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aquellas necesidades que tienen que ser tomadas en cuenta en relación al consumo de leña en sus cocinas, y para ello se utilizó los componentes de saneamiento básico, ahorro de tiempo en la cocina, la limpieza de la cocina, el mismo consumo de leña y los problemas de salud relacionadas con el humo de la leña.
Con el propósito de aproximar una evaluación de la calidad de vida relacionada al consumo de leña de los pobladores en estudio se construyeron varios índices a partir de estadísticas continuas, utilizándose el método de agregación de máximos y mínimos, para obtener puntuaciones de los índices, y además de la calificación global de calidad de vida. Los índices aquí presentados son sólo una propuesta preliminar.
En primer lugar, se han obtenido los índices de calidad de vida por dimensiones, donde en casi todas las dimensiones en estudio existe superioridad en el valor del índice para aquellos pobladores que utilizan las cocinas mejoras que aquellas que utilizan las cocinas tradicionales;
solo en el saneamiento básico existe ligera diferencia del valor de 0,83 para el grupo control frente a 0,80 para el grupo experimental. Pero la diferencia se acentúa más cuando valoramos el índice global de la calidad de vida relacionada al consumo de leña, encontrando un índice de 0,67 para aquellos pobladores que utilizan las cocinas mejoradas frente al índice de 0,45 para aquellos que utilizan las cocinas tradicionales. (Ver gráfico Nº 40)
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La disponibilidad del saneamiento básico en las familias que utilizan las cocinas mejoradas respecto a las que usan las tradicionales, no evidencio diferencia, de acuerdo a la prueba de CHI CUADRADA (X2) (0.464) para un valor p= 0.496, donde tanto las familias que poseen cocinas mejoradas como tradicionales, cuentan con la misma disponibilidad de saneamiento básico. Como se ve ambos grupos han priorizado la atención de sus necesidades básicas, favoreciendo su calidad de vida, al respecto el Programa de salud y saneamiento básico (Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca, 2003) ha expresado que el bienestar de la población depende de la satisfacción de sus necesidades básicas, tanto en términos económicos y sociales como ambientales, asimismo la ONU (ONU, 2014) ha referido que la mejora del saneamiento se traduce en un incremento del desarrollo humano, la dignidad, la intimidad y la seguridad, a su vez tiene repercusiones positivas en la salud humana.
Las diferencias en el ahorro de tiempo por el uso de cocinas mejoradas en comparación a las tradicionales, se han evidenciado mediante la alta significancia estadística para un valor p≤0, 05, por lo que al utilizar las cocinas mejoradas se ahorra más tiempo, situación que coincide con las experiencias exitosas logradas por el Programa Chalaco referido por Ureta (Ureta, 2004), quien observó que las cocinas mejoradas contribuyen a proporcionar ahorro de tiempo por el que las mujeres y niños pueden realizar otras actividades más útiles para su formación y descanso. En ese sentido si se consume menos leña, se reducirá también los periodos de abastecimiento del recurso leña, ya que cuanto menos leña se consume, menor tiempo se invertirá en la búsqueda y reposición de dicho recurso. Bajo el entendido de que todo ahorro representa economía y es favorable al bienestar, el uso de las cocinas mejoradas corregirá en gran parte las grandes dificultades de abastecimiento del recurso leña (Araque, 2009).
La reducción del consumo de leña al utilizar las cocinas mejoradas respecto a las tradicionales, conlleva a la protección de los recursos energéticos renovables, y consecuentemente a la protección ambiental, de
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lo contrario se consumen de manera inescrupulosa los recursos energéticos generando degradación y alteración de los bosques naturales del país, además el ahorro sustancial del consumo de leña contribuye a la conservación del medio ambiente sin menoscabar la calidad de vida ni las costumbres de sus habitantes (Araque, 2009), así también la experiencia del Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca (Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca, 2003), confirma que las cocinas mejoradas resultan de gran utilidad para el cuidado del medio ambiente, pues consume muy poca leña.
El ahorro del tiempo en el encendido de las cocinas mejoradas en comparación a las tradicionales, se evidenció mediante la alta significancia estadística obtenida a través de la prueba t (-2,837) para un valor p= 0.006, que las familias que usan cocinas mejoradas emplean menor tiempo en el encendido, mientras que los que usan cocinas tradicionales lo encienden en un tiempo mayor. El Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca (Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca, 2003), prescribio que las cocinas mejoradas resultan fáciles de manejar ya que la candela prende rápido y no se apaga, permitiendo un ahorro de tiempo importante que beneficia principalmente a las madres de familia quienes se encargan de la preparación de los alimentos y el tiempo ahorrado en el encendido les puede permitir compartir con la familia y realizar otros quehaceres del hogar.
Respecto al ahorro de tiempo en la preparación de los alimentos de las familias que usan cocinas mejoradas y tradicionales, se evidenció diferencias estadísticamente significativas, el que fue comprobada a través de la prueba t (-3,776) para un valor p= 0.000, determinándose que las familias que usan cocinas mejoradas emplean menor tiempo en la preparación de sus alimentos, mientras que los que usan cocinas tradicionales emplean un tiempo mayor, ocasionando con ello mayor gasto de leña y dificultades para la realización de otras actividades. Los hallazgos obtenidos por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales del
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Gobierno de Nicaragua sobre la medición del tiempo de cocción de alimentos tipo dieta de la mayoría de las familias rurales (Ej.: arroz), determinaron que se ahorra un tiempo equivalente a 9.91% minutos con el empleo de las cocinas mejoradas en comparación a las tradicionales (Gobierno de Nicaragua,Ministerio del Ambiente, 2005). Así también Araque (Araque, 2009) indica que en el proceso de combustión de la cocina mejorada se alcanza la máxima temperatura (200 ºC) en la zona de la primera olla al producirse la combustión primaria en la que la olla entra en contacto directo con la fuente de calor, parte de ese calor se transfiere a la 2dª olla por conducción, al igual que los gases residuales que no han llegado a consumirse, en esta zona se produce la combustión secundaria alcanzándose altas temperaturas aunque la olla no esté en contacto directo con la llama, obteniéndose así, temperaturas de 140º C, donde el punto de ebullición del agua se logra en poco tiempo (en aproximadamente 5 minutos), cabe indicar que en la cocina mejorada la pérdida de calor es mínima, su diseño permite un mejor funcionamiento y un tiempo de cocción de los alimentos mucho menor, debido a que no se realiza a fuego abierto y las capas de adobe y revoque concentra el calor en el interior, evitando con ello, las pérdidas que ocurren en las cocinas tradicionales.
Referente a la producción de menos humo por las cocinas de leña, se evidenció con alta significancia estadística a través de la prueba Z (6,279) para un valor p= 0.000 que las familias que usan cocinas mejoradas se exponen a una menor cantidad de humo cuando preparan sus alimentos, mientras que los que usan cocinas tradicionales están expuestos a mayor cantidad de humo, lo que es perjudicial para la salud familiar. En relación con estos resultados Bruce, Pérez, Albalak (Bruce, Perez-Padilla, & Albalak, 2000) afirman que la reducción del humo y los gases del efecto invernadero, generan beneficios ambientales tanto locales como globales y es a través de la utilización de las cocinas mejoradas que se consigue la reducción de humo en el ambiente interno del hogar gracias a que la combustión en ella se realiza de manera eficiente, logrando así mayor limpieza del área de la
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cocina por la disminución de las emisiones de humo, lo que beneficia directamente a las familias y al ambiente en general.
La facilidad de la limpieza de las cocinas (mejoradas y tradicionales) de las familias de los grupos experimental y control, se evidenció con alta significancia estadística a través de la prueba Z con un valor p= 0.008, que las familias que usan cocinas mejoradas cuentan con mayor facilidad para limpiar sus cocinas en comparación a los que usan cocinas tradicionales, las que les es mas difícil hacerlo por la forma que tienen. Asimismo el Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca (Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca, 2003), determino que el uso de las cocinas mejoradas brindan limpieza, seguridad y comodidad en el cocinado, esta limpieza se debe a que estas cocinas cuentan con un filtro para la ceniza, mantienen el calor y liberan los humos por la chimenea, ayudando de ese modo a que se haga más atractivo su uso dentro de los hogares, así también Grupo Gira (Grupo interdisciplinario de tecnologia rural, 2013) indica que los objetivos de las estufas mejoradas son la Mejora de la limpieza, la seguridad y la comodidad en la cocina,
En cuanto a la existencia de hollín en las paredes y el techo del ambiente de la cocina se evidenció con alta significancia estadística a través de la prueba de Z (2,895) para un valor p= 0.004, que las familias que usan cocinas mejoradas mantienen el área de sus cocinas más limpias por la menor existencia de hollín en las paredes y techo que los que usan cocinas tradicionales quienes tienen sus paredes y techos manchados por el hollín.
Al respecto el Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca en acuerdo con la labor que realizó Manos Unidas (Centro de Investigación y Desarrollo de Cajamarca, 2003) en la construcción de cocinas mejoradas menciona que las cocinas mejoradas permiten que el área de la cocina se mantenga en mejores condiciones de limpieza, salubridad y cuidado, por el contrario las cocinas tradicionales no solo afectan al entorno natural, sino también la propia casa (cocina, cuartos, y pasadizos) pues la presencia de hollín manchan las paredes y el techo de las cocinas y habitaciones contiguas,
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ambos ocasionados por la combustión ineficiente de ésta donde el ambiente se hace irrespirable por el excesivo humo de ese modo también contribuyen negativamente en la salud de la familia. En el mismo sentido el Gobierno de Nicaragua (Gobierno de Nicaragua,Ministerio del Ambiente, 2005) a través del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales valoró el uso de las cocinas mejoradas indicando que hay otros beneficios como mejorar la calidad de aire en los hogares rurales al evacuar el humo al exterior a través de la chimenea, lo cual evita enfermedades a la familia y el hollín en el techo y paredes de la casa.
Respecto al consumo medio de kilogramos de leña de las cocinas mejoradas y tradicionales, se observó con alta significancia estadística comprobada a través de la prueba t (-3,098) para un valor p= 0.003, que el consumo de leña en la preparación del desayuno es menor en la cocina mejorada respecto a la tradicional; con lo que se concluye que las familias que usan cocinas mejoradas ahorran más leña durante la preparación del desayuno. Por otro lado se observó que el consumo de leña durante la preparación del almuerzo no muestra diferencias entre el uso de cocinas mejoradas y tradicionales. Esto fue probada a través de la prueba de t (- 1,305) para un valor p= 0.197 no mostrando significancia estadística en la comparación, lo que nos permite concluir que ambas cocinas consumen casi la misma cantidad de kilogramos de leña durante el almuerzo pero es de resaltar que con las primeras cocinas las familias cocinan más variedad de platillos y en mayor cantidad. En cuanto al consumo de kilogramos de leña durante la preparación de la cena se comprobó la existencia de diferencias entre ambas cocinas, el que fue analizada a través de la prueba t (-2,177) para un valor p= 0.033, lo que nos permite concluir que las familias que usan cocinas mejoradas ahorran más kilogramos de leña durante la preparación de la cena en comparación a las que utilizan la cocina tradicional. Estos resultados son corroborados por Rouse (Rouse, 1999) quien manifiesta que es visible el beneficio que trae consigo el uso de las cocinas mejoradas en la disminución del consumo de leña, generando beneficios ambientales y mejorando el bienestar de la familia al reducir el tiempo y dinero destinado a
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la obtención de este energético. Por otro lado el Fondo Ambiental de El Salvador (Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES)., 2004) por experiencia propia en la construcción de cocinas ecoeficientes indican, que ha existido un impacto ambiental positivo en el uso de las cocinas mejoradas en el Salvador; igualmente, una disminución de consumo de leña, en alrededor de 10,786 metros cúbicos por año, que representan aproximadamente unos 18,000 árboles de 5 años de edad cada año. (15 manzanas de 1200 árboles cada una por año) y al existir una reducción de consumo de leña y de enfermedades respiratorias, se ha generado un ahorro económico que podría ser utilizado en beneficio de las familias que poseen cocinas, los niños pueden asistir a la escuela y los adultos a realizar actividades productivas en beneficio de las mismas. El decremento en compra de leña por el uso de cocinas mejoradas que están en uso, representa un monto aproximado de unos US $150,000 anuales. Es decir
$164.6 dólares por cocina por familia, o $0.451 centavos de dólar por día.
Esto muestra lo beneficioso que es utilizar una cocina mejorada. Del mismo modo Díaz, Masera (Díaz & Masera, 2003) mencionan que el consumo de leña según las necesidades de las familias es un problema si estas no usan las cocinas mejoradas, porque en primer lugar las cocinas tradicionales generan altos niveles de contaminación interior y en segundo orden demandan una gran cantidad de leña, remarcan así mismo que el consumo promedio per cápita de las familias con cocinas tradicionales oscilan entre los 2.0 y los 3.0 kg/cap/día. Esto se agudiza dado que las principales formas de obtención de la leña es la recolección, realizada por mujeres y niños, y en menor proporción la compra de este energético. En consecuencia , el acceso a la leña es un problema debido a su alto costo o a la gran cantidad de tiempo y esfuerzo requerido para conseguirla, por tanto urge la necesidad de que todas las familias decidan usar las cocinas mejoradas para mejorar su calidad de vida. Además Serrano (Serrano, 1992) refiere que la leña es un recurso natural muy necesario para sobrevivir en especial para las personas con un nivel económico bajo, siendo para éstos una fuente de vida. Como parte de sus costumbres, el consumo diario de biomasa lo realizan
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habitualmente en fuegos abiertos dentro de sus casas, para preparar la comida, para lavar, hornear pan y como combustible de calefacción, lo cual es problemático por muchas razones, entre ellas la contaminación del medio ambiente por los residuos contaminantes generados (como el monóxido de carbono) y los problemas de salud asociados a la inhalación de los humos resultantes al cocinar dentro de sus viviendas; frente a ello consideró como una solución inmediata en la reducción de su consumo, es otorgar un uso eficiente de la leña mediante la construcción de quemadores mejorados, el fundamento de estos dispositivos es el de concentrar el calor en los recipientes de cocido (Ollas), optimizando la transferencia de calor y permitiendo a la vez una combustión mucho mas eficiente que por el método tradicional. Estos quemadores mejorados forman parte de una etapa intermedia para reducir el consumo, el impacto generado al medioambiente y mejorar así la calidad de vida de las personas. Sin embargo, la aspiración principal debiera ser sustituir la leña por energías limpias y renovables. Lo ideal es realizar un uso de la leña alcanzando un desarrollo sustentable, es decir un proceso sostenido y equitativo de la calidad de vida de las personas, basado en medidas apropiadas de conservación y protección del medio, de manera de no comprometer las expectativas de las generaciones futuras, además este desarrollo sustentable intenta buscar la equidad social y la superación de la pobreza.
La diferencia en el diagnóstico de los problemas de salud de los niños relacionados con el humo que genera la cocina de leña que utilizan las familias (mejoradas y tradicionales), se demostró con alta significancia estadística a través de la prueba de t (-3,475) para un valor p= 0.001 que las familias que usan cocinas mejoradas presentan un menor número de problemas de salud relacionadas con la contaminación que generan el humo de las cocinas de leña en comparación con las familias que usan cocinas tradicionales donde las problemas de salud se dan en mayor frecuencia y número. Los resultados en las diferencias se relacionan con la menor eficiencia en la combustión que ocasionan las cocinas tradicionales, tal como Tom Miles (Tom, 2014) ha informado que la forma más tradicional de cocinar
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los alimentos, provoca la inhalación del humo de la leña, la cual es más grave que fumar tabaco y produce enfermedades tan graves como el cáncer y hasta desprendimiento de la retina del ojo. Cooper (Cooper, 1999) por su parte refiere que la combustión directa de la biomasa en condiciones no controladas genera efectos negativos en la salud porque produce gases como: CO2 en gran cantidad, hidrocarburos aromáticos policíclicos, óxido nitroso, óxido de azufre (principalmente en el carbón) y monóxido de carbono (CO), dañando de ese modo principalmente el sistema respiratorio y afectando primariamente a los niños y a las madres gestantes dentro del seno familiar. Así mismo la United States Environmental Protection Agency ((USEPA)., 1997) indica que la combustión directa de la madera que no es controlada adecuadamente está generando actualmente efectos adversos en la salud familiar, ya que de ella se producen diecisiete tipos de sustancias considerados contaminantes prioritarios que tienen alta toxicidad, así como más de catorce compuestos carcinógenos, seis tóxicos para los cilios y agentes muco-coagulantes del sistema respiratorio y cuatro precursores del cáncer y de algún modo estas sustancias pueden llegar a penetrar a gran profundidad en los pulmones y ocasionar mayores daños irreversibles para la salud.
“De las enfermedades relacionadas con el humo producto de las cocinas tradicionales se encuentran las infecciones respiratorias agudas, durante la infancia, enfermedades pulmonares, obstructivas crónicas, cáncer de pulmón, otitis media, asma, cataratas e infecciones oculares” (Grupo interdisciplinario de tecnologia rural, 2013), del mismo modo (Bruce, Perez- Padilla, & Albalak, 2000) (Mishra, 2014), (Mohan, y otros, 1989) (Mavlankar, Trivedi, & Gray, 1991), entre otros estudiosos han referido que está comprobada la relación entre el uso de combustibles de la biomasa y las enfermedades pulmonares crónicas, la tuberculosis, las cataratas y los abortos involuntarios. Otros autores como Chen (Chen, 1990)consideran que la contaminación interior genera un mayor riesgo de infecciones respiratorias agudas durante la infancia, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y cáncer de pulmón. A pesar de que existe suficiente
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evidencia de los efectos nocivos de la combustión de biomasa a la salud humana y de que se sabe que el uso de biomasa está entre los 10 mayores riegos a la salud y hasta el momento no se ha dado la atención debida a este tema tan importante ni por parte de los investigadores ni por las instituciones gubernamentales. Así mismo Bruce, Albalak y Perez Padilla (Bruce, Perez- Padilla, & Albalak, 2000), señalan que en las cocinas tradicionales de los países en desarrollo las concentraciones de las partículas superan los niveles permitidos en el ambiente, por ejemplo se ha medido los niveles de PM10 durante la preparación de alimentos dentro de un hogar y estas pueden llegar hasta las 30,000 microgramos/m3 lo que es gravísimo porque los valores permitidos van de 300 a 3000 microgramos/m3 en 24 horas. Es decir las familias se están exponiendo demasiado a niveles altísimos de estos contaminantes y es esto lo que determinan la aparición de las principales enfermedades respiratorias asociadas al humo de leña como: la tuberculosis, las enfermedades peri-natales y la infecciones oculares, la otitis media, las enfermedades pulmonares crónicas, el asma, el cáncer de pulmón, el cáncer de tracto nasofaríngeo, de la laringe y las cataratas que deterioran cada día la salud de la población que no utiliza cocinas mejoras.
Por otro lado Karekezi, Lata, Coelho (Karezi, Lata, & Coelho, 2014) expresan que actualmente se calcula que al alrededor de dos tercios de todos los hogares en los países en desarrollo todavía dependen de los biocombustibles no procesados (madera, estiércol, residuos de cultivos) para sus necesidades diarias de cocina y calentamiento, en muchos de estos hogares, el combustible se quema en el interior de recintos en fuegos abiertos o con cocinas que funcionan ineficazmente y a menudo sin ningún sistema de ventilación o extracción de humos. Debido a las altas concentraciones de polución en el aire de recintos cerrados, por combustión deficiente, un gran número de personas en las áreas rurales de los países en vías de desarrollo sufren enfermedades respiratorias, cáncer o trastornos del embarazo. Por esta causa, se calcula que mueren 1,6 millones de personas aproximadamente al año (más de tres por minuto). Esto afecta principalmente a las mujeres y sus hijos menores que pasan muchas horas