El amor de Dios,
fundamenta nuestra vida cristiana
Juan Cabrera Santes
N u e s t r a v i d a c r i s t i a n a d e b e
e s t a r b a s a d a e n e l c o n o c i m i e n t o y
p r á c t i c a d e l a m o r d e D i o s
1 ª J u a n 4 : 7 - 8
Amados, amémonos unos a otros;
porque el amor es de Dios.
Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no
ama, no ha conocido a Dios;
porque Dios es amor.
El amor, es el motor de vida que le da sentido auténtico a la existencia humana y el vínculo perfecto que nos
relaciona con Dios y con nuestros semejantes.
En el nuevo nacimiento y conocimiento que se tiene del amor de Dios, se sustenta la correcta relación entre nosotros los cristianos.
Inicia, entendiendo la naturaleza a la que pertenecemos, es el origen de nuestra identidad con Dios.
El mundo ha tenido sus grandes maestros, personalidades de intelecto gigantesco y gran espíritu de investigación, hombres cuyas declaraciones han estimulado el
pensamiento humano y han abierto a la vista los amplios campos del conocimiento humano.
Estos hombres han sido honrados como guías y
benefactores de su raza; pero carecieron de amor y de propósito divino.
Sin amor la vida carece de sentido y de
verdadero propósito
existencial
01
1ª Corintios 13:1-3
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o
címbalo que retiñe.
Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera
que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para
ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
Es decir, el amor es el recurso que
suple la mayor carencia que el ser
humano ha padecido en cada siglo.
Cristo enseñó 02
sobre este fundamento en
Mateo 22:37-39
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
En el cumplimiento fiel del primer
mandamiento de Dios; se origina la correcta
relación con Dios nuestro Padre y con nuestros semejantes.
El que no ama a su hermano, sencillamente no
puede amar a Dios, aunque se diga ser cristiano.
Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo
puede amar a Dios a quien no ha visto?
1ª Juan 4:20
No es un asunto de palabras, es un asunto de hechos.
Por eso, nuestra relación con Dios, se debe
proyectar, en la relación que tenemos con
nuestros semejantes.
El fundamento de nuestra fe;
debe estar basado en el amor de Dios.
03
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se
envanece;
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.
1ª Corintios 13:4-10
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la
ciencia acabará.
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
más cuando venga lo perfecto, entonces lo
que es en parte se acabará.
No se trata de lo que decimos o hacemos, sino de lo que somos, porque lo que somos refleja lo que hacemos basado en el conocimiento que tenemos de Dios nuestro Padre, siendo prácticos en todas las áreas de nuestra existencia.
El siguiente pasaje bíblico nos muestra un claro ejemplo de lo que Dios demanda de nosotros.
Lucas 10:30-37
Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los
cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo.
Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia;
y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo
llevó al mesón, y cuidó de él.
Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.
¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
Por eso el fundamento de nuestra vida
cristiana debe estar basado en la práctica del conocimiento del amor de Dios, tal como lo
hizo el buen samaritano.
Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios.
Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1ª Juan 4:7-8
04
El amor, fue la causa que motivó a Dios para enviar a su hijo al mundo por
nosotros.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
Juan 3:16
Jesucristo es la expresión perfecta del amor de Dios, de tal manera que debe ser ejemplo a seguir en la cotidianidad de nuestra existencia para continuar
con la causa y el propósito trazado por
Dios, es decir, que a través de nosotros
nadie se pierda, sino que todos tengan
vida eterna en Cristo Jesús.
El amor supera cualquier tipo de tentación
05
El amor a Dios, debe ser la causa que mueva y motive nuestro corazón para superar
cualquier tipo de tentación; así, como lo hizo Jesucristo.
Lucas 4:5-8
Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria
de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.
Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.
Respondiendo Jesús, le dijo:
Vete de mí, Satanás, porque escrito está:
Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.
El amor entre nosotros, es la evidencia de que tenemos la imagen y la
semejanza de Dios
06
Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos
amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado
en nosotros.
1ª Juan 4:12
El amor se perfecciona en nosotros en la medida que se práctica.
El amor nos hace amables y la amabilidad nos
hace agradables.
Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también
Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en
olor fragante.
Efesios 5:1-2
Cristo nos amó y nos ama sin prejuicios, por esa causa entregó su vida en rescate por cada uno de nosotros.
Nosotros, también debemos hacer lo mismo,
porque el que tiene mayor amor, es aquel que
pone su vida por sus amigos.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Juan 15:13
El amor es
mandamiento principal para nosotros los cristianos.
07
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he
amado, que también os améis unos a otros.
Juan 13:34
Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también
a su hermano.
1ª Juan 4:21
Hermanos, si no lo estamos haciendo así, quiere decir que estamos violentando este mandamiento
establecido por Dios y por lo tanto, no será posible relacionarnos con Dios, mucho menos, con nuestros semejantes.
No se trata de decir;
¡Que Dios te bendiga!,
se trata de ser bendición nosotros con hechos reales, tangibles y evidenciables.
Nadie ha visto jamás a Dios
Si tú y yo tenemos relación con Dios,
entonces es responsabilidad nuestra dar a conocer y expresar el amor de Dios en la cotidianidad de nuestra existencia.
Para eso Dios nos creó a su imagen y semejanza, para expresarse a través
de nosotros.
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le
ha dado a conocer.
Juan 1:18
08
El amor de Dios
encarnado a través
de Cristo
Si decimos que Cristo está en nosotros, entonces el amor de Dios permanece en nosotros, pero si
Cristo no está en nosotros, el amor de Dios no está en nosotros.
Y separados del amor de Dios nada somos y nada
podemos hacer.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Juan 15:5
Nuestra permanencia íntima en Cristo,
nos permite ser Cristianos íntegros, competentes y potencialmente productivos en todas las áreas de nuestra existencia, de lo contrario, estaríamos
expuestos a la mediocridad.
El amor al prójimo es la clave fundamental para el cumplimiento
de toda la ley
09
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo.
Gálatas 5:14
Jehová está conmigo entre los que me ayudan; Por tanto, yo veré mi deseo en los
que me aborrecen.
Salmo 118:7
En resumen, nuestra vida cristiana debe estar basada, no en lo que decimos, sino en lo que hacemos, fundamentados en el conocimiento del amor de Dios.
Recordando que si Dios es amor y somos hijos de Dios; entonces nuestra manera de hablar, de pensar, de sentir y de actuar deben ser
semejantes al de Dios porque fuimos hechos a su
imagen y semejanza.
Concluyamos de la siguiente manera, sin dejar de olvidar
que:
1. El amor es el recurso que le da sentido auténtico a
nuestra existencia y el vínculo que nos relaciona con Dios y con nuestros semejantes.
2. El amor a nuestros semejantes debe ser la expresión viva de la imagen de Dios en nosotros.
3. Si decimos que somos cristianos, pero no amamos a nuestros hermanos, entonces somos mentirosos y no amamos a Dios
4. El amor, debe sustentar y fundamentar nuestra vida Cristiana; no lo que decimos.
5. No se trata de lo que decimos o hacemos, se trata de lo somos, porque de lo que somos se deriva lo que hacemos.
6. Nuestra vida cristiana debe ser congruente entre lo que decimos y hacemos con hechos reales, tangibles y evidenciables.
7. El amor es mandamiento principal para nosotros los cristianos.
8. El amor de Dios encarnado a través de Cristo.
9. El amor al prójimo es la clave fundamental para el cumplimiento de toda la ley.