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Una pregunta a la formación docente inicial: ¿cómo aloja el espacio escolar a los sujetos pedagógicos actuales en términos de deseo de enseñar y aprender?

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Academic year: 2020

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I ENCUENTRO INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN Espacios de investigación y divulgación.

29, 30 y 31 de octubre de 2014

NEES - Facultad de Ciencias Humanas – UNCPBA Tandil – Argentina

III.4. Representaciones sociales, subjetividades y educación

Una pregunta a la formación docente inicial: ¿cómo aloja el espacio escolar a los sujetos pedagógicos actuales en términos de deseo de enseñar y aprender?

Montano, Andrea Departamento de Humanidades, UNS.

[email protected]

Di Cianni, María Liliana Departamento de Humanidades, UNS.

[email protected]

Iriarte, Laura Departamento de Humanidades, UNS.

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2 Presentación

La escuela como texto. Los sujetos pedagógicos en escenarios desiguales es el proyecto que desarrolla actualmente un grupo de investigación al que pertenecemos y en el cual nos proponemos indagar qué condiciones representa la escuela en contextos de desigualdad educativa.

Nuestra hipótesis de trabajo se orienta a la interpretación de la especificidad de la relación entre la escuela como texto y los sujetos pedagógicos (estudiantes y docentes) en términos de encuentro - desencuentro, diferencia, malestar, multivocidad, discontinuidad, tensión, equivocidad, malentendido, etc.

En este trabajo, presentamos algunas reflexiones en torno a la vinculación entre el proyecto de investigación referido, nuestra actividad docente en las asignaturas Didáctica General, Psicología Evolutiva y Psicología Educacional, orientadas por una de nuestras principales preguntas de investigación: ¿cómo aloja el espacio escolar a los sujetos pedagógicos en términos de deseo de enseñar y aprender?

El punto de partida será conocer y explicitar las representaciones y/o creencias de los estudiantes de profesorado respecto de qué docentes esperan encontrar en las escuelas secundarias. Nos interesa poner esas ideas en tensión con lo que realmente les suceda al realizar sus observaciones de clases en el marco del trabajo de campo solicitado.

Siempre en el cruce entre la imagen de los docentes que los estudiantes de profesorado esperan encontrar en las escuelas secundarias y la que encuentran en la realidad que se recorta en las aulas “visitadas” (nos) preguntamos:

● Si presuponemos que los jóvenes -alumnos/as del nivel medio- necesitan perspectivas de futuro que los incluyan, referenciarse en un grupo, un ideal que dé sentido a su vida, y gozar de respeto y estima social: ¿Cómo intervienen los docentes desde sus prácticas para contribuir a la satisfacción de estas necesidadesy por lo tanto, a la construcción de ese futuro?

● Si la educación supone una generación joven y otra adulta que ejerce una influencia sobre la primera: ¿Cómo se supone / cómo tensionan las fuerzas conservadoras y las potencias transgresoras en las relaciones intergeneracionales que supone la educación secundaria?

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3 comunicaremos acerca del proceso y de los resultados que el grupo de investigación ha obtenido al analizar los insumos que surgen en el marco de la propuesta de cátedra de Didáctica General y atendiendo a las lecturas que los estudiantes hacen articulando saberes de Psicología Evolutiva y Psicología educacional.

¿Qué lectura hacemos del texto que la escuela despliega? Nuestro lugar en la docencia y en la investigación.

Podemos decir que La escuela como texto. Los sujetos pedagógicos en escenarios desiguales es un proyecto de investigación que desarrolla un grupo multidisciplinar, en tanto la formación de base de quienes lo conformamos corresponde a distintos campos: ciencias de la educación, psicología, letras y filosofía.

En relación con la metodología de trabajo que utilizamos y desde el punto de vista epistemológico, entendemos que la realidad desde la cual recortamos nuestro objeto de conocimiento, es compleja. De ahí que sustentamos la necesidad de describirla, comprenderla más que de explicarla o intentar predecir posibles resultados.

Es a partir de estos supuestos epistemológicos que realizamos un abordaje de tipo cualitativo. Nuestro universo de estudio para la realización de esta investigación de carácter exploratorio está compuesto por alumnos/as y docentes de escuelas secundarias de la ciudad de Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires.

En el trabajo de campo, como instrumentos de recolección de la información utilizamos entrevistas, observación participante, buceo de documentos y talleres de reflexión. La definición de categorías, propiedades y la construcción de teoría sustantiva se hace a partir de la saturación teórica, codificación sustantiva y teórica.

En esta comunicación, tomamos como insumo la inserción de nuestros estudiantes de profesorado en las aulas de las escuelas secundarias. ¿En qué marco ingresan a las aulas?

Didáctica General y, Psicología Evolutiva y Psicología Educacional son materias que se dictan desde el Área de Ciencias de la Educación del Departamento de Humanidades para todos los profesorados de la Universidad Nacional del Sur.

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4 Desde la propuesta de la cátedra se manifiesta una doble preocupación acerca del objeto de estudio de esta disciplina teórica. Por un lado, el tratamiento del objeto mismo, la enseñanza como práctica social compleja desde todas las dimensiones que la atraviesan y, por otro lado, la acción pedagógica en sí misma. De allí la intencionalidad de generar espacios donde los estudiantes se involucren en los diferentes momentos del fenómeno desde sus fases preactiva, activa y posactiva, para avanzar en una producción colectiva de saberes profesionales mediada por la reflexión. La experiencia que desarrollamos colabora en ese sentido.

La materia está pensada como un espacio y un tiempo que se ofrecen a los/las alumnos/as para que se formen como docentes, como dice Ferry: “Formarse no puede ser más que un trabajo sobre sí mismo, libremente imaginado, deseado y perseguido, realizado a través de medios que se ofrecen o que uno mismo se procura” (1990:43).

Respecto de Psicología Evolutiva y Psicología Educacional, asignaturas que también forman parte de los planes de estudio de los profesorados, circunscriben sus aportes en tanto contribución a la formación de futuros docentes. Desde el marco teórico del psicoanálisis, Sigmund Freud concebía el enseñar como una de las profesiones imposibles junto a gobernar y psicoanalizar, precisamente porque existe algo en ellas que no se obtiene, por bien que se haga, por conocimientos que se tengan, por buena voluntad que se ponga, el resultado nunca es completamente satisfactorio. Esa incompletud que caracteriza al ser humano en general, afecta a lo educativo en particular.

Se trata por tanto de transmitir a los futuros docentes que la educación no lo puede todo, para pensar qué es lo que sí puede hacer.

Los contenidos de Psicología Evolutiva se centran en temáticas sobre la adolescencia y sus vicisitudes. Se considera la adolescencia como una operación simbólica de pasaje, tiempo privilegiado de construcción subjetiva; caída del soporte identificatorio infantil que reclama el armado de un nuevo modo de “estar en el mundo”. En este contexto la escuela puede presentarse para el adolescente, como un articulador con el mundo, en tanto espacio de oferta de intercambio con otros.

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5 ¿Qué leen nuestros estudiantes? Antes y después de habitar las aulas del secundario.

En otro trabajo1 nos preguntamos ¿qué leen de las escuelas los estudiantes de profesorado antes de recorrerlas? ¿Qué rasgos anticipan de sus docentes y estudiantes, de lo que allí se enseña y aprende? Al respecto sostuvimos que “en el marco de un campo disciplinar que recorta como objeto de estudio las prácticas de enseñanza, consideramos que éstas no son preguntas menores dado que las representaciones que tengan construidas los estudiantes de profesorado –de no ser revisadas y problematizadas- condicionarán fuertemente sus intervenciones futuras en el aula impactando a su vez en las formas de alojar o no desde el espacio escolar a docentes y alumnos/as en términos de sus deseos de enseñar y aprender”.

En este sentido y previo al trabajo de campo que realizarían los estudiantes que cursaban Didáctica general en el segundo cuatrimestre de 2013, implementamos una primera encuesta en la que consultamos a 22 estudiantes. Para conocer sus representaciones, les solicitamos que intentaran caracterizar a los docentes que pensaban encontrar en las escuelas secundarias. Así mismo, les preguntamos de qué pensaban que dependían sus deseos de enseñar.

Con respecto al primero de los interrogantes, las respuestas fueron variadas. En principio rescatamos los adjetivos que utilizaron para caracterizarlos: cansados, diversos, adaptativos, trabajadores, dialógicos, intolerantes, innovadores, preocupados, con añoranza de tiempos pasados, desganados, desinteresados, fascinados, bien vestidos, no autoritarios, aburridos, comprometidos, rutinarios, con autoridad, que les gusta a docencia, con vocación, vagos, metódicos, estructurados, interactivos, con ganas de trabajar, descreídos, creativos, resignados, que no se adaptan a los cambios, que buscan adaptarse, interesados, actualizados, buenos, malos.

Algunas calificaciones se reiteraban por lo que nos permitimos establecer recurrencias y representar gráficamente el procesamiento de las respuestas obtenidas:

1 Iriarte, L. y Montano, A. (2013) “Formación docente, investigación y extensión: construcción colectiva

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6 Asimismo, tratamos de agrupar los conceptos asociados a una representación negativa por un lado y los asociados a una imagen positiva, por otro. El resultado obtenido arrojó un 62% a favor de los aspectos positivos.

A los docentes los puedo llegar a describir cansados, o agotados por algunos cursos que son difíciles de llevar. Aunque también supongo que debe haber profesores con ganas de trabajar y que creen en lo que hacen; Hay profesores que se preocupan, consideran que los intereses de sus alumnos, intentan ser cercanos a los chicos y hay otros que tienen añoranza por el tiempo pasado y piensan que los chicos ya no son como antes y que nada pueda hacerse con esta nueva generación y por ello están carentes de ideas innovadoras;

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7 Al observar las respuestas vemos que, prácticamente en todas ellas se nota una confrontación entre imágenes, surge la dicotomía entre dos perfiles o modelos que creen que pueden llegar a encontrar. Reconocemos la tensión entre dos imágenes que coexisten en la representación que los estudiantes tienen sobre los docentes del nivel secundario de educación: una positiva y otra negativa, asociadas especialmente a la actitud del docente y no a sus saberes disciplinares y/o pedagógico-didácticos.

Asimismo, encontramos referencias a otro dilema: la aceptación o no de los cambios que impone el contexto actual (posmodernidad, globalización, tecnologías, otros sujetos docentes y alumnos, etc.), ligada muchas veces a factores tales como la edad o la antigüedad en la docencia asociada a una mayor experiencia o no:

Me imagino dos estereotipos: uno de un docente que no acepta el cambio de la juventud actual con respecto a la de otras décadas (sobre todo respecto de la cultura digital), y otro docente que tiene la intención, cuanto menos, de acercarse a esta “nueva juventud” y trabajar desde allí;

Algunos pueden estar cansados o desganados, quizás por estar hace varios años en el ejercicio o por la intolerancia hacia los alumnos. Otros, más jóvenes quizás, pueden estar cargados de ideas, innovaciones y energía; Hay profesores que se preocupan, consideran que los intereses de sus alumnos, intentan ser cercanos a los chicos y hay otros que tienen añoranza por el tiempo pasado y piensan que los chicos ya no son como antes y que nada pueda hacerse con esta nueva generación y por ello están carentes de ideas innovadoras.

Como anticipamos, en la misma encuesta realizamos una segunda pregunta: ¿De qué pensás que dependen sus deseos de enseñar?

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8 Entre las mayores recurrencias, reconocemos aquellas que hacen anclaje en la vocación, en la posibilidad de transmitir y al simple disfrute, la pasión.

Pienso que el deseo de enseñar tiene que ver con el construir con el otro, transmitir y que los alumnos también lo hagan;

El deseo de enseñar del docente proviene de su propia vocación y su realización y satisfacción la cual es consciente;

Los deseos de enseñar pueden depender de la vocación quizás, de las ganas de transmitir conocimientos por un simple disfrute;

Las ganas de enseñar del docente se le suma la vocación y convicción de crear en el sistema educativo un medio para formar ciudadanos que puedan utilizar las herramientas obtenidas durante su formación, y ponerlas al servicio de sus propios intereses.

Sobre el final del año y comenzando a cerrar el cursado de la asignatura, les preguntamos a los estudiantes qué docentes encontraron en las observaciones de clases que realizaron en las escuelas secundarias.

De este “volver a la escuela” obtuvimos 11 respuestas en las cuales podemos reconocer los siguientes calificativos del docente: simpático, tolerante, comprometido, quejoso, aburrido, tradicional, metodológico, despistado, desinteresado, activo, inactivo, solícito, atento, dedicado, anticuado, flexible, propositivo, actualizado, partícipe.

Nuevamente podemos encontrar algunos aspectos tendientes a actitudes positivas y otros a actitudes negativas. Otra vez, inclinando levemente la balanza hacia el aspecto positivo. Transcribimos algunas de las respuestas y presentamos un gráfico que muestra los resultados:

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9 trabajos realizados. También actualizaba los contenidos y preguntaba a los alumnos respecto de casos locales y de situaciones cotidianas;

Nos encontramos con una docente con ganas de enseñar y de trabajar pese a que comentó que no le pagaban.

Era una maestra muy comprometida y trataba de llegar a todos los chicos, los conocía bien a cada uno porque siempre los llamaba por el nombre. La profesora fue muy activa cuando presentaba la tarea, caminaba continuamente por el aula explicando o motivando a trabajar.

Asimismo, los alumnos/as señalan que encontraron,

Un docente joven que simpatiza con los chicos y es bastante tolerante con los alumnos. Con el único inconveniente de no poder silenciarlos…

Esperaba más que salieran a su encuentro que salir al encuentro de los alumnos.

La docente no parecía muy estricta, pero era muy anticuada en su forma de dar la clase. Chocaba todo el tiempo con la falta de silencio e “indisciplina”.

Observamos en estas respuestas la tensión señalada en el análisis referido al profesor/a que los estudiantes imaginaban que encontrarían al registrar prácticas de enseñanza en las escuelas secundarias. Nuevamente, llama la atención el anclaje que establecen en cuestiones personales, actitudinales, más que ligadas al conocimiento disciplinar y/o pedagógico-didáctico.

Los sujetos pedagógicos y la dimensión del deseo

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10 de ciertos grupos hasta mediados de la década del setenta. Como sabemos, distintos procesos alimentaron esta ruptura: un modelo de estado neoliberal, la ausencia de políticas de industrialización, el aumento de la desocupación, la precarización de las condiciones laborales, entre otros. Esto condujo a la segmentación del sistema educativo en circuitos diferenciados que ampliaron y reprodujeron las desigualdades de origen.

Hoy podemos “leer” el texto que despliega la educación secundaria en otro contexto, donde, según Claudia Romero (2007) es posible distinguir ciertos procesos de cambios significativos: la expansión del nivel y el fenómeno de la democratización aparente; el crecimiento de la pobreza y el fenómeno de una escuela que asiste, los cambios demográficos y el fenómeno de la escuela vacía, las reformas y el fenómeno de la restructuración superficial. Sin embargo, este nuevo contexto también establece una condición de un suelo desigual que atraviesa los procesos socialización y subjetivación.

Este orden en el que se inscribe la educación obligatoria y que podríamos llamar cultural o simbólico, nos remite a lo universal. Orden que es necesario articular con la dimensión del sujeto en el marco de una realidad compleja.

Es de esta manera que los estudiantes describen de diversas formas aquello que surge en el encuentro y que creen indispensable para que el enseñar y el aprender sean posibles.

Pero, ¿cómo interpretar el texto que leen los estudiantes de profesorado en las escuelas secundarias?

Ubicamos anteriormente dos imágenes que coexisten, en las descripciones realizadas, en relación con aspectos positivos y negativos representados en las actitudes de los docentes. Ambas posturas se tensionan y esta misma tensión se puede situar al interior de la institución educativa entre el conjunto de órdenes que promueven la enajenación del individuo en las características de su grupo y la posibilidad que la escuela ofrece de liberar la potencia creadora propia del sujeto.

Pensamos que las dificultades derivadas de esta tensión, a las que se enfrentan la educación y los discursos pedagógicos, responden a lo fallido propio de su estructura. Es decir, que van más allá de las particularidades de una época o de un determinado modelo, más o menos inclinado hacia uno de estos extremos, aun cuando toman rasgos propios de aquellos estándares-ideales admitidos en un determinado momento y contexto.

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11 dificultades inherentes a la tarea de educar: se trata de hacer frente a la paradoja que supone ofrecer el espacio para lo singular y novedoso del encuentro con el sujeto y tomar posición en el compromiso de sostener la transmisión cultural.

De esta manera, el sujeto se presenta como límite, en tanto no conviene a ser moldeado de acuerdo a los ideales de la educación y de una época. Por otro lado, este límite bordea el espacio que delimita la zona donde se ubica la potencia creadora. Refiere a lo novedoso e irrepetible de un encuentro, haciendo de la tarea de la educación un acontecimiento imprevisible.

Entendemos que en tanto producto del encuentro con el Otro, el sujeto es un efecto a producir. Se tratará entonces, en ese encuentro – desencuentro de articular el acto de enseñar con el vínculo docente- alumno, apostando al advenimiento de un sujeto de deseo. Se demarca una zona de intimidad entre dos sujetos, que transforma la relación entre los procesos de enseñanza y de aprendizaje en tanto implica al deseo en la relación del sujeto al Otro. (Kaplan, Krotsch y Orce; 2013).

En las descripciones de los estudiantes, las dos posturas opuestas y en tensión dejan ocasión a la pregunta por la cuestión del deseo. Ellas coinciden en que el docente no se define por sus conocimientos o sus técnicas, que no se trata de una medida acerca de la cantidad o calidad de lo que el docente sabe. Para que haya encuentro con un sujeto en la dirección de transmitir algún saber, algo más ha de producirse. Primero habrá que desplegar la dimensión del deseo. El deseo podrá transformar los contenidos escolares en significantes, constituyendo a su vez al sujeto.

Aproximándonos a algunas respuestas…

Al comenzar esta trabajo presentamos nuestra principal pregunta de investigación: ¿cómo aloja el espacio escolar a los sujetos pedagógicos en términos de deseo de enseñar y aprender?

En este sentido nos propusimos problematizar:

● Si presuponemos que los jóvenes -alumnos/as del nivel medio- necesitan perspectivas de futuro que los incluyan, referenciarse en un grupo, un ideal que dé sentido a su vida, y gozar de respeto y estima social: ¿Cómo intervienen los docentes desde sus prácticas para contribuir a la satisfacción de estas necesidadesy por lo tanto, a la construcción de ese futuro?

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12 conservadoras y las potencias transgresoras en las relaciones intergeneracionales que supone la educación secundaria?

Aportamos, a su vez, nuevas preguntas en el cruce entre la imagen de los docentes que los estudiantes de profesorado esperan encontrar en las escuelas secundarias y la que encuentran en la realidad que se recorta en las aulas “visitadas”.

Reconocemos un interrogante que subyace a la lectura realizada por los estudiantes: ¿qué es un buen docente, un docente competente? Pregunta a la que la mayoría de los estudiantes respondió sin referirse a los conocimientos del profesor/a.

Resulta difícil responder de una manera única o definitiva. Podemos ensayar respuestas relativas o incluso hacernos más y nuevas preguntas al respecto.Sigmund Freud (1914), señaló la importancia de la transferencia con los maestros a los que se recuerda mucho más que a los conocimientos por ellos impartidos. Es decir, transferencia y deseo del docente son fundamentales en la relación docente-alumno.Educar, entonces, implica la responsabilidad de un sujeto, el consentimiento y el reconocimiento del límite. Por tanto, ignorancia y saber no aparecen como opuestos sino que la primera se presenta como condición de posibilidad del conocimiento.

Hemos desarrollado este trabajo interpeladas por los interrogantes iniciales y los que surgieron en el proceso de escritura, buscando respuestas que nos permitan impactar -desde la investigación y desde las asignaturas en las que nos desempeñamos- en la formación docente.

En esta línea y como cierre de esta comunicación, sintetizamos algunas ideas con la intención de abrir caminos que permitan proyectar e implementar prácticas que representen experiencias de formación profesional:

● Preguntarnos por la figura del docente como referencia posible de los alumnos del nivel medio, supone la necesaria introducción de la vertiente del deseo en tanto deseo de enseñar. No se tratará entonces de una supuesta vocación en tanto llamado “interior” a ejercer una tarea sino de una elección, siempre renovada, que implica el interés de un sujeto por hacer frente responsablemente al desafío que significa lo novedoso de cada encuentro.

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13 Alojar estos sentidos diversos no es lo mismo que “soportarlos”. Significa poder delinear intervenciones que, en cada caso, restituyan la singularidad, la diversidad y la inclusión. Asimismo, la posición del docente puede crear el ámbito propicio para la producción y atención de la novedad. Como señalamos anteriormente, es imposible moldear un sujeto según los ideales del educador. Este límite a la pretensión de dominio es parte de lo inconmesurable de la tarea del docente.

Biblografía

Ferry, G. (1997) Pedagogía de la Formación, Buenos Aires, Novedades Educativas. Freud, S. (1913/1914). Sobre la psicología del colegial. Obras Completas, 13. Buenos

Aires, Amorrortu Editores.

Iriarte, L. y Montano, A. (2013) “Formación docente, investigación y extensión: construcción colectiva de saberes entre docentes investigadores y estudiantes de profesorado”, en: V Jornadas de Investigación en Humanidades. Departamento de Humanidades, UNS. Bahía Blanca.

Kaplan, C., L. Krotsch y V. Orce (2013) Con ojos de joven. Relaciones entre desigualdad, violencia y condición estudiantil. Buenos Aires, Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Buenos Aires.

Referencias

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