KABBALAH
Temporada 1, capítulo 26:
Interconexión de sustento entre Espíritu y Materia
En este capítulo:
Vamos a analizar cómo se terernaliza la abundancia en la materia.
1. El ser decide encarnarse y previamente abre una cuenta en el banco del Universo – gesheft -. Acude a su destino o jornada con un crédito concreto, que se halla en los reinos superiores.
2. La liquidez, riqueza o sustento (parnasá) circula por el mercado o gesheft.
3. La cantidad de crédito disponible para extraer parnasá a voluntad tendrá directa dependencia de los méritos o derechos que hemos cultivado con respecto a nuestra disponibilidad de liquidez.
dos aspectos primordiales que condicionan el mercado son la intención y la motivación, dos condicionantes que se retroalimentan.
5. La intención genera interconexiones dentro del mercado. Realiza una llamada a los agentes motivadores, o malakhim, interesados en ofertarnos motivaciones con respecto a la intención.
6. Estos agentes motivadores o malakhim nos colman de dones o bien confirman nuestras carencias.
7. La intención incide en el ciclo de retorno del parnasá penetrando directamente en el zekhut o los derechos de liquidez que residen en los reinos superiores.
8. Para comprometernos con el flujo correcto de parnasá podemos ejercer el tzedaqá, o justicia de méritos o derechos.
9. El tzedaqá – intención de justicia - como intención genera el agente motivador conocido como tzadkiel -justicia de Dios -.
10. Cuando nuestras intenciones no se hallan en consonancia con los méritos del tzedaqá, entonces las intenciones están en consonancia con el sitra ajará u “otro lado”, realidad de Satán u “Oponente”.
12. Cuando realizamos negocios en el reino del sitra ajará el sustento no puede acudir con su flujo natural.
13. En ocasiones hay dinero o riqueza material en el reino de sitra ajará, pero no parnasá o sustento. Si esto se da y el flujo de parnasá se halla bloqueado entonces el ciclo de retorno, al activarse, retira la riqueza material. 14. En el reino de sitra ajará los agentes motivadores nos
harán creer que la riqueza se puede poseer y generarán la motivación de poseer riqueza.
15. En la vida diaria, el flujo universal del sustento se trabaja y evidencia a través de la interconexión entre nuestro corazón – creencias, emociones y motivaciones – con nuestro bolsillo.
16. Para destruir nuestra afinidad o intención con el sitra ajará podemos crear afinidad con la intención del
tzedaqá.
17. El tzedaqá nos obliga a enfrentar el corazón con el bolsillo para destapar nuestras intenciones y motivaciones con respecto al parnasá.
18. Recordemos que la Kabbalah descubre las dimensiones, desde la más evidente a la más oculta, y que el término
kabbalah proviene del verbo quimel, recibir. Aplicamos
tzedaqá para recibir, en este caso, dinero.
20. La relación de nosotros con el equilibrio del sustento en los diferentes mundos es llamado ecología.
21. El consumismo es un factor problemático para el equilibrio ecológico, ya que crea el engaño siguiente: “necesitamos poseer más para tener más”.
22. Con respecto a nuestra relación con el dinero, hallamos cuatro conductas de intención fundamentales que, a través del ciclo de retorno, regresan más tarde como motivaciones.
23. Una intención es considerar que las posesiones que han de ser del prójimo es nuestra, al igual que las nuestras en sí. “Lo tuyo es mío, y lo mío es mío”.
24. Otra intención es considerar todas las posesiones como si fueran del prójimo, incluidas las mías. “Lo tuyo es tuyo, y lo mío es tuyo”.
25. Otra más considera que las posesiones son de cada uno, sin más. “Lo tuyo es tuyo y lo mío es mío”.
26. Por último, se puede considerar que las posesiones han de invertirse. “Lo tuyo es mío, y lo mío es tuyo”. 27. “Lo tuyo es mío y lo mío es mío” genera un
desequilibrio ecológico. Esta conducta se denomina “malvada”.
28. “Lo tuyo es tuyo y lo mío es mío” genera un desequilibrio ecológico. Esta conducta se denomina “inútil”.
30. “Lo tuyo es tuyo y lo mío es tuyo” crea tzedaqá. Esta conducta se denomina “justa”.
31. Esta ejemplificación de actitudes está recogida también en el texto de la mishná o “código oral de leyes”. 32. La primera actitud expuesta es “malvada” pues
ejemplifica una actitud típica de codicia absoluta.
33. La segunda conducta perpetúa una actitud de aislamiento en la canalización de la riqueza. Por eso se ejemplifica como inútil: transforma un potencial algo en
nada.
34. La tercera conducta expuesta define la idea de no transformar absolutamente nada, sino que simplemente es mejor hacer algo que parezca algo a realizar una verdadera transformación.
35. La cuarta conducta es la justa pues interconecta las redes ecológicas con el ciclo de retorno en las diversas dimensiones.
36. El ecologista se deshace del peso de la posesión. Al tener menos, realmente tiene más, porque lo tiene todo.
37. Cuando nos enfrentamos al gesheft, nuestro corazón conecta con nuestro bolsillo y por tanto nos convertimos en el bolsillo. La transacción nos obliga a responder.
· Si actuamos como insensatos, recelamos de compartir y justificamos nuestra conducta, estamos siendo controlados por el bolsillo. El mercado no gana y lo empobrecemos. · Si robamos a la otra parte actuamos como malvados. Estas criaturas se convierten en ganadores o ricos en el mundo material y en mendigos en los reinos sutiles. · Si damos – independientemente de que haya méritos en juego - actuamos como justos. Creamos riqueza en los planos superiores.
39. Paradójicamente decimos que debemos aprender, para configurar nuestra tzedaqá, las cualidades del ladrón: · Realiza su trabajo con gran amor, dedicación y entrega.
· Intenta una y otra vez su objetivo, nunca abandona. · Hay una gran camaradería en la aplicación de los objetivos.