Se describen brevemente las etapas que han marcado la evolución histórica del poblado de Matahambre, las características
físicoespaciales que lo identifican y distinguen en el contexto de la geografía cubana, con formas que singularizan un asentamiento que adaptándose a la abrupta topografía y
recomponiendo la vegetación
durante el proceso de urbanización, ha devenido en sitio extraordinariamente peculiar, con una
arquitectura rústica que ha puesto su sello en un paisaje agreste. Finalmente se hace referencia a sus valores culturales, la memoria histórica que pervive en la actualidad, y los atributos que le confieren el carácter de paisaje cultural.
Palabras clave: matahambre, mina, asentamiento minero, memoria histórica, valores culturales, arquitectura de madera, paisaje cultural.
This paper briefly describes the stages of the historical evolution of the town of Matahambre, the physical spatial characteristics that identify the town and distinguish it in the Cuban geography with forms that characterize the settlement which adapts to the rough topography and the vegetation during the process of urbanization. All this makes up a peculiar place, with a rustic architecture that has been coined as a wild landscape. Lastly, cultural values as well as historical memories and attributes which give matahambre the features of a cultural landscape are shown in this work.
Key words: Matahambre, mine, mining settlement, historical memory, cultural values, rustic architecture, cultural landscape.
Matahambre, implantación minera y paisaje cultural
Enrique J.
de D. Fernández
ENRIQUE JUAN DE DIOS FERNÁNDEZ FIGUEROA.
Arquitecto. Doctor en Ciencias Técnicas. Profesor Titular de Diseño en la Facultad de Arquitectura, ISPJAE
E-mail: [email protected]
Recibido: junio 2009 Aprobado: diciembre 2009
Vista de Matahambre, año 2008.
1 La empresa Minas de Matahambre S.A. realizó importantes programas de reforestación
durante la década de 1950 en las fincas de su propiedad. INTRODUCCIÓN
Las Minas de Matahambre cuya explotación cesó en 1997 por irrentabilidad, posee un patrimonio cultural único en Cuba. Situadas en el noroeste de la provincia de Pinar del Río, en un paisaje de topografía muy accidentada y con una vegetación en su origen de pinos y encinas, arrasada por la irracionalidad forestal y modificada por la ganadería extensiva, fue recomponiéndose con la estructuración del complejo minero industrial allí creado, conformando un paisaje cultural muy particular. Poco a poco la vegetación volvió a ganar terreno, dentro del asentamiento con el propio proceso de urbanización primero, y posterior a 1959 en su
entorno regional y en grandes proporciones,1 bajo programas de
reforestación.
Panorámica de Matahambre en la década de 1940.
Las instalaciones mineras y sus infraestructuras se situaron en los lugares, que según la ubicación de los yacimientos y la organización de su explotación, resultaron más apropiados para el laboreo del mineral; y en sus contigüidades se fueron localizando las edificaciones para v iv iendas, el equipamiento y los servicios sociales; adaptándose a la difícil topografía, y ciñéndose a los terrenos propiedad de la Empresa Minas de Matahambre S.A. En la evolución del asentamiento y sus arquitecturas pueden identificarse cinco etapas:
Entre 1913 y 1925, en que se construyen desde el propio inicio de la explotación minera las edificaciones de viviendas, equipamientos y servicios sociales para la dirección técnico administrativa de la empresa, que perduraron en su casi totalidad durante la vida de la mina y que en su gran mayoría existen en el momento presente, y las viviendas colectivas para hombres solteros e individuales para familias; en esta etapa las edificaciones ocupan los lugares más altos, parte aguas, por donde serpenteaban lo que poco a poco serían las calles del poblado.
Entre 1925 y principio de la década de 1945, en que se establece un esquema productivo utilizando tres pozos, se amplía la planta de beneficio de mineral, el Concentrador, adoptando para las nuevas instalaciones fundamentalmente estructuras metálicas y hormigón en las cimentaciones. En estos años se construye también un tanque de agua contra incendios en el centro del poblado, se introducen edificaciones típicas proyectadas por la Empresa para los trabajadores y familiares, se estructuran los equipamientos y servicios básicos del poblado y se consolida su centro principal de animación; durante este período se perfila la imagen del Matahambre que conserva la memoria histórica del lugar. En 1943 el asentamiento contaba con dos mil seiscientos setenta habitantes.
El siguiente período llega hasta la década de 1950 en que el asentamiento se densifica y consolida tomando un carácter urbano, pero sin exceder en lo esencial la superficie ocupada con anterioridad por el asentamiento. En 1953 Matahambre contaba con tres mil ochenta y cuatro habitantes, en concordancia con el número de empleos que la producción y sus elementos de apoyo requerían.
La siguiente etapa va de la década de 1960 hasta el cierre de la mina en 1997. Con el triunfo de la Revolución en el año 1959 y la nacionalización de la compañía minera de Matahambre en 1960, se elimina la estratificación territorial establecida desde los propios inicios de la explotación minera y se producen cambios radicales en la vida de Matahambre, en el uso de importantes edificaciones, y especialmente en la utilización de los espacios sociales. En este período tuvo lugar un proceso contradictorio; la producción de cobre bajaba y la población crecía con fuertes ritmos, y aunque se realizaron importantes esfuerzos por potenciar la economía del lugar, las desproporciones estuvieron a favor de la crecida población. El asentamiento se densificó y se extendió considerablemente con una nueva urbanización, integrando y ampliando su infraestructura social con carácter regional primero y después municipal, al tiempo que consolidaba su imagen urbana. En el año 1990 alcanza el número de habitantes más alto de su historia, once mil trescientos sesenta y uno.
En este plano pueden distinguirse con claras diferencias en los entornos urbanos y en las arquitecturas, las zonas siguientes: En morado las de producción, cristalizadas en lo esencial desde la década de 1930; en verde oscuro donde se asentaron los miembros de la dirección técnico administrativa y en verde claro las áreas ocupadas por descendientes de Manuel Luciano Díaz y sus familias, la primera establecida desde la primera década de producción minera, y la segunda desde mediados de la década de 1940; en rojo el centro principal de animación social estructurado paulatinamente y carmelita oscuro donde residían los que tenían jefaturas menores; bordeada en carmelita claro las áreas donde predominaban viviendas de trabajadores blancos; en el resto de las áreas con viviendas y servicios de menor calidad, se encontraba la casi totalidad de las familias de negros y mestizos; Pinillos el barrio marginal donde se mezclaban blancos y negros, estaba físicamente aislado en la loma que ocupaba en la parte noroeste del poblado.
Estratificación espacial y segregación social en matahambre: década de 1950. Á rea s d on de pre do minan
la s casa s de gu a no .
Foc os princ ipa les de anima ción soc ia l
Minas de Matahambre en el año 2000.
MEMORIAHISTÓRICAYVALORESCULTURALES
En el año 2000, se declaró el Pozo No. 2 de la mina Monumento Nacional, y actualmente se trabaja en su acondicionamiento y protección, pero el patrimonio cultural de Matahambre, es mucho más que eso, es un sitio en que vale identificar y preservar los valores que no aparecen en ningún otro lugar de la geografía cubana, las formas que singularizan un asentamiento que adaptándose a la abrupta topografía y recomponiendo la vegetación durante el proceso de urbanización ha devenido en sitio extraordinariamente peculiar, en el que vive una población con sentido de pertenencia al lugar, donde una arquitectura rústica ha puesto su sello en un paisaje agreste.
En Matahambre se han perdido edificaciones de gran importancia, significativos exponentes de la arquitectura industrial de madera por falta de un buen manejo que permitiese su conservación, como es el caso de un depósito de menas construido en la década de 1910, o el Concentrador donde se beneficiaba el mineral, concluido en 1919 y existente hasta el cierre de la mina en 1997.
Minas de Matahambre, segunda calle. Primera década siglo XX.
Minas de Matahambre. Pozo No. 2, década del 30. Estudio para rehabilitación. Pozo No. 2. Maqueta.
Matahambre.
Torre del pozo No. 1, 2004.
Matahambre.
Torre del pozo No. 2, 2002.
Mina de Matahambre.
Torre del pozo No. 3, década del 40.
Santa Lucía.
1)Central termoelectrica. 2) Planta eléctrica, 2008. 3)Antigua aduana y oficina de correos, década del 20. 4) Vivienda para directivo, 2008. Valla de galllos.
MATAHAMBRE: UNPAISAJECULTURALÚNICO
Matahambre desde los inicios de su puesta en marcha fue un complejo territorial productivo. En una zona económicamente poco evolucionada y poco poblada con la sola presencia de pequeños caseríos, debido al paisaje de difícil topografía, cubierto por lo que los geólogos llaman "casquete de hierro", en que el bosque de pinos y encinas, había dado paso a pajonales con presencia de arbustivas como el vacabuey y el peralejo, y también a charrascales. Por los años en que se
descubrió la existencia del mineral de cobre y se dio inicio a la explotación minera del lugar, al parecer no quedaba huella alguna de todo esto, solo el viejo camino que conducía de la serranía de Pan de Azúcar, Peñas Blancas y Gramales a la costa.
el Centro de Matahambre, utilizándose también inmediatamente para establecer el imprescindible trasiego entre la Mina y el embarcadero, a unos 17 km en Santa Lucía.
Matahambre y Santa Lucía fueron puntos de pivote territorial del establecimiento minero; en el primero estaría la mina, sus instalaciones de extracción y beneficio del mineral, así como las dependencias de apoyo a la producción y el mayor asiento poblacional; en el segundo, Santa Lucía, se hallaría el embarcadero para la exportación del mineral y la recepción de equipos, piezas de recambio e insumos de diverso tipo, por lo cual debieron habilitarse oficialmente puerto y aduana, allí se localizó también una central eléctrica que abastecía al complejo minero, y se instaló una sierra para cortar maderas; Santa Lucía fue un poblado de un poco más de mil habitantes que contó con campo de golf y casa club, utilizados por los pudientes de aquella sociedad, y un aeródromo que daba servicios a la compañía y a un selecto público.
Matahambre y Santa Lucía estuvieron vinculados por el viejo camino colonial que fue recibiendo mejoras hasta convertirse en carretera asfaltada, pero también, por el constante movimiento de la línea interminable de pequeños carros cargados con una tonelada de mineral de cobre, durante las veinticuatro horas de cada día llevaban por medio de un funicular elevado sobre grandes torres de estructuras de madera, que daban continuidad al paisaje minero en todo el trayecto entre la mina y el embarcadero, visible siempre desde el camino-terraplén-carretera.
Si bien Matahambre y Santa Lucía constituyeron los soportes poblacionales de este paisaje cultural, formaron parte del mismo otras minas e importantes instalaciones vinculadas
a ellas; la mina Mella a unos 3 km de Matahambre, activa hasta el año 1980, quedan allí las instalaciones mineras y un grupo de casas actualmente habitadas; originalmente conocida como mina Mono, descubierta en 1914, fue puesta inmediatamente en explotación, incorporada al complejo de Minas de Matahambre en 1928, y a partir de 1961 a Sulfometales, esta última inaugurada en ese propio año 1961 y actualmente en producción.
Con el tiempo el territorio ocupado por el complejo minero de Matahambre se expandió con grandes fincas con potenciales forestales y explotaciones ganaderas extensivas, que adquirió la compañía en territorios altamente mineralizados, extendiendo y diversificando sus actividades productivas, entre ellas pueden mencionarse las explotaciones de las minas Dora y Francisco
hasta la década de 1960,2 y las amplias explotaciones forestales
y ganaderas de la Manaja, con ambiciosos planes perspectivos vinculados a un gran complejo minero industrial. Después de la década de 1970, bajo vastos planes de reforestación, los inmensos territorios de la Manaja y sus alrededores fueron recuperados por el bosque. En la Pimienta, localidad a la que pertenecía Matahambre en los años de su puesta en marcha se explotó a partir de 1976 y por un corto período de tiempo un yacimiento de fosforita, y casi llegando a Santa Lucía, en la actualidad se explota la mina de oro Castellano que inició sus actividades en 1994.
Sulfometales en la actualidad.
2 María Antonia Amalfi Fernández: "Datos diversos". Archivo histórico, Empresa
Geominera, Pinar del Río.
Funicular elevado sobre torres de madera. Pervivencias de la mina Mella (Mono).
El paisaje cultural generado por Matahambre se encuentra en territorio altamente mineralizado y a su historia y vínculos territoriales podrían unirse también la mina Baritina, que extrajo barita hasta 1972, que se procesaba en las instalaciones de Matahambre, y la mina Buena Vista localizada en la Palma y que estuvo activa hasta 1973.
Atendiendo a las perv iv encias territoriales, en el paisaje cultural de Minas de Matahambre se distinguen los elementos siguientes:
• Asentamiento Minas de Matahambre.
• Socavones.
• Pozos No. 1, 2 y 3.
• Carpintería.
• Edificaciones que form aron el
asentamiento original hasta la década de 1950.
• Vestigios del funicular.
• Vestigios del concentrador.
• La llamada represa.
• Acueducto y la conducción de agua
desde la fuente de abasto.
• Asentamiento Santa Lucía.
• El embarcadero de mineral.
• La planta eléctrica ubicada en Santa Lucía.
• La antigua aduana.
• Grupo de casas construidas por la Cía. En Santa Lucía
• Sulfometales.
• Mina Mella y sus instalaciones.
• Mina Castellano.
• Cayo Jutía.
• Faro de Cayo Jutía.
BIBLIOGRAFÍA
AMALFI FERNÁNDEZ, MARÍA ANTONIA: "Datos diversos", Archivo histórico, Empresa Geominera, Pinar del Río. Dirección Municipal de Planificación Física de Minas de
Matahambre: "Planos y documentos de archivo", f/d. Museo Municipal de Minas de Matahambre: "Documentos
fotografías y planos de archivo", f/d.
Antigua termoeléctrica (actualmente inactiva). Sulfometales (en producción). Mina de oro Castellano (en producción).
Vestigios de la antigua mina Dora en las cercanías de la Manaja al oeste de Matahambre.
Paisaje cultural minero.3
3 Uciel Pino González: "Ideas para el proyecto de un conjunto turístico en Minas de