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ORPORACION UTONOMA EGIONAL JORGE DE LOS VALLES DEL SINU Y EL SAN JORGE

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(1)

CORPORACIÓN AUTONOMA REGIONAL DE LOS VALLES DEL SINU Y EL SAN JORGE

CARACTERIZACION, DIAGNOSTICO Y ZONIFICACION DE LOS MANGLARES DEL DEPARTAMENTO DE CORDOBA

WALTER O. GIL TORRES GIOVANNI A. ULLOA DELGADO

DE LOS V ALLES DEL S INU Y DEL S AN J ORGE

(2)

CARACTERIZACION, DIAGNOSTICO Y ZONIFICACION DE LOS MANGLARES DEL DEPARTAMENTO DE CORDOBA

DIRECTOR GENERAL CVS JAIME GARCIA EXBRAYAT

SUBDIRECTOR DE GESTION AMBIENTAL LIBARDO FRANCO

FUNCIONARIOS DE APOYO Hernando Rangel

Efraín Kerguelén

CONTRATISTA

Walter Octavio Gil Torres, Ingeniero Forestal

AUTORES

Walter Octavio Gil Torres, Ingeniero Forestal Giovanni Andrés Ulloa Delgado, Biólogo

FOTOGRAFIAS

Giovanni Andrés Ulloa Delgado Walter Octavio Gil Torres

Proyecto Manglares de Colombia MinAmbiente

EDICIÓN

Walter Octavio Gil Torres Giovanni Andrés Ulloa Delgado

COMENTARIOS Y SUGERENCIAS Heliodoro Sánchez Páez

(3)

PRESENTACION

A partir de los trabajos ya realizados por otros autores y con este en especial, la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y el San Jorge, CVS, pretende continuar con las labores de investigación y administración que le competen por ley, y que comprometen a todos los estamentos públicos y privados, incluyendo a las comunidades. Por lo tanto el caracterizar, diagnosticar y zonificar las áreas de manglar, serán labores prioritarias dentro de la gestión, para poder determinar la dirección u orientación de estas formaciones naturales, a través de un manejo adecuado.

La caracterización, diagnóstico y zonificación de los manglares del Departamento de Córdoba, permitirá identificar el estado de conservación de estos ecosistemas, proyectándolos hacia la implementación de estrategias de manejo, para lo cual la comunidad y las autoridades ambientales, locales y nacionales, deberán tener un papel protagónico en la toma de las decisiones. Identificando las presiones o tensores que causan la alteración y a su vez analizando las amenazas o los orígenes de las mismas, se pueden formular estrategias que permitan la recuperación de los manglares de la región y por lo tanto su conservación.

Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones, la Corporación

Autónoma Regional de los Valles del Sinú y el San Jorge, CVS, en el

presente documento, de manera objetiva, registra el estado actual de los

manglares de su jurisdicción y propone para consideración; del Ministerio

del Medio Ambiente, una zonificación enmarcada en los principios de la

conservación y sostenibilidad de estos ecosistemas. Para tal fin, se

tomaron como base algunos estudios desarrollados por funcionarios de

la entidad y la información suministrada por el Ministerio del Medio

Ambiente, a través del Proyecto Manglares de Colombia, pues el valor

técnico, social y ecológico de sus publicaciones, en los cinco años de

(4)

TABLA DE CONTENIDO

1 INTRODUCCIÓN ... 9

2 OBJETIVOS ... 11

2.1 OBJETIVOGENERAL ... 11

2.2 OBJETIVOSESPECIFICOS ... 11

3 MARCO TEORICO Y CONCEPTUAL ... 12

3.1 DISTRIBUCIÓNDELOSMANGLARES ... 12

3.2 LOSMANGLARES ... 13

3.3 CARACTERÍSTICASGENERALESDELOSMANGLARES ... 13

3.4 FACTORESGENERALESQUEDETERMINANELDESARROLLODE ECOSISTEMASDEMANGLAR ... 14

3.5 IMPORTANCIADELOSMANGLARES ... 16

3.6 DINÁMICADELOSMANGLARES ... 18

3.7 DESARROLLOBIOLÓGICODELOSMANGLES ... 19

3.8 SUCESIÓNDELOSMANGLARES ... 20

3.9 RESTAURACIÓNDEMANGLARES ... 21

3.10 CONSERVACIÓNDELOSMANGLARES ... 21

3.11 MANEJODELOSMANGLARES ... 22

3.12 ELEMENTOSBÁSICOSPARAELORDENAMIENTODELOSMANGLARES ... 23

3.13 ALTERACIONYCONSERVACION ... 31

3.13.1 ALTERACIONES O PRESIONES ... 31

3.13.2 FUENTES DE PRESIÓN O DE ALTERACIÓN ... 33

3.13.3 GRADO DE ALTERACIÓN ... 33

3.13.4 VIABILIDAD DE CONSERVACIÓN ... 33

3.13.5 FRAGILIDAD ... 34

3.13.6 DINÁMICA DE CONDICIÓN ... 34

3.13.7 ESTADO DE CONSERVACIÓN ... 34

4 METODOLOGIA... 36

4.1 CARACTERIZACIÓN ... 37

4.1.1 ASPECTOS BIÓTICOS ... 37

4.1.2 ASPECTOS FÍSICOS ... 43

4.1.3 ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS ... 44

4.2 DIAGNOSTICO ... 45

4.3 ZONIFICACIÓN ... 46

5 CARACTERIZACION DE LOS MANGLARES DE CORDOBA ... 47

5.1 CARACTERIZACIONGENERAL ... 47

5.1.1 RESEÑA HISTÓRICA DE LOS CAMBIOS DEL RÍO SINÚ... 48

5.1.2 ASPECTOS FÍSICOS ... 52

5.1.3 ASPECTOS SOCIOECONÓMICOS ... 61

5.1.4 ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DEL APROVECHAMIENTO FORESTAL EN EL ANTIGUO DELTA DEL RÍO SINÚ... 67

(5)

5.1.6 ASPECTOS BIÓTICOS ... 79

5.2 CARACTERIZACIÓNESPECIFICA ... 88

5.2.1 AREA DEL GOLFO DE MORROSQUILLO ... 89

5.2.2 ANTIGUO DELTA DEL RÍO SINÚ ... 91

5.2.3 ACTUAL DELTA DEL RÍO SINÚ ... 102

5.2.4 SECTOR SAN BERNARDO DEL VIENTO LOS CÓRDOBAS ... 104

5.3 SINTESISDELACARACTERIZACIONDELASAREASDEMANGLAR ... 107

5.4 EXTENSIONDELASAREASDEMANGLARDECORDOBA ... 110

6 DIAGNOSTICO DE LOS MANGLARES DE CORDOBA ... 113

6.1 ESTADODELMANGLARDELANTIGUODELTADELRIOSINUYLAS ACTIVIDADESPRODUCTIVASQUELOAFECTAN ... 114

6.1.1 ACTIVIDADES TURÍSTICAS Y AGROPECUARIAS ... 115

6.1.2 ACTIVIDAD CAMARONERA ... 118

6.1.3 APROVECHAMIENTO FORESTAL... 120

6.2 ESTADODELMANGLARDELACTUALDELTADELRIOSINUYLASACTIVIDADES PRODUCTIVASQUELOAFECTAN ... 133

6.2.1 ACTIVIDADES AGROPECUARIAS ... 133

6.2.2 ACTIVIDADES DE APROVECHAMIENTO DE RECURSOS DEL MANGLAR ... 133

6.2.3 ACUICULTURA ... 135

6.3 ESTADOACTUALDELMANGLARDELSURDECORDOBAYLASACTIVIDADES PRODUCTIVASQUELOAFECTAN ... 137

6.3.1 ACTIVIDADES TURÍSTICAS ... 137

6.3.2 ASENTAMIENTOS HUMANOS ... 138

6.3.3 ACTIVIDADES AGROPECUARIAS ... 138

6.4 SINTESISDELDIAGNOSTICO DELOSMANGLARESDECORDOBA ... 139

7 ZONIFICACION DE LAS AREAS DE MANGLAR DE CORDOBA PARA EL MANEJO SOSTENIBLE ... 146

7.1 ANTECEDENTES ... 146

7.2 CRITERIOSDEZONIFICACIÓN ... 148

7.2.1 USO SOSTENIBLE ... 148

7.2.2 RECUPERACIÓN ... 149

7.2.3 PRESERVACIÓN ... 150

7.3 ZONIFICACIONPARAELMANEJOSOSTENIBLE ... 154

7.3.1 AREADEL ANTIGUODELTADELRÍOSINÚOBAHÍADECISPATÁ ... 155

7.3.2 AREADETINAJONESOACTUALDELTADELRIOSINU ... 169

7.3.3 ÁREADESANBERNARDODELVIENTOALOSCORDOBAS ... 174

7.4 LINEAMIENTOS PARALOSPLANESDEMANEJO ... 177

7.5 SÍNTESISDELAZONIFICACIÓNYORIENTACIONESDEMANEJO ... 179

7.6 CONCERTACION ... 186

8 CONCLUSIONES ... 190

9 BIBLIOGRAFIA ... 194

(6)

INDICE DE FIGURAS

Figura Pág.

1 Efectos de la erosión marina sobre el arbolado de mangle de la línea de costa, a la entrada de la Ciénaga Mestizos, entre la Bahía de Cispatá y la Punta de Tinajones. Departamento de Córdoba.

Colombia. CVS. 2001

35

2 Registro de información en un transecto entre la Ciénaga El Garzal y el Caño El Garzal, mediante el método de los Cuadrantes Centrados en un Punto (PCQM), durante el proceso de caracterización de los manglares del Departamento de Córdoba.

38

3 Método de los cuadrantes centrados en un punto, implementado en la caracterización de los manglares del Departamento de Córdoba. Colombia CVS 2001. 39 4 Ecuaciones para la determinación de índices con el método del Cuadrante Centrado a un Punto. 39 5 Registro de información de parámetros físico-químicos, en un área de manglares y helecho matatigre,

al sur del Brazo Corea, Actual Delta del Río Sinú. Departamento de Córdoba - Colombia. CVS 2001 43 6 Taller de capacitación con las comunidades de mangleros de San Antero y San Bernardo del Viento.

Departamento de Córdoba - Col. CVS 2001 43

7 Complementación de Cartografía por parte de la comunidad de mangleros durante talleres comunitarios en la Estación Amaya. San Antero. Departamento de Córdoba - Colombia. CVS 2001. 44 8 Antiguo Delta del Río Sinú. Mapa Expedición Juan y Ulloa (1745). 48 9 Antiguo Delta del Río Sinú. Mapa de British Almiralty 1889. 48 10 Antiguo Delta del Río Sinú. Mapa U.S Navy de 1920-1930, publicado en 1937. 49

11 Antiguo Delta del Río Sinú. Mapa IGAC de 1958. 49

12 Imagen de Satélite Spot de 1999 del área del Antiguo y del Actual Delta de Río Sinú. 51 13 Casa de “Cayetano”. Vivienda típica de campesinos, (agricultores, mangleros y pescadores) de Caño

Grande. Bahía de Cispatá. 61

14 Montañas de exoesqueletos calcáreos, residuos del aprovechamiento no sostenible del chipi-chipi.

Comunidad de Caño Lobo (Municipio de San Antero, CÓRDOBA, COLOMBIA, CVS, 2001)

65 15 Centro de Acopio y Comercialización de madera de Mangle. Puerto de Caño Lobo (Municipio de

San Antero, CÓRDOBA, COLOMBIA, CVS, 2001) 66

16 Varas y Asentaderas de mangle listas para ser comercializadas en el Puerto de Caño Lobo.

(Municipio de San Antero, Córdoba, Colombia, CVS, 2001).

69 17 Caño Lobo (San Antero). Vivero para la producción de mangle construido por la comunidad y

financiado por el Proyecto Manglares de Colombia. Su objetivo es la restauración de áreas de manglar degradas con el apoyo de entidades como Ministerio de Medio Ambiente, CVS, OCENSA.

75

18 Grupo de mangleros en el proceso de apertura de Canales para la Restauración de áreas de manglar alteradas. Departamento de Córdoba - Colombia. CVS 2001.

76 19 Proyecto de Ostricultura, con el apoyo técnico del INPA, en la Ciénaga de Mestizos. Bahía de

Cispatá. 77

20 Especimenes de la fauna manglárica observada en la Bahía de Cispatá, Departamento de Córdoba (osito trueno o gran bestia, zorra manglera, caimán aguja, babilla 86 21 Distribución diamétrica general por especie de mangle en la Bahía de Cispatá en el total de las

parcelas en el 2000 92

22 Salitral de Dago. Area de manglar degradada, que en la actualidad está siendo objeto de actividades de restauración a través de proyectos productivos comunitarios. Departamento de Córdoba, Colombia. CVS, 2001

113

23 Proceso de cambio de uso de áreas de manglar en Punta Bolívar y Punta Bello Comparación de

Fotografías Aéreas de 1938 y 1988 115

24 Area de Manglares Degradados como consecuencia de la construcción de obras civiles, sector Playa Blanca-Cispatá Departamento de Córdoba - Colombia. CVS 2001 116 25 Piscinas de la Camaroneras Palermo, abandonadas e, invadidas por regeneración natural de 118

(7)

Figura Pág.

26. Registros e Incrementos de (a) DAP, (b) Densidad, (c) Area Basal y (d) Diámetro Promedio Cuadrático en 16 Parcelas Permanentes de Crecimiento en el Antiguo Delta del Río Sinú 125 27 Volumen total con corteza (Vtcc; m3/ha) en la Bahía de Cispatá (1991 - 2001) 126 28 Volumen total sin corteza (Vtsc; m3/ha) en la Bahía de Cispatá (1991 - 2001) 127

29 Mangleros de la Bahía de Cispatá, al regreso de una jornada de aprovechamiento de mangle 131 30 Caño La Balsa. Lugar de acopio y comercialización de madera de mangle en el área de Tinajones.

Departamento de Córdoba, Colombia CVS 2001 133

31 Area de Manglares Alterados, a causa de tala intensiva, en la zona de la Playa Bocanegra. Delta de

Tinajones (Córdoba) 134

32 Prácticas artesanales de Acuicultura en medio de manglares, al oriente de la Boca Mireya, Actual Delta del Río Sinú

135 33 Mapas del estado actual o Diagnóstico de los manglares del Departamento de Córdoba, entre Punta

Bolívar y las Playas de San Bernardo 144

34 Mapas del estado actual o Diagnóstico de los manglares del Departamento de Córdoba, entre las

Playas de San Bernardo y el Municipio de Los Córdobas. 145

35 Mapas de Zonificación de Manejo de los manglares del Departamento de Córdoba, entre Punta

Bolívar y las Playas de San Bernardo 151

36a Mapas de Zonificación de Manejo de los manglares del Departamento de Córdoba, entre las Playas de San Bernardo y el Municipio de Los Córdobas. Subsector San Bernardo - Moñitos 152 36b Mapas de la Zonificación de Manejo de los manglares del Departamento de Córdoba, entre las

Playas de San Bernardo y el Municipio de Los Córdobas. Subsector Moñitos – Los Córdobas.

153 37 Votación unánime de la comunidad en el proceso de concertación de la Zonificación de las áreas de

manglar de Córdoba. Colombia, CVS 2001.

185

(8)

INDICE DE TABLAS

Tabla Pág.

1. Tensores y alteraciones que afectan a los ecosistemas de manglar del Departamento de Córdoba. 32 2 Transectos y Parcelas Permanentes de Crecimiento objeto de registro en el estudio “Caracterización,

Diagnóstico y Zonificación de los Manglares de Córdoba”. 41

3 Listado de productos forestales, Caño Lobo, San Antero (Córdoba) 69 4 Precios de compra y comercialización de productos forestales, Caño Lobo, San Antero (Córdoba). 71 5 Estimativo de producción y comercialización de productos forestales, con base en registros de 14 y

12 días Caño Lobo, San Antero (Córdoba). 72

6 Información de los permisos de aprovechamiento forestal otorgados por CVS en la Bahía de Cispatá

(Córdoba). 73

7 Terminología usada para describir la Vegetación de la Zona Costera del Departamento de Córdoba. 82 8 Areas de manglar caracterizadas en el Departamento de Córdoba. CVS 2001. 87 9 Datos estructurales y característicos del manglar de Punta Bolívar (Departamento de Córdoba) 88 10 Datos estructurales y característicos del manglar de Playa Blanca (Departamento de Córdoba) 89 11 Valores promedios y totales del arbolado de mangle y tres especies en la Bahía de Cispatá. 90 12 Análisis comparativo de Variables estructurales del bosque de mangle en los sectores Estuarino,

Litoral y Pie de monte en la Bahía de Cispatá 93

13 Datos estructurales y característicos del manglar de Caño Salado (Departamento de Córdoba) 95 14 Datos estructurales y característicos del manglar de Ciénaga Navío (Departamento de Córdoba) 97 15 Datos estructurales y característicos del manglar de Ciénaga Soledad (Departamento de Córdoba) 101 16 Datos estructurales y característicos del manglar de Caño Palermo (Departamento de Córdoba) 101

17 Caracterización Ecológica de los manglares de Córdoba 107

18 Caracterización Estructural de los manglares de Córdoba 108 19 Area total de los manglares del Departamento de Córdoba, disgregadas por algunos de sus

componentes. Colombia 2001 CVS. 109

20 Areas de manglar del Departamento de Córdoba y sectores de Diagnóstico 112 21 Valores máximo, mínimo y promedio de incremento anual en DAP de los árboles de mangle en la

Bahía de Cispatá (1993-2000), considerando los árboles remanentes en 16 Parcelas Permanentes de Crecimiento

121

22 Registros e Incrementos de DAP, Densidad, Area Basal y Diámetro Promedio Cuadrático en 16

Parcelas Permanentes de Crecimiento en el Antiguo Delta del Río Sinú 124 23 Valores Promedios Estimados e Incrementos en Volumen Total Con y Sin Corteza para 16 Parcelas

Permanentes de Crecimiento En La Bahía De Cispatá (1991 - 2001) 128 24 Número de individuos talados por clase diamétrica y total para 3 especies de mangle en 16 áreas

evaluadas en la Bahía de Cispatá (Córdoba) 130

25 Síntesis Diagnostico de Los Manglares del Departamento de Córdoba 141 26 Áreas y sectores de manglar y zonificación de los mismos del Departamento de Córdoba- Colombia

2001 CVS.

154 27 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de Preservación Sector Litoral de

Cispatá – Caño Salado 156

28 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de recuperación Sector Estuarino con

Salitrales- El Dago. 159

29 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de Recuperación Punta Bolívar–

Sicará 162

30 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de Uso Sostenible Sector Estuarino 165 31 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de Recuperación Sector de Tinajones 170 32 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de Uso Sostenible Sector de la Balsa 172 33 Puntos georreferenciados que delimitan el contorno de la Zona de Recuperación Sector San

Bernardo - Los Córdobas 176

34 Síntesis de la propuesta de zonificación y orientaciones de manejo para las áreas de manglar del Departamento de Córdoba, Colombia CVS 2001

179

(9)

1 INTRODUCCIÓN

Tal como ya ha sido mencionado por varios autores, los manglares son ecosistemas de formaciones arbóreas, que de manera natural se desarrollan, en las franjas intermareales de las costas tropicales y subtropicales del planeta. En estos ecosistemas interactúan cientos de especies de muchos niveles taxonómicos, formando complejas biocenosis, en donde participan, desde especies microscópicas hasta las más grandes y vistosas de la biota, todas ellas con nichos específicos y por lo tanto con funciones determinadas, las cuales son vitales para la dinámica y funcionamiento integral (Ulloa-Delgado et al., 1998;

Sánchez Páez et al., 2000 y Sánchez-Páez & Ulloa-delgado 2000).

También los manglares, son considerados como los ecosistemas naturales más productivos del planeta, y tal vez uno de los más usados.

Sin embargo, la destacada y aceptada productividad de que gozan, tan solo se logra bajo condiciones óptimas de conservación, situación que no es evidente en Córdoba, ni en el resto del país, pues la alteración, degradación, extirpación y por ello el mal uso, es lo que predomina.

Y son sus componentes, sus funciones y sus atributos, los que suministran bienes o productos y prestan servicios, que el hombre usa de manera directa o indirecta; y es justo en éstos, en donde se requiere el manejo de estas áreas con el fin de seguir usufructuando de sus propiedades y cualidades de manera permanente; y que a cambio sean conservadas y en lo posible aumentadas, pues de forma contraria también se podrían causar perjuicios.

En la medida que se conozcan los manglares y el ser humano se

concientice de sus beneficios y atributos, se podrá facilitar su

conservación bajo esquemas de sostenibilidad; por ahora y en buena

hora, el estado colombiano a través de sus normas ambientales, ha

(10)

principio de la precaución como de buena intención, desafortunadamente en la práctica parecería que fuese solamente eso.

El caracterizar y diagnosticar un bosque de mangle, o de otra formación vegetal, permite conocer sus componentes en cuanto sus cualidades, cantidades y calidades, y fue por eso que en cada una de las áreas del Departamento, siempre se desarrollaron los mismos interrogantes; ¿Que hay? (sería la Caracterización); ¿En que estado se encuentran? (el Diagnóstico); ¿En donde están y para qué sirven? la Zonificación de manejo y ¿Qué hay que hacer y como hacer? (el Manejo).

En los apartes del Diagnóstico y Zonificación, se presentan los manglares divididos geográficamente en 4 grandes áreas (Golfo de Morrosquillo, Antiguo Delta del Río Sinú, Actual Delta del Río Sinú), esto con el fin de facilitar, posteriormente, las acciones de control, monitoreo y administración por parte de la CVS y de otras autoridades ambientales.

Cada área de éstas, se divide en sectores, utilizando para ello criterios de separación geográficos, de estado de conservación y socioeconómicos, principalmente; con miras a facilitar los planes de manejo y por lo tanto la zonificación. Es posible que en un sector se identifiquen unidades o sub-sectores que requieran planes de manejo diferentes, dada su complejidad, heterogeneidad, alteración y múltiples usos de los que son objeto estos ecosistemas.

Como se mencionó anteriormente, los ecosistemas de manglares no son

sólo el arbolado sino todos los elementos abióticos y bióticos y las

interrelaciones entre ellos, que hacen posible su existencia. No obstante

hay una relación directa entre el hombre y el elemento arbóreo de los

ecosistemas, puesto que las comunidades obtienen beneficio económico

de ellos o satisfacen alguna necesidad básica a partir de éstos, como

energía o elementos para la vivienda. Por esta razón y en procura de

lograr su manejo integrado y su conservación, se hace necesario incluir

aspectos físicos, bióticos y socioeconómicos y estudiar con mayor

detalle al componente arbóreo de las áreas de manglar.

(11)

2 OBJETIVOS

2.1 OBJETIVO GENERAL

Realizar los estudios de complementación del Diagnóstico y la Zonificación de las áreas de manglar del Departamento de Córdoba.

2.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS

 Revisar y complementar el estudio Diagnóstico y la Zonificación de las áreas de manglar del Departamento de Córdoba.

 Evaluar, por medio de visitas de campo, transectos e información bibliográfica reciente, el estado actual del bosque de mangle de toda la jurisdicción del Departamento de Córdoba en cuanto a estructura, masa forestal y condición medioambiental o estado de conservación.

 Mediante información secundaria, caracterizar los aspectos socioeconómicos, como componentes determinantes para la planificación del uso y manejo de los manglares.

 Elaborar, con el apoyo de personal técnico de la CVS, la cartografía de las áreas de manglar del Departamento de Córdoba, precisando su estado actual y sus orientaciones de manejo.

 Concertar con las comunidades de las áreas de influencia, la propuesta de zonificación.

(12)

3 MARCO TEORICO Y CONCEPTUAL

Teniendo en cuenta las recientes publicaciones del Proyecto Manglares del Ministerio del Medio Ambiente, en donde participaron los autores del presente trabajo, a continuación se registran algunos extractos textuales, que se podrían considerar como anexos, pero que se requieren aquí, con el fin de introducir y facilitarle al lector, elementos teóricos y conceptuales para el entendimiento de la Caracterización, Diagnóstico y Zonificación de los manglares del Departamento de Córdoba, que son los objetivos del presente trabajo.

Igualmente en este capítulo, se adicionarán algunos aportes específicos para Córdoba, a manera de ejemplos. Las publicaciones a las cuales se están haciendo referencia son: Ulloa-Delgado, (1998); Gil-Torres, (1998a); Gil-Torres, (1998b);

Ulloa-Delgado et al., (1998a); Ulloa-Delgado et al., (1998b); Ulloa-Delgado et al., (1998c); Sánchez-Páez et al., (2000); Sánchez-Páez & Ulloa-Delgado (2000) y Ulloa-Delgado & Gil-Torres (2001).

3.1 DISTRIBUCIÓN DE LOS MANGLARES

En América los manglares se distribuyen desde el sur de Estados Unidos, en la Florida, hasta el Brasil en la costa oriental, incluyendo las islas del Caribe y desde México hasta el Perú en la costa occidental; no poseyéndolos, Canadá, Uruguay, Chile y Argentina. En esta región según Lacerda et al. (1993), la mayor extensión de manglares es ocupada en su orden por Brasil, Cuba, México, y Colombia;

constituyéndose Brasil en el país con mayor extensión de este tipo de ecosistemas en el mundo, con 2.5 millones de hectáreas, seguido por Indonesia.

En Colombia, los manglares se distribuyen a lo largo de las dos costas, con algunas interrupciones en las áreas de litoral rocoso, o en aquellas en donde la topografía no permite inundaciones temporales en las planicies costeras. Se localizan prácticamente en todas las lagunas costeras, o en bahías protegidas contra el embate continuo de las olas. Igualmente forman grandes extensiones de bosque, en las zonas estuarinas en donde el aporte de aguas dulces de origen continental es permanente, como es el caso de los deltas de grandes ríos. También se encuentran manglares insulares, que protegen estas formaciones geológicas y que junto con los de las zonas áridas o semiáridas del país, presentan una desarrollo achaparrado y son dominados en su mayoría por Rhizophora mangle en insulares y Avicennia germinans en áridos, a diferencia de los que se desarrollan en las zonas estuarinas, que además de presentar un mayor crecimiento, su composición es más diversa (Alvarez- León, 1993; Sánchez- Páez et al., 1997a, 1997b, 2000; Guevara- Mancera et al.,1998; Ulloa – Delgado et al., 1998, Ulloa – Delgado y Gil - Torres,

(13)

3.2 LOS MANGLARES

Los manglares son ecosistemas de zonas litorales tropicales y subtropicales localizados en áreas protegidas de las fuertes olas, que relacionan al hombre y a las especies de árboles y arbustos denominados mangles (que tienen diferentes tolerancias a la salinidad), con otras plantas, con animales que allí habitan permanentemente o durante algunas fases de su vida y con las aguas, los suelos y otros componentes del ambiente. Son ecosistemas de pantanos, de suelos planos y fangosos, que puede estar inundado constantemente o sólo en mareas altas, y aguas relativamente tranquilas: estuarios, bahías, ensenadas, lagunas costeras y esteros, entre otras. El manglar puede penetrar desde la costa hacia el interior, siguiendo el curso de los ríos, hasta donde se encuentra con vegetación de agua dulce; igualmente se localizan en algunas islas coralinas, asociados a los propios corales y a las praderas de fanerógamas, como es el caso de los Archipiélagos del Rosario y San Bernardo y San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en Colombia (Sánchez- Páez et al., 1997a, 1997b, 2000).

Tan solo en el componente vegetal dominante o más conspicuo, y además el más estudiado, se conocen cerca de 69 especies catalogadas como nucleares de los manglares (3 especies de helechos, una palma y 65 árboles y arbustos), que corresponden a 24 géneros de 19 familias taxonómicas. Aunque existen grandes diferencias evolutivas, sistemáticas, geográficas, morfológicas y fisiológicas entre las especies, todas comparten la característica de ser halófilas facultativas, es decir, se desarrollan en humedales temporales o permanentes en donde el grado de salinidad varía desde 0 a 40 0/00, incluso pueden tolerar una salinidad más elevada, pero que va en detrimento de su desarrollo, o prosperar en ambientes constantes de salinidades bajas, de 0 por mil o cercanas, en donde se registran los mayores crecimientos (Lacerda et al., 1993).

3.3 CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS MANGLARES

Las especies de mangles en general, poseen adaptaciones morfológicas que les permiten ocupar suelos inestables, y adaptaciones morfo-fisiológicas para tolerar ambientes salinos y salobres e intercambiar gases en substratos con bajas concentraciones de oxígeno. Por otra parte los mangles tienen estrategias reproductivas como las de los propágulos que pueden flotar durante períodos largos.

El aspecto de sus hojas tiende a ser xerófilo, lo cual determina un control en la transpiración, mientras que algunas especies han desarrollado glándulas secretoras de sal. También en los mecanismos de reproducción de otras, existen adaptaciones como el viviparismo, en donde los propágulos germinan sobre el árbol y son liberados al medio, como es el caso de los géneros Avicennia, Pelliciera, Mora y Rhizophora, entre los registrados para Colombia. En este último además el propágulo se desprende de un anillo de dehiscencia suberificado, dejando una

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Los ecosistemas de manglar se organizan de una manera particular que determina una zonación, lo que a su vez constituye comunidades bastante diferentes, estructuradas por las características edáficas, topográficas y algunas variables físico – químicas del suelo.

En un transecto perpendicular a una playa, estuario o laguna costera, comúnmente se encuentra una franja de Rhizophora mangle, seguida de Avicennia germinans y Laguncularia racemosa en las zonas más internas. Sin embargo, también se evidencia la mezcla de especies de mangle en algunas zonas del Caribe Colombiano, así como sectores totalmente monoespecíficos.

Los manglares se pueden agrupar en cuatro tipos fisiográficos y fisionómicos, con características de organización y ubicación definidas y manteniendo una relación con la zonación; (1) Ribereño: Se refiere a los manglares que se desarrollan en las márgenes de los ríos, influenciados por un lavado constante del suelo y un gran aporte de nutrientes. La especie dominante está representada por Rhizophora mangle, con un desarrollo estructural sobresaliente; (2) Borde: Manglares que se desarrollan en las márgenes de costas protegidas y que soportan oleajes continuos.

Por el lavado continuo, la acumulación de nutrientes es baja y la especie dominante, Rhizophora mangle presenta un desarrollo menor que en los de ribera; (3) Cuenca:

Manglares que crecen detrás de los ribereños y de los de borde. Por su ubicación la renovación de agua es lenta y tienden a ser más estables, de ahí su uniformidad, igualmente las especies dominantes, Avicennia germinans y Laguncularia racemosa emiten neumatóforos para contrarrestar la deficiencia de oxígeno y otras estructuras para soportar salinidades elevadas; (4) Especiales: Bosques de fisionomía achaparrada y de bajo desarrollo, debido principalmente a condiciones de alta salinidad, baja disponibilidad de nutrientes y/o temperaturas extremas y generalmente dominados por Avicennia germinans (Lugo y Snadeker, 1974;

Cintrón - Molero y Shaeffer- Novelli, 1980).

3.4 FACTORES GENERALES QUE DETERMINAN EL DESARROLLO DE ECOSISTEMAS DE MANGLAR

Salinidad: Los manglares son plantas halófilas facultativas, esto quiere decir que toleran y se desarrollan en ambientes con diferentes grados de salinidad. Sin embargo, aunque crecen normalmente en ambientes de agua “dulce” o salinidad 0, no desarrollan formaciones boscosas y estructuradas bajo estas condiciones permanentes, debido a que son desplazadas por la vegetación glicófila de más rápido crecimiento y posiblemente de mejor adaptación (Cintrón-Molero y Schaeffer-Novelli, 1983).

La tolerancia a los niveles de salinidad difiere con la especie. Para el caso de las dos más representativas del Caribe colombiano, Rhizophora mangle forma rodales con

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germinans conforma rodales en ambientes con salinidades entre 60 y 65 ‰ y bosques raquíticos y achaparrados de compleja estructura con salinidades cercanas a los 90 ‰.

Valores superiores, tienden a formar playones salinos desprovistos de vegetación, pero las dos se desarrollan bien en salinidades cercanas a 0 (Cintrón-Molero y Schaeffer- Novelli, 1983).

Temperatura: Los manglares crecen en ambientes con un amplio rango de temperaturas y sin embargo es muy poco conocido el efecto real de este factor sobre el crecimiento y la productividad. Así como se detectan asociaciones de manglar que pueden soportar los 15º C en promedio y hasta 4º C, en las épocas más frías, también se encuentran en ambientes entre 30 y 35º C en promedio y máximos hasta de 40º C en las épocas de baja precipitación y desecación (Clough, 1992).

Fisiografía de la costa: Los manglares obtienen mejores desarrollos en terrenos con pequeños gradientes topográficos, que permiten la intrusión de las aguas saladas o salobres al interior de los bosques, como en el caso de grandes planicies fluviomarinas o los estuarios y deltas de los ríos (Winograd, 1987).

Mareas: Se constituyen en el mecanismo para que las aguas saladas penetren los suelos del manglar y de esta forma generen el substrato adecuado para su colonización y a su vez excluyan a las otras especies que carecen de las adaptaciones necesarias para tolerar dichos ambientes. De esta manera, el límite de las asociaciones de manglar, normalmente coincide con los niveles más altos y significativos de marea o en regiones con un déficit hídrico importante, en las cuales la característica especial se fundamenta en la formación de playones salinos que eventualmente pueden ser colonizados por manglar (Lugo y Cintrón, 1975).

Suelos: En los manglares las condiciones del suelo son muy variables de acuerdo al origen de las partículas. Pueden ser de tipo autóctono, cuando su formación depende de los aportes de materia del manglar (hojas), las cuales al caer inician un proceso de descomposición que finalmente, resulta en la formación de turberas. También pueden ser de origen alóctono, cuando la fuente es el producto de la intemperización de rocas intrusivas, ígneas, sedimentarias, metamórficas, o combinaciones de estos tipos. Los mecanismos que transportan sedimentos a zonas de manglar son: la deriva litoral, las olas, el acarreo fluvial, los vientos, la resuspensión de los fondos de los estuarios y el lavado de los cordones litorales y las barras (Cintrón-Molero y Schaeffer-Novelli, 1983).

En el Mar Caribe, Laguncularia racemosa coloniza frecuentemente playas arenosas con baja pendiente y en áreas protegidas, Avicennia germinans puede encontrarse en zonas con gran contenido de arenas dentro de los bosques de manglar y que pueden ser compactas, mientras que Rhizophora mangle se establece con mayor facilidad en suelos menos consolidados y con alto contenido de materia orgánica(Cintrón-Molero y Schaeffer-Novelli, 1983).

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Evapotranspiración potencial: Para Winograd (1985; 1987), las precipitaciones son las que rigen el aprovisionamiento de agua dulce. En los casos en los cuales la precipitación es mayor que la evapotranspiración los bosques se desarrollan con mayor vigor y porte. En el caso contrario, los bosques presentan limitaciones en su desarrollo, disminución del porte, complejidad en la estructura y riesgo de salinización de los suelos.

Aportes de agua dulce: El manglar es un sistema abierto que depende de los flujos hídricos para llevar a cabo el intercambio de nutrientes. Por esta razón la productividad de los bosques de manglar es más significativa en aquellos lugares donde el aporte de aguas continentales es substancialmente mayor (ejemplo, las desembocaduras de los grandes ríos, zonas estuarinas o lagunas costeras) (Prahl, et al., 1990).

Nutrientes: El manglar, a diferencia de la mayoría de los ecosistemas tropicales, es un sistema abierto al flujo de materia y energía, ya que “importa” nutrientes y

“exporta” materia orgánica en un ciclo continuo. Los nutrientes son transportados por los ríos y las mareas, principalmente, y una vez llegan son absorbidos e incorporados a su biomasa mediante el proceso de la fotosíntesis, al mismo tiempo que gran cantidad de material orgánico en forma de hojas, flores y ramas, caen al suelo o al agua en donde son degradadas por la acción de las bacterias y hongos. Este material vegetal también puede ser ingerido por vertebrados e invertebrados (peces, cangrejos y camarones entre otros), que al defecar o excretar los desechos del metabolismo, los dejan disponibles para que sean transformados por microorganismos (Prahl, et al., 1990).

El conocimiento que generen las Corporaciones Autónomas Regionales sobre sus cuerpos de agua y áreas de manglar de sus jurisdicciones, con base en el trabajo de monitoreo que se derive del cumplimiento de la Resolución 257 de marzo 26 de 1997, del Ministerio del Medio Ambiente, permitirá aportar nueva información sobre las variables que deben incluirse en los programas de monitoreo regionales.

3.5 IMPORTANCIA DE LOS MANGLARES

Como ya ha sido ampliamente documentado por varios autores, la importancia de los manglares es múltiple y obedece a la función que cumple cada uno de sus componentes bióticos y abióticos dentro del ecosistema y a la contribución de éstos en el bienestar humano. Su importancia y función se puede dimensionar desde el punto de vista científico, ecológico, estético, recreacional, social y económico (Day y Yañez-Arancibia, 1982; Torres y Rivera, 1989; Prahl et al., 1990; Manjarrés García, 1991; Leyton et al., 1992; Alvarez- León, 1993; Sánchez - Páez et al., 1997a; Guevara- Mancera et al., 1998 y Ulloa-Delgado et al., 1998a).

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Usos, Funciones y Propiedades de los Manglares

Es fundamental analizar la importancia de los manglares, desde la perspectiva de su valoración real como ecosistemas, pues tradicionalmente cuando se realiza investigación o manejo de ellos, existe la tendencia de la subvaloración y en muchas ocasiones no se identifican sus componentes básicos y por lo tanto no se conocen sus funciones, lo que da como resultado una deficiencia en la definición de las propiedades de los manglares. Por lo tanto valorar un manglar implica obtener de manera racional, un valor sobre sus componentes, ya sean los derivados del uso de sus productos y los de sus funciones, así como los de sus propiedades.

Productos: Son componentes del manglar, aquellos elementos que representan productos y que normalmente el hombre puede aprovechar directamente, como es el caso de la flora y fauna y sus derivados. Para los manglares la madera en todas sus presentaciones, sería el producto de mayor uso, pues tradicionalmente el componente forestal ha sido objeto de aprovechamiento por parte de las comunidades locales, en donde se destaca por su abundancia la madera para la industria de la construcción, la leña, el carbón y en ocasiones la corteza para la extracción de tanino, usado en la industria del cuero.

Igualmente es importante el uso directo de los productos o recursos hidrobiológicos, como la pesca blanca, el camarón, el chipichipi, el ostión y la ostra, entre los más comunes. El turismo como actividad productiva, es otra modalidad de uso directo no consuntivo, a través de la cual se utiliza de manera contemplativa la biodiversidad, representada por la fauna y la flora de los manglares. Muchas personas estarían dispuestas a pagar por el acceso a estos sitios y además pagar a los guías y encargados de las embarcaciones que los transporta. Igualmente y como respuesta a la Ley 266 de febrero de 2000, se podría contemplar en el ordenamiento de las áreas de manglar, el uso comercial debidamente controlado, de la fauna silvestre.

También la caza deportiva podría generar ingresos económicos para las zonas de manglares y de comunidades organizadas, desde luego, previos los estudios detallados del estatus poblacional de las especies objeto de caza y de los impactos que la actividad pueda causar.

Las actividades de piscicultura y camaronicultura que se desarrollan en áreas de manglar, podrían ser consideradas como productos de los ecosistemas, pues el hecho de usar tierras y aguas de manglar, las catalogaría dentro de los componentes que originan beneficios directos. Así como toda la red fluvial de los manglares proporciona facilidad de transporte, y por tal razón este beneficio tendría que ser valorado dentro de los ecosistemas.

Funciones: Seguramente el valor derivado de las funciones que desempeña el manglar, es uno de los más elevados y no siempre fácil de demostrar pues no se conocen a cabalidad todos los componentes del manglar y además por que son sus

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haya considerado a los manglares como ecosistemas altamente productivos, que incluso subsidian de materia y energía a otros sistemas.

Desde la perspectiva ecológica, gracias a la función activa que cumplen cada uno de sus componentes, se le confiere al manglar un estatus insustituible dentro de los diferentes niveles tróficos de los ecosistemas costeros. Igualmente, los bosques prístinos de mangle, además de proteger recursos genéticos de la biodiversidad, proporcionan áreas para el desarrollo de investigaciones científicas, pues existen vacíos en el conocimiento acerca de la composición y funcionamiento de estos ecosistemas y por lo tanto se dificultan los programas de restauración ecológica.

De manera global se consideran ecosistemas altamente productivos, al aludir a la cantidad de carbono que se fija mediante el proceso de fotosíntesis. Sin embargo, habría que tener en cuenta que parte del carbono incorporado por la fotosíntesis es gastado en el mantenimiento de la planta y por lo tanto aquel que se usa de manera estructural y no funcional, vendría a ser la productividad primaria neta, la cual no debe ser confundida con la acumulación de biomasa, pues ésta se refiere a la cantidad de material vegetal liberado al medio, en un periodo de tiempo determinado y que se deposita inicialmente sobre y por debajo del suelo.

Aunque existen estudios recientes sobre la ecología del manglar, la mayoría en bosques prístinos, se dificulta determinar la productividad de un bosque de mangle, pues esto implicaría mediciones complejas entre las diferentes partes de las plantas y la interfase gaseosa de la atmósfera, como resultado de los procesos fisiológicos.

Sumado a lo anterior, están los inconvenientes que existen en la precisión de las mediciones de crecimiento y la acumulación de carbono en el suelo y su destino, además que habría necesidad de considerar que la productividad de un bosque se ve afectada, si las condiciones ambientales son adversas y permanentes.

Una función ecosistémica, inherente a los manglares, es la de poseer una alta biodiversidad, la cual debe entenderse como la variabilidad de genes, comunidades y de todos los organismos al nivel de especies y subespecies, incluyendo en ocasiones diferentes poblaciones. La diversidad de un ecosistema y su preservación, se requiere para el funcionamiento sistémico del mismo, pues existe un umbral mínimo de diversidad para que el ecosistema funcione, por lo tanto cualquier alteración dentro de la estructura del mismo, origina trastornos que pueden ser irreversibles, ya que el funcionamiento es mantenido por las complejas asociaciones entre el componente biótico y el medio circundante.

3.6 DINÁMICA DE LOS MANGLARES

Hablar de la dinámica de los manglares se convierte en un tema de una complejidad mayor, pues conceptualmente, debe hacerse referencia a los cambios que las poblaciones de la biota experimentan en el tiempo. Situación difícil de determinar,

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valiosa, es fraccionada e incompleta y apunta a temas específicos y no a la globalidad de los diferentes sistemas. Aunque actualmente se ignora la función y utilización directa de varias especies del manglar, estamos seguros que existe un potencial económico y científico que solamente mediante la investigación se podrá conocer.

Los estudios ecológicos relacionados con la cuantificación y cualificación de los recursos bióticos del manglar, pueden ser usados como parte de una herramienta que indique el grado de alteración de los ecosistemas. Igualmente la presencia o ausencia de una especie determinada se podría utilizar como parte de un diagnóstico del estado de este recurso o del ecosistema. La búsqueda de elementos bióticos que sirvan para este propósito, está condicionada a un estudio previo de la biodiversidad de los ecosistemas analizados, su dinámica poblacional y a las complejas interrelaciones existentes.

3.7 DESARROLLO BIOLÓGICO DE LOS MANGLES

El desarrollo biológico de las especies de mangle, integra de manera única los aspectos relacionados con el crecimiento y la diferenciación o morfogénesis.

Entendiéndose como crecimiento el aumento irreversible de la biomasa que integra un organismo, como resultado de los procesos fisiológicos inherentes a su funcionamiento. Todo organismo, durante su ciclo de vida, experimenta una serie de cambios, que van desde su formación hasta su muerte; aquellos relacionados con la bioacumulación, serían los del crecimiento, que a su vez van acompañados de nuevas formas, estructurales y funcionales, y que corresponderían a la morfogénesis o diferenciación; la suma de los dos aspectos da como resultado el desarrollo del organismo o de los individuos (Ulloa -Delgado et al., 1998a).

Crecimiento y Morfogénesis: Al estudiar estos parámetros se pretende conocer el comportamiento en el tiempo de las diferentes especies de mangle que constituyen los ecosistemas de manglar. Se parte de una medición inicial, que permite calcular la bioacumulación de todos los individuos, que han sido previamente seleccionados para tal fin y que constituyen una área muestreal significativa, de los bosques de mangle monitoreados por el Proyecto para el Caribe de Colombia.

Fenología y regeneración natural: Otros aspectos relacionados con la dinámica de los bosques son las mediciones en el tiempo, de los eventos fenológicos que manifiestan las especies de mangle, pues conocer las épocas y cuantificar los eventos de floración, fructificación, defoliación y reproducción, se convierten en herramientas indispensables para determinar planes de manejo y programas de restauración e investigación. Así como la cuantificación y descripción de la regeneración natural de un bosque, podría orientar hacia un entendimiento racional sobre el estado del mismo y su futuro inmediato o dirección de la sucesión, a partir

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3.8 SUCESIÓN DE LOS MANGLARES

La sucesión ecológica podría interpretarse como procesos de auto-organización o maduración con ciertas características de irreversibilidad, en donde participan de manera activa organismos en un área determinada, que con el tiempo conducen a cambios del ambiente y de la comunidad, de manera recíproca y continua. La sucesión de un bosque es direccionada por la disponibilidad de sus componentes y su ambiente circundante, con tendencias claras al aumento de la biomasa, la estratificación, la complejidad, la diversidad y la estabilidad (Margalef, 1978).

Aunque la sucesión tiende hacia procesos continuos, para algunos manglares se pueden dar pasos importantes, pero discontinuos llamados relevos (Dansereau, 1954). La afirmación anterior, se relaciona en la forma como el manglar de borde o ribereño, dominado por Rhizophora sp., invade y coloniza áreas extensas de praderas de Thalassia sp. y otras macrófitas, pues el mangle que se desarrolla en los bordes del agua, sustituye la comunidad de fanerógamas sumergidas, dándose de esta forma un salto en la sucesión que además está condicionada y direccionada por la presentación y solubilidad del anhídrido carbónico. En la primera etapa es soluble en el agua en forma de ácido carbónico disociado y en la segunda etapa es gaseoso.

Igualmente y bajo otros elementos diferentes, ocurre algo similar en el ecotono del manglar y el bosque continental, pues parece que este último le va ganando terreno al manglar, “empujándolo” hacia las zonas de suelos menos estables que generalmente corresponden a la línea de agua y manglar, en donde es frecuente la presencia de fanerógamas. De esta manera se estaría interpretando una sucesión global o ecosistémica del manglar que posiblemente está ocurriendo y que debido a su velocidad no es evidente.

Otra forma de sucesión es la de los playones de origen fluvial, a consecuencia de la deposición de sedimentos, en donde intervienen varios componentes y que ha sido evidenciada por el Proyecto Manglares en el delta del Canal del Dique, específicamente en los caños Lequerica y Matunilla. Inicialmente y durante varios años, los playones son colonizados, principalmente por la gramínea enea (Typha dominguensis), posteriormente ésta es desplazada a partir de un frente de colonización de mangle.

Retomando la dinámica de los bosques de manglar, la sucesión ecológica implica cambios y por lo tanto sería una forma integral de analizar la dinámica de un bosque, pues además del arbolado deberán contemplarse los cambios en la biota terrestre y acuática y la correspondiente al suelo.

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3.9 RESTAURACIÓN DE MANGLARES

El termino restauración implica una serie de consideraciones técnicas, ecológicas y conceptuales, ya que al hecho de no poder definir la condición original de un ecosistema alterado, se suman otros problemas que hacen aun más difícil su definición.

Dentro de las limitantes más importantes se tienen: falta de entendimiento acerca de la variabilidad de un ecosistema, la incapacidad para definir los cambios a largo plazo de las poblaciones existentes o los cambios genéticos que puedan impedir la restauración y existe un vacío de conocimientos sobre los procesos de restauración de ecosistemas, si se considera que la mayoría de estudios se refieren más a la autoecología y no a la sinecología. Esta última puede dar una mejor aproximación de las complejas relaciones dentro de los componentes bióticos y abióticos, que interactúan en los ecosistemas de manglar.

Al hacer referencia a la restauración ecológica de manera estricta, se alude a aquellas actividades intencionales, que conllevan a restablecer o reconstruir fielmente la función y estructura de un ecosistema natural, aspecto éste imposible de asegurar, ya que no se conoce la verdadera composición de un ecosistema natural, con todos sus elementos y las complejas interrelaciones ecológicas que pueden existir entre ellos. Igualmente se desconocen muchos aspectos relacionados con la sucesión natural y su evolución.

El término restauración, estrictamente como tal, incluye los diferentes tipos de manejo forestal, biológico y/o civil que conducen a reconstruir fielmente el ecosistema natural alterado. Sin embargo, es de indicar que un ecosistema no puede ser definido de manera única y por tanto no puede ser descrito en su totalidad como un sistema estático. En el caso del manglar, que es de gran dinamismo y que pasa a través del tiempo por diferentes etapas de sucesión y de zonación, es imposible asegurar que se obtendrá una réplica del original. No obstante, se podría obtener una restauración relativa o proceso de restauración de un ecosistema, en la medida que se logre una aproximación racional a un ecosistema natural o establecimiento de algunas funciones o atributos de él.

3.10 CONSERVACIÓN DE LOS MANGLARES

De acuerdo con la teoría ecológica, la degradación de los ecosistemas naturales, producto de la actividad humana no planificada, trae como consecuencia la destrucción del hábitat natural y por lo tanto la desaparición o disminución de elementos faunísticos y florísticos. Para el caso de los manglares del Caribe de Colombia, al igual que en los de otras partes del mundo, es de esperarse que estos elementos estén alterados, como producto de impactos causados por el hombre en

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suspensión, sobrepesca, la caza ilegal y las obras de infraestructura, como el taponamiento de caños y lagunas, desviación de cursos de agua y obras civiles mal planificadas, entre otras.

El problema directo de la pérdida de los manglares en la región, obedece a causas más profundas y requiere de soluciones de mayor envergadura que el control policivo o represivo. Las alarmantes tasas de deforestación y la alteración de los flujos hídricos naturales, registrados en las diversas zonas del Caribe, se convierten en la mayor amenaza contra la conservación de estos ecosistemas y su biodiversidad.

Acciones dirigidas a la protección de los ecosistemas de manglar se hacen cada día más urgentes, el país cuenta en la actualidad con datos suficientes sobre ecosistemas en peligro y una aproximación a sus formas de manejo. Queda claro entonces que el problema se debe abordar de raíz y con un compromiso serio de las partes en este proceso de conservación. La permanencia a través del tiempo de los ecosistemas de manglar en ningún caso obedece a acciones aisladas por parte de unos pocos, por el contrario debe comprometer a cada uno de los estamentos públicos y privados de nuestra sociedad.

3.11 MANEJO DE LOS MANGLARES

Sin lugar a dudas, el desarrollo humano tradicional y las alarmantes tasas de crecimiento de la población mundial, se han identificado como las principales causas de deterioro de nuestros ecosistemas naturales, pues de manera directa o indirecta, el hombre siempre ha dependido de los recursos naturales para su desarrollo y

“bienestar”. Pero ocasiona, en algunos casos, daños ecológicos irreversibles de difícil cuantificación y con repercusiones ambientales negativas, en donde la destrucción o alteración del hábitat natural se identifica como la principal respuesta a esta situación, causando de esta manera un empobrecimiento ambiental que va en detrimento de la calidad de vida de la población mundial.

El concepto de desarrollo sostenible, nace como respuesta a esta situación, en donde se pretende detener el agotamiento y la pérdida de la calidad biológica de los recursos naturales, debido entre otros, a una falta de planificación y unas tasas de uso y aprovechamiento que exceden las tasas de renovación natural.

El manejo de los manglares debe ser implementado desde perspectivas del mantenimiento de sus funciones ecológicas y del uso múltiple, acordes con las características propias de cada ecosistema, dentro del cual las zonas destinadas para aprovechamiento deberán ser manejadas y ordenadas, con el fin de garantizar una productividad alta y sostenible. La razón de esto obedece a apreciaciones personales y las compartidas con otros investigadores, se considera que los ecosistemas aprovechados y no manejados, no alcanzan a suplir las crecientes

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Siempre se tendrán que contemplar los excesos de un ecosistema, ya sean naturales o propiciados, y éstos serían los que racionalmente deberían ser aprovechados, pues de manera equivocada el uso de ecosistemas se ajusta a las necesidades del hombre y no a la disponibilidad de los ecosistemas o a la capacidad de sustentación o renovación de los mismos. Para el caso de los manglares, el manejo supone mucho más que la producción y aprovechamiento de madera y debe incluir de manera integral todos los bienes y servicios, sociales y ecológicos que se deriven de ellos y de otros ecosistemas asociados.

3.12 ELEMENTOS BÁSICOS PARA EL ORDENAMIENTO DE LOS MANGLARES El proceso de ordenación de los ecosistemas de manglar constituye una expectativa relevante de las instituciones encargadas de su manejo y conservación, entre cuyos logros se destacaría ampliamente el mantenimiento de las funciones ecosistémicas y el de la producción sostenible de recursos para las comunidades y grupos dependientes de los mismos. Investigadores como Jiménez (1994), han discutido la dificultad de establecer políticas y medidas de manejo adecuadas para generar alternativas productivas que permitan superar en alguna forma las difíciles condiciones socioeconómicas de las comunidades asociadas a estos ecosistemas.

En adición a lo anterior, y a los objetivos de conservación y producción sostenida de los manglares, se han opuesto según Hamilton y Snedaker (1984), conceptos que consideran a los ecosistemas de manglares como áreas de poco o ningún valor para ser aprovechados, con lo cual el término de la conversión o cambio del uso del suelo, representó para varios sectores la mejor alternativa de valorización para tales terrenos.

Uno de los mayores problemas alrededor de la ordenación del uso de los recursos de los manglares está en conciliar el mantenimiento de la capacidad productiva y las funciones ambientales de los ecosistemas y su posibilidad de dar solución a las necesidades de los grupos directamente relacionados con los mismos.

El proceso presupone la ordenación como mecanismo para obtener máximos beneficios de los ecosistemas considerando el uso de los bienes y servicios sobre una base sostenible (FAO, 1994), esta última entendida para el bosque de mangle por Field (1996), como la utilización del mismo (incluyendo los recursos acuáticos) sin perjuicio de su uso por parte de generaciones actuales y futuras. Estas consideraciones implican el análisis de las potencialidades y oferta de los ecosistemas en cuanto al uso de sus recursos, procurando que en ninguno de los casos, el aprovechamiento de uno de ellos se logre a costa del deterioro de los demás. Jiménez (1994), indica que la consideración de mayor importancia para el desarrollo de políticas de manejo alrededor de los ecosistemas de manglar, es que su objetivo central sea el mantenimiento de las funciones ambientales de los mismos

Referencias

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