C o r t é s R o d r í g u e z , L u is ; B a ñ ó n H e r n á n d e z , A n t o n i o M a r í a ; E s p e j o M u r i e l , M a r í a D e l M a r y J o s é L u i s M u ñ í o V a l v e r d e ( c o o r d s . ) , Discurso y aralidad.
Homenaje al profesor José Jesús de Bustos Tovar, M a d r i d : A r c o / L i b r o s , 2007, 2
v o ls., 940 p á g s .
No extraña que las diferencias en tre lo hablado y lo escrito hayan atraí
do sólo desde tiem pos muy recientes la atención de los estudiosos de la lengua española. Com o razones de ello p u ed en aducirse no sólo las difi
cultades para co n tar con testimonios orales fehacientes hasta el desarrollo de las técnicas p ara su registro m agnético (las prim eras grabadoras datan de la década de los trein ta de la pasada centuria), sino tam bién el carácter m arcadam ente filológico de los estudios lingüísticos, y “el escaso interés de la lingüística m o d e rn a hacia las variedades de u s o ” (cfr. A. N arbona, 2007). De ahí la necesidad de co n tar con un m ayor n ú m e ro de obras com o la m onografía q u e reseñam os, capaces de desbloquear a u n a lingüís
tica estructural -y a resp o n d a al paradigm a científico funcional, ya al for
m a l- “al b orde de la asfixia” (C. K erbrat-Orecchioni, 1986: 9). Y es que, p o r fortuna, los estudios que se recogen en Discurso y oralidad poca relación gu ardan con los trabajos pioneros sobre la lengua hablada, guia
dos p o r lo g en eral p o r u n conocim iento intuitivo cen trad o en la búsque
da de rasgos que se sustentaban en principios psicológicos tan “inefables”
com o la comodidad o la afectividad del hablante, o dedicados básicam ente a m ostrar las “anom alías” del coloquio.
Los dos volúm enes editados p o r m iem bros del G ru p o ILSE recogen las investigaciones dadas a con o cer en el Congreso Internacional de análisis del discurso, celebrado en la Universidad de Almería (23, 24 y 25 de noviem
bre de 2005). Plasmar el reconocim iento p o r la trayectoria do cente e investigadora del Prof. José Jesús de Bustos Tovar, m aestro de m uchas p ro m ociones de filólogos y lingüistas, y ofrecer u n a m uestra lo suficiente
m ente representativa de las últimas aportaciones al análisis del discurso oral eran, según los editores, dos de los principales objetivos del citado Congreso. Objetivos que, a ju zg ar p o r la calidad de algunos de los trabajos publicados en estas actas, se cum plieron con creces. Bien es verdad que u n a obra colectiva com o la presente m uestra siem pre diferencias en el enfoque y en la p ro fu n d id ad con la que se abordan algunos tem as (lo cual, en m uchos sentidos, n o constituye en sí mismo algo negativo).
Tres son las partes en las que se divide Discurso y oralidad, cada u n a de ellas delim itada claram ente y con num erosos subapartados, lo q u e facilita tanto la lectura co n tin u ad a com o las consultas esporádicas. La p rim era recoge cinco p onencias de las ocho presentadas en el Congreso. A ntonio Briz aborda en u n a d e ellas la com pleja cuestión d e las u nidades de seg
m entación de la conversación. Para el responsable del g ru p o de investiga
ción Val.Es.Co es el diálogo o secuencia dialàgica la u n id a d superior del dis
curso interaccional, que se co m p o n e de intervenciones iniciativas, reactivas o reactivo-iniciativas. Al contrario d e otras propuestas -cfr. p o r ejemplo B.
Gallardo (1996)-, el criterio tem ático no constituye aquí el elem ento cen
tral que perm ite identificar tal u n id a d de análisis, sino un m ero rasgo sub
sidiario, pues e n u n a conversación p o d rán contabilizarse tantos diálogos com o intervenciones iniciativas-turno y reactivas-turno p u e d a n advertirse, in d e p e n d ie n te m e n te de que estas im pliquen o no u n a modificación del tópico discursivo, o de que vengan “acom pañadas de movimientos en la escena conversacional” (pág. 26). Este trabajo, con el qu e se a h o n d a en algunos de los planteam ientos ya esbozados en A ntonio Briz et al. (2003: 7- 61 ), contiene tam bién u n a p ro p u esta de dos m odelos de análisis de los diá
logos de una conversación, u n o de carácter lineal y otro jerárq uico . Alta es la rentabilidad explicativa del sistem a de un id ad es del discurso conversa
cional descrito en estas páginas, especialm ente p ara los estudios sobre la conexión pragmática, o para las investigaciones acerca de las distintas manifestaciones de la cortesía verbal que tanto proliferan en nuestros días.
Las ponencias de Rafael C ano y A ntonio N arb o n a analizan las imbri
caciones de la oralidad en los textos literarios. El p rim ero de ellos estudia diversos pasajes del Guzmán de'Alfarache con el fin de tratar d e dilucidar si, com o puso ya d e manifiesto R am ó n M enéndez Pidal (2005), la lengua conversacional alcanza en esta novela el m áxim o de espontaneidad. Varios son los aspectos de la estru ctu ració n sintáctica que p erm ite n recrear la configuración oral en el discurso literario: la ausencia de enlaces explíci
tos específicos (los conectores p ro to típ ic o s), q u e p u e d e d a r lugar a una
“sintaxis textual de secuencias exentas, acum uladas unas tras otras en fo rm a paratáctica y lineal” (pág. 47); la configuración ram ificada o simple, más extensa o, p o r el contrario, más breve, de los segm entos del enuncia
do; o la naturaleza d e las relaciones gram aticales existentes en el interior de los períodos oracionales complejos.
La evaluación de los porcentajes relativos de las tradicionales formas de relación interoracional en algunos capítulos de la novela de Mateo A lem án le ha p erm itido a Rafael C ano p o n e r de m anifiesto cómo, frente a la falta de trabazón en la relación en tre períodos y en tre intervenciones, en el interior d e los períodos “d o m in an muy claram en te las relaciones interoracionales marcadas m edian te nexos” (pág. 49), y sólo en algunos pasajes pu ede apreciarse un in c rem en to llamativo de la tradicional “yux
taposición”. Esto últim o parece o b ed ec er a razones discursivas ya que, por ejemplo, las secuencias yuxtapuestas ab u n d an en m o m en to s “sentencio
sos”, en los fragm entos en los que se describen los distintos matices de una situación de m o d o similar al de los predicadores, en los asertos descripti
vos de u n estado actual que concluyen con u n a o rd en , o en la acum ula
ción de justificaciones o im precaciones en u n a situación discursiva agitada
(pág. 51). Y frecuente resulta tam bién la sucesión de secuencias n o m in a les, especialm ente en el discurso del narrador, o el que los enunciados de un am plio discurso indirecto se acu m ulen p o r m edio de secuencias yuxta
puestas -c a d a u n a de ellas encabezadas p o r que- o de interrogativas in di
rectas, recre an d o así un m odo de citación re c u rre n te en el coloquio (pág.
54). En definitiva, el análisis del g rad o de in tensid ad en el que estas y otras peculiaridades sintácticas se manifiestan p erm ite apreciar claras m uestras de diferenciación en tre los estilos d e los pasajes dialógicos y de los diegé- ticos. Si bien tales rasgos sintácticos en sí mismos no implican un m ayor acercam iento a las form as propias d e la oralidad, sí constituyen indicios reveladores de los rasgos que M ateo A lem án consideraba “más apropiados para el discurso (re)producido, y p o r tan to conform ad o res de lo qu e en su concepción del texto y del discurso d eb ían ser las muestras de in terac
ción y coloquio” (pág. 62).
La libertad del lenguaje literario, capaz de ofrecer “inform ación im prescindible sobre rasgos lingüísticos de la o ralid ad ” (W. O esterreicher, 2004: 747), y la destreza de los escritores p ara aprovecharla han llevado a A ntonio N arb o n a a considerar a los diálogos literariam ente reconstruidos las fuentes más aprovechables p ara el estudio del discurso hablado.
Lógicam ente, no todos los géneros d e la literatu ra resultan igualm ente ú ti
les p ara tal fin. Así, com o h a puesto de manifiesto José Jesús de Bustos (1996a, 1996b, 1997, 1998a, 1998b, 2001), existen notables diferencias en tre el diálogo teatral y el inserto en un texto narrativo, ya que en el pri
m ero el a u to r se en cu e n tra constreñido p o r la necesidad de a ten d er diver
sos planos de recepción. De ahí q u e A ntonio N arb o n a d edique su p o n e n cia al análisis de cóm o se lleva a cabo la escritura de lo oral en los diálogos del Quijote.
Varios son los rasgos de sintaxis oral-coloquializada que N arbona analiza en la novela de Cervantes: el uso del que em p lead o com o engarzador ines- pecífico o conector genérico en los más variados contextos, la utilización de la un ió n asindética o de la co ord in ació n para la expresión de las más diversas relaciones —algo que n o p u e d e verse sin más com o reflejo de la carencia de elaboración, ni de im pericia o falta de destreza, pues p u e d e apreciarse en las intervenciones d e todos los personajes-, ciertos em pleos de si p ara abrir exclamaciones ponderativas de sentidos diversos, la exis
tencia de consecutivas de intensidad qu e e n cierran u n a com paración elativa, la p resencia de causales de la enunciación y de finales que marcan u n a clara confrontación contrastiva, etc. En suma, “n in g u n o de los recursos orales es desaprovechado p o r Cervantes” (pág. 99), si bien el análisis de todos ellos sólo debe llevarse a cabo desde u n a perspectiva supraoracional o discursi
va, que tom e en consideración el proceso de enunciación subyacente al en u n ciad o resultante. Pese a todo, en el Quijote n o p u ed e encontrarse más que u n a relativa aproxim ación sintáctica a la com unicación de la in m ed ia
tez, en tre otras cosas p o rq u e el m o d o d e disponer las secuencias en la con
versación, soportado en b u e n a m e d id a p o r los recursos prosódicos, difí
cilm ente puede trasladarse vividam ente al diálogo escrito. Más qu e verse, la oralidad sintáctica se insinúa, “sin re q u e rir del lector esfuerzo especial para recu p erar el auténtico sentido ap o rta d o p or los recursos oralizadores o coloquializadores, no escasos, p ero siem pre calculadam ente dosificados”
(pág. 105).
La ponencia de María Elena Placencia presenta u n rico p a n o ra m a de los estudios sincrónicos sobre el discurso oral centrados en el análisis de la cortesía: una relación de los principales trabajos em píricos desarrollados, las variedades del español y los con textos más analizados, los distintos enfoques teóricos y las diferentes perspectivas metodológicas, etc. Es esta u n a línea de investigación que, co m o p u e d e apreciarse ya en la prim era panorám ica en español realizada p o r Silvia Iglesias (2001), en los últimos años h a generado gran interés en el m u n d o hispánico. Los actos ex h o rta
tivos -especialm ente los ru e g o s - son los más estudiados, a u n q u e poco a poco han ido proliferando tam b ién los trabajos que ab o rd an el cum plido com o objeto de estudio, o las críticas y las quejas, capaces de am enazar las relaciones interpersonales. Pese a todo, como advierte la profesora Placencia, es preciso exam inar u n a m ayor diversidad de actos ilocutivos en u n a variedad más amplia d e contex to s y culturas diferentes —esto nos con
duciría por ejemplo a exp lo rar actos propios de culturas hispanas-, y no exclusivamente con relación a aspectos morfosintácticos o léxicos, sino centrados también en cuestiones co m o ciertos recursos fónicos de carác
ter suprasegmental. Asimismo, es necesario el uso de nuevas m etodologías que faciliten el conocim iento de los diversos modos de con d ucir las rela
ciones interpersonales. En definitiva, e n los últimos quince años se han lle
vado a cabo contribuciones muy valiosas en este ám bito, p ero “el cam ino p o r reco rre r parece aún la rg o ” (pág. 128).
Por último, Teun van Dijk d efien d e en su ponencia la necesidad de trascender las estructuras au tó n o m as d e interacción del coloquio, y exa
m in ar también el contexto cognitivo, social, político, cultural e histórico en el que este tiene lugar. Tal co n tex to n o d ebería plantearse en térm inos de situaciones objetivas sociales, sino más bien en función de las modela
ciones contextúales -es decir, de las representaciones subjetivas de la situa
ción com unicativa-, ya que estas c o n tro la n la contribución de cada de u no de los interlocutores. Asimismo, el conocim iento de los participantes resulta crucial p ara el m anejo ta n to de lo explicitado en el discurso, com o de la inform ación implícita. Esto resu lta especialm ente relevante para el análisis de cómo se lleva a cabo el tratam ien to pragm ático del conoci
m iento en los debates políticos. Y es que, com o van Dijk trata de dem os
tra r m ediante el análisis de u n e n fre n ta m ie n to dialéctico en tre Jo sé María Aznar y José Luis Rodríguez Z apatero, en el discurso p arlam en tario “el
m anejo de las m entiras resulta crucial para conferir legitim idad a los p ar
ticipantes” (pág. 156).
Ya se ha tratado de p o n e r de manifiesto cóm o u n o de los objetivos principales del Congreso que da germ en a esta ob ra e ra el de d a r a conocer las investigaciones más actuales en el ám bito del discurso oral, de ahí la inclusión de u n a sección d edicada a la exposición de proyectos, que ah ora se plasma en la segunda parte de Discurso y oralidad. Dos de ellos se dedi
can al análisis d e cuestiones relacionadas con la inm igración: el Proyecto ALDIMA (Antonio Bañón, José Luis M uñío y J u a n a Castaño), centrado especialm ente en las m anifestaciones de este fe n ó m e n o en Murcia y Almería, y el Análisis socio-pragmático de la comunicación intercultural en las prácticas educativas (Luisa M artín Rojo y Miguel P é re z ), que ab o rd a el estu
dio del tratam iento que en el contexto educativo de la C om u n idad de Madrid se lleva a cabo de la diversidad cultural y lingüística.
Los m iem bros del G ru p o ILSE presentaron tam b ién su proyecto dedi
cado al estudio de La serie enumerativa en el discurso oral en español (Luis Cortés, José J u a n Berbel y José Luis M uñío), y los del G ru p o GRIALE die
ron a conocer sus investigaciones para el establecim iento de u n a tipología de los enunciados irónicos, aprovechable en la enseñ anza del español com o lengua extranjera.
Sum am ente relevantes para el estudio del discurso oral resultan tam bién corpus com o los integrados en el Proyecto PRESSEA, de ahí que José R.
Gómez, A ntonio M. Avila y Matilde Vida aprovecharan este foro para d a r a conocer la m eto d olog ía y el estado actual de los estudios sociolingüísti- cos sobre el español de Las Palmas, Lleida, G ranada, Madrid-Alcalá, Málaga y Valencia. El últim o de los proyectos que se incluyen en este volu
m en es el del Corpus COLA (A nnette Jo rg e n s e n ), u n a base d e datos en la que se recoge el habla inform al de adolescentes d e M adrid, Santiago de Chile, Buenos Aires, G uatem ala y La Habana.
En la tercera p arte de Discurso y oralidad se recog en las com unicaciones presentadas en el citado Congreso. Entre ellas en co n tram o s estudios teóri
cos sobre cuestiones tan diversas com o las aplicaciones didácticas de las teorías del Análisis del Discurso (María Dolores G onzález), la inadecua
ción de la gram ática tradicional para describir las peculiaridades del colo
quio (Flora Klein), la distinta función de lo literal y d e lo co ntextual en el discurso oral y e n el texto escrito (Estanislao R. Trives) o u n a tipología sobre los gén eros discursivos orales (María M. C am acho).
Los estudios em píricos sobre la oralidad abarcan b u e n a p arte del pri
m er volumen y la totalidad del segundo. Algunos d e ellos, de carácter dia
crònico, analizan la im bricación del discurso h ablad o en docum entos d e distinto tipo: textos epigráficos latinos (Rafael Lázaro), tradiciones discur
sivas ju ríd ic a s alfonsíes (Em ilio M o n tero ), c o m ed ias celestinescas (FranciscoJ. H e rre ro ), declaraciones m atrim oniales del xvi (M aría A reta),
gramáticas jesuíticas (Verónica R ivera), cartas privadas de los siglos x v i i y
XVIII (Carm ela Pérez-Salazar) o discursos jurídico-adm inistrativos del xviii (Micaela C arrera y A ndrea H e r r á n ) ; y otros rastrean las evidencias de ora- lidad en textos actuales, com o los extraídos de la p rensa española (Ana M ancera) o de la prosa de A lonso Zam ora Vicente (Jesús Sánchez). Sin em bargo, la m ayor parte de las com unicaciones trata sobre distintos aspec
tos relacionados con la organización de los elem ento s estructurales e interpretativos del discurso oral: m ecanism os de reform ulación parafrás
tica (María del Pilar Garcés), series enum erativas (M aría Jesús Arche, H eraclia Castellón y María del M ar Espejo), deícticos (D ragana Bajic), relativos (Juana Santana), im perativos (C orinne Filiu), modalizadores (Jelena Rajic), elem entos prosódicos (Antonio H idalgo), etc. Muchos de estos rasgos son analizados, p o r ejem plo, en el estudio de la configuración discursiva de los informativos (E lena M é n d ez/E le n a Leal), de la publici
dad radiofónica (María Isabel H ern án d ez ) y de los nuevos medios digita
les (M. A. P en as/S u san a Carrasco) o en la construcción d e la propia iden
tidad llevada a cabo p o r los e n ferm o s m entales (M arta F arré).
N um erosas son tam bién las com unicaciones dedicadas al estudio de estrategias discursivas de distinto tipo para m anifestar p o r ejemplo la (des) cortesía (Esperanza Alcaide, Nieves H ern án d ez , B árbara H errero, K athrin Siebold, A nne M artín), la ironía (M aría B. Alvarado, J. J.
M a rtín ez/H erm in ia P ro v en cio /M aría I. Santamaría, L e o n o r Ruiz y Larissa Timofeeva), el h u m o r (Raquel H idalgo/Silvia Iglesias), la ped antería (A ndrea Estrada) o la m etáfora lexicalizada (Sira H e rn á n d e z ). Y en último lugar se sitúan los trabajos que analizan las p eculiaridades de las interac
ciones habladas en tre los jóvenes (A na Acevedo, Eli-Marie D anbolt y María del C arm en Q uiles), algunas estrategias sociodiscursivas fem eninas (Patricia Córdoba, D olores Igualada y M aría M árquez), las influencias m utuas en tre lenguas en contacto (Asier B arandiaran y O rre ag a Ib a rra ), y tecnolectos com o el de los co rred o re s de bolsa (Ana G. Yépez) o el intér
prete-traductor (Susana Ridao).
De todo lo dicho se d esp ren d e que el valor de esta m onografía es doble. Por u n a parte, p o rq u e sirve p ara m ostrar el interés creciente que suscitan los estudios sobre la len g ua hablada, y p o n e de manifiesto el en o r
m e salto cualitativo que han supuesto m uchos de los esfuerzos realizados desde el p io n ero libro de W erner B ein h auer (1963 [1930]), p or quienes h an tenido que trabajar a m e n u d o “com o auténticos fran cotirado res” (A.
N arbona, en prensa); y p o r otra, p o rq u e d em u estra cóm o la “senda” que los investigadores del G rup o ILSE trazaron ya en 1994 con la celebración del I Simposio de análisis del discurso oral sirve de acicate p ara em p ren d er futuras investigaciones, p o r lo que esperam os que esta iniciativa se p erp e
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An a Ma n c e r a Ru e d a
Universidad de Sevilla