido a que ningún grupo desea sacrificar los beneficios que podrían obtener si no ceden.. 3.1. Éxitos y fracasos. 19.

(20) Primero revisaremos los éxitos y fracasos de la reforma laboral; realmente, no existe consenso total sobre los beneficios de la reforma, pero a continuación veremos unas perspectivas al respecto. En el artículo “Éxitos y fracasos de la reforma laboral en Colombia”, Jairo Núñez conduce un estudio empírico en el que busca el impacto de la ley 789 del 2002 (la reforma laboral) sobre la duración del desempleo, la formalización de las relaciones laborales, y la estabilidad laboral. Uno de los resultados más importantes fue que entre los años 2002 y 2004, para los trabajadores de cada grupo de edad (excepto los trabajadores mayores a 65 años) bajó la duración del desempleo; separando por educación, se presentaba este mismo resultado para los trabajadores menos calificados (menos de 11 años) y para los que tenían educación superior. Algo que se debe mencionar es que se encontró que estadísticamente existe una mayor probabilidad de salir del desempleo si se es menor que 45 años. Esto indica que los más beneficiados (según este resultado) son los trabajadores con menos educación y de no tan avanzada edad; por lo tanto, es un argumento a favor de que la reforma si tuvo éxito en proteger a los sectores más vulnerables de la sociedad, garantizando que más personas con menor educación pudieran salir del desempleo. Con respecto a la estabilidad laboral, se encontró que al dividir los grupos de trabajadores por antigüedad, los grupos en los que aumentó la participación fueron los más y menos antiguos, mientras que los de la mitad (entre 1 y 10 años) no aumentaron; la explicación de este resultado es que se debe a las recientes contrataciones de jóvenes y la disminución de despidos de personas con más de 10 años de antigüedad. Esto demuestra que existe un efecto positivo del punto de la reforma que proponía cambiar la indemnización por despidos unilaterales sin justa causa, que antes solía tener el efecto que los empleadores despedían a los trabajadores para evitar tener que pagarles tan altas indemnizaciones. Por otro lado, al dividir en 4 grupos dependiendo del sector en donde trabajan (comercio, industria, servicios financieros y servicios), se encontró que. 20.

(21) estadísticamente existe un aumento en la duración del empleo en los 4 sectores. Esto muestra como la reforma estaba principalmente enfocada al sector formal, y como la flexibilización en las relaciones laborales planteadas en la reforma sí lograron su propósito. El problema con este punto es que no logró favorecer a uno de los grupos más vulnerables de la sociedad, que son los trabajadores en el sector informal, sino a los que estaban en un sistema de pensiones y bajo un contrato formalizado. Por otro lado, tenemos el artículo de Alejandro Gaviria, llamado “Ley 789 de 2002: ¿Funcionó no?”, donde también busca los efectos que tuvo la reforma laboral, este caso con datos de la Encuesta Continua de Hogares, cifras oficiales sobre los programas de subsidio al desempleado y al empleo, y por último, una encuesta empresarial. Los resultados no son del todo indiscutibles (dada su naturaleza), pero si sirven para dar una impresión preliminar. Uno de los resultados fue que hubo un aumento en la contratación de aprendices (gracias a la inclusión en la reforma del punto sobre la cuota obligatoria de un aprendiz por cada 20 trabajadores en empresas grandes), pero que existe un sentimiento general entre los empleadores respecto a esto: muchos de estos aprendices no se necesitan, y carecen de calificación para desempeñar los trabajos impuestos. Otro resultado fue la disminución en el subempleo, a lo que se sugiere que fue gracias a la extensión de la jornada diurna. En cambio, no hubo evidencia alguna que apoyara el aumento en la formalización del empleo o en la creación de empleos. Muchos de los encuestados afirman que el aumento en empleo se debió a la reactivación de la economía (y mejores condiciones del mercado interno) y no por los efectos de la reforma, ya que los trabajadores siguen siendo igual de “costosos”, pero gracias a una mayor demanda, se debe aumentar el numero de trabajadores. Los programas de subsidios al desempleado y al empleo no han funcionado como se esperaba, más que todo gracias a las dificultades en los trámites para evitar evasiones y fraudes.. 21.

(22) Otra perspectiva la podemos ver con el trabajo de Felipe Barrera y Mauricio Cárdenas, llamado “Análisis del impacto de la reforma laboral sobre la demanda de trabajo”. Un resultado importante fue que los costos laborales no salariales realmente bajaron gracias a la reforma (por la extensión de la jornada diurna, la exención de impuestos parafiscales a ciertas empresas que contraten a trabajadores jefes de familia, etc., y la reducción al recargo sobre el trabajo dominical) un máximo de 4.7%; este resultado sólo se da en caso de que las empresas tengan trabajadores que trabajen horas extras, los dominicales o sean de las empresas exentas de los parafiscales. De no ser así, la reforma de hecho aumentó 2% los costos laborales gracias al aumento en las cotizaciones de pensiones y salud establecidas por ley. Otro artículo relevante es “Evaluating the impact of SENA on earnings and employment” de Alejandro Gaviria y Jairo Nuñez (2003), donde se analiza empíricamente los efectos de estudiar en el SENA. El principal resultado fue que se encontró un impacto negativo (hasta de casi del 10%) o nulo (en otros casos) en los salarios percibidos por los estudiantes egresados del SENA sobre el salario medio, mientras que la percepción general de la calidad de los trabajadores egresados (se condujo una serie de encuestas con el fin de averiguar la percepción de los empleadores, del público general, y una última para ver la percepción de corrupción en las entidades públicas al mando del Estado) fue favorable. Por otro lado, en la probabilidad de ser empleado, el impacto también fue negativo, pero de una magnitud mucho menor (alrededor de 0.2%). Cabe mencionar que en el caso de los cursos privados (el SENA ofrece la posibilidad de tomar cursos pero estos tienen un valor considerablemente mayor y no son financiados por el Estado) los resultados fueron opuestos; el impacto sobre los salarios percibidos fue positivo (y alrededor del 25% sobre el salario promedio), mientras que el efecto sobre la probabilidad de ser empleado es menor (de un 1%). En los casos en los que los estudiantes reportan estudios de 2 o más años previos al ingreso en el SENA es más difícil de analizar, ya que son los resultados. 22.

(23) combinados de cursos públicos y privados. En general, se puede ver que los impactos del SENA realmente no son positivos, lo que se podría concluir que su existencia no es justificada por las cifras, y que su funcionamiento es ineficiente. En general, cabe mencionar que la reforma realmente se empezó a implementar en su totalidad hasta el 2003, lo que nos indica que este análisis es de corto plazo, ya que los efectos de largo plazo están aún por verse en el futuro. Estos son los resultados empíricos que nos sugieren que en general, la reforma no ha dado los resultados que se esperaban, por ejemplo, se esperaba la creación de 460,000 5 empleos nuevos en los siguientes 4 años de la implementación de la reforma ;. pero en la realidad, sólo se han alcanzado un total de 260,000 observada en 13 ciudades (López, 2004). Según el DNP, la creación de empleos ha sido de 354,000, y según el Ministerio de Protección Social fue de 306,000 empleos nuevos. Esto lo que nos dice es que no existe un consenso sobre la cifra real de la creación de empleos, pero lo que sí es evidente, es que fue menor que la que se había proyectado en un principio. En lo que respecta con el programa de micro créditos, las cifras son alentadoras: según el ministerio de protección social, los recursos invertidos para este programa pasaron de ser 3.479 miles de millones de pesos en el 2003, a ser 25.886 miles de millones de pesos en el 2004. El número de cursos que se dieron fueron de 2.592 en el 2003 a 16.743 en el 2004, lo cual es un aumento de más del 600%. Vale aclarar que este programa está destinado a incentivar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas otorgando recursos y dictando cursos de capacitación. El Fondo Emprender se creó con el propósito de dar recursos a los nuevos proyectos (de los alumnos del SENA) para sacarlos adelante; se saca de la monetización de la cuota de aprendices del SENA obligatoria para las empresas de más de 25 empleados. El aumento de los recursos fue de 12.748 en el 2003 a 5. COLOMBIA. DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN. Reactivación económica: Un compromiso del gobierno Uribe: informe. Bogotá: DNP , 2003. 7 p.. 23.

(24) 22.367 en el 2004. Las consecuencias de estos recursos no ha sido del todo definida, por lo que no se puede decir si fue o no un impacto positivo de la reforma.. 4. Outsiders versus Insiders Como hemos podido ver, los intereses e incentivos de los agentes difieren entre sí a pesar de que existe un consenso general para crear una reforma, y que debido a la complejidad del proceso es difícil identificarla como guerra de espera. A continuación veremos de que manera se puede entender la reforma como una guerra de espera y qué aspectos son consistentes con el modelo formal. Como se había mencionado anteriormente el caso de la reforma laboral implica unos costos distintos a lo que se ven en el modelo y se refiere más a la pérdida de beneficios que se podrían obtener; además la heterogeneidad de los intereses e incentivos se expande más allá de no querer cargar con el mayor costo, sino que cada grupo tiene su propio punto de vista hacia lo que es más beneficioso en una reforma laboral. Por ejemplo, los gremios están de acuerdo con la reducción de impuestos parafiscales (que según el equipo económico llevaría a una creación de empleo gracias a menores costos para el empleador) mientras que las entidades recipientes de los recursos de los impuestos (el SENA, el ICBF y las Cajas) se oponen rotundamente. En el modelo formal los agentes no sólo saben que la estabilización es necesaria (que en este aspecto también sucede con la reforma) sino que existe un consenso acerca de qué hacer. Este es un aspecto importante que no es planteado formalmente, lo que lleva a un problema algo diferente al de las guerras de espera. Una posibilidad surge de ver el asunto como un problema de insiders y outsiders; tomando una situación de una economía con desempleo, la teoría de los insiders afirma que el desempleo es involuntario y que se debe a la falla del salario real de. 24.

(25) ajustarse a las condiciones nuevas de mercado (derivadas de un shock) por su rigidez. Entonces los outsiders son los desempleados dentro del mercado laboral intentado obtener un empleo nuevo y los insiders son los empleados en ese momento; éstos tienen una posición de ventaja porque desde dentro ejercen un poder de fijación de los salarios para fijarlos más altos del salario de equilibrio, forzando a los desempleados a tener trabajos con salarios menores a los de ellos. El problema es que la rotación de trabajo se ve interrumpida por altos costos de rotación (costos de despido y contratación, de aprendizaje, etc.) lo que previene que los empleadores decidan emplear a nuevos trabajadores (outsiders) y permaneciendo con los ya empleados (insiders). Para la reforma los insiders podrían ser los miembros de los sindicatos y los outsiders serían los desempleados; por lo tanto, si los sindicatos ejercen suficiente presión en el proceso conseguirían mayores beneficios al permanecer en sus trabajos y afectando negativamente a los desempleados que son a los que la reforma busca beneficiar. De todas maneras es necesario hacer una revisión de ciertos puntos en los que sí existe evidencia que nos pueda permitir considerar la reforma laboral como una guerra de espera, lo cual trataremos en el siguiente punto. 5. Conclusiones Para probar la posibilidad de ver la reforma laboral como una guerra de espera se necesita comprobar los siguientes puntos: a) De acuerdo con el modelo, existe un punto en el que una estabilización es necesaria e inminente, y lo que viene a este caso es establecer si la reforma era necesaria e inminente, y si existía un consenso de los grupos de hacer la reforma; b) Evidencia de la existencia de los grupos de poder y sus incentivos dentro de la reforma laboral; y c) Evidencia de los resultados sub-óptimos de la reforma (que en este caso se refiere a un costo de estabilización distinto al planteado dentro del modelo original de las guerras de. 25.

(26) espera, ya que sale no sólo de la demora de la estabilización pero también de la exclusión de ciertos puntos en la reforma gracias a la presión de los grupos). A continuación se hará una revisión de los puntos anteriores.. a) Necesidad de una reforma En una sección anterior a esta ya se planteó este punto como pilar del análisis, y se llegó a la conclusión que la reforma sí era necesaria e inminente debido a la situación crítica de desempleo que se estaba viviendo en 1999 (donde se intentó hacer la reforma por primera vez) y problemas estructurales del contrato laboral que no permitían fácilmente nueva contratación de trabajadores. b) Evidencia sobre la existencia de grupos de poder y sus incentivos Este punto ya se trató anteriormente, y lo que se encontró que existen grupos de poder como los sindicatos, cuyos incentivos se podrían resumir en beneficios mayores para los afiliados y mayor aseguramiento de sus trabajos (el resto están expuesto en la sección anterior); otro grupo es el conformado por las entidades de protección social (el SENA, las CCF y el ICBF), cuyos incentivos se resumen en la conservación de los impuestos parafiscales (el 9% distribuido en 2%, 3% y 4% respectivamente); otro grupo es el de los gremios (como el ANDI, etc), cuyos incentivos se resumen en la disminución de impuestos parafiscales, menores prestaciones y una disminución en la indemnización por despido unilateral. El resto de los grupos se encuentran en el punto anterior. c) Evidencia sobre los resultados sub-óptimos Este punto es de gran importancia al análisis de las guerras de espera; como en el modelo original, tenemos que la estabilización (en este caso la reforma laboral) se llevó a cabo después de una serie de demoras gracias a la interacción de los grupos de poder. El costo con el que se queda el perdedor. 26.

(27) de las guerras de espera es α, que viene a ser la proporción de impuestos necesarios para financiar el gasto; en el caso que se esta estudiando no existe un α tal que recoja el costo, por lo que se debe analizar si existe un costo distinto que se asemeje al que esta planteado en el modelo.. Los elementos que encontramos en el proceso de la reforma laboral que se pueden asemejar a los encontrados en las guerras de espera son limitados, pero son consistentes con el modelo teórico que planteamos anteriormente. Estos son: i) la heterogeneidad ex ante, donde se muestran las diferencias entre los “costos” que experimentan los agentes al no llevar a cabo la estabilización, que en el caso de la reforma son los beneficios que dejan de obtener los agentes (como los sindicatos, los gremios, etc.) como consecuencia de no incluir ciertos puntos en ésta, ya que no es igual de costoso para todos la inclusión de los puntos; ii) la heterogeneidad ex post, que muestra como hay un conflicto distributivo alrededor de los costos que debe asumir el agente que ceda primero, que en el caso de la reforma laboral es distinta, pero se puede ver como los beneficios que deja de recibir al final en caso de que ceda y que ninguno quiere sacrificar. Claramente no estamos hablando del mismo tipo de heterogeneidad, pero se acerca a lo planteado. iii) Este elemento es uno de los supuestos necesarios para la fundación del modelo, y es que se necesita un consenso para hacer la reforma; después de revisar las cifras y la situación de desempleo en ese momento, era innegable que existían problemas en el mercado laboral que debían ser corregidos.. En el aspecto de la resolución del conflicto (mejor dicho un agente finalmente cede) la reforma laboral no es del todo clara. Analizando sus éxitos y fracasos no. 27.

(28) es fácil sacar un “ganador” o “perdedor” único, aunque parece haber evidencia suficiente para decir que los menos beneficiados fueron los trabajadores jóvenes y los menos calificados, ya que no hubo aumento significativo en sus salarios o en la tasa de participación. De manera general, sí se encontró un aumento en el empleo, reflejado en el decrecimiento de la tasa de desempleo urbana y total; sin embargo, la creación de empleo real no correspondió a las proyecciones hechas con anterioridad. Pero específicamente hablando de los agentes involucrados en el proceso, escoger un perdedor que debe asumir los “costos” no es realmente posible; se puede decir que todos encontraron aspectos con los que no estaban totalmente en consenso (y por ende pierden un poco) pero a la vez todos parecen haber ganado algo. El problema está en cuantificar el grado de perdida que cada uno experimentó, que como lo muestran los resultados en cifras, no hayconsenso general sobre el aspecto. Todo esto lleva a que hay dificultades en separar los efectos específicos de la reforma, y como hay tantos aspectos distintos que crean una variedad de “costos” , que en el caso del modelo formal sólo se encuentra uno (la fracción de impuestos distorsionantes que se usaron para pagar la deuda).. Por lo tanto, hemos encontrado que evidencia suficiente que nos ayude a sustentar la existencia de elementos y supuestos que concuerdan con el modelo de guerras de espera, pero que no es suficiente para afirmar que el proceso de reforma es en sí, una guerra de espera. Esta experiencia nos muestra de nuevo que la realidad es mucho más compleja que la teoría y que aún nos falta mucho para que los modelos que hemos desarrollado puedan acoplarse completamente a la realidad.. 28.

(29) Bibliografía ALESINA, Alberto y G. TABELLINI (1990). “A positive theory of Fiscal Deficits and Government Deb t”. Review of Economic Studies, #57. ALESINA, Alberto y A. DRAZEN (1998). “Why are stab ilizations Delayed?”. En American Economic Review, # 81. BARRERA, Felipe y M. CARDENAS (2003). “Análisis del impacto de la reforma lab oral sob re la demanda de trab ajo”. Santa Fé de Bogotá: Fedesarrollo. CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES DE COLOMBIA (2004). “Ley 789 del 2002: Dumping Social para la competitividad”. Presentación en: Mimeo, CUT. DRAZEN, Allan (2000). “Political Economy in Macroeconomics”. New Jersey: Princeton University Press. ECHAVARRÍA, Alberto (2005). “La reforma Lab oral en Colomb ia”. Presentación en: Mimeo, ANDI. ECHEVERRY, Juan Carlos y M. SANTAMARÍA (2004). “The Political Economy of Lab or Reform in Colomb ia”. Santa Fé de Bogotá: Universidad de los Andes, Documento CEDE. ECHEVERRY, Juan Carlos et al. (2001). “Elementos para el deb ate sob re una nueva reforma pensional en Colomb ia”. Santa Fé de Bogotá: DNP. FERGUSSON, L. y QUERUBÍN (2005). “Apuntes de clase: Economía Política de la Política Económica”, Mimeo, Universidad de los Andes. GAVIRIA, Alejandro (2004). “Ley 789 de 2002 : funcionó o no?”. Santa Fé de Bogotá: Universidad de los Andes, Documento CEDE. GAVIRIA, Alejandro y J. NÚÑEZ (2003). “Evaluating the impact of SENA on earnings and employment”. Santa Fé de Bogotá: DNP, Archivos de Economía. MINISTERIO DE PROTECCIÓN SOCIAL (2005). “El sistema de Protección Social y la Lay 789”. Presentación en: Mimeo, Ministerio de Protección Social. NÚÑEZ, Jairo Augusto (2005). “Éxitos y fracasos de la reforma lab oral en Colomb ia”. Santa Fé de Bogotá: Universidad de los Andes, Documento CEDE. RESTREPO, Maria Inés (2005). “Perspectiva de las Cajas de Compensación Familiar”. Presentación en: Mimeo, Seminario “La reforma Laboral en Colombia” del Banco de la República.. 29.

(30) SÁNCHEZ, Fabio et al. (2003). “Ciclos económicos y mercado lab oral en Colomb ia 1984-2000: ¿Quién gana mas, quién pierde más?”. Santa Fé de Bogotá: Universidad de los Andes, Documento CEDE. SANTAMARÍA, Mauricio y N. DELGADILLO (2001). “Elementos para mejorar la adaptab ilidad del mercado lab oral colomb iano”. Santa Fé de Bogotá: DNP, Archivos de Economía.. 30.

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