• No se han encontrado resultados

Cuestiones didácticas y organizativas generales sobre el Proyecto de Centro

En libertad un norteamericano que pasó por error 19 años en el «corredor de la muerte»

6.4. Metodología

6.4.3. Cuestiones didácticas y organizativas generales sobre el Proyecto de Centro

La respuesta está en el viento

En este epígrafe nos vamos a plantear de qué modo podemos in- corporar en el Proyecto de Centro (PC y PAC) , en los proyectos currí- culares de etapa y en las experiencias en el aula, los objetivos y con- tenidos que anteriormente ya hemos señalado. Es decir, cómo programar y elaborar planes generales de centro encaminados a la consecución de las metas y finalidades educativas que nos hemos propuesto. Para ello hay que tratar las siguientes cuestiones:

a) Esbozar brevemente el panorama de los tipos de experiencia educativa que se deben tener en cuenta en un Proyecto Edu- cativo de Centro si se quiere lograr una propuesta integral de Educación en Valores (experiencias que luego se deberán concretar en el ámbito de la etapa y el aula) A este respecto, el proyecto proporciona un amplio abanico de experiencias educativas que se derivan de su aplicación, como se verá más concretamente en los epígrafes Actividades y Evaluación del proyecto.

b) Considerar los principales elementos que configuran la es- cuela y el aula como comunidades democráticas y, por lo tan- to, como instrumentos de Educación en los Valores Universa- les concretados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y nuestra Constitución (tal propuesta está pensada para todo el centro, pero también para cada aula —derechos y deberes del alumno). En este sentido, y a modo de ejemplo, nuestra metodología propicia una organización de la escuela y del grupo-clase, de acuerdo con criterios que facilitan la parti- cipación activa y democrática de alumnos y profesores, de modo que sea posible enfrentarse dialógicamente a los proble- mas de convivencia y de trabajo que la vida escolar genera.

c) Presentar algunos métodos de educación en las distintas Áreas Transversales que sean útiles para desarrollar una pro-

puesta curricular (aunque el centro y cada etapa cuenten con una previsión general de cómo considerar las actividades de Educación en Valores). Este proyecto tiene como objetivo aportar métodos de trabajo que ayuden a desarrollar dicha propuesta curricular en relación con las distintas Áreas Transversales y a la Educación en Valores en general,

d) Enunciar los principios y criterios básicos que el educador debería tener en cuenta para llevar a cabo convenientemen- te las distintas propuestas curriculares de los Temas Transver- sales. También a este respecto el proyecto facilita la labor de concreción de dichos principios y criterios básicos, como he- mos podido ir observando, por ejemplo:

• La programación y aplicación transversal de un conjunto sistemático de actividades pensadas específicamente para favorecer la formación del juicio crítico y del comporta- miento ético y de compromiso social.

• El compromiso y la participación de los alumnos en activi- dades cívicas no necesariamente escolares, pero que la es- cuela puede y debe fomentar en los alumnos, así como fa- cilitar su realización mediante las orientaciones oportunas.

6.4.3.1. La promoción de la participación activa y democrática en la vida colectiva del centro educativo

y su entorno social más inmediato

Las actividades escolares de Educación en Valores pueden ser muchas y muy variadas, pero ninguna puede sustituir ni tiene la efi- cacia de las experiencias reales y directas que ofrece la vida colecti- va. En especial, cuando son vividas desde la cooperación, el compro- miso y la actitud democrática. La participación de los alumnos ha sido un objetivo y un medio recurrente en todas las propuestas pro- gresistas de educación cívica, social y moral.

Este proyecto fomenta la participación de profesores, padres, alumnos e instituciones y organizaciones extraescolares en foros de diálogo donde plantearse los problemas de convivencia y tra- bajo. Este es el telón de fondo imprescindible de cualquier activi- dad que esté insertada en el terreno de los valores, y en sí misma una fuente privilegiada de experiencias éticas significativas. En va-

LA RESPUESTA ESTÁ EN EL VIENTO [ 189 ]

ríos de los programas de radio se han debatido cuestiones desde diferentes perspectivas representadas por padres, profesores, concejales municipales y vecinos. Estas experiencias producen importantes consecuencias formativas, entre las que cabe desta- car el desarrollo del espíritu crítico, del juicio moral, la consolida- ción del respeto mutuo, la comprensión recíproca, la solidaridad, la cooperación y la integración colectiva. La discusión objetiva de conflictos, de manera que los alumnos sean capaces de ponerse en el lugar de sus compañeros, profesores y vecinos, adquiriendo así, en este esfuerzo, actitudes de diálogo, es otro objetivo conse- guido.

También este planteamiento participativo genera la creación de hábitos de autogobierno que facilitan la obtención de acuerdos co- lectivos. Uno de los trabajos y programa de radio tuvo como objeto la reivindicación de las reformas prometidas por la Consejería de Educación al Centro, todo el colectivo participó activamente (Direc- ción, profesores, padres y alumnos). Esto finalmente consigue la co- herencia entre juicio y acción ética colectiva dentro y fuera de la es- cuela. Finalmente, las autoridades educativas se implicaron y el nuevo centro se realizó.

6.4.3.2. Una propuesta curricular específica, transversal y sistemática

Las actividades de Educación en Valores deben ser el resultado de una concreción en cada centro docente y en cada aula de una propuesta curricular diseñada especialmente para este ámbito de contenido. Como hemos dicho, pensamos que una propuesta de ac- tividades de Educación en Valores debe ser lo más específica posible;

es decir, especialmente pensada para contribuir a la consecución de los objetivos propios del Área Transversal que se vaya planteando en cada momento. La Formación en Valores exige estrategias pensadas prioritariamente para desarrollar distintos componentes de la per- sonalidad moral de los individuos. En este sentido pensamos que la discusión, el análisis y la investigación de problemas morales relacio- nados con las distintas Áreas Transversales, así como su comprensión crítica y la denuncia de las situaciones sociales que pudieran desen- cadenar, son ejemplos de estrategias para cumplir los objetivos ya mencionados.

Por otra parte, consideramos las actividades de Educación en Va- lores como transversales porque, tratando temas complejos y de enorme repercusión personal y social, no están contemplados como áreas o disciplinas en los diseños curriculares. Son acordados de modo multidisciplinar por parte de todo el profesorado del centro o por la mayoría.

En tercer lugar, hemos dicho que las actividades de Educación en Valores debían ser sistemáticas. Por ello pensamos que ni las me- todologías específicas ni su planteamiento transversal pueden que- darse en actividades ocasionales, desordenadas o inconexas, sino que deben estar reguladas y orientadas por propuestas específicas, es decir, por una propuesta de objetivos y contenidos referentes a hechos, procedimientos y valores suficientemente precisa y orienta- da. A este respecto nuestro proyecto es una concreción válida de este principio de sistematicidad.

En la evaluación de los resultados se demuestra que este plan- teamiento específico, transversal y sistemático del proyecto trans- forma la propuesta curricular en un instrumento multiplicador de experiencias, actividades e iniciativas de la Comunidad Educativa en su conjunto. Lo cual, a pesar de ser un signo inequívoco de acierto en la consecución de los objetivos planteados, no deja de ser agotador.

6.4.3.3. Educación en Valores y participación social

Hasta ahora la propuesta de Educación en Valores que veni- mos presentando es eminentemente académica y está muy cen- trada en el tipo de actividades que se pueden llevar a cabo sólo dentro de la escuela. Es, por otra parte, una propuesta en la que parecen dominar, aunque no exclusivamente, las tareas de índole cognitivo por encima de la acción y el compromiso ético. Por ello, nos parece fundamental hacer hincapié en elementos tales como la responsabilidad y el compromiso social concreto que conlleve hacer algo con trascendencia moral o social, más allá de lo mera- mente escolar, de lo contrario el programa de Educación en Valo- res no estaría completo a nuestro modo de ver. Por tanto, aquí se propone prolongar la Formación en Valores fuera de la escuela mediante el compromiso personal de los alumnos por llevar a cabo actividades que consideren correctas éticamente y que ten-

LA RESPUESTA ESTA EN EL VIENTO 191 ]

gan alguna trascendencia social. Cualquier audición de los pro- gramas de radio realizados por los alumnos es una fiel muestra de que este objetivo metodológico y didáctico se ha conseguido ple- namente.

Tal como se ha dicho, se trata de facilitar a los alumnos la posibi- lidad de implicarse personalmente en algún tipo de participación social que suponga comprometerse y responsabilizarse en ayudar a alguien, o en colaborar con alguna institución que persiga fines so- ciales o humanitarios.

FIGURA 6.1: Reunión de un equipo de alumnos con distintos colectivos ciudadanos del municipio de Riotinto