UN ESTADO DE LA CUESTIÓN
3. LA CASA Y LA FAMILIA
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población de 2239 hogares de los que tenemos información nominal y patrimonial en 1105. Un colectivo diverso y heterogéneo sobre el que hemos aplicado el método microanalítico, por considerarlo el más adecuado para comprender la complejidad de las relaciones sociales y los mecanismos de diferenciación y desigualdad desplegados.
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individuos y el más inmediato y constante régimen de autoridad al que estaban sometidos; "integración" y "dependencia" eran las dos caras de una misma realidad50.
Por un lado, la casa era la primera unidad de integración de los individuos, una comunidad de producción y de consumo, con una rígida organización colectiva que, si por una parte debía garantizar la vida de los individuos, por otra les imponía numerosas obligaciones para ofrecer dichas garantías. Además en la casa existía una intensa vida común, aportaba las solidaridades más inmediatas y constituía la principal protección del individuo, en una sociedad, preestatal y preindustrial, sin ningún medio de seguridad social, la casa aseguraba la supervivencia de sus miembros y para la inmensa mayoría, no había otra forma de ganarse la vida que trabajando en el propio hogar, ya fuese artesano, tendero o mozo de labor.
Al mismo tiempo, aquella estrecha organización, con sus normas más o menos rígidas y su régimen de gobierno específico, exigía una importante sumisión de los individuos. Estos estaban sometidos no sólo a la autoridad del señor de la casa, sino a las normas por las que ésta se regia según su constitución consuetudinaria. Aquella dependencia era una condición de la supervivencia del grupo como tal y el peaje que el individuo tenía que pagar por su propia supervivencia. En esas condiciones, el individuo gozaba de escasa libertad para regir su vida de una manera plenamente autónoma, fuera de aquel círculo`
La casa como cuerpo social tenía un régimen de gobierno propio.
La casa era "el grado más bajo de poder originario", como la define O.Brunner, "un todo que descansa en la desigualdad de sus miembros, que encajan en una unidad gracias al espíritu director del señor". El gobierno de la casa estaba en manos de lo que la literatura jurídica ha llamado "pater familias", normalmente el padre de familia, que era no sólo el esposo de la mujer y el padre de sus hijos, sino el padre, amo y señor de todos los que formaban parte de su casa, tanto su propia familia de sangre como los criados, aprendices u otras personas que formaran parte de ella, así como el legítimo representante de su casa ante la comunidad de vecinos. El padre de la casa tenía que ser al mismo tiempo dueño y patrono, señor de la casa, cuidador de ella; podía disponer de las personas reunidas en ella, de los medios de producción y de los bienes de consumo, podía regular al mismo
50 IMIZCOZ BEUNZA , J.M (dir): La vida cotidiana en Vitoria en la Edad Moderna y Contemporánea. Editorial txertoa. San sebastian 1995
' IMIZCOZ BEUNZA, J.M (dir): La vida cotidiana en Vitoria en la Edad Moderna y Contemporánea... op. cit. Cap. 1
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tiempo la producción, el trabajo y el consumo".
La capacidad de acción autónoma de los individuos vinculados a la casa era mínima. El dominio de la "patria potestad" sobre los miembros de la familia se manifestaba en todos los ámbitos de la vida doméstica, pero llama la atención el dirigismo familiar que condicionaba el destino de los individuos. En efecto, la autoridad de la casa dirigía la política de colocación de los hijos, concertaba los matrimonios, transmitía su patrimonio, establecía las dotes para casar, o para colocar en el convento, sin dejar margen de libertad a cada cual".
En algunas comunidades, como la de Vitoria estudiada por Imizcoz, solo el señor de la casa poseía derechos políticos, a él se referían los derechos y deberes de la vecindad. También se le atribuía una particular responsabilidad a la hora de asumir los deberes. El vecino padre de familia representaba a su casa ante la comunidad y también era responsable ante la comunidad de los actos de los que dependían de él. El padre de sus hijos no casados o el amo de sus criados era responsable ante la sociedad de sus dependientes, de los que formaban parte de su casa.
La casa además cumplía un papel protector e integrador. La casa y los parientes más cercanos tenían que ayudar, proteger o soportar a sus miembros más desvalidos, enfermos, lisiados, accidentados, ciegos, huérfanos. . .Por eso la disgregación de los lazos familiares podía ser el origen de una vida callejera y abocada a la mendicidad.
Afirma R. Sarti54 que, en muchos aspectos la precariedad de la vivienda y la precariedad familiar van de la mano, y expone el caso de muchas viudas que viven de alquiler y que están solas o tienen hijos pequeños, si no vuelven a casarse pronto, al cabo de unos meses tienen que mudarse a casas más baratas; las mujeres pobres, "sin hombre", ya sean solteras, viudas o malcasadas son víctimas predestinadas de la miseria en toda la Europa Moderna y en las ciudades forman el grupo de los pobres.
El nacimiento de la familia, tal y como hoy la conocemos, presuponía que "la noción de casa quedara reducida a paredes, techo, puertas y ventanas", perdiendo el carácter de comunidad doméstica, con amplias responsabilidades y funciones como tenía en el Antiguo Régimen.
52 O.BRUNNER, "La "casa grande" y la "oeconomica" de la vieja Europa", en Nuevos
caminos de la historia social y constitucional, Buenos Aires, Alfa, 1976, págs.95- 101.
RODRÍGUEZ SÁNCHEZ, A.: "El poder familiar. La patria potestad en el Antiguo Régimen" en Reyna Pastor, lan Kienieewick, E.García de Enterría et al., Estructuras y formas de poder en la Historia, Eds de la Universidad de Salamanca, 1991, págs, 114-
116
SARTI, R.: Vida en familia... op. cit. págs 20-22
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Porque la casa y la familia estaban estrechamente vinculadas, de tal forma que la identidad de muchas familias era la de su casa. Es como si hubiera casas con familia, en vez de lo contrario. Esta situación se observa en toda la Europa Moderna. Así, en los Pirineos las casas tenían un nombre que identificaba a sus moradores y se transmitía de generación en generación.
En Formentera55 las familias pueden recibir el nombre de la casa y de las tierras que poseen y destaca la importancia de la casa como residencia y símbolo de la perpetuidad de un grupo doméstico cerrado. Y es tal la importancia y dependencia de la casa que en Europa central cada casa de campo (Hof) tenía un nombre que se transmitía a la familia que la habitaba y cuando la familia se mudaba eran los habitantes los que cambiaban de nombre, no la casa56.
Los estudios sobre la familia han proliferado desde los años noventa del pasado siglo, pero su historia es relativamente reciente y en sus comienzos vinculada a la demografía histórica. Por el contrario, los estudios sobre la casa, desde la historia social de la población, en nuestro país son prácticamente inexistentes. Entre ellos destacamos, en la Universidad del País Vasco, los trabajos de J ; M Imizcoz57 . Igualmente en Extremadura, destacar el trabajo de Mar¡ Angeles Hernández Bermejo" y en Galicia a Pegerto Saavedra. Desde la antropología encontramos los estudios de Carmelo Lisón Tolosana sobre el pirineo aragonés y de Joan Bestard sobre casa y familia en Formentera. Un estado de la cuestión a nivel europeo es la obra de Rafaela Sarti Vida en familia, en la que va mucho más allá de la simple descripción de la vida cotidiana y nos introduce en las casas para estudiar la alimentación, vestido, enseres y, sobre todo, se abre a la relación con las familias que viven en las casas.
En nuestra investigación partiremos de los estudios que sobre la familia se han realizado y desde sus planteamientos, como son el método
BESTARD CAMPS, J.: Casa y familia. Parentesco y reproducción doméstica en.. op.
cit. pág. 49
56 SARTI, R.: Vida en familia... op. cit. pág. 56
' IMIZCOZ BEUNZA, J.M.y MANZANOS, P.: Historia de Vitoria, Txertoa, San Sebastián, 1997; Casa,familiay sociedad, Universidad del Pais Vasco, 2004; MANZANOS ARREAL, P.: "La casa y la vida material en el hogar. Diferencias sociales y niveles de vida en las ciudades vascas del Antiguo Régimen (Vitoria, siglo XVIII), en IMIZCOZ, J.M.:
Casa, familia y sociedad, Universidad del País Vasco, Bilbao, 2004; "La casa y la vida material en el hogar. Necesidades vitales y niveles de vida en la Vitoria del siglo XVIII", en IMIZCOZ BEUNZA, J.M : La vida cotidiana en la Edad Moderna y Contemporánea.
San Sebastián, Txertoa, 1995, págs 199-237
58 HERNÁNDEZ BERMEJO, M.A.: La familia extremeña en los tiempos modernos.
Badajoz, Diputación provincial de Badajoz 1990
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y los criterios sobre el grupo doméstico, aplicados al estudio de la casa.
Es decir, desde la demografia histórica pasaremos al estudio de la casa y el hogar.
La demografia histórica, adquiere importancia a finales de los años sesenta, se interesa por el estudio de la familia, destacando la propuesta metodológica de la escuela de Cambridge y la figura de Peter Laslett.
Anteriormente, ya se había iniciado en Francia e Inglaterra, en los años cincuenta, gracias al método de reconstrucción de familias por Louis Henry o en el caso inglés, basándose en las listas nominales de habitantes.
La mayor aportación del grupo de Laslett ha sido la tipología sobre grupos domésticos que elaboraron, lo que facilitó poder realizar estudios comparativos entre distintas zonas y parroquias, llegando a distinguir diferentes tipos de hogares, según la zona geográfica en que se asientan.
Aún siendo importante la cuantificación y las estadísticas en la Historia de la Familia, ésta no debe quedar sólo en una simple cuantificación de datos, sino que debe buscarse la explicación de los mismos y pasar de una historia cuantitativa a una historia cualitativa. De esta manera, adoptamos el método de Laslett como primer recurso para la tipificación de los hogares, sin olvidar el contexto cultural y el entorno que rodea a los grupos domésticos, pues los cinco tipos de hogares que se diseñaron hay que tomarlos en su contexto, son un instrumento de comparación y corresponden a la morfología de los hogares en un momento determinado. Este método es una morfología con una finalidad comparativa, tipológica, su legado son los parámetros de comparación. R. Rowlan 59, discípulo de Laslett, explicaba así el método:
"La metodología comparativa de Laslett tenía mucho que ver con el estudio comparativo de la organización social de la reproducción, es una línea de investigación que parte de la historia de la población, que constata la limitación de cualquier análisis demográfico, que no tiene en cuenta las múltiples articulaciones entre la dinámica de la población y su entorno socio-económico y que intenta definir los parámetros de comparación", porque como apunta el profesor García González "aunque se tuviera que mantener la tipología instrumental de Laslett para establecer modelos de comparación, habría que definir cada tipo de familia en función de realidades sociales diferentes, fruto de procesos antropológicos y culturales propios, que harían que un mismo tipo podría ser diferente de un lugar a otro 6
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Conferencia en la Reunión Científica sobre La Historia de la familia en la península Ibérica, siglos XVI-XX, balance y perspectiva. Albacete, 26-28 de noviembre 2003, Facultad de Humanidades
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A finales de los ochenta y sobre todo a comienzos de los años noventa los estudios sobre la familia en España adquieren notable difusión y profusión y autores tan conocidos como Francisco Chacón, David Redher, Isabel Moli, Vicente Pérez Moreda, Llorenc Ferrer i Alós avanzaron en el conocimiento y la importancia de la familia en el contexto socioeconómico y cultural del pasado61 . Y sobre estos primeros estudios se pasó a la concreción, y numerosos centros de investigación, grupos de trabajo vinculados a la universidad, abren nuevas vías y se impulsa la historiografia de la familia, como el Seminario Familia y Elite de poder en el reino de Murcia (s. XV-XIX), dirigido por Francisco Chacón que ha sido fundamental en la formación de nuevos investigadores 62.
La investigación sobre la familia en la Castilla meridional 63 , a pesar de la baja densidad de los trabajos realizados, tuvo una primera época de influencia francesa que siguió el método de reconstrucción de familias, aunque son pocos los casos estudiados y analiza aspectos como la nupcialidad, natalidad, fecundidad. La influencia anglosajona tuvo más eco a través de la obra de Francisco Chacón 64 y de David Reher65 para el ámbito castellano.
60 GARCÍA GONZÁLEZ, F.: Familia, propiedad y reproducción social en el Antiguo Régimen. La comarca de la sierra de Alcaraz en el siglo XVIII. Universidad de Castilla- La Mancha 1995, pág 26; "Historia de la familia y el campesinado en la España Moderna.
Una reflexión desde la historia Social" Studia Histórica, n° 18, 1998.
61 Un estado de la cuestión a comienzos de los años noventa, lo vemos en : CHACÓN JIMENEZ, F. :"La nueva historia de la Familia desde la perspectiva de la Historia Social.
Notas para nuevas propuestas de estudio", en Castillo, S.: La Historia social en España.
Actualidad y perspectivas. Actas del 1 Congreso de la Asociación de Historia Social, Zaragoza, Diputación de Zaragoza, 1990.
62 Siguiendo el trabajo del grupo, es digna de resaltar la Reunión Científica sobre La Historia de la familia en la península Ibérica, siglos XVI-XX, balance y perspectiva. Albacete, 26- 28 de noviembre 2003, Facultad de Humanidades, bajo la dirección y coordinación de F.
GARCIA GONZÁLEZ
63 Datos aportados por GARCIA GONZÁLEZ, F Conferencia en la Reunión Científica sobre La Historia de la familia en la península Ibérica, siglos XVI-XX, balance y perspectiva. Albacete, 26-28 de noviembre 2003, Facultad de Humanidades
64CHACÓN JIMÉNEZ, F.: Historia social de la familia en España. Alicante, Instituto Juan Gil Albert, 1990.
65 En este sentido podemos citar las obras de REHER, D: Familia, sociedad y población en la provincia de Cuenca, 1700-1900, Madrid, CIS, 1988; Dinámicas demográficas en Castilla La Nueva, 1500-1900: un ensayo de reconstrucción ,Madrid, CSIC, 1990;
Ciudad y mundo urbano en la Epoca Moderna, Madrid, 1998; "La historia de la familia en España: crónica de un campo en auge" en Berceo (Instituto de estudios riojanos), N°
139, 2° semestre, 1999, págs 11- 24
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En los años noventa la historiografía de la familia avanza en el estudio de las redes sociales, estrategias familiares y reproducción social, cambio que introdujeron los investigadores de la familia, Francisco Chacón, Isabel Mol! y Llorenç Ferrer 1 Alós, así como de !as aportaciones de historiadores extranjeros como J.Casey. Estas nuevas perspectivas historiográficas están en la base de !os trabajos realizados por Francisco García González sobre la familia, !a propiedad y la reproducción social en la Castilla meridional, José María Imizcoz, en e! País Vasco y David Martínez López en Andalucía.
Las temáticas en general han ido desde !a metodología sobre reconstrucción de familias y análisis de hogares, al estudio de redes clientelares y relaciones de poder, estrategias matrimoniales, el ciclo de vida, genealogía e historia social, grupos sociales, movilidad, procesos de enriquecimiento y empobrecimiento, jerarquía del dinero y del honor, sistemas de herencia o el papel que juega el mercado. En estos momentos no se trata únicamente del análisis de la familia, no es un fin en mismo, el interés radica en estudiar la sociedad y los sistemas de reproducción social, para ello hay que partir del estudio de !a familia" 66, que en definitiva es avanzar en la historia social.
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA CASA Y EL ESPACIO DOMÉSTICO
La complejidad del fenómeno cultural que envuelve el entorno exterior e interior de !a casa y !a propia casa como unidad arquitectónica, impone la necesidad de un método interdisciplinario. Desde !a Historia Social enlazamos con la Antropología, Arquitectura, Geografia, Arte, Etnografía, Ciencias Sociales y Urbanismo. En España últimamente los historiadores están demostrando un interés mayor por la casa como hecho social, a raíz de la extensión de !os estudios sobre la historia de la familia, al contemplarse como lugar privilegiado de la sociabilidad o como vía de análisis del nivel de vida y el consumo.
Al margen de otras posibles fuentes, nuestra principal base de información para la arquitectura a mediados del siglo XVIII, es una fuente
66 Datos aportados por FERRER LL, en la Conferencia de la Reunión Científica sobre La Historia de la familia en la península Ibérica, siglos XVI-XX, balance y perspectiva.
Albacete, 26-28 de noviembre 2003, Facultad de Humanidades
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ya clásica en otros tipos de estudios sobre el Antiguo Régimen: el Catastro del Marqués de la Ensenada. Como se sabe El Marqués de la Ensenada, Zenón de Somodevilla y Bengoechea, fue un político con especiales conocimientos de la hacienda pública. Nació en Alesanco (La Rioja) en 1702 y murió en Medina del Campo (Valladolid) en 1784. En 1743 el rey Fernando VI le nombró secretario de Hacienda, Guerra, Marina, Indias y Estado. Al poco tiempo de ocupar estos cargos propuso una reorganización completa de ingresos y gastos de la hacienda pública, que además incluía reformas de índole social, es lo que se conoce con el nombre de Catastro del Marqués de la Ensenada.
Este catastro fue una aspiración que pretendía establecer el impuesto de única Contribución. Al mismo tiempo quería eliminar la gran cantidad de impuestos que percibía la hacienda real, que veía reducidos sus ingresos por los gastos de cobranza de demasiados recaudadores. Fue una reforma fiscal que intentaba averiguar la cantidad que se cobraba de todos los impuestos y conseguir una estadística de la riqueza de la población del reino de Castilla y León (toda España menos Canarias, el reino de Aragón y el País Vasco y Navarra, estos últimos con hacienda foral propia). Con estas averiguaciones se quería hacer un reparto de la contribución entre los vasallos de una forma más justa y equitativa. Para averiguar estos datos se siguieron estos procedimientos:
• Conseguir de las autoridades de cada población y de peritos, nombrados por los pueblos y por el Estado, respuestas a un interrogatorio de 40 preguntas. Estas respues conocen con el nombre de Respuestas generales.
• Hacer una relación, con las respuestas que daban los vecinos cabezas de familia, de todos los bienes que producían alguna riqueza y el producto que supuestamente se sacaba de estos bienes. A esto lo llamaremos Respuestas particulares.
• Comprobar las anteriores declaraciones.
• Libro de vecindario y casas
Con estas diligencias, en cada pueblo, se hicieron dos copias en libros encuadernados, en uno o varios tomos. Una copia quedaba en el pueblo donde se hacía el catastro y otra se llevaba a la capital de la provincia.
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Así para el caso de la villa de Balazote 67 hemos consultado el "Libro de Familia" o "libro del Personal Secular y Vecindario con las Respuestas Generales" "Casas y real del estado secular" como aquí se denomina.
Además la consulta de los Memoriales completa la información de manera global y personal. Gracias a él conocemos 113 hogares y cerca de 100 casas de morada y casas-cueva.
Para la villa de El Bonillo 68 hay cinco Libros sobre el estado secular:
"Autos generales y Estado Secular 10,20, 3° con las Respuestas Generales", y dos volúmenes del "Libro de Personal y Casas del Estado Secular" y un libro de "Personal y casas del Estado Eclesiástico". Hemos completado la información relativa sobre todo a los nombres y edades de los hijos con los Memoriales de la villa (microfilmados). Según declaran en las respuestas generales el número de vecinos es de 980 y las casas habitables son 803, diez son las que necesitan reparación por estar arruinadas y el número de casas de campo se eleva a 62. En nuestra investigación aparecen 992 cabezas de familia.
El trabajo se completa con el estudio de los hogares en las villas de:
Lezuza69, Munera70, Ossa de Montiel 71 , Viveros 72 y El Ballestero"
Para el estudio de la casa, además es necesario recurrir a la documentación notarial: contratos de obra, inventarios post-mortem (donde los bienes se recogen con precisión dependencia por dependencia obteniendo así una idea de la distribución de la casa); testamentos (con alusión no s'io al valor de la casa sino a su forma de partición y división);
dotes con información sobre ajuares y enseres; compraventas, etc. Junto a ellos son interesantes también padrones, listas de cumplimiento pascual y otras relaciones de habitantes al permitimos distinguir la casa como hogar de la casa como edificio; las descripciones de viajeros, obras literarias, libros de época, grabados, pinturas, etc. Asimismo hemos recurrido a los restos de la cultura material que perduran en el tiempo, tales como casas (conservadas unas, semiderruidas la mayoría), enseres (expuestos muchos de ellos en museos etnográficos) y, en algún caso información oral.
67AHAB Sección Catastro de la Ensenada Libros 38 y 39
68AHAB, Sección Catastro de la Ensenada Libros 53,54, 55, 56,57 y 58
69AHAB Sección Catastro de la Ensenada Libros 105, 106 y 107
70AHAB Sección Catastro de la Ensenada Libros 138, 139, 140 y 141 ' AHAB Sección Catastro de la Ensenada Libros 149, 150 y 151
72AHAB Sección Catastro de la Ensenada Libro 36, 2 parte: personal y vecindario de las doce aldeas que se hallan en la jurisdicción de la ciudad de Alcaraz
73AHAB Sección Catastro de la Ensenada Libros 40 y 41