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ISPENSACIONES
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PACTOS
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Hay siete dispensaciones en la Biblia y ocho pactos
Dispensaciones Pactos
1) Inocencia [Gn. 1:28] 1) Edénico [Gn. 2:16] 2) Conciencia [Gn. 3:7] 2) Adánico [Gn. 3:15] 3) Gobierno Humano [Gn. 8:15] 3) Noéico [Gn. 9:16] 4) Promesa [Gn. 12:1] 4) Abrahámico [Gn. 12:2] 5) Ley [Ex. 19:1] 5) Mosaico [Ex. 19:5] 6) Iglesia [Hch. 2:1] 6) Palestino [Dt. 30:3] 7) Reino [Ap. 20:4] 7) Davídico [2 S. 7:16]
8) Nuevo pacto [Hch. 8:8]
Pactos
Podríamos definir pacto como un acuerdo voluntario entre dos partes, bajo estipulaciones obligatorias para cada parte, que han sido debidamente ratificadas. Un pacto es un pronunciamiento de Dios por el cual establece una relación de responsabilidad:
1.
entre Él mismo y un individuo (por ej. Adán en el Pacto Edénico, Gn. 2:16),2.
entre Él y la humanidad en general (por ej. En la promesa del Pacto Noéico de que nunca más destruiría toda carne con un diluvio, Gn. 9:9),3.
entre Él y una nación (por ej. En el Pacto Mosaico, Ex. 10:3) o,4.
entre Él y un familia especifica (por ej. La casa de David en la promesa de un linaje real a perpetuidad a través del Pacto Davídico, 2 S. 7:1)Un pacto de una categoría puede superponerse con otros, por ej. El Pacto Davídico, donde a una casa real que permanecería se le promete la bendición máxima, y la promesa no es sólo a David sino también a todo el mundo en el reinado de Jesucristo. Los pactos en general son incondicionales en el sentido de que Dios, por gracia y por la irrestricta declaración de que hará algo, se obliga a consumar ciertos propósitos anunciados, a pesar de los fracasos por parte de la persona o pueblo con quien está haciendo el pacto.
Los tres pactos universales y generales son: el Adánico, el Noéico, y también el Edénico en el sentido de que toda la raza está representada y presente en el fracaso de Adán. Todos lo otros pactos se efectúan con Israel o con los israelitas, y son de aplicación primaria a ellos, aunque con bendición final para todo el mundo.
Al explicar la forma en que se cumple los propósitos de Dios con el hombre, se observan ocho pactos grandes de Singular importancia:
Primer Pacto: El Pacto Edénico
El Pacto Edénico, requirió de Adán las siguientes responsabilidades:
1.
propagar la raza;2. someter la tierra para beneficio del hombre; 3. tener dominio sobre la creación animal;
4. labrar el huerto y comer sus frutos y hierbas; y
5.
abstenerse de comer de un árbol, el árbol del conocimiento del bien y del mal, ante cuya desobediencia el castigo sería la muerte.Segundo Pacto: El Pacto Adánico
El Pacto Adánico condiciona la vida del hombre caído. Dichas condiciones deben permanecer hasta que, en la época del reino, “la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios” (Ro. 8:21). Los elementos del pacto son:
1) La serpiente, instrumento de Satanás, recibe maldición (V. 14; Ro. 16:20; 2 Co. 11:3,14; Ap. 12:9) y se convierte en la advertencia gráfica de Dios en la naturaleza con respecto a los efectos del pecado -de ser la más hermosa y perspicaz de las criaturas a ser un reptil repulsivo. El más profundo misterio de la cruz de Cristo está sorprendentemente ilustrado en la serpiente de bronce, un tipo de Cristo “hecho pecado por nosotros” al cargar con el juicio que merecíamos (Nm. 21:5-9; Jn. 3:14-15; 2 Co. 5:21).
2) La primera promesa de un Redentor (V. 15). Aquí comienza la senda genealógica de la Simiente: Abel, Set, Noé (Gn. 6:8-10), Sem (Gn. 9:26-27), Abraham (Gn. 12:1-4), Isaac (Gn. 17:19-21), Jacob (Gn. 28:10-14), Judá (Gn. 49:10), David (2 S. 7:5-17), Emanuel-Cristo (Is. 7:10-14; Mt. 1:1 , 20-23; Jn. 12:31-33; 1 Jn. 3:8).
3) La modificación de la condición de la mujer (y. 16) en tres aspectos particulares:
a. concepción multiplicada; b. dolores en la maternidad;
c. liderazgo del hombre (comp. Gn. 1:26-27). El desorden que genera el pecado hace necesaria una cabeza, posición que se le confiere al hombre (Ef. 5:22-25; 1 Co. 11:7-9; 1 Ti. 2:11-14).
4) La ocupación liviana del Edén (Gn. 2:15) se transforma en labor pesada (3:18-19) como consecuencia de la maldición sobre la tierra (3:17).
5) El inevitable dolor de la vida (V. 17).
6) La brevedad de la vida y la trágica certidumbre de la muerte física de Adán y todos sus descendientes (V. 19; Ro. 5:12—21). Véase también muerte (espiritual), Gn. 2:17; Ef. 2:5; y notas. No obstante, la maldición sobre el suelo es para el bien del hombre. No es bueno que el hombre viva sin trabajar.
Tercer Pacto: El Pacto Noéico
El Pacto Noéico reafirma las condiciones de vida para el hombre caído tal como se anunciaron en el Pacto Adánico, e instituye el principio del gobierno humano para refrenar el pecado ya que se había eliminado la amenaza del juicio divino en la forma de otro diluvio. Los elementos del pacto son:
1) El hombre es responsable de proteger la santidad de la vida humana por medio de gobierno disciplinado para con los hombres, llegando aun hasta la pena capital (Gn. 9:5-6; comp. Ro. 13:1-7).
2) No hay maldición adicional sobre la tierra, ni tampoco el hombre debe temer otro diluvio universal (Gn. 8:21; 9:11-16).
3) Se confirma el orden de la naturaleza (Gn. 8:22; 9:2).
4) Se agrega la carne de animales al régimen alimentario del hombre (Gn. 9:3-4). Se presume que hasta antes del diluvio el hombre había sido vegetariano.
5) Se declara proféticamente que los hijos de Canaán, uno de los hijos de Cam, serían siervos de sus hermanos (Gn. 9:25-26).
6) Se declara proféticamente que Sem tendrá una relación muy especial con Jehová (Gn. 9:26-27). Toda revelación divina se realizó a través de hombres semitas, y Cristo, en la carne, es descendiente de Sem.
7) Se declara proféticamente que las razas engrandecidas descenderán de Jafet (Gn. 9:27). En términos generales, el gobierno, la ciencia y el arte provienen de Jafet, de modo que la historia es el registro indisputable del cumplimiento exacto de estas declaraciones.
Cuarto Pacto: El Pacto Abrahámico
El Pacto Abrahámico en su constitución (Gn. 12:1-4) y confirmación (Gn. 13:14-17; 15:1-7,18-21; 17:1-8) tiene tres aspectos:
1) La promesa de una gran nación: “Haré de ti una nación grande” (Gn. 12:2). Esta era una referencia primordial a Israel, los descendientes de Jacob, a quienes se promete posesión perpetua de la tierra (Gn. 17:8), con quienes se hace el pacto eterno (Gn. 17:7), y a quienes Dios dijo: “y seré el Dios de ellos” (Gn. 17:8). La promesa a Abraham también fue que él seria padre de otras
naciones (comp. Gn. 17:6,20), cumplido principalmente a través de Ismael Esaú.
2) Abraham recibe cuatro promesas personales:
a. Ser padre de numerosos descendientes (Gn. 17:16).
b. Recibe bendición personal, “te bendeciré”, cumplido de dos maneras: temporalmente (Gn. 13:14-15,17; 15:18; 24:34- 35); y espiritualmente (Gn. 15:6; Jn. 8:56).
c. Recibir honor en lo personal, “engrandeceré tu nombre” (Gn. 12:2), cumplido en el reconocimiento de todos los que honran la Biblia, y
d. ser el canal de bendición, “y serás bendición” (Gn. 12:2): cumplido en bendiciones a otros a través de su simiente, Israel, que se convirtió en instrumento de revelación divina; a través de Abraham como un ejemplo de fe piadosa (Ro. 4:1-22); y preeminentemente a través de Cristo, simiente de Abraham (Gá. 3:16).
3) Promesas a los gentiles.
a. “Bendeciré a los que te bendijeren” (Gn. 12:3). Quienes honran a Abraham serán bendecidos.
b. “A los que te maldijeren maldeciré” (Gn. 12:3). Esto fue una amenaza que se cumplió literalmente en la historia de las persecuciones a Israel. A quienes han perseguido a los judíos invariablemente les ha ido mal-bien a quienes los han protegido. Cuando una nación comete el pecado de antisemitismo, el juicio es inevitable. El futuro demostrará este principio de manera aun más notable (Dt. 30:7; Is. 14:1-2; 11. 3:1-8; Mi. 5:7-9; Hag. 2:22; Zac. 14:1-3; Mt. 25:40,45).
c. “Serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Gn. 12:3). Esta es la gran promesa del evangelio cumplida en la Simiente de Abraham, Cristo, y en toda la simiente espiritual de Abraham que, como Abraham, es justificada por la fe (Ro. 4:3; Gá. 3:6-9,16, 29; comp. Jn. 8:56-58). Esto suma revelación y confirmación de la promesa del Pacto Adánico en cuanto a la Simiente de la mujer (Gn. 3:15).
El Pacto Abrahámico revela el propósito soberano de Dios que cumpliría a través de Abraham su programa para Israel, y proveería en Cristo el Salvador para todos los que creen. El cumplimiento final se basa en la promesa divina y en el poder de Dios más que en la fidelidad humana.
Quinto Pacto: El Pacto Mosaico
El Pacto Mosaico, dado a Israel de acuerdo a tres divisiones, cada una esencial para las otras, las tres parte integral del Pacto: los mandamientos, que expresan la justa voluntad de Dios (Ex. 20:1-26); las sentencias, que rigen la vida social de Israel (Ex. 21:1—24:11); y las ordenanzas, que rigen la vida religiosa de Israel (Ex. 24:12-31:18). Estos tres elementos conforman “la ley”, tal como se usa la expresión en el N.T. (p. ej. Mt. 5:17,18). Los mandamientos y las ordenanzas formaban un sistema religioso. Los mandamientos eran un “ministerio de condenación” y un “ministerio de muerte” (2 Co. 3:7-9); las ordenanzas proporcionaban, en la persona del sumo sacerdote, un representante del pueblo ante Jehová; y en los sacrificios algo que cubriera (véase Expiación, Lv. 16:6) los pecados en anticipación a la cruz (He. 5:1-3; 9:6-9; comp. Ro. 3:25-26). El cristiano no está bajo la ley, el Pacto Mosaico de las obras, que está sujeto a condiciones. El cristiano está bajo el Nuevo Pacto de la gracia, que es incondicional (Ro. 3:21 - 27; 6:14-15; Gá. 2:16; 3:10-14,16-18,24-26; 4:21-31; He. 10:11-17). La ley no cambió las provisiones del Pacto Abrahámico sino que fue algo agregado sólo por un tiempo limitado-hasta que llegara la Simiente (Gá. 3:17-19).
Sexto Pacto: El Pacto Palestino
El Pacto Palestino señala las condiciones bajo las cuales Israel entraba en la tierra prometida. Es importante observar que la nación hasta ese momento no ha tomado la tierra bajo el Pacto Abrahámico que era incondicional (véase Gn. 12:2), ni tampoco ha poseído toda la tierra (comp. Gn. 15:18 con Nm. 34:1-12). El Pacto Palestino consta de siete partes:
1. dispersión por la desobediencia, v. 1 (Dt. 28:63-68; véase Gn. 15:18); 2. futuro arrepentimiento de Israel durante la dispersión, v. 2;
3. regreso del Señor, v. 3 (Am. 9:9-15; Hch. 15:14-17);
4. restauración ala tierra prometida, v. 5 (Is. 11:11-12; Jer. 23:3-8; Ez. 37:21-25);
5. conversión a nivel nacional, v. 6 (Os. 2:14-16; Ro. 11:26-27);
6. juicio de los opresores de Israel, v. 7 (Is. 14:1-2; Jl. 3:1-8; Mt. 25:31-46); y
7. prosperidad nacional, v. 9 (Am. 9:11-15).
Séptimo Pacto: El Pacto Davídico
El Pacto Davídico (vv. 8-17) sobre el cual se fundaría el futuro reino de Cristo, “del linaje de David según la carne” (Ro. 13), proveía para David:
1. la promesa de posteridad en la casa de David; 2. un trono simbólico de autoridad real;
3. un reino o gobierno sobre la tierra; y
4.
la certeza del cumplimiento, porque las promesas a David hablaban de un trono que sería “estable perpetuamente”.Salomón, cuyo nacimiento predijo Dios (v. 12), no recibió la promesa de descendencia perpetua, pero sólo la seguridad de que (1) edificaría casa al nombre de Jehová (v. 13); (2) su reino sería establecido (v. 12); (3) su trono -su autoridad de rey- sería perpetuo; y (4) si Salomón pecaba, sería castigado pero no depuesto.
La continuación del trono de Salomón, pero no así de su descendencia, demuestra la exactitud de la predicción. Israel tuvo nueve dinastías; Judá tuvo una. Cristo nació de María, que no era del linaje de Salomón (Jer. 22:28-30); Él fue descendiente de Natán, otro hijo de David (comp. véanse Lc. 3:23-31). José, el esposo de María, era descendiente de Salomón y a través de él el trono legalmente pasó a Cristo (comp. Mt. 1:6,16). De esta manera el trono, pero no la simiente, provino a través de Salomón, lo cual constituye el cumplimiento preciso de la promesa de Jehová a David.
En contraste con la irrevocable promesa de cumplimiento perpetuo que recibió David, Salomón ilustra el carácter condicional del Pacto Davídico al ser aplicado a los reyes que siguieron. La desobediencia por parte de los descendientes de David daría como resultado castigo, pero no la anulación del pacto (2 S. 7:15; Sal. 89:20-37; Is. 54:3, 8, 10). Así fue como cayó el castigo, primero con la división del reino con Roboam, y finalmente con las cautividades (2 R. 25:1-21). Desde ese momento sólo un rey de la familia de David ha sido coronado en Jerusalén, y coronado con espinas. Pero el Pacto Davídico, realizado con David por juramento de Jehová y confirmado a María por el ángel Gabriel, es un pacto inmutable (Sal 89:20-37); y Jehová aún habrá de darle “el trono de David su padre” a Aquel que fue coronado con espinas (Lc. 1:31-33; Hch. 2:29-32; 15:14-17). Tanto David como Salomón entendieron que la promesa se refería a un reino terrenal (2 S. 7:18-29; 2 Cr. 6:14-16).
Octavo Pacto: El Nuevo Pacto
El Nuevo Pacto, el último de los ocho grandes pactos de la Escritura, es:
1. Mejor (comp. 8:6) que el Pacto Mosaico (Ex. 19:5), no moralmente sino en cuanto a su eficacia (He. 7:19; comp. Ro. 8:3-4).
2. Está fundamentado en promesas mejores (e.d. incondicionales). En el Pacto Mosaico Dios dijo: “si... guardareis” (Ex. 19:5); en el Nuevo Pacto El no pone condiciones (He. 8:10, 12).
3. Bajo el Pacto Mosaico la obediencia nacía del temor (2:2; 12:25-27); bajo el Nuevo Pacto la obediencia es producto de un corazón y una mente dispuestos (8:10).
4. El Nuevo Pacto asegura la revelación personal del Señor a todo creyente (v. 11).
5. Asegura completo perdón de pecados (v. 12; 10:17; comp. 10:3).
6. Se basa en una redención que ha sido conseguida (Mt. 26:27-28; 1 Co. 11:25; He. 9:11-12, 18-23). Recuérdese que en el N.T. la palabra griega diatheke se traduce “testamento” y asimismo “pacto”.
7. Asegura la perpetuidad, conversión futura y bendición de una Israel arrepentida, con quien el Nuevo Pacto aún debe ser ratificado (10:9; comp. Jer. 31:31-40; véase también Reino (A.T.), Zac. 12:8; y 2 S. 7:8-17).
Dispensaciones
Una dispensación es un periodo de tiempo durante el cual el hombre es puesto a prueba en su obediencia a cierta revelación específica de la voluntad de Dios.
Las dispensaciones son una revelación progresiva y conexa a la forma en que Dios trata con el hombre, revelación que a veces se da a toda la raza y otras veces a un pueblo particular, Israel. Estas dispensaciones no son caminos de salvación separados. Durante cada dispensación el hombre se reconcilia con Dios de una sola manera: por medio de la gracia de Dios a través de la obra de Cristo que fue lograda en la cruz y vindicada en su resurrección. Antes de la cruz el hombre era salvado por la perspectiva del sacrificio expiatorio de Cristo, al creer en la revelación que hasta ese momento le había sido dada. A partir de la cruz el hombre ha sido salvado creyendo en el Señor Jesucristo en quien se consuman la revelación y la redención.
El propósito de Dios de probar a la humanidad en cada dispensación es para ver si la humanidad tiene libremente la voluntad de obedecerle o desobedecerle. En cada dispensación pasada el hombre no regenerado fallo, y ha fallado en la dispensación presente y fallara en el futuro. Pero el ha encontrado y seguirá hallando salvación por la gracia de Dios por medio de la fe en Jesucristo.
Hay que recordar siempre que el gran y eterno deseo de Dios de tener un Cielo Eterno donde, El pueda vivir con sus criaturas en toda perfección y armonía. Dios no se atreve a poner a nadie en este sublime Cielo sin probarle antes, porque El recuerda bien la experiencia grave de Lucifer, Isaías 14:12-15, Ezequiel 28:12-19. Después de la última prueba de la humanidad, al fin del Milenio, Dios reinara para siempre sobre un universo nuevo (el Cielo), donde no habrá nada fuera de la armonía de Dios. Ese cielo será poblado por hombres y mujeres que han sido probados y encontrados fieles en esta vida terrenal. No habrá peligro de pecado allá porque el Diablo, con sus ángeles y demonios y todos los hombres malos (impíos y enemigos de la justicia), estarán en el lago de fuego para siempre. Dios está probando un pueblo para su Nombre ahora en esta tierra, Isaías 66:22-24, Daniel 7:18, 27, Apocalipsis 11:15; Efesios 2:7 y 3:10, 11.
Primera dispensación: Inocencia (Gn. 1:28-3:6)
LA DISPENSACIÓN DE LA INOCENCIA.
DESDE LAS CREACIÓN DEL HOMBRE HASTA LA CAÍDA
Cuando fue creado el hombre era inocente, fue colocado en un ambiente perfecto, un huerto plantado por el mismo Dios, llamado Edén, que quiere decir en el hebreo “una
delicia”. Lo puso en dicho lugar, no para vivir ociosamente, sino para que “lo
guardase”, ejercitando su cuerpo y mente, y su alma, en compañerismo con su ayuda idónea “Eva”, en obediencia, amor y servicio a su Creador y Dios. Con la bendición de Dios, la primera pareja asumió su responsabilidad de “llenar la tierra” con un orden nuevo, el hombre; para sojuzgar y señorear sobre la creación animal, y para labrar y guardar el huerto paradisíaco.
El hombre estaba sujeto a una sencilla prueba, y recibió advertencias sobre las consecuencias de la desobediencia. Él no estaba obligado a pecar pero, al ser tentado por Satanás, opto por desobedecer a Dios. La mujer fue engañada; el transgredió deliberadamente (1Ti. 2:14).
Por la astucia del Diablo, Eva “tomó” la fruta prohibida. Aquí aprendemos la lección que el poder del tentador es limitado. Satanás no puede forzar la transgresión. Eva “tomó”, fue su propia elección y acto voluntario. Adán siguiendo su ejemplo, compartió su desobediencia y sus trágicas consecuencias.
En el día en que desobedecieron, tal como Dios les había tan solemnemente amonestado, la muerte, física y espiritual, llegó a ser su herencia. El cuerpo llegó a estar sujeto a la muerte temporal, y el alma de igual manera perdió su comunión con Dios; en otras palabras, murió espiritualmente. De este cambio operado, Adán dio prueba inmediata, mostrando por su conducta, que la comunión y la vida espiritual se habían extinguido de su alma, de tal manera que huyó de la presencia del Señor, y se esforzó en “esconderse de la presencia de Jehová.” Dios inmediatamente dictó sentencia, comenzando (donde el pecado comenzó) con la serpiente, seguido por los castigos ordenados para la mujer y para el hombre, y para la tierra por causa del hombre. Dios declaró solamente en el principio, que la paga del pecado (la desobediencia) sería la muerte; la muerte temporal, espiritual y eterna. No solamente
la disolución del cuerpo, y la separación del alma de la comunión con Dios,
pero en el sentido más alto del término, esta amenaza de castigo de “muerte”, en las Escrituras, es el castigo del alma en un estado futuro y eterno, por una aplicación positiva de la ira divina, y nada sino una intervención de la misericordia, suficientemente grande, para satisfacer las demandas de la justicia, pudiera salvar de este castigo eterno, que las Escrituras describen como la “muerte segunda” (Apoc. 20:11-15).
Dios dio a la raza humana una muestra tal de misericordia en la hora de tinieblas, al vestir a la primera pareja culpable, con túnicas de pieles, cobertura de sacrificio, divinamente provista, y entonces “le envió fuera del huerto” que contenía sus bendiciones y su delicia; y los querubines y una espada encendida guardaron el camino hacia el árbol de la vida, “para que no coma y viva para siempre” (en su estado caído). Porque en la misericordia de Dios, la sentencia pronunciada fue acompañada con una promesa notable de un Salvador, que redimiría a la raza humana de la maldición del pecado y de sus consecuencias eternas. Una promesa de Uno, “la simiente de la mujer” que vendría para aplastar la cabeza de la serpiente y reparar las ruinas de la caída trágica del hombre.
1. Circunstancias favorables a. No conocían el pecado b. No tenían enfermedades c. Tenían libertad perfecta
d. Tenían íntima comunión con Dios e. Tenían dominio sobre toda la creación 2. La Prueba
El hombre no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. (Gn. 2:16, 17)
3. El Fracaso del hombre
Su desobediencia, Gn. 3:6; 1 Ti. 2:13, 14.
“Nuestras acciones de rebelión, ya sean pequeñas o grandes, demuestran que somos descendientes de Adán.”
4.
El Juicio de Dios Gn. 3:14-19 y 3:23, 24.a.
Echado fuera del jardín, Gn. 3-24, b. En la serpiente: Echada en el polvo.c. En la mujer: Dolor en el parto y sumisión a su marido.
d.
En el hombre: Con el sudor de su frente comería su pan y los animales llegarían a ser sus enemigos.e. En la creación: Espinas y cardos.
5.
Provisión de redención, o pacto, Gn. 3:15, 1 Co. 1-30.Narraciones Bíblicas
La creación del hombre26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,
conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al
hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Gn. 1:26-27
7Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y
sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Gn. 2:7.
12Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos,
extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé. Is. 45:12.
5Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los
despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan. Is. 42:5
La creación de la mujer
21Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y
mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. 22Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre,
hizo una mujer, y la trajo al hombre. 23Dijo entonces Adán: Esto es
ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. 24Por tanto, dejará
el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Gn. 2:21-24.
20Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era
madre de todos los vivientes. Gn. 3:20.
Creados sin pecado e inocentes
27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó. Gn. 1:27.
25Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se
avergonzaban. Gn. 2:25.
El huerto del edén
8Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al
hombre que había formado. 9Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra
todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien
y del mal. 10Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí
se repartía en cuatro brazos. 11El nombre del uno era Pisón; éste
es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; 12y el oro
de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice. 13El
nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. 14Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el
que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.
15Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de
Edén, para que lo labrara y lo guardase. Gn. 2:8-15.
Puestos a una prueba de obediencia
16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del
huerto podrás comer; 17mas del árbol de la ciencia del bien y del
mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Gn. 2:16-17
La tentación
1Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del
campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del
huerto podemos comer; 3pero del fruto del árbol que está en
medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos
vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Gn.
3:1-5. La caída
6Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era
agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Gn. 3:6
14y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada,
incurrió en transgresión. 1Ti. 2:14
7Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que
estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Gn. 3:7.
Muerte física y espiritual
17mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (MUERTE ESPIRITUAL) Gn. 2:17.
19Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la
tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. (MUERTE FÍSICA) Gn. 3:19
La desobediencia rompe la comunión
8Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al
aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9Mas
Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10Y él
respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Gn. 3:8-10
La pena del pecado (La maldición)
14Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste,
maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu
simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 16A la mujer dijo: Multiplicaré en gran
manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
17Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y
comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18Espinos y cardos te producirá, y
comerás plantas del campo. 19Con el sudor de tu rostro comerás
el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. Gn. 3:14-19
La promesa del redentor
21Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y
los vistió. Gn. 3:21
La expulsión. (El paraíso perdido)
22Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de
nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. 23Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase
la tierra de que fue tomado. 24Echó, pues, fuera al hombre, y puso
al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. Gn. 3:22
D
D
ISPENSACIÓNISPENSACIÓN DEDE
LA
LA
I
I
NOCENCIANOCENCIA:
:
1
1
ERAERA DISPENSACIÓNDISPENSACIÓNTERMINATERMINA
CONCON
ELEL
JUICIOJUICIODE
DE
:
:
“LA
“LA
EXPULSIÓN”
EXPULSIÓN”
L A CR E A C I Ó N DE L H O MB R E L A T E N T A C I Ó N L A C A Í DA Y E L C A ST I GO L A PR O ME SA L A E X P UL SI Ó N
“Génesis Cáp. 1-2”
ADÁN
Y
EVA
Gn.
2:18-25
LA MALDICIÓN Gn. 3:14-19LA
PROMESA
GN. 3:15
Gn. 1:27-2:7
La ciencia del bien y del mal
“El alma que pecare esa morirá” Gn. 2:17 (Muerte espiritual) Ez. 18:4, 20
LA
CREACIÓN
DEL
HOMBRE
Creados en inocencia son solamente prevenidos de la consecuencia del pecado.
Gn. 2:15-17
LA TENTACIÓN
Gn. 3
Paraíso
Gn.
2:8-15
LA
LA
C
C
A
A
Í
Í
D
D
A
A
La caída del hombre contiene una
maldición y una promesa
“El pecado rompe
la comunión con
Dios”
“La expulsión”
“La simiente de la
mujer redimirá al
hombre caído por la
maldición”
Gn. 3:15
EL PARAÍSO PERDIDO
Gn. 3:22-24
Segunda dispensación: Conciencia
(Responsabilidad moral) Gn. 3:7
El hombre había pecado (Gn. 3:6-7), se estaba por hacer la primera promesa de redención (Gn. 3:15), y nuestros primeros padres iban a ser expulsados del Edén (Gn. 3:22-24). El pecado del hombre fue una rebelión contra un mandamiento específico de Dios (Gn. 2:16-17) y marco la transición del conocimiento teórico al conocimiento empírico del bien y del mal (Gn. 3:5-7, 22). El hombre pecó pues entró al reino de la experiencia moral por la puerta equivocada, cuando pudo haber entrado haciendo lo bueno. De manera que el hombre se torno como Dios a través de una experiencia personal de la diferencia entre el bien y el mal, pero también se diferencio de Dios pues llego a dicha experiencia eligiendo lo malo en vez de lo bueno. Dios entonces coloco al hombre bajo la responsabilidad moral, por lo cual fue responsable de hacer todo lo bueno que conocía, responsable de abstenerse de todo lo malo que conocía, y responsable de acercarse a Dios a través del sacrificio de sangre aquí instituido y que tenía en perspectiva la obra consumada de Cristo. El resultado se formula en el Pacto Adánico (Gn. 3:14-21). El hombre no pasó la prueba en esta dispensación (compruébese en Gn. 6:5) ni en otras.
La promesa de Gen. 3.15, no solamente dio la esperanza de un redentor personal que contendería con Satanás y le vencería, sino que la profecía también insinuó que habría enemistad perpetua entre las simientes opuestas en el mundo, la simiente de la serpiente y la simiente, o hijos espirituales, del libertador. Estas “simientes” estarían opuestas en conflicto continuo. El uno heriría el calcañar de su antagonista, pero el otro finalmente heriría su cabeza, esto es, destruiría su “jefatura” o autoridad usurpada en el mundo, y derrocaría su reino. Por lo tanto una guerra se desata perpetuamente entre los malvados y los piadosos de este mundo. Al hablar de los malos, Jesús dijo: “Vosotros de vuestro padre el diablo sois”, en otras palabras de “La simiente de la serpiente”.
Caín y Abel, los primeros hijos nacidos de Adán y Eva, son representantes de las simientes opuestas. Abel, según leemos, “era justo”, mientras Caín “era maligno”, y la Biblia está llena de esta enemistad, el espíritu de Caín nunca termina hasta que ‘la simiente de la mujer” regrese para establecer Su reino en la tierra, y su adversario “aquel maligno” sea echado en el lago de fuego.
En el proceso del tiempo, Caín y Abel trajeron sus ofrendas respectivas al Señor. Caín ofreció del fruto de la tierra, mientras Abel trajo de los animales de su rebaño. La ofrenda de la tierra traída por Caín, no era más que un mero reconocimiento ofrecido al Creador, pero Abel trajo una ofrenda de expiación, hecha en fe. He. 11:4 y 12:24 indican que era fe en la promesa de Dios, y un reconocimiento de la verdad de que sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecado. Indudablemente que Adán, su padre, como sacerdote de la familia, les había relatado la historia de la caída y sus consecuencias trágicas, como también de la cobertura de sacrificio que Dios había provisto para ellos en su culpabilidad. Pero Caín con corazón indiferente, vino por su
propio camino, con el fruto de su campo, los productos de una tierra maldita, sin
humildad ni fe. “El camino de Caín” desagradó a Dios quien no aceptó su ofrenda, pero el sacrificio de Abel fue aceptable al Señor. Esta evidencia del favor divino, aumentó los fuegos de la “enemistad” en el corazón de Caín, por lo cual se levantó y mató a su hermano justo. Así Adán y Eva fueron destinados a cosechar las primicias de la caída, al ver a su primer hijo convertido en un homicida y su segundo hijo la víctima asesinada, consecuencia de la enemistad entre “la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente”.
Dios dio a Adán y Eva otro hijo, y renovó la simiente justa de Set. Con el nacimiento de Set, al fin, Abel tuvo un sucesor de mente semejante, que anduvo por fe y agradó al corazón de Dios.
La corrupción que había llegado a ser tan grande en el linaje de Caín, por su influencia abrumante se esparció sobre toda la tierra. La maldad del hombre era casi inconcebible, se practicaba toda imaginación perversa del corazón, hechos de violencia por todas partes, la vida ya no se consideraba como sagrada, hasta que Dios, considerando que todos los tratos ordinarios para con los hombres, eran insuficientes para la magnitud de la corrupción, resolvió destruir el mundo con un diluvio. En medio de la maldad universal, fue hallado un hombre fiel llamado Noé, no contaminado con, la corrupción del mundo. A este hombre justo llamado Noé, Dios anunció su propósito de destruir el mundo, y le mandó a edificar un arca, para la preservación de su familia,
y por medio de él, la simiente justa. Durante la edificación del arca, Noé llamó a los hombres al arrepentimiento pero fue en vano, y cuando todo estaba ya listo, Noé con su esposa, sus tres hijos y sus esposas, los animales para la perpetuación de las especies, y para el sacrificio, todos entraron al arca, y la puerta fue cerrada por la mano de Dios. Entonces las aguas del diluvio inundaron la tierra destruyendo toda carne, mientras las ocho almas solamente, Noé y su familia, se salvaron dentro del arca.
Así terminó la Segunda Dispensación (Conciencia) en juicio: El Diluvio.
En la dispensación de la conciencia la humanidad había de conducirse según los dictados de su conciencia.
A. Inició con Gn. 3.23.
B.
Por su experiencia en el periodo de la inocencia, el hombre aprendió la diferencia entre el bien y el mal, que la desobediencia a Dios era malo y que la obediencia era lo bueno. Ahora, con su conocimiento o conciencia a la semejanza de Dios, él fue dejado en libertad para obedecerla.C.
Terminó con el Diluvio. Gn. 7-1.D. Duración: 1656 años aproximadamente.
1) Circunstancias favorables.
a) El hombre tenía la promesa de la redención (la simiente de la mujer le traería redención)
b) Tenían la promesa de Dios, que la simiente de la mujer lo libraría a él y a la creación.
c)
Adán mostró su fe en la promesa al dar a la mujer el nombre “EVA”, que significa “vida” o la madre de la vida. Eva fue la madre de la vida espiritual por su simiente JESUCRISTO.d) Adán sabía adorar a Dios y ofrecer holocaustos por su pecado. No hay duda que Dios le mostró esto cuando El mató los animales para su primera ropa. e) Con estas circunstancias favorables el principio de la dispensación de la
conciencia fue casi tan perfecto como el periodo de la inocencia, 2) La Prueba. Gn.4.7.
a)
Su ley fue su Conciencia. Por el pecado en el periodo de la inocencia, el hombre perdió la conciencia de Dios y ganó la conciencia de sí mismo. Esto, quiere decir que en vez de conocer y ver los hechos, estados y carácter de Dios él se puso a dar cuenta de sus propios hechos, estados y carácter, como si fueran justos o injustos.b) El hombre tenía que obedecer los dictados de su conciencia.
i)
Su conciencia estaba en buena salud y siendo así, señaló correctamente lo bueno y lo malo.ii)
Se muestran nueve diferentes clases de conciencias en la Biblia, ellas son: despertada, Juan 8-9. Conciencia cauterizada, 1 Ti. 4:2. Conciencia purgada, He. 9:9-14; 10-2; Conciencia manchada, Tit. 1:15. Conciencia Pura, Hch. 2:4-16. Conciencia débil, 1Co. 8-7. Conciencia manifestante, Ro. 2:15, 9:1. Conciencia buena, 1 Ti. 1:15-19. Conciencia convicta (en buena salud), Gn. 3:10, 4-22; Mat. 27:3.VERDADES DISPENSACIONALES
De éstas, las conciencias convicta y cauterizada son las más importantes.
1)
La conciencia convicta es la que está en buena salud, mostrando correctamente lo bueno y lo malo.2)
La conciencia cauterizada es la que está muy enferma y dice al hombre que todas las cosas son buenas, guiándolo mal. Esta perdió su capacidad de distinguir lo bueno de lo malo porque su dueño había desobedecido por tanto tiempo que se enfermó. 3) Fracasoa) Caín fracasó primero por no traer una ofrenda de sangre al altar de Dios, Gn.4- 3-7.
b)
Caín fracasó otra vez por matar a su hermano Abel, y. 8. Sin duda Adán había enseñado a sus hijos la necesidad de traer ofrendas de sangre para la remisión de sus pecados. Uno lo aceptó, el otro lo rechazó (como en el presente). Abel sabía que su ofrenda fue recibida por Dios. Fuego habría bajado del cielo sobre la ofrenda y la habría consumido. Ningún fuego bajó sobre la ofrenda sin sangre, de Caín.4) El Castigo
a) Caín y los hombres semejantes a él, perdieron la vida eterna b) Su raza fue terminada por el diluvio.
5)
La Redención: La redención provista por Dios fue el Arca de Noe. Enoc, escapó puesto que fue arrebatado al cielo por Dios.Narraciones Bíblicas
Caín y Abel1Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a
Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
2Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de
ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Gn. 4:1-2.
Sus ofrendas respectivas
3Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la
tierra una ofrenda a Jehová. 4Y Abel trajo también de los
primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; 5pero no miró con
agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Gn. 4:3-5.
Los primeros frutos de la caída
8Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y
aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. Gn. 4:8
4Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín,
por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. He.
11:4
12No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y
por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. 1 Jn. 3:12
Nacimiento de Set – La renovación de la simiente justa
25Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo,
y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín. Gn. 4:25
3Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su
semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. Gn.
5:3
26Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós.
Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová. Gn. 4:26.
Los patriarcas antediluvianos
(Las generaciones de Set. Gn. 5) Adán vivió 930 años
Set vivió 930 años Enós vivió 905 años Cainán vivió 910 años
Mahalael vivió 962 años Jared vivió 962 años
Enoc (trasladado) vivió 365 años Matusalén vivió 969 años Lamec vivió 777 años Noé vivió 950 años
La maldad del mundo
1Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse
sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2que viendo los
hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. 3Y dijo
Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años… 5Y vio Jehová que la maldad de los hombres era
mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Gn. 6:6-12.
El pecado entristece el corazón de Dios
6Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le
dolió en su corazón. 7Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la
tierra a los hombres que he creado…11Y se corrompió la tierra
delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 12Y miró
Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Gn. 6:6-12.
La simiente justa preservada
(Abel… alcanzó testimonio de que era justo)…y muerto, aún habla por ella. He. 11:4
(La simiente justa a través de la cual Dios prometió un Redentor (Gn. 3:15), es preservada durante la destrucción de la civilización.)
Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. …Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Y engendró tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet. Gn. 6:8-10 Dijo Jehová a Noé… porque a ti he visto justo delante de mi en esta generación. Gn. 7:1
He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Gn. 6:13.
El arca de Noé
14Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el
arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera…de
trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.
(Nota: considerando el codo a 45 centímetros, las medidas serían: 135 metros de longitud, 22 metros y medio de ancho y 13 metros y medio de alto. El codo era una medida de longitud tomada de la distancia que hay desde el codo hasta el extremo del dedo medio de la mano. Equivalente a 18 pulgadas, aproximadamente 45 cm.)
17Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra,
para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Gn. 6:14-17.
Noé y su familia preservados
18Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus
hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Gn. 6:18.
Todas las especies preservadas
19Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie
meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán…
21Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo,
y servirá de sustento para ti y para ellos. 22Y lo hizo así Noé;
hizo conforme a todo lo que Dios le mandó. Gn. 6:19-22.
El diluvio
4Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra… 13En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de
Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca… 16Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne
vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta…17Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las
aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra…
19Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los
montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos…21Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra…
y todo hombre…y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca. Gn. 7 y 8.
D
D
ISPENSACIÓNISPENSACIÓN DEDELALA
C
C
ONCIENCIAONCIENCIA:
:
2
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DADA DISPENSACIÓNDISPENSACIÓN TERMINATERMINAEN
EN
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CAÍN GENERACIONES DE SET INIQUIDAD DEL MUNDO LA SIMIENTE PRESERVADA DE LOS JUSTOS EL DILUVIO
“Génesis cáp. 3-7”
CAÍ
N
ABEL
SET
Gn. 4:1-26
Empieza “la senda de la
simiente” Redentor
prometido
En Gn. 3:15
La línea Mesiánica
Abel-Set-Noé-Abraham-Isaac-
Jacob-Judá-David-Emanuel-Cristo
NOÉ
SEM
CAM
JAFET
ENÓS CAINÁN MAHALALEEL JARED ENOC MATUSALÉN LAMEC Cuando se multiplicaron los hombres “abundó lainiquidad” hasta que se corrompió la tierra y se lleno de violencia:” Y declaró Dios: “Raeré los hombres de sobre la faz de la tierra” Gn. 6:1-13
Noé predica la Justicia-Prepara el arca y amonesta del juicio venidero
2P. 2:5 1P. 3:18-20
Gn. 4:25
La simiente Espiritual renovada en SET
Patriarcas Antediluvianos desde Adán a Sem – Gn. 5
Tercera dispensación: Gobierno Humano (Gn. 8:15)
El diluvio, duró un total de un año y diez días. Siete meses desde que Noé entró en el arca, hasta que ésta reposó en el Monte de Ararat, y cinco meses con diez días antes que el patriarca recibiese instrucciones para salir de ella. El primer acto de Noé al salir del arca, fue ofrecer un gran holocausto al Señor. La fragancia y el espíritu de la ofrenda agradó a Dios, y Él hizo un pacto con Noé, que ningún otro diluvio destruiría la tierra, y que todas las cosas estarían sujetas a Noé, como a Adán en el principio. Y Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les instruyó para que “llenasen la tierra”. Por primera vez, la carne de animales fue permitida como alimento, y el concepto sagrado de la vida se hizo notar por la institución de la pena capital. Aquellos que derramaran sangre de hombre, por el hombre su sangre sería derramada. Como señal de las promesas del pacto Dios colocó en el cielo el arco iris, una señal de Su pacto con toda carne “por siglos perpetuos”.
De este modo la raza tuvo un nuevo comienzo, con la institución del gobierno humano, siendo el hombre ahora responsable de gobernar el mundo para Dios. Los hijos de Noé, por los cuales el mundo había de ser repoblado, empezaron a cumplir la comisión dada por Dios de “llenar la tierra”, conociendo a Dios como castigador de los malos y salvador de los que creen. Ellos habían visto obrar tanto el pecado como la gracia en el mundo, para profundizar su temor y fe; su obligación era servir, adorar y obedecer a Dios. Pero no pasó mucho tiempo antes que ellos vieran abundar la maldad, y los hombres y las naciones en renovada enemistad con Dios y con Su propósito en la tierra. Los tres hijos de Noé fueron Sem, Cam y Jafet de los que leemos: “Y de ellos fue llena toda la tierra” o repoblada. Con espíritu profético, Noé asigna a sus tres hijos y a sus descendientes respectivos, los galardones y los castigos de sus respectivos hechos y caracteres.
Cam sería una raza servil. Los descendientes de Sem habrían de ser bendecidos; Dios habría de morar en sus tiendas, y los Cananeos llegarían a ser sus siervos. El engrandecimiento habría de ser la porción de Jafet.
La repoblación de la tierra, por medio de las familias de los hijos de Noé no se llevó
a cabo como Dios lo había propuesto, por medios obedientes y naturales. Era la voluntad de Dios que los hombres se dispersaran sobre la tierra, porque “Dios creó la tierra para que fuese habitada.” Pero en vez de la voluntad de Dios, la voluntad propia, siempre en enemistad contra Dios, se levantó otra vez en la tierra, y los hombres, con orgullo impío, y el deseo egoísta de alcanzar renombre, con el fin de vencer el propósito de Dios acerca de la dispersión, se congregaron en el llano de Sinar, y conspiraron para edificar una ciudad y una gran torre, y hacerse de renombre. Hicieron de este proyecto impío su meta para impedir su separación y su esparcimiento.
Ante el desagrado del constante desafío de las criaturas a su Creador, Dios confundió las lenguas de los edificadores. Hasta este tiempo, leemos, la tierra tenía un solo idioma, pero ahora los hombres comenzaron a hablar en varios idiomas. Este fue el método de Dios para obligar a los hombres a separarse los unos de los otros, los que hablaban cierto idioma partían con aquellos que les entendían. “Y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra” (Gen. 11:9). Actualmente es un hecho establecido que los varios idiomas existentes pertenecen a tres grandes grupos: los Arios, los Semitas y los Turanios, correspondiendo ampliamente a los tres hijos de Noé: Jafet, Sem y Cam.
Así terminó la tercera dispensación (gobierno humano) con juicio: La
La raza fue destruida por el diluvio porque era tan mala que Dios no podía aguantarla más. Después del diluvio, Dios dio a la humanidad una nueva oportunidad, con Noé y su familia.
La segunda dispensación se llama “Gobierno Humano”, porque Noé fue hecho guiador de un pueblo o gobierno de su casa.
1) Circunstancias favorables
a)
Noé, el guiador tenía 601 años al salir del Arca. Era maduro en sabiduría y en experiencia natural y espiritual.b)
Tenía la promesa de Dios que no destruiría a la humanidad por agua otra vez, Gn. 9:13-15. El arco Iris fue la señal.c)
Recibieron un nuevo pacto de Dios, Gn. 9:9d)
Sabían adorar a Dios verdaderamente, Gn. 8:20, 21.e)
Tenían la completa voluntad y libertad de Dios, Gn. 9:1-7: Esto consistía en: La Permiso de formar un gobierno humano y gobernarse a sí mismo.f)
Permiso de comer carne. Adán no tuvo permiso de hacerlo. esta dispensación inicio luego del diluvio y termino con el llamamiento de Abraham, su duración fue de 427 años.2) La Prueba
a) La voluntad de la humanidad fue probada por tener que obedecer la ley hecha por su propio gobierno.
b) No tenían que obedecer su conciencia enferma como antes. c) Dios les dio tres consejos como base de su gobierno:
i)
No asesinar, Gn. 9:5.ii)
No tomar sangre, Gn. 9-4. La sangre siempre fue preciosa ante los ojos de Dios y ésta es figura de la sangre de Cristo.iii)
Cómo castigar al asesino. Gn. 9:6. Esto no se aplicó en Caín, en la otra dispensación. Los gobiernos en el presente encuentran que ésta es la mejor manera de controlar a los asesinos,3) El Fracaso:
La dispensación del Gobierno Humano terminó en un fracaso porque, los hombres quebrantaron sus propias leyes y no vivieron en el nivel de vida que ellos mismos propusieron. Algunos de los fracasos fueron.
a) La embriaguez de Noé.
b) La burla de Can de su padre Noé, Gn. 9:20-22. 4) El juicio de Dios:
a)
La dispersión del pueblo al confundir su lengua, dándoles muchos idiomas, así necesario separarse en pequeños grupos,Narraciones bíblicas
1Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de
todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. 2Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas
de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. 3Y las
aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas…4Y reposó el arca…a los diecisiete
días del mes, sobre los montes de Ararat. Gn. 8:1-4.
15Entonces habló Dios a Noé, diciendo: 16Sal del arca tú, y
tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.
17Todos los animales…sacarás contigo; y vayan por la
tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra
18Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres
de sus hijos con él. 19Todos los animales, y todo reptil y
toda ave…20Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de
todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 21Y percibió Jehová olor grato; y dijo
Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre;…22Mientras la tierra permanezca, no
cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche. Gn. 8:15-22.
La institución del gobierno humano
1Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos, y llenad la tierra. 2El temor y el miedo de
vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados… 5Porque ciertamente demandaré la sangre de
vuestras vidas; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. 6El que derramare sangre
de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre. Gn. 9:1-6.
El pacto de Dios con Noé
8Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo: 9He aquí
que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros;…y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Gn. 9:8-11.
El arco-iris como señal
12Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco
entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: 13Mi arco he puesto en las
nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.
14Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra,
se dejará ver entonces mi arco en las nubes. 15Y me
acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne. Gn. 9:12-15.
Repoblación de la tierra
La dispensación Postdiluviana (después del diluvio). Las generaciones de Noé.
Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán.
Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos FUE LLENA TODA LA TIERRA. Gen. 9:18-19.
La vergüenza de Noé y el Pacto de Cam
20Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una
viña; 21y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto
en medio de su tienda. 22Y Cam, padre de Canaán, vio la
desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. 23Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y
la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. Gn.
9:20-23.
Mensaje profético de Noé
24Y despertó Noé…y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de
siervos será a sus hermanos…Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, y sea Canaán su siervo.27Engrandezca Dios a
Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo. Gn. 9:24-27.
1Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem,
Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.
2Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal,
Mesec y Tiras. 6Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y
Canaán. 22Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad,
Lud y Aram.
15Y Canaán (hijo de Cam) engendró a Sidón su
primogénito, a Het, 16al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, 17al heveo, al araceo, al sineo, 18al arvadeo, al zemareo y al
hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos. Gn. Cáp. 10.
La torre de babel
1Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas
mismas palabras. 2Y aconteció que cuando salieron de
oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. 3Y se dijeron unos a otros: Vamos,
hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.
4Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre,
cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Gn.
11:1-4.
La dispersión
8Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la
tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 9Por esto fue llamado
el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra...Gn. 11:8-9.
D
D
ISPENSACIÓNISPENSACIÓNDELDEL
G
G
OBIERNOOBIERNOHUMANOHUMANO:
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EERARA DISPENSACIÓNDISPENSACIÓN TERMINATERMINA
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ENJUICIOJUICIO
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ABELABEL”
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Pacto de Dios con Noé
Repoblación de la tierra por Cam, Sem y Jafet
Babel
La Dispersión
“Génesis Cáp. 8-11”
“Fructificad y multiplicaos, y llenad
la tierra. Gn. 9:1
El Pacto de Dios con Noé
Gn. 8:20-22; 9:1-19
Los hijos de Noé que salieron del arca fueron SEM, CAM y JAFET…
Y de ellos fue llena toda la tierra
Gn 9:18-19
CAM
SEM
JAFE
T
CUS MIZRAIM FUT CANAÁN ELAM ASUR ARFAXAD LUD ARAM GOMER – MAGOG MADAI – JAVAN TUBAL – MESEC TIRASLos hijos de CAM
Los hijos de SEM
Los hijos de JAFET
De Arfaxad descendió la raza hebrea
“Edifiquemos una torre, hagamos un nombre, por si
fuéramos esparcidos”
Gn. 11:1-4
“Descendamos y confundamos allí sus leguas, y esparzámosles. Gn. 11:5-9 LA DISPERSIÓN Gn. 11:1-9
CAMÍTICO
(África y Arabia)
SEMÍTICO
(Asiría)
JAFÉTICO
(Asia menor y Europa)
Principio de las naciones y de los idiomas “y de estos fueron dividas las gentes en la tierra”
Palestina
Cuarta dispensación: Promesa o patriarcal (Gn. 12:1)
Después de la dispersión, Nimrod, un descendiente de Cam, fundó un imperio a orillas del Río ufrates, el primitivo Imperio Babilónico o Caldeo. Mizraim, hijo de Cam, fundó el Imperio Egipcio, el otro gran centro de la civilización primitiva. Y aunque había un progreso constante en la conquista, la riqueza, las artes, y adelantos temporales, había también un progreso en la corrupción religiosa, y en el surgimiento y esparcimiento de la idolatría. Dondequiera que fueron los descendientes de los hombres, abandonaron la adoración del verdadero Dios, e inventaron sus propios dioses y prácticas religiosas. La idolatría se esparció rápidamente sobre la tierra, deshonrando a Dios y degradando al hombre. En consecuencia Dios dispuso separar una familia de todas las familias de la tierra, para que por medio de ella, Él pudiera preservar la religión pura y sin mancha, el conocimiento y adoración de Sí mismo, el único Dios verdadero. El escogido fue Abram, que nació en Ur de los Caldeos, de donde fue llamado. Las gentes de su época y lugar eran idólatras, aun su propio padre, Taré, estaba manchado con la maldición. La ciudad de Ur, según se cree, había sido dedicada al dios luna, llamado Ur en tiempos primitivos.
Dios mandó a Abram que dejase su país y su parentela y fuese al lugar que le sería mostrado. El mandato fue acompañado por una promesa y un pacto. Él llegaría a ser una gran nación, un gran nombre, la tierra de Canaán sería la posesión eterna de su simiente, y por medio el él, todas las familias de la tierra serían benditas.
Todo esto indicó un nuevo comienzo para el Reino de Dios, porque con el llamado de Abram, Dios empezó a preparar el mundo para el Redentor prometido, “la simiente de la mujer”. Aunque Dios había prometido que la simiente de Abraham sería innumerable, pasaron años sin ninguna señal de descendencia. Impaciente con los años de espera, por sugerencia de Sarai, Abram tomó a Agar, una esclava, de quien le nació Ismael, que vino a ser el padre de la raza árabe. Catorce años más tarde, Isaac, el hijo de la promesa nació milagrosamente. Isaac heredó la fe de su padre, y obtuvo una renovación del pacto con Abraham. Tuvo dos hijos, Esaú y Jacob. Esaú fue el progenitor de los Edomitas, quienes fueron una fuente constante de dificultad para los Israelitas, los descendientes de Jacob.
El nombre de Jacob finalmente fue cambiado a Israel, “Príncipe con Dios”. De sus doce hijos, José, el hijo de su edad avanzada, era el favorito. Fue aborrecido por sus hermanos, por los cuales finalmente fue vendido y llevado a Egipto por los mercaderes madianitas; allá Dios le bendijo y le prosperó. Veinte años más tarde una gran hambre obligó a Jacob, con sus hijos, a viajar y establecerse en Egipto, a la invitación de José. Después de a muerte de Jacob y José, se levantó un rey en Egipto que “no conocía a José”; alarmado ante el crecimiento del pueblo hebreo, determinó aplastarles por medio de cruel opresión y por la destrucción de todos los hijos varones.
Durante esta era oscura de esclavitud, nació un niño que destinado a liberar a la nación esclavizada. Escondido en una cesta entre los juncos del río, fue descubierto por una hija de Faraón. Ella le llamó Moisés y lo crió como hijo, y Moisés vivió en la corte de Faraón por cuarenta años. A esa edad renunció a los placeres de Egipto, y luchó por la liberación de su propio pueblo, los hebreos. Preparado para la gran tarea en el desierto a donde había huido, regresó a Egipto según las instrucciones de Dios, y después de una contienda aguda, obligó a Faraón, por medio de la intervención divina, a dejar salir a su pueblo. En la noche de su liberación de Egipto Dios instituyó la Pascua.
LA CUARTA DISPENSACIÓN SE LLAMA DE LA PROMESA, porque en ella Abran, o Abraham, como se llamó mas tarde, recibió una promesa de Dios y siempre hizo un esfuerzo especial para reclamar el cumplimiento de esa promesa.
a) Comenzó con el llamamiento de Abraham, Gn. 12:1, b) Terminó con la entrada de Israel a Egipto.
c) Duración 430 años. 1) Circunstancias favorables.
a) Abraham recibió un nuevo pacto de Dios, Gn. 12:1-3. i) Bendición incondicional prometida para siempre. ii) Dios escogió una familia en vez de mucha gente. iii) El pacto fue hecho con él y su familia.
b) Abraham fue guiado a un lugar nuevo. La separación del mundo siempre facilita vivir victoriosamente, Gn. 12:4.
c) Abraham sabía adorar a Dios correctamente. El construyó un altar, Gn. 12:7. d) Abraham tenía la promesa de ser un canal por el cual vendría el Salvador de
todo el mundo, Gn. 12:3-20. Por eso se llama de la promesa esta dispensación. A Abran, Dios le cambió el nombre por Abraham (padre de mucha gente).
2) La Prueba
a) Tenía que dejar su tierra. b) Tenía que estar separado.
c) Tenia que quedar en el lugar que Dios escogería.
d) Tenía que poner su fe en el Salvador prometido que había de venir. 3) El Fracaso
a) Abraham partió de la tierra de la preferencia de Dios, para ir a la tierra de su propio deseo.
i) Se fue a Egipto.
ii) Partió de Canaán para escapar de una sequía en vez de confiar en Dios. b) Escapó del castigo divino por volver a Canaán, Gn. 20:1.
i) Isaac hizo lo mismo, escapó del juicio divino por volver, Gn. 26:1-7.
ii) Jacob hizo lo mismo también pero no volvió, Gn, 42:1,2. Cada hijo era menos espiritual que su padre. Todos confiaron en la promesa, especialmente Abraham (Gá. 3:3-1 He. 11:8,9).
c) El Castigo
i) Fueron esclavos en Egipto por 430 años porque Jacob fracasó.
ii) Sobre Egipto fueron enviadas las plagas a causa de su mal tratamiento con los esclavos.
d) La Redención Mostrada - Ex, 12:1-3.