• No se han encontrado resultados

Cultura politica y comunicacion - Mas Poder Local nº22

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Cultura politica y comunicacion - Mas Poder Local nº22"

Copied!
56
0
0

Texto completo

(1)

MARZO 2015. NÚMERO 22

PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA, ASOCIATIVA, SINDICAL Y SOCIAL EN ESPAÑA.

EL STORYTELLING AL SERVICIO DE LA COMUNICACIÓN POLÍTICA. LA CONDENSACIÓN DEL RELATO POLÍTICO EN UN SOLO DÍA: EL ALDERDI EGUNA.

DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES EN LA ÉPOCA WEB 2.0 Y LOS MARCOS DE REFERENCIA A LA TRANSFORMACIÓN EN PARTIDOS POLÍTICOS: EL PROBLEMA DE LA IDENTIDAD.

EL MUSEO DE “EL COSTURERO DE MÉRIDA”: MODELO DE COMUNICACIÓN PARA ACTIVIDADES CULTURALES LOCALES.

CULTURA POLÍTICA

Y COMUNICACIÓN

EN LA SOCIEDAD

(2)

2

4

EDITORIAL

6

EN PORTADA

Participación ciudadana en la organización política, asociativa,

sindical y social en España.

El storytelling al servicio de la comunicación política. La

conden-sación del relato político en un solo día: El Alderdi Eguna.

De los movimientos sociales en la época web 2.0 y los marcos de

referencia a la transformación en partidos políticos: el problema

de la identidad.

El Museo de “El Costurero de Mérida”: Modelo de comunicación

para actividades culturales locales.

6

9

12

16

EDICIÓN MARZO 2015

SUMARIO

MPL Nº2

2

20

PERISCOPIO ELECTORAL

30

ACTIVIDADES

Mesa redonda: Mito y realidad de la comunicación política.

30

Uruguay: La narrativa política en las elecciones de 2014.

Bolivia: Puntos críticos de las elecciones departamentales.

España: Marca, resultados y estrategias.

21

(3)

3

MÁS PDDER LOCAL.

DIRECTOR/EDITOR: Ismael Crespo COEDITOR: Alberto Mora CONSEJO EDITOR

Jorge Alcocer (V. Voz Y Voto, México), Luis Benaven-te (Vox Populi Consultoría), Agrivalca Canelon (Uni-versidad de la Sabana, Colombia), Virgina García Bedeaux (Universidad de Belgrano, Buenos Aires), Antonia González (Universidad de Murcia), Antoni Gutiérrez Rubí (Asesor de comunicación y consultor político), Arturo Laguado (Instituto Universitario Or-tega y Gasset Argentina), Pablo Mieres (Universidad Católica de Uruguay), Cristina Moreno (Universidad de Murcia), Carlos Muñiz (Universidad Autónoma de Nuevo León), Javier del Rey Morató (Universidad Complutense de Madrid), José Manuel Rivera Otero (Universidad de Santiago de Compostela), Hélder Rocha Prior (Universidade da Beira Interior), Javier Sánchez Galicia (Instituto de Comunicación Política), Marcelo Serpa (Universidade Federal do Rio de Ja-neiro), Gina Sibaja Quesada (Universidad de Costa Rica), Helcimara de Souza Telles (Universidade Fe-deral de Minas Gerais), Fernando Vallespín (Universi-dad Autónoma de Madrid).

CONSEJO DE REDACCIÓN

Miguel Ángeles Teja (IUIOG), Mónica Belinchón Alonso (IUIOG), Pablo Cuesta Muñoz (IUIOG), Anibal Durán Martínez, Rosalía Fernández Agudín (IUIOG), Félix García García (IUIOG), Brais Iglesias Fernández (IUIOG), Iria Lores Vilar (IUIOG), Rosa María Navarro-Soto Egea (IUIOG), Ignacio Pérez Santos (IUIOG), Fabián Úbeda Spura (IUIOG).

DISEÑO Y MAQUETACIÓN: Ana Leal MÁS PODER LOCAL. MAGAZINE Ronda de Levante, 10. Murcia, España [email protected] www.maspoderlocal.es ANUNCIANTES

[email protected] COLABORADORES

[email protected]

Depósito Legal: MU 1092-2010 / ISSN: 2172-0223 ©2014 Más Poder Local.

EDITA:

Asociación Laboratorio de Comunicación Política.

32

INVESTIGACIÓN

Dilma Bolada o Dilma Rousseff: ¿Quién es

la diva de la nación?

TupperVote y otras técnicas de campaña

para las elecciones locales.

32

40

REVISTA INDEXADA EN

COLABORADORES Nº22

Jesús Esteban Carcar Benito Deisy Cioccari Pablo Cuesta Muñoz Alejandro Espí Hernández

Itziar García Carretero J. Pedro Marfil Francisco José Pérez Valero

Javier del Rey Morató José Manuel Rivera

(4)

4

CULTURA POLÍTICA Y COMUNICACIÓN EN LA SOCIEDAD MODERNA

El desarrollo de las nuevas tecnologías en la sociedad moderna ha extendido el acceso a la información, y por ende ha hecho incrementar la capacidad de inter-vención en cuanto a decisiones políticas y recepción de output por parte de la ciudadanía. La era de la comunicación ha eliminado barreras físicas que limi-taban al ciudadano a buscar, saber, e interpretar las acciones de sus gobernantes y del resto de estructuras y organizaciones, y le ha dado una oportunidad de in-tegrarse en el proceso decisorio, modificando así su cultura política.

Cuando hablamos de cultura política nos referimos a la participación e inclusión del ciudadano en el siste-ma político vigente, de una siste-manera mucho más com-pleja e implícita que las formas convencionales de in-tervención como el simple hecho de votar cada cuatro o más años. Es el modo que tiene este de relacionarse con las instituciones, organizaciones y decisiones polí-ticas que rodean nuestra vida cotidiana, y sin las cua-les no existiría el acuerdo social.

Empleamos el término cultura debido a que la relación con la política es algo que se desarrolla desde nuestros primeros años de vida; la socialización es en sí un pro-ceso de incorporación a la vida política y al intercam-bio de ideas, decisiones, y a la resolución de conflictos, de la naturaleza y tipo que sean.

La cultura política se constituye por la frecuencia de diferentes especies de orientaciones cognitivas, afecti-vas y evaluatiafecti-vas hacia el sistema político en general, sus aspectos políticos y administrativos y la propia persona como miembro activo de la política (Almond y Coleman).

Los instrumentos de participación política 2.0 han he-cho que los ciudadanos puedan ser –o se sientan– par-tícipes de las decisiones sin que sea necesario salir de casa, así como los gobernantes puedan rendir cuentas ante ellos.

Este número incluye en portada “Participación ciu-dadana e interés en la organización política,

asocia-tiva, social y sindical en España” de Alejandro Espí; “La condensación del relato político en un solo día: el Alderdi Eguna” de Itziar García Carretero; “De los movimientos sociales en la época web 2.0 y los marcos de referencia a la transformación en partidos políticos: el problema de la identidad” de Jesús Esteban Cárcar Benito; y “Modelo de Comunicación para actividades culturales locales” de Francisco José Pérez Valero. Es-tos artículos nos introducirán en el entorno de la mo-dificación de la cultura política por el desarrollo de las nuevas formas de comunicación.

En el Periscopio Electoral veremos de la mano de Ma-riana Wainstein y Javier del Rey “La narrativa política en las elecciones uruguayas de 2014”, una aproxima-ción desde un punto de vista narrativo a las últimas elecciones presidenciales. Además, José Manuel Rive-ra analiza las próximas elecciones departamentales y municipales de Bolivia, y el gerente de la Asociación de Comunicación Política (ACOP), J. Pedro Marfil, nos ofrece las claves del panorama español de 2015, que estará repleto de citas electorales.

EDITORIAL

MPL

(5)

5

(6)

6

Resumen

Este artículo tiene la pretensión de ofre-cer una respuesta numérica a los inte-rrogantes acerca de la involucración ciudadana en los partidos políticos, sin-dicatos, tejido asociativo y movimientos de carácter reivindicativo.

Palabras clave: Participación ciudada-na, partidos, asociaciones, sindicatos, política.

. . . Abstract

This article claims to offer a numerical answer to questions about citizen in-volvement in political parties, labour unions, associations and movements of a protest nature.

Keywords: Citizen participation, Keywords: Citizen participation, par-Keywords: Citizen participation, par ties, associations, labour unions, poli-tical.

Fecha de recepción: 15/01/2015 :: Fecha de aceptación: 20/01/2015

I. INTRODUCCIÓN

Los impulsores del sistema de-mocrático actual, probablemente nunca pudieron intuir un nivel de degradación del sistema como el conocido en la actualidad. La pro-funda crisis económica y política que atravesamos ha modificado las pautas de convivencia cívica y ha intercedido en el cambio de actitud ciudadana hacia las decisiones po-líticas. Naturalmente una crisis tal conlleva una repercusión directa para con la política, lo que se está traduciendo en un incesante cues-tionamiento y revisionismo relati-vo al funcionamiento del sistema democrático mismo.

Ante este panorama, se plantea una primera hipótesis que nos da pie a considerar que la participación po-lítica y social de la ciudadanía ha aumentado como consecuencia de su situación socioeconómica a la vez que indignación. O por el con-trario (segunda hipótesis): Que el pesimismo esté alejando a la ciu-dadanía, más si cabe, de la partici-pación política y social.

Estamos frente a una cuestión in-teresante a la vez que clarificadora

en cuanto a resultados. Los niveles de participación social y política en España despiertan interés, pues dan respuesta a muchas incógnitas sobre el funcionamiento de nues-tra democracia, así como la cultura política de la ciudadanía española.

II. PARTICIPACIÓN EN ORGANIZACIONES POLÍTICAS Comenzamos examinando la par-ticipación en organizaciones polí-ticas. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en su barómetro de octubre de 2014 desvela que tan solo el 2,9% de la ciudadanía confirma pertenecer y participar activamente en un partido políti-co, frente al 90,2% que asegura no hacerlo. Por su parte, el Estudio In-ternacional de la Fundación BBVA “Values and Worldviews (VW) 2013” reduce al 3,9% la pertenencia a partidos políticos.

Pese a estas cifras, el 44,3% de la ciudadanía dice simpatizar con al-gún partido seal-gún VW 2013, con una tendencia de proximidad ma-yor hacia los partidos por parte de las personas más adultas. Profun-dizando en las cifras de militancia Alejandro Espí Hernández

EL PAPEL DE LA CULTURA POLÍTICA

EN DEMOCRACIA

PARTICIPACIÓN

CIUDADA-NA EN LA ORGANIZACIÓN

POLÍTICA, ASOCIATIVA,

SINDICAL Y SOCIAL

(7)

7

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

de los propios partidos podemos contrastar los por-centajes esgrimidos anteriormente.

Tabla I. Censo de los principales partidos políticos españoles.

PARTIDO CENSO FECHA DE CONSULTA

PP 862.000 Noviembre 2014.

Información periodística. PODEMOS 211.600 Aportado por la organización.

Inscritos vía web.

PSOE 198.123 Aportado por la organización tras el cierre censal de julio 2014.

IU 36.000 Noviembre 2014.

Información periodística.

UPyD 6.403 Noviembre 2014.

Información periodística.

Fuente: Elaboración propia.

Los datos son inexactos, pues generalmente las orga-nizaciones no hacen públicas sus cifras censales. La suma de la militancia de los principales partidos na-cionales asciende a poco más de 1.300.000 personas, de un total de 36,7 millones con derecho a voto (se-gún censo de las generales de 2011). Si sumamos la militancia del resto de partidos, estaremos hablando de alrededor de 2 ó 2,5 millones de personas inscritas en organizaciones políticas, lo que se situaría en una horquilla de un 5-7% de la población española con de-recho a voto. Son cifras que se aproximan a los datos porcentuales arrojados anteriormente.

Esta visible animadversión hacia la política y sus acto-res se puede apreciar en numerosos estudios demos-cópicos que se publican al respecto. En la comparativa de confianza hacia las instituciones que realiza el VW 2013, entre 17 propuestas, los partidos políticos son calificados con un 2 sobre 10, constituyendo la peor considerada.

III. PARTICIPACIÓN ASOCIATIVA Y SINDICAL Una vez analizadas las cifras de involucración políti-ca, cabe detenerse en asuntos de carácter social. Según el citado estudio VW 2013, realizado en diez países de la UE, sólo el 29,4% de las personas encuestadas de España dice pertenecer a alguna asociación, cifra que nos aleja de los datos que presentan países como Dina-marca (91,7%), e incluso de la media europea (42,5%). El CIS también interroga por la misma cuestión en su muestreo mensual y los datos no distan mucho a los esbozados anteriormente (28,5%).

Si atendemos al interés que despiertan las asociacio-nes y otras actividades asociativas para la ciudadanía, teniendo como base la escala 1 a 10, los españoles, se-gún el barómetro del CIS de octubre de 2014 las sitúan en una aprobado justo (5,10) por delante de la política o de la religión.

No mucho mayor interés despiertan los sindicatos que, según el sondeo anterior, casi el 82% de la ciu-dadanía asegura no haber pertenecido nunca a ellos. De hecho, los datos que conocemos de afiliación a los mismos dan la razón al porcentaje. Por su parte el es-tudio europeo ya aludido anteriormente, señala que sólo el 5% de la población sostiene participar en un sindicato.

Tabla II. Censo de los dos principales sindicatos es-pañoles.

SINDICATO CENSO FUENTE

Comisiones

Obreras 1.139.591( 2011) Informe general del 10º Congreso de CCOO. Unión General

de Trabajadores 1.100.000(2013) Informe económico de la CEC del 41º Congreso Confederal de la UGT.

Fuente: Elaboración propia.

(8)

8

IV. PARTICIPACIÓN DE CARÁCTER SOCIAL Y OTRAS ACCIONES

Procedemos a continuación a analizar la acción cí-vica, aquella participación que queda al margen del asociacionismo de toda índole. En este sentido, la par-ticipación media en manifestaciones en España es de 23,2%, frente a la media de la UE que se ubica en el 10,3%. Por su parte, la participación en huelgas es de un 20,6%, mientras que la media de la Unión Europea es de 7,6%, según VW 2013 (Tabla III).

Incluso por encima de acudir a manifestaciones y huelgas, la ciudadanía se muestra más partícipe en re-cogidas de firmas y peticiones. De hecho, más del 50% de la población confirma haberlo realizado en alguna ocasión, según el CIS de abril de 2013. Cabe destacar el dato del estudio europeo según el cual el 42,7% de la ciudadanía ha realizado al menos alguna actividad de participación pública.

V. CONSIDERACIONES FINALES

Señala Vallés (2011) que la estabilidad de un sistema democrático es más probable allí donde predomina una cultura cívica o participativa. En España, la ciu-dadanía presenta bajos niveles de militancia y asocia-ción, así como de participación política en términos no electorales. Son unos datos que deben de despertar conciencia en la academia y la política, pues unos ni-veles altos de cultura política es sinónimo de mayor garantía y estabilidad democrática.

No ocurre igual con la acción cívica, que es más con-currida entre la población, quizá por su inmediatez característica. Esa discreta participación ciudadana en España se canaliza fundamentalmente por medio de peticiones, recogidas de firmas y participaciones en manifestaciones y huelgas, no tanto así en la organi-zación estructurada que persigue unos objetivos en el largo plazo.

De las hipótesis planteadas en la introducción, parece

cumplirse en proporción la segunda, según la cual la crisis mella la participación ciudadana. La justifica-ción a las discretas cifras que hemos analizado cabe entendida en los bajos niveles de confianza hacia las instituciones y sus dirigentes. También a los graves impactos de la crisis, a la valoración negativa hacia el funcionamiento democrático, y la ausencia de un re-conocimiento e incentivo a la implicación en tales en-tidades. La falta de cultura política en España hunde su raíz, además, en la corta experiencia democrática y en los fallos actuales del sistema. Pese a todo ello parece existir una disposición a cambiar la situación, al menos si atendemos a las cifras de participación en manifestaciones y huelgas, al auge de nuevas fuerzas políticas, así como la participación electoral, que sigue permaneciendo en niveles medios aceptables.

. . .

REFERENCIAS

UGT (2014): Informe económico de la Comisión Ejecutiva Confederal de la Unión General de Trabajadores del 41º Congreso Confederal. En: http:// www.ugt.es/Documentos%20de%20apoyo/nuestras_cuentas_UGT_Infor-macion_Economica_CEC_UGT.pdf

CCOO (2014): Informe General. 10º Congreso Confederal de Comisiones Obreras. En: http://www.ccoo.es/comunes/recursos/400000/doc147420_ Informe_General_al_10_Congreso_de_CCOO.pdf

CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas. Barómetros de opinión. Dispo-nibles en www.analisis.cis.es

FUNDACIÓN BBVA (2013): Estudio Internacional “Values and Worldviews 2013”. Departamento de Estudios Sociales y Opinión Pública.

GUTIÉRREZ, V (2014): “9.200 afiliados de UPyD se han dado de baja en siete años”. El País. En: http://politica.elpais.com/politica/2014/09/05/actua-lidad/1409944180_393851.html

POLITIKON (2014): “La urna rota”. Barcelona: Debate. pp.198-214. REDACCIÓN (2014): “Podemos cuenta ya con más de 210.000 ‘inscritos’ en su censo, superando los 200.000 del PSOE”. Europa Press. En: http:// www.europapress.es/nacional/noticia-podemos-cuenta-ya-mas-210000-inscritos-censo-superando-200000-militantes-psoe-20141029133341.html VALLÉS, J. Mª. (2011): Ciencia Política. Una introducción. Barcelona: Ariel.

Alejandro Espí Hernández

Masterando en Relaciones Internacionales Iberoamerica-nas en la URJC. Graduado en Ciencias Políticas y Gestión Pública en la UMH.

[email protected]

. . .

. . .

Tabla III. Participación de la ciudadanía española en manifestaciones y huelgas.

Según el barómetro del CIS de octubre de 2014 (pregunta 14, suma de las dos opciones que supone haber participado ahora o antes en alguna).

Según el Estudio Internacional

Values and Worldviews 2013. Nunca ha participado, según CIS, octubre 2014.

Participación en

manifestaciones. 49,9% 23,2% 49,9% Participación

en huelgas.

39,5%

20,6% 60,4%

(9)

9

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

Resumen

En una era marcada por el escepticismo, el desinterés y la “Economía de la Aten-ción” (Núñez, 2007:63) por la política, la construcción, desarrollo y socialización del relato se ha convertido en una verdadera estrategia de comunicación para los parti-dos, representantes públicos e instituciones públicas de cara al logro de sus objetivos de comunicación. A pesar de que la literatura científica sobre la cuestión todavía no está demasiado desarrollada, existen varios au-tores que han trabajado acerca de las cla-ves que ha de tener un relato eficaz (Núñez, 2007; Salmon, 2008; García Beaudoux y Orlando D´Adamo, 2014; entre otros). A continuación se analiza, mediante el análi-sis de un caso concreto, las claves del éxito de la escenificación del relato del Partido Nacionalista Vasco (en adelante, PNV) a través de la celebración de “su” día: el “Al-derdi Eguna” (Día del Partido).

Palabras clave: Storytelling, comunicación política, estrategia, relato, PNV.

. . . .

Abstract

In an era marked by skepticism, disinterest and the “Economy of Attention” (Nuñez, 2007:63) towards politics, the construc-tion, development and socialization of storytelling has become a real communi-cation strategy for parties, politicians and public institutions to achieve their commu-nication objectives. Although the literatu-re on the issue is still not very developed, several authors have worked on the keys must have an effective story (Nuñez, 2007; Salmon, 2008; García Beaudoux and Or-lando D’Adamo, 2014; among others). The following article analyzes, by studying a particular case (“Alderdi Eguna”- the day of the political party-) the keys of the suc-cess of the storytelling of the Basque Na-tionalist Party.

Keywords: Storytelling, political commu-nication, strategy, PNV.

Fecha de recepción: 05/11/2014 :: Fecha de aceptación: 04/12/2014

I. EL “ALDERDI EGUNA”, LA HISTORIA

Año 1977. Entonces no se hablaba del storytelling como estrategia de comunicación política; no al menos en el País Vasco. Pero al igual que ocurre en cualquier lugar donde existe una comunidad, la narra-ción de historias, el relato ha existi-do desde el origen de los tiempos. Es esta una de las formas más an-tiguas de comunicación y persua-sión; una técnica que en el pasado se hacía alrededor del fuego, en comunidad y de forma presencial (Núñez, 2007); y que hoy se hace a través de múltiples canales y he-rramientas; empleando la prensa escrita, las redes sociales, la publi-cidad, relaciones públicas o even-tos. Y es que, tal y como afirma Núñez el relato “revela una verdad que aporta sentido a nuestras vi-das” (2007: 29). Podrán cambiar las herramientas para su emisión, el tono del mismo o el estilo... sin em-bargo, las claves de un buen relato no varían con el paso del tiempo.

Como ocurre con todo grupo, mo-vimiento, entidad o partido políti-co, desde la propia fundación del PNV (1895) ha dedicado parte de sus esfuerzos a generar adeptos a su causa, a sus objetivos; a su

mi-sión. Con tal fin, al igual que cual-quier otra formación política, ha intentado socializar su proyecto. Para ello, entre otras acciones de comunicación (el “Aberri Eguna” –día de la Patria vasca– o el “Día de San Ignacio” –día en el que se fundó el partido–) el PNV celebra el Alderdi Eguna.

Inspirado en una fiesta que en su día celebraban en Caracas los partidos venezolanos Acción De-mocrática y el Copei –Comité de Organización Política Electoral Independiente–, el “Alderdi Egu-na”, o Día del Partido, se remonta al año 1977. Se trata de una fiesta en la que participan miles de sim-patizantes, militantes, familiares y amigos en las campas de Foronda (Álava) el último fin de semana de septiembre. Una fiesta dirigida al público interno, pero con clara proyección pública que marca la agenda mediática año tras año sin excepción.

Se trata de la escenificación y con-densación del relato de un partido centenario en un único día; una historia que nace con Sabino Ara-na con uAra-na trama catalogada como “reivindicativa” (D´Adamo y Gar-cía Beaudoux, 2014), y que sinteti-Itziar García Carretero

EL STORYTELLING AL SERVICIO DE

LA COMUNICACIÓN POLÍTICA

LA CONDENSACIÓN DEL

RELATO POLÍTICO EN

(10)

10

za la misión del PNV: La reivindicación, restitución y devolución de los derechos de la “nación” vasca de cara a ser dueños de su futuro como sujeto político. Esta trama, primaria, se ve acompañada de otras se-cundarias dependiendo de las circunstancias coyun-turales del momento, permitiendo alimentar la marca, “nutrirla, protegerla y actualizarla de forma perma-nente” (Núñez, 2007).

La escenificación del relato, a su vez, se complementa con ciertas claves o elementos comunicativos que son transversales a cualquier narración.

II. LAS CLAVES DEL RELATO

El Alderdi Eguna cuenta con dos protagonistas princi-pales encarnados en las figuras del Presidente del Par-tido y el Lehendakari (Presidente de la Comunidad Autónoma del País Vasco); ambos actores proyectan el liderazgo ofreciendo sendos discursos y proyectan la historia del PNV desde sus orígenes (no es baladí que este año se haya utilizado como eslogan “120 urte bi-hotzean”, que se traduce en “120 años en el corazón”), haciendo alusión al aniversario de la aparición de la ikurriña (bandera oficial de la Comunidad Autónoma Vasca) y que fue creada por el fundador, entre otros, del PNV.

Esta visión retrospectiva, se enlaza con el discurso en presente y de la actualidad (tramas secundarias ante-riormente mencionadas), donde ambos dirigentes de-finen el estado de la situación; enmarcan la situación

política y definen el conflicto en función de sus inte-reses coyunturales, resaltando ciertos aspectos de la realidad y omitiendo otros (Entman, 1993); se trata de comunicar y hacer hincapié en la urgencia e importan-cia del momento; cruimportan-cial, delicado y diferente que les obliga a apostar por un nuevo orden, nuevos proyec-tos; se trata del primer momento crítico (Núñez, 2007).

El mensaje racional queda relegado a

un segundo orden y prevalece la

emoción, donde se apela a la

libertad y la justicia en contraposición

a la “agresión” sufrida por el Pueblo

Vasco a manos de los “enemigos”.

(11)

11

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

prosperidad, autoafirmación nacional y crecimiento. Se trata de exaltar el “nosotros” valiéndose de la ló-gica “amigo/enemigo” (D´Adamo y García Beaudo-ux, 2014) y subrayar esa visión de futuro plagado de expectativas e ideales haciendo ver y sentir al público cómo cambiarán sus vidas en caso de que el PNV siga al frente del Gobierno Vasco; para ello, se plantea la necesidad de seguir en el poder para poder consolidar los logros obtenidos hasta el momento.

El discurso de ambos está plagado de recursos

simbó-licos que apelan a la emoción, interpretando la música del eslogan que contribuye a ensalzar las masas, fide-lizar a los presentes, generar adeptos a su causa y diri-gir el camino de los mismos mediante la concreción de un reto, una meta que comprometa y que sirva de guía para cada uno de los concurrentes al evento.

III. SIMBOLISMO EN ESTADO PURO

El acto da comienzo a primera hora de la mañana con una cita-ritual con la celebración de la Misa en las campas de Foronda. Este acto religioso, comparte es-pacio y tiempo con la preparación de las txoznas (ca-seta festiva) que preceden al desfile de los afiliados, cada uno con su distintivo territorial; desfile en el que participan todos aquellos que lo deseen y que da lu-gar al mitin o acto central del día. Este, dibujado sobre una escenografía perfecta donde los líderes políticos aparecen acompañados por representantes políticos del propio partido así como otras formaciones afines (en la última edición se citaron delegados de partidos nacionalistas/regionalistas de Cataluña, Escocia, Bre-taña o Canarias) recoge la esencia del mensaje; con-densa el pasado –venerando a los antepasados del PNV–, el presente y marca el futuro mediante valores compartidos y universales. El ritual del mitin finaliza con la izada de la ikurriña y el cántico del PNV “Eus-koAbendarenEreserkia” que todos cantan, puestos en pie, como muestra de respeto y admiración a la causa.

El mensaje racional se queda relegado a un segundo orden y prevalece la emoción, donde se apela a la

li-bertad y la justicia en contraposición a la “agresión” sufrida por el Pueblo Vasco a manos de los “enemi-gos”. Los protagonistas ofrecen la solución o moraleja (D’Adamo y García Beaudoux, 2014) proporcionando “ilusión, esperanza, luz para afrontar problemas y ayudar a imaginar soluciones”, a la vez que da sentido a las vidas de los participantes (Núñez, 2007).

Además de los símbolos (imágenes, música, palabras), los asistentes tienen la posibilidad de vivir, experi-mentar, sentir y relacionarse en un ambiente lúdico y festivo con el resto de personas que se congregan en el lugar: El Alderdi Eguna permite experimentar el relato, compartirlo, favoreciendo la cohesión, partici-pación y la interactividad entre ellos.

IV. CONCLUSIONES

El Alderdi Eguna consigue condensar la historia de un partido centenario en un solo día; cumpliendo objeti-vos de comunicación internos y externos; acto privado con proyección pública; la traslación del relato de su misión y visión que consigue marcar la agenda mediá-tica del primer lunes después del último domingo de septiembre.

Todo ello, a través de la escenificación de un relato fá-cil de comprender, con actores, tramas, conflictos, an-tagonistas y símbolos reunidos en un entorno festivo; un entorno alejado de lo que hoy en día la sociedad rechaza y evita: Ese “teatro” que se escenifica tanto en el hemiciclo como en los medios de comunicación.

Itziar García Carretero

Directora de Grupo en el Máster de Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra. Con-sultora de comunicación I&G Comunicación Política y Cor-porativa.

[email protected]

. . .

(12)

12

Resumen

En toda la Europa del Sur nuevos movi-mientos sociales, que pudieron tener una identidad, fruto de la acción colectiva y de marcos de referencia, se consolidan y se convierten en partidos políticos. Pero, el tema fundamental para una democracia de calidad consiste en disponer de un sistema de partidos que, aunque parta de la pro-testa, colíde de frente con la necesidad de transparencia.

Palabras clave: Movimientos sociales, en-marcado, sistema de partidos

. . . .

Abstract

Throughout Southern Europe new social movements, which could have an identi-ty, the result of collective action and fra-meworks are consolidated and become political parties. The fundamental issue for a quality democracy is to have a party sys-tem, but it starts from the protest, it collides head-on with the need for transparency.

Keywords: Social movements, framing processes, party system.

Jesús Esteban Cárcar Benito

DE LOS MOVIMIENTOS

SOCIA-LES EN LA ÉPOCA WEB 2.0 Y

LOS MARCOS DE REFERENCIA A

LA TRANSFORMACIÓN EN

PARTIDOS POLÍTICOS:

EL PROBLEMA DE

LA IDENTIDAD

Fecha de recepción: 19/01/2015 :: Fecha de aceptación: 30/01/2015

I. CONTEXTOS DE PARTICIPACIÓN, EL PASO PREVIO

(13)

13

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

El primer paso es que la acción colectiva de bases, hoy en el mundo de las redes sociales y digitales, es prota-gonizada por movimientos y caracterizada por man-tener una estructura informal, por el voluntarismo de sus participantes y por la concepción de la moviliza-ción como medio de influir en el poder es institucio-nalizada, a posteriori. Esta acción es diferente de la promovida por grupos de interés (con una estructura más formal, que busca influir en el poder a través de la presión y negociación) y de los partidos políticos (con una organización formal en la que se trata de influir en el poder a través de la concurrencia electoral y la representación pública).

Los contextos de la participación de los movimientos sociales, que Klandermans colocaba desde la perspec-tiva de la construcción social, suponen procesos de significación, interpretación y fijación de los significa-dos que tienen lugar en la interacción entre los indivi-duos y su relación con la acción colectiva, que justi-fican sus raíces estructurales. En un amplio contexto, los procesos se darían en tres niveles:

a.

En el discurso público y su relación con la forma-ción y transformaforma-ción de identidades colectivas.

b.

En los procesos de la comunicación persuasiva.

c.

En los procesos de la concienciación durante los episodios de la protesta.

Por consiguiente, los siguientes aspectos determinan el surgimiento, expansión, destino y declive de los movimientos sociales:

a.

Las diferentes organizaciones.

b.

Los campos pluriorganizacionales a los que per-tenecen (es decir, desde todas las categorías macroes-tructurales a las que pueda pertenecer el individuo tales como la clase, el género, raza, religión, etnia, na-ción, etc., hasta las asociaciones y organizaciones a las que puedan pertenecer a un nivel más específico, tales como sindicatos, organizaciones estudiantiles, cultu-rales, asociaciones de vecinos, deportivas, etc.).

c.

Las estructuras de oportunidades políticas: Al su-cederse los cambios sociales, políticos y culturales.

d.

Las fracturas, divisiones y condicionamientos so-ciales.

II. LOS MARCOS DE REFERENCIA Y LAS IDENTIDADES

Ahora bien, en relación a los movimientos sociales, los factores contextuales vienen a definir, qué tipo de circunstancias sociales se percibirán, las posiciones

que se ocuparán, los significados que se procesarán y se tratarán de imponer. El concepto de marco acu-ñado por Erving Goofman se refiere a los esquemas de interpretación utilizados por los individuos para “ubicar, percibir, identificar y clasificar” los aconteci-mientos ocurridos dentro de un espacio de vida y en el mundo en general. Al dotar de un significado a los acontecimientos, los marcos funcionan para organizar la experiencia y guiar la acción colectiva.

Los procesos de creación de marcos de referencia ( fra-ming processes) y la construcción de identidades colec-tivas son dos conceptos relacionados entre sí, pero que carecen de una conexión formal. Su supuesto inicial es que la construcción de identidades, tanto si son intencionadas como si no, son inherentes a todas las actividades relacionadas con la creación de marcos de referencia. Estos construyen identidades colectivas debido a que posicionan (en el tiempo y el espacio) a grupos relevantes y prestan la atención en una situa-ción particular (Hunt et al., 1994). Sin embargo, un marco de acción colectiva sería “el conjunto de creencias y significados emergentes y orientados a la acción que inspi-ran y legitiman las actividades y campañas del movimien-to” (Benford, 1993: 199).

Por tanto, la acción colectiva surge como parte de este proceso de construcción de identidades colectivas. Está por determinar si en el escenario de inestabilidad económica y social de la actual recesión, en un mundo digital, los análisis de frames o de marcos cognitivos, a pesar de ser muy significativos y ricos que resulten para contrastar y poner de relieve discursos y prácti-cas polítiprácti-cas, sirven para construir un partido.

III. LA CONVERSIÓN DE LOS MOVIMIENTOS EN PARTIDOS POLÍTICOS

(14)

14

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

representación y la participación, ya que sin procesos claros y bien organizados de toma de decisión, no hay forma democrática de dar preferencias distintas (Arrow, 1950).

Por tanto, hay que reconocer la racionalidad en la con-versión de un movimiento social en partido político. Está claro que los partidos no pueden asimilar como propias reivindicaciones que inciden, generalmente de modo negativo, en los órdenes privados y mayori-tariamente aceptados de la sociedad civil, etc. De igual modo, resulta sorprendente la resistencia de los parti-dos a admitir como parte de sus programas otro tipo de reivindicaciones como las ecologistas, las antiglo-balización, indignación, etc. Por necesidades electora-les en último término, los partidos políticos son hoy complejos entremezclados de intereses que, a veces, no son necesariamente complementarios (Cotarelo, 1996). Los partidos políticos funcionan como political entreprises, que al igual que cualquier empresa, “tratan de maximizar sus beneficios satisfaciendo de un lado, las de-mandas ya existentes en ciertos sectores de la sociedad y, de otro, creando artificialmente demandas seguidas de la oferta de satisfacerlas” (García Pelayo, 1996 : 78).

En una democracia de calidad, el proceso estratégico se configura a partir de la capacidad organizativa y de gestión de los partidos y la presencia de sus miem-bros como actores políticos que pretenden obtener el respaldo de un público, o bien desean lograr la obten-ción de unos recursos o la acumulaobten-ción de un capital simbólico que los posicione como actores legítimos dentro del campo social y discursivo, dinámica co-múnmente denominada como proceso de alineamien-to (frame alignment processes). Sin embargo, les obliga a rebajar el radicalismo de sus propuestas, atemperar-las, a moderarlas con el objetivo de que puedan ser ratificadas por amplios sectores de la población.

Un movimiento social no deshecha la posibilidad de actuar en la contienda electoral para acceder al poder, mediante un instrumento político que puede cumplir la función de transformar las orientaciones y actitudes políticas generales, sentidas por ciertas parcelas de la sociedad en programas de acción política nacional, y convertir las necesidades expresas y los deseos más o menos desdibujados de conjuntos de la población. Los partidos no suelen anhelar altos ideales “sino so-lamente los de ser eficaces en la defensa de unos intereses sociales económicos preexistentes que sólo se otorgan a sí mismos una forma de representación en el ámbito relacional político” (Cotarelo, 1996: 99).

. . . .

REFERENCIAS

ARROW, Kenneth J. (1950): “A Difficulty in the Concept of Social Welfare”,

The Journal of Political Economy, vol. 58, No. 4: 328-346.

BENFORD, R.D. (1993): “You could be the hundredth monkey: collective action frames and vocabularies of motive within the nuclear disarmament movement.” Sociological Inquiry, vol. 62, No.195: 216.

COTARELO, R. (1996): Los partidos políticos. Editorial Sistema. GARCÍA PELAYO, M. (1986): El Estado de partidos. Alianza Editorial. HUNT S., Bendford R. y SNOW D. (1994): “Marcos de acción colectiva y campos de identidad en la construcción social de los movimientos” en En-rique Laraña y Joseph Gusfield: Los Movimientos Sociales. De la ideología a la identidad. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas. pp. 221-252. KLANDERMANS, B. (1994): “La construcción social de la protesta y los campos pluriorganiztivos” en Enrique Laraña y Joseph Gusfield: Los Movi-mientos Sociales. De la ideología a la identidad. Madrid: Centro de Investi-gaciones Sociológicas. pp. 183-220.

VILLASANTE, T. R. (2002): Sujetos en movimiento. Redes y procesos crea-tivos en la complejidad social. Montevideo, Nordam-Comunidad.

SABUCEDO, J.M, KLANDERMANS, B.T, RODRÍGUEZ, M. y DE WEERD, M. (1999): “Pertenencia a organizaciones y legitimación de la acción colec-tiva” en J. Apalategui (Ed.) La anticipación de la sociedad. Psicología social de los movimientos sociales. Valencia: Promolibro. pp. 141-164.

Jesús Esteban Cárcar Benito

Profesor Asociado en Ciencia Política y de la Administra-ción, Universidad de Murcia.

[email protected]

. . .

(15)
(16)

16

Con este trabajo intentamos esta-blecer un modelo para la difusión de actos culturales que pueda in-sertarse en nuestro plan estraté-gico de comunicación y mantener con respecto a él los mismos pará-metros en cuanto a valores, identi-dad y cultura corporativa. Nuestro concepto de comunicación partía de dar a conocer el Museo, favore-cer que el público se afavore-cerque a él, configurarlo como un nuevo atrac-tivo turístico y generar reputación positiva hacia el Ayuntamiento de Mérida –provincia de Badajoz, Es-paña, con 55.000 habitantes– enti-dad promotora y responsable.

Desde el punto de vista de la co-municación el objetivo era traba-jar en un doble ámbito: El de la notoriedad y el de la notabilidad del nuevo Museo. Notoriedad en cuanto “al grado de conocimiento que el público tiene respecto a la existencia de la empresa” (Garri-do, 2004); notabilidad entendien-do la imagen proyectada desde un punto de vista cualitativo. “El Costurero” es un lugar histórico de la ciudad, ubicado en los edificios que servían como talleres textiles de un antiguo convento, pero des-conocido en cuanto a su nuevo uso cultural.

Resumen

Difundir un acontecimiento en un munici-pio es el reto al que nos enfrentamos cada día en los departamentos de comunicación de los ayuntamientos. En este caso, habla-mos de la inauguración del nuevo museo en la ciudad de Mérida. Para nuestra insti-tución era un hecho de la máxima relevan-cia: ¿Pero lo era también para la ciudad?

Palabras clave: Gobierno municipal, cultu-ra, plan de comunicación.

. . . .

Abstract

Broadcast an event in a city is the challen-ge that we face every day from the commu-nications departments of municipalities. In this case, we talk about the opening of the new museum in the city of Mérida. For our institution was a fact of the utmost impor-tance: but, it was also for the city?

Keywords: Municipal government, culture, communication plan.

FFecha de recepción: 11/11/2014 :: Fecha de aceptación: 04/12/2014

Francisco José Pérez Valero

EL MUSEO DE “EL COSTURERO DE MÉRIDA”

MODELO DE

COMUNICACIÓN PARA

ACTIVIDADES CULTURALES

(17)

17

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

El siguiente elemento era mover a la acción a los ve-cinos. Se trataba de que los vecinos acudieran a la inau-guración para conocer el nuevo Museo que, por su propia razón de ser, es un lugar para los ciudada-nos. En este caso, se trata de un espacio que agrupa una colección de etnografía e historia local. Es un mu-seo cuyo concepto es que los vecinos puedan sentirlo como propio para que pueda ser un “lugar de encuen-tro y de convivencia”.

I. INICIO E IMPULSO

Para la puesta en marcha de este modelo se requiere, en primer lugar, que el impulso se inicie en el Depar-tamento de Comunicación. Sólo este deparDepar-tamento puede conocer la agenda informativa así como las herramientas de comunicación que han de ser utiliza-das. El impulso le corresponde a Comunicación pero la posibilidad de que se ejecute dependerá de que el máximo órgano político y de gobierno de la institu-ción otorgue su beneplácito. Aquí se pone en juego de nuevo la importancia de que el departamento de comunicación se encuentre en el máximo nivel de la gestión de la institución. Siguiendo a Mora, “la comu-nicación adquiere la importancia que el máximo directivo o responsable de la organización le otorgue”. El desarrollo del modelo de comunicación debe estar en el inicio de la gestión y no al final de la cadena de toma de decisiones.

II. PLANIFICACIÓN

Desde este departamento se debe establecer un ante-proyecto teniendo en cuenta a otros departamentos que intervengan (Cultura, Protocolo, Alcaldía, en este caso). Todas estas áreas se integraron en el plan para conseguir el mismo fin. Teniendo en cuenta que “el profesional de la comunicación facilita que los demás direc-tivos obtengan la perspectiva del público y se adelanten a los riesgos, oportunidades o tendencias” (La Porte y Gu-tiérrez, 2013).

En esta fase se concretó el concepto que guiará nuestro Modelo:

a.

Integrado: En él se conjugan la comunicación, la publicidad y el marketing directo.

b.

Centrado en el público: Pensamos primero en qué públicos son nuestro objetivo para comunicar pensan-do en ellos.

c.

Mover a la acción: El principal indicador del éxi-to del modelo sería la participación del público en la inauguración del museo.

d.

Evaluación: Se establecen dos indicadores:

Perso-nas que visitan el Museo el día de la inauguración y personas que lo visitan los treinta días posteriores.

Para difundir la inauguración del Museo utilizamos un concepto de comunicación integrado: “Patrocinio, relaciones públicas, periodismo y publicidad se unen y su-perponen. Debe tener una concepción local para un público que es global” (Garrido, 2004).

En segundo lugar, debe mirar al público que, en este caso, son los vecinos. Se trata de que “hagan suyo” un nuevo espacio cultural que servirá además “como elemento cohesionador del municipio” (Díez Lobo). Esta mirada al público la realizamos entendiendo que de-bemos esforzarnos por realizar una “nueva mirada a los públicos que sea capaz de suplir las necesidades de cada uno pero al mismo tiempo incorporando elementos de unión y agrupación (necesidades mutuas) en torno a ideas, servicios u organizaciones. El individuo se ve como importante, úni-co y necesitado de atención al tiempo que se siente insertado en grupos menores y mayores que comparten ideas y moti-vos” (Garrido, 2004).

El tercero de los elementos nos marcaba la importancia de que el Museo debía ser no sólo conocido, sino que era necesario incentivar a los vecinos para que acudan a visitarlo. Este era el elemento decisivo para el éxito del modelo. “El Establecimiento de relaciones con el públi-co resulta esencial para los museos; los museos necesitan de la comunicación estratégica para gestionarse” (Rodríguez y Cordón). Por último, establecimos dos indicadores de evaluación basados en la observación directa y en el número de visitas tanto el día de la inauguración como en los dos meses posteriores.

III. ELEMENTOS DEL MODELO

Una vez que el concepto había sido determinado se trataba de establecer los elementos y herramientas de comunicación.

Se dotó al espacio de una identidad corporativa pro-pia, diferente de la del Ayuntamiento. El Museo es de carácter municipal pero es una entidad que tiene vida por sí mismo y así debía ser reconocido por el público.

Se generaron dos niveles de comunicación: Macrome-dia y MicromeMacrome-dia.

En el nivel Macromedia se establecieron los siguientes elementos:

• Rueda de Prensa de inauguración con autoridades.

• Campaña de Publicidad en medios locales.

(18)

18

MÁS PDDER LOCAL.

• Entrevistas en medios locales y regionales.

• Vídeo del Museo para ser difundido por Redes Sociales.

• Difusión por Redes Sociales institucionales.

En cuanto a los elementos Micromedia:

• Carta a los vecinos.

• Invitación autoridades.

• Invitación a vecinos del entorno del Museo.

• Acto de inauguración para autoridades.

• Acto de inauguración para vecinos.

• Díptico informativo para vecinos.

DESARROLLO DE LOS ELEMENTOS

La semana de la inauguración del Museo se lanzó una campaña de publicidad en medios de comunicación local. En radio se dispusieron cuñas en cuatro emiso-ras locales que agrupaban a una audiencia potencial de la mitad de la población.

En televisión se optó por un spot publicitario que anunciaba la inauguración y que se emitió en una ca-dena local. Este formato se editó con destino a ser emi-tido en redes sociales –Whatsapp, Twitter y Facebook– y se difundió de forma viral en la ciudad.

En conversación con los responsables de medios lo-cales se trabajó para conseguir la emisión en directo, el mismo día de la inauguración, de tres programas de radio –formato magazine– en otras tantas cadenas radiofónicas. Estos programas tuvieron una difusión a nivel provincial.

Se diseñó una rueda de prensa el día de la inaugura-ción (por la mañana) a la que se invitó a medios lo-cales y regionales. Esta rueda de prensa comprendió también una visita, breve, al museo orientada a que los medios televisivos pudieran captar imágenes. En ella participaron autoridades locales y regionales. Se trabajó en su difusión por medio de nota de prensa, audio y foto a todos los medios locales y regionales. De forma complementaria se acordaron entrevistas con los principales medios –prensa, radio y televisión– regionales con el alcalde de la localidad así como los responsables del museo –directora del museo, director creativo–.

La página web del Ayuntamiento abrió en su portada un espacio destacado para ofrecer toda la información del Museo. De igual forma, desde la redes sociales del Ayuntamiento –Twitter y Facebook– se informó los

días previos a la inauguración de todos los detalles.

Desde el punto de vista de los elementos micromedia se diseñó una Carta firmada por el alcalde y enviada mediante buzoneo a todos los vecinos de la ciudad. En ella el alcalde explicaba la historia del museo y su importancia para la ciudad.

A esta carta se unió un tarjetón con el que se invitaba de forma directa a los vecinos del entorno del museo. Se les invitaba a acudir a la inauguración del Museo y visitarlo.

El día de la inauguración (por la tarde) tuvo lugar el acto de apertura para toda la ciudad. En él se realizó un amplio recorrido al Museo. Además el alcalde rea-lizó una breve intervención recordando la relevancia para la ciudad de este nuevo espacio cultural. El acto se cerró con un ligero cóctel para los asistentes.

Como colofón se elaboraron dípticos con toda la infor-mación del museo que servían como guías de mano del museo y que estarán a disposición de todos los vi-sitantes. En ellos se incluyen imágenes de las piezas más representativas y datos prácticos (horarios, colec-ciones).

EVALUACIÓN

Se habían establecido dos parámetros de observación directa y en el número de visitas. El acto de rueda de prensa para medios y autoridades congregó a la totali-dad de los medios locales y regionales. En el día de la inauguración para los vecinos se desbordaron incluso las previsiones. Los ciudadanos llenaron el patio y las salas de El Costurero.

Los días posteriores se sucedieron un elevado número de visitas que se ha mantenido estable en los dos me-ses siguientes. Objetivo logrado. Y es que “la comunica-ción no es completa cuando algo ha sido dicho, sino cuando lo dicho es oído y aceptado por aquel a quien está destinado, y cuando hay una respuesta. Sólo entonces hemos asistido a un diálogo auténtico” (Jutta Burggraf).

. . . .

REFERENCIAS

LA PORTE, T. y GUTIÉRREZ GARCÍA, E. (2013): Misión de las Instituciones en un ámbito democrático en Tendencias emergentes de comunicación en las instituciones. Barcelona: UOC.

GARRIDO, Francisco Javier (2004): Comunicación Estratégica. Madrid: Ges-tión 2000.

Francisco José Pérez Valero

Director de Comunicación . Ayuntamiento de Mérida.

[email protected]

. . .

. . .

(19)
(20)

20

Tras las elecciones presidenciales de Uruguay de octubre y noviem-bre de 2014, resueltas finalmente en segunda vuelta (balotaje) con la victoria del Frente Amplio del ya presidente Tabaré Vázquez, quien ya ocupó el cargo de 2005 a 2010 y releva ahora a José Mujica, el esce-nario electoral uruguayo se trasla-dará a los próximos comicios mu-nicipales del 10 de mayo.

Además, nuestro Periscopio tam-bién vislumbra ya las elecciones departamentales y municipales que se celebrarán en Bolivia el 29 de marzo, en las que se comproba-rá si los resultados de las últimas presidenciales, en las que el MAS del presidente Morales se llegó a imponer en algunos de los luga-res dominados tradicionalmente por la oposición, como Santa Cruz, fueron un hecho puntual o, por el contrario, se confirmará la absolu-ta hegemonía del MAS en todo el país.

El escenario español se

presenta de gran

incerti-dumbre tras la irrupción

de Podemos y

Ciudada-nos en la escena política.

Y si en Uruguay y Bolivia conti-núan inmersos en unos ciclos elec-torales que empezaron en 2014, España iniciará el que puede ser el mayor año electoral de su historia con la celebración de las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo, que podrían ofrecer un anticipo de las elecciones genera-les que deberán tener lugar, como muy tarde, a principios de 2016.

Un escenario, el español, con una gran incertidumbre política tras la irrupción de Podemos, el nuevo partido que vivirá una cita clave para demostrar si las previsiones de los sondeos se trasladan a las votaciones reales y se convierte en una fuerza alternativa a los tradi-cionales PP y PSOE.

Estas elecciones autonómicas y municipales españolas, que ten-drán como primera estación las elecciones de Andalucía del 22 de marzo, centrarán un número espe-cial de Más Poder Local que se pu-blicará en mayo, en el que se ana-lizará la batalla electoral que vivirá España a lo largo del 2015.

Ignacio Pérez Santos

ESPAÑA EN ELECCIONES

PERI SCOP

IO

ELEC TORA

L

Bolivia

29 de marzo de 2015

Elecciones Departamentales y Municipales

Uruguay

10 de mayo de 2015

Elecciones Departamentales y Municipales

España

22 de marzo de 2015 Elecciones en Andalucía

España

(21)

21

MÁS PDDER LOCAL.

PERISCOPIO ELECTORAL

Mariana Wainstein y Javier del Rey Morató

URUGUAY:

LA NARRATIVA POLÍTICA EN

LAS ELECCIONES URUGUAYAS DE 2014.

PE RISCO

PIO ELEC

TO RAL

Resumen

La campaña electoral que recorrió prácticamente todo el 2014 en Uruguay fue una batalla de narraciones. Los partidos políticos bus-caron la identificación del electorado a través de historias y juegos de lenguaje que los posicionaban siempre como heroicos desafiantes al peligro, al esquivo oráculo de las encuestas o al más fuerte, revi-viendo el tan respetado en Uruguay mito bíblico de David y Goliat. Palabras clave: Narrativa política, juegos de palabras, líderes.

Abstract

The electoral campaign that ran almost the entire 2014 in Uruguay was a battle of narratives. Political parties sought to identify the electorate through stories and word games that always portrayed them as heroes defying danger, the elusive oracle surveys or the strongest enemy, reviving the so respected in Uruguay biblical myth of David and Goliath.

Keywords: Political narrative, words games, leaders.

El 30 de noviembre de 2014 se celebró la segunda vuel-ta de las elecciones en el Uruguay, de la que emergió el nuevo presidente Tabaré Vázquez. Tras las internas de los partidos (1 de junio) y la primera vuelta (26 de octubre), los candidatos mantuvieron el tono general de sus relatos, en narrativas que se vieron fuertemente influidas por la actividad de las empresas encuesta-doras.

Las antedichas narrativas recurrieron a estrategias bien conocidas, y no faltaron algunos mitos que en ocasiones rinden servicios inestimables a la causa de la política.

El Frente Amplio (FA) –la coalición gobernante–, im-pulsó una narrativa diferenciada, buscando la síntesis afortunada de los diferentes relatos de los partidos que lo integran, con el objetivo de generar una identi-dad destinada a diluir las diferencias internas. En ese relato, hizo acto de presencia la supuesta superiori-dad ética de la izquierda mundial, al tiempo que se impulsaba la ejecutoria del Juego de la Creación del Adversario (Rey Morató, 2007: 186), imponiendo un adanismo narrativo, orientado a cancelar y desvalo-rizar cualquier tipo de construcción anterior a los go-biernos de izquierdas.

En las campañas de todos los partidos irrumpió el mito bíblico de David y Goliat, cuyo telón de fondo no era sino el Juego del Oráculo: había que defender-se de los sondeos, y ponerlos a trabajar para la cau-sa, aunque fueran adversos, contando con el posible efecto underdog –el apoyo al más débil–, que buscaba persuadir de que se podía derrotar al que aparecía en las encuestas como probable vencedor.

I. A LA SOMBRA DEL JUEGO DEL ORÁCULO Y es que la campaña se desarrolló en un escenario pre-sidido por el Juego del Oráculo: el miedo que provocó que las encuestas pasaran de dar como ganador segu-ro a Tabaré Vázquez a una posible y luego casi segura victoria de Luis Lacalle Pou, generó una ansiedad en las filas frentistas que se transformó en movilización. “El susto despertó al mamado” (borracho), dijo la pri-mera dama, Lucía Topolanski. El FA se movilizó en todos los medios, ostentando la hegemonía que tiene en el ámbito cultural y sindical. Aparecieron imágenes de personas haciendo el número tres con la mano, en alusión al tercer gobierno frenteamplista. Esto se vio apuntalado por un relato de miedo hacia el posible re-greso de los partidos tradicionales al poder, y por la interferencia del presidente Mujica en la lid electoral, al filo de lo que la Constitución permite.

El Partido Nacional (PN) continuó unificado en torno al relato de “Por La Positiva”, que tan bien le había funcionado a Lacalle Pou en las internas. También se sintió el relato de desafío en las redes sociales, herra-mienta que Tabaré Vázquez no tocó. La tecnolatría fue derrotada: el único candidato que no utilizó las redes sociales fue el ganador.

El Partido Colorado (PC) no consiguió recorrer el ca-mino desde las internas de junio a las nacionales de octubre de manera unificada. Y la elección –por par-te de Bordaberry, candidato ganador–, de su vice-presidente, dejó fuera a la otra fuerza del partido: el Batllismo. Otro factor que influyó en la debilidad del relato fue que el personaje que Bordaberry había crea-do en las elecciones de 2009 –moderacrea-do y eficiente,

(22)

22

tan alejado de la figura de su padre–, cambió en las elecciones 2014. Al incluir en la campaña el plebiscito por la baja de edad de imputabilidad, y combinar esto con slogans como “Para Vivir en Paz”, que apelaba a la preocupación principal de la población –según las encuestas era la Seguridad–, Bordaberry se arriesgó y confió en que parte de la población apoyaría esos ras-gos que había ocultado: los que podían recordar a su padre, el dictador, la represión de la delincuencia, etc.

La estrategia narrativa del Frente Amplio (FA) –des-prestigiar el mensaje del PN, e intentando mostrar al líder del PC como un represor de jóvenes– caló en el electorado del PC, cuyo descalabro electoral tiene la clave del triunfo de Vázquez: Lacalle se quedó sin aliado con el que alcanzar la mayoría sobre su com-petidor.

La concentración semántica de significado, capaz de compendiar en una fórmula afortunada la oferta del partido –al modo del anuncio publicitario–, no siem-pre obtuvo la rentabilidad electoral deseada, acaso porque no siempre sintonizó con el electorado al que se dirigía. En la Tabla II, algunos de los eslóganes de la campaña.

En una sociedad envejecida, en la que la izquierda es tan conservadora como la derecha, el candidato de derechas (Lacalle, 41 años) no supo o no quiso

di-ferenciarse demasiado del candidato de izquierdas (Vázquez, 75 años). Y tanto las referencias de Lacalle a los problemas (Juego de los Temas) como la seman-tización de su competidor (Juego de la Creación del Adversario), los interpretó con una moderación que no le rindió los beneficios electorales esperados.

Partidos y candidatos son marcas, y –como decía Sal-mon– se le atribuye a las marcas los poderes que anta-ño buscábamos en los mitos, pues “las marcas son vec-tores de un universo, y abren el camino a un relato ficticio” (2008: 63). Pero lo probable es que no todos acertaran en el relato. El de Lacalle tal vez padeció de anemia narrativa, de lo que los griegos llamaban anekdiegesis, un “callejón narrativo sin salida” (Salmon, 2011: 156). Y acaso a Pablo Mieres (Partido Independiente, PI) le pasó lo mismo.

II. TABARÉ VÁZQUEZ, EL TRIUNFO DE UNA NARRATIVA AFORTUNADA

En el escenario electoral uruguayo no sólo irrumpió el Juego del Oráculo, prefigurando las jugadas que harían los principales candidatos, Vázquez y Lacalle. Lazarsfeld, Berelson y Gaudet (1948) afirman que, en cierto modo, las campañas electorales presidenciales concluyen antes de empezar, y adoptan una metáfo-ra: las campañas electorales son como el baño químico que –en tiempos–, revelaba las fotografías. Y la acción Tabla I. Narrativa de partidos y candidatos en las elecciones uruguayas de 2014.

PARTIDO CANDIDATO ACTIVO PERSONAL RELATO

Frente Amplio

(FA) Tabaré Vázquez Médico (Oncólogo).Ex intendente de Montevideo. Ex presidente.

Imagen de moderación y prudencia. Valor de la experiencia.

Relato conservador.

Distanciamiento del presidente Mujica y de la iz-quierda bolivariana.

Narrativa transversal: Esquiva la trampa del Juego de los Espacios Políticos (Rey Morató 2007: 157), quiere captar electorado del Partido Colorado.

Partido Nacional

(PN) Luis Lacalle Pou Abogado.Joven.

Ejecuta bien el Juego de la Simpatía Mediática (Rey Morató, 2008: 232).

Relato transversal.

Distanciamiento de su padre, el ex presidente L. A. Lacalle de Herrera.

No apuesta al Juego de la Creación del Adversario. Su slogan, “Por la positiva”, está destinado a cen-trar su imagen.

Partido Colorado

(PC) Pedro Bordaberry Abogado.Profesor universitario. Relato de honestidad y buena gestión.A diferencia de su campaña 2009, en 2014 hay una mezcla del distanciamiento de la memoria de su padre, el ex dictador Juan María Bordaberry con la defensa del plebiscito por la baja de edad de imputabilidad y el tema de la seguridad, que lo une a su padre.

Partido Independiente

(PI) Pablo Mieres Abogado.Profesor universitario. Creó el personaje de Juan-Clase-media, para cambiar el foco del protagonista social, y consoli-darse como partido bisagra, capaz de impedir las mayorías parlamentarias.

Unidad Popular (UP) Gonzalo Abella Historiador. Relato de izquierda “pura”, decepcionada por el gobierno del Frente Amplio y sus concesiones al capitalismo.

Partido Ecologista

(23)

23

MÁS PDDER LOCAL.

del líquido era necesaria para que surgieran las imá-genes. Pero sólo podían aparecer aquellas imágenes ya impresas en la placa. Y aquí está el quid de la cues-tión, porque para entender la campaña hay que ana-lizar el contexto narrativo en el que se produjo, luego de diez años de gobierno frenteamplista en un con-texto económico positivo para el país que convirtió al relato oficialista en hegemónico y salvador. La partici-pación del presidente de la República a favor del FA, las políticas sociales beneficiando con dinero a 300.000 personas, el voto frenteamplista del exterior –sobre todo de Argentina– beneficiaron al FA. Tras los resul-tados de la primera vuelta –contrarios a lo que indi-caban las encuestas– la campaña electoral se debilitó: ya era segura la mayoría parlamentaria del FA, y eso instaló la sensación de que Tabaré Vázquez ganaría el ballotage. El PI dejó libre a sus electores para decidir, y el PC inició una etapa de lucha interna. Vázquez y Lacalle prosiguieron con el relato anterior a la primera vuelta. Lacalle insistió en el mito de David y Goliat, para mantener la esperanza. Y Vázquez se apoyó en su relato conservador.

El escenario de “la tormenta perfecta” –crisis econó-mica, nivel de corrupción percibida en la población, etc.– que hubiera beneficiado a Lacalle, no se dio. La

situación económica se mantuvo estable, y la hege-monía cultural del FA se mantuvo indemne, y el ar-gumento de que la experiencia prevalece sobre la ju-ventud pudo jugar a favor de Vázquez. Es interesante destacar la poca incidencia de las redes sociales, usa-das por todos menos por el ganador.

. . . .

REFERENCIAS

LAZARSFELD, P., Berelson, B., y Gaudet. H. (1948): The people´s choice.

New York: Columbia University Press.

REY MORATÓ, Javier (2007): Comunicación Política, Internet y Campañas Electorales. Madrid. Taurus.

SALMON, Christian (2008): Storytelling. La máquina de fabricar historias y formatear las mentes. Barcelona: Península.

SALMON, Christian (2011): La estrategia de Sherezade. Apostillas a Storytelling. Barcelona: Península.

PERISCOPIO ELECTORAL

Tabla II. Eslóganes de la campaña electoral

CANDIDATO PARTIDO SLOGAN

Tabaré Vázquez Frente Amplio (FA) No se detiene

Luis Lacalle Partido Nacional (PN) Por la positiva

Pedro Bordaberry Partido Colorado (PC) Para vivir en paz

Pablo Mieres Partido Independiente (PI) Soy independiente

Gonzalo Abella Unidad Popular (UP) El pueblo en lucha

César Vega Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI) Vamos a llevar el ecologismo al Parlamento

Mariana Wainstein

Doctoranda de la Universidad Complutense.

[email protected]

Javier del Rey Morató

Profesor de la Universidad Complutense.

[email protected]

. . .

(24)

24

José Manuel Rivera Otero

BOLIVIA:

PUNTOS CRÍTICOS DE

LAS ELECCIONES DEPARTAMENTALES.

PERI SCOP

IO

ELEC TORA

L

Fecha de recepción: 18/02/2015 :: Fecha de aceptación: 23/02/2015

Resumen

En marzo tendrán lugar las elecciones departamentales y municipa-les de Bolivia. Unas elecciones en las que el partido del presidente Evo Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), podría dar un paso más hacia una amplia hegemonía si se repiten los resultados de las últimas elecciones generales, en las que el MAS fue el partido más votado en la región de Santa Cruz, tradicionalmente opositora a Evo Morales. Así, estas elecciones se presentan como la lucha entre un partido muy fuerte y consolidado, el MAS, y unos partidos en la oposición que parecen cada vez más débiles. Los resultados en el departamento de Santa Cruz y en las ciudades de La Paz y Cocha-bamba serán claves.

Palabras clave: Bolivia, elecciones departamentales, elecciones mu-nicipales, partidos políticos.

Abstract

In March it will take place the regional and municipal elections of Bolivia. A election in which the party of President Evo Morales, Mo-vimiento al Socialismo (MAS), can take a step to a wide hegemony if the results of the last general elections, when the MAS won in the region of Santa Cruz, traditionally opposite to Evo Morales, are repeated. So, these elections present the struggle between a strong and consolidated party, the MAS, and the parties in the opposition that seem to be more and more weak. The results in the department of Santa Cruz and the cities of La Paz and Cochabamba will be key elements.

Keywords: Bolivia, regional elections, municipal elections, political parties.

Tras las elecciones presidenciales que han llevado nue-vamente a Evo Morales a la presidencia del país con una holgada mayoría que le permite controlar los dos tercios de la cámara, las inminentes elecciones depar-tamentales y municipales solo pueden ser vistas como la última oportunidad de la oposición para impedir que el Movimiento al Socialismo (MAS) hegemonice la mayoría de los espacios de poder del Estado Pluri-nacional de Bolivia.

Aunque hablar de oposición, en singular, puede resul-tar impreciso si tratamos de hacer un análisis más o menos riguroso, y mucho más en este momento en el que los intentos de cohesionar y dotar de orden a la oposición han sufrido algunos reveses, como en casi toda América Latina.

Bolivia es uno de los países latinoamericanos que tie-ne el sistema de partidos descompuesto desde hace ya varios años. Los viejos partidos (MIR, MNR, etc.) que otrora hicieran las grandes revoluciones bolivia-nas, ocupan un espacio simbólico de la competición y luchan en cada proceso electoral por no perder sus siglas1 y acabar así con años de importante historia

política, mientras que el MAS posee la única estructu-ra orgánica que puede ser calificada verdadeestructu-ramente de “partido político” y es la única organización que

1 Los partidos y agrupaciones políticas que no alcanzan el 3% de los votos en dos procesos electorales pierden sus siglas y desaparecen. Re-cientemente le ha ocurrido esto en las presidenciales al MSM de Juan del Granado a pesar de tener en sus filas al alcalde de La Paz que debe presentarse ahora a las municipales con una agrupación municipal.

genera en Bolivia “identificación partidista”. Esta si-tuación hace que mientras las bases del voto masista se asienten en los componentes tradicionales del voto (identificación, liderazgo, clivajes, temas, etc.) y se ha-cen duraderas, las bases del voto de la oposición tie-nen que recomponerse y renovarse en cada proceso electoral en función de los líderes y candidaturas que articulan cada propuesta.

Fruto de esta desarticulación del sistema de partidos, Bolivia cuenta en la actualidad con cuatro tipos de ac-tores organizativos diferentes para afrontar la compe-tición electoral:

1. El MAS, que tiene vocación de partido hegemó-nico, con una estructura altamente jerarquizada y verticalizada, y un modelo ideológico excesiva-mente ligado al fenómeno venezolano, pero que ha sabido convivir con los actores del mercado.

2. Unidad Nacional y el Movimiento Demócrata So-cial, que recientemente se han presentado en coa-lición (como Unidad Demócrata) encabezada por Samuel Doria Medina como alternativa a Evo Mo-rales. Son dos organizaciones absolutamente dife-rentes, mientras UN se comporta como un soporte de resistencia para servir de plataforma a Doria Medina2 para presentarse a las elecciones cada

cinco años, el Movimiento Demócrata Social, de

Referencias

Documento similar

Tratando de responder la pregunta an- teriormente planteda, en el año de 2002 desarrollamos una nueva alternativa denomi- nada Sistema Insitu para el Tratamiento Dife- renciado de

¿Cómo se traduce la incorporación de ésta en la idea de museo?; ¿Es útil un museo si no puede concebirse como un proyecto cultural colectivo?; ¿Cómo puede ayudar el procomún

Volviendo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, conviene recor- dar que, con el tiempo, este órgano se vio en la necesidad de determinar si los actos de los Estados

Fundación Ramón Menéndez Pidal / Universidad Autónoma de Madrid... Fundación Ramón Menéndez Pidal / Universidad Autónoma

También hemos visto como la principal característica de este proceso de racialización es que se hace presente en los libros de texto de una forma dialéctica, al pretender

IV.3.3 Ruido de los multiplicadores de frecuencia 90 IV.3.4 Ruido de los amplificadores 91

El tercero tiene notas bajas pero la mayor es estadística, una de las temáticas trabajadas de forma más mecánica, asimismo el último arquetipo muestra que, aun con notas buenas,

“La unificación de la clasificación de empresas otorgada por las CC.AA.”, “La unificación de criterios en la acreditación de los servicios de prevención de riesgos