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CAPITULO II: MARCO TEORICO

2.3. Marco Teórico

2.3.8. Calidad de servicio

Se refiere a la naturaleza intangible del servicio, es decir, que no se puede tocar o poseer como un bien material. La calidad de los servicios, por lo tanto, se enfoca en la experiencia del usuario y en cómo se siente al recibir y utilizar el servicio ofrecido por una organización. La calidad del servicio se puede medir mediante diferentes indicadores como la satisfacción del usuario, la lealtad, la retención del cliente y la recomendación a otros consumidores. (Kotler, 2017).

La calidad del servicio es una palabra que describe una comparación de expectativas con desempeño (Rafid, & Jaafar, 2016).

Sridhar (2015) lo define como el nivel en que un servicio cumple o supera las perspectivas del cliente en términos de calidad, eficiencia, confiabilidad, capacidad de respuesta y satisfacción en general. Es un aspecto significativo para conseguir la satisfacción del usuario y mantener la fidelidad a largo plazo. Es importante tener en cuenta que los servicios no son tangibles y no se pueden almacenar como productos físicos, lo que significa que su calidad

depende en gran medida de la experiencia del usuario y de cómo se satisface sus requerimientos y expectaciones.

La calidad del servicio se refiere si cumple o supera las expectativas del cliente en términos de su desempeño y efectividad. Se puede medir a través de factores como la eficiencia del servicio, la puntualidad, la fiabilidad, la capacidad de respuesta a las necesidades del cliente, la amabilidad y la empatía del personal, la personalización y la capacidad de solucionar problemas.

Una alta calidad del servicio puede tener una influenciaa efectiva en la imagen y reputación de la empresa, lo que puede atraer a nuevos clientes y generar lealtad en los ya existentes. Por otro lado, una baja calidad del servicio puede llevar a una disminución de la satisfacción del usuario, aumentar la tasa de rotación de interesados y reducir la rentabilidad de la empresa a largo plazo. Por lo tanto, las empresas deben esforzarse constantemente por incrementar la calidad de sus servicios para mantener la satisfacción y fidelidad del cliente, así como para garantizar su éxito y crecimiento a largo plazo. Además, la fidelidad del cliente puede generar ingresos recurrentes y reducir los costos asociados a la adquisición de nuevos clientes, lo que a su vez puede aumentar la rentabilidad de la empresa a largo plazo.

Una buena calidad del servicio no solo es importante para la satisfacción del cliente, sino que también puede tener un impacto efectivo en la imagen de la organización y en su reputación en el mercado.

Cuando los clientes reciben un servicio de alta calidad, están más satisfechos y son más propensos a volver a utilizar los servicios de la empresa en el futuro, y a recomendarlos a otros clientes potenciales.

Además, un alto nivel de satisfacción del cliente puede ayudar a aumentar la lealtad del cliente, lo que significa que los clientes son menos propensos a cambiarse a la competencia. Esto, a su vez, puede llevar a una mayor retención de clientes y una mayor rentabilidad a largo plazo para la empresa.

Por lo tanto, la calidad del servicio es esencial para el éxito a largo plazo de la organización.

(Perez, 2006) menciona que la calidad del servicio se adapta a las necesidades del cliente y / o para buscar las necesidades que tiene para distinguir entre la calidad del producto y la calidad del servicio en cuanto a las características que tiene cada uno respecto a la atención que tiene la organización con el cliente.

La calidad del servicio puede influir en la satisfacción del cliente, lo que a su vez puede aumentar la lealtad del cliente y generar mayores ingresos y rentabilidad para la empresa. Además, un servicio de alta calidad también puede ayudar a reducir los costos y mejorar la eficiencia de la empresa al reducir la necesidad de repetir tareas o reparar errores.

Además, la calidad del servicio también puede ser un componente fundamental en la diferenciación de la empresa con respecto a su competencia, lo que puede ayudar a ganar una cuota de mercado más grande y mejorar su posición en el mercado. Sin embargo, vale la pena señalar que la rentabilidad solo se puede lograr cuando el cliente se complace en medir la calidad con el apoyo de empleados comprometidos con la excelencia. Se puede decir que la calidad o el servicio también está relacionado con la determinación de que la empresa será rentable. De esa manera, los clientes volverán por la atención que recibieron y tratarán de mantener la diferencia con el resto de la competencia y se asegurarán de que el cliente siempre tenga la mejor preferencia.

(E. Susanti, 2015) Puede ver que la calidad del servicio se convirtió en una medida primordial para evaluar el éxito empresarial y la satisfacción del cliente. Las empresas que brindan un servicio de alta calidad tienen mayores posibilidades de retener a sus clientes, generar lealtad y obtener una ventaja competitiva. Para lograr esto, es importante que las empresas recojan periódicamente información y retroalimentación de los clientes para comprender sus necesidades y expectativas, y luego trabajar para mejorar sus servicios en consecuencia. Además, las empresas deben estar

dispuestas a adaptarse a los requerimientos variables del cliente y estar abiertas a nuevas ideas y tecnologías para mejorar continuamente su servicio.

Eficiente, efectivo, confiable y agradable, esto implica ofrecer un servicio que tenga los esquemas de calidad determinados por la empresa y por la industria en general, y que esté en línea con las exigencias y deseos del usuario. La calidad del servicio se puede medir a través de varios indicadores, como la celeridad en la atención al usuario, la precisión en la entrega del servicio, la disponibilidad de recursos y la satisfacción general del cliente. La mejora continua de la calidad del servicio es esencial para mantener la satisfacción y la fidelidad a largo plazo. Esto contiene la confianza, la responsabilidad, la empatía, la tangibilidad y la capacidad de respuesta del servicio, y puede ser un factor clave en la satisfacción y fidelidad del cliente, así como en la rentabilidad a largo plazo de la organización. Esto incluye aspectos como la puntualidad, la seguridad, la comodidad, la limpieza, la atención al cliente y la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas. La percepción del usuario de si el servicio ha cumplido o superado sus expectativas es un elemento clave en la apreciación de la calidad del servicio. Por lo tanto, es importante que las empresas se esfuercen por entender las exigencias y perspectivas de sus usuarios y trabajar constantemente para mejorar la calidad de sus servicios.

(Camison, 2007)

La calidad del servicio está basada en la capacidad de una organización para satisfacer o sobrepasar las exigencias o expectaciones del cliente en términos de la prestación de un servicio. Es decir, la empresa debe ofrecer un servicio que sea relevante para las necesidades del cliente, brindado de forma consistente y con un alto nivel de calidad. La calidad del servicio se puede medir en función de la satisfacción del cliente, la lealtad y la retención de clientes, así como el rendimiento financiero de la organización.

(Albrecht, 1988) “La calidad del servicio es como la aptitud física: solo dura si dura. La consagración al servicio debe renovarse todos los días."