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Repeticion, Novedad y Sujeto en La Educacion

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serie EDUCACION

Repeticion, novedad y

sujeto en la educacion

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Alejandro A. Cerletti

Repeticion,

novedad y sujeto

en la educacion

Un enfoque

filosofico y politico

del estante

e d it o r ia l

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Cerletti, Alejandro A.

Rcpeiicion, novedad y sujeto en la education : un enfoque filosdfico y politico - la cd. - Buenos Aires : Del Estaiue Editorial, 2008.

200 p. ; 23x16 cm (Educacidn) ISBN 978-987-1335-13-8

1. Filosotfa de la Educacion. 1. Ti'tulo. CD D 370.1

Primera edition, 2008.

O bra de tapa: Alfredo de Vincenzo, Hasta el ultim o dia, grabado aguafuerte a color, 1971. Discno, armado y edition: Luciano Amor Production grafica: Daniel Marcos

© del estante editorial

sel.lo de la fun da cion centro de estudioi multidisciplinarios (cem) Av. Cordoba 991 2° A

(1054) Ciudad de Buenos Aires, Argentina T el: 4322-3446 Fax:4322-8932

[email protected]

www.cemh.mdacion.org.ar/delestante ISBN 978-987-1335-13-8

Heclro el deposiro qtie marca la Icy 11.723 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina

Estii prohibida y penada por la Icy la reproduction total o partial de esta obra, en cualquier forma y por cttalquier medio, sin la autorizacidn expresa de la editorial.

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Indice

Agradecimientos ... 7

Pr o l o g o

Educacion, sujeto y novedad:

la belleza y potencia de un pensamiento

W a lte r O m a r K o h a n ... 9

INTRODUCCION

La educacion como problema

filosofico y politico ... 13

Pr im er a parte

Continuidades y rupturas en la educacion ... 25 CAPlTULO 1. Ontologi'a de la educacion institucionalizada . . . . 27 CAPITULO 2. Los saberes establecidos: rupturas y verdades ... 57 CAPlTULO 3. Subjetivacidn: continuidad y transformaciones . . . 73 CAPlTULO 4. El sujeco educativo y el sujeto en la educacion . . . 93

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6 REPETICI6N, NOVEDAD Y SU|ETO EN LA EDUCACION

Se c u n d a parte

Reproduccion educativa, ideologfa e igualdad ... 121 CAPITULO 5. Educacion y reproduccion social

(revision de las teorfas canonicas de la reproduccion) . . . . 123 CAPITULO 6. Educacion, sujeto e ideologfa

(revision de Ideologiay aparatos ideologicos de Estado,

de Louis Althusser) ... 149 CAPITULO 7. Educacion, sujeto e igualdad

(revisidn de E l maestro ignorante, de Jacques Ranciere) . . . 157

Conclusiones y perspectivas ... 1B1

Bibliografla ... 189

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Agradecimientos

D

esde muy diferentes puntos de vista, varias personas contribuyeron con sus comentarios o sugerencias a que el original de este libro mejorara sensiblemente. Por ello, en aibitrario orden alfabetico, mi reconocimiento a Alain Badiou, Carlos Maria Carcova, Raul Cerdeiras, Gabriela D ’Odorico, Brigitte Frelat-Kabn, Graciela Frigerio, Mario Heler, Lila Josd, Walter Kohan y Patrice Vermeren.

A Susana Soro y Samanta Schweblin debo la alegria de poder contar con un aguafuerce de Alfredo de Vincenzo en el arte de la tapa.

A Walter Kohan, con quien comparto dcsdc hacc muchos anos la inquietud de pensar los encuentros de la fdosofia con la educacidn y la poli- tica, agradezco tambien la gentileza de prologar el volumen, y a Graciela Frigerio y Gabriela Diker por haber confiado en la edicion del libro.

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PRO LOCO

Educacion, sujeto y novedad:

la belleza y potencia

de un pensamiento

L

a filosoRa es una de esas cosas que se hacen con el pensamiento, que lo dotan de una belleza y de una potencia singulares. La filosoRa no cs un campo disciplinar de saber, si no un modo de relacidn con los sabe- res que pasa no tanto pot un pensar esto o aquello, o en este o aquel lugar, sino por ejercitar el pensar de una mancra comprometida y cuida- dosa que lleva consigo la belleza y la potencia de la transformacion, aque- 11a que impide seguir pensando corao se pensaba.

El libro que aquf prescntamos muestra la belleza y la fuerza de un libro de filosoRa de la manera mas intrigante: practicandola, ejerciendola mas que declamandola. Esto es, piensa a partir de problemas que el mismo delimita y ayuda a sus lectores a pensarlos en el marco de una cierta tradicion de pensamiento con la que dialoga abierta y criticamcnte. Es, entonccs, un libro de filosoRa con todas las Ictras, en el que la filosoRa se piensa a sf misma, en sus h'mites y scntidos, en lo que es y en lo que no es, en lo que pucdc hacer y en lo quo no puede hacer, en un determinado campo de significacion y sentido. Es un libro de filosoRa tambicn en una de las motlalidades mas interesantcs que puede encontrarse en esa expre- sidn: plantea problemas y propone modes de pensarlos que, lejos de cerrarlos, los muestran mas acuciantes, urgentes, necesarios. Es, en suma,

un modo de dar belleza y potencia al pensamiento.

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10 REPETICION, NOVEDAD V SUJETO EN LA EDUCACION

Todo ejercicio filosofico se afirma sobre algun campo de problemas. En este caso, el ejercicio se propone en el campo de la educacion, cuando se crata de pensar el ensenar y aprender, cuando la filosofia se dispone a jugar el juego de intervenir en el pensamiento de los otros, de ensefiar a los otros algo que tiene que ver con el propio significado y sentido de pensar. Asi, estamos frence a un libro de filosofia... en la educacion, a un pensar que se vuelve sobre los procesos de ensenanza institucionali- zados de nuescro tiempo, que indaga sus presupuestos, que examina sus propbsitos mas exph'citos, que problemaciza sus sentidos encubiertos. De lo que se trata, en el fondo, es de lo que es y no es la filosofia de la educacibn, la filosofia en la educacion o, a traves de una expresibn que tal vez el autor de este libro preferirfa utilizar, la filosofia cuando opera en situacion educativa.

En esc campo, Alejandro Cerletti muesua cbnio los lmiites y condi- ciones de la filosofia son tan extraordinariamente complejos que su propia posibilidad esta en peligro. El libro apuesta, entonces, a un pen­ sar critico radical que nunca olvide esa fragilidad que lo constituye, que haga del cuestionamiento de su propia posibilidad su potencia y belleza constantes. Que apueste sin renuncias, una y otra vez, al pensamiento.

De un modo m is puntual, jcuales son esos problemas que Repetition,

novedady sujeto en la education ayuda a pensar? jCuales son los interlo- cutores de la tradicion filosofica elegidos para pensar las instituciones pedagbgicas contemporaneas? ^Cuales son las estrategias para enfrentar los problemas que bl mismo plantea?

Quienes son los interlocutores queda claro. Primero, por la intensi- dad y fecundidad del dialogo, es preciso mencionar a Alain Badiou, quien marca ciertos compromisos epistemologicos y ontologicos en el propio modo de hacer filosofia, de pensar su relacion con la educacion y de otorgar sentidos politicos a esa tarea. Alejandro Cerletti presenta las principales categories de la ontologla y de la teorfa del sujeto de Badiou, ai mismo tiempo que las explota para pensar los problemas educaciona- les que le interesa tematizar. Da particular atencion a las relaciones entre estructuray sujeto, determinacion ylibertad., saberes y pensamiento, nor- malidad y discontinuidad. Toma las categories de multiplicidad, aconte- ci mien to y verdad (de una situacion) para pensar criticamente lo que

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A llJA N D R O A. CERLETTI 11 usualmente se denomina sujeta pedagogico. En ese recorrido, el pensa- mienro de Badiou es determinante tambien en lo que conscituye una de las preocupaciones principales de este libro: sentar las bases para pensar una teori'a del sujeto -sujeto politico en la educacion— que se corresponda con la emergencia de un acontecimiento y la posibilidad de una novedad transformadora en la educacion institucionalizada.

Entre los contemporaneos, tambien esta presence con fuerza en este texto una cierta manera de intcrpretar el gesto igualitario que Jacques Ranciere entiende como fundante de lo politico. Con esa herramienta, el autor de este libro analiza criticamence la distincion bipolar del mundo escolar entre los que saben y los que no, y las consecucncias de esta dife- renciacidn en los sistemas educativos. Asf, su texto ofrece lucidos elemen- tos para elucidar el significado de una educacion igualitaria y las condi- ciones de posibilidad para pensar la constitucidn de sujetos emancipados. En ultima instancia, Ranciere tambien contribuye, como Badiou, a pen­ sar la educacion bajo el signo de lo politico, y la pregunta por el signifi­ cado de los sujetos de la educacion se transforma, al leer El maestro igno-

rante, en una pregunta por la posibilidad y el significado de los sujetos politicos. En paralelo, Michel Foucault, Louis Althusser y, de un modo mas amplio, los Uamados teoricos de la reproduccion (de la segunda parte del siglo xx) son tambien interlocutores importances para pensar las condiciones poh'ticas e ideologicas de una teori'a del sujeto para la educacidn contemporanea.

Finalmente, pensadores como Platon y Kant permiten inscribir los problemas del libro en una tradicion mas aneja, y tambien mas clasica, en la que pueden expresarse mas claramente las preguntas que a este texto le interesa sostener: jexiste una educacion para la libertad? ^Es posible la formacion de sujetos fibres? ^Cdmo diferenciar lo viejo de lo nuevo? jD e que manera son posibles, mas concretamente, la novedad y la diferencia en el marco de la educacion institucionalizada? ^Que forma tendrfa un sujeto de esa novedad y diferencia? jQud serf a un acontecimiento educa- tivo? jC om o pensar un sujeto de tal acontecimiento? jC om o educar para la libertad y el acontecimiento?

Si la belleza y potencia de un libro pucde medirse por la intensidad de las preguntas que plantea, estamos ante un texto singular. Alejandro

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12 REPETICION, novedadysujetoenlaeducaciCn

Cerletti es una de esas personas que piensan mucho antes de decir algo y que se demoran mucho mas aun en pensar cuando se trata de escribir una idea. Por las dudas, por si no resultara suficiente, sigue pensando bastante en elk aun despues de escribirla. Como si es^i fuera poco, no es de aque- llos que se han dejado seducir y publicar profusamenre para engordar el

curriculum. De modo que este libro es una rareza y, a la vez, una oportu- nidad para el pensamiento. Lo primero, por el trabajo, la paciencia y la atencidn que lo han nutrido. Lo segundo, por la belleza y la potencia de los interrogantes que ayuda a pensar, mds alia de que se comparta el modo de responderlos. En este sentido, es tambien un libro de educa- cion ... en la filosofia. Esto es, un texto que ensena, da senales, abre canh- nos, politicos, en el pensamiento. Mejor termino aqui, entonces. No hay mas tiempo que perder. Y hay mucho para leer y pensar. Manos a la obra. Cuerpo a las palabras. Sujetos a la educacion.

Walter Omar Kohan Rio de Janeiro, mayo de 2008

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introducci

O

n

La educacion como problema

filosofico y politico

D

esde su origen griego, la filosofia ha mantenido con la educacion una rclacion especial. Platon ubico esa rclacion, de manera privile- giada, bajo la impronta de la politics. El filosofb, preocupado por la justi- cia, encuentra que el destino de la polis estard ligado al tipo de educacion que tuvieron sus integrantes (Platon, Republica:423d-424c). La educa­ cion tendra, entonces, la funcion politica de formar ciudadanos y, como la

polis es el ambito en el que los seres humanos son autenticamentc libres, la educacion formara para la libertad. Ese camino hacia la plenitud sera un trayecto guiado por y hacia las normas que rigcn la polis. Por lo tanto, en un mismo movimiento, la educacion debera transmitir saberes y prdc- ticas, integrar comunitariamente y preparar para la vida piiblica.

Si bien es evidente cjue el ciudadano ateniense no es el mismo que el moderno y que la concepcion del Estado, el significado de la libertad, la intcgracion social o la ensenanza actuales son tambien diferentes, pode- mos reencontrar, en el nurleo de roda educacion, la medula de la prcocu- pacion politica platonica. En esta perspectiva, la pregunta filosofica por la justicia lleva a desplazar el analisis del acto justo individual a una polis justa y al papel central que le correspondent a la educacion en su conse- cucion (idem:368e-369a). Asimismo, queda interpelado el lugar que

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14 REPETIClON, NOVEDAD Y SUJETO EN LA EDUCAClON

concierne a la figura del Estado y en que medida es posible, en ese con- texto, la libertad. Quiza sea en el conocido modvo placonico de la alego- ria de la caverna (i'dem:5 l4a-52Ib ) -e n el que el esclavo es obligado a salir a la luz desde su prision subterranea para alcanzar la verdad y luego regresar, transformado, a su antigua morada- donde se evidencia el aspecto crucial del problema politico de toda educacion: que significa y hasta donde se puedc o debe inducir o forzar a otro en nombre del saber y la liberacion del dcsconocimiento. Pero ademas: quien es el liberador, quien atribuye, o .ft' atribuye, ese papel y, consecuencemente, en que con- siste la libertad de ese esclavo. Mas alia de que Platon intentara obviar el problema asignando un lugar central a los filosofos en ese proceso de libe- racidn y de construction de una polls justa, la contraposicion entre obli­ gation y libertad, la tension entre ensenar lo que hay (o lo que debe ser transmitido) y dar un lugar a otro, en el marco de la organizacidn de una comunidad, es una constante politica de todo acto educativo.

Una cuestion cercana, aunque construida desde una perspectiva dife- rente, la encontramos en la base del proyecto politico y educativo de la Ilustracion (Cabrera y Cerletti, 2001). Una de las paradojas de la educa- cion concebida por la tradition iluminista consistfa en satisfacer, por un lado, el objetivo de autonomia del sujeto -servirse de la propia raz6n, sin tutelas ajenas- y, por otro, la necesidad social de que ese sujeto sea

gobernable. L.a magnitud de esta contraposicion ya habia sido percibida por Kant en el celebre opusculo Was ist Aufkliirung? (^Que es la Ilustracion?) y puesta de maniftesto en el dictum que le atribuye a Federico I I de Prusia:

«razonad todo lo que querais y sobre todo lo que querais, pero ;obedeced!» (Kant, 1978:28 y 37). Para intentar resolver esta dicotomia entre la auto­ nomia de los sujetos ilustradosy la exigencia de limirar la libertad en fun- cion de la necesidad de gobernar, Kant introdujo la distincion entre el uso

publico y el uso privado de la razon. Recordemos que el consideraba al pri- mero como aquel quo, en calidad de maestro, se pucde hacer de la propia razon ante el gran publico. Por uso privado cntendia al que ese mismo per- sonaje puede hacer en su calidad de «funcionario» (28). El uso publico no debia tener limites, y el uso privado si, ya que «existen empresas de interes piiblico en las que es nccesario cierto automatismo para [...] poder ser dirigidos por el gobierno hacia los fines publicos. En estos casos

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Al FJANDRO A, Cl Ui I I M 15

no cabe razonar, sino que hay que obedecer» (28-29). Es decir que maes- cros o profesores deberfan hacer un cuidadoso uso privado de su razon -e i que efectuan en calidad de funcionarios del orden estatal-, porque su responsabilidad consiste, fundamentalmente, en mantener la ligadura del lazo constituyente (y las fmalidades publicas). En ese amhiro, no se podria poner en cuestion lo que opera como condicion de posibilidad de la libertad, que consiste en el ejercicio publico de la razon.

En su afan de hallar procedimientos que limiten y, al mismo tiempo, legitimen un estado de cosas, Kant encontraba que se podrfan suscitar inconvenientes si se razonara cuando se deberia obedecer y, entonces, colocd el ltmite alii donde se hace necesario que el sujeto ilustrado, mas que razonar, actiie con docilidad. Ah ora bien, cuando Kant se pregun- taba si la suya era una epoca ilustrada, respondia que no todavi'a, pero que si' era una epoca de ilustracion. En este sentido, la Ilustracion no era pensada como un estado alcanzado, sino com o una actividad progre- siva cuyo logro era superar los obstaculos que impidieran servirse de la propia razon, es decir, ejercerla sin tutelas. Segtin Kant, un gobierno equivocarfa su mision si impidiera artificialm ente este movimiento de ilustracion, ya que, en un regimen de libertad, «nada se debe temer por la tranquilidad publica y la unidad del bien comun» (36). Podriamos decir que aquella epoca de ilustmcion a la que se referfa Kant llega, en cierta forma, hasta nuestros dias.

En su concepcion basica y mas alia de las sucesivas crisis que son anunciadas a menudo, nuestros sistemas educativos, tal como hoy los conocemos, mantienen en gran medida el ideal moderno promotor de la libertad del sujeto a traves de la transmision de conocimientos en un marco regulado sociopoluicamente. Esta concepcion ha llegado, en la actualidad, al limite de sus posibilidades. La resolucion trivial que se suele dar al problema aquf planteado afirmando que lo que se transmite son los saberes, las practicas o los valores socialmente reconocidos y que la legi- timidad de dicha transmision estaria dada, por ejemplo, por el caracter democratico de un Estado no hace mas que poner de manifiesto la arbi- trariedad polltica que sostiene esa solucion, que amerita ser revisada minu- ciosamente. En virtud del reconocimiento de la pertinencia politica de la educacion en la conlormacion e integracion social, y partiendo de el,

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16 REPETICI6N, NOVEDAD Y SUJETO EN LA EDUCACION

una de las careas de la filosofta es identificar sus aspectos cruciales y lle- varlos a conceptos.

Asumiremos, entonces, como punto de partida, que cada acto educa- tivo actualiza un problema filosofico y politico fundamental, que es como resolver la tension entre reproducir lo que hay y dar un lugar a lo diferente que puede habcr. La historia de la educacion podria leerse a la luz del mayor o menor peso que se ha intentado dar a una u otra de estas alternativas. Por cierto, esta cuestion va mas alia del terreno especi- fico de la pedagogi'a o la didactica. En efecto, no se trata meramente de lo que pasa en una institution escolar con unos saberes, practicas o normas, reputados socialmente como valiosos o impuestos de manera arbitraria, y del modo de transferencia que puede hacerse de ellos entre maestros y alumnos. Tampoco se trata, solamente, del conjunto de experiencias for- mativas escolares que, junto a otras, van contribuyendo a constituir lo que alguien es. La educacion institucionalizada reafirma, adernas - y sobre tod o-, una concepcion del Estado, un conjunto de saberes admitidos y el lugar que corresponde o puede corresponder a cada uno de los miem- bros en una comunidad. La integration progresiva de dichos miembros, desde su infancia, es realizada de acuerdo con un conjunto de prescrip- ciones y normativas, que son las dominantes y que intentan garantizar que lo que hay se mantenga (o se modifique de una manera permitida o tolerada). La posibilidad de reprodnccidn de las sociedades se dirime en el sostenimiento de un vinculo cultural (en tanto difusion de las tradicio- nes, las costumbres, las practicas sociales, etc.), pero tambien, y funda- mentalmente, politico (en cuanto reaseguro del lazo social constituido). La irrupcion de lo diferente, en tanto novedad frente al estado de cosas, siempre tiene un efecto inicialmente desestructurante que debe ser con- trarrestado o asimilado de alguna forma, porcjue implica el riesgo de que se produzcan consecuencias imprevisibles.

Toda reproduccion se afirma, en ultima instancia, en una ficcion constituyetite que establece un territorio y fija una norma: cada miembro de una comunidad es tenido en cuenta en la medida en que es contado por un rdgimen de cuenta normal. Se legitima, de esta forma, una distribu- cidn social de lugares y una relacion de los individuos con el Estado. Esta estructura de funcionamiento —que es, en definitiva, la de todo

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Estado-ALEJANDRO A. CERL6TTI 17

procura dar cuenta de todo y de todos (de ah/ su caracter ficcional) y, por consiguiente, aspira a perpetuar e! escado de cosas o bien a administrar el scnrido de los eventuales cambios.

En esce trabajo, nos proponemos analixar esa forma de pensar la rela- ci6n entre el todo y sus elementos constituyentes, y revisar v/ncnlos dife- rentes. Para ello, se explora parcialmente la dimension ontologica de la cues cion y, a partir de dicho examen, se evaluan algunas consecuencias. Correspondent establecer, en un sentido general, cual es el estatuto de lo que hay y cuales son las condiciones de lo distinto que puede haber, es decir, de la novedad que sera excepcion a las reglas que garantizan el fun- cionamiento normal de un estado de cosas. Posteriormente, se debera evaluar en que medida es posible la integration de lo nuevo o si la impo- sibilidad de admitirlo o reconocerlo conduce a una nucva conception de la estructura de lo dado.

En el fondo, se trara de la actualization de un problema muy anciguo de la filosof/a, que podr/amos resumir en el interrogante: ;com o es posi­ ble que algo nuevo tenga lugar? o ^como es posible que algo acontezca? Estas preguntas estan enlazadas, a su vez, con otra que es, en ultima instancia, (undante: <c6mo es posible pensar la novedad? Abordar esta cuestion supone interrogarnos sobre que recursos teoricos se deben poner en juego para dar cuenta de la eventual aparicion de algo diferente a lo que hay o sobre las limitaciones que se tienen para tal emprendimiento. El pro­ blema as/ planteado no solo significa un desafio a las posibilidades materiales de realization de sucesos novedosos, sino que tambien -y fundamentalmente— constituye un desafio a las posibilidades del pro- pio pensamiento de dar cuenta de la novedad.

F.l obietivo central de este libro consiste en recrear los conceptos de nove­

dad y sujeto en la educacion institucionalizada a partir de su vinculacion rec/proca, y en destacar las consecuencias filosofico-pol/ticas que es posible derivar de tal postura. Las cuestiones de la repeticion, la novedad y el sujeto son consideradas como una unidad dinamica e integrada, en

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18 REPETIClOlM, n o v e d a dys u je t oenl a e d u c a c iOn

la que la determination de cada una de ellas depende de las restantes. A modo de tesis que guxa el trabajo, se sostiene que los procesos educativos institucionalizados son estructuras complejas de repetition cuyas dis- rupciones y eventuales recomposiciones estan ligadas al initio de proce­ sos de subjetivacion.

La problematica que se asume tiene, entonces, como ejes los interro- gantes: ^que significa que algo nuevo tenga lugar en los contextos propios de la transmision educativa? -y, por extension: jcuando es factible que eso ocurra?- y jcom o es posible la constitution de un sujeto educativo a partir de aquella novedad? Mas espedficamente, desde una perspectiva poh'tica, se considera que el sentido de la education normalizada por el Estado se dirime en la resolution que se de al problema de la ten­ sion entre la transmision de los saberes establecidos (lo que hay) y la apa- ricion de elementos novedosos (lo que puede haber), y el lugar que corres- ponda a quienes participan en esa education. Desde un pun to de vista ontologico, aquella tension es concebida como una determinada dialec- tica del ser y el acontecer que posibilita, en ella, la composicidn de un sujeto. A travti de la integration de ambas perspectivas, se justifica la existencia de un sujeto de la educacidn que se constituye, solo en ciertas situaciones, a partir de una disruption en la continuidad del estado de las cosas. El tipo de disruption y las consecuencias que de ella se puedan derivar permitiran definir diferentes figuras subjetivas. Respecto de estas Figuras, se muestra que comportan dos dimensiones interrelacionadas, una colectiva y otra individual. Se postula, asimismo, que todo cambio

real lo es en el orden del pensamiento. En virtud dc ello, se contrapone la repetition propia de la transmision de conocimientos (estado de nor- malidad) con la irruption que implica la intervencidn novedosa del pen­ samiento (singularidad o acontecimiento). Esto permite afirmar que toda composition o recomposition subjetiva supone una manera nueva de pensar y pensarre en una realidad y en un contexto.

El trabajo udliza, como estructura de base conceptual, los planteos ontologicos y metaontologicos que Alain Badiou desarrolla en su teoria del ser y el acontecimiento1. Se lleva adelante una apropiacion y

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ALEJANDRO A. CF.ftl.ETTI 19

ci6n de sus cacegorfas centrales para ponerlas en funcionamiento respecto de la cuestion educativa, ya que Badiou no ha abordado, al menos expli- citamente, la tematica de la educaci6n en sus trabajos. Sobre este nucleo teorico, se confrontan e integran crfticamente otros aportes que completan el cuadro conceptual general en ties lftieas de analisis convergentes: la repe­ tition educativa como reproductivismo, la transmision de la ideologia a tra­ vels de los aparatos de Estado y la igualdad como punto de partida de la subjetivacion emancipadora.

En cuanto a los aspectos formales, el volumen estd organizado en siete capi'tulos separados en dos partes que reflejan su estructura conceptual. Los aspectos propositivos del libro son incorporados gradualmente, mientras que, en diversas ocasiones, se vuelve sobre lo ya desarrollado con el objeto de profundizar y fortalecer la continuidad de la exposition.

La primera parte («Continuidades y rupturas en la educations) consiste en la presentation de los conceptos centrales, la exposicion de sus postulados fimdamentales y una primera composition de sus pro- puestas teoricas. Se trata basicamente de una reelaboracion de los linea- mientos generales de la teorfa del ser y el acontecimiento de Badiou, en funcion de su utilizacion para dar significado a las cuestiones de la repe­ tition, la novedad y el sujeto en la educacion.

El capttulo 1 («Ontologi'a de la educacion institucionalizada») plan- tea una caracterizacion de la educacion institutionalizada a partir de sus aspectos constitutivos y del tipo de legalidad que la hace posible y perdu­ rable. Se adapta y emplea el concepto de multiplicidades para caracterizar de manera generica a las instituciones educativas. Esas multiplicidades son deflnidas como conjuntos cuyos elementos son, a su vez, multiplici­ dades. Estos conjuntos son determinados por alguna operation o regimen

< a Logiques des mond.es. L itre el I'evlnem ent, 2 (Ldgicas de los m undos). El libro C ourt

tra M d'ontologic transitoire (Breve tratado de ontologia transitoria) conttituyc una suerte de mcdiacion encre ambos; alii, sobre la base del primero, se anuncian los desarrollos posteriores. Si bicn la secuencia que inaugura L itre et I’evenem ent cstahlece un salto con­ ceptual respecto de la obnt ancerior de Badiou, basicamente de Theorie du si/jet, en

Logiques des m ondes reaparecen algunos temas de aquel trabajo (lo subjetivo formal, el matcrialismo, etc.) incorporados a un nuevo cuadro logico y ontologico.

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20 RHPtTICION. NOVEDAD Y SUJETO IN I.A EDUCAClON

de cut-lira (un tener en cuenta) que cxplicita que cs lo que hay, idenrift- cando cada uno de sus componentes. De este modo, quedan recortadas multiplicidades especi'ficas compuestas por eleinentos espcci'ficos, ya que el tener en cuenta acomoda y determina lo que hay y ocurre. Las opera- ciones de cuenta constituycn legalidades de ordenamiento que dan

cuenta de lo que existe y establecen un lipo de organizacion de lo que hay. Se plancea que lo que bay en educacion son, especi'ficamente, situaeiones

educativas (y no una educacion en general) en las que se actualizan coti- dianameme las complejas relaciones de los mundos escolares. Se define el concepto de estado de cada siruacion como una segunda pauta de orde­ namiento (una institucionalizacion) que garantiza la continuidad de lo que hay, y se lo vincula con la funcion reguladora del Estado (en su acep- cion jundico-poli'tica). Se presentan, asimisnio, las condiciones de lo que se llamara la norm alidadeducativa y las posibilidadcs de eventuales pun- tos de ruptura (singularidadcs).

El capitulo 2 («Los saberes establecidos: rupturas y verdades») avanza sobre el analisis de las posibles alteraciones en la continuidad de lo que hay, a partir de la apropiacion del concepto de acontecimiento para la interpretacion del cambio. Adcmas, se completa la idea de acontecimiento en la educacion con la de verclad. Para Badiou, la irrupcion de un acon­ tecimiento va a dar Itigar a una verdad, que sera la vcrdad de la situation tal como ella fuc transformada pordicho acontecimiento. La Concepcion de verdad no esta rcmitida aqui a dimensiones trascendentes, metafisicas o a posibilidades logicas. Se rrata, muy especi'ficamente, de una consrruc- cion compleja derivada de lo que irrumpio en un estado de normalidad. Es el nombre dado al proceso de recomposicion o transformacion de todo lo que habfa, a la luz de la novedad cue suponc un acontecimiento.

En el capitulo 3 («Subjeiivacion: continuidad y transformaciones»), se fundamenta la relacion entre las teorias del sujeto y el acontecimiento. La posibilidad de un sujeto estara fntimamente relacionada con las situa- ciones existentes y las alteraciones que se produzcan en ellas. Se propone una caracterizacion de las construcciones subjetivas enlazada con las con- secuencias que se podri'an seguir de los acontecimientos y, desde este planteo, se analizan las formas tradicionales de referir el sujeto de la edu­ cacion. Se muestra la pertinencia de identificar como sujeto objetivo de la

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AltJANDRO A. CERIETI I 21

cducacibn al usual men te caracterizado como sujeto pedagdgico y se explo- ran las consecuencias de csta decision. Se desarrolla el ripo de construc­ tion subjetiva propio de esa caracterizacion (vinculado basicamente con diferentes formas de repeticion) y se exponen sus limitaciones. Final- mente, se estudian los conflictos que emergen a partir de la contraposi­ tion entre la continuidad que supone la transmision del conocimiento y la novedad que implica el pensamienco. Esto permite afirmar que toda recomposicion subjetiva supone una manera nueva de pensar y pensarse en el contexto de una situation.

El capi'tulo 4 («E1 sujeto educativo y el sujeto en la educacion*) niues- tra el panorama completo de la subjetividad propia de los procesos edu- cativos institucionalizados, a la iuz de las propuestas teoricas formuladas. En primer lugar, queda identificado, a partir de to desarrollado en el capi­ rn lo anterior, el siijelo-objetivo o sujeto-objeto de la educacion, quien es, de manera dominance, una consecuencia o un efecto de la institucionaliza- cion. Se trata de un sujeto sujetado, de acuerdo a la utilizada expresion, ya que se constituye en la continuidad entre la situacion y su metaestruc- turacion estatal (estado de la situacion), internalizando y rcproduciendo los saberes y las practicas que son doniinantes. Es lo que el Estado (y la sociedad), a traves dc sus diversas instituciones, quiere que seamos. Es, en definitiva, la voluntad polftica del Estado respecto de la educacion de sus niem bros. Por otro lado, es identificado lo que se llamara un sujeto-

subjetivo de la educacion, el cual establece una particular relacion con lo que hay a partir de ciertas dccisiones y lo que ocurre con ellas. Es dccir, sc constituye a partir de algun tipo de diferenciacion con lo que hay y de apropiacion de los saberes que cada institucion pone en juego. Final- mente, sc presenta lo que es 11amado sujeto politico en la educacion, que se corresponde con la existencia de acontecimientos, o los efcctos de ellos, en el scno de la institucionalidad educativa. Se explica que solo este ultimo podria llamarse, en sentido estricto, sujeto, de acuerdo a las cate- gorfas que sc ban definido, pero se justifica la pertinencia de emplear tambien dicho termino para caracterizar a los otros dos.

En la segunda parte («Reproduction educativa, ideologia e igual- dad>-), se retoman los avances alcanzados en la primera, cotejandolos con el analisis de otras formas de abordar la cuestion de la repeticion y la

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22 r epe tic iOn, n o v e d a dy s u je t o EN LA EDUCAClON

eventualidad de su alceracidn. Esta segunda parte sirve como una suerte de contrapunto teorico de la primera y, a partir de la revision y evalua­ tion de algunos temas especificos (la reproduccion, la ideologia y la igualdad), se amph'a el cuadro delineado inicialmente. Son revisados, en especial, diversos aspectos puntuales de aquellas lfneas teoricas que interpretaron la cuestion de la transmision educativa desde una pers- pectiva basicamente poh'tica.

En el capi'tulo 5 («Educacion y reproduccion social#), se adoptan como punto de inicio las criticas a las teon'as conocidas tradicionalmenre bajo el comun denominador de reproductivismo. Nos detenemos en ver de que modo se ha planteado la relacion entre las condiciones de la reproduccion sociocultural, la funcion de la institucion educativa y los sujetos comprometidos en ella. A partir de esto, se plan tea una construc- cion tedrica -q u e se denominara reproductivismo prim ario- que permite, por un lado, evaluar los alcances de los intentos de reproduccion social y cultural a traves de las instituciones de una sociedad y, por otro, esta- blecer los lfmites de esa reproduccion, tanto desde el punto de vista teo- rico como practico (social y politico).

El capi'tulo 6 («Educacion, sujeto e ideologfa#) propone un revision del texto emblematico Ideologia y aparatos ideologicos de Estado, de Louis Althusser, de manera separada del resto de las obras clasicas del reproduc­ tivismo, debido a que en el se tematiza, muy especificamente, y a dife- rencia de los otros, la cuestion del sujeto y el Estado (con sus aparatos ideologicos, entre los cuales la escuela cumple un papel central), y su vinculacion reci'proca. Se suma al planteo general del trabajo la explora- cidn de una perspectiva especial de la reproduccion ideologica y sus nexos con la constitucion de la subjetividad, partiendo del desplaza- miento de la figura del sujeto del humanismo hacia la del sujeto como construccion ideoldgica. Se lleva al li'mite esta propuesta con el objeto de evaluar en que medida, y como, puede ser pertinente para integrarla al planreo global del trabajo.

El capi'tulo 7 («Educacion, sujeto e igualdad#) intenta mostrar que en el seno de toda education se asumen constantemcnte decisiones politicas bajo la apariencia de opcioncs pedagogicas. Se analizan la distincion Ein- dacional de la accion educativa en cuanto biparticion del mundo escolar

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Al HANDRO A. CERLETTI 23

cntre los que saben y los que no, y las consecuencias que se siguen de esta dilerenciacion. Se avanza sobre la elucidation del significado de una edu- cacibn igualitaria y la posibilidad de constitution de sujecos emancipados.

El libro se completa con un momento conclusivo que anuda los resul- tados alcanzados y delinea algunos caminos teoricos que podrian seguirse de la propuesta general formulada.

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PRIMERA PARTE

Continuidades y rupturas

en la educacion

E

n nuescras sociedades contemporaneas, la poblacion infantil y juvenil es obligada a pasar por uno de los aparacos de transmision cultural e ideologica mas formidables que ha creado la humanidad: la escuela1. Pese a los cambios que cl 1 a ha sufrido a craves del tiempo, ha persistido una matriz de funcionamiento anclada en la modernidad, tan to en la concepcion de sus objctivos corao en su modo de organization. La escue­ la consrituye un espacio de encierro reglamentado donde se historiza una cuestion capital: la resolucidn del cruce entre la transmision social de los saberes, la subjetivacion y el control estatal para la integration de la comunidad. Que la escuela sea considerada eminentemente liberadora o basicamente conservadora dependera, en definitiva, de la perspectiva teo- rica dcsde la que se afronre la cuestion o de la voluntad poh'tica con que se lo haga y, en consccuencia, del peso que se otorgue a cada una de las partes de aquella terna y de como se las articule.

1 La denomination escuela estd usada en este trabajo, por lo general, en un sentiJo amplio que involucra al sistcma de educacion formal en su conjunto. Cuando es necesario, sc espe- ciiica .si se hace referenda a algun nivel en particular o bien si se reduce a las unidadcs esco- lares o establecimienros educativos. Tambien emplearemos los terminus insriiucidn educa- tiva como sinonimo de escuela. pero haciendo la aclaracion del matiz con que las tomanios: eri insiitucidn educativa se privilegiani cl caracter activo y la funcion (instituycnre). mientras que en escuela se apumarri mas al resulcado (unidad) de aquella insiimcion. En los primeros rendra peso la legal idad de los Inga res; en la segunda, su macerialidad.

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26 REPETIClON, NOVEDAD Y SUiETO EN LA EDUCACION

El siglo xx fue prodigo en los embates sob re el proyecto educativo de la modernidad. Desde la Escuela Nueva hasra la pedagog/a critica, desde Neill hasca Freire o lllich, o de Suchodolski a las teorfas de la reproduccion, la llarnada cscuela traditional fue colocada en el cencro de una mirada profundamence critica que se extiende hasta hoy. Se pusieron en cuestion tanro los metodos de ensenanza como sus funciones sociopo- li'ticas y, en especial, se comenzo a hacer notar que unos y otras son mucho mas interdependientes de lo que se crei'a. Ai mismo tiempo, el juicio pedagogico-policico sobre el papel de los maestros y profesores tambibn fue cambiando de acuerdo al tenor o la dimension de esa critica. En virtue! de ella, la ponderacion de su actividad ha sido juzgada, alternativamente o en contraposicion con caracterizaciones anteriores, como una inculcacion moralizante, un acto desinteresado de amor al prdjimo, una militancia social de liberacion, un sacerdocio, una ins- trumentalizacion ingenua o casi perversa de la reproduccion social e ideologica del capitalismo, etc.

Este panorama crt'tico constituye un telon de fondo inevitable para cualquier analisis riguroso del sentido politico de la educacion. En virtud del tema cencral del trabajo, en esta primera parte dejaremos planteada una propuesta general de abordaje de la cuestion educativa que concep- tualice la tension entre lo que hay y lo que puede acontecer en toda trans- misibn educativa institucionalizada, y establezca el lugar que corresponde en ella al sujeto. Son presentados los conccptos centrales que se desarro- llan a lo largo del libro, se formulan sus postulados principales y se ofrece una primera elaboracibn de sus propuestas. Desde el punto de vista teo- rico, se trata de una utilizacion y reelaboracion parcial de los conceptos fundamentales de la teori'a del ser y el acontecimiento de Badiou, con el fin de construir un aparato crltico que permita abordar, desde una perspectiva diferente a las usadas habitualmente en el campo educativo, las cuestiones de la repeticion, la novedad y el sujeto en la educacion.

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CAPfTULO 1

Ontologfa de la educacion

institucionalizada

D

esde Heraclito y Parmenides (fines del siglo vi e inicios del v ac), se hie prefigurando el horizonte de uno de los grandes problemas que atra- viesan la historia del pensamiento, el cual adquiere en la modernidad una signification peculiar: ;que es el cambio? o jcom o algo cambia?, y, en consecuencia, ;como se articula -si esto es factible- lo que es con lo que

puede serf <Que hay, entonccs, de repetition y que de novedad en el movimiento de las cosas? Por lo tamo: ;que significa devenir? Tambien podri'amos agregar, ;com o se rcsuelve la contradiction entre necesidad y liberrad? Es decir, como, dentro dc mi marco de condicionamientos y restriccioncs, puede aparecer algo que es diferente de lo que habi’a. Y mas especfficamente aim: como lo nuevo puede estar vinculado con algun tipo de accion subjetiva, esto es, como puede desbordarse el movimiento «natural» de las cosas y como se puede intervenir en ello. Echar algo de luz sobre estos puntos supone, entre otros aspectos, tener que especificar la conception ontologica de la que se parte —o presupone— y desde la que se piem a la posibilidad del cambio o el tener lugar de lo diferente1.

1 Iistas lematicas ban consticuido los ejes alrcdodor de los malts ha gi ratio gran pane de la obra de Alain Badiou, en especial, en los ultimos veinte anos. lin ella. Bad mu ha inreniado construir, con apuestas teoricas novedosas. un entramado de conceptos que permita dar cuenta de lo nuevo (lo que acomece) en los diferemes ordenes del pensamiemo (la ciencia. la poliiica. el aric, etc.). Como hemos adelantado, desde dilerentes perspectivas, nos apo- yaremos recurreniemente en esc an Jamiaje conceptual para pensar la cucsridn educativa.

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28 RtPCTIClON, NOVF.DAD Y SUJETO EN LA EDUCAClON

En nuestras sociedades contemporaneas, los sistemas educativos y sus aparatos dc escolarizacion han soporcado - y soporcan— coridianamentc la tension encre la necesidad social de integration a traves de la transniision de los saberes establecidos y las practicas aceptadas (aspecto conservador dc la education), y la voluncad pol/tica de transformacion de las condicio- nes dc existencia individuales y colectivas (aspecto emancipador de la education); entre la inculcacion y el cumplimiento de la normatividad vigentc (la legalidad), y la pretension dc logro de autonomia de los suje- tos (la libertad). Pero, ademas, entre la constatacion de lo que .ft' aprende (verification, evaluation o control) y lo que puede ocurrir con los saberes y practicas que circulan libre o espontaneamente en las escuelas (aleato- riedad y originalidad). O , mas aun, entre lo que supuestamente ensena la institucion y lo que electivamente se aprende en o de ella. Formacion y nans-lormacton consrituyen, entonces, los polos entre los que sc jucga el destino de toda educacion y, de manera especial, el de la educacion tutclada por el Estado, por mi'nimo o maxi mo que esie sea e indepen- dientememe del tipo de administracion que domine en la gestion de los establecimienros educativos.

De hecho, el ideal moderno de la educacion ha organizado su existen- cia material alrededor de dos propositos centrales que sostienen aquella tension. Sinreticamente, por un lado, se promueve la formacion de un sujeto libre (a traves de la adquisicion de conocimientos y el desarrollo de un pensar cntico) y, por otro, se aspira a que este sea gobernable (a traves de la conformation de un ciudadano razonable). Se pretende el desplie- gue de las personalidades con autonomia y, al mismo tiempo, se procura la transniision de la cultura dominante. Tradicionalmente, esta contraposition no ha sido vista como tal, ya que se ha considerado que la socialization y la subjetivacion son, en ultima instancia, identificables o, mcjor dicho, que hay una continuidad inexorable entre ellas. En este sentido, la escuela era concebida como una institucion que transformaba los valores generales dc una sociedad en nonnas o principios tmiversales, los cuales establecian las condiciones para la emergencia de personalidades libres. La educacion aseguraba, entonces, simultaneamente, La integracion de la sociedad y la promocion del individuo. La transniision del saber liberaba en el mismo movimiento en que formaba ciudadanos razonables (Dubet, 1998:12).

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Al flANDRO A. CERIETTI 29

Esca concepcion de la funcion de la education ha sido objetada desde diversas posiciones, en especial a partir de los aftos setenta, cuando se puso en cl centro de la atencion poh'tica sobre la educacion la cuestion de las condiciones de produccion y reproduccion de la sociedad capicalista. En ella, el sistema educativo, se decia, cumpliria una funcion decisiva en la consiitucion de la subjetividad, concribuyendo a formar o consolidando el orden social imperante. Aquellas posiciones ban sido agrupadas y caracterizadas en bloque con el nombre simplificador de reproductivistas. Id rcproductivismo2, que ocupo un lugar importance en los debates edu- cativos y pedagogicos ahos arras, hoy ha pasado a una suerte de segundo piano. Este desplazamiento se debid, en gran mcdida, a las fuertes criticas -y acusaciones- de las que fuera objeto y al progresivo surgimiento de otros plantcos que, de diferentes modos, fueron reintroduciendo la importancia y la necesidad de la participation de los sujcios en la dina- mica social escolar-'.

Sin entrar en detalles acerca del alcance o la pertinencia puntual de esas criticas -lo haremos mas adelante-, vamos a sostencr, inicialmente, que no es posible justificar que la mera adquisicion de ciertos conoci- mientos permica la constitution de sujetos libres. Y, a! mismo tiempo, diremos que la institucion educativa es un ambito de reproduccion, pero tambien de produccion de subjetividades y saberes. En definitiva, que en las instituciones educativas es posible un lugar para el sujeto, pero bajo ciertas condiciones. De lo que se trata, enronces, es de ver que significa esto; como puede darse la irrupcion subjetiva en el interior de una estruc- tura (como la escolar) diFusora de saberes, pnicticas y valores; como la tarea de administracion de una herencia cultural, o de socializacion a traves de la transmision del conocimiento, no subsume el espacio de la subjetividad. En orras palabras, como es posible algo diFerente de la repeticion de lo mismo. Ahora bien, que es lo que cambia en este contexto para que algo sea dderente de lo que era, quien o quicnes cambian o, mas

elemental-2 F.n el capi’tulo 5. nos ocuparernos cspecificamenrc de esia concepcidn, tratando de rcsi- mark en cl comcxto de los deha res politicos y filosoficos aciuales.

3 lijcmplos de estas reacciones Irente al reproductivismo han sido la pedagogia critica y las llamadas, genericamcnte, teorias dr. hi resistencia.

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30 r epe tic iOn, n o v e d a dy s u ie t oen l a e d u c a c io n

mente, que se entiende por cambio y a que da lugar dicho cambio o que aparece de nuevo son cuestiones que intentaremos ir aclarando4.

Las

situaciones

educativas

De acuerdo con las li'neas generales que se desplegaran en este trabajo, vamos a caracterizar a la educacion institucionalizada, en principio, como una configuracion localizada de lo estatal. Independiencemente de como sean gestionadas o de si se debe pagar mucho, poco o nada para asistir a ellas, las insrituciones educativas recortan una dimension de lo publico a partir de una determinacion poli'tica del Estado. A traves de su sistpma educativo, todo Estado da un lugar a su educacion, estableciendo un cierto tipo de socializacidn y difundiendo una serie de conocimien- tos, valores y practicas que son considerados fundamentales para su per- sistencia. Podran variar las poh'ticas educativas o los mecanismos de implementacion de las actividades escolares, pero la estructura de admi- nistracion de tiempos, lugares, saberes y cuerpos por medio de la cual un Estado, a traves de la cransmision de ciertos conocimientos, practicas y valores, pauta la incorporacion de ninas, ninos y jovenes a la vida comu- nitaria (educacidn basica, primaria y secundaria) y regula el transito de los adultos (educacion superior) es un lugar comun de nuestras sociedades contemporaneas. Que la educacion o: mas precisamente, la escuela sean consideradas aparatos de inculcacion ideologica del Estado, que el poder, en lugar de transmitirse verticalmcnte, circule mas bien por los intersticios y la cotidianeidad de las instituciones, que la esencia moderna de la escolarizacion sea la formacion de una ciudadanfa responsable, etc., constituycn diversas perspcctivas de analisis de la cuestidn educativa5 que no hacen mas que explicitar su caracter eminentemente politico.

4 Sobre la idea de cambio en el discurso pedagogico y en la educacion actual, y sobre sus efectos politicos, vease Gabriel Diker, «Los senridos del cambio en educaci6n», en Frigcrio y Diker (2005:127).

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Al EJANORO A. CIKLITTI 31

Asimismo, vamos a caracterizar a la educacion como una estructura compleja de repeticion6 que cumple funciones tan to de objecivacion como tie subjetivacion. Es decir, por tin lado, naturaliza lo que hay, defi- nicndo lo que es posible y permitido y, por otro, (re)produce conciencia

de ello y de lo que cada uno es a p a rtir de ello. Cada accion educativa ins- titucionalizada -y, en un piano general, cada poh'tica educativa- es un in ten to de ordenamiento o de dar consistencia a un escenario de multiples relaciones (sociales, culturales, ideologicas, cognoscitivas, afectivas, etc.) atravesadas por circunstancias aleatorias y contradicciones. Como toda estructura, la educacion institucionalizada no puede dar cuenta, en sen- tido estricto, de to do. Por este motivo, toda repeticion es permanente- mente desbordada por el despliegue real de cada situacion educativa.

la expresion educacion institucionalizada refiere, genericamente, a dos dmbitos diferemes que cornporran Idgicas distintas y cuya articulacion no es lineal: las instituciones educativas y las polideas educativas. Esto signi- fica que contamos con dos disposiciones de la figura del todo que se corresponden con dichos ambitos. Ahora bien, ;que es esa totalidad y que es lo que se desborda? Para aclarar este interrogante, convendra que analicemos, por separado, instituciones o ambitos de la educacion, y poh’tica educativa.

Usando la terminologt'a de Badiou, diremos que la institucion educa- tiva, o la escuela, es una multiplicidad. Para este autor, la multiplicidad es la forma general de lo que bay o, mas estrictamente, de lo que se presenta una vez que se ha supucsto como punto de partida ontoiogico que lo uno

no es7. Se trata, entonces, de una multiplicidad que vincula, a su vez, un sinmimero de multiplicidades.

6 Dccimos que se irata de una estructura compleja de repecicion porque en ella imervienen multiples taccores y distintas pianos de repeticion (desde la obligation del cumplimiento de norinas disciplinarias hasta, por ejemplo, la reiteration de las lecciones escolares, el aprendizaje tie memoria de canciones patrias, etc.).

7 Que lo uno no sea sign ilka que la prioridad ontoldgica estara volcada sobre lo m ultiple y no sobre la unidad o las unidades. L.a construction conceptual que ha realizado Badiou para poder pensar lo que hay y lo que puede haber ticnc como decision teorica basica invertir lo que ha sido uno de los pilares de la merah'sica tradicional: el privilegio onto- logico de lo uno freme a lo multiple. La ontologt'a clasica (Platon, porcaso -en especial, en

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32 REPETIClOlM, n o v e d a d ysu jet oen LA r.DUCACK'JN

Quc la escuela sea una multiplicidad -ya que, en sentido estricto, lo que hay son diseminaciones de multiplicidades de multiplicidades- quiere decir que ella sera considerada como un conjunto de elemenros (que son, a su vez, multiples) definidos y agrupados por algun regimen de cuenta. El tener en cuenta lo que allf hay y ocurre supone establecer una norma o una pauta de ordenamiento que acomode eso que hay y ocurre. Cada ins­ titution educativa es una determinada organizacidn en la que sus elementos constituyentes estan establecidos de acuerdo a una ley que define y distri- buye sus lugares. Esca ley da cuenta de lo que ocurre en un contexco pun- tual, ya que agrupa elementos especfficos de acuerdo a circunstancias espe- cificas8. Cada institucion educativa constituye, entonces, un mundo en el que se juegan relaciones complejas y, muchas veces, contradictorias. En un sentido preciso, no hay sino situaciones educativas en las que se actuali- zan cotidianamente aquellas complejas relaciones y se regulan de acuerdo a una legalidad instituyente. Cada situacion es, por consiguiente, una

< determinacidn- era. en ultima instancia, impensablc y. en rigor, no tendrfa ser. Las mul­ tiplicidades que se presentan solo podri’an hacerse inteligiblcs como unidades -una multi- plicidad determinada- compuestas a su vez de otras unidades. Lo que es, entonces. seria lo uno (lo que es lo es por ser uno), y lo multiple apareccria como una construccion deri- vada. Hadiou invierte esta preponderancia del ser postulando que lo uno no es mas que una operacidn (contar par uno o como uno) que aettia sobre lo multiple, que es el regimen de lo que se da. Lo que hay. entonces. son multiplicidades y multiplicidades de miiltiplici- dades. Contar lo que hay significa dcllnir una operacidn de cuenta y establecer un resul- tado. Entonces, lo uno es, a la vez, una operacidn (un tener en cuenta de acuerdo a un critcrio o ley) y un resultado (la unidad que surge de la determination de sus elementos). Cada determinacidn es una operacidn tie cuenta y cierre (una multiplicidad, compuesta de tales elementos). Es la forma basica de ser contado o tenido en cuenta. Entonces, io que hay (el ser) es la multiplicidad infinila, pero lo que existe (las determinaciones) es cl resultado de la accidn estructurante de lo uno. Veanse hadiou (1999a). en especial, "Meditacidr I» (»I.o uno y lo multiple: condtciones a priori de toda ontologfa posible». p. 34), y Bad ion (2002), cap. I («I.a cuestion del ser en la actualidadj. p. 25).

8 Utilizamos la expresidn ley para referirnos a la estructura normativa que acomoda lo que hay, cstableciendo el limite enrre lo permitido y In prohibido, lo normal y lo anorrnal, lo establecido y lo subversive, etc. La Icy dispone lugares, la forma de ocuparlos y quienes deben hacerlo. Por lo general, expresa un equilibrio inestable enrre las normas ojicia/es,

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AltlANDRO A. CERIETTI 33

cstructuracion espedfica dc aquella multiplicidad que es, originalmence, el ilmbiro escolar9.

I .as instituciones educativas no aparecen o no son usualmente perci- bidas como multiplicidades, sino como unidades, es decir, aparecen inniediatameiue como algo integrado. Incluso la expresion unidad cdu-

(iitivii que se suele emplear para mencionar a las escuelas expresa algo mas que una simple denominacidn de los establecimientos educativos. Mues- tra el privilegio de la mirada unificadora y totalizadora. Pero esto no es privativo de lo educativo, se traca de la manera natural que se riene de einender la realidad. Para una mirada traditional, el acceso a lo mul­ tiple -que se piensa como una construccion, producto de una suma de unidades o elementos- suele requerir el esfuerzo del analisis que supone separar los elementos constituyentes y distinguir lo que hay y lo que pasa (pur ejemplo. dentro de una escuela). Se uata, en definitiva, del resuliadu de una discrimination.

La concepcion unificadora «natural» de la institution educativa (en el aqui y abora de una escuela) no suele resultar visible, porqtte queda ocul- tada por la funcion integradora que la institution educativa exph'cita- mente reconote como una de sits funciones basicas (esto es, integral" social y culturalmente a la poblacion a traves de la transmision de ciertos eonocimientos y valores). Nos interesa remarcar la pertinencia ontologica y pol/tica del cambio de orientation que significa afirmar que lo que hay o lo que se presenta son multiplicidades y que lo uno es la ley que ordena y distingue, porque pone de manifiesto la necesidad estructural de tener que actuali/ar, dia a dta, una funcion unificadora. Desde esta perspectiva, destaquemos que las difereru'iasson una trivialidad de lo existente (ya que se trata siempre de multiplicidades) y no, como se las ve usualmente, una excepcionalidad que irrumpeen una bomogeneidad para producir ruidosen la integration o en el orden. La consideration de las multiplicidades como constitutivas tiene una consecuencia pob'tica crucial: en las situacio- nes educativas bay tin forzamicnto pcrmancntc para que lo beterogeneo sea bomogeneo.

9 I’rdcritnos utili/ar la expresion situacimus educativas en lugar de, por ejemplo, siiuacinnes <!t' nseiianzii, situticiones de nprendizaje, sitttiicitmes cliddaiias, ere., porque cornempla eor mayor amplirud la eoinplejidad del proceso al que nos vamos a rderir.

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REPETIClON, NOVEDAD Y SUJETO EN LA EDUCACIPN 34

Tenemos, en sfntesis, dos posibilidades de abordar la cuestion de la multiplicidad y la unidad (o, desde otro pLinto de vista, el todo) ICI en el concexto de la institucion educativa, de acuerdo a que se privilegie. Por an lado, en la vision que podemos llamar clnsica, la escuela como unidad, lo importance, y cl punto de partida de su concepcion, es la funcion general unificadora (incegradora social y cultural, y homogeneizadora en las relaciones de saber). Para esta h'nea, lo que hay son individuos -e ideas- heterogeneos, y la institucion educativa hace de ellos un todo unificado. Esta unidad es estable porque es lo que permite hacer inteli- gible lo que pasa.

Por otro lado, desde un punto de vista diferente, como el que aqui' sostenemos, se privilegia la concepcion de la escuela como multiplicidad donde la unificacibn se da por una ley de cuenta estructurante. No se parte de unos individuos (unidades), una institucion (otra unidad) y la integracion de aquellos a esta. Se parte de que lo que hay son

multiplici-10 Com o liie seiialado, las multiplicidades han sido pensadas usualmente como coleccio- nes dc unos (individuos. atonies, etc.) agrupados (unidos) de diferenres formas. Anali/.a- das desde un punto de vista global, esias multiplicidades cotistituyen diversos todos,

fruto de determinadas colecciones, y constituirian, a su vez, otras unidades, que nueva- mente agrupadas conformarian otro todo, y ast. La eventual figura de un Todo o e/Todo, es decir, la union de todo lo que bay. constituye una imagen metafi’sica que suele desem- bocar en la necesidad teoretica de Dios. El hecho de que nada pueda quedar afutra, por­ que todo estk ahf comprcndido, detine al Todo como inftnito (si ast no Rtera, siempre podrla pensarse algo nuts grande o que lo pudiera contcner). Com o se trata, cnronces, de un li'mite infmito que envuelve todo lo finito, es, por lo tanto, tniscendenic a cilo. Es decir, solo es inteligible en un mds alld que siempre esta por encima de lo que bay. Por el con- trario, el esfuereo de Badiou apunta a pensar la cuestion del scr desde un punto de vista estrictamente inmanetite, replanteando el tema del iniinito y la manera de poder dar cuenta de el. La decision clave en este movimiento es que para Badiou la ontologla es la matcmatica. Es decir, para el, cl pensamiento del ser-en-tanto-que-ser ha sido, desde los griegos, patiimonio de la matcmatica (en especial, de la teon'a de conjuntos: «La teon'a de conjuntos, considerada como pensamiento adecuado de lo multiple puro o de la presen­ tation dc la presentacidn, formaliza cualquier situation en la medida en que refleja su scr como tal, o sea, lo multiple de multiples que compone toda prcsentacion» (Badiou, 1999a: 151). Y cuando la filosofia ha intentado apropiarselo, solo ha dado lugar a las mas divetsas especulaciones. Desde el punto de vista de Badiou. el Todo no es posible. porque puede justificarse (matematicamcnte -y, por lo tanto, ontologicamente—) que no existe un conjunto de todos los conjuntos (o erib d o). Sobre la inexistencia del conjunto de todos los conjuntos, vease Badiou (2002:161).

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ALEJANDRO A. CIRIETTI 35

chides y de que la institucidn reitera formas de unification que no son esta- bles. La busqueda y la necesidad de estabilidad, que es una condicion para que la institucion funcione, sera un forzamienro permanence del cstado de las cosas. Esto explicita que se trata de un resultado circunstan- cial que debt- enfrentar la aleatoriedad de lo cotidiano. No se trata, cntonces, de algo general, sino situational, que se actualiza cada di'a de inanera diferente, porque todos sus componentes, y muy especial mente los seres humanos que habitan eso.s mundos escolares, son multiplicidades.

Diremos que una situation es una presentation estructurada de lo que hay11. Es decir, el panorama de multiplicidades de origen ordenado de acuerdo a una determinada forma de tener en cuenta aquello que hay.

Muestra a la multiplicidad como una unidad compuesta, a su vez, de uni- dades12. Pero jquc es lo que una situacion educariva presenta? Presenta, basicamentc, que hay quienes ensenan (maestros, profesores o, en semido gcnerico, educadores), quienes aprenden (alumnos, estudiantes o, tambien en sentido gencrico, educandos) y algo a enscnar/aprender (ciertos saberes, un recorte de contenidos, etc.). Desde el punto de vista tradicional, serian las ties aristas que conforman el conocido tridngulopedagogico. En el con- texto sociopoh'tico en el que nos interesa ubicar a la educacion, la unidad de dicha presentation esta dada por las instituciones educativas y, en sen­

tido mas puntual, por los establecimientos escolares. En virtud de ello, son tambien presentados una serie de elcmentos que hacen a la funcio- nalidad del conjunto (desde el personal administrativo hasta las regla- mentaciones escolares).

11 Presentacion es un termino primitivo de la metaontologfa (o de la filosolfa) de Badiou ( 1999a:566): «La presentation es cl ser-multiple tal como se desplicga de nianera efectiva.

I*resentacidn es rccfproco de multiplicidad inconsistente. I.o Uno no es presentado, sino que es un resultado. De este modo hace consistir a lo multiple”.

12 I .a cuenta tiene en cuenta o da cuenta de cada uno de los elcmentos que la componen. Por eso. la multiplicidad sc da siempre como consistente. La multiplicidad inconsistence (la multiplicidad de multiplicidades. sin deterxninaciones estructurales) es lo que postu- lamos que hay antes de que cada cuenta ordene sus componentes, pero de hecho serfa imposible acceder a ella fuera de eualquier in ten to de ordenamiento. F.l ser-en-tanto- que-ser yace en esa multiplicidad inconsistence, mientras que el ser algo -un ente- es el resultado de una consistencia.

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r e p e t ic iOn, n o v e d a dys u je t oen IA EDUCAClON 56

Utilizamos la expresion situation education para referirnos a algo mas que a una determinada instancia de action pedagogica o didactica. Nos referirnos a ella en un sentido amplio, como la regularidad de lo edu- cativo. Esto significa que las situaciones cducativas no idendfican simple- mence lo que pasa en un inomento detcrminado en un aula o en una escuela, sino que constituyen la estructu radon pensable de cualquier fenomeno educativo. Como dijimos, cada situation es el rcsultado de un ordenamiento en el que cada uno de sus tomponentcs es tornado, o tcnido en cuenta, de acuerdo con una ley que la define. Esto quiere decir que, ademas de estar segmentados quienes habitat/ la situation, estan tambicn definidas las rclaciones entre ellos.

Evidentemenre, la situation educativa no es la tinica situation. Hay multiples situaciones que van contormando lo que uno es y hate. De hecho, el dia a dia es un conglomerado de variadas situaciones. Se es alumno, maestro o profesor en la situation educativa, pero a su vez se puede ser, por ejemplo, socio de un club o actriz vocational. La vida en socicdad establece un territorio de multiples segmentaciones. Quienes perrenecen a ella son el resultado de, a su vez, multiples cruces de esas segmentacio­

nes. Esos multiples truces van definicndo las identidades, es decir, lo que cada uno es, en funcidn de su perrenencia y reconocimiento en tal o tual grupo. Cada individuo es un cumulo de combinaciones posibles (por ejemplo: mujer, argentina, macstra rural, aficionada a la miisica, casada, hija de tal, madre de dos liijos, 34 anos, etc.; o: varon, desocupado, para- guayo, tornero de oficio, casado, seis hijos, un nieto, 42 anos, militante social, etc.). Cada situacion efecciva (por ejemplo, la educativa) es un seg- menro de una presentation historico-social.

Ahora bien, cada situacion se muestra como eompleta, es decir, como dando cuenta de la rotalidad de lo que en ella ocurre. Lo que no es con- tado - o lo que no es tenido en cuenta-, para la situacion, no existe. Existir significa estar presentado. Cada situation presenta o hacc visibles sus elementos constituyentes. Cada situacion establece stis unidadcs mini- mas, aquello que cuenta. Pero la cuenta tiene un doble sentido, no solo establece cudnto es lo que hay, sino que es lo que bay. Es decir, en el mismo momento de explicitar lo que hay, confiere a aquellos elementos su unidad y su exiscencia.

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AlflANDRO A. CERLETTI 37

Pero jque quiere decir que una situacion tenga cn cuenta todo} La multiplicidad de origen, luego de la operacion de cuenta (la ley), ha sido delimitada y reconocida como una unidad compuesta de tales y cuales clementos (tambien unidades). Para la situacion, es todo lo que hay. ; ( Yrnio seria posible garantizar que no quedo nada afiierai Desde la ope­ racion de cuenta, es decir, desde la ley de luncionamiento institucional o desde la situacion, esta garant/a es imposible. Desde la logica de la misma cuenta, nunca se podra saber si hay algo que no fue tenido cn cuenta, jus- tamente porque la misma operacion de cuenta, la propia ley, no es tenida en cuenta por ella, ya que es la que opera y, por lo tanto, no puede medir la elicacia ultima de su propia operatoria. Desde sus categories ontologi- cas, Badiou va a llamar cl vacioXi (de toda situacion) a este I unite interior que no se puede colmar con ningun procedimiento de reconocimiento. Its lo invisible de cada situacion, y es invisible porque la visibilidad (o sea, el recorte de las cosas visibles) va a estar dada prccisamente por la ley. Podnamos decir que sicmpre hay algo que se sustrae de toda cuenta, que no se puede presentar, algo que es, por lo tanto, unpresentable. Conviene aclarar que, en este contexto, decir que algo se sustrae de la situacion no quiere decir que la cuenta, por algiin impedimento estructural, no cuente algo que, de alguna forma, esta ahi. O que pueda fallar. Todo regimen de cuenta aparcce como completo, es decir, da cuenta de todo y, en este sentido, es completo, porque la cuenta es lo unico que permite estructu- rar lo que hay. La cuenta, entonces, presenta todo, pero, en terminos de Badiou, impresenta algo. F.so que impresenta lo va a llamar su vac to.

A1 no ser posible que la situacion de cuenta de lo que no presenta de si misma, la manera de dar cuenta de la propia situacion no puede ser otra que la apiicacion de una segunda cuenta sobre ella que pretenda ser cxhaus- tiva y no dejar nada afuera. Pero esta segunda cuenta no puede ser reali- zada sobre los mismos elementos que la situacion ha presentado, ya que se trataria de lo mismo o de una repetition redundante.

Si se ajusta el alcance de aquello que tiene lugar en una situation cdu- tativa, distinguiremos dos formas de vincular la situacion con sus

com-13 El concepio de vtuio es central en la oncologia matenuiiica de Badiou. Vease Badiou (l'399a), en especial. u.Meditacion 4» («EI vacio: nombre propio del ser»).

Referencias

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