RESTAURACION (1902-1923)
VI. CONFLICTIVIDAD SOCIAL DEL PERIODO
1. ESTADO ACTUAL DE LA HISTORIOGRAFIA SOBRE ALBACETE DURANTE LA 11 REPUBLICA
Poco se ha investigado, hasta el momento, sobre nuestra historia contemporánea lo- cal, a pesar del esfuerzo historiográfico realizado tras la creación del Instituto de Estudios Albacetenses. Movidos por esta realidad surgió esta ponencia, con la que pretendemos dar una visión global, apuntar ciertas líneas de investigación yfacilitar la localización de las fuentes básicas para su estudio(1).Esperemos que estudiosos de nuestra historia más pró- xima se decidan a iniciar sus trabajos de investigación.
No existe ninguna obra de conjunto sobre Albacete durante la 11 República. El estudio más amplio esElecciones y partidos enAlbacete duronte la 11 Repúblico1931-1936,de José SánchezyMiguel Angel Mateas (Albacete, 1977); ésta contiene aspectos socioeconómicos, políticosyelec- torales, siendo una obra desigualycon errores en la parte electoral. Completando el cam- po electoral han aparecido dos artículos de Manuel Requena, "Las elecciones del Frente Popular en Albacete", RevistaAI-basitn.o 11, p. 27-72, Y "Las elecciones a compromisarios en Albacete (abril 1936)", RevistaAI-basit,n.o12, p. 169-195.
Sobre cuestiones campesinas existen dos obras monográficas: la de Benito Sanz Díaz,Vil/amalea 1900-1939. Estudio sobre una comunidad rural en la Mancha. Del caciquismo a las organizaciones de e/ase.
(Tesis doctoral, Valencia 1979)(2),que supera los límites de la república; y la de Manuel Re- quena Gallego,los sucesos de reste (mayo 1936),donde analiza los factores desencadenantes de uno de los conflictos campesinos más graves con que se enfrentó el gobierno republicano y la incidencia de éstos sobre la política nacional.
La prensa ha sido tratada por Francisco Fuster en su artículo, "La prensa albacetense durante la 11 República (1931-1936)", aparecido en el diariola Voz de Albacete(4-11-1971), donde realiza una apretada síntesis de la historia de los periódicos provinciales. Miguel Sánchez Picaza en "Prensa periódica rodense (1892-1936)"(AI-basitn.o11, p. 73-112), aúna la historia de las publicaciones locales con la información documental aportada por éstas para el co- nocimiento de La Roda.
La obra de memoriasyrecuerdos, referidos a Albacete durante 1934y1935, de José Aparicio Albiñana,Para qué sirve un gobernador(Valencia, 1936), nos aporta una serie de relatos vi- vidos desde el poder, como los sucesos de octubre de 1934, la huelga campesina de junio de 1934, homenaje a la Guardia Civil. ..(3).
(1) Siglas utilizadas para indicar donde se encuentran los documentos: Archivo Histórico Provincial de Albacete (A.H.P.A.), Archivo del Ayuntamiento de Albacete (A.A.A.), Archivo de la Diputación Provincial de Albacete (A.D.P.A.), Archivo de la Delegación de Estadistica de Albacete (A.D.E.A.) y Biblioteca de Albacete (B.A.).
(2) Obra inédita; existe un ejemplar en A.H.P.A.
(3) Existen dos libros más de memorias, pero nada aportan al tema. Estos son:Vivencias,de Maximiliano Martinez Moreno,y Una vida, infanciayjuventud,de Juan Martinez Ortiz (Albacete, 1952).
Finalmente, citaremos una obra general que contiene datos dispersos sobre el perío- do estudiado,Albacete contemporáneo (1925·1958),de Francisco del Campo Aguilar.
Todos estos trabajos nos ponen de manifiesto el desigual y parcelado conocimiento que tenemos de la 11 República, y nos lleva a plantear la necesidad de completar las gran- des lagunas existentes, como veremos a continuación.
No queremos terminar este apartado sin antes llamar la atención del posible peligro de caer en el provincialismo en la investigación histórica, si perdemos de vista en dicha in- vestigación el contexto regional y general en el cual está inmersa. Todos defendemos la necesidad de investigar a escala provincial, pero ésta ha de ser realizada, en todo momen- to, haciendo referencia a la Mancha, a otras regiones y entroncándola en la estructura esta- tal.
11. ECONOMIAy CONFLICTIVIDAD SOCIAL EN ALBACETE 1. Estructura económica
1.1. Demografía
La provincia de Albacete alcanzaba, en 1930,332.619habitantes, gracias al alto ritmo de crecimiento vegetativo durante el primer tercio de siglo, siendo superior a la media na- cional. A pesar de ello, su densidad(22'4habitantes/Km.2)era muy inferior a la media nacio- nal (47'2 hab.lKm.2). Se produce aquí la revolución demográfica durante dicho período:
mientras el índice de natalidad se mantuvo, con algunas oscilaciones, alrededor del34%0, el de mortalidad pasó de un 31 %0en 1900al 19%0en1930. Este incremento propició un aumento en la población activa, elevándose de80.420personas en 1900a110.276en1930, o sea, casi 30.000trabajadores más. Ello planteó la necesidad de crear nuevo empleo y, además, mantenerlo frente a la crisis mundial de los años treinta. La escasa emigración fuera de la provincia agudizó los problemas de paro durante la república.
La población albacetense era eminentemente rural, con una escasa concentración ur- bana (las dos ciudades más pobladas en1930eran la capital con41.889habitantes y Hellín con 22.256). Los municipios resultaban muy desiguales en extensión y población: en la franja Este de la provincia son de pequeña extensión, mientras en el centro y noroeste, de grandes dimensiones; el promedio de habitantes era algo menor de4.000 por municipio, pero seis de ellos no llegaban a mil.
En cuanto a la estructura de la población podemos señalar:
a) Un estancamiento en el envejecimiento en la pirámide de edades. Se suavizaba la carga de una población no productiva, lo que resultaba positivo para la economía.
b) Un alto índice de analfabetismo (50%),muy superior a la media nacional(32,4%), que la hace propensa a un mayor caciquismo y manipulación política.
c) Dentro de la población activa había un predominio del sector primario. Este sufre un descenso acentuado al pasar del78% de la población activa en1920al50% en1930.En contrapartida, el sector secundario lograba un crecimiento inusitado al pasar durante las mismas fechas del16% al35%.Esto nos plantea, en primer lugar, una revisión de los da- tos y la búsqueda de otros indicadores que lo confirmen; en segundo lugar, si los datos son exactos, hemos de pasar a analizar los cambios en la agricultura y la industria que los han hecho posibles; y tercero, un aspecto a tener presente es la inclusión del peonaje dedi·
cado a las numerosas obras públicas en el sector secundario y que posiblemente. prove- nían de la agricultura. Ello no explicaría totalmente el desajuste, pero ayudaría, acompaña- do de otros aspectos, a entenderlo.
Fuentes. Disponemos del Censo de población de 1930(A.D.E.A.). Albacete está incluída en el cuaderno 13, correspondiente a la región murciana. Nos aporta, a nivel municipal, número de habitantes, sexo, estado civil y analfabetismo; cifras globales de todo lo anterior, dando por separado datos de la capital y de la provincia, y, además, la distribución de la población por actividades y profesiones. Se pueden recoger datos demográficos provinciales hasta 1933 en losAnuario(s) Estadístico(s) de España(A.D.E.A.). LosCensos electorales(en el A.H.P.A. se conser- van los de 1930 y 1936) nos permiten realizar un estudio socioprofesional a nivel municipal, de interés para analizar la estructura urbana de las grandes ciudades y para la sociología
electoral. '
1.2. La actividad agropecuaria
En Albacete, las tierras labradas representaban, en 1930, el 57% de la superficie pro- vincial, resultando superior a la media de algunas regiones, como la de Aragón (25%), y a la media nacional (45%). Su distribución es muy desigual: en la llanura, las tierras aradas al- canzaban porcentajes superiores al 75%, mientras que en la zona montañosa del suroeste .no llegaban al 25% •
Predominó el cultivo de los cereales (sobre todp trigo), ocupando casi el 75% de la tie- rra labrada, de la que se dejaba en barbecho algo más del 25%. Otros productos menos im- portantes eran plantas industriales y la vid.
Los rendimientos fueron de los más bajos de toda España. Esto supuso, con la subida de salarios durante el primer bienio republicano y en 1936, la reducción de los ingresos de los propietarios agrarios y propició sus protestas. A las dificultades del clima y del suelo se unía un atraso en la modernización agraria (bajo consumo de abonos, poca maquinaria y escasez de regadío) que muestra el exiguo afán empresarial de los propietarios agrarios al- bacetenses, inclinados siempre hacia el proteccionismo. La escasa inversión en el campo, nos plantea el interrogante del destino del capital agrario. Las pocas tierras regadas con- trastan con la riqueza de aguas subterráneas y con'los embalses existentes en la zona, de los que casi no se sacaba agua, la cual iba a parar a otras provincias(4).
En cuanto a la distribución de la propiedad, el latifundismo tuvo bastante peso (el 25%
de las tierras), que coexistía con la pequeña y mediana propiedad. Las mayores cotas de la- tifundismo se dieron en Pétrola y Villatoya, donde todas las tierras del municipIo eran de un solo propietario.
La e<;:onomía albacetense era eminentemente agrícola. De aquí que resulte totalmente prioritario completar nuestro conocimiento sobre la estructura agraria. Ello nos dará 'luz sobre la incidencia de la reforma agraria y de otras medidas sobre el campo tomadas por los gobiernos republicanos, al tiempo que nos permitirá comprender mejor las posturas adoptadas en cada momento por los propietarios agrícolas y por los campesinos.
La ganadería, mucho menos importante, venía creciendo desde principios de siglo, pa- ra descender durante la república. Destacaba el ganado lanar. Hay que conocer si se mo- derniza la explotación ganadera.
(4) La Confederación Sindical Hidrográfica del Júcaryla del Segura dificultaron la obtención de agua para regar de los embalses. Para potenciar el regadío se ideó el Plan de Obras Hidrográficas de Albacete.
fuentes.El documento más completo y de imprescindible consulta es laMemoria Resumen de los trabajos de avance Catastral(B.A.), realizado por Enrique Alcaraz(5).Aporta una minuciosa infor- mación a nivel municipal, como la estructura de la propiedad agraria, tierras de secano y de regadío, productos sembrados y extensión que ocupan ...
Para la producción agraria y ganadera durante la 11 República podemos consultar el Anuario Estadístico de España(A.D.E.A.), que contiene datos hasta1933.Para fechas posteriores, manejar elAnuario de producción agraria, del Ministerio de Agricultura.
La" propiedad agropecuaria puede estudiarse a través de laLista cobratoria de la contribución so- bre la riqueza rústicaypecuaria(Sección Hacienda, legajos680-682,A.H.P.A.). Los datos están da- dos por municipios y clasificadas gradualmente las cuotas con el número de contribuyen- tes y su importe total. Ello nos permite agruparlos y clasificarlos así; propietarios minifun- distas(0-40pesetas de contribución), pequeños(40-200ptas.), medianos(200-1000ptas.) y grandes (más de 1000ptas.). Partiendo de este trabajo inicial podemos pasar a elaborar el porcentaje de contribuyentes y de cuotas en los cuatro niveles citados, el índice de con- centración de la riqueza, la relación nominal de los mayores contribuyentes a escala pro- vincial, detallando las cuotas aportadas en cada municipio.
El tamaño de las propiedades y tipos de cultivo se pueden deducir de los datos propor- cionados por municipios en laMemoria del avance catastral,citando anteriormente; otra fuente de interés, de carácter notarial, es elRegistro de la propiedad expropiable(1933)del I.R.A. (Biblioteca de IRYDA).
Para conocer la labor de la Confederación Sindical Hidrográfica del Segura, se puede consultar suBoletínmensual (Algunos en A.H.P.A.) e intentar visitar sus archivos(6).
1.3. Industria y banca
En el primer tercio del siglo XX se consolidó una débil industrialización en Albacete, basada en la pequeña y ·mediana empresa familiar, cuyos capitales provenían principalmen- te de la agricultura. En1930existían unas5.500empresas donde trabajaban alreded6r de 22.000obreros; ésto da un promedio muy bajo de4obreros por empresa. Algunos sectores industriales habían introducido, entre1910y1930,procedimientos modernos en la produc- ción. Las industrias más destacadas fueron: las fábricas de harinas que cubrían los merca- dos levantinos, la cuchillería centrada en la capital, el sector eléctrico de pequeñas empre- sas hidráulicas y las fábricas de calzado de Almansa (destacándose "Hijos de Francisco Coloma", la más importante de España, con una producción anual de400.000pares de cal- zado). Las ciudades más industriales eran la capital y Almansa.
Los beneficios agrariosyunas espectativas económicas en la provincia propiciaron la creación de la Caja de Ahorros (1905), que posteriormente pasó a depender del naciente Banco de Albacete(1910).Sin embargo, este intento de crear una banca autóctona fracasa al ser absorvido por el Banco Central en1921.Al tiempo, se asentaban sucursales de los grandes bancos: Hispano-Americano(1920)yEspañol de Crédito(1921).
Nos interesa saber como se consolidó el poder de la aristocracia agraria; su vincula- ción con la bancayla industria. Buscar las causas del fracaso de la banca autóctonayen qué sectores se invirtieron los capitales. Estudiar el peso de los cuatro sectores indus-
(5) Ministerio de Hacienda,Memoria Resumen de los trabajos ce avance Catastra/llevados a cabo en la provincia de Albacete.1909. Dirigido por Enri- que Alcaraz.
(6) Algunos historiadores albacetenses no hemos tenido acceso aún a estos archivos por impedimentos burocráticos de diversa índole puestos por la Confederación.
triales (citados anteriormente) en la industria nacional.
fuentes. La información de la escasa minería localizada en elRegistro de ingresos por el impuesto de minas(sección Hacienda, legajos1191-1196,A.H.P.A.), nos proporciona la relación de to- das las minas, dónde se localizan, quién es su propietario y el impuesto pagado.
Sobre la creación de industrias durante la II República hay una fuente de interés,Altas industriales.1931-1936(sección Hacienda, libros554-558,A.H.P.A.), donde se presentan, des- glosados por municipios, las industrias aparecidas cada año, su propietario, la categoría, y su fecha de alta. Habría que consultar también lasContribuciones territorial e industrial 1931-1936 (sección Hacienda, libros1261-1264A.H.P.A.).
Una aproximación a los distintos subsectores de la industria la podemos establecer mediante el citado estudio de la población activa industrial. Otras fuentes interesantes son, la obra de M. Fernández Nieto, EstadIstica industrial de la provincia. Albacete 1913(A.A.A.);
Anuario-Guía de la provincia de AIbacete. 1926 (A.H.P.A.); Guía industrialyartlstica de levante. 1933. (p.44-86, A.H.P.A.).
El poder económico de algunas empresas puede ser conocido a partir de los datos ex- traídos de losAnuarios financieros de las Sociedades Anónimas,de Daniel Rius y el de Guillermo Ibáñez.
LosAnuarios de la Dirección General de Registrosydel Notariadonos ofrecen el nivel de inversión al indicar- nos el capital nominal de cada sociedad mercantil constituída.
Quedarían por revisar, si es posible, los archivos de cada una de las entidades indus- triales y bancarias, sobre todo de las puntales.
2. Conflictos sociales
Los conflictos sociales producidos durante la 11 República deben estar contemplados desde la coyuntura de crisis económica internacional, que agudizó la lucha de clases, des- de la euforia y el radicalismo de algunos sectores sociales, y desde la actuación de los go- biernos reformistas de la república. Pero todo ésto debe ir acompañado por el estudio con- creto de los elementos locales, los cuales nos permitirán una rigurosa comprensión de di- chos conflictos sociales, en los que Albacete ocupa un lugar intermedio a escala nacional.
Las organizaciones patronales agropecuarias aparecieron en Albacete a lo largo de 1932y1933como reacción a la política agraria y laboral del gobierno de Azaña. Llevaron a cabo campañas de protestas, como la realizada por la cuestión triguera en la primavera de 1933.Sin embargo, es importante calibrar su poder provincial y sus conexiones y presencia en las organizaciones nacionales. Dentro del sindicalismo obrero predominó la U.G.T., so- bre todo su rama agraria (F.N.T.T.), que en 1932contaba con 11.317afiliados. Escasa era la presencia de la C.N.T. Conviene tener en cuenta otros sindicatos, no de clase, y su forma de coordinarse; así en1935se formaba la Federación Española de Trabajadores de Albace- te, agrupando a19sindicatos que reunían a2000obreros.
El paro, como. reflejo del deterioro de la situación obrera, nos aporta otro elemento pa- ra el análisis de la conflictividad laboral. Aquél predominó en Albacete en el sector agrario (90% del total). Pero hay que analizar su evolución por años, por actividades, y compararlo con la población activa.
El movimiento huelguístico no tuvo demasiada importancia. Así en1933,año de máxi- ma conflictividad laboral, se contabilizaron en toda la provincia 9 huelgas con un total de 2053huelguistas. La conflictividad en el campo se manifestó en las huelgas, como la uge- tista de junio de1934,y en algunos sucesos luctuosos, como los sucesos de Veste (mayo
1936), donde murieron 17 campesinos y un guardia civil; la muerte de un cabo de la guardia civil en Bonete a manos de los campesinos (marzo 1936), etc.
Quedan pendientes muchas cuestiones como por ejemplo los desahucios ,de fincas rústicas llevados a cabo entre abril de 1934 y febrero de 1936; las roturaciones ilegales rea- lizadas en múltiples municipiosylas tensiones creadas en cada casó; las actividadesymo- vilizaciones, tanto de propietarios agrarios como de arrendatariosyjornaleros, ante las re- formas en el campo; los motivosy grupos que promueven los desordenes públicos...
Fuentes. Para el conocimiento de las organizaciones patronalesyobreras disponemos delCenso electoral social,publicado por el Ministerio de Trabajo. Los datos totales aparecen re- flejadosen elAnuario Estadlstico de España,hasta 1933. LasMemoriasde los CongresosyAsambleas de dichas organizaciones suelen aportar algunos informes de interés. Del Gobierno Civil se puede sacar la lista de aquéllasyla fecha en que cada una aparece.
En cuanto al estudio del paro, los datos más completos son los referidos al segundo semestre de 1933, recogidos por el Ministerio de Trabajo enEstadística del paro 8brero involuntario en el segundo semestre de 1933.Para otros períodos se puede utilizar elBoletín informativo de la oficina de colo- cación obrera y defensa contra el paroy,para febrero de 1935,Proyecto de ley contra el paro forzoso,de la Presi- dencia de Consejo de Ministros.
La información sobre el número de huelgasyhuelguistas la ofrece el citadoAnuario Esta·
dlstico de España.
La documentación de la Audiencia Territorial (actualmente esta documentación se en- cuentra en el A.H.P.A.) es imprescindible para el conocimiento de los conflictos sociales.
Entre los legajos de la sección Gubernativa podemos citar:Expedientes de Depuración (1939·42), Gu- bernativo (1936), por orden de la Inspección Central de Tribunales (1928·1934), Expedientes y Comunicaciones 1931·1936 (legajos 65-70),Desordenes públicosydelitos político-sociales.1930-1936·(legajo 317). Entre los libros de Gubernativo resaltamos: Sentencias de lo criminal. 1931·35(libros 201-207y853) YAutos de lo criminal
1931-35(libros 333-337). Resulta igualmente imprescindible recurrir a la prensa.
111. EVOLUCION POLITICA ALBACETENSE 1. Los, partidos políticosyla lucha por el poder
Tras la proclamación de la II República se inicia en Albacete la proliferación de parti- dos republicanos, tendencias que, hasta ese momento, habían permanecido dentro del Cír- culo Republicano. Mientras los partidos monárquicos sufrían un proceso de descomposi- ción, motivado por el deseo de algunos de sus dirigentes de deshacerse del tinte monár- quico y por el trasiego de otros hacia el republicanismo moderado. No surgió ningún parti- do de carácter regional manchego, pues los escasos sectores autonomistas estuvieron presentes en el Partido Republicano Federal, el cual desaparecía en 1933.
Las fuerzas políticas existentes las podríamos agrupar así:
a) Partidos de izquierdas o de clase obrera. Destaca el Partido Socialista con una am- plia base electoral (20%)yuna creciente organización sindical agraria (la F.N.T.T. contaba en 1932 con 11.317 afiliados). Escasa fuerza del Partido Comunista de Españayde los anar- quistas.
b) El centro-izquierda estuvo dominado por el partido azañista. De grandes personali- dades provinciales pero de reducida militancia, atrajo a profesiones liberalesyclases me-
dias no agrarias. Controló los resortes del poder provincial entre 1931-1933yen 1936. De menor importancia eran el Partido Republicano Radical-SocialistayUnión Republicana. La Agrupación al Servicio de la Repúblicaylos republicanos federales no se consolidaron, de- sapareciendo en 1933.
c) En el centro-derecha sobresalió el Partido Radical, aglutinando a los pequeñosy medianos propietarios agrarios. De amplia tradición republicanayarraigado en la capital. A lo largo de la república atrajo hacia sus filas a personalidades liberales del campo monár., quico como José M.aBlancy Ramón Ochando. Estuvo al frente del poder provincial duran- te 1934y 1935. Los republicanos conservadoresy los progresistas tuvieron menor impor- tancia.
d) La derecha albacetense optó por dos alternativas. El sector más conservador se in- clinó por Acción Popularyel otro, liberalydefensor de los intereses agrarios, por el Parti- do Agrario. El Partido Liberal-Demócrata fracasa, desapareciendo en 1933. Los monárqui- cos, tras la derrota electoral de junio de 1931, desaparecieron aparentemente de la escena política, reapareciendo a partir de 1934 y concurriendo, con poco éxito,-a las elecciones de diputados en 1936. La ultraderecha estuvo representada en Falange Española, pa.rtido mi- noritario pero en ascenso entre la juventud en 1936.
De estos partidos deberíamos realizar un análisis que nos permitiese tener informa- ción a los siguientes niveles: a) Su estructura organizativa: órganos de dirección, vincula- ción con el partido estatal, número de afiliados y procedencia social, implantación pruvin- cial. ..; b) Análisis de su ideología a través de sus congresos, programas electoralesypren- sa propia; c) Su actuación: medios de comunicación que controla, acciones en las cuales participa, campañas electoralesy pactos, su vinculación con otras organizaciones políti- casylaborales.
Convendría tener presente los grupos de presión que van surgiendo en la provincia, sobre todo las organizaciones patronales agrariasycampesinas; conocer su poder, la coor- dinación a nivel estatal, acciones llevadas a cabo, etc. Para Albacete, provincia eminente- mente agraria, es de gran trascendencia el conocimiento de las organizaciones agrarias co- mo grupos de presión.
Las contiendas electorales ofrecían la oportunidad a los partidos ganadores de inter- venir en el poder legislativoycontrolar los resortes del poder político de la provincia. La distribución de la representación parlamentaria albacetense a lo largo de la 11 República quedaba así(7):
Derecha Centro-derecha Cent ro-izq uierda Izquierda
1931 1 (R.R.) 4 (3 A.R., 1 R.R.-S.) 2 (P.S.O.E.)
1933 1 (U.A.) 4 (3 R.R., 1 R.C.) 2 (P.S.O.E.)
1936 3 (2 CEDA, 1 P.A.) 3 (2 I.R., 1 U.R.) 1 (P.S.O.E.)
Este cuadro debe ser completado con un análisis de los sectores representados en el parlamento por cada partido albacetenseyel papel jugado desde los cargos de la adminis- tración central por personalidades provinciales (ministros como Velao Oñate, Directores
(7) Las abreviaturas utilizadas corresponden a los siguientes partidos: R.A. (Republicano Radical), A.R. (Acción Republi- cana), A.R.-S. (Republicano Radical-Socialista), U.A. (Unión Agraria), R.C. (Republicano Conservador), P.A. (Partido Agrario), I.R. (Izquierda Republicana)yU.R. (Unión Republicana).