Programa de Intervención Directa de Fundación Telefónica
Guía para visitas domiciliarias y visitas a
zonas de trabajo
Experiencia del programa en Tapachula, Chiapas
Autor:
Uriel Cabello Favila
Oficial Nacional de Trabajo Infantil para Save the Children
Colaboradores:
Herminia Jiménez Felipe Mario Alonso Enríquez Robledo Génesis Cáceres Cruz
Equipo operativo Save the Children, Oficina Tapachula, Chiapas
Coordinador del proyecto: Uriel Cabello Favila
Oficial Nacional de Trabajo Infantil para Save the Children.
1.1. Conceptualización del trabajo 1.2. Niñez trabajadora en Tapachula
1.2.1. Cifras Estatales
1.2.2. Cifras de los participantes 1.2.3. Factores y condiciones
1.3. La escuela y la familia y su relación con el trabajo
2. Visitas domiciliarias y visitas a zonas de trabajo. 2.1. La información de los participantes 2.2. Definición y propósito de las visitas
2.3. Tipos de visita domiciliaria y a lugares de trabajo 2.4. Desarrollo de la visita domiciliaria
2.5. Desarrollo de la visita a lugares de trabajo 2.6. Registro y evaluación de las visitas
3. Sistema de protección
3.1. ¿Qué es el sistema de protección de la infancia?
3.2. Acciones locales y comunitarias para la protección de niñas y niños trabajadores.
4. Anexos
4.1. Visitas a lugares de trabajo. Formato para visitas domiciliarías 4.2. Visita domiciliaria. Formato para visita domiciliaria informativa
En México más de 3 millones de niños y niñas entre 5 y 17 años trabajan según el Módulo de Trabajo Infantil
2011 elaborado por el INEGI. El panorama, aunque optimista dado que las cifras han ido en decremento en los
últimos años, también se presenta complejo cuando a partir de la reforma al Art. 123 Constitucional y a la Ley
del Trabajo en 2012, se ha redefinido el concepto de trabajo infantil y se introduce el Listado de Trabajos
Peligrosos e Insalubres para Adolescentes en México con el propósito de poner en marcha políticas y
programas para la erradicación de éste para el año 2020.
La Organización Internacional del Trabajo, así como organizaciones de la sociedad civil han manifestado que es necesario contar con recursos, políticas y mecanismos que respondan a las necesidades y factores detrás de la
problemática para que pueda haber una modificación sostenible de la misma.
Con el programa de Atención Directa de
la Fundación Telefónica “Proniño”
implementado en 13 localidades del
país por Save the Children,hemos sido
enfáticos en la necesidad de trabajar
con las familias de niños y niñas
trabajadores en la protección de sus
derechos y en la activación de sistemas
de protección que cambien y mejoren
su situación.
La presente guía ha sido realizada sobre uno de los pasos más importantes para organizaciones y programas que buscan detectar y mejorar las vidas de niños niñas trabajadoras en México, las visitas domiciliarias y a lugares de trabajo. Para el programa, éstas han resultado de gran ayuda para los equipos en campo, permitiéndoles detectar situaciones de riesgo y alternativas para la protección de niños y niñas que se encuentran laborando bajo situaciones, que sin la observación y verificación presencial, pudieran quedar invisibles.
Introducción
Muchos niños y niñas que trabajan en México, también asisten a la escuela, sin embargo otros derechos como el descanso, la salud, el juego, la familia, etc, se ven coartados por la necesidad de emplearse o auto emplearse.
Es dada esta relevancia que decidimos realizar un repaso, desde nuestra experiencia, a estrategias que ha resultado clave para ir más allá de registrar un caso de trabajo infantil y darle seguimiento, atención y canalización para cambiar, en lo posible, las condiciones en que un niño trabaja y la visión que sobre el tema tienen los actores involucrados.
En las visitas a lugares de trabajo por
ejemplo, los equipos pueden dar cuenta
de las relaciones de poder y abuso que
existen entre empleadores y niños, aun
siendo sus propios familiares, o de
riesgo a su salud e integridad al no
estar los empleadores o familiares
consientes de los riesgos que ciertas
actividades representan para un niño o
niña.
También para aportar información sobre los aspectos alrededor de la decisión de realizar una visita y que es necesario considerar para tener una visión integral del tema.
Para esta guía decidimos tomar el caso de la implementación que el equipo de proniño realiza en Tapachula, Chiapas, que también se extiende a Huixtla y Suchiate, ya que el programa se ha implementado en ese estado por más de 7 años y en donde ha sido clave y pertinente la operación de un programa de esta naturaleza.
1.1. Conceptualización del trabajo
El trabajo infantil merece una revisión desde al punto de vista social, cultural, económico, político, geográfico, etc. Tal revisión necesita considerar al trabajo por condición y naturaleza y en sus ámbitos de ocurrencia, el rural y urbano; esto ayuda a comprender la magnitud del fenómeno, las oportunidades de acción y posibilidades reales en torno a su atención.
La Ley Federal de Trabajo vigente prohíbe la admisión al empleo de niños y niñas menores de catorce años, también que los niños y niñas menores de 18 años realicen o les sean asignadas actividades consideradas peligrosas o insalubres, de acuerdo al Listado de trabajos peligrosos e insalubres para adolescentes en México incluido en la misma Ley. Además se aclara que no se consideran trabajo las actividades que, bajo la supervisión, cuidado y la responsabilidad de sus tutores, realicen las niñas y niños menores de catorce años, relacionadas con la creación artística, el desarrollo científico, deportivo, o de talento, la ejecución musical, o la interpretación artística en cualquiera de sus manifestaciones, cuando exista consentimiento expreso por parte de sus tutores, cuando las actividades no interfieran con su educación, esparcimiento y recreación, ni impliquen riesgo para su integridad o salud y en todo caso, incentiven el desarrollo de sus habilidades y talentos; y
cuando las contraprestaciones que reciban, nunca sean menores a las que recibiría un mayor de catorce y menor de dieciséis años.
Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define el término “trabajo infantil” como:
3
1. Niños y niñas trabajadores
Todo trabajo que priva a los niños de su
niñez, su potencial y su dignidad, y que
es perjudicial para su desarrollo físico y
psicológico. Así pues, se alude al
trabajo que es peligroso y prejudicial
para el bienestar físico, mental o moral
del niño; e interfiere con su
La misma organización aclara que no todas las tareas realizadas por los niños deben clasificarse como trabajo infantil que se ha de eliminar.
Diferentes organizaciones y agencias que abordan el tema en el mundo, caracterizan el problema, asumiendo algunas, un enfoque claro de erradicación, mientras que otras analizan y hacen distinción entre trabajo nocivo, violatorio de derechos y explotación, del trabajo positivo, formativo y digno.
SavetheChildren, organización
implementadora del programa en 13
localidades del país, ve el trabajo
infantil en su sentido más amplio,
como todas las actividades económicas
realizadas por los niños y niñas,
incluyendo todo tipo de trabajo
productivo y doméstico, remunerado o
no, en casa propia o de terceros. Ahora
bien, hay determinadas formas de
“trabajo" que pueden ser o no
peligrosas para un niño, esto depende
de una serie de variables que hay que
tener en cuenta, tales como: la edad, el
tipo de trabajo realizado, las
condiciones bajo las cuales lo realiza y
las horas que le dedica. Desde un
enfoque de derechos, el trabajo infantil
debe además ser digno y dignificante,
en el que ninguno de los derechos del
niño sea violentado, en donde se forme
y reconozca la identidad, desarrollando
capacidades y habilidades y en donde
haya espacio para la genuina
participación en los procesos que les
afectan o involucran, previniendo las
actividades nocivas o situaciones de
explotación y anulando la posibilidad
de poner en peligro sus propias vidas.
1. OIT: El Programa IPEC http://www.oit.org.mx/1.2.1. Cifras Estatales
Es importante conocer el entorno alrededor de los niños y niñas que participan en el programa, no obstante también lo es repasar un poco las cifras del estado para dar un poco de contexto. En el Estado de Chiapas, según el Censo de Población y Vivienda de 2010 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática(INEGI), hay 1.6 millones de niños y niñas entre 0 y 14 años (34.3% de la población total). 995,478 niños y niñas tiene entre 6 y 14 años, edades en las que cursan el nivel básico de
educación. La gran diversidad cultural del Estado es característica; según el Censo de Población y vivienda del 2010, en Chiapas el 27% de la población habla alguna lengua indígena y 40.2% de la población indígena no recibe ningún ingreso, mientras que el 42% recibe menos de un salario mínimo.
De acuerdo con los resultados del Módulo de Trabajo Infantil 2011, en la entidad hay 82,276niños de 5 a 14 años que realizan una actividad económica, ello implica una tasa de ocupación de 7.3 por ciento.
Una proporción significativa de los niños que trabajan no asiste a la escuela (43%) y los que asisten (57%) combina trabajo y estudio, lo que puede traducirse en un bajo rendimiento escolar.
La siguiente gráfica muestra la tipología del trabajo en el Estado:
El mismo módulo de trabajo infantil identifica que 30.8% de los niños de 5 a 14 años que laboran, tienen jornadas de más de 34 horas a la semana y 17.4% no tiene un horario regular de trabajo.
El porcentaje de población en situación de pobreza en 2012 fue de 74.7, que aunque disminuyó con respecto al año 2010 con 78.5, sigue siendo el más alto del país. Esto se traduce a 3 millones 782 mil 300 personas.
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1.2. Niñez trabajadora en Tapachula
TIPOLOGÍA DEL TRABAJO EN CHIAPAS
Actividades Agropecuarias Comercio
Otros 75%
7% 4%
14%
En cuanto a la pobreza extrema, Chiapas vuelve a aparecer como la Entidad con mayor porcentaje de población en esta situación con 32.2% lo que equivale a 1 millón, 629 mil, doscientas personas, el más alto a nivel nacional. Además, las carencias por rezago educativo, acceso a los servicios de salud, calidad y espacios de la vivienda, acceso a los servicios básicos en la vivienda, y acceso a la
alimentación, para el Estado se muestran entre las más evidentes con porcentajes muy elevados, o incluso los más elevados con respecto al resto de los Estados en cada uno de los factores mencionados.
1.2.2. Cifras de los Participantes
El programa de Atención Directa de
Fundación Telefónica llega a 3,524
niños y niñas de entre 8 y 14 años de
edad en 19 escuelas primarias y 2
telesecundarias. En Tapachula, lugar
donde se focaliza la experiencia de esta
guía, el programa se implementa tanto
en Tapachula (6 escuelas primarias),
como en comunidades como Huixtla (3
escuelas primarias) y Suchiate (2
escuelas primarias), esta última es
frontera con Guatemala. En las tres, la
población atendida es de 1,521 niños y
niñas en el mismo rango de edad.
Todos los y las participantes son
escolarizados en escuelas públicas y
viven en zonas mayormente rurales (7
de 11 escuelas).
El número de niños y niñas que trabajan en las localidades atendidas es de 746, que corresponde a 49% del total de la población, el resto –prácticamente la mitad- se encuentra en estado de vulnerabilidad y riesgo social debido a las condiciones y nivel de vida que tienen, y que están relacionadas con niveles de pobreza y pobreza extrema.
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La tipología del trabajo de los niños y niñas participantes en el programa se diversifica de la siguiente manera:
Las principales actividades, como se puede ver, están relacionadas al Comercio Informal, la Agricultura y el Trabajo Doméstico en el Propio Hogar.
1.2.3. Factores y condiciones
Ahora bien, si revisamos los factores involucrados en este fenómeno, veremos que son diversos y característicos del propio contexto. Es necesario comentar que todos los niños y niñas trabajadores que participan en el programa están por debajo de la edad mínima de admisión al empleo, al ser todos estudiantes del nivel primario de educación básica; aquí se vuelve crucial entender los factores alrededor de la decisión propia, o de sus padres para su inclusión laboral y las condiciones bajo las cuales realizan sus actividades, así como las posibilidades reales no sólo para la reducción de las horas que dedican al trabajo, o el retiro total del mismo, sino para la eliminación del trabajoinfantil a partir de programas sociales y políticas públicas que consideren la realidad que hay detrás de éste.
Revisando lo encontrado en instrumentos como
diagnósticos propios, las visitas domiciliarias y a lugares de trabajo, así como la observación y experiencia del equipo en campo, vemos quela pobreza es el principal factor detrás del trabajo infantil y va de la mano de la desigualdad y las restricciones sociales,que relegan a buena parte de la población a muy escaso acceso a oportunidades que puedan mejorar sus condiciones.
TIPO DE TRABAJO
Trabajo doméstico en el propio hogar
Trabajo doméstico para 3os.
Agricultura
25.3% 7.8%
2.9 %
28.6%
4.4%
21.0%
3.1%
La violencia está profundamente ligada
a la explotación laboral y al trabajo
infantil. Los niños y niñas, por su
estado de desarrollo, nivel de madurez
tanto física como mental,
responsabilidad dentro de su familia, o
siendo cabezas de familia, entre otras
cosas, son o se perciben como
vulnerabilizables por los adultos que los
emplean o supervisan en el trabajo, sin
importar si son sus familiares directos.
Los gritos, golpes, abuso verbal,
bullying, humillaciones, castigos
físicos, amenazas, retención o negativa
de pago, entre otros, son medios por
los cuales los derechos y dignidad de
los niños y niñas son violentados de
manera tolerada o consentida sin que
exista reprimenda para los
explotadores, ni en la mayoría de las
veces, conciencia de la existencia de los
derechos de los niños y niñas.
La composición familiar es otro factor, ya que muchas de las familias atendidas son mono parentales y en las localidades hay altos índices de divorcio y de madres solteras; en los casos en los que los niños viven con la madre se vuelve más propicio que los hijos mayores se conviertan en la cabeza de la familia.
La economía de la familia combinado con otro factor, como es el número de miembros que la componen y luego con el número de miembros que aportan ingresos se puede determinar la viabilidad que un miembro que no lo hace, empiece a trabajar. También tiene que ver el nivel de estudios de los padres, ya que entre menor sea este y temprana la edad de ellos cuando empezaron a trabajar, mayor la probabilidad de que el hijo, si bien no sustituye la escuela por el trabajo, combine ambas actividades.
El sexo de la cabeza de la familia es también determinante de esto, siendo más probable que los hijos,
padre. También es determinante cuando se trata de hijas, quienes a temprana edad son involucradas en actividades domésticas, en su propio hogar o para terceros.
La edad de las personas al contraer matrimonio es también determinante; muchas familias en estas comunidades, por tradición, empiezan a preparar a sus hijos e hijas para el matrimonio desde los 10 o 15 años de edad y a los 16 ya forman nuevas familias.
El último de los factores que revisamos en esta guía, aunque hay aún más, es la de la migración. En Tapachula, Huixtla y Suchiate hay familias migrantes de Guatemala, en su mayoría, aunque también las hay de Honduras y El Salvador, quienes viajan para trabajar de manera ilegal en actividades domésticas principalmente, o en el campo. Por lo general viajan acompañados de sus hijos en una dinámica diaria, es decir que cruzan la frontera de manera ilegal todos los días. En ciertos casos los hijos de familias migrantes son aceptados en las escuelas públicas, aunque no cuentan con documentos legales para hacerlo, en otros casos apoyan a sus padres en las actividades laborales únicamente. Por otro lado, las condiciones en las que los niños y niñas trabajadores realizan sus actividades son por lo general de alto riesgo, por diversas circunstancias como los horarios en que laboran, la extensión de la jornada, la intensidad o grado de responsabilidad que implican entre otros. Por ejemplo, muchos niños y niñas trabajan por la tarde después de asistir a la escuela, o en la noche acompañando a sus padres quienes venden en puestos ambulantes o vía pública. El número de horas promedio que los niños y niñas dedican al trabajo, según datos del programa, supera las 20 horas semanales. Los principales
riesgos a los que están expuestos son el abuso sexual, el rapto, el maltrato, la falta de descanso adecuado, la falta de alimentación adecuada y controles higiénicos y sanitarios adecuados, entre otros.
Algunos de los niños y niñas participantes en el
programa trabajan en el sector agrícola. Los riesgos
que corren en estas labores no sólo tienen que ver
con los instrumentos que utilizan, o la temperatura y
la exposición a químicos propios de la industria, sino
al abuso sexual o rapto que pueden ocurrir en los
traslados de, o a hacia sus casas. En la zona de la
sierra, los niños que trabajan se dedican
principalmente a la pizca o a acarrear leña para
abastecer a las viviendas que la usan como fuente
de energía. A los niños se les contrata para la
fumigación de las zonas boscosas como haciendas y
ranchos, quienes también se exponen a picaduras de
serpiente como el coralillo u otros insectos y
especies venenosas de la región.
En la zona urbana, muchos niños y niñas trabajan en
los mercados ubicados en las zonas centro y norte
de Tapachula (Zona Rosa); lo hacen por la tarde en
puestos comerciales con diversas actividades. En los
mercados están expuestos al maltrato y abuso; el
ambiente es adulto y hay muchos bares y cantinas.
Mientras los niños son ocupados como cargadores o
ayudantes en los puestos y bodegas, las niñas son
meseras en cocinas o fondas, además de también
atender puestos o ayudar en el acomodo y cobro de
mercancía. En los mercados, los niños y niñas
trabajan por las tardes, después de asistir a la
escuela, aunque los fines de semana lo hacen desde
la mañana, dedicándole más horas que entre
semana.
Otra actividad que comúnmente realizan, sobre todo las niñas, es el trabajo doméstico, en su propio hogar o en el de terceros, dedicándole horas del día que les impiden el descanso apropiado, tiempo para jugar y hacer la tarea, o incluso asistir a la escuela. Además que en este tipo de actividades, el grado de responsabilidad por lo general es elevado cuando deben hacerse cargo del cuidado, alimentación o aseo de bebés, otros niños, personas enfermas o de la tercera edad.
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Los diversos estudios que se han realizado sobre la relación trabajo infantil y educación se handirigido a adoptar la variable escolarización como criterio principal, con la cual buscan especificar cuántos niños y niñas que trabajan van a la escuela, la abandonan y qué relación existe entre horas de trabajo y desempeño escolar. Beegle, Dehejia y Gatti (2004), en su estudio realizado en Vietnam concluyen en que cuantas más horas haya trabajado un niño cuando más joven, menor será su probabilidad de asistir de manera regular a la escuela, así como su nivel educativo y mayor su atraso escolar. Muchos niños y niñas trabajadores se ven imposibilitados de asistir a la escuela por tener que trabajar o por no encontrar en la oferta educativa una alternativa real de desarrollo, sobre todo en una perspectiva de supervivencia y abastecimiento de necesidades básicas e inmediatas.
Los niños y niñas que participan en el programa son todos escolarizados y el trato continuo con ellos nos permite detectar que su condición de trabajador les afecta directamente en su calidad como estudiante, sus indicadores escolares, su percepción de la escuela y su relación con los demás.
En la práctica no
existen, o es difícil encontrar,
instituciones dirigidas a que niños y
niñas revaloricen a la propia escuela, ni
la inclusión de esta en sus planes
futuros para desestimar la ocurrencia
de trabajo infantil o mantenerlos
escolarizados el mayor tiempo posible.
Es común encontrar que las
instituciones conocen poco, o nada
sobre la situación que atraviesan
alumnos que son trabajadores, ni qué
instituciones u organismos pueden
atender y dar seguimiento a casos
especiales.
Los niños que trabajan, sobre todo en edades por debajo de los 12 años, no se asumen como trabajadores, al menos una gran parte de ellos. Es común obviar que un niño no es trabajador cuando se le pregunta porque muchas veces no es consciente de ello y sólo se asume como un apoyo para su familia.
3. Diseño de indicadores y evaluación exploratoria de habilidades cognitivas en lectura, escritura y matemáticas para el programa Proniño. Fernando Gaál. Save the Children 2012.
1.3. La escuela y la familia y su relación con el trabajo infantil
El programa es muy cuidadoso para identificar niños y niñas trabajadores, primero concientizando sobre qué es el trabajo, los tipos y la distinción entre la ayuda o apoyo familiar y los factores que califican a las actividades como trabajo; de esta manera los niños y niñas cuentan con información y elementos que los ayudan a reflexionar sobre su propia situación.
En las comunidades que atendemos, es común que los niños dejen de estudiar cuando culmina el nivel primario de estudios, esta situación se debe en parte a condiciones culturales o económicas, pues llegando a cierto nivel de madurez física, se prefiere que el niño o niña se dedique a actividades económicas y abandone la escuela. Otro factor que influye es la falta de interés en la escuela por no coincidir o responder a las necesidades o intereses de los niños en cruce con las expectativas creadas dentro de la familia y comunidad.
Los niños y niñas trabajadores experimentan dificultades durante su tránsito por la escuela ya que muy
comúnmente son tachados de flojos, desinteresados, conflictivos o abusadores. Detrás de cada uno de estos calificativos puede estar una situación de explotación, trabajo o violencia que detona otros fenómenos al no haber una conciencia por parte de los docentes en la detección, tratamiento y canalización de casos. La falta de una buena nutrición, hace que se sientan mal durante el periodo que están en la escuela, o a estar débiles y cansados. La falta de hábitos de higiene en las familias ha causado el
señalamiento y discriminación de niños y niñas. Detrás de un niño que no cumple con sus tareas, que se duerme en clase, que tiene bajas notas o que deja de asistir a la escuela, puede estar un niño que trabaja exceso de horas, que no tiene tiempo para descansar, ni estudiar o hacer sus tareas, o que simplemente no puede asistir porque la familia, o él mismo crea que es prioritario que trabaje.
Los niños y niñas trabajadores, a
temprana edad se ven como
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No es extraño que los problemas de las casas se lleven también a las escuelas, en donde por lo general la orientación para la atención emocional de niños y niñas que pasan por procesos emocionales difíciles es casi inexistente.
En cuanto al desarrollo académico, aunque existen evidencias de que los niños y niñas trabajadores
desarrollan habilidades matemáticas y financieras, entre otras, no logran obtener buenas notas ya que la aplicación no formal e intuitiva de las matemáticas, por ejemplo, no coincide con el esquema de matemática formal que se imparte en las escuelas.
Los niños y niñas trabajadores tienen dificultades para llevar el ritmo de los programas escolares aunque
permanezcan escolarizados. El rezago académico, aunado a la falta de comprensión por parte de sus maestros y compañeros los puede llevar a enfrentar problemas muy serios que pueden derivar no sólo en el abandono escolar sino en situaciones más serias que muchas veces escapa la comprensión de los docentes, padres de familia y
autoridades escolares. Como práctica del programa, en las escuelas se llevan a cabo pláticas con docentes para que puedan identificar a los niños y niñas que trabajan y apoyarlos, entendiendo sin prejuzgar cada situación. A través de los talleres de sensibilización y comités de protección, se ha logrado que poco a poco se
comprometan e involucren en el desarrollo de sus alumnos, así mismo en la detección de casos de violencia y
explotación, sobre todo de niños y niñas que están en situación de trabajo.
Con el ejercicio de las visitas domiciliarias encontramos que algunos padres de familia no están interesados en cómo sus hijos e hijas son tratados, o la calidad de educación que reciben en las escuelas, o en su desarrollo académico. Si la escuela se convierte en un espacio hostil y poco atractivo para el niño, es muy probable que deserte y no reconozca a la escuela como parte de su desarrollo, muy
probablemente por el resto de su vida y la de sus hijos.
A partir del contacto con las familias, sobre todo en las visitas domiciliarias, se han comprendido y valorado muchos de los factores detrás del trabajo infantil y los problemas que se enfrentan en las escuelas, como ha sido descrito anteriormente. Las madres y los padres de familia,
aunque son las mujeres quienes más participan más en los temas del ámbito familiar, han sido por lo general muy receptivos en la experiencia del programa. Aunque en los primeros contactos, se ha encontrado resistencia para colaborar, al sentirse evaluados o señalados, se van dando cuenta que la información que se les proporciona y el enfoque de sensibilización, y no de denuncia, les es útil en sus propios hogares.
Como hallazgos más relevantes de las visitas domiciliaras tenemos por ejemplo que los padres de familia,en muchos casos,desconocen las actividades que realizan sus hijos; durante las visitas se les comentan cuales son los riesgos del trabajo, dependiendo de la actividad que desempeñen; también se identifican las acciones que pueden hacer para protegerlos y sobre todo para que ejerzan sus derechos plenamente.
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2. Visitas domiciliarias y visitas a zonas de trabajo
2.1. La información de los participantes
Con la finalidad de conocer la situación de trabajo y social de los participantes en el programa, así como evaluar los
ajustes al plan del programa, modificaciones en las situaciones de niños y niñas, y en su momento el impacto, se
categoriza la información que se obtiene de los propios niños y niñas, sus familias y las instituciones que les
prestan servicios de la siguiente manera:
·
Información básica y situacional sobre vulnerabilidad y trabajo infantil
·
Información detallada y específica para la construcción y seguimiento de casos.
La primera de las informaciones se obtiene a través de un diagnóstico situacional que se levanta dentro de los espacios escolares -guardando la institucionalidad que prevé el acuerdo entre el programa y la escuela-, para detectar el riesgo social y la situación laboral inicial de los participantes; otra información estadística (calificaciones, faltas, entre otra) es proporcionada por el centro escolar.
La segunda de las informaciones, por ser de otra
naturaleza, requiere otro tratamiento; se recaba mediante platicas con los involucrados, charlas en privado con el niño o niña en cuestión y visitas domiciliarias o a lugares de trabajo que aporten más elementos para que se de un
cauce o seguimiento adecuado y que responda a los alcances del programa y sobre todo al interés superior del niño.
se trata de un caso donde ya se logró el retiro, la disminución de horas o cambio de actividad, se podrá realizar la visita esporádicamente para verificar que el niño o niña no vuelva a la situación inicial.
La visita domiciliaria planteada para el programa no tiene fines acusatorios ni persecutorios y esto se debe dejar claro desde que se pide el consentimiento para llevarla a cabo, ya que al indagar sobre casos de trabajo infantil, las familias pueden pensar que va a haber una acción legal en su contra. No obstante hay situaciones que ameritan la intervención de las autoridades, pero esto no corre por parte del programa directamente, sino que con el consentimiento y preparación emocional de las partes afectadas, se promueve la canalización a las instancias correspondientes para determinar acción legal, esto en casos muy delicados y graves. Para estos casos se
recomienda tener en el equipo a gente experta en casos de explotación para que con un enfoque basado en derechos se pueda determinar la acción más conveniente de acuerdo al interés superior del niño, para que la situación no empeore, ni la acción resulte contraproducente. Vale la pena recordar que el programa tiene como estrategia para alcanzar su objetivo de desalentar la
La visita domiciliaria, en el ámbito legal, es una facultad de comprobación que recae en las autoridades, principalmente las fiscales, sobre el estado que guardan los visitados en relación a su situación del orden fiscal o legal.
En el ámbito de acción social del programa, la visita domiciliaria es muy útil para la obtención de información de los participantes, tanto para la construcción de casos de estudio, seguimiento y de éxito, como para la integración de una línea de base que contenga la información básica y clave para los de indicadores de impacto del programa.
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explotación laboral y el trabajo infantil, así como reducir las horas e intensidad de trabajo que realizan sus participantes, promover vinculaciones y acuerdos con organizaciones o instituciones que provean de capacitación y formación para el trabajo a los padres de niños trabajadores; ya sea
aprender un oficio, mejorar alguna formación previa, recibir formación técnica, orientación financiera y de
administración de la economía familiar, entre otras. En este sentido es durante la visita domiciliaria que preguntamos a los padres de familia qué aptitudes desean desarrollar, o que les interesaría aprender con el fin de llevar a cabo actividades productivas que puedan mejorar su economía y fomentar el empleo y autoempleo.
Asimismo, es durante las visitas que
podemos observar qué trato reciben los
niños y las relaciones que prevalecen
dentro de las familias y con los
empleadores. Detectar a quienes se
reconoce como figura de autoridad, de
apoyo, de protección, entre otras
cosas, orienta al equipo de trabajo para
dirigirse a las personas indicadas en la
prevención o acompañamiento de
situaciones determinadas. En este
sentido, en la visita domiciliaria se
pueden detectar aspectos como si el
niño cuenta con privacidad dentro del
hogar o no, si se ha enfermado o ha
sufrido accidentes, y si estos se han
derivado del trabajo que desempeña,
entre otras cosas.
Al igual que la visita domiciliaria, en
este tipo de ejercicios se considera el
consentimiento del niño o niña
involucrado, siendo respetuosos de su
decisión. En algunos casos la visita
ocurre siendo los padres los mismos
empleadores, cosa que resulta en parte
positiva, pues se empieza de un
conocimiento del programa y un lazo
de confianza previamente construido,
no obstante, se debe cuidar no adoptar
una postura que sesgue la información
ni visión de los visitadores, por ello es
fundamental seguir al pié de la letra la
guía de la visita que se anexa al final del
documento.
Cuando el empleador no es familiar del niño o niña, se tiene oportunidad de detectar el tipo de relaciones establecidas entre las partes desde un enfoque muy laboral y se puede
distinguir claramente si existe la vulneración de los derechos de los niños, relaciones de subordinación y confianza entre las partes, autoritarismo o respeto por el niño o niña, si el lugar dispuesto para desempeñas las labores son adecuadas, o si la intensidad de las mismas van de acuerdo al nivel de desarrollo del niño o niña, pero sobre todo si el empleador está consciente de estos detalles y en qué medida, entre otros detalles importantes.
Las dos formas de visita que se realizan en casos de niños y niñas trabajadores, implican tener acceso a la intimidad del hogar del niño o niña en cuestión, o el ámbito laboral en el que se desempeñan, esto conlleva responsabilidades y cuidados específicos que hagan de la actividad un éxito en el más amplio de los sentidos, logrando el propósito fijado, conteniendo la situación dentro de la familia y el lugar de trabajo en relación al tema central de la misma, generar y confirmar la confianza en el programa y sobre todo, establecer claramente los límites y alcances en relación a las expectativas que se tienen, o se crean, en las personas a partir de la intervención.
En ese sentido, la visita domiciliaria también constituye una estrategia de acercamiento a la familia; se reafirma el interés que hay por parte del programa hacia ellos y se les escucha. No olvidemos que para influir y promover cambios en relación a los objetivos del programa, se debe de
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Como se ha detallado anteriormente hay diferentes
criterios bajo los cuales se puede determinar realizar una de las vistas planteadas, o ambas. A continuación se plantean las más recurrente y previstas para el programa que implementamos.
Este tipo de visitas se programan para aquellas familias de niños y niñas trabajadores y establecimientos donde trabajan y que fueron previamente detectados durante el diagnóstico individual con los y las participantes. El propósito es, en el caso de las visitas domiciliarias, ampliar la información sobre las causas y determinantes para que trabaje y establecer, de ser posible, acuerdos que
contribuyan al cambio de situación laboral, como también la canalización con alguna entidad o institución que pueda colaborar en la mejora de la situación que provoca la situación laboral del niño o niña. En el caso de las visitas a lugares de trabajo, el propósito es conocer el entorno del trabajo del niño o niña, que otorgue la información suficiente para tratar durante la visita domiciliaria, o platicas de seguimiento que se programen con la familia.
Valoración situacional
Seguimiento
A petición
Cuando ya ha habido visitas previas y se han realizado acuerdos, se debe de dar seguimiento a estos y a la
situación laboral del niño o niña. Las visitas domiciliarias de seguimiento se programan en conjunto con la familia de manera esporádica. En el caso de los lugares de trabajo, es recomendable no dar aviso alguno al empleador para dar cuenta del estado real del entornodel trabajo en el momento que se ha programado el seguimiento, no obstante se sigue el procedimiento general con el niño o niña para determinar que no exista alguna circunstancia que pueda agravar o desfavorecer su situación antes de que ocurra.
En el caso de las visitas domiciliarias, estas pueden ocurrir de manera no programada cuando se presentan
situaciones dentro de la familia que, en el ámbito del programa, deban o puedan atenderse de manera
emergente.Por lo general surgen de la confianza que tienen los miembros de la familia con el equipo del programa.
Búsqueda
2.4. Desarrollo de la visita
domiciliaria
Estas se realizan cuando el participante no acude a la entrevista de diagnóstico que el programa lleva a cabo cada año para determinar su situación laboral. También se realizan cuando algún niño o niña deja de asistir a la escuela, sin aviso de por medio durante varios días. En estos casos, son los maestros o propios promotores del programa quienes dan aviso de la situación y se acude al hogar o lugar de trabajo conocido para verificar la situación prevaleciente.
El primer paso para realizar la visita domiciliaria es tener el consentimiento de la familia y haber hablado con el niño o niña, sobre todo si se trata de un caso especial, para que esté tranquilo, o podamos detectar alguna resistencia a tiempo y revalorar el momento de realizarla. También se debe de Informar a los docentes de esta actividad, con ello fortalecemos los lazos de comunicación y nos podrán dar algunos antecedentes del niño o niña, también podemos vincular el aviso de la visita, incluyendo el sello de la escuela en el mismo, esto nos ofrece un respaldo adicional
y podemos comenzar a activar (por modelamiento) mecanismos de protección desde la escuela.
Con estas visitas por lo general se crea en las personas estrés y nerviosismo ante la expectativa creada, también se pueden encontrar actitudes tranquilas y receptivas, o alteradas y demandantes, por ello, quienes realiza la visita debe saber manejar la situación y contenerla lo mejor posible evitando poner en riesgo la actividad. Por ello es importante considerar aspectos para preparar la misma. Con esto podemos adelantarnos a preguntas o situaciones y reacciones.
El tema cultural es crucial conocerlo
desde un inicio para no agredir las
tradiciones de las personas, ya que en
comunidades como las atendidas en
Tapachula, muchas familias son
cristianas o protestantes, así mismo,
aunque en muy pocos casos,
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principalmente de Guatemala, que a
aunque por su condición migratoria, no
todas viven dentro de las localidades
atendidas, las que sí, tienen
costumbres y formas propias que
deben considerarse.
En algunos casos es necesario llevar a cabo más de una visita; no toda la información o situación es perceptible en la primera. El criterio que guiará cuantas visitas son necesarias será, además de los acuerdos realizados y un plan de seguimiento, la propia percepción del promotor o visitador. La experiencia y sentido social con que cuenten los promotores o visitadores que lleven el caso del niño o niña en cuestión determinará si es necesario realizar visitas adicionales.
La conducta que deben asumir los
visitadores es de respeto y empatía,
aun cuando hay una confianza
construida entre la familia y el
programa, sin olvidar que aun cuando
se tenga la intención de apoyar;
desde un inicio se deben establecer
los límites del apoyo a la familia, ya
que la confianza depositada o la
intención de ganarla, por parte del
personal, puede crear falsas
Cuando llega el momento de realizar la visita, lo primero que procede es realizar la lectura del Aviso de Privacidad de la organización ejecutora del programa y solicitar la firma de aceptación y acuerdo de los fines del mismo, ya que esto permitirá a los visitados tener clara cuál es el propósito de la visita, el uso se dará a la información recabada y los derechos que, como titulares de la información, poseen de acuerdo a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en
Posesión de los Particulares (LFPDPPP). Por otro lado se debe establecer desde el principio si es posible realizar toma de imágenes ya sea en foto o video y que la familia firme el permiso de uso de imagen vigente, de esta manera se tiene libertad de capturar los momentos y escenarios que amplíen la
información proporcionada durante la entrevista.
Cuando se trata de la visita de valoración situacional, se debe tener en cuenta evitar marcar tendencias, o sesgar la información a partir de preguntas que no sean claras ni objetivas, por ejemplo no tratar el tema del trabajo infantil como algo negativo o malo, ya que esto predispone a las familias y resulta
contraproducente. La manera de tocar el tema debe ser en términos de contribuir con el mejor desarrollo del niño. Se puede referir que se sabe que el niño o niña aporta a la economía familiar, sin enjuiciar, y argumentar que el programa tiene como propósito buscar alternativas para la familia y sensibilizar sobre
el tema a sus miembros. Este tipo de previsiones se debe de tener en cualquier tipo de visita, pero con mayor énfasis en la citada, ya que es muy focalizada en el tema de trabajo infantil, o derivada de una situación de violencia.
El final de la visita se procura hacerlo estando la situación contenida para no cerrarla abruptamente. En muchas ocasiones, los miembros de las familias se abren emocionalmente, o comentan situaciones muy íntimas con el quipo, lo cual dificulta dar por
terminado el ejercicio una vez que ya se determinó que el propósito ha sido cumplido; ante ello los promotores deben tener una preparación previa como herramienta que haga más sencillo este paso y mantener siempre presente el alcance del programa y no crear falsas expectativas en la gente. También se recomienda preguntar si no existen dudas sobre la visita y el proceso y pasos siguientes. Hay que
comentar con la familia, si es necesario realizar alguna otra visita y con qué propósito, cuales son los
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Al igual que en la visita domiciliaria, la
que se realiza a lugares de trabajo debe
de iniciar en el proceso de solicitar
consentimiento expreso del niño o niña
involucrado para detectar cualquier
situación que ponga en riesgo al niño o
niña.
También se debe de Informar a los
docentes de esta actividad, con ello
fortalecemos los lazos de
comunicación y nos podrán dar
algunos antecedentes del niño o niña,
también podemos vincular el aviso de
la visita, incluyendo el sello de la
escuela en el mismo, esto nos ofrece
un respaldo adicional y podemos
comenzar a activar (por modelamiento)
mecanismos de protección desde la
escuela.
Como se trata de conocer el estado real del lugar de trabajo, y todo el entorno que nos provea de información sobre si es un caso o no de explotación, lo recomendable es no dar aviso, ni consulta previa alguna al empleador. No obstante una vez ahí, se habla con la persona empleadora para explicarle la intensión de la visita y sobre todo para aclararles que la misma no tiene tintes persecutorios, ni acusatorios, solo estadísticos. También se les debe de leer y mostrar el aviso de privacidad de la organización en donde está expresa la finalidad de la acción y los derechos que como titulares de la información poseen.
En caso de que el empleador no acepte la realización de la visita, se puede registrar en la guía de observación las condiciones presenciadas, así como toda la información que visualmente se haya podido obtener y que pueda ser de utilidad para el seguimiento.
Otro aspecto que se debe de considerar antes de realizar la visita, es la ubicación y ambiente, o el entorno del lugar. Muchos lugares significan riesgos para el equipo y se debe de evaluar realizarla, sobre todo en el horario que se
encuentra a los niños en el lugar, considerando que algunos trabajan por las tardes o noches.
El personal no debe asistir sólo, por lo menos deben ser dos personas quienes la desarrollen para apoyarse en la
contención de la situación y el registro completo y puntual de la información, tal como se explica en la visita
domiciliaria.
Por lo general, las visitas a lugares de trabajo se realizan una vez para conocer la situación y solo se hace una segunda o tercera cuando ya se ha iniciado un proceso en acuerdo con la familia para cambiar la situación del niño. En caso de detectar algún cambio se vuelve necesario regresar a verificar cual es y que puede tener que ver con la intensidad de la actividad, la propia actividad o el lugar de trabajo, etc.
Este tipo de visitas pueden llegar a
generar mucho estrés en los
empleadores, por ello es muy
importante ganarse su confianza como
primer objetivo, esto incluso puede
implicar no completar la visita en ese
momento y tener que programar una
segunda, pero es recomendable para
que no se cree una atmósfera de
desconfianza o que la información que
se proporcione este muy alterada y no
resulte útil.
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El impacto de las visitas domiciliarias y a lugares de trabajo se evalúa a partir del seguimiento que se da al caso en concreto. Las visitas pueden tener un efecto inmediato en la situación de cada niño y niña visitado, algunas ocasiones el efecto puede tardar o nunca suceder, por tanto debe estar acompañada de otras acciones que persigan ese fin y la sostenibilidad de los mismos. La creación de un plan de seguimiento en relación a las visitas es muy recomendable
para tener el pulso completo y amplio de que factores intervienen y evaluar el impacto positivo o negativo de éstos en el tratamiento del caso; de tal manera que se tiene conciencia de los aprendizajes y hay una pauta correctiva que lleve a la realización de los objetivos de las visitas en relación a los del programa.
2.6. Registro y evaluación de las visitas
Para las visitas, tanto al domicilio como al lugar de trabajo, tenemos dos guías de observación para cada uno de los casos, que deben ser seguidas y complementadas durante los eventos (anexo I o II). Estas guías servirán como primer registro, aunque cuando se realizar visitas posteriores o de seguimiento, es recomendable actualizar los incisos que presenten cambios. Los formatos de visita se deben de
Como parte del proceso de las visitas se deben registrar los acuerdos en relación a la
protección y cambio de situación laboral del niño o niña visitado, en el corto, mediano o largo
plazo, tanto por parte de los padres y/o familiares, como los hechos por la organización o
programa. Los acuerdos igualmente deberán ser integrados en el expediente y replanteados o
comentados en visitas subsecuentes. En este caso, se debe de dar aviso oportuno a los
interesados sobre el estado de éstos, los retrasos o cumplimientos que se den en el camino y
las alternativas, en su caso, para concretarlos.
En la experiencia del equipo en Tapachula, el tratamiento de cada caso es particular y diferente del otro aunque sucedan en la misma comunidad y existan factores parecidos con respecto de algunos casos. La falta de un plan durante los primeros años de la implementación llevaron a la perdida de la brújula que pudo haber guiado de mejor manera en otros casos. Cuando no hay un plan y registro de las acciones que se realizan se depende de la persona que realizó la visita, de su memoria y capacidad de reconstruir un caso. En
términos prácticos, eso es lo que se debe evitar en un programa con fines tan complejos y ambiciosos.
Evidentemente, esto va acompañado de un plan propio del programa, por lo que es recomendable que esta previsión se incluya desde un principio.
El plan de seguimiento deberá de incluir tantos pasos como amplio o concreto sea el objetivo de cada programa, en el caso del programa Proniño, en el cual se persigue tener información necesaria que lleve a orientar y acompañar a las familias en procesos de búsqueda de alternativas para el cambio o mejora de la condición laboral de niños y niñas trabajadores, se plantean sesiones con la familia para su sensibilización sobre el tema de derechos y trabajo infantil, entre otros, se les invita a asistir a los talleres y actividades que se imparten, se realizan cuestionarios con los niños y niñas para identificar mejoras y se da orientación para la canalización de casos que lo ameriten con instituciones u
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estrechamente interrelacionadas. Una intervención con respecto a su seguridad ante abusos dentro del seno familiar por ejemplo, trastocará otras esferas de su vida tales como dónde va a la escuela, quién asume su tutela o cuidado, su relación con el entorno comunitario y familiar, etc. Es decir, la condición de dependencia de la infancia obliga que cuando sea necesaria la intervención del Estado, esta debe ser integral y garantizar el bienestar del niño en todas las esferas de su vida y sus derechos.
Por otro lado, esta integralidad requerida del Estado, exige acciones especializadas en diversas materias. Es imposible que un solo órgano público cuente con el grado necesario de especialidad y conocimiento en las distintas materias que se requieren. La única manera de garantizar calidad en una intervención de esta naturaleza es la acción coordinada de instituciones especializadas. Este elemento hace más Diversos escenarios pueden colocar a la infancia en una
situación de vulnerabilidad que requiere de la intervención del Estado para su protección. Estas situaciones pueden estar relacionadas con abuso o violencia ejercida en contra de niños y niñas, la separación involuntaria de su familia, juicios de orden familiar en los que se vulnera su seguridad, o el abandono entre muchos otros. Es decir, un sinfín de escenarios pueden requerir acciones positivas del Estado para garantizar la integridad y el bienestar de niños y niñas. A pesar de la gran diversidad de los escenarios posibles, toda intervención del Estado para la protección de un niño o una niña exige una acción integral. Las necesidades y características de la infancia – en sus diversas etapas de desarrollo – imposibilitan la parcialización de
intervenciones. A diferencia de lo que sucede con los adultos, las esferas de vida de un niño se encuentran
3. Sistema de protección
Para complementar la guía para visitas domiciliarias y a lugares de trabajo, vamos a tocar de manera general lo
que para el programa significa un sistema de protección para la niñez. Los niños y niñas trabajadores del país,
como se menciona anteriormente enfrentan muchos retos para su desarrollo. Cualquier política de
erradicación del trabajo infantil, a partir de nuestra experiencia y conocimiento de casos, debe de estar
acompañada por la activación de sistemas de protección, atención y remediación que les favorezcan y
permitan el ejercicio pleno de sus derechos en donde se promuevan las posibilidades reales de desarrollo.
compleja la tarea que enfrenta el Estado, ya que no basta con el desarrollo de una política interna institucional, es necesaria la elaboración de una política central que movilice y oriente las acciones coordinadas de diversas entidades públicas. Frecuentemente se requerirá de una coordinación no solo horizontal entre instituciones, sino también vertical entre instancias arraigadas en distintos niveles de gobierno.
La complejidad del reto hace evidente
que la protección de la infancia no es
una tarea que quede sujeta a la
discreción de cada órgano de Estado
ante un caso particular. Tampoco puede
depender de la voluntad, iniciativa o
capacidad de cada institución para – de
manera autónoma – ponerse de
acuerdo con otros actores relevantes
sobre cómo coordinar sus esfuerzos en
torno a las necesidades del niño. El reto
hace indispensable la existencia de
4. Tomado de: Sistema de Protección a la Infancia de Estado de Chiapas. Protocolo de acciones. Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia A.C. y UNICEF
claros protocolos que no sólo indiquen
las acciones a tomar, sino que obliguen
a las mismas.
Un elemento central en el éxito de unsistema de protección es la capacitación de los puntos de contacto inicial con el niño o la niña víctima. No solo cobran particular relevancia estas primeras acciones por aspectos relativos al bienestar de la víctima, sino porque todo sistema requiere de un punto de concentración en torno al cual se puede dar la articulación de los diversos esfuerzos.
En este sentido las acciones comunitarias y escolares desarrolladas en torno a la detección de casos y documentación son primordiales.
Las visitas domiciliarias y a lugares de trabajo tienen esta naturaleza, pero se depende mucho de las instituciones para que el seguimiento y éxito que se espera en cada caso sea una realidad. Muchos casos llegan a una mejora inmediata, o efímera e insostenible, pues como en muchos otros que no logran tenerla, los organísmos públicos
responsables del ejercicio de los derechos del niño, no están preparados para ello, o no hay articulación, aunque si voluntad, para intervenir y procurar la solución de los problemas que se enfrentan, por lo que la exigencia a las instancias del gobierno debe ser parte del proceso.
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Por otro lado, en varias escuelas y zonas de trabajo se tiene acercamiento con los y las presidentas de la colonia (por lo general son mujeres) para promover las acciones del programa para proteger a niños y niñas.
Paralelamente, las reuniones con padres de familia, sobre todo los que conforman los comités han servido para que estos se empoderen y organicen.
Por último, hay acercamiento con las presidentas del programa Oportunidades de cada colonia para apoyar actividades de manera mutua, lo que nos ha servido para estar al tanto de las propias oportunidades que podemos aprovechar en beneficio de la población.
Las visitas domiciliarias entran dentro de una estrategia que va dirigida a la protección de niños y niñas. Nos parece que vale la pena hacer un breve recuento de algunas de las acciones que a nivel local se han realizado y que han tenido un impacto positivo en la experiencia del programa. Por ejemplo, se han llevado a cabo campañas escolares a las que se invita a los comités de padres de familia que se organizan en las escuelas, para que promuevan los derechos de los niños y niñas dentro de la comunidad. Estos comités forman brigadas escolares para la protección de niños y niñas, lo cual resulta muy efectivo para la detección de casos y su seguimiento.
En Tapachula existe la figura de Juez Rural, cargo delimitado por usos y costumbres, que aunque es reconocido por el ayuntamiento como autoridad administrativa no es una figura que se sujete a la
jurisdicción del estado. Esta figura es de mucha influencia dentro de las comunidades y el acercamiento que ha tenido el programa con él ha significado de mucho
provecho por el apoyo que se ha tenido por ejemplo con la apertura de espacios cuando ha sido necesaria alguna canalización. La experiencia con esta figura ha sido además significativa por el proceso de sensibilización y participación que se ha dado con el y la gente que lo rodea.
Intención de la actividad
Se busca conocer las condiciones en las que los niños o las niñas trabajadores realizan dicha actividad y valorar si están ante una situación de explotación laboral por la naturaleza del trabajo realizado o por condiciones especificas, lo que permitirá tener elementos para realizar una intervención al respecto.
Consideraciones previas
· Comentar con el niño y la niña que deseamos realizar una visita a su espacio de trabajo, con ello podremos conocer si le parece o no pertinente, en qué momento es conveniente y saber cómo lo tomaría la o el
empleador.
· Informar a docentes de esta actividad, con ello
fortalecemos los lazos de comunicación y podrá darnos algunos detalles adicionales.
· En algunos casos si el empleador esta disponible o tiene buena actitud podremos realizarle un par de preguntas, de lo contrario es importante solo observar e inmediatamente concluida la visita registrar sus observaciones.
· De preferencia realizarlo en parejas.
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Desarrollo de la visita
“Hola buenos días/tardes, mi nombre es (mostrar gafete de la organización), trabajo para la organización Save the Children quienes desarrollamos actividades en escuelas/espacio
comunitario… (según sea el caso) dentro del ámbito del programa de intervención directa de la Fundación Telefónica (Proniño). Nos interesa conocer que hacen los niños y las niñas con los que trabajamos en sus tiempos libres, y así poder encontrar las estrategias que contribuyan a su bienestar. Nos gustaría hacerle algunas preguntas a través de este instrumento y solicitar me autorice permanecer un durante el transcurso de esta entrevista en este espacio… la información es de carácter confidencial y nos comprometemos a protegerla y a darle un uso responsable de
acuerdo al Aviso de Privacidad que también hago de su conocimiento.”
Es importante asistir perfectamente identificados con playera de SC y credencial, al momento de presentarnos se sugiere seguir el siguiente guión:
La mayor parte de la información no se llena frente al empleador, evitando hacerlo sentir incomodo, a menos que muestre interés y apertura en que así suceda.
Apellido Paterno Apellido Materno Nombre (s) Día Mes Año
Fecha
Grado Grupo Fecha de Nac. Edad años Sexo M F
Dirección
Calle Colonia Del./ Mpo.
Día Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo
Núm. de horas
Tipo de trabajo Económico Doméstico
1.2. ¿Desde cuándo? Menos de un mes 1 a 5 meses 5 a 1 año Más de un año Otro
1.4. Momento del día Mañana Tarde Noche Madrugada Otro
Descripción de la actividad con base en diagnóstico:
1.1. ¿Qué actividades realiza el niño/niña?
1.3. ¿Qué días y cuántas horas realiza la actividad? Nombre del niño o niña
Espacio de trabajo: Escuela Campo agrícola Ludoteca Centro comunitario Otra
Nombre del espacio de trabajo:
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1.5. ¿Recibe alguna remuneración? Si Económica Monto $
1.5.1.¿Cada cuándo? por día de trabajo semanal quincenal mensual anual Otra
Otra forma, describir
1.5.2.¿Cada cuándo? por día de trabajo semanal quincenal mensual anual Otra
No
1.6. En caso de accidente del niño/niña, cómo actúa/ actuaría.
2.5. Nos puedes contar ¿cómo te sientes en tu trabajo?
2. Para el niño/niña. Este apartado puede ser llenado en otro momento si el niño/a no se encuentra presente, o no se piensa adecuado.
2.1. ¿Cómo llegas a tu trabajo? Caminando Bicicleta Autobús Otro ¿cuál?
2.4. ¿Alguien te acompaña? Mamá Papá Hermano (a) Otro ¿quién?
2.2. ¿Cuánto tiempo tardas en llegar a tu trabajo? 2.3. A tu trabajo llegas desde...
Casa Escuela Otro
3. Condiciones de la labor realizada(observación del promotor/a)
3.1. ¿El niño/niña tiene espacio/tiempo para actividades escolares
3.3. Riesgos de seguridad. El espacio o zonas en que el niño/niña trabaja ¿es o esta?
Altas temperaturas
Presión del empleador
Condiciones insalubres
Responsabilidades
Movimiento repetitivos o posturas incomodas por largos periodos
Actividades riesgosas por naturaleza
Expuesto a material pornográfico u otro de carácter sexual
Sin equipamiento adecuado
A cargo de menores de edad o personas con cuidados especiales
Otros riesgos
En zonas consideradas peligrosas
En zonas de alto trafico de vehículos
Contaminación en el ambiente
Manejo de herramientas peligrosas
Inadecuada o sin señalización para evacuación
Inadecuada ventilación e iluminación
Amenazas de grupos delictivos
Actividades en espacios elevados
Lugares con material explosivo.
Contacto con personas bajo influjo de estupefacientes
Lugar seguro
Otro riesgo
Describir
¿De qué tipo?
Describir
¿Cuáles?
Describir
¿Cuáles?
Describir
Describir
¿Por qué?
¿De qué tipo?
¿Cuáles?
¿Cuáles?
Describir
35
4.2. Visita domiciliaria
Intención de la actividad
Regularmente realizamos una visita domiciliaria a niños o niñas que presentan alguna situación que le coloca en riesgo de deserción escolar o que en general vulnera sus derechos y limita su desarrollo e integridad, como es el caso del trabajo infantil; con la intención de tener información de primera mano, que nos permita por una parte sensibilizar a la familia en su rol de garante y por otra diseñar una estrategia adecuada que involucre y empodere a la familia. Nos interesa conocer su situación familiar, las condiciones de espacio en el que vive, la percepción de la familia en torno al trabajo que desempeña el niño/niña y el ingreso que aporta,además de conocer las posibilidades de la familia para procesos de formación y fortalecimiento en la generación de ingresos.
Consideraciones previas
· Es importante comunicar a la familia por escrito que realizaremos la visita, con esto nos aseguramos que estará alguien el día y hora indicados.
· Informar a los docentes de esta actividad, con ello fortalecemos los lazos de comunicación y nos podrán dar algunos antecedentes del niño o niña, también podemos vincular el aviso de la visita, incluyendo el sello de la escuela en el mismo, esto nos ofrece un respaldo adicional y podemos comenzar a activar (por modelamiento) mecanismos de protección desde la escuela.
· Tener claro la información del diagnostico o el registro del caso, para tener elementos durante la conversación con la familia.
locales en donde mencionen las actividades que tienen programadas en el ciclo escolar.
· La idea es imprimir visita informativa (frente) visita de seguimiento (reverso)
Desarrollo de la visita
“Hola buenos días/tardes, mi nombre es… (mostrar gafete SC), trabajo para la organización Save the Children. Estamos desarrollando diversas actividades en la escuela/espacio comunitario… (según sea el caso) dentro del programa de Intervención Directa de la Fundación Telefónica, Proniño. Nos interesa conocer un poco más de los niños y las niñas con los que participan en el programa y así poder encontrar las estrategias que contribuyan a su bienestar.
Nosotros trabajamos y buscamos contribuir a hacer realidad los derechos de niños y niñas, ¿Sabe cuáles son los derechos de su hijo/hija?... pues bien, nosotros los adultos tenemos la obligación de proteger estos derechos, es por eso que nos gustaría comentar sobre una situación que nos ha sido reportada, y que tiene ver con (según sea el caso): riesgos en el trabajo que realiza / rendimiento escolar /
ausentismo/ riesgo de deserción escolar / problemas de salud / situación de Violencia / conducta/ aprovechamiento escolar.
La idea es construir alternativas para asegurar su desarrollo óptimo, nos gustaría saber qué ideas le surgen para atender la situación que le comento, cómo imagina que podría mejorar esta situación.
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En el caso de que la familia que visitamos haya firmado el aviso de privacidad, es importante llevar una copia de este (no del que firmó, sino solo el formato en blanco para que lo ubiquen), en el caso de no contar con el aviso de privacidad firmado por el responsable del niño o niña, llevar copias para que este pueda firmarlo y poder proceder con la entrevista.
Apellido Paterno Apellido Materno Nombre (s) Día Mes Año
Fecha
Grado Grupo Fecha de Nac. Edad años Sexo M F
Dirección
Calle Colonia Del./ Mpo.
1.2. Edad años 1.3. Sexo M F 1.4. Parentesco
Madre Padre Abuelo Abuela
1.1. Nombre (solo primer nombre)
1.5. ¿Último grado escolar que termino? (responsable)
1.6. ¿Quiénes aportan ingresos al hogar?
Nombre del niño o niña
Espacio de trabajo: Escuela Campo agrícola Ludoteca Centro comunitario Otra
Nombre del espacio de trabajo:
1. Información de la familia
Otro
No fue a la escuela Primaria Secundaria Preparatoria Licenciatura Otro
Madre Padre Abuelo Abuela Hermano Otro
1.7. Número de Personas que aportan ingresos
1.8. ¿A cuánto asciende el ingreso mensual familiar?
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2. Información de la vivienda
3. En caso de que sea un niño o niña trabajadoraLe comento que tenemos registrado que el niño/niña realiza… (SI) pase a la pregunta 3.1
(NO) pase a la pegunta 4
4. Seguimiento Académico
1.7. Número de Personas que aportan ingresos
3.1. Cuál es el motivo o causa de que trabaje
3.2. Recibe alguna remuneración (cuánto y cada cuándo)
3.3. A que se destina este ingreso
3.4. Qué tan necesario es el ingreso que el niño/niña aporta:
Muy necesario Necesario Poco necesario Podemos prescindir de ese ingreso
4. ¿La realizaba con anterioridad? 1.8. ¿A cuánto asciende
el ingreso mensual familiar?
1.9. Número de personas que dependen de ese ingreso
2.1.La casa en la que vive es:
Propia de un familiar rentada $
casa hogar/albergue otra
2.2. Piso
tierra cemento mosaico
otro
lámina de metal Concreto
otro
2.3. Paredes
cartón concreto lamina
otro
2.4. Techo
sala cocina comedor Dormitorio
patio otro
2.5. ¿Qué espacios tiene la casa?
con drenaje letrina ninguno
otro
2.6. tipo de baño
2.7. Servicios: Energía eléctrica Agua entubada Drenaje Teléfono Pavimentación Recolección de basura Gas otros
4.1. ¿Cuál fue el motivo?
4.1. Conoce el desempeño académico de su hijo/hija Si, excelente bueno malo regular No
4.2. Qué acciones realiza para apoyarle: Apoyo en sus tareas Le apoya alguien más Clases de regularización Ninguna
otra
OBSERVACIONES (Describir aspectos relevantes observados durante la visita: relaciones niña/niño- adultos, relación de niña/niño hermanos, actitudes observadas, ambiente general de la casa, etc.)
5. Valoración de salud
Lavado de manos Cepillado de dientes Cambio de ropa interior
Lavado de frutas y verduras Baño Otros
5.3. ¿Cuáles son los hábitos de higiene que regularmente realizan?
5.1. ¿Su hijo/hija se ha enfermado en las últimas dos semanas? Si No, pase a la pregunta 5.3
5.2. ¿Qué le pasó? (De selección múltiple.) Diarrea Vómito Dolor de estómago Gripa Tos Anginas Bronquitis Dolor de oídos otro:
6. Actividades del programa
6.1. De las siguientes opciones, ¿cuál le interesa más?:
Líneas SC
Salud
Buen trato (etc llenar de acuerdo planeaciones regionales)
Mejoramiento condiciones económicas
Algún oficio Conservación de alimentos
Artesanías otra
Administración de ingreso
6.2 ¿Cuáles son los tiempos de los que dispone para participar en estas actividades?
No tengo tiempo para asistir
Mañana (especifique horario)
Tarde (especifique horario)
HORARIO
Diario Semanalmente
Quincenal Mensual
FRECUENCIA HORAS POR SESIÓN
1hr 2hrs 3 hrs 4 o más hrs.