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Evaluación integral de los flujos de calor en el Golfo de México

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Unidad Ticomán “Ciencias de la Tierra”

EVALUACIÓN INTEGRAL DE LOS FLUJOS DE CALOR EN EL GOLFO DE MÉXICO

T E S I S

QUE PARA OBTENER EL GRADO DE MAESTRO EN CIENCIAS P R E S E N T A ING. JOEL ROSALES RODRÍGUEZ

DIRECTOR EXTERNO

DR. JUAN JOSÉ VALENCIA ISLAS DIRECTOR INTERNO

M. EN C. EDUARDO PÉREZ FLORES

2007

E S I A E S I A

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(5)

partir de 133 datos calculados a partir de temperaturas y conductividades térmicas medidas en el fondo marino, con un rango de error < al 5%. Dichas mediciones pueden ser afectadas por la presencia de cuerpos evaporíticos, cuerpos arcillosos, periodos de sedimentación y la actividad volcánica. Partiendo del promedio mundial de flujos de calor, cercano a los 60 mW/m2, los valores superiores son considerados como altas anomalías de flujo de calor y los inferiores al promedio mundial, como bajas anomalías de flujo de calor.

Las altas anomalías de flujo de calor en el Golfo de México no se comportan de acuerdo a la distribución de la sal, sin embargo para determinar la influencia de la sal en la zona salina de Campeche habría que evaluar con mayor detalle la geometría y profundidad de los cuerpos de sal.

Los flujos de calor menores a 25 mW/m2 para la porción noreste del Golfo de México, presentan un ligero comportamiento similar al área de influencia de la mayor sedimentación en los últimos cinco millones de años.

Desde el punto de vista tectónico, los valores mas elevados del flujo de calor se asocian principalmente a los límites corticales y a las estructuras de basamento en los distintos tipos de corteza identificados en el Golfo de México.

Los valores mas altos de flujo de calor reportados en la corteza oceánica se distribuyen al suroeste de su parte media (> 40 mW/m2), y los mas bajos hacia el noroeste y oeste de sus límites corticales (27-38 mW/m2), lo cual puede ser una evidencia de la asimetría de la corteza oceánica.

A partir del modelado de una sección en el Golfo de México, se interpreta un evento térmico que puede encontrarse relacionado con los eventos termo-tectónicos Terciarios, cuerpos intrusivos sublitosféricos interpretados en la porción Norte de las Cuencas del Sureste.

La asociación de las anomalías térmicas, estructuras de basamento y gases termogénicos en el Golfo de México, puede ser observada en la porción noroeste del Bloque de Yucatán en donde se reporta la presencia de gas termogénico

(6)

Se considera que la baja madurez de las unidades generadoras del área de Kayab es influenciada principalmente por el sepultamiento y no por las condiciones termales del basamento.

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The integral evaluation of the heat flows in the Gulf of Mexico was from 133 calculated data with the temperatures and thermal conductivities measured at the bottom of the sea, with an error rank < 5%. These measurements can be affected by the presence of evaporíticos bodies, shale bodies, periods of sedimentation and volcanic activity. Starting off of the world-wide average of heat flows, near the 60 mW/m2, the upper values are considered like high anomalies of heat flow and the lower ones to the world-wide average, like low anomalies of heat flow.

The high anomalies of heat flow in the Gulf of Mexico do not behave according to the distribution of the salt, nevertheless to determine the influence of the salt in the zona salina de Campeche would be necessary to evaluate with greater detail the geometry and depth of the salt bodies.

The heat flows less than 25 mW/m2 for the northeast portion of the Gulf of Mexico, slight behavior similar to the area of influence of the greater sedimentation in the last five million years.

Under a tectonic context, the highest values of heat flow are associated mainly to the cortical limits and the basement structures in the different identified types of crust in the Gulf of Mexico.

The highest values of heat flow reported in the oceanic crust are distributed to the southwest at the mid part (> 40 mW/m2), and lowest values located from northwest to west of their cortical limits (27-38 mW/m2), which can be an evidence of the asymmetry of the oceanic crust.

From a seismic section modeled in the Gulf of Mexico, it was interpreted a thermal event that can be related to a kind of Tertiary thermal-tectonic event, interpreted in the north of the Cuencas del Sureste

The association of thermal anomalies, basement structures and termogenic gases in the Gulf of Mexico, can be observed in the northwest portion of the Bloque de Yucatan, near the limits of the thinned transicional crust and oceanic crust, where the moderately mature termogenic gas presence is reported.

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a una mujer maravillosa, mi esposa Norma

y a una niña muy linda y maravillosa, mi hija Norma Regina

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a mis padres

Vicenta y Cristóbal

(11)

Al Dr. Juan José Valencia Islas por brindarme su amistad y compartir sus conocimientos.

Al Dr. Jorge Jacobo Albarrán por su amistad y apoyo incondicional.

Al M. en C. Eduardo Pérez Flores y a los integrantes del comité revisor del presente trabajo, el Dr. Luis Enrique Ortiz Hernández, M. en C. José María Ramos Rodríguez y al Dr. José Cruz Escamilla Casas, por sus valiosas observaciones para el mejoramiento de esta tesis.

Al M. en I. Adán Oviedo Pérez, Subdirector de la Coordinación Técnica de Exploración de Petróleos Mexicanos, por su autorización del uso de información de los flujos de calor medidos en el Golfo de México. Así mismo, a los Ingenieros José Ruiz Morales y Jorge Pacheco Muñoz, de la Coordinación de Plays en Áreas Frontera del Activo Regional de Exploración Marina, por haberme proporcionado la información puntual de los flujos de calor del Golfo de México.

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Resumen ii

Abstract iv

Dedicatoria vi

Agradecimientos viii

Contenido ix

CAPITULO 1. Introducción

1.1 Introducción 2

1.2 Objetivos 3

1.3 Localización 4

1.4 Metodología 5

1.5 Antecedentes 6

CAPÍTULO 2. Mediciones de Flujo de Calor en el Golfo de México

2.1 Flujo de Calor (Q) 13

2.2 Instrumentos y métodos medición de los flujos de calor 17 2.3 Mediciones de flujo de calor en el Golfo de México 20 2.4 Procesos geológicos que afectan las mediciones para el cálculo de los

flujos de calor 23

2.4.1 Emplazamiento de cuerpos evaporíticos y arcillosos 23

2.4.2 Periodos de sedimentación 29

2.4.3 Actividad volcánica y tectónica 33 2.4.3.1 Influencia de los sistemas hidrotermales, fallas y fracturas

34 CAPÍTULO 3. Flujos de Calor y Tectónica en el Golfo de México

3.1 Tectónica y Flujos de Calor en el Golfo de México 43

3.1.1 Tipos de Corteza 43

3.1.2 Límites Corticales 46

3.2 Análisis Termo-tectónico 48

3.2.1 Altas anomalías de flujo de calor 48

3.2.2 Bajas anomalías de flujo de calor 59

3.3 Flujo de Calor Radiogénico 63

3.4 Evaluación termo-tectónica de la sección B-2 de la porción central del Golfo

de México 65

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Anexo 1. Conductividad Térmica 82 Anexo 2. Gradiente Geotérmico 94

Referencias Bibliográficas 99

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CAPÍTULO 1

(16)

CAPITULO 1. Introducción

1.1 Introducción

La finalidad de este trabajo es evaluar de una manera integral los valores de flujos de calor calculados en el Golfo de México, considerando los procesos tectónicos y sedimentológicos actuales y los que han tenido lugar en esta cuenca, que son responsables de las actuales altas o bajas anomalías de dichos valores. Esta interpretación integral proporciona información importante para establecer la historia térmica de las cuencas petroleras en el Golfo, la cual nos ayuda a determinar los periodos de generación de hidrocarburos. Por lo tanto, se consideran los procesos geológicos actuales (tectónicos y sedimentarios), así como los que han tenido lugar en la cuenca y que influyen directamente en las variaciones de las superficies de temperaturas medidas actualmente y usadas en el cálculo de los flujos de calor.

Las actuales interpretaciones de los valores de flujo de calor medidos en el Golfo de México, han sido relacionadas únicamente con aspectos tectónicos, edades y tipos de cortezas, sin considerar los distintos procesos geológicos a nivel de cubierta sedimentaria que afectan las superficies de temperatura medidas y usadas en al cálculo de los flujos de calor, así como los aspectos tectónicos a nivel de basamento que afectan o han afectado su comportamiento a lo largo de la historia geológica de la cuenca. Los principales procesos geológicos que influyen en las variaciones de las superficies de temperatura medidas son la presencia de cuerpos evaporíticos, cuerpos arcillosos y las altas tasas de sedimentación; en donde los cuerpos evaporíticos tienden a incrementar la superficie de temperatura debido a su alta conductividad térmica, y caso contrario, los cuerpos arcillosos, debido a su baja conductividad térmica, tienden a disminuir dichas superficies de temperatura, sin embargo, en ambos casos el grado evolutivo y la posición estratigráfica determinan la influencia sobre el incremento o decremento de la superficie de temperatura. Al igual que la presencia de los cuerpos arcillosos, las altas tasas de sedimentación disminuyen considerablemente las superficies de temperatura, debido que no se llega a un balance termal entre los sedimentos preexistentes con los sedimentos de depósito reciente.

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Desde el punto de vista tectónico, los flujos de calor tienden a ser mayores en las áreas de intensa actividad tectónica, áreas de corteza joven y en presencia de rocas graníticas, mientras que en áreas de estabilidad tectónica y cortezas antiguas son menores; sin embargo la presencia de estructuras a nivel cortical incrementan localmente el flujo de calor.

Los resultados de la evaluación de los flujos de calor en el área de influencia de los cuerpos evaporíticos y las altas tasas de sedimentación, proporcionan un panorama termo-tectónico del Golfo de México, con el cual puede hacerse una estimación de los valores del flujo de calor las áreas de mayor influencia tectónica, relacionada principalmente a las heterogeneidades y estructuras corticales, son evidenciadas por altos flujos de calor.

El resultado de la evaluación de los flujos de calor en el Golfo de México permitirá entender y desarrollar un modelo térmico evolutivo, teniendo una mayor aproximación en la reconstrucción de la historia termal de la cuenca, que es una importante herramienta para la exploración petrolera (Nielsen, 1986, en Stephen, 1992; Barker, 1996), ya que los procesos de maduración de la materia orgánica son controlados por la temperatura que han experimentado las rocas generadoras desde su depósito (Nagihara et al., 2002; Nelly y Nagihara, 2003).

1.2 Objetivos Objetivo General

El objetivo general de este trabajo de tesis es evaluar de una manera integral los procesos geológicos que influyen y que han influido en las variaciones de los datos de flujo de calor medidos actualmente en el Golfo de México.

Objetivos Particulares

Para dar cumplimiento con el objetivo general de este trabajo se considera necesario el cumplimento de los siguientes objetivos particulares:

• Identificar las áreas de mayores velocidades de sedimentación, que afectan los valores de flujo de calor medidos en la Cuenca del Golfo de México.

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• Determinar la influencia de la presencia de cuerpos evaporíticos en los flujos de calor medidos.

• Conceptualizar los flujos de calor bajo el contexto de los distintos ambientes tectónicos, relacionados a los tipos de corteza en la Cuenca del Golfo de México.

• Analizar los modelos tectónicos evolutivos de cuencas de apertura, como es el caso del Golfo de México, para tratar de establecer un modelo termo-tectónico evolutivo a lo largo de una sección en la porción central del Golfo de México, usando un software de modelado numérico.

Como resultado al cumplimiento de los objetivos anteriores, la evaluación integral de los flujos de calor en el Golfo de México permitirá entender el comportamiento térmico para posteriormente desarrollar modelos tectónicos y térmicos, que nos ayuden a establecer las historias térmicas de cada una de las cuencas y provincias petroleras en el Golfo de México. La definición de la historia térmica en las cuencas sedimentarias es una herramienta importante en la exploración petrolera, ya que los procesos de maduración y transformación de la materia orgánica son controlados por la temperatura que han experimentado las rocas generadoras desde el tiempo de su depósito.

1.3 Localización

Los objetivos del trabajo son desarrollados en el área definida por las mediciones del flujo de calor que se han realizado en el Golfo de México, abarcando principalmente las provincias petroleras del Golfo Profundo, así como una parte al norte y este de dichas provincias (Figura 1).

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Figura 1. Localización del área de estudio.

1.4 Metodología

Para poder dar cumplimiento a los objetivos perseguidos en el área de estudio, en la figura 2 se muestra una metodología en la cual se trata de incluir la mayor parte de las variables geológicas que influyen en los valores e interpretaciones de los flujos de calor, considerando una jerarquización de las mismas en la evaluación integral de los flujos de calor para el Golfo de México.

Área de Estudio

-98 -96 -94 -92 -90 -88 -86

20 22 24 26 28 30

Plataforma de Yucatán

E. U. A.

M É X I C

O

GOLFO DE MÉXICO

Planicie Abisal

Salina del Golfo Profundo Cordillera

Mexicana

Área de Estudio Área de Estudio

-98 -96 -94 -92 -90 -88 -86

20 22 24 26 28 30

Plataforma de Yucatán

E. U. A.

M É X I C

O

GOLFO DE MÉXICO

Planicie Abisal

Salina del Golfo Profundo Cordillera

Mexicana

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Figura 2. Metodología de trabajo.

1.5 Antecedentes

Actualmente en México se cuenta con algunos trabajos relacionados a los flujos de calor, tanto hacia la parte continental como en la parte marina (Océano Pacífico, Golfo de California y Golfo de México), en los cuales los valores de flujo se interpretan como producto de la actividad volcánica actual y a edades y espesores corticales, definiéndose áreas de altos o bajos flujos de calor. En los siguientes párrafos se hace referencia sobre los aspectos más importantes de dichos trabajos.

Los primeros valores de flujo de calor obtenidos y reportados en México son los publicados por Epp et al. (1970), los cuales corresponden a 48 valores obtenidos de 1964 a 1969 en el Golfo de México, a partir de las estaciones ocupadas por Lamont-

Evaluaci

Evaluacióón Integral de los Flujos de Calor en el Golfo de Mn Integral de los Flujos de Calor en el Golfo de Mééxicoxico Velocidades de Sedimentación

en el Golfo de México

Tectónica del Golfo de México Mediciones de Flujo

en el Golfo de México

Flujos de Calor

Flujos de Calor Sedimentación y Variaciones del Flujo de Calor

Ambiente Tectónico y Mediciones de Flujo de Calor

Modelado Térmico y Tectónico del Golfo de México Recopilaci

Recopilacióón n de Informaci de Informacióónn

Evaluaci

Evaluacióón Integral de los Flujos de Calor en el Golfo de Mn Integral de los Flujos de Calor en el Golfo de Mééxicoxico Velocidades de Sedimentación

en el Golfo de México

Tectónica del Golfo de México Mediciones de Flujo

en el Golfo de México

Flujos de Calor

Flujos de Calor Sedimentación y Variaciones del Flujo de Calor

Ambiente Tectónico y Mediciones de Flujo de Calor

Modelado Térmico y Tectónico del Golfo de México Recopilaci

Recopilacióón n de Informaci de Informacióónn

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RV Alaminos (Figura 3), como resultado de 3 ó 4 mediciones en cada uno de los puntos a diferentes profundidades. A partir de estos resultados, se observó que en la mayor parte Golfo de México los flujos de calor son bajos, lo cual indica que se trata de un área oceánica antigua. Sin embargo, hacia las partes someras estos valores bajos pueden ser debidos a una reciente disminución, de manera local, de la temperatura de la base del agua o a una rápida erosión de la superficie sedimentaria, mientras que el incremento del gradiente de temperatura con la profundidad se le atribuye a una rápida sedimentación local. Las principales anomalías de flujos de calor se observan el área de domos de Sigsbee, en donde estos valores se interpretan como el resultado de la presencia de cuerpos salinos.

Además de los datos anteriores de flujo de calor, se cuenta con valores de la International Heat Flow Commission (IHFC), distribuidos tanto en el Golfo de México y la República Mexicana, como en el Océano Pacífico, publicados por Blacwell et al., (1977; en Urrutia, 1986) y que son el resultado de mediciones directas e información complementaria derivada de datos isotópicos de helio (Figura 4).

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-98-96-94-92-90-88-86

20

22

24

26

28

30 Figura 3. Flujos de calor medidos en el Golfo de México.

Epp, et al., 1970 Nagihara, et al., 1996 PEMEX, 2004

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Figura 4. Flujos de calor reportados por la IHFC (en Urrutia, 1986).

Urrutia (1986), hace una correlación de los valores de flujo de calor de la IHFC con los espesores corticales, la tectónica y algunas provincias volcánicas; a partir de la cual se observa que los valores mas altos observados en la parte continental, se ubican en la Sierra Madre Occidental (>128.57 mW/m2), considerada como una gran provincia ignimbrítica Terciaria; mientras que para la parte marina se ubican a lo largo de la zona de subducción y Golfo de California, alcanzando valores de hasta 257.14 mW/m2 (Figura 5). En un contexto continental regional, seguido de los valores de la Sierra Madre Occidental, el promedio de flujo de calor es mas alto en la Faja Volcánica Transmexicana (85.72 mW/m2), ligeramente bajo en la Sierra Madre Oriental y mas bajo en la parte sureste de México y margen del Golfo (~42.86 mW/m2). Los altos valores en el noroeste de México pueden reflejar los efectos de varios episodios magmáticos distintos y/o diferencias en la distribución de la generación de calor radiactivo. Así mismo, dicho autor considera que las variaciones laterales de actividad magmática pueden explicar los complejos parámetros de flujo de calor, cuya distribución refleja los efectos de la evolución en el tiempo de la zona

< 30 31-40 41-60

61-70 121-130 71-90

91-100 101-120

131-150 151-160 161-180 181-200

mW/m2

< 30

< 30 31-40 31-40 41-60 41-60 61-70

61-70 121-130121-130 71-90 71-90 91-100 91-100 101-120 101-120

131-150 131-150 151-160 151-160 161-180 161-180 181-200 181-200

mW/m2

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de subducción y la variación de la generación de calor radiactivo. Finalmente, considera que los altos flujos de calor (>85.72 mW/m2) reflejan los efectos de la transferencia de calor, de la conductividad y transferencia de masa a través de material caliente vía convección del Manto, en la zona de subducción y el ascenso de magmas. Una situación similar podría ser la observada en la zona del arco volcánico de Chiapas (el volcán Chichonal).

Figura 5. Mapa de flujos de calor de México (tomado de Urrutia, 1986)

Posteriormente, Nagihara et al. (1996) llevan a cabo 10 mediciones más de flujo de calor a lo largo de una sección Este-Oeste en la porción occidental de la Planicie de Sigsbee, en el Golfo de México (Figura 3). A partir de los valores obtenidos en estas mediciones y con los previamente reportados por Epp et al. (1970), mencionan que los relativamente bajos valores del flujo de calor hacia el oeste del Golfo de México son un factor indicativo de que la litósfera es mas fría que otras cuencas;

42.8

42.8

42.8

42.8

42.8 42.8

42.8

64.3

85.7 85.7

85.7

107

.1

107

.1 128

.6

64.3

85.7 128.6

171.4 257.1

42.8

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85.7 128.6

171.4 257.1

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considerando además que el no balance termo-isostático en la litosfera del golfo podría implicar una gran heterogeneidad en la estructura del manto regional bajo el golfo.

Con los datos anteriores de flujos de calor particulares de ambientes tectónicos, Epp et al. (1970) y Nagihara et al. (1996), consideran que la corteza en el Golfo de México corresponde a una corteza oceánica antigua, ya que la mayor parte de los valores son menores a los 50 mW/m2, en un rango entre los 8.6 y 47.6 mW/m2, considerados en este trabajo como bajas anomalías. El resto de los valores oscila entre 51.0 y 111.4 mW/m2, mismos que han sido relacionados a las estructuras salinas en el área de montículos de Sigsbee (Epp et al., 1970), estos valores son considerados en este trabajo como altas anomalías de flujo de calor.

Adicionales a los datos anteriores que han sido publicados, se anexan los valores de los flujos de calor medidos en el Golfo de México por PEMEX durante una campaña en el año de 2004, los cuales fueron proporcionados por la Subdirección de la Coordinación Técnica de Exploración de Petróleos Mexicanos (Figura 3). Así mismo fueron proporcionados algunos valores por el Activo Regional de Exploración de la Región Norte, Área Tampico, distribuidos principalmente en la porción Occidental del Golfo de México.

Finalmente, a partir de los trabajos referidos anteriormente Rosales (2005, 2006) considera que las altas anomalías de flujo de calor medidas en el noroeste del Bloque de Yucatán son debidas a estructuras de basamento, en tanto que las bajas anomalías observadas en el noreste del Golfo de México se deben a un desequilibrio térmico provocado por las altas velocidades de sedimentación en los últimos 5 MA.

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CAPÍTULO 2

(27)

CAPÍTULO 2. Mediciones de Flujo de Calor en el Golfo de México

La evaluación integral de los valores medidos de flujo de calor, es una importante herramienta en la exploración petrolera, que nos permite llevar a cabo una evaluación térmica de las cuencas sedimentarias, como es el caso del Golfo de México, que nos ayuda a definir y calibrar los modelos tectónicos y térmicos, para poder así establecer provincias de flujo de calor caracterizadas por sus particularidades en la maduración de la materia orgánica. Por lo tanto, en los siguientes párrafos se hace mención de algunas de los aspectos teóricos que se consideran de mayor importancia.

2.1 Flujo de Calor (Q)

El flujo de calor es definido como la cantidad de calor que atraviesa una superficie determinada en un tiempo dado, y puede ser obtenido como el producto del gradiente geotérmico y la variación de la conductividad termal con la profundidad (Jessop, 1990; Stephen, 1992; Barker, 1996; Mareschal et al., 2000; Nagihara, 2003;

Rolandone et al., 2003), a partir de la siguiente formula:

Q = λ ∆T

(ec. 1) donde:

Q es la cantidad de flujo de calor, λ el valor de conductividad de la roca y

∆T es el valor del gradiente geotérmico de la roca

El flujo de calor es expresado en unidades de flujo de calor (UFC ó HFU-por su término en inglés), en microcalorías por centímetro cuadrado por segundo (µcal /cm2 seg) o en miliwatts por metro cuadrado (mW/m2), cuyas equivalencias son las siguientes:

1 UFC 42.857 mW/m2

1 UFC 10-6 cal/cm2s = 1 µcal/cm2s 1 W/m2 2.388x10-5 cal/cm2s 1 cal/cm2s 4.2857x104 W/m2

Promedio mundial: 60 mW/m2 = 1.4 UFC = 1.4 µcal/cm2 seg

Tabla 1. Equivalencias de las unidades de flujo de calor y promedio mundial

(28)

(modificada de Barker, 1996).

De acuerdo a las variables que intervienen en la ecuación anterior, el resultado obtenido se considera como el flujo de calor de la unidad estratigráfica medida y por lo tanto es variable de acuerdo a las propiedades de conductivas de la unidad estratigráfica. Las variaciones con respecto a los resultados de las mediciones en las unidades estratigráficas sub y sobreyacentes, han permitido interpretar el flujo de calor variable en el punto medido, asimilando su comportamiento al del gradiente de temperatura con respecto a la profundidad, el cual es contrario al comportamiento de real de los flujos de calor.

Sin embargo, con base en la definición del flujo de calor y a los mecanismos de transporte de calor que actúan en la corteza continental y oceánica (Figura 6), estas diferencias son debidas a que las unidades estratigráficas no han alcanzado su equilibrio u homogeneización de temperatura, en donde la cantidad de flujo de calor proveniente del Manto o fuente de calor y el tiempo de su influencia no ha sido necesario para su equilibrio. Una vez alcanzado el equilibrio de temperatura en cada una de las unidades, los cálculos del flujo de calor a diferentes profundidades será prácticamente el mismo, lo cual gráficamente nos mostrará un comportamiento linear, en donde las temperaturas de las unidades dependerán de su capacidad de calor y su conductividad térmica.

El comportamiento linear del flujo de calor se debe a que en la corteza oceánica o continental (constituida de material sólido), el mecanismo de transporte de calor proveniente del manto es la conducción (Figura 6). Este mecanismo de transporte de calor consiste en equilibrar u homogeneizar la temperatura de los sólidos a partir de la colisión de las moléculas de las partes calientes con las moléculas de las partes mas frías del sólido (Kutasov, 1999).

En la figura 7b podemos observar el comportamiento de la temperatura con respecto a la profundidad de las capas de la Tierra, divididas con base en su comportamiento sísmico (Figuras 7a y 8). Usando esta figura podemos hacer una analogía del comportamiento del flujo de calor, en donde el núcleo interno y externo podrían corresponder a la parte superior del manto y parte inferior de la corteza (oceánica o continental), mientras que el manto correspondería a la corteza, que aun no ha

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alcanzado su equilibrio de temperatura, el cual depende de la capacidad de calor de las rocas que la conforman.

Figura 6. Principales mecanismos de transporte de calor.

Figura 7. Comportamiento de la estructura interna de la Tierra. a) Comportamiento sísmico, b) Comportamiento de presión y temperatura, c) incremento de temperatura.

0 2 4 6 8 10 12 0 2 4 6 8 10 12

1 2 3 4 5 6

Velocidad de Ondas Sísmicas (Km/s)

Densidad (g/cm3)

Profundidad (miles de Km)

Densidad

Velocidad de Ondas PP Velocidad de Ondas SS

NI NE

MANTO

0 2 4 6 8 0 1 2 3 4

1 2 3 4 5 6

Presión (miles de Kbars)

Temperatura (miles de °C)

Profundidad (miles de Km)

Presión Temperatura

NI NE

MANTO 1000°C

0°C

NI NE MANTO CORTEZA

a b c

Conducción. Cantidad de calor que atraviesa una superficie por unidad de tiempo, depende directamente de la conductividad térmica de los materiales (Prol, 1996) y actúa en los cuerpos sólidos a diferentes temperaturas.

Consiste en equilibrar u homogeneizar la temperatura del sólido a partir de la colisión de las moléculas de las partes calientes con las moléculas de las partes mas frías del sólido (Kutasov, 1999).

Mecanismo de transporte de calor dentro de la corteza, considerada sólido (Wilson, 1989; Prol, 1996).

Convección. Consiste en el transporte de calorías por un fluido o gas en movimiento relativo dentro de un cuerpo caliente, en donde se considera existe transporte de masa (Wilson, op cit.; Kutasov, 1999), debido a una diferencia de densidades en los fluidos, en donde cíclicamente la parte inferior del fluido, caliente y de menor densidad, tiende subir y desplazar hacia abajo a la parte superior del fluido, fría y mas densa, originando las corrientes de convección (flujos convectivos ascendentes, descendentes y horizontales - Jeanloz & Morris, 1986). Depende de los cambios de viscosidad y densidad de los fluidos con la temperatura (Prol, op cit.).

Mecanismo importante en el manto superior astenosferico (el cual se comporta como fluido) y en el núcleo terrestre donde domina este mecanismo de transporte de calor (Barker, op cit.; Prol, op cit.), contribuyendo además con los procesos del manto (Barker, op cit.). La existencia de la convección en el manto ha sido apoyada por la migración de los continentes.

Radiación

Conducción

Convección Radiación

Conducción Convección

Radiación. Es el modo de transferencia calorífica en el vacío y el gas, a través de ondas electromagnéticas (Wilson, op cit.), y es importante a temperaturas altas (Prol, op cit.). El rol de éste mecanismo es imperceptible en la mayor parte de las series geológicas.

La radiación tiene lugar principalmente en la corteza terrestre y el manto superior, en éste último debido en parte a las altas temperaturas.

Conducción. Cantidad de calor que atraviesa una superficie por unidad de tiempo, depende directamente de la conductividad térmica de los materiales (Prol, 1996) y actúa en los cuerpos sólidos a diferentes temperaturas.

Consiste en equilibrar u homogeneizar la temperatura del sólido a partir de la colisión de las moléculas de las partes calientes con las moléculas de las partes mas frías del sólido (Kutasov, 1999).

Mecanismo de transporte de calor dentro de la corteza, considerada sólido (Wilson, 1989; Prol, 1996).

Convección. Consiste en el transporte de calorías por un fluido o gas en movimiento relativo dentro de un cuerpo caliente, en donde se considera existe transporte de masa (Wilson, op cit.; Kutasov, 1999), debido a una diferencia de densidades en los fluidos, en donde cíclicamente la parte inferior del fluido, caliente y de menor densidad, tiende subir y desplazar hacia abajo a la parte superior del fluido, fría y mas densa, originando las corrientes de convección (flujos convectivos ascendentes, descendentes y horizontales - Jeanloz & Morris, 1986). Depende de los cambios de viscosidad y densidad de los fluidos con la temperatura (Prol, op cit.).

Mecanismo importante en el manto superior astenosferico (el cual se comporta como fluido) y en el núcleo terrestre donde domina este mecanismo de transporte de calor (Barker, op cit.; Prol, op cit.), contribuyendo además con los procesos del manto (Barker, op cit.). La existencia de la convección en el manto ha sido apoyada por la migración de los continentes.

Radiación

Conducción

Convección Radiación

Conducción Convección

Radiación. Es el modo de transferencia calorífica en el vacío y el gas, a través de ondas electromagnéticas (Wilson, op cit.), y es importante a temperaturas altas (Prol, op cit.). El rol de éste mecanismo es imperceptible en la mayor parte de las series geológicas.

La radiación tiene lugar principalmente en la corteza terrestre y el manto superior, en éste último debido en parte a las altas temperaturas.

(30)

Figura 8. Estructura interna de la Tierra.

Ahora bien, siguiendo con la misma figura, si consideramos las capas de la Tierra como la corteza, el núcleo interno correspondería a la parte inferior, el núcleo externo a su parte media y el manto a la parte superior de la corteza, con esta analogía, si nosotros comparamos el comportamiento de la curva de temperatura con el incremento de calor de la figura 7c, podríamos decir que las unidades han alcanzado su equilibrio de temperatura, de acuerdo a su capacidad de calor. Si consideramos la temperatura y la conductividad térmica en ambas capas (núcleo interno y externo, correspondientes a la parte inferior y media de la corteza, de nuestra analogía) para el cálculo del flujo de calor, gráficamente nuestros resultados serán representados por una línea recta, es decir obtendremos un flujo de calor constante.

Núcleo Interno

Núcleo Externo Manto

Mesosfera

Astenosfera Litosfera Corteza Oceánica

Corteza Continental

100 Km 350 Km 2900 Km

2683 5140 Km

5080 6371 Km

Manto

Núcleo Interno Núcleo Externo Manto Inferior

Manto Superior Corteza (continental y Oceánica)

Litosfera

Astenosfera

Mesosfera 50

670

2900 51506378 150

380 0

Profundidad en miles de Km

Núcleo Interno

Núcleo Externo Manto

Mesosfera

Astenosfera Litosfera Corteza Oceánica

Corteza Continental

100 Km 350 Km 2900 Km

2683 5140 Km

5080 6371 Km

Manto Núcleo Interno

Núcleo Externo Manto

Mesosfera

Astenosfera Litosfera Corteza Oceánica

Corteza Continental

100 Km 350 Km 2900 Km

2683 5140 Km

5080 6371 Km

Manto Núcleo Interno

Núcleo Externo Manto

Mesosfera

Astenosfera Litosfera Corteza Oceánica

Corteza Continental

100 Km 350 Km 2900 Km

2683 5140 Km

5080 6371 Km

Manto

Núcleo Interno Núcleo Externo Manto Inferior

Manto Superior Corteza (continental y Oceánica)

Litosfera

Astenosfera

Mesosfera 50

670

2900 51506378 150

380 0

Profundidad en miles de Km

(31)

Esta analogía nos puede ayudar a entender las bajas o altas temperaturas medidas durante la toma de datos para el cálculo de flujo de calor.

2.2 Instrumentos y métodos medición de los flujos de calor

De una manera general, los datos de flujos de calor en cualquier punto de una cuenca sedimentaria, pueden ser generados o calculados a partir de la sumatoria de la combinación de los valores de temperatura y conductividad térmica, datos que pueden ser obtenidos a partir de registros y mediciones de pozo para cada una de las unidades litológicas cortadas; cabe señalar que esta simple metodología presenta incertidumbre debido a los procesos que tienen lugar durante la perforación (calentamiento por fricción o enfriamiento por los fluidos de perforación). Sin embargo es considerada como la base para el desarrollo de los instrumentos o sondas de medición de los flujos de calor de alta precisión.

Actualmente las diferencias que llegan a presentar los instrumentos o las sondas de medición son únicamente de carácter constructivo, sin embargo parten del mismo principio. Básicamente se trata de instrumentos marinos equipados con un tubo de metal, de una longitud menor a los 15 m, que contiene una docena de termistores, que permiten hacer las mediciones de temperatura y la conductividad térmica de las rocas de una manera directa (Figura 9).

Los termistores (por su término en ingles thermistors = thermally sensitive resistors) son usados en las sondas como simples termómetros resistentes y su mecanismo está directamente relacionado a la propiedad de variación de la resistencia eléctrica con la temperatura. Jessop (1990), considera que los termistores usados en las sondas de medición de los flujos de calor presentan mayores atributos a los requeridos por los mecanismos de los termómetros usados para medir las temperaturas de los pozos. Específicamente:

Ž el termómetro y su contenedor deben responder rápidamente a la temperatura ambiente

Ž el equipo completo debe de ser ligero

Ž el termómetro debe de ser capaz de leer sin ser retirado del punto de medición, y

(32)

Ž la instrumentación asociada debe de ser simple y dura

Sin embargo, este mismo autor considera como única falla la simplicidad de los requerimientos de calibración.

Figura 9. Instrumento de medición de flujo de calor (modificada de Nagihara et al., 2002).

En los siguientes párrafos se describe la metodología usada por TDI-Brooks International Inc., para llevar a cabo las mediciones de los flujos de calor (Nagihara et al., 2002). Es importante señalar que la siguiente metodología es usada para cualquier instrumento de medición de flujo de calor, sin embargo para cada uno de ellos se pueden presentar pequeñas variaciones en los procedimientos, básicamente debidos al carácter constructivo del mismo.

Las mediciones del flujo de calor son hechas con un simple instrumento o sonda marina equipada con un tubo de metal de 1 cm de diámetro (o mayor), por 3 ó 7 m de largo, y una docena de termistores individuales distribuidos a lo largo del tubo, a partir de los cuales son obtenidos los datos de temperatura, mismos que son

Caja de Registro de Datos

11 termistores en sensor de cuerda

Caja de Registro de Datos

11 termistores en sensor de cuerda

(33)

almacenados en un registro de datos digitales en una caja a prueba de presión adjuntada en la parte superior del tubo de metal (Figura 9).

La sonda se baja del barco por medio de un cable hasta alcanzar el fondo marino y a partir de este punto el tubo del sensor termal penetra verticalmente en los sedimentos y registra la temperatura continuamente en cada termistor (con un tiempo de 10 segundos), la cual se considera con cierto grado de certidumbre, debido al incremento de la temperatura como producto de la fricción durante la penetración de la sonda. Sin embargo, el equilibrio de la temperatura puede ser extrapolado del registro de su decaimiento de temperatura, hasta alcanzar un punto de equilibrio.

Éste registro, controlado por la conductividad térmica de los sedimentos (Anexo-1), es obtenido entre 5 y 10 minutos después de la penetración de la sonda, a partir de la emisión de un intenso pulso de calor en el tubo del sensor termal sobre los sedimentos alrededor de la sonda, por un tiempo aproximado de 10 segundos, durante el cual se observa un rápido incremento de la temperatura, que tiende a descender una ves terminado el pulso de calor. Se considera que el decaimiento de la temperatura después del pulso de calor es casi el mismo que el observado después de la penetración de la sonda (Nagihara et al., 1996).

Los valores del punto de equilibrio de la temperatura a diferentes sub-profundidades pueden ser usados para definir el gradiente geotérmico en ese punto (ver figura 10a y Anexo-2).

Las estimaciones del flujo de calor obtenidas con el instrumento usado por TDI- Brooks International Inc. se considera que se encuentran entre el 1% y 3% de rango de error (Nagihara, 2002).

La desventaja de las mediciones de temperatura en los pozos sobre las tomadas con las sondas, radica en que durante la perforación de un pozo no se pueden hacer pruebas de decaimiento de la temperatura, sin embargo, al finalizar la circulación de los lodos de perforación, la temperatura del fluido en el pozo se ajusta a la temperatura de la roca adyacente, en un tiempo aproximado entre 10 y 20 veces mayor al tiempo de perforación (Bullard, 1947; en Jessop, 1990).

(34)

Las limitaciones de las sondas serán debidas a la tolerancia del termistor al incremento de la temperatura durante la penetración.

Finalmente, tomando en cuenta que el principal factor considerado en el cálculo del flujo de calor a partir de las mediciones de las sondas, es el equilibrio de la temperatura, es muy importante considerar que, independientemente del equilibrio alcanzado durante la medición de ésta, la unidad litológica como parte de la columna de una cuenca sedimentaria en el cual se llevaron a cabo las mediciones, no haya alcanzado aún el equilibrio termal producto del flujo de calor basal. Por lo tanto, las mediciones de la temperatura tomadas estarían relativamente mas bajas, comparadas con las que podrían ser alcanzadas por las unidades litológicas sometidas un determinado flujo de calor basal; caso contrario, nos podemos encontrar áreas en la cuales las mediciones de las temperaturas sean relativamente mas elevadas, lo cual nos llevaría a un cálculo de un flujo de calor mayor al flujo de calor basal. En ambos casos es muy importante considerar que el incremento o decremento de la temperatura en una superficie sedimentaria, que es donde son tomados los valores usados en el cálculo del flujo de calor, esta controlado por diferentes procesos geológicos, y que por lo tanto, el cálculo del flujo de calor se debe realizar bajo el contexto de ambientes tectónicos.

2.3 Mediciones de flujo de calor en el Golfo de México

En este trabajo se parte de los valores de flujo de calor medidos por varios grupos de trabajo (Tabla 2, al final de este capítulo), como se mencionó en el capítulo anterior, es por ello que se considera necesario mencionar, en términos generales, la manera en la cual fueron medidos, con la finalidad de hacer notar que no se participó en ninguno de los grupos de trabajo que llevaron a cabo las mediciones y por lo tanto, los valores se toman como el resultado final de las correcciones requeridas para los distintos instrumentos de medición usados en cada uno de los puntos medidos.

En primer lugar, los datos publicados por Epp et al. (1970), corresponden a 48 valores obtenidos a partir de las estaciones ocupadas por Lamont-Doherty Geological Observatory’s RV Vema y RV Conrad y Texas A&M University’s RV

(35)

Alaminos (1964-1969), y son el resultado de 3 ó 4 mediciones en cada uno de los puntos a diferentes profundidades.

Los valores obtenidos por la International Heat Flow Commission (IHFC) para el Golfo de México, República Mexicana y Océano Pacífico (publicados por Blacwell et.

al., 1977; en Urrutia, 1986), son el resultado de mediciones directas y complementados con información derivada de datos isotópicos de helio.

Por otro lado, las 10 mediciones llevadas a cabo por Nagihara et al. (1996), a lo largo de una sección en la porción occidental de la Planicie de Abisal del Golfo de México, son bajo la metodología descrita por este mismo autor y colaboradores en 2002.

Finalmente, los 73 valores de flujo de calor proporcionados por PEMEX (Subdirección de la Coordinación Técnica de Exploración de Petróleos Mexicanos, 2004), fueron medidos en el Golfo de México con una Sonda Dalhousie de flujo de calor, cuya metodología usada es similar a la descrita por Nagihara et. al. (2002), sin embargo, a continuación se describe de una manera muy general las características del instrumento y la técnica de medición.

La Sonda Dalhousie de Flujo de Calor:

9 puede se usada a profundidades mayores a los 6000 m

9 toma múltiples mediciones del gradiente de temperatura y conductividad térmica in situ, sin necesidad de regresarla a la superficie

9 los datos se almacenan digitalmente en un registro interno y también son transmitidos por telemetría acústica

9 el rango y resolución es determinado por el tipo de termistor, en este caso la máxima resolución de temperatura es de 0 a 20°C

9 se estima un periodo de 1 a 30 minutos de registro de la temperatura, en promedio de 7 minutos, para determinar el decaimiento del calentamiento por fricción durante la perforación.

En la figura 10 se muestra un ejemplo de los valores tomados durante las mediciones del flujo de calor en el Golfo de México, en donde los principales valores del gradiente de temperatura y la conductividad térmica son determinados usando una

(36)

selección de datos, sobre la cual el gradiente es linear y las conductividades constantes.

Figura 10. Ejemplo de los valores tomados durante las mediciones de los flujos de calor en el Golfo de México, PEMEX 2004.

En esta figura (10c), podemos observar el comportamiento del flujo de calor calculado a partir de los datos de temperatura y conductividad térmica medidos, aplicando la ecuación 1. Sin embargo, es muy importante considerar que como resultado de la conformación del Golfo de México existen una serie de procesos geológicos que pueden afectar las mediciones superficiales de la temperatura y la conductividad térmica; por lo tanto, previo al análisis de los flujos de calor bajo el contexto de ambientes tectónicos en el Golfo de México, dichos resultados requieren analizarse bajo el contexto de las variaciones de la superficie de temperatura debidas a procesos geológicos de la cubierta sedimentaria de la cuenca.

1

2

3

4

5

0 0 0.1 0.2 0.5 1 1.5 0 50 100

Conductividad (W/m-K)

Flujo de Calor (mW/m2) Temperatura (°K)

Profundidad (m)

Valores tomados en el Punto 114

Flujo de Calor = 36.2 ± 0.2 mW/m2 Valores promedio

(37)

2.4 Procesos geológicos que afectan las mediciones para el cálculo de los flujos de calor

Con base en los distintos modelos evolutivos de las cuencas sedimentarias y los flujos de calor en un contexto tectónico, se considera que las variaciones de los datos de temperatura que son tomados en la parte superior de la columna sedimentaria, se deben principalmente a los siguientes procesos geológicos responsables de un ascenso o descenso de la temperatura en esta porción de la columna sedimentaria:

o Emplazamiento de cuerpos evaporíticos y arcillosos o Periodos de sedimentación

o Actividad volcánica y tectónica

2.4.1 Emplazamiento de cuerpos evaporíticos y arcillosos

En lo que respecta a los cuerpos arcillosos, en este trabajo no se hace referencia debido a que no se cuenta con suficiente información para ello, sin embargo podemos mencionar que el comportamiento de los flujos de calor es contrario al comportamiento de los cuerpos evaporíticos, es decir, nos generan una baja superficie de temperatura en las unidades estratigráficas superiores.

La presencia de cuerpos evaporíticos en las cuencas sedimentarias genera importantes variaciones de temperatura, las cuales van a depender principalmente de la geometría, el grado evolutivo del cuerpo salino y por lo tanto de la profundidad a la que se encuentra. Esto es debido a que la sal y otros cuerpos evaporíticos presentan conductividades termales dos o tres veces mayores que las conductividades de las unidades litológicas adyacentes, sin embargo tiende a disminuir con respecto a la profundidad y temperatura (Epp et al., 1970; McBride et al., 1998; Nagihara, 2003) (Figura 11 y Anexo-1).

Generalmente, las altas conductividades termales de la sal o cuerpos evaporíticos con respecto a las unidades sedimentarias, genera una anomalía térmica baja en los estratos subsal (o subyacientes al cuerpo evaporítico), en tanto que en los estratos suprasal (o sobreyacientes al cuerpo evaporítico) la anomalía térmica observada es

(38)

alta, ya que los cuerpos de sal actúan como un radiador que enfría los estratos inferiores; en tanto que las bajas conductividades de los estratos suprasal retardan el flujo de calor y permiten una acumulación en la parte superior del cuerpo evaporítico, causando una alta anomalía de temperatura en éstos estratos, como las reportadas en el norte del Golfo de México a nivel de fondo marino (McBride et al., 1998;

Nagihara, 2003). Por otro lado, los depósitos de capas de sal lateralmente continuas parecen no afectar el flujo de calor vertical (Nagihara, 2003).

Figura 11. Variación de la conductividad de algunos minerales con la temperatura (Sekiguchi, 1984, en Vasseur et al., 1995 -a- y Blesh et al., 1983, en Kutasov, 1999 -b-).

Para el caso en el que se generan altas anomalías de temperatura debido a la presencia de cuerpos evaporíticos, las variaciones son relacionadas a la geometría del cuerpo, siendo el área central de los domos o el área ocupada por la raíz del cuerpo donde se configuran los valores mas elevados, que tienden a disminuir hacia los flancos (Nagihara, 2003). Algunos valores de flujo de calor, calculados a partir de mediciones de temperatura realizadas sobre áreas de raíz de los cuerpos de sal en el Noreste del Golfo de México son superiores a los 90 mW/m2 (Epp et al., 1970;

Nagihara, 2003) (Figuras 12 y 13). De acuerdo a los modelos de evolución de los cuerpos evaporíticos relacionados a sus espesores que representan en la carpeta sedimentaria (Figura 14), y que han sido usados en la zona salina del norte del Golfo

cuarzo anhidrita dolomita calcita/clorita caolinita

feldespatos illita/esmectita

agua 10

1

0 100 200 300 2.5 0 100 200 300

4.0

3.0 6.0

5.0

T (°C)

λ(W/m°C)

T (°C)

λ(W/m°K)

a b

(39)

de México, las mediciones de las anomalías de calor se ubican en las áreas de mayor evolución y por lo tanto donde la raíz del cuerpo es mayor, áreas caracterizadas por grandes estructura de sal distribuidas verticalmente (Buffler y Sawyer, 1985), lo cual puntualmente podría representar un potente espesor de sal y por lo tanto un cuerpo de gran capacidad calorífica.

Figura 12. Modelo de flujo de calor sobre una “lengua” de sal (modificado de Nagihara et al., 2002).

A

A’

Distancia en X (Km) Dista

ncia e n Y (Km)

Profundidad bajo nivel del mar (Km)

?

?

20 20 30

30 -1

0

-2

-3

-4

A’

A

Distancia (Km)

0 30

A A’

10 20

80

40 60

Flujo de Calor (mW/m2)

Raíz a 5 Km Raíz a 2 Km

Posición de la raíz

Distancia (Km)

0 30

A A’

10 20

80

40 60

Flujo de Calor (mW/m2)

Raíz a 5 Km Raíz a 2 Km

Posición de la raíz

-98 -96 -94 -92 -90 -88 -86

20 22 24 26 28 30

E. U. A.

M É X I C

O

-98 -96 -94 -92 -90 -88 -86

20 22 24 26 28 30

E. U. A.

M É X I C

O

Distribución de la sal en el Golfo de México

(40)

Figura 13. Modelado de una sección de flujo de calor con la presencia de un cuerpo de sal (modificado de Nagihara et al., 2002)

Figura 14. Geometría y espesor de la sal (modificada de Jackson et al., 1994).

Ahora bien si consideramos los modelos de geometría-espesor de la sal de la figura 14 y la distribución general de la sal en el Golfo de México (Figura 15), podríamos esperar una distribución de anomalías de flujo de calor paralela a lo largo de los

28

34 36 38 32 30

40 Flujo de Calor

(mW/m2) 28

34 36 38 32 30

40 Flujo de Calor

(mW/m2)

Longitud (Km)

10 20 30 40

1

2

3

5 4

Profundidad (Km)

Altos Periodos de Sedimentación

Sal

(41)

al sur, mientras que la sal del sur del Golfo (región salina de Sigsbee y Campeche) se esperaría su distribución en la porción occidental de la sal.

Figura 15. Distribución de la sal en el Golfo de México y ubicación de anomalías de flujo de calor.

Tomando en cuenta que el promedio mundial del flujo de calor es aproximadamente 60 mW/m2, en este trabajo se toman a los valores superiores como anomalías altas de flujo de calor. En la figura 15 se observa la distribución de los valores anómalos de flujo de calor para el área de estudio, los cuales se distribuyen en el extremo occidental de la zona salina de los montículos de Sigsbee y zona salina de Campeche. Sin embargo, si estos valores y la anomalía reportada por Nagihara (2003) para el norte del Golfo los proyectamos en la sección de la figura 15, la anomalía de la parte norte del Golfo se ubica hacia donde la sal tiene una mayor profundidad de raíz, en tanto que las anomalías del área de montículos de Sigsbee

-98 -96 -94 -92 -90 -88 -86

20 22 24 26 28 30

E. U. A.

M É X I C

O

Jm-Ki Ti

Jm-Ki

Tmi Tpl Q

Cuenca Salina del Norte del Golfo de México

Escarpe de Sigsbee

Planicie de Sigsbee

Cuenca Salina Sigsbee Escarpe de Campeche

Q Ts

Ti-Tm Ks-Ti Js ?-Ki

T Ks

Ki

Js Jm

TR-Ji

N A-A’ S

0

10

20

Profundidad (Km)

0 Kilómetros 500

0 Kilómetros 500

MANTO

CTA CO CTA

CTG 0

Flujo de calor >60 mW/m2 Flujo de calor <43 mW/m2

CTG- Corteza Transicional Gruesa CTA - Corteza Transicional Adelgazada CO - Corteza Oceánica

x

Distribución de la sal en el Golfo de México

-98 -96 -94 -92 -90 -88 -86

20 22 24 26 28 30

E. U. A.

M É X I C

O

Jm-Ki Ti

Jm-Ki

Tmi Tpl Q

Cuenca Salina del Norte del Golfo de México

Escarpe de Sigsbee

Planicie de Sigsbee

Cuenca Salina Sigsbee Escarpe de Campeche

Q Ts

Ti-Tm Ks-Ti Js ?-Ki

T Ks

Ki

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TR-Ji

N A-A’ S

0

10

20

Profundidad (Km)

0 Kilómetros 500

0 Kilómetros 500

MANTO

CTA CO CTA

CTG 0

Flujo de calor >60 mW/m2 Flujo de calor <43 mW/m2

CTG- Corteza Transicional Gruesa CTA - Corteza Transicional Adelgazada CO - Corteza Oceánica

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Distribución de la sal en el Golfo de México

Referencias

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