1 JUVENTUD, VIOLENCIA DE GÉNERO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS.
EXPLICACIÓN DE LOS ESTUDIOS MÁS RELEVANTES DE LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO PARA LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Inés Domenech Del Rio
Médico Forense. Subdirectora General de Prevención, Sensibilización y Conocimiento de la Violencia de Género de la Delegación de Gobierno para la Violencia de Género
2 Resumen
El desarrollo de la sociedad de la información y del conocimiento, y más específicamente la generalización en el uso de las tecnologías de la información y del conocimiento como Internet y las redes sociales, está generando nuevos modos de relación social. Estas nuevas formas de relación social online están afectando y modificando los comportamientos y prácticas habituales existentes previamente en la sociedad y, a la inversa, las estructuras de relación social propias de las relaciones offline de la vida cotidiana se están trasladando al ámbito digital de Internet y las redes sociales.
En este escenario, las formas de violencia de género en las relaciones de pareja se han proyectado a las redes sociales, muy especialmente en los jóvenes, dado que son el grupo social que más emplea las nuevas tecnologías para relacionarse. A su vez, surgen nuevas formas de expresión de esta violencia dentro del llamado mundo digital.
La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha realizado diversos estudios centrados en la violencia de género en la juventud. Los estudios y las encuestas permiten profundizar en el conocimiento de la violencia de género, algo que resulta fundamental para orientar adecuadamente las políticas públicas y para incrementar la concienciación y sensibilización de la población.
En el presente trabajo se comienza con una breve descripción de las funciones de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género y de la Estrategia Nacionalpara la Erradicación de la Violencia contra la Mujer 2013-2016 para pasar posteriormente a explicar algunos de los estudios que la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha realizado de forma reciente, y sus principales conclusiones en lo relativo a violencia de género y juventud.
1. INTRODUCCIÓN
La violencia contra la mujer es un problema mundial que traspasa las fronteras culturales, geográficas, religiosas, sociales y económicas. Afecta a las mujeres por el simple hecho de serlo y tiene numerosas consecuencias sobre la salud física y psíquica de las mujeres afectadas. La violencia contra la mujer fue definida en 1993 por las Naciones Unidas como ‘todo acto basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada’.
De las distintas formas que puede adoptar la violencia contra la mujer, aquella que es ejercida por una pareja o expareja es especialmente frecuente. En España el porcentaje de muertes por violencia de género sobre el total de mujeres muertas por
3 homicidio o asesinato supera año a año el 50%1. La muerte de mujeres a mano de sus parejas o exparejas es por tanto la principal causa de muerte de mujeres por homicidio o asesinato. Ésta es la manifestación más extrema de la violencia de género y un indicador de la magnitud del problema.
Para hacer frente a este problema, en el ordenamiento jurídico español se han producido avances legislativos en materia para la erradicación de la violencia de género entre los que cabe destacar la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. El artículo 1 de esta ley define la violencia de género, como ‘la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.’
El artículo 29 de esta ley crea la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, que se configura como el órgano al que corresponde la formulación de las políticas públicas en relación con la violencia de género, la coordinación e impulso de las acciones que se desarrollen en esta materia, trabajando en colaboración y coordinación con las Administraciones con competencia en la materia y el seguimiento y evaluación de las actuaciones llevadas a cabo.
Su rango y funciones se establecen a través del Real Decreto 200/2012, de 23 de enero, a cuyo tenor se configura como un órgano con rango de dirección general, dependiente de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Consta de dos subdirecciones generales: La Subdirección General de Sensibilización, Prevención y Conocimiento de la violencia de género y la Subdirección General de Coordinación Interinstitucional en Violencia de Género.
La Subdirección General de Sensibilización, Prevención y Conocimiento de la violencia de género tiene asignadas una serie de funciones entre las que cabe destacar las siguientes:
1- Diseño, elaboración y permanente actualización de un sistema de información en base a la recogida, análisis y difusión de datos relativos a la violencia contra la mujer
2- Realización, promoción y difusión de informes, estudios e investigaciones sobre cuestiones relacionadas con las distintas formas de violencia de género.
Ambas son necesarias para mejorar la sensibilización ciudadana y la prevención de todas las formas de violencia contra la mujer, que es otra de las funciones que la subdirección tiene asignadas.
Por otra parte, el 26 de julio de 2013 se aprobó la Estrategia Nacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer 2013-2016. Esta Estrategia, concebida como Plan contra la violencia contra la mujer, es un instrumento vertebrador de la actuación de los poderes públicos para acabar con la violencia que sufren las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. La Estrategia se asienta en el convencimiento de que
1 Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. VII Informe anual del Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer. Madrid 2014. p.40.
4 una sociedad en igualdad entre hombres y mujeres, respetuosa con los derechos humanos y libre de violencia contra la mujer es una exigencia democrática y un logro posible.
La “Estrategia Nacional para la erradicación de la violencia contra la mujer” consta de doscientas ochenta y cuatro actuaciones divididas en 3 ejes transversales y 4 objetivos generales:
Los 3 ejes transversales son:
1. Formación y sensibilización de agentes.
2. Coordinación, trabajo en red y excelencia operativa.
3. Calidad, Evaluación, Conocimiento y Mejora continua. El problema de los malos tratos y de la violencia contra la mujer sigue presentando, aún, rasgos que se desconocen. Resulta esencial, por ello, avanzar en el conocimiento en esta materia, para poder, así, enfocar correcta y eficazmente las políticas públicas y las actuaciones que se lleven a cabo. Se pretende, además, en virtud de los principios de transparencia, buen gobierno y acceso a la información, dar la máxima difusión a los datos que se vayan obteniendo, para su conocimiento general y el mejor enfoque de las actuaciones públicas y privadas, además de servir como herramienta de concienciación y sensibilización pública.
Los objetivos generales son:
1. La ruptura del silencio cómplice del maltrato.
2. La mejora de la respuesta institucional dada por los poderes públicos, proporcionando planes personalizados y avanzando hacia las ventanillas únicas, la atención a los menores y a las mujeres especialmente vulnerables a la violencia de género.
3. La visibilización y atención a otras formas de violencia sobre la mujer.
Para profundizar en el conocimiento de la violencia de género, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género trabaja con datos estadísticos y con encuestas, estudios e investigaciones. El diseño de políticas públicas eficaces requiere un conocimiento riguroso del problema y de los medios existentes para resolverlo.
La realización de una radiografía lo más precisa posible de la realidad, basada en datos, estudios e investigaciones permitirá:
1. la obtención del máximo conocimiento acerca del problema;
2. el diseño de actuaciones eficaces para prevenir la violencia y asistir a las mujeres en su recuperación;
3. la evaluación de las políticas públicas y de su efectividad, calidad e idoneidad;
4. la ayuda a agentes e instituciones implicadas en la toma de decisiones acerca de las actuaciones a poner en marcha; y
5. la concienciación de la población a través de datos e información objetiva y fidedigna.
5 La información, el conocimiento y la recopilación de datos relativos a la violencia contra la mujer presenta, no obstante, serias dificultades por dos razones. En primer lugar, la violencia de género es aún, en la mayoría de los casos, una realidad oculta y silenciada, muchas veces relegada al interior del hogar y la vida privada e invisible hacia afuera. Además, la recopilación de datos sobre este problema es reciente, ya que las primeras cifras datan de los años noventa en el Instituto de la Mujer.
Es importante poner de relieve que, pese a las dificultades, el mero hecho de que en España se recaben y difundan estos datos ya supone un avance, siendo España un referente internacional en la colección de datos sobre violencia de género.
Aunque los datos procedentes de registros administrativos son fundamentales, también resultan insuficientes a la hora de medir el alcance de la violencia de género ya que la mayor parte de las víctimas no comunican a nadie su situación, por lo que los datos administrativos suponen una infravaloración de la magnitud del problema.
Las encuestas permiten conocer con mayor profundidad que los registros administrativos la dimensión y características de la violencia de género. Por ejemplo, según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015, sólo el 28,6% de las mujeres víctimas de violencia en la pareja o expareja ha interpuesto una denuncia por lo que usar exclusivamente los datos administrativos sobre denuncias para estimar la prevalencia de esta forma de violencia, supondría una importante infravaloración de la extensión de la violencia de género.
Por ello, además de recopilar y difundir fuentes estadísticas provenientes de registros administrativos, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género también recoge información sobre violencia de género a través de encuestas y realiza estudios e investigaciones para profundizar en el conocimiento del fenómeno. Esta institución, consciente de que la juventud de hoy es la sociedad libre de violencia de género de mañana, apuesta por la prevención y por poner el acento en la adolescencia y la juventud. Por ello, han realizado:
1. Dos estudios enfocados a conocer diversos aspectos sobre la violencia de género en este colectivo y el uso de las nuevas tecnologías para ejercer esta forma de violencia.
2. También se ha realizado un tercer estudio sobre la percepción social que los adolescentes y jóvenes tienen de la violencia de género.
3. Por último, la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015, permite conocer la prevalencia de la violencia de género entre las mujeres jóvenes y adolescentes, las formas que ésta adopta y otros aspectos de importancia como la denuncia, la asistencia a servicios de ayuda o el apoyo de las personas del entorno.
2. ESTUDIOS “EL CIBERACOSO COMO FORMA DE EJERCER LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA JUVENTUD: UN RIESGO EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y DEL CONOCIMIENTO” Y “LA EVOLUCIÓN DE LA ADOLESCENCIA ESPAÑOLA SOBRE LA IGUALDAD Y LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO”
6 Los estudios “El ciberacoso como forma de ejercer la violencia de género en la juventud: un riesgo en la sociedad de la información y del conocimiento”2 y “La evolución de la adolescencia española sobre la igualdad y la prevención de la violencia de género3” fueron presentados a finales del año 2013. El primero es de carácter cualitativo y se llevó a cabo a través de grupos de discusión con jóvenes y entrevistas en profundidad a mujeres jóvenes que han sufrido ciberacoso en sus relaciones de pareja.
El segundo, es de tipo cuantitativo. Uno y otro se complementan y permiten profundizar en el conocimiento del fenómeno de la violencia de género que se ejerce a través de las nuevas tecnologías.
2.1 El ciberacoso como forma de ejercer la violencia de género en la juventud:
un riesgo en la sociedad de la información y del conocimiento Los objetivos de este estudio son:
- Establecer un mapa de las actitudes y representaciones sociales que los jóvenes usuarios de las redes sociales tienen tanto acerca de Internet y las redes sociales digitales, como del ciberacoso como violencia de género.
- Avanzar en el conocimiento del conjunto de prácticas y comportamientos digitales de los jóvenes, y de las repercusiones que estos comportamientos tienen en las relaciones de pareja.
- Obtener información sobre el procedimiento mediante el cual el ciberacoso en general, y muy especialmente como violencia de género, se gesta y desarrolla en Internet y las redes sociales digitales, de los contextos y situaciones y causas que propician su aparición, así como de las consecuencias que tiene en el mundo físico de las víctimas.
Este estudio consta de una doble estrategia metodológica:
- Por una parte, elabora un análisis conceptual de los fenómenos emergentes en el mundo digital en relación al ciberacoso como violencia de género entre los jóvenes.
- Por otra parte, realiza un análisis cualitativo a través de la realización de grupos de discusión con jóvenes de ambos sexos, y entrevistas en profundidad a mujeres jóvenes víctimas de ciberacoso como forma de violencia de género en sus relaciones de pareja.
El ciberacoso es una forma de invasión en el mundo de la víctima de forma repetida, disruptiva y sin consentimiento usando las posibilidades que ofrece Internet. El ciberacoso como vía de ejercer violencia de género es una forma de limitación de la libertad que genera dominación y relaciones desiguales entre hombres y mujeres que tienen o han tenido una relación afectiva. El ciberacoso para ejercer la violencia sobre la pareja o expareja supone una dominación sobre la víctima mediante estrategias humillantes que afectan a la privacidad e intimidad, además del daño que supone a su imagen pública.
2 Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. El ciberacoso como forma de ejercer la violencia de género en la juventud: un riesgo en la sociedad de la información y del conocimiento. Madrid 2014.
3 Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. La evolución de la adolescencia española sobre la igualdad y la prevención de la violencia de género. Madrid 2014.
7 Puesto que el ciberacoso como violencia de género se produce generalmente sin que haya coincidencia física, la reiteración se convierte en la estrategia de invasión de la intimidad más utilizada por los acosadores. Por ejemplo, la insistencia en el envío de mensajes o las peticiones recurrentes para conseguir determinada conducta se convierten en la fórmula para acosar a la víctima.
Como se va a ver en los datos, es frecuente que la juventud presente una percepción muy baja de los efectos perniciosos del ciberacoso: son molestias irrelevantes o inocuas. Internet y las redes sociales constituyen un ámbito en el que la población más joven se encuentra muy cómoda y en la que desarrolla sus capacidades y relaciones sin las limitaciones impuestas en otros ámbitos. Por ello, determinados patrones de uso de Internet que pueden ser interpretados como prácticas de riesgo, tales como intercambiar información o imágenes privadas, no se perciben como un peligro.
2.2 La evolución de la adolescencia española sobre la igualdad y la prevención de la violencia de género
El estudio “La evolución de la adolescencia española sobre la igualdad y la prevención de la violencia de género” es una investigación realizada conjuntamente por la Delegación del Gobierno para la Violencia de género y un equipo investigador de la Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con las Consejerías de Educación de las Comunidades y Ciudades Autónomas.
Este estudio se hizo por primera vez en el año 2010, y se ha repetido en el 2013 para analizar la evolución. Además se ha introducido un módulo sobre nuevas tecnologías debido al uso generalizado y creciente de las mismas entre los jóvenes, y al riesgo que suponen.
Los principales objetivos de este estudio han sido:
1) Obtener un diagnóstico de ámbito estatal lo más completo posible sobre la situación actual de la adolescencia respecto a la igualdad y la prevención de la violencia de género.
2) Detectar posibles cambios y nuevas necesidades, respecto al diagnóstico que se hizo en el año 2010.
3) Ampliar el diagnóstico de forma que permita conocer cómo es la relación que la adolescencia actual establece con las nuevas tecnologías y qué situaciones de violencia de género sufre o ejerce a través de ellas.
El estudio parte del reconocimiento de que dicho diagnóstico puede ser una herramienta eficaz para erradicar la violencia de género desde la adolescencia, la edad en la que se establecen las primeras relaciones de pareja, una fase crítica para sustituir el modelo de dominio y sumisión que conduce a la violencia de género por el de la igualdad y el respeto mutuo.
Respondieron a los cuestionarios 10.181 personas, pertenecientes a 223 centros educativos: 8.125 estudiantes, 1.880 profesores y 176 equipos directivos. Los cuestionarios fueron respondidos on-line entre abril y junio de 2013.
8 La evaluación se realizó sobre la adolescencia escolarizada en centros de secundaria, tercero y cuarto de la ESO, Formación Profesional (Ciclos Formativos), Programas de Cualificación Profesional Inicial y Bachillerato.
El muestreo se llevó a cabo, siguiendo un procedimiento de conglomerados estratificado por Comunidades y tipo de estudios, proporcional al tamaño de las Comunidades, los tipos de estudios y el tipo de centros (tamaño y titularidad: pública, privada y concertada).
La media de edad del alumnado participante fue de 16,8 años.
El estudio consta de 4 partes fundamentales:
- En primer lugar se analizan los cuestionarios de las chicas y chicos adolescentes.
Este capítulo es el de mayor extensión del estudio y es fundamental para el análisis de los patrones de comportamiento de los jóvenes.
- En un segundo capítulo se analiza la perspectiva del profesorado en lo relativo a la igualdad y prevención de la violencia de género. Tras describir las características del profesorado participante se analizan las relaciones del profesorado con el alumnado, así como su percepción de la calidad de las relaciones entre alumnas y alumnos, y las diferencias y semejanzas entre los estudiantes de ambos sexos que el profesorado observa.
Por otra parte, se les pregunta por el tratamiento que hacen en las aulas de la igualdad y la violencia de género, los obstáculos que perciben para trabajar con eficacia estos temas, y las condiciones que creen que serían necesarias para incrementar la eficacia de la escuela en la erradicación de la violencia de género.
- En el estudio también se analiza la perspectiva de los equipos directivos.
- Finalmente se realiza un análisis de conglomerados para obtener grupos de chicas y chicos diferenciados en cuanto a la experiencia directa de la violencia de género que afirman haber tenido o ejercido, y la justificación o rechazo del sexismo y la violencia.
2.3 Conclusiones principales
Las conclusiones más relevantes de ambos estudios son:
1. Se manifiesta la importancia que las nuevas tecnologías tienen en las relaciones que establecen las personas adolescentes.
2. Se observa una disminución con respecto al año 2010 tanto en ellos como en ellas del tiempo que pasan ante el televisor y jugando a los videojuegos. En cambio se observa un aumento en el tiempo que le dedican a internet para comunicarse. Un 95 % utiliza internet a diario para comunicarse y casi uno de cada cuatro adolescentes (22,7%) pasa más de tres horas diarias en esta actividad.
9 Podría decirse que “han cambiado” los videojuegos y la televisión por la comunicación por internet (internet como vía de comunicación más que como vía de información).
3. Como factores de adicción a las nuevas tecnologías:
Los chicos muestran una tendencia algo mayor que las chicas a usar las nuevas tecnologías para compensar dificultades de relación, es decir, afirman que se han relacionado mejor con la gente a través de internet que “cara a cara” porque así han podido mostrase como les gustaría ser.
En cambio las chicas afirman en mayor medida que no les hubiera sido posible vivir sin el móvil, que usan internet cuando se sienten solas, o que se ponen nerviosas cuando no se pueden conectar o no reciben ningún mensaje.
Estas situaciones, más directamente relacionadas con la adicción a las nuevas tecnologías de la comunicación, se dan más en ellas.
4. En cuanto a la percepción del riesgo, en general es escasa con algunas conductas a través de internet y el móvil, pues:
Más de uno de cada cuatro chicos o chicas adolescentes (28,1%) no consideran conducta de riesgo responder a un mensaje en el que le insultan.
Uno de cada dos chicos (49,4%) y una de cada cuatro chicas (26,2%) no consideran muy o bastante peligroso quedar con un chico o una chica que han conocido por internet.
Una de cada cuatro chicas (25%) y uno de cada tres chicos (35,9%) no consideran muy o bastante peligroso responder a un mensaje en el que alguien que no conoce le ofrece cosas.
El 4,9% de las chicas y el 16,1% de los chicos no consideran muy o bastante peligroso colgar una foto suya de carácter sexual.
5. Los chicos reconocen realizar conductas de riesgo de ciberacoso con mayor frecuencia que las chicas. Pero las mujeres jóvenes son más vulnerables al daño del ciberacoso por la desigualdad en la consideración y valoración social a la que se someten los comportamientos y las imágenes de las mujeres en la relación de pareja, por lo que su vivencia es muy traumática. Los estereotipos tradicionales que siguen existiendo en las relaciones sociales entre hombres y mujeres, con valores sexistas, se proyectan en la violencia de género ejercida en el mundo de internet y las redes sociales.
El 63% de los chicos y el 60% de las chicas han aceptado, al menos en una ocasión, como amigo o amiga en la red a una persona desconocida.
El 54% de los chicos y 53% de las chicas han respondido en alguna ocasión a un mensaje en el que le insultan u ofenden.
10 Además, el 23% de los chicos y el 17% de las chicas afirma haber difundido mensajes en los que se insulta u ofende a otras personas al menos en una ocasión, reconociendo por tanto haber contribuido al acoso a través de las nuevas tecnologías.
6. Para prevenir el ciberacoso se recomienda:
Evitar proporcionar al posible acosador, sea de forma directa o a través del robo, imágenes u otro tipo de información íntima que pueda utilizar en el acoso.
Cuidar la lista de contactos impidiendo incluir en ella a personas que no sean de toda confianza.
No responder a las provocaciones, puesto que esto actúa como refuerzo y da ventaja a quien acosa.
7. El Grooming se define como aquellas acciones deliberadas por parte de un adulto para establecer lazos de amistad con un menor en Internet con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual.
8. El Sexting es el envío de material privado por parte de personas a través del teléfono móvil o de Internet en el que se muestran fotografías o videos de conocidos, amigos o parejas de carácter erótico y de índole privada, así como las extorsiones u otro tipo de coacción derivada de dichos contenidos.
9. En relación a las conductas de riesgo de sufrir grooming o sexting :
El 24,6% de las chicas y el 29,2% de los chicos han colgado una foto suya que su padre o su madre no autorizarían.
El 20,6% de las chicas y el 25,6% de los chicos, han quedado con un chico o una chica que se ha conocido a través de internet.
El 8,6% de las chicas y el 15,6% de los chicos han respondido a alguien desconocido que le ofrece cosas.
El 2% de las chicas y el 4,5% de los chicos, han colgado una foto suya de carácter sexual.
El 1,3% de las chicas y el 2,5% de los chicos han colgado una foto de su pareja de carácter sexual.
10. Como aspecto positivo, hay que destacar que la juventud también realiza conductas de protección. Así, el 75% de las chicas y 55% de los chicos han hablado en alguna ocasión con su padre o madre sobre lo que hacen a través de internet
11. Una característica de las relaciones de pareja jóvenes que se relacionan con las redes sociales es la dificultad que suponen las nuevas tecnologías para cerrar
11 definitivamente o disminuir la intensidad de una relación de pareja, y que pueden suponer una presión psicológica y un control social excesivos.
Es importante destacar la facilidad que internet tiene para alcanzar a la mujer víctima de violencia de género sin necesidad de tener contacto físico con ella.
Además, las posibilidades ilimitadas de distribución de la información que poseen Internet y las redes sociales se transforman en una gran amenaza para las víctimas.
12. Tras la ruptura de la pareja, los ciberacosadores utilizan Internet para alcanzar a la víctima, siendo la estrategia comunicativa utilizada el chantaje emocional, para intentar conseguir volver a mantener una relación directa con la víctima, aunque también se utilizan los insultos y las amenazas.
13. El ciberacoso es vivido con miedo en la medida en que las prácticas se asemejan al acoso físico.
14. Como elemento adicional, las posibilidades ilimitadas de distribución de la información que poseen Internet y las redes sociales se transforman en una gran amenaza para las víctimas. Se percibe la falta de control sobre el material publicado on-line por parte del acosador.
15. El ciberacoso puede adoptar, entre otras, las siguientes formas:
₋ Distribuir en Internet una imagen o datos comprometidos de contenido sexual (reales o falsos).
₋ Dar de alta a la víctima en un sitio Web donde puede estigmatizarse o ridiculizar a una persona.
₋ Crear un perfil falso en nombre de la víctima para, por ejemplo, realizar demandas u ofertas sexuales.
₋ Usurpar la identidad de la víctima para, por ejemplo, hacer comentarios ofensivos sobre terceros.
₋ Divulgar por Internet grabaciones con móviles en las que se intimida, agrede, persigue, etc. a una persona.
₋ Dar de alta el email de la víctima para convertirla en blanco de spam, contactos con desconocidos, etc.
₋ Acceder digitalmente al ordenador de la víctima para controlar sus comunicaciones con terceros.
₋ Hacer correr en las redes sociales rumores sobre un comportamiento reprochable atribuido a la víctima.
₋ Perseguir e incomodar a la víctima en los espacios de Internet que frecuenta de manera habitual.
₋ Presentarse con un perfil falso ante la víctima con el fin de concertar un encuentro digital para llevar a cabo algún tipo de chantaje online.
3. ESTUDIO “PERCEPCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA ADOLESCENCIA Y LA JUVENTUD”
12 Los objetivos principales del estudio “Percepción de la violencia de género en la adolescencia y la juventud4” son:
1. Analizar la percepción de la igualdad de género existente entre las y los adolescentes y jóvenes en España en la actualidad, el rechazo o tolerancia a la violencia de género en sus distintas manifestaciones, y la pervivencia de distintos estereotipos sobre víctimas y agresores.
2. Estudiar el alcance de la violencia de género en el entorno de las personas jóvenes entrevistadas, así como el conocimiento de los distintos recursos que existen para combatir la violencia de género.
3. Analizar el conocimiento de la adolescencia y la juventud del lugar a donde acudir en caso de querer interponer una denuncia por malos tratos, así como las razones que se atribuyen a las víctimas para no denunciar a su maltratador.
En este estudio se analizan los resultados de una encuesta sobre la percepción social de la violencia de género en la adolescencia y la juventud realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas y la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género a una muestra de 2.457 personas de ambos sexos representativa de la población residente en España de 15 a 29 años.
En el estudio también se comparan las percepciones de jóvenes y adolescentes con las de la población general, empleando para este fin los datos de la encuesta
“Percepción social de la violencia de género”5 elaborada por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas.
Algunas de las principales conclusiones del estudio “Percepción de la violencia de género en la adolescencia y la juventud” son:
A. Con respecto a la percepción sobre la igualdad de género en España,
1. La percepción de que las desigualdades de género son grandes está extendida en la juventud de 15 a 29 años (44% de los hombres y 63% de las mujeres).
2. Los hombres jóvenes tienen una menor percepción de la desigualdad que las mujeres de esas edades en todos los ámbitos analizados (salarios, posibilidades de ascenso en el trabajo, oportunidades para encontrar un trabajo, estabilidad en el puesto de trabajo, acceso a la educación, acceso a puestos de responsabilidad en las empresas, posibilidades de compaginar la vida laboral y familiar y acceso a puestos de responsabilidad política).
3. Las personas jóvenes tienen una menor percepción de las desigualdades de género que el resto de la población:
4 Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Percepción de la violencia de género en la adolescencia y la juventud. Madrid 2015.
5 Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Percepción social de la violencia de género. Madrid 2014.
13 El 44% de los hombres y el 63% de las mujeres de 15-29 años consideran que las desigualdades entre hombres y mujeres son grandes o muy grandes, frente al 50% de los hombres y el 71% de las mujeres de todas las edades.
Creen en mayor proporción (42% hombres y 21% mujeres de 15 a 29 años) que la media de la población (35% hombres y 12% mujeres de todas las edades) que las mujeres están igual que los hombres en todos los aspectos considerados (salarios, compaginación vida laboral y familiar, etc.).
Consideran en menor medida que el resto de la población que las mujeres están peor que los hombres en todos los aspectos: 6% de hombres y 19% de mujeres de 15 a 29 años, frente a 11% de hombres y 34% de mujeres del total de la población.
B. En lo relativo a la tolerancia a la violencia de género,
1. El 96% de las mujeres y el 92% hombres jóvenes considera inaceptable la violencia de género.
2. Sin embargo, no todas las formas de violencia de género concitan el mismo rechazo ni todos los comportamientos que constituyen maltrato son identificados como tales:
La violencia física y sexual es rechazada por el 97% de la juventud, y la violencia verbal por el 93%.
El 67% considera inaceptable la violencia de control. Es decir, uno de cada tres jóvenes (33%) considera inevitable o aceptable en algunas circunstancias
‘controlar los horarios de la pareja’, ‘impedir a la pareja que vea a su familia o amistades’, ‘no permitir que la pareja trabaje o estudie’ o ‘decirle las cosas que puede o no puede hacer’.
3. Las personas jóvenes de 15 a 29 años son algo más tolerantes que el conjunto de la población con las conductas relativas a la violencia de control:
Aunque al cuestionar de forma global sobre la violencia de género las mujeres más jóvenes la rechazan en mayor porcentaje que el resto de grupos de edad (96% de las mujeres de 15 a 29 años, frente al 92% del total de mujeres), al tratar ítems concretos estas jóvenes resultan ser el grupo de mujeres menos críticas con algunas conductas de malos tratos vinculadas al control de la vida de la pareja (68% consideran totalmente inaceptable la violencia de control frente al 71% del total de la población femenina).
Cuando a los hombres de entre 15 y 29 años se les cuestiona de forma global por la violencia de género, la rechazan en menor medida (92% la consideran totalmente inaceptable) que los hombres de entre 30 y 59 años (94%) pero en mayor medida que los mayores de 60 (87%). Al tratar ítems concretos de maltrato, los hombres más jóvenes pasan a ser el grupo menos crítico con la violencia de control: 66% la consideran totalmente inaceptable frente al 70% del total de hombres.
14 4. En definitiva, y aunque las diferencias son pequeñas, las personas jóvenes de 15 a 29 años son algo más tolerantes que el conjunto de la población con las conductas relativas a la violencia de control.
5. Las mujeres, en todos los tramos de edad, suelen ser menos transigentes con cualquier tipo de maltrato.
6. Las personas jóvenes de 15 a 29 años consideran en mayor medida (71%
hombres, 67% mujeres) que la media de la población (68% hombres, 65%
mujeres) que no es que los malos tratos hayan aumentado sino que ahora salen a la luz más casos.
C. En el estudio también se analizan las percepciones sobre los estereotipos de la violencia de género. Así,
1. El 88% de las personas de 15 a 29 años consideran que las víctimas aguantan por los hijos e hijas, el 55% por ser dependientes económicamente y un 37% porque la mujer consiente el maltrato. Un 40% tienden a exculpar al agresor al considerar que estos “suelen tener alguna enfermedad mental”.
2. Los hombres jóvenes están más de acuerdo que las mujeres con todos los estereotipos salvo con el relativo a la dependencia económica (57% de las mujeres jóvenes están muy o bastante de acuerdo con la afirmación frente a un 52% de los hombres).
3. Las personas jóvenes de 15 a 29 años suscriben en menor medida que la media de la población los siguientes estereotipos:
“Las mujeres que sufren malos tratos los consienten porque son dependientes económicamente”: 52% de los hombres y 57% de las mujeres de 15 a 29 años están bastante o muy de acuerdo, frente al 65% y 68%
respectivamente de toda la población.
“Hay más agresores entre los extranjeros que entre los españoles”: 41% de los hombres y 36% de las mujeres de 15 a 29 años están bastante o muy de acuerdo frente al 45% y 39% respectivamente para el total de la población.
“Las mujeres que sufren o han sufrido maltrato suelen tener un nivel formativo bajo”: 30% de los hombres y 29% de las mujeres de 15 a 29 años están bastante o muy de acuerdo, frente al 35% y 31% respectivamente para el total de la población.
4. En cambio, la juventud de 15 a 29 años está algo más de acuerdo que el conjunto de la población con los estereotipos:
“Si las mujeres sufren maltrato es porque lo consienten”: 39% de los hombres y 35% de las mujeres de 15 a 29 años están muy o bastante de acuerdo, frente al 36% de hombres y 33% de mujeres de toda la población.
15
“Los agresores suelen tener alguna enfermedad mental”: 42% de los hombres y 38% de las mujeres de 15 a 29 años están muy o bastante de acuerdo frente a una media de toda la población del 39% en el caso de los hombres y del 36% en el caso de las mujeres.
De todas formas, más de uno de cada dos jóvenes rechazan estos dos estereotipos (52% de los hombres y 57% de las mujeres de 15 a 29 años).
D. La encuesta también preguntaba por el conocimiento y valoración social de la Ley Integral de Violencia de Género, del teléfono 016 y de las campañas de sensibilización.
Estos tres instrumentos son fundamentales para avanzar en la erradicación de la violencia de género, y del análisis de su conocimiento y valoración se pueden obtener conclusiones importantes para el diseño de actuaciones futuras. Así,
1. El 55% de las personas jóvenes de 15 a 29 años declaran conocer o haber oído hablar de la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
2. Las mujeres (57%) conocen la Ley Integral en mayor proporción que los hombres (53%).
3. El conocimiento de la Ley Integral aumenta con la edad: 46% entre las personas de 15 a 17 años, 61% de quienes tienen entre 25 y 29.
4. El 88% de la población joven considera satisfactoria la existencia de una normativa específica en materia de violencia de género, porcentaje algo superior al del conjunto de la población (86%).
5. El 46% de los adolescentes y jóvenes tiene algún conocimiento del teléfono general de atención a las víctimas de violencia de género 016, tanto memorización del mismo como conocimiento de su existencia aunque no recuerden el número.
6. Las mujeres jóvenes (50%) conocen el teléfono 016 con mayor frecuencia que los hombres de estas edades (41%).
7. Con la edad aumenta el porcentaje de quienes tienen conocimiento del 016, pasando de un 40% de los adolescentes de 15 a 17 años, a un 49% de las personas jóvenes de 25 a 29.
8. El conocimiento del 016 asciende progresivamente con el nivel de estudios pasando del 31% de la juventud con estudios primarios o inferiores al 55% de la juventud con estudios superiores.
9. Las personas jóvenes que conocen el teléfono 016 rechazan los distintos tipos de maltrato en mayor medida que quienes no conocen este teléfono. La diferencia más notable se encuentra en la violencia de control: el 71% de quienes conocen
16 el teléfono 016 consideran totalmente inaceptable este tipo de violencia frente al 64% de quienes no conocen el 016.
10. Cuando se compara el conocimiento del teléfono 016 de los jóvenes de 15 a 29 años con el resto de la población se observa que las personas jóvenes (41%
hombres, 50% mujeres) conocen este teléfono algo más que la media de la población (39% hombres, 47% mujeres).
11. Un 78% de la población adolescente y joven piensa que las campañas de sensibilización contra la violencia de género ayudan a concienciar a la sociedad sobre este problema, y el mismo porcentaje cree que sirven para ayudar a las víctimas a tomar conciencia de su situación.
12. El 83% de las personas jóvenes que residen en municipios de menos de 10.000 habitantes considera que las campañas de sensibilización ayudan a las víctimas a tomar conciencia de su situación, frente al 77% de quienes viven en núcleos de población urbanos.
13. La mitad (47%) de la adolescencia y la juventud recuerda alguna campaña de sensibilización.
14. Las personas jóvenes que recuerdan alguna campaña de sensibilización piensan que estas campañas ayudan a concienciar a la sociedad sobre la violencia de género en mayor medida (80%) que quienes no recuerdan ninguna campaña de sensibilización (76%).
15. Las personas jóvenes que recuerdan alguna campaña de sensibilización piensan que las campañas de sensibilización ayudan a las víctimas de violencia de género a tomar conciencia de su situación en mayor medida (79%) que quienes no recuerdan ninguna campaña de sensibilización (76%).
16. Cuanto más edad tienen los jóvenes, mayor es la frecuencia de quienes se acuerdan de haber visto alguna campaña (34% de quienes tienen entre 15 y 17 años, 52% entre los/as jóvenes de 25 a 29).
17. Entre quienes recuerdan alguna campaña contra la violencia de género, el porcentaje de rechazo a la violencia de control y a la violencia física-sexual es mayor que entre quienes no recuerdan ninguna:
El 71% de quienes recuerdan alguna campaña consideran totalmente inaceptable la violencia de control frente al 64% de quienes no recuerdan ninguna.
El 98% de quienes recuerdan alguna campaña consideran la violencia física- sexual totalmente inaceptable frente al 96% de quienes no recuerdan ninguna campaña.
17 18. Un 81% de la adolescencia y la juventud conoce la Ley Integral contra la Violencia de Género, el teléfono 016, o recuerda alguna campaña contra la violencia de género.
19. Las mujeres jóvenes (84%) conocen al menos una de las tres medidas contra la violencia de género estudiadas (Ley Integral, 016, campañas de sensibilización) en mayor proporción que los hombres de estas edades (79%).
20. A medida que aumenta el nivel académico se incrementa el porcentaje de quienes conocen alguna de las tres medidas contra la violencia de género analizadas: 64% de quienes tienen estudios primarios o menos, 94% de quienes tienen estudios universitarios.
21. Las personas jóvenes que conocen la Ley Integral, el teléfono 016 o recuerdan alguna campaña de sensibilización consideran totalmente inaceptable la violencia de control (69%) en mayor medida que quienes no conocen ninguna de estas medidas (59%).
22. Cuando se compara el conocimiento de alguna de las tres medidas contra la violencia de género estudiadas (Ley Integral, 016, campañas de sensibilización) de los jóvenes de 15 a 29 años con el resto de la población se observa que el conocimiento entre las mujeres de 15 a 29 años (84%) es mayor que el de total de mujeres (80%). En el caso de los hombres no hay diferencias en el grado de conocimiento entre los más jóvenes y el conjunto de la población masculina.
E. Finalmente, la encuesta analizaba diversos aspectos relacionados con el conocimiento y opiniones sobre las denuncias por violencia de género:
1. El 88% de la población adolescente y joven sabría dónde acudir para interponer una denuncia por maltrato.
2. El miedo al agresor (80%), los hijos e hijas (40%), el sentimiento de vergüenza y el querer ocultar la agresión al entorno cercano (25%), y la dependencia económica del agresor (15%), son las principales razones por las que, según la adolescencia y la juventud, hay mujeres víctimas de violencia de género que no denuncian su situación.
En el apartado siguiente se dan algunos de los datos más relevantes de la última Macroencuesta de Violencia contra la Mujer, correspondientes al año 2015. Además de analizar la prevalencia de la violencia de género entre las mujeres jóvenes, se estudian aspectos como los motivos por los que estas mujeres no denuncian la situación que viven que pueden ser comparados con los percibidos por la sociedad en general y la juventud en particular que han sido analizados en detalle en las encuestas de percepción social de la violencia de género.
4. MACROENCUESTA DE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER 2015
18 La Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 20156 es la operación estadística más relevante que se produce en España sobre violencia contra la mujer. Se viene realizando cada cuatro años desde el año 1999, siendo la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género la encargada de su elaboración desde el año 2011.
Su objetivo principal es conocer el porcentaje de mujeres residentes en España que han sufrido o que sufren actualmente algún tipo de violencia por el hecho de ser mujeres.
En la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015 se han introducido numerosas mejoras con respecto a las anteriores macroencuestas. Estas mejoras se han basado en las recomendaciones de organismos internacionales y buscan medir mejor la realidad de la violencia contra la mujer en España. Así, la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015 permite realizar una radiografía de la violencia de género mucho más precisa que la existente hasta ahora.
La Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015 se ha realizado en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas a una muestra de 10.171 mujeres de 16 y más años, representativas de la población femenina residente en España. Se ha ampliado la muestra en más de 2.000 mujeres con respecto a la macroencuesta 2011 y se ha entrevistado presencialmente a mujeres de 16 y más años en lugar de sólo a mayores de 18 años como se hacía en las anteriores macroencuestas, que se vienen realizando cada cuatro años desde 1999.
Siguiendo las recomendaciones internacionales no se pregunta a las mujeres directamente si se sienten maltratadas sino que se les pregunta por actos concretos y muy bien definidos de cinco tipos de violencia: física, sexual, psicológica de control, psicológica emocional, y económica.
Además de mejorar el cuestionario para medir mejor la violencia que sufren las mujeres en el ámbito de la pareja o expareja, se ha introducido un módulo de preguntas que permite disponer por primera vez en España de datos sobre la prevalencia de la violencia física y sexual sufrida por las mujeres fuera del ámbito de la pareja.
Dado que el eje central de esta ponencia es la violencia de género en la juventud, se dan las principales conclusiones de la macroencuesta relativas a las mujeres jóvenes.
A continuación se procede a dar algunos datos sobre la violencia de género sufrida por chicas de entre 16 y 24 años de sus parejas o exparejas.
Debido a que hay un porcentaje relativamente importante de mujeres de 16 a 24 años que nunca han tenido pareja (15,6%), los porcentajes sobre la prevalencia de la violencia se van a dar sobre el total de mujeres que alguna vez han tenido pareja y no sobre el total de mujeres de esas edades.
6 Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015.
Avance de resultados.
http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/publicaciones/estudiosinvestigaciones/Estudios_Investig aciones/Avance_Macroencuesta_2015.htm
19 El 10,2% de las chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en la vida, han sufrido en algún momento violencia física7 de alguna pareja. Para el total de mujeres residentes en España de 16 y más años que han tenido pareja este porcentaje asciende al 10,7%.
El 5,7% de las chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en la vida, han sufrido violencia sexual8 de alguna pareja. Para el total de mujeres residentes en España de 16 y más años este porcentaje asciende al 8,4%.
El 11,7% de las chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en la vida, han sufrido violencia física y/o violencia sexual de alguna pareja. Para el total de mujeres residentes en España de 16 y más años este porcentaje asciende al 13%.
Por lo tanto podría parecer que la incidencia de la violencia física y/o sexual por parte de la pareja en las chicas jóvenes de 16 a 24 años es algo menor que en el conjunto de la población femenina de 16 y más años. Pero este análisis no es del todo riguroso.
Las chicas de 16 a 24 años, por su edad, llevan menos años de relaciones de pareja por lo que tiene sentido que la incidencia de la violencia sufrida a lo largo de la vida sea menor.
Por ello es aconsejable ver también la incidencia de esta violencia en los últimos 12 meses. Y en este caso la prevalencia de la violencia física o sexual entre las jóvenes de 16 a 24 años es bastante superior a la media de la población femenina de 16 y más años que ha tenido pareja en alguna ocasión. Así,
El 4,6% de las chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en la vida, han sufrido violencia física de alguna pareja o expareja en los últimos 12 meses. Para el total de mujeres residentes en España de 16 y más años este porcentaje asciende al 1,9%.
El 2,7% de las chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en la vida, han sufrido violencia sexual de alguna pareja o expareja en los 12 meses previos a la
7 El cuestionario de la macroencuesta 2015 preguntaba por los siguientes ítems relacionados con la violencia física en el ámbito de la pareja o expareja:
1- Le ha abofeteado o tirado algo que pudiese hacerle daño, 2- Le ha empujado, agarrado o tirado del pelo,
3- Le ha golpeado con su puño o con alguna otra cosa que pudiera hacerle daño, 4- Le ha dado patadas, arrastrado o pegado,
5- Le ha intentado asfixiar o quemar a propósito,
6- Le ha amenazado con usar o ha usado una pistola, cuchillo o alguna otra arma contra Ud.
8 El cuestionario de la macroencuesta 2015 preguntaba por los siguientes ítems relacionados con la violencia sexual en el ámbito de la pareja o expareja:
1- Le ha obligado a mantener relaciones sexuales cuando Ud. no quería,
2- Ha mantenido relaciones sexuales sin desearlo porque tenía miedo de lo que le podría hacer si se negaba,
3- Le ha obligado a realizar alguna otra práctica de tipo sexual que Ud. no deseaba o que le resultaba degradante o humillante,
4- Ha intentado obligarle a tener relaciones sexuales contra su voluntad, sujetándole o haciéndole daño de alguna manera sin conseguirlo.
20 entrevista. Para el total de mujeres residentes en España de 16 y más años este porcentaje asciende al 1,5%.
El 5,7% de las chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en la vida, han sufrido violencia física y/o violencia sexual de alguna pareja o expareja en los últimos 12 meses. Para el total de mujeres residentes en España de 16 y más años este porcentaje asciende al 2,8%.
El 38,3% de las mujeres de 16 a 24 años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión, han sufrido violencia psicológica de control9 de alguna pareja o expareja a lo largo de sus vidas, frente al 26,4% del total de mujeres de 16 y más años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión.
Si se analiza la incidencia de esta violencia en los últimos 12 meses, el 21,1% de las chicas de 16 a 24 años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión, han sufrido violencia psicológica de control de alguna pareja o expareja durante el último año, frente al 9,6% del total de mujeres de 16 y más años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión.
El 25,0% de las chicas de 16 a 24 años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión, han sufrido violencia psicológica emocional10 de alguna pareja o expareja a lo largo de sus vidas, frente al 22,8% del total de mujeres de 16 y más años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión.
Si se analiza la incidencia de esta violencia en los últimos 12 meses, el 11,8% de las chicas de 16 a 24 años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión, han sufrido violencia psicológica emocional de alguna pareja o expareja durante el último año, frente al 8,2% del total de mujeres de 16 y más años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión.
La Macroencuesta 2015 también preguntaba en relación al miedo que las mujeres pueden haber sentido de alguna de sus parejas o exparejas11. En este sentido no existen
9 El cuestionario de la Macroencuesta 2015 preguntaba por los siguientes ítems relacionados con la violencia psicológica de control en el ámbito de la pareja o expareja:
1- Trataba de impedirle que viese a sus amigos o amigas,
2- Trataba de evitar que Ud. se relacionase con su familia directa o parientes, 3- Insistía en saber dónde estaba Ud. en cada momento,
4- Le ignoraba y trataba con indiferencia,
5- Se enfadaba si hablaba con otro hombre o mujer, 6- Sospechaba injustificadamente que Ud. le era infiel,
7- Esperaba que Ud. le pidiese permiso antes de ir por su cuenta a determinados sitios como por ejemplo un hospital o centro de salud, un centro cultural o deportivo, etc.
10 El cuestionario de la Macroencuesta 2015 preguntaba por los siguientes ítems relacionados con la violencia psicológica emocional en el ámbito de la pareja o expareja:
1- Le ha insultado o hecho sentirse mal con Ud. misma, 2- Le ha menospreciado o humillado delante de otras personas,
3- Le ha asustado o intimidado a propósito (por ejemplo gritándole y rompiendo cosas, mirándole de determinada forma),
4- Le ha amenazado verbalmente con hacerle daño a Ud.,
5- Le ha amenazado verbalmente con hacer daño a alguien que es importante para Ud.
11 La pregunta era: ¿Con qué frecuencia ha tenido o tiene Ud. miedo de su pareja o expareja?
21 diferencias entre mujeres jóvenes y adultas: el 13,2% de las mujeres de 16 a 24 años que han tenido pareja, han sufrido alguna vez miedo de una pareja o expareja, frente al 13,4% del total de mujeres residentes en España de 16 y más años que alguna vez han tenido pareja.
Un aspecto de relevancia a la hora de analizar la violencia de género, es la existencia de lesiones. Según la Macroencuesta 2015, del total de mujeres que en algún momento han sufrido violencia física, violencia sexual o miedo de su pareja o expareja, el 42% ha sufrido lesiones como consecuencia de la violencia. Es decir, más de 4 de cada 10 mujeres víctimas de violencia de género han tenido algún tipo de lesión moderada (21,9%) o severa (20,1%).
Para salir de la violencia es fundamental la ruptura del silencio, hablar de la situación con personas de confianza, acudir a servicios de ayuda y denunciar. Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015, las mujeres jóvenes de 16 a 24 años son, junto con las mayores de 65 años, las que menos denuncian su situación y menos asisten a servicios de ayuda. Así,
El 17,3% de las mujeres de 16 a 24 años que han sufrido violencia de género12 han acudido a la policía o al juzgado a denunciar su situación frente a una media del 28,6%.
El 34,5% de las mujeres de 16 a 24 años que han sufrido violencia física, sexual o miedo han acudido a algún servicio de ayuda (médico, social, jurídico, 016,…) frente a una media del 45%.
En total, el 41,7% de las mujeres de 16 a 24 años que han sufrido violencia de género han acudido a la policía, al juzgado o algún servicio de ayuda frente a una media del 52%.
En cambio, las mujeres de 16 a 24 años que han sufrido violencia de género cuentan su situación a personas cercanas del entorno en mayor medida, el 79,1% se lo ha contado a alguien cercano, que la media, el 75,6%.
También finalizan estas relaciones conscientemente, afirmando que las finalizaron debido a la violencia de sus parejas, en mayor medida que la media de mujeres de 16 y más años: El 77,7% de las chicas de 16 a 24 años afirman haber finalizado conscientemente la relación debido a la violencia de género frente al 67,4% del total de mujeres de 16 y más años residentes en España.
Por lo tanto, las mujeres jóvenes acuden en menor medida a los servicios de ayuda existentes o a la policía, pero confían en personas de su entorno y finalizan sus relaciones violentas en mayor medida que el resto de mujeres.
Finalmente, para poder enfocar adecuadamente las políticas públicas y las campañas de sensibilización resulta fundamental conocer los motivos principales por los cuales las mujeres que han sufrido violencia de género no denuncian su situación o no acuden a servicios de ayuda.
12 Comprende la violencia física, la sexual y el miedo.
22 Las mujeres residentes en España de 16 y más años13 que han sufrido violencia de género en algún momento de sus vidas y que no han denunciado su situación, afirman que los principales motivos para no hacerlo son:
- No conceder suficiente importancia a la violencia de género sufrida (44,6%) - El miedo (26,56%)
- La vergüenza, el no querer que nadie lo supiera (21,08%).
Estos tres motivos son también los más citados entre aquellas mujeres víctimas de violencia de género que dicen no haber acudido a ningún servicio de ayuda cuando se les pregunta por los motivos por los que no han acudido a estos servicios:
- No conceder suficiente importancia a la violencia de género sufrida (50,03%), - Vergüenza, el no querer que nadie lo supiera (16,37%) y
- Miedo (14,56%).
La falta de recursos económicos sólo es citada en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015 por el 10,36% de las mujeres víctimas de violencia de género que no han denunciado y por el 3,22% de las mujeres víctimas de violencia de género que no han acudido a ningún servicio de ayuda. Este dato contrasta con el elevado porcentaje de personas que, según las encuestas de percepción social de la violencia de género, consideran que las víctimas no abandonan la relación de maltrato por ser dependientes económicamente14. Aunque cuando a los encuestados se les pregunta directamente por los motivos para no denunciar de las mujeres víctimas de violencia de género, el porcentaje que consideran la dependencia económica del agresor disminuye al 20% en el caso del conjunto de la población adulta y al 15% entre los jóvenes de 15 a 29 años, y como ya se ha dicho anteriormente, cobran mayor relevancia el miedo al agresor y el sentimiento de vergüenza, que surgen también como los motivos principales en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2015. Es decir, estos dos motivos, de tanta relevancia para las mujeres víctimas, son conocidos y reconocidos por el conjunto de la población.
5. CONCLUSIONES
Las nuevas tecnologías han creado nuevas formas de comunicarse y relacionarse. La juventud es el colectivo social que más uso hace de estas tecnologías, un 95% utiliza internet a diario para comunicarse, puede considerarse que son nativos digitales.
13 No existe un número suficiente de casos para poder realizar inferencia estadística entre las mujeres de 16 a 24 años que alguna vez han sufrido violencia de género pero que no han denunciado ni acudido a servicios de ayuda. De todas formas, sus respuestas siguen el mismo patrón que para el conjunto de mujeres de cualquier edad.
14 52% de los hombres y 57% de las mujeres de 15 a 29 años, y el 65% de hombres y 68% mujeres de 18 y más años están bastante o muy de acuerdo con esta afirmación.
23 Internet y las redes sociales presentan numerosas posibilidades pero no pueden obviarse los riesgos que también llevan asociados. En este escenario, las formas de violencia de género en las relaciones de pareja se han proyectado a las redes sociales, muy especialmente en los jóvenes, dado que son el grupo social que más emplea las nuevas tecnologías para relacionarse. A su vez, surgen nuevas formas de expresión de esta violencia dentro del llamado mundo digital. Estos riesgos son a menudo minimizados por la juventud lo que facilita que sufran situaciones de ciberacoso, grooming o sexting.
Aunque los chicos realizan conductas de riesgo de ciberacoso con mayor frecuencia que las chicas, las mujeres jóvenes son más vulnerables a éste debido a que los estereotipos tradicionales y los valores sexistas sobre hombres y mujeres producen que los comportamientos y las imágenes de las mujeres se valoren de forma distinta a las de los hombres. Las posibilidades ilimitadas de distribución de la información que proporciona internet, tienen consecuencias muy negativas para las víctimas y hacen que la vivencia de estas situaciones sea traumática.
Con respecto a la violencia de género, las nuevas tecnologías facilitan el control de la pareja y dificultan el cierre de una relación. También favorecen el que tras la ruptura de la pareja, el agresor intente conseguir volver a mantener una relación directa con la víctima para chantajearla emocionalmente, insultarla o amenazarla.
En relación a violencia de género en las parejas jóvenes, una de cada tres personas jóvenes de 15 a 29 años considera inevitable o aceptable en algunas circunstancias la violencia de control (‘controlar los horarios de la pareja’, ‘impedir a la pareja que vea a su familia o amistades’, ‘no permitir que la pareja trabaje o estudie’ o ‘decirle las cosas que puede o no puede hacer’) y más de una de cada cinco chicas de 16 a 24 años que han tenido pareja en alguna ocasión, han sufrido esta forma de violencia durante el último año, frente al 9,6% del total de mujeres de 16 y más años residentes en España que han tenido pareja en alguna ocasión.
La incidencia actual (últimos 12 meses) de la violencia de género no sólo de control sino también emocional, física y sexual es mayor entre las jóvenes de 16 a 24 años que entre el resto de mujeres.
Cabe destacar que estas mujeres jóvenes deciden finalizar sus relaciones violentas en mayor medida que la media de mujeres de 16 y más años, es decir, toman con mayor facilidad consciencia del maltrato y deciden acabar con la situación. También hablan de esta violencia con personas cercanas de su entorno en mayor medida que el resto de mujeres.