DISCAPACIDAD FISICA

10 

Loading.... (view fulltext now)

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Texto completo

(1)

TEMA 2.- LA DISCAPACIDAD FÍSICA

1.- CONCEPTO DE DISCAPACIDAD FÍSICA Y TIPOS DE DEFICIENCIAS

2.- CAUSAS

3.- ORIGEN DE LAS DEFICIENCIAS MOTRICES

4.- CLASIFICACIÓN

5.- DESCRIPCIÓN DE LAS PRINCIPALES PATOLOGÍAS

1.- CONCEPTO DE DISCAPACIDAD FÍSICA. TIPOS

Se considera que una persona tiene una discapacidad física cuando, por causa de un accidente o enfermedad tiene disminuida su capacidad de movimiento, ya sea en una parte concreta de su anatomía o en varias partes a la vez.

Dentro de las deficiencias que dan como consecuencia discapacidad física, podemos establecer dos tipos fundamentales:

– Deficiencias motóricas o motrices – Deficiencias viscerales

• En este tema nos ocuparemos de las primeras

2.- CAUSAS

Como ya comentamos en el tema anterior, las causas que pueden provocar una discapacidad son muy variadas. En general se pueden agrupar en las siguientes categorías.

• Herencia: genopatías y cromosopatías

• Lesiones y enfermedades de la madre durante el embarazo. • Problemas en el parto

• Accidentes

• Lesiones y malformaciones en el sistema nervioso • Enfermedades (infecciosas o no)

3.- ORIGEN DE LAS DEFICIENCIAS MOTRICES

Dependiendo de la localización física del problema las consecuencias motóricas se manifestarán de modo diferente.Todas las estructuras implicadas en el movimiento pueden verse afectadas. Veremos en este punto los problemas principales que pueden presentarse a lo largo de la cadena neuromotora . Las enumeraremos en dirección inversa a la elaboración del movimiento.

Músculos y articulaciones. Una deficiencia motora puede tener su origen en alteraciones de los sistemas muscular y óseo. En el caso de los niños, es relativamente frecuente que puedan sufrir malformaciones óseas y/o articulares congénitas. Un caso extremo de estas malformaciones es la ausencia total o parcial de segmentos de los miembros (brazos y piernas) tanto homolateral como bilateralmente. En estos casos, llamados agenesias también existen, obviamente, ausencias o malformaciones de los músculos. La malposición congénita de las articulaciones (en particular es muy frecuente la luxación congénita de

(2)

caderas) también produce una alteración de los movimientos y es causa de deficiencias motoras. A estas afecciones congénitas han de sumarse las múltiples adquiridas, tales como infecciones de los huesos y articulaciones (osteitis y artritis) tumores benignos y malignos, reumatismos infantiles, etcétera.

Los músculos también pueden afectarse por distintas causas. En particular son muy graves las llamadas atrofias y distrofias musculares de origen miógeno. Estos procesos de origen genético, se caracterizan por una progresiva-y por una imparable-disminución progresiva del tejido muscular, llevando finalmente a la muerte a la persona afectada. La distribución de los músculos más afectados es diferente de una clase de distrofia muscular a otra (porque no constituyen una enfermedad única sino una "categoría" de enfermedades). Unas se dan más en los varones y otras en las mujeres, y tampoco es igual la velocidad a la que evolucionan, de tal modo que muchos de los afectados llegan a la adolescencia y a adultos; por lo que hay que enfrentarse con los problemas que surgirán por su dificultad creciente de movimientos. Son enfermedades de origen genético en su mayoría, aunque los padres pueden manifestarse como normales, son "portadores" de las anomalías en los genes productores del proceso. Si la evolución es lenta se produce una coincidencia entre la adquisición normal y creciente de habilidades que se da en el niño como consecuencia de la maduración y la destrucción de las mismas a causa de la enfermedad, lo que produce una impresión de falsa mejoría. Pero, desgraciadamente, la maduración es un proceso que se intensifica y llega a pararse con los años y la enfermedad progresa inalterablemente, con lo que las disfunciones se hacen cada vez más patentes.

También alteran los músculos y articulaciones los traumatismos, cuyas secuelas pueden producir desde deformidades y rigideces hasta la falta de parte o totalidad de un miembro (amputaciones). La deficiencia motora consecutiva ira en función de la extensión de la zona afectada y de la importancia funcional de la misma. Por ejemplo, la amputación de un pie es menos problemática que si también falta la rodilla. La falta del dedo pulgar es mucho peor que si falta otro cualquier dedo de la mano, etcétera.

Nervios motores. La ausencia, lesión, compresión, sección, inflamación, traumatismo, etcétera de un nervio motor producirá una parálisis periférica, los músculos regidos por el nervio afecto dejaran de funcionar o lo harán mal. El pronóstico futuro dependerá de las posibilidades de que el nervio vuelva a adquirir o no su función. La deficiencia motora será correlativa a la extensión de la parálisis y la "responsabilidad funcional" de cada nervio. Obviamente, son más importantes los nervios asignados a los miembros superiores (las manos son más importantes que las piernas) y la deficiencia es más grave si se afectan varios nervios que sí solo es uno. Existen unas enfermedades llamadas "sistémicas" (porque afectan a un sistema y no solamente a una zona concreta del sujeto) que son particularmente invalidantes. Cuando se afectan muchos nervios se las llama polineuritis, en particular si hay signos inflamatorios, algunos de estos procesos pueden remitir del todo y el sujeto vuelve a la normalidad y en otros quedan secuelas. Como la mayoría de los nervios periféricos llevan al mismo tiempo fibras motoras y sensitivas (son los llamados nervios mixtos) las polineuritis van acompañadas de dolores, lo que acentúa la disfunción motora.

La médula espinal. La médula espinal forma parte del sistema nervioso central. Es a su vez una estructura dedicada a elaborar y procesar información y también es un órgano de paso de la misma a través de las fibras que constituyen la sustancia blanca. Las afectaciones de la médula pueden ser múltiples. Pueden incluir sectores de sustancia blanca concretos -como los cordones posteriores-especializados en llevar la información de la posición con la consecuencia de que se alteran los movimientos del sujeto (por desconocimiento sin que exista realmente una parálisis motora) o afectar sectores de sustancia gris (tanto el centro como la parte anterior de la misma) como afectaciones mixtas de la sustancia blanca y gris.

Como afectaciones zonales de la médula más frecuentes, podemos considerar aquellas que solamente se localizan en la zona de la sustancia gris donde están ubicadas las neuronas que conectan directamente con los músculos (las astas anteriores). En tiempos pasados, un proceso infeccioso por virus, dio lugar a auténticas epidemias de un cuadro de parálisis llamado poliomelitis; felizmente casi extinguido al generalizarse el uso de una vacuna específica. Un cuadro que en algunos aspectos recuerda a la poliomelitis, pero cuyo origen no ha podido ser claramente definido, incluye a las atrofias o distrofias musculares de origen espinal o neurógeno. Estos procesos son, por el momento progresivos y mortales. Los músculos se atrofian similarmente a los de origen miógeno y su diagnóstico exige el uso de pruebas más sofisticadas como la electromiografía.

(3)

La médula puede lesionarse como consecuencia de traumatismos, tumores (benignos o malignos), falta de riego sanguíneo, etcétera, dando lugar a las paraplejias. Las consecuencias son parálisis de los miembros inferiores y su extensión varía dependiendo de la altura de la lesión. Si la lesión es muy alta (a nivel del cuello) se afectan también los brazos, en cuyo caso se llaman tetraplejias. Ambas se acompañan de afectación de los esfínteres con la repercusión escolar correspondiente. El profesor debe saber diferenciar esta afectación esfinteriana de la que se produce por inmadurez del niño o por retraso mental; y jamás decir que se retrasará la escolarización hasta que el niño controle los esfínteres porque esto no sucederá nunca. Aunque parezca extraño, este hecho se ha producido con frecuencia incluso en las escuelas especializadas porque desgraciadamente no se ha preparado al profesorado ni mínimamente para enfrentarse a la problemática de las personas con discapacidad.

Muy relacionados con estas afectaciones de la médula, están los procesos incluidos en la categoría de las espinas bífidas quísticas, abiertas y el mielomeningocele. A diferencia de los anteriores (traumatismos, medulares, etcétera), éstos son resultado de una malformación congénita que se produce en el momento de formarse la columna vertebral y la médula. El déficit motor resultante son paraplejias y falta de control de esfínteres. La concomitancia con malformaciones en la base del cráneo (que en esencia es una vértebra modificada) da lugar a alteraciones de la circulación del líquido cefalorraquídeo, con aumento del volumen de éste dentro del encéfalo -hidrocefalias-. La hidrocefalia puede producir síntomas motores en el sentido de alterar (aunque sea discretamente) la coordinación muscular y acompañarse de afectación cerebral con repercusión en las funciones cognitivas.

El cerebelo. Es una estructura del sistema nervioso importantísima para la motricidad. Podría decirse que a diferencia del cerebro y la médula espinal que "están montados en serie", el cerebelo está conectado al sistema nervioso "en paralelo". Su misión es conocer la situación particular, en un momento concreto, de todo el sistema muscular y de la posición del sujeto en relación con la gravedad (mediante el sistema vestibular que aporta informes de un órgano situado junto al oído interno). Conocer a su vez las órdenes motoras emitidas por el cerebro que acceden a los músculos a través de la vía piramidal y-comparadas ambas informaciones y convenientemente procesadas- elaborar los ajustes necesarios para que las órdenes del cerebro puedan ser cumplidas mediante dos procedimientos: Preparar la situación de los músculos ejecutores y adecuar a las órdenes para que sean susceptibles de ser cumplidas. Puede ser fácilmente inferido que las afectaciones cerebelosas (congénitas o adquiridas) conllevan serias alteraciones de los movimientos.

El cerebro. Es el principal órgano procesador de la información. Por motivos didácticos se suelen distinguir, en la corteza cerebral, tres distintos sectores de acuerdo con su función: corteza cerebral sensitiva/sensorial, motora y asociativa. Esta distinción se basa en la zona de la corteza a dónde llega la información, en donde se emiten las órdenes motoras y, en medio la gran zona donde-mediante una integración progresiva de la información que llega por diversos canales-se va elaborando un "proyecto motor" finalmente implementado por la corteza motora. La integración se produce, no solamente en base a la información que accede en un momento dado, sino considerando a toda la anterior almacenada como consecuencia de la biografía del sujeto y también de la almacenada en el genoma fruto de la experiencia de toda su escala filogenética. Se suele decir que la corteza asociativa es tanto mayor cuanto más evolucionado está el ser vivo, siendo máxima en el ser humano (un 92% de toda la corteza). En sentido estricto toda la corteza cerebral pudiera ser denominada asociativa puesto que las neuronas directamente conectadas con los músculos están en la médula espinal.

La afectación cerebral influye en los movimientos, por tanto, de un modo diverso. Si las zonas afectadas están más cercanas a la corteza motora y a las vías que parten de la misma, la afectación será más patente, pero no puede excluirse una movilidad con anomalías si se afectan otras zonas. Tradicionalmente se atribuye a las zonas asociativas funciones cognitivas, pero no puede negarse la movilidad anómala en las personas con deficiencias intelectuales que al menos presentan "torpeza motora". Incluso muchas afectaciones categorizadas como psiquiátricas se acompañan de importantes expresiones motoras (por ejemplo La catatonía). En las zonas más centrales de la semiesfera que es el cerebro, están ubicadas importantes estructuras relacionadas con la motricidad, los ganglios de la base o los núcleos basales. También están centralmente situadas las estructuras más dedicadas a la vida emocional (las emociones también tienen expresión motora) y las que constituyen el puente entre el sistema nervioso y el sistema endocrino (las hormonas tienen también una función de coordinación y regulación como el tejido nervioso sólo que en forma más lenta y continuada).

(4)

El cerebro y los núcleos de la base, pueden verse afectados por una multiplicidad de causas: traumatismos, infecciones, tumores, falta de circulación sanguínea, falta de oxígeno, falta de glucosa, tóxico, etcétera... Los síntomas ofrecen también una gran diversidad. En ocasiones predominan las dificultades para recibir la información (cuando se afectan más las zonas llegada de la misma), en otras son más llamativos los síntomas motores, en otras los cognitivas, el lenguaje, etcétera. En la mayoría de las ocasiones, los síntomas están mezclados, pero el porcentaje de la mezcla es muy variable. Un gran número de lesiones cerebrales en los niños se clasifican bajo la etiqueta de parálisis cerebral, pero hay que tener mucho cuidado en no confundirse y considerarla como una enfermedad o proceso homogéneo.

Los órganos de los sentidos y nervios sensitivos. Si el movimiento se inicia en la sensación es indudable que los déficit y distorsiones que se producen en la misma tendrán repercusión motora. La conducta general, las habilidades motrices, los gestos, etcétera de un deficiente sensorial, son evidentemente distintos de los del promedio de las personas sin estas carencias. Basta observar la tendencia a gestos estereotípicos de una persona ciega o la inexpresividad de un ciego para comprobarlo. Pero aunque existen trastornos indudables en la motricidad de estos colectivos, parece una osadía incluirlos entre los deficientes motores. En cuanto a los nervios sensitivos, es indiscutible que, por ejemplo, la falta de sensibilidad en una mano altera la capacidad exploratoria de la misma y, en consecuencia su motricidad.

Resumiendo. La etiqueta de deficiente motor es bastante ambigua y puede dar lugar a numerosos malentendidos. Existen casos puntuales claros que, generalmente, son casos extremos. Por ejemplo, un niño con ausencia congénita de ambos brazos parece que sería un caso claro de deficiente motor (en ausencia de otros problemas añadidos) pero aun así podría dar lugar a alguna discusión porque las manos son un órgano sensorial y una mutilación de esta índole da lugar a trastornos emocionales que suelen conducir a algunas repercusiones cognitivas (la cognición y las emociones tampoco son fácilmente desligables). Algún tipo de clasificación es necesaria cuando se trata de planificar estrategias de atención que precisan de personal preparado e inversiones económicas; las etiquetas son siempre peligrosas, especialmente cuando se utilizan para justificar exclusiones y liberarse de responsabilidades.

4.- CLASIFICACIÓN

Como acabo de mencionar, las clasificaciones no deben ser una etiqueta, y en este caso las utilizaremos simplemente para poder asimilar y comprender mejor la materia. Las clasificaciones se pueden realizar en torno a diferentes criterios. Los que en este caso se han elegido son los siguientes:

Según el momento de aparición .- Desde el nacimiento .- Primeros años de vida .- Adolescencia

.- A lo largo de la vida

Según su causa (etiología) .- Transmisión genética .- Infecciones microbianas .- Accidentes

.- Otras causas desconocidas

Según su localización topográfica .- Monoplejia/monoparesia .- Hemiplejia/Hemiparesia .- Paraplejia/paraparesia .- Tetraplejia/tetraparesia .- Diplejia

Según su origen (órgano afectado) .- Cerebral

.- Espinal .- Muscular .- Óseo-articular .- Sentidos

(5)

5.- DESCRIPCIÓN DE LAS PRINCIPALES PATOLOGÍAS

5.1.- PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL

La definición más aceptada y más precisa es la de “un trastorno del tono postural y del movimiento, de carácter persistente pero no invariable, consecuencia de una agresión no progresiva en un cerebro inmaduro”.

De esta definición se deducen varias consideraciones:

Es un trastorno del tono postural y del movimiento; los franceses denominan a esta patología enfermedad motriz cerebral, haciendo hincapié en el carácter motriz primordial.

De carácter persistente pero no invariable quiere decir que las secuelas que esta patología comporta duran toda la vida, pero que como se manifiesta en los primeros meses de la vida, el niño tendrá posibilidades de evolucionar hacia una mejora en las adquisiciones de la motricidad y actividades propias del bebé y del niño.

En un cerebro inmaduro, es decir, un cerebro que aún no ha finalizado su completa maduración. Se considera que un cerebro está maduro a los 3 años de vida. Por lo tanto, siempre que se produzca una agresión en el cerebro de un niño antes de los 3 años, aproximadamente, se podrá hablar de parálisis cerebral.

Las afectaciones más comunes son la perturbación del tono muscular, postura y movimiento. A estos problemas se pueden asociar otros de diversa índole y no menos importantes. Se trata de problemas sensoriales, perceptivos y de comunicación.

La Parálisis Cerebral es actualmente la causa más frecuente de discapacidades motóricas en los niños, después de que se instauró la vacunación de la poliomielitis. En España, alrededor del 1,5 por mil de la población tiene Parálisis Cerebral. Puede afectar a personas de cualquier raza y condición social.

TIPOS

La gran disparidad de causas y grados de afectación puede hacer que cada caso particular sea diferente. Sin embargo, en todos los afectados se manifiestan unas características en función de la zona principalmente dañada del cerebro.

1)PARÁLISIS CEREBRAL ESPÁSTICA. Este es el grupo más grande; alrededor del 75% de las personas con p.c. presentan espasticidad, es decir notable rigidez de movimientos e incapacidad para relajar los músculos, por lesión de la corteza cerebral, concretamente en el sistema piramidal que rige los movimientos voluntarios, provocando pérdida de dichos movimientos y aumento del tono muscular hasta cotas en que prácticamente llega a ser permanente.

2)PARÁLISIS CEREBRAL ATETOIDE: Las Personas que sufren este tipo de parálisis cerebral tienen unos músculos que cambian rápidamente de flojos a tensos. Sus brazos y sus piernas se mueven de una manera descontrolada, y puede ser difícil entenderles debido a que tienen dificultad para controlar su lengua, la respiración y las cuerdas vocales. La Parálisis Cerebral atetoide, es el resultado de que la parte central del cerebro no funciona adecuadamente

3) PARÁLISIS CEREBRAL ATÁXICA: La ataxia es un trastorno de la coordinación y la estática. En esta condición la persona presenta mal equilibrio corporal y una marcha insegura, además de dificultades en la coordinación y control de la cabeza, tronco, manos y ojos. La parálisis cerebral atáxica se produce porque el cerebelo, en la base del cerebro, no funciona bien.

(6)

5.2.- ESPINA BÍFIDA

La espina bífida es una patología que se produce desde el nacimiento, es de carácter espinal, es decir que afecta a la médula espinal, pero su causa es hoy en día desconocida. La espina bífida es el defecto congénito causante de discapacidad severa más frecuente.

• Cuando el niño está en el útero materno, donde se forman sus órganos, músculos, huesos, etc., en el momento que se forma la columna vertebral hay un fallo en el cierre de la misma quedando unas vértebras abiertas y la médula espinal expuesta al exterior. Como este cierre se produce durante la cuarta semana del embarazo, las secuelas que se producen son frecuentemente irreversibles ya que el niño se forma con la médula espinal en situación anómala.

Cuando un niño nace con espina bífida presenta una protuberancia en su espalda muy evidente cuyo contenido permite establecer una primera clasificación:

• Espina Bífida oculta, en este caso no hay protuberancia ni manifestación al exterior. No suele dar sintomatología.

• Meningocele, en la protuberancia hay meninges y líquido cefalorraquídeo.

• Mielomeningocele, en la protuberancia hay médula, líquido cefalorraquídeo y meninges. Esta es la tipología más grave, la que produce mayor número de secuelas y en la que será necesario la adaptación de las actividades físicas.

Las principales consecuencias del mielomeningocele son:

1. Parálisis de la musculatura inervada por debajo del nivel de la lesión. Estas parálisis se manifiestan en el momento del nacimiento y persisten a lo largo de toda la vida del niño. Son parálisis irreversibles y no mejoran con el ejercicio, lo único que se puede hacer es potenciar la musculatura no dañada por el mielomingocele.

2. Falta de sensibilidad en los miembros inferiores de la zona que coincide con el nivel de la parálisis. Las personas afectadas de espina bífida no tienen sensibilidad en los miembros inferiores; por lo tanto, pueden producirse llagas por roces de los aparatos ortopédicos que utilicen, roces producidos contra superficies duras o suelo, también puede producirse quemaduras con agua caliente o con fuego así como fracturas óseas.

3. Problemas con la circulación sanguínea en las zonas paralizadas. Debido a estos problemas, la cicatrización de cualquier herida o llaga producida por los mecanismos antes expuestos se hace mucho más lenta e incluso tiene que ser tratada con alguna intervención quirúrgica cuando no se resuelve en un tiempo prudencial.

4. Malformaciones y deformaciones asociadas. A veces, por una mala posición en el útero y otras por un desequilibrio de fuerza entre los músculos que realizan una función (agonistas) y los que realizan la función contraria (antagonistas), se produzcan estas malformaciones en los miembros afectados. Las primeras malformaciones son: pies talos, pies equino-varos, luxación de caderas, escoliosis, etcétera.

5. Hidrocefalia, aumento de líquido cefalorraquídeo en los ventrínculos cerebrales por una descompensación entre la producción y su eliminación. Para tratar esta secuela se tiene que conseguir un equilibrio entre la formación y la eliminación del líquido. Para ello se coloca en los primeros días de vida una válvula que realizará la función de drenar el líquido almacenado enviándolo al torrente sanguíneo donde se elimina con el material de desecho de la misma.

6. Incontinencia de esfínteres vesical y anal. La razón es que las funciones excretoras están reguladas por músculos que en el caso de las personas afectadas están paralizados. Por otro lado, al faltarles sensibilidad tampoco tienen la sensación de necesidad de vaciar la vejiga.

(7)

5.3.- DISTROFIAS MUSCULARES

Como distrofia muscular se conoce a un grupo de enfermedades, todas hereditarias, degenerativas, caracterizadas por una debilidad progresiva y un deterioro de los músculos esqueléticos, o voluntarios, que controlan el movimiento.

Dependiendo de la enfermedad, puede afectar a diferentes edades, severidad de los síntomas diferentes músculos afectados y rapidez de progresión.

DISTROFIA MUSCULAR DE DUCHENNE

Trastorno hereditario caracterizado por debilidad muscular rápidamente progresiva de las piernas y la pelvis, que afecta posteriormente a todo el cuerpo.

Los síntomas generalmente aparecen en los varones de 1 a 6 años de edad. Las mujeres son portadoras del gen para esta enfermedad, pero rara vez desarrollan los síntomas.

Es la distrofia muscular más frecuente

Hay debilidad y pérdida de masa muscular progresiva de las piernas y la pelvis así como en los brazos, cuello y otras áreas, pero no tan severamente. Inicialmente, los músculos de la pantorrilla se agrandan al igual que el tejido muscular, el cual finalmente es reemplazado por grasa y tejido conectivo. También se presentan contracturas musculares en las piernas y los talones, produciendo incapacidad para utilizar los músculos

Hacia la edad de 10 años, se pueden requerir aparatos ortopédicos para caminar y a la edad de 12 años la mayoría de los pacientes están confinados a una silla de ruedas.

DISTROFIA MUSCULAR DE BECKER

• Semejante a la anterior, pero comienza sobre los 11 años y sigue un curso relativamente benigno confinando a la silla de ruedas a los 25-30 años

• La muerte sobreviene sobre los 50 años

DISTROFIA FACIOESCAPULOHUMERAL O DE LANDOUZY-DEJERINE

Trastorno caracterizado por debilidad muscular progresiva y pérdida de tejido muscular que afecta principalmente los músculos de la cara, los hombros y la parte superior del brazo. Es hereditario con un patrón autosómico dominante, es decir, el trastorno aparece en hombres y mujeres y se puede desarrollar si alguno de los padres es portador del gen.

Comienza en la adolescencia con dificultad para elevar los brazos o con escápula alada. Puede asociar dificultad para cerrar los ojos, silbar…

(8)

5.4.- DISTROFIAS ÓSTEO-ARTICULARES

Son trastornos del sistema musculoesquelético y la causa principal de los dolores crónicos y de la discapacidad física. Algunos ejemplos son:

OSTEOPOROSIS

La osteoporosis es una disminución progresiva de la masa ósea, que hace que los huesos se vuelvan más frágiles (debido a que el organismo no es capaz de regular el contenido mineral de los huesos) y propensos a las fracturas

OSTEOMIELITIS

La osteomielitis es una infección de los huesos. A menudo, el sitio donde se origina la infección está en otra parte del cuerpo y se propaga al hueso por la sangre. En algunas ocasiones, las bacterias o los hongos pueden ser los responsables de la osteomielitis

ARTRITIS

Es una enfermedad crónica que origina dolor, rigidez, hinchazón y pérdida de función en las articulaciones y puede también acompañarse de inflamación en otros órganos

ARTROSIS

La osteoartritis o artrosis se asocia con el proceso de envejecimiento y puede afectar cualquier articulación. El cartílago de la articulación afectada poco a poco se desgasta y el hueso termina rozando contra hueso mismo. Se presentan espolones óseos en los huesos desprotegidos, así como dolor e inflamación.

ESCOLIOSIS

Desviación de la columna en forma de S o C. Si no se trata, la escoliosis puede provocar que las costillas se junten de un lado y se separen del otro. Esto puede causar problemas respiratorios y cardiacos. La desviación también puede reducir el espacio entre los discos intervertebrales, provocando dolor de espalda y deformidad.

CIFOSIS

Desviación de la columna formando una “joroba”. Si no se trata, la cifosis puede provocar trastornos en la función pulmonar

(9)

5.5.- ATAXIA DE FRIEDREICH

Es una enfermedad de carácter progresivo y hereditaria, la cual, a través del sistema nervioso, de la médula espinal, las neuronas, y de las vías espinocerebelosas y corticoespinales afecta al equilibrio y a la coordinación de movimientos. Los primeros signos normalmente comienzan en la niñez o en la adolescencia, pero en algunas raras ocasiones puede iniciarse más tarde.

En un inicio se manifiesta en una falta de equilibrio, un caminar similar al de un alcohólico, separando las piernas... posteriormente, torpeza en las manos, incoordinación de movimientos (especialmente en la oscuridad o con los ojos cerrados), dificultad en el habla (explosiva y lenta), cansancio en las piernas, pérdida de la sensibilidad profunda, mal funcionamiento de los reflejos

(sobre todo lentitud)... y más tarde deformaciones esqueléticas, tales como escoliosis y pies cavos.

5.6.- ATROFIA MUSCULAR ESPINAL (SMA)

Enfermedad genética que afecta la parte del sistema nervioso que controla el movimiento muscular voluntario.

La mayoría de las células nerviosas que controlan los músculos están localizadas en la médula espinal, lo que trae al término espinal en el nombre de la enfermedad

Existen distintos tipos de SMA, con sintomatología y pronóstico diversos

5.7.- POLIOMELITIS

La poliomielitis es una enfermedad infecciosa aguda causada por un virus que puede atacar el sistema nervioso y destruir las células nerviosas encargadas del control de los músculos. Como consecuencia, los músculos afectados dejan de cumplir su función y se puede llegar a una parálisis irreversible. En casos severos, la enfermedad puede conducir a la muerte. Actualmente está erradicada en nuestra sociedad porque existe la vacuna, pero hay muchas personas con secuelas.

5.8.- ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central que afecta al cerebro y la médula espinal. Las fibras nerviosas están envueltas y protegidas con mielina, una sustancia que facilita la conducción de los impulsos nerviosos.

Si la mielina es destruida o dañada, la habilidad de los nervios para conducir las señales, desde y al cerebro se interrumpe y este hecho produce la aparición de los síntomas de la enfermedad. Los síntomas más frecuentes son: debilidad muscular o falta de fuerza, hormigueo, poca coordinación, fatiga, trastornos del

(10)

equilibrio, alteraciones visuales, temblor, espasticidad o rigidez muscular, trastornos del habla, trastornos intestinales o urinarios, deambulación inestable (ataxia), trastornos de la función sexual, sensibilidad al calor, trastornos de memoria y trastornos cognitivos entre otros.

5.9.- TRAUMATISMO CRÁNEO-ENCEFÁLICO

Cualquier lesión física, o deterioro funcional del contenido craneal, secundario a un intercambio brusco de energía mecánica, producido por accidentes de tráfico, laborales, caídas o agresiones.

Las consecuencias dependerán del tipo y gravedad de la lesión. Se pueden manifiestar tanto a nivel físico como neuro-psicológico.

“Descoordinación, hemiplejias, dificultad para reconocer objetos, alteraciones de los sentidos, trastornos de la comunicación, memoria inmediata, comportamiento, tendencia a la fatiga…

5.10.- AMPUTACIONES

Por definición es la pérdida total o parcial de una extremidad. Pueden ser amputaciones a nivel de miembros superiores o inferiores. Las causas principales son:

Congénitas: falta de formación embrionaria de toda o de una parte de la extremidad

Traumáticas: producidas por accidentes laborales o de tráfico, quemaduras, electrocución, atentados… Vasculares: sobre todo en personas afectas de diabetes o arteriosclerosis

Tumorales: por tumores primarios o metástasis

5.11.- ACCIDENTE CARDIOVASCULAR

Los conocemos como ictus, embolia, hemorragia, apoplejía , derrame o trombosis (con sus connotaciones)

En general es unanfermedad vascular que afecta a las arterias cerebrales. Las células quedan sin oxígeno y pierden su función, provocando hemiplejías, trastornos del habla …

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Related subjects :