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Towards Green Growth. Hacia el crecimiento verde. Summary in Spanish. Resumen en español

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Academic year: 2021

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Towards Green Growth

Summary in Spanish

Hacia el crecimiento verde

Resumen en español

El crecimiento verde significa propiciar el crecimiento y el desarrollo económicos y a la vez asegurar que los bienes naturales continúen proporcionando los recursos y los servicios ambientales de los cuales depende nuestro bienestar. Para lograrlo debe catalizar la inversión y la innovación que apuntalen el crecimiento sostenido y abran nuevas oportunidades económicas.

Regresar a hacer las cosas como siempre sería poco aconsejable e insostenible a fin de cuentas, ya que implicaría riesgos que podrían imponer costos humanos y restricciones sobre el crecimiento y el desarrollo económicos. Podría dar como resultado una mayor escasez de agua, agotamiento de recursos, contaminación del aire y del agua, cambio climático y una pérdida de biodiversidad que sería irreversible; de ahí la necesidad de contar con estrategias para lograr un crecimiento más verde.

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Fuentes de crecimiento verde

El crecimiento verde tiene el potencial de abordar desafíos económicos y ambientales, así como de abrir nuevas fuentes de crecimiento mediante los canales siguientes:

Productividad. Incentivos para una mayor eficiencia en el uso de los recursos y bienes naturales: aumento

de la productividad, reducción de los residuos y el consumo de energía, así como la disponibilidad de los recursos para un uso con el valor más alto.

Innovación. Oportunidades para la innovación, estimuladas por las políticas y las condiciones de un marco de

referencia que den paso a nuevas maneras de abordar los problemas ambientales.

Nuevos mercados. Creación de nuevos mercados al estimular la demanda de tecnologías, bienes y servicios

verdes, generando el potencial de nuevas oportunidades de empleo.

Confianza. Impulso de la confianza del inversionista por medio de una mayor previsibilidad y estabilidad con

respecto a la manera en que los gobiernos lidian con los problemas ambientales de envergadura.

Estabilidad. Condiciones macroeconómicas más equilibradas, menor volatilidad de precios de los recursos y

apoyo de la consolidación fiscal mediante, por ejemplo, la revisión de la composición y la eficiencia del gasto público, así como el aumento de los ingresos al ponerle precio a la contaminación.

También puede reducir los riesgos de sufrir impactos negativos al crecimiento de:

Estrangulamientos de recursos que hacen más costosa la inversión, como la necesidad de una infraestructura

intensiva en capital cuando la oferta de agua escasea o la calidad de la misma disminuye (por ejemplo, equipo de desalinización). A este respecto, la pérdida de capital natural puede exceder las ganancias generadas por la actividad económica, debilitando la capacidad de sostener el crecimiento futuro.

Los desequilibrios en los sistemas naturales también aumentan el riesgo de que haya efectos más profundos, abruptos, muy perjudiciales y potencialmente irreversibles, como ha sucedido con algunas reservas de peces y como podría ocurrir con el daño a la biodiversidad bajo un cambio climático constante. Los intentos de identificar los posibles umbrales sugieren que en algunos casos –el cambio climático, los ciclos globales de nitrógeno y la pérdida de biodiversidad– éstos han sido ya excedidos.

Un marco de referencia para el crecimiento verde

No hay una regla estándar para poner en marcha las estrategias para el crecimiento verde. El enverdecimiento de la ruta de crecimiento de una economía depende de los entornos de política e institucionales, el nivel de desarrollo, las dotaciones de recursos y los puntos particulares de presión ambiental. Los países avanzados, emergentes y en desarrollo enfrentarán diferentes desafíos y oportunidades, como sucederá con los países con circunstancias económicas y políticas diferentes.

Por otra parte, hay consideraciones comunes que deben abordarse en todos los entornos. Algo que resulta muy importante es que la buena política económica es el centro de cualquier estrategia de crecimiento verde. Es probable que una economía flexible y dinámica sea mejor para el crecimiento y para permitir la transición a una ruta de crecimiento más verde. El crecimiento verde requerirá un uso mucho más eficiente de los recursos para reducir al mínimo las presiones ambientales. El uso y la gestión eficientes de los recursos constituyen una meta central de política económica y se verán implicadas muchas intervenciones fiscales y normativas que por lo común no se relacionan con una agenda “verde”. En cada uno de los casos la acción de política requiere observar una gama muy amplia de políticas, no sólo aquellas tradicionalmente “verdes”.

Una estrategia de crecimiento verde se centra en aspectos de la política económica y ambiental que se refuerzan mutuamente. Toma en cuenta el valor total del capital natural como un factor de producción y su papel en el crecimiento. Se concentra en maneras eficientes en costos de atenuar las presiones ambientales para lograr una transición hacia nuevos patrones de crecimiento que evitarán el cruce de umbrales ambientales locales, regionales y globales cruciales.

La innovación desempeñará un papel fundamental. Sólo puede esperarse que el comportamiento del consumidor y la tecnología de producción existentes produzcan resultados positivos hasta un punto, una frontera, más allá de la cual el agotamiento del capital natural tiene consecuencias negativas para el crecimiento general. No sabemos con precisión en dónde radica esta frontera en todos los casos, pero sí sabemos que la capacidad de que el capital reproducible

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sustituya el capital natural (agotado) está limitada por la falta de innovación. Al empujar la frontera hacia afuera, la innovación puede ayudar a desacoplar el crecimiento del agotamiento del capital natural.

Una estrategia de crecimiento verde reconoce también que la concentración en el PIB como una medida de progreso económico pasa por alto la contribución de los bienes naturales a la riqueza, la salud y el bienestar. Por consiguiente, se dirige a una gama de medidas de progreso que abarcan la calidad y la composición del crecimiento, así como la manera en que éste afecta la riqueza y el bienestar de la gente. Con respecto a este y muchos otros aspectos, el crecimiento verde es un componente esencial del desarrollo sostenible (véase el recuadro 1).

Los costos económicos derivados de la emisión de algunos contaminantes y la sobreexplotación de algunos recursos se conocen relativamente bien. Una vez que se pongan en práctica las políticas correctas surgirán beneficios claros. En algunos casos, el tamaño y la oportunidad de las recompensas de mantener los servicios de ecosistemas –los beneficios que los seres humanos obtienen de la naturaleza– están sujetos a la incertidumbre porque las interacciones entre los servicios de los ecosistemas, el cambio climático y la biodiversidad son complejas. No obstante, la acción emprendida ahora para asegurarse contra los resultados desfavorables, irreversibles o incluso catastróficos puede evitar costos económicos significativos en el futuro.

Las decisiones de política económica necesitan incorporar un horizonte de tiempo más largo. Los patrones de crecimiento y cambio tecnológico se fundamentan mutuamente creando una dependencia del camino recorrido y un bloqueo tecnológico e institucional. Los impactos ambientales son también acumulativos y algunas veces irreversibles. Crean fuertes vínculos entre las decisiones de hoy y las oportunidades económicas del futuro.

Recuadro 1. El crecimiento verde y el desarrollo sostenible

El desarrollo sostenible proporciona un contexto importante para el crecimiento verde. La Estrategia de Crecimiento Verde de la OCDE apalanca el conjunto sustancial de análisis y esfuerzo de política emanado de la Cumbre de Río de Janeiro de veinte años atrás. Desarrolla una agenda clara y concentrada para cumplir varias de las aspiraciones de desarrollo sostenible concebidas en Río de Janeiro.

El crecimiento verde no es un reemplazo del desarrollo sostenible, sino más bien debería considerarse un complemento de éste. Su alcance es más estrecho, lo que implica una agenda de política operativa que puede ayudar a lograr un progreso concreto y mensurable en la zona intermedia entre la economía y el ambiente. Se concentra en propiciar las condiciones necesarias para la innovación, la inversión y la competencia que pueden hacer surgir nuevas fuentes de crecimiento económico congruentes con los ecosistemas adaptables.

Es necesario que las estrategias de crecimiento verde presten una atención específica a muchos de los temas sociales e intereses de equidad que pueden suscitarse como un resultado directo del enverdecimiento de la economía, tanto en el nivel nacional como en el internacional. Esto resulta esencial para una puesta en práctica exitosa de las estrategias de crecimiento verde, las cuales deberán ponerse en marcha en paralelo con iniciativas que se centren en el pilar social más amplio del desarrollo sostenible.

La Estrategia de Crecimiento Verde desarrolla un marco de referencia de política procesable que está diseñado para ser lo bastante flexible como para adaptarse a diferentes circunstancias nacionales y etapas de desarrollo. En conjunto con iniciativas de otras organizaciones internacionales, incluyendo el PNUMA, el CESPAP y el Banco Mundial, el trabajo sobre crecimiento verde de la OCDE se planificó para contribuir a los objetivos de la Cumbre de Río de Janeiro.

Equiparar las políticas de crecimiento verde y los objetivos de reducción de la pobreza será importante para la adaptación de este marco de referencia a los países emergentes y en desarrollo. Hay factores complementarios de relevancia entre el crecimiento verde y la reducción de la pobreza, los cuales pueden capitalizarse para ayudar a impulsar los avances hacia las Metas de Desarrollo del Milenio. Dichos factores incluyen, entre otros, proporcionar una infraestructura más eficiente a las personas (por ejemplo, de agua y transporte), aliviar la mala salud relacionada con la degradación ambiental e introducir tecnologías eficaces que puedan reducir los costos y aumentar la productividad, desahogando al mismo tiempo la presión ambiental. Dado el carácter central de los bienes naturales en los países de

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ingresos bajos, las políticas de crecimiento verde pueden reducir la vulnerabilidad a los riesgos ambientales y aumentar la seguridad del sustento de la gente de escasos recursos.

Los elementos esenciales de las estrategias de crecimiento verde

Es necesario que las estrategias de crecimiento verde alienten un comportamiento más verde por parte de las empresas y los consumidores, faciliten una reubicación sin obstáculos y justa de los empleos, el capital y la tecnología hacia actividades más verdes, y proporcionen incentivos y apoyo adecuados para la innovación verde. Las políticas gubernamentales desatinadas, las restricciones y distorsiones del mercado generan o surgen de fallas del mercado, lo que significa que a menudo hay una diferencia entre los retornos privados de la actividad económica y los beneficios generales que corresponden a la sociedad. Las políticas de crecimiento verde tienen como objetivo reducir esa diferencia y aumentar los retornos de la inversión y la innovación “verdes”. También se proponen reducir al mínimo las consecuencias de distribución del cambio para los grupos menos aventajados de la sociedad y gestionar cualquier impacto económico negativo en las empresas conservando a la vez los incentivos para un mejor desempeño económico.

La puesta en práctica de una estrategia de crecimiento verde implicará una mezcla de instrumentos que se basan en dos conjuntos amplios de políticas. El primer conjunto incluye condiciones de marco de referencia que mutuamente refuerzan el crecimiento económico y la conservación del capital natural. Dichas políticas incluyen los marcos fiscal y normativo centrales como la política impositiva y de competencia, los cuales, si se diseñan y ejecutan en la forma adecuada, elevan al máximo la asignación eficiente de recursos. Ésta es la agenda familiar de la política económica con la comprensión adicional de que puede ser tan buena para el medio ambiente como para la economía. A estos entornos deben añadirse políticas de innovación (1) que premien la inventiva que se necesita para utilizar el capital natural de manera mucho más moderada y eficiente.

El segundo conjunto incluye políticas orientadas a brindar incentivos para el uso eficiente de los recursos naturales y para hacer que la contaminación sea más costosa. Estas políticas incluyen una mezcla de instrumentos basados en el precio y otros instrumentos de política. En el Anexo 1 de este informe se detalla el conjunto amplio de herramientas de política para el crecimiento verde que estos dos conjuntos abarcan.

Si bien las circunstancias nacionales difieren, poner un precio a la contaminación o a la sobreexplotación de los escasos recursos naturales –mediante mecanismos como impuestos o sistemas de permisos comerciables– debe ser un elemento central de la mezcla de política. Los mecanismos de fijación de precios tienden a minimizar los costos de lograr un objetivo determinado y proporcionar incentivos para ganancias adicionales en eficiencia e innovación. Resulta importante que el mayor uso de los impuestos relacionados con el medio ambiente puede intervenir en la reforma fiscal orientada al crecimiento, al ayudar a alejar (parte de) la carga impositiva de los impuestos sobre la renta corporativos y personales y contribuciones sociales más distorsionadores. Los impuestos sobre la energía y el CO2 pueden también ser parte natural de un paquete de consolidación fiscal más amplio, ofreciendo una alternativa atractiva al alza de impuestos sobre los ingresos laborales o empresariales o recortes profundos al gasto público.

No todas las situaciones se prestan para los instrumentos de mercado. En ciertos casos, la normatividad bien concebida, las políticas activas de tecnología-apoyo y los enfoques voluntarios pueden ser más apropiados o un complemento importante para los instrumentos de este tipo. Además, la sensibilidad de las empresas y los consumidores a las señales de los precios puede, en muchas situaciones, verse reforzada mediante medidas basadas en la información que destacan las consecuencias del daño ambiental causado por actividades específicas y la disponibilidad de alternativas más limpias.

Cambiar las recompensas en la economía es sólo parte de la solución. Las sociedades se vuelven dependientes de las instituciones y las tecnologías con las cuales están familiarizadas. La inercia social y económica puede ser tan fuerte que incluso los cambios bastante grandes en las recompensas no modifican el comportamiento. Una fuerte capacidad de innovar es esencial para establecer la capacidad de que se presenten avances y nuevos patrones de producción y consumo. La innovación puede generar nuevas fuentes de crecimiento que reflejen mejor el valor total del capital natural para la sociedad y reduzcan el costo de abordar riesgos ambientales. Las estrategias de crecimiento verde requieren enfrentar los siguientes desafíos para la innovación verde:

Muchas exterioridades ambientales tienen un precio por debajo de lo adecuado o no se les asigna precio alguno. Las consecuencias de dichas exterioridades pueden no comprenderse bien. Por ejemplo, poner un precio al carbono puede ayudar a estimular la innovación para atacar el cambio climático, pero los niveles actuales de precios del carbono son bajos, lo que deja una diferencia considerable.

La dependencia del camino recorrido y el dominio de las tecnologías y los sistemas existentes pueden dificultar que algunas nuevas tecnologías compitan, establezcan un lugar en el mercado y asciendan, por lo

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cual es posible que se necesite un apoyo temporal en ciertos casos. Deben diseñarse con cuidado instrumentos de apoyo a la innovación para propiciar el surgimiento y la adopción de tecnologías eficientes reduciendo a la vez al mínimo el riesgo del bloqueo de la tecnología, la falta de competencia o la salida de la inversión privada.

Las barreras al comercio y la inversión pueden frenar seriamente el desarrollo y la difusión globales de las tecnologías verdes. Reducir estas barreras y proporcionar al mismo tiempo una protección y ejecución efectivas de los derechos de propiedad intelectual (DPI) resulta esencial para alentar el desarrollo y la difusión de tecnologías, así como la facilitación de la inversión extranjera directa y el otorgamiento de licencias.

El crecimiento verde requerirá también políticas con miras a establecer la infraestructura de red adecuada para las tecnologías de la siguiente generación, en especial en áreas como la energía, el transporte, el agua y las redes de comunicación. Las inversiones en infraestructura verde pueden ayudar a evitar el bloqueo de los patrones de crecimiento ineficientes, que resulta tan costoso. Pueden elevar el crecimiento económico y aportar beneficios sociales y de salud. En las economías en desarrollo habrá oportunidades de avanzar a nuevas formas de desarrollo de infraestructura. Se requerirá el apalancamiento de la financiación pública y privada –mediante, por ejemplo, sociedades públicas-privadas, una mezcla de aranceles e impuestos, la facilitación de la inversión por parte de socios institucionales importantes a través de la reforma de las barreras normativas y señales sólidas de política a largo plazo, así como la ayuda para el desarrollo– dadas las inversiones a gran escala requeridas en la mayoría de los países.

En última instancia, el elemento esencial para alcanzar el éxito de una estrategia de crecimiento verde es un marco de referencia bien definido para la acción y un conjunto congruente de criterios de política económica y ambiental. Deberá basarse en un alto grado de coordinación entre ministerios y niveles de gobierno, así como de grupos interesados externos al gobierno, para identificar una mezcla de política adecuada para las condiciones locales. En muchos casos, el desarrollo de una capacidad institucional apropiada será una condición fundamental para integrar el crecimiento verde a las estrategias económicas centrales y otras políticas gubernamentales, así como para asegurar una función de liderazgo a las agencias financieras, económicas y ambientales.

Asegurar una transición sin obstáculos del mercado laboral

Un crecimiento más verde causará la creación de nuevos empleos, incluyendo los puestos especializados en actividades verdes innovadoras emergentes. Sin embargo, algunos empleos estarán en riesgo, por lo que es necesario faciltar la reubicación de trabajadores de los sectores en contracción a otros en expansión, como aquellos que reemplazan las actividades contaminantes con alternativas más limpias o que proporcionan servicios ambientales.

Las políticas del mercado laboral deben concentrarse en conservar el empleo en general, no los trabajos. Es necesario que se aseguren de que los trabajadores y las empresas sean capaces de ajustarse con rapidez a los cambios generados por el enverdecimiento de la economía, incluso al aprovechar nuevas oportunidades. Al ayudar a los trabajadores a cambiar de empleos en los sectores en contracción a empleos en los sectores en expansión, pueden ayudar también a asegurar que se compartan de manera justa los costos del ajuste ocasionados por la transición (2). Se requerirán nuevas habilidades, lo que a su vez demandará políticas educativas apropiadas. Si bien muchas habilidades existentes continuarán siendo adecuadas, es posible que surjan diferencias y desajustes en las habilidades. Los programas de formación y re-formación serán un componente crucial de las políticas del mercado laboral.

La extensión del ajuste no debe exagerarse. Por ejemplo, pueden lograrse reducciones significativas de emisiones de gases de efecto invernadero con impactos sólo limitados en el ritmo del crecimiento del empleo. De hecho, el desempeño del mercado laboral puede mejorar si los ingresos generados por ponerle un precio al carbono se utilizan para promover la demanda de mano de obra. Más aún, lo anterior no toma en cuenta el impacto positivo en el empleo como resultado del fomento de las fuentes de crecimiento verde por parte de las estrategias.

Trabajo con aspectos relacionados con la distribución

Explicar los impactos relacionados con la distribución del crecimiento verde será fundamental para su aceptabilidad pública. De manera amplia se percibe que los efectos de distribución de algunos instrumentos de política serán inevitablemente regresivos. Esto no necesariamente es así, pero, a menos que se aborden estas preocupaciones, puede quedar en duda la aceptabilidad de algunas políticas cruciales.

Por ejemplo, la desaparición gradual de los subsidios a los combustibles fósiles tendrá efectos positivos en el medio ambiente y la economía en general, pero en el corto plazo puede generar consecuencias negativas para

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algunos países o grupos de población. La pérdida ocasionada por el aumento en los precios de los combustibles será de inmediato obvia y significativa para algunas personas, pero la materialización y la mayor difusión de las ganancias económicas, sociales y ambientales tomarán más tiempo. Habrá que introducir medidas compensatorias con un objetivo, en particular en los mercados emergentes donde la población es la más vulnerable a los costos de transición relacionados con el crecimiento verde.

Cooperación internacional para el crecimiento verde

La creación de una arquitectura global que conduzca al crecimiento verde requerirá una mayor cooperación internacional. El fortalecimiento de los acuerdos para gestionar los bienes públicos globales, en especial en la biodiversidad y el clima, son la clave para abordar los problemas de coordinación y de incentivos. Los acuerdos alcanzados en la cumbre de Cancún sobre el cambio climático brindan una razón para ser optimistas con respecto a que se pueden lograr avances, pero se requieren esfuerzos continuos. En particular es necesario que los flujos financieros se conviertan tanto en un motor para el crecimiento y el desarrollo, como en un incentivo para mantener la calidad de los aspectos globales comunes.

La Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) puede continuar desempeñando un papel importante en la creación de condiciones que permitan el crecimiento verde, al dirigirse a áreas en las que los incentivos para la inversión privada están limitados y los flujos son escasos, incluyendo la infraestructura esencial y la formación de capacidades humanas e institucionales. La mayor cooperación en ciencia y tecnología deberá fortalecerse con enfoques más concertados para acelerar el desarrollo y la difusión de la tecnología y construir capacidad de investigación en los países en desarrollo.

Los mayores esfuerzos para impulsar el comercio y los flujos de inversión globales podrían ayudar a apuntalar el crecimiento sostenido y la difusión de las tecnologías verdes. También hay necesidad de asegurar que los prospectos de desarrollo de los países con ingresos bajos no se menoscaben mediante los posibles efectos de desbordamiento de las medidas de comercio e inversión internos. Algunos países han expresado la inquietud de que el comercio y la inversión podrían verse afectados si la agenda de política de crecimiento verde se viera atrapada por intereses proteccionistas.

Si bien no se ha encontrado que el proteccionismo a la inversión relacionado con las políticas de crecimiento verde sea un problema serio hasta la fecha, debe alentarse una continua vigilancia. La Conferencia sobre Libertad de Inversión celebrada por la OCDE continuará vigilando las medidas de inversión para asegurar que no se utilicen como un proteccionismo disfrazado. En el Anexo 2 se reproduce su comunicación reciente sobre “Aprovechar la Libertad de Inversión para el Crecimiento Verde”, dirigida a lograr que los objetivos de política ambiental y de inversión de los gobiernos se apoyen de manera mutua.

Vigilancia de los avances hacia el crecimiento verde

La vigilancia de los avances hacia el crecimiento verde deberá basarse en grupos de indicadores que describan y registren los cambios en: (a) la productividad en el uso de los bienes ambientales y los recursos naturales, (b) la base de bienes naturales, (c) las dimensiones ambientales de la calidad de vida, (d) las respuestas de política y las oportunidades económicas. Para cada uno de estos grupos, en un informe que acompaña a esta publicación, Towards Green Growth: Monitoring Progress OECD Indicators (“Hacia el crecimiento verde: vigilancia de los avances -indicadores de la OCDE”) se propone una lista de -indicadores. Dicho informe está en proceso de elaboración y se complementará a medida que se disponga de información y los conceptos evolucionen.

El trabajo realizado hasta la fecha sugiere que la productividad ambiental y de los recursos ha ido en aumento. Si bien hay diferencias significativas entre los diversos países, el crecimiento del PIB y otras medidas de resultados tienden a dejar atrás el crecimiento de los insumos ambientales en el sistema de producción. Sin embargo, el mejoramiento de la productividad ambiental no necesariamente es acompañado por disminuciones absolutas de la presión ambiental o el uso sostenible de algunos bienes naturales.

Los indicadores que miden la “economía verde” deben interpretarse con cuidado. Si se le juzga sólo por el tamaño de las industrias involucradas en la producción de bienes y servicios ambientales, la “economía verde” actual es relativamente pequeña. Sin embargo, en todos los sectores pueden surgir oportunidades económicas, el espíritu emprendedor y la innovación en conjunto con el crecimiento verde, por lo que una evaluación basada en industrias verdes subestima la importancia económica de las actividades relacionadas con el medio ambiente.

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Para alcanzar el éxito las estrategias nacionales de crecimiento verde deberán integrarse a las políticas gubernamentales. La OCDE puede contribuir a este respecto en varias maneras. El marco de referencia y las percepciones de política del Informe Resumido pueden diseñarse para explicar circunstancias específicas del país en cuestión y proporcionar orientación para un análisis continuo presentado en estudios nacionales. Dicho trabajo puede ofrecer oportunidades para una evaluación en profundidad de la manera en que las políticas trabajan (o no trabajan) en conjunto para impulsar un crecimiento más verde. El desarrollo y el refinamiento del manual sobre crecimiento verde que acompañará a esta Estrategia puede apoyar más la puesta en práctica de la política en el nivel nacional.

La experiencia adquirida por medio de estudios nacionales y de una evaluación general de políticas podría conducir al desarrollo de un instrumento analítico que identificaría las prioridades de política específica para los países sobre la base de un análisis a escala nacional y el entendimiento de lo que es la buena práctica. Tal experiencia se beneficiaría de trabajos posteriores sobre indicadores de crecimiento verde y temas de medición. De hecho, al confrontar los indicadores con los datos disponibles e internacionalmente comparables, surge una importante agenda de medición. La OCDE trabajará en dicha agenda en los años por venir, para poder mejorar las posibilidades de seguir la pista a la transición al crecimiento verde en las economías pertenecientes y no pertenecientes a la OCDE.

También es necesario llevar a cabo un trabajo analítico adicional sobre los costos y beneficios de varios instrumentos de política. Más aún, el trabajo en estudios acerca de un tema específico y un sector específico proporcionará percepciones más concretas de las implicaciones del crecimiento verde en varias áreas. Las prioridades tempranas incluyen la alimentación y la agricultura, el sector de energía, el agua, la biodiversidad y la cooperación para el desarrollo, así como políticas que rijan el desarrollo de las ciudades y las zonas rurales.

Por último, el trabajo futuro de la OCDE sobre el crecimiento verde se basará en una colaboración más profunda con otras organizaciones internacionales, incluyendo agencias de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Instituto de Crecimiento Global Verde, así como una gama de grupos interesados, con miras a facilitar el intercambio de experiencia y mejores prácticas, así como ayudar a promover acuerdos internacionales que conduzcan a un crecimiento más verde tanto en los países desarrollados como en aquellos en desarrollo.

Notas:

(1) Incluyen políticas sólidas de innovación desarrolladas con mayor amplitud en la OECD Innovation Strategy (“Estrategia de Innovación de la OCDE”).

(2) Las lecciones de la OECD Reassessed Job Strategy (“Estrategia Reevaluada de Empleo de la OCDE”) puede ser útil para tal fin.

© OECD

Este resumen no es una traducción oficial de la OCDE.

Se autoriza la reproducción de este resumen siempre y cuando se mencionen el título de la publicación original y los derechos de la OCDE.

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Referencias

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