Investigación Acción Participativa (IAP) en la conformación de una cooperativa
3. Uso de la IAP en la conformación de una cooperativa artesanal en el Estado de México
3.5 El aprendizaje durante el proceso vivido en RAG
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fácil cuando una cooperativa está conformada por diferentes ideas y, sobre todo, cuando se cuenta con disponibilidad de dinero, instalaciones o equipo, pues po- drían originarse envidias. Por otro lado, la existencia formal y legal da lugar y posi- bilita el acceso a recursos externos como son el crédito, el apoyo de programas gu- bernamentales y capacitación especializada. En esencia, es un paso que materializa la unión y la fuerza, la presencia en la comunidad y la capacidad de actuar por el bien colectivo. Ahora, para sobrevivir y fortalecerse, es necesario no sólo saber en qué consiste el trabajo en equipo, sino en practicarlo y construir enfoques propios.
De esto se trata el siguiente apartado.
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Más allá de los procesos, trabajar en equipo exige participación, responsabi- lidad y compromiso de cada uno de los integrantes, de lo contrario podría caerse en lo que Robbins (2004) llama holgazanería social.
Aunque se dice que estamos en el grupo porque nos comprometemos vo- luntariamente, no deja de manifestarse el que “pues a’i que lo haga el otro”.
Al participar hacemos patente nuestra pertenencia al equipo de trabajo, es transitar de la palabra a los hechos, es compartir. Al respecto, los integrantes de RAG entienden, además, que un equipo se conforma cuando todos participan al mismo tiempo y de diferente manera:
Participar es ... hablar y hacer, buscar información y compartirla, capacitar- nos y asistir a exposiciones, atender a los visitantes, hablar claro para que nuestro sentir lo saquemos en el grupo, ponernos de acuerdo al hablar con la verdad, decir lo que siento.
Una manera de interpretar la responsabilidad es esa habilidad necesaria para responder a nuestras obligaciones y compromisos. Para los artesanos de RAG es cumplir un deber, por ejemplo asistir a reuniones, apoyar en proyectos y en expo- siciones. Es llegar puntual a las sesiones de trabajo, es darle prioridad al trabajo del grupo sobre la diversión personal. De manera paralela, la responsabilidad puede ser una carga, pero no cumplir con lo prometido origina consecuencias negativas en lo individual y en lo grupal. Sin embargo, cuando una obligación existe y se hace un esfuerzo, se convierte en una motivación.
Las relaciones intergrupales, según la Teoría de la Interacción Social, reflejan la fuerza que un grupo tiene en su contexto (exogrupo), contribuyendo con ello a reforzar la pertenencia e identidad de sus miembros hacia el propio grupo. En este caso, la presencia de RAG se manifiesta en lo siguiente:
• El H. Ayuntamiento de Santiago Tianguistenco ha sido co-organizador de eventos culturales.
• El Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART) y el Instituto de Investigación y Fomento a las Artesanías del Estado de México (IIFAEM) brindan apoyo económico y técnico para la realización de concursos artesa- nales y cursos de capacitación técnica.
• Una cooperativa de comerciantes-artesanos ha participado con RAG para la organización de los eventos culturales.
• El grupo también ha tenido presencia en las familias de los integrantes, ma- nifestando su aprobación: “Mamá, ya son las 12:00, mamá se te va a hacer tarde para ir al grupo”.
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• El Museo de Culturas Populares del Instituto Mexiquense de Cultura (IMC) y otras organizaciones similares, ha mantenido relación con RAG para la partici- pación en exposiciones y prendas a consignación en la tienda de artesanías.
Lejos de que RAG caiga en el sesgo o favoritismo endogrupal, parece que debe revalorar lo que está haciendo y reconocer que no es un objetivo fácil de alcanzar, mucho menos al corto plazo. Además, no dejan de sentir la presión por parte de la comunidad en donde está presente la crítica destructiva y ausentes las acciones colectivas, más allá de lo religioso y escolar. La táctica es un proyecto con- junto que cuente con recursos propios y que mejore su autoimagen al ser reconoci- do por sus logros. Este proyecto puede ser una fábrica de hilo de lana o un programa educativo para taller de tejido en telar y bastidor en educación media.
Por ahora, los agentes externos reconocen la existencia de RAG y valoran mejor su trabajo que los propios integrantes. Sin embargo, lamentablemente, los habitantes de Gualupita cuestionan su quehacer, pues desearían que de manera espontánea (o milagrosa) aparecieran soluciones que muchas veces las entienden como dádivas de partidos políticos y autoridades. Lo importante es que ya se habla sobre la existencia de RAG y, más aún, de la vida que le han dado a la Casa de Arte- sanías “José Pérez Delgadillo”, cofundada con un grupo de jóvenes hace cinco años y ahora administrada por artesanas y artesanos de la propia comunidad.
Lo anterior es evidencia que apoya el uso de la IAP para estimular y favore- cer las ciencias sociales a partir de la amalgama entre el saber local y la aportación de los investigadores. En este sentido, según Whyte y Harkavy (1993), esta síntesis disciplinaria ha demostrado ser muy difícil de alcanzar mediante la investigación cuantitativa. La democracia en la producción de conocimiento es un soporte para los participantes en cuanto a la calidad de los resultados, el aumento de la fiabilidad de la información y la probabilidad de que los resultados sean puestos en práctica.
Conclusiones
Como estrategia metodológica cualitativa, la IAP facilita vincular la teoría y la práctica para brindar soluciones a problemas significativos de la vida cotidiana, mediante el in- volucramiento y compromiso de los sujetos y el investigador como agentes de cambio.
La IAP tuvo sus orígenes en fenómenos sociales y cobra fuerza cuando lo que se busca es que éticamente las organizaciones sigan creciendo.
Al no existir fórmulas mágicas ni respuestas rápidas para enfrentar problemas sociales o llevar a cabo el cambio en las organizaciones, la participación del factor humano mediante la integración de grupos es una estrategia para optimizar recur- sos, alcanzar resultados pertinentes, así como enriquecer las relaciones personales al interior y al exterior, tanto a nivel individual como grupal. El reto es concebir el
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trabajo colectivo como una filosofía, como un mecanismo para eliminar barreras que entorpecen el crecimiento individual y grupal.
La IAP es una alternativa valiosa para contribuir a la generación del conoci- miento, es decir, el educador en su rol de investigador no puede hacer de lado la práctica de conocer. Escribir más allá del mundo académico, pero sin perder de vis- ta la validez de lo que estamos diciendo, tiene como producto libros de alta calidad académica dirigidos a un público de magnitud considerable y voraz aptitud.
Esta alternativa para generar conocimiento es contraria a la monopolización de los resultados por parte de una élite intelectual. Esto es, en lugar de investigar sobre los artesanos o los obreros para sólo aumentar el acervo científico de los in- vestigadores, en la IAP se investiga conjuntamente para definir acciones tendientes a la transformación de la realidad en la que están inmersos.
Congruentes con esto, en este ejercicio se logró evidenciar la utilidad y uso de la IAP al cambiar positivamente la realidad de los artesanos de Gualupita y atrapar lo dinámico de la vida de la cooperativa de producción como organización formalmente constituida. Con un proceso de investigación cuantitativo no hubiera podido lograrse lo anterior, ya que usualmente está ausente la intensa participación de los sujetos, fuertes relaciones entre investigado e investigadores y las principales herramientas para la recolección de datos no son los grupos de enfoque ni las notas de campo. Sin embargo, conjuntar ambos enfoques puede contribuir a mejorar la práctica, compartir lo aprendido y apoyar a otros investigadores para conducir una experiencia similar.
La IAP debemos practicarla como investigación que hace la diferencia, es decir, como investigación que conlleva cambios organizacionales, sectoriales y nacionales, lo que implica una profunda conciencia de todos en cuanto a la existencia de proble- mas relevantes, de los cuales no siempre conocemos su magnitud ni sus implicaciones.
Finalmente, por su naturaleza y propósito, la IAP debería estar presente en la agenda del cambio social y fortalecimiento empresarial u organizacional que simbolice la creencia de que con el conocimiento en grupo pueden detectarse los problemas prioritarios para actuar colectivamente en su resolución, disolución o solución. De aquí se desprende nuestra futura línea de investigación, tomando en cuenta que el involucramiento activo de múltiples agentes (stakeholders) en el dise- ño de investigación y evaluación de programas gubernamentales dirigidos a grupos minoritarios contribuiría a un cambio más efectivo y de largo plazo.
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Abigail Rodríguez Nava1 Elizabeth María Guerra García3 Patricia Margarita Dorantes Hernández2
RESUMEN
En esta investigación se presenta un estudio de algunos modelos relevantes que combinan la investigación cuantitativa y cualitativa, y que son empleados en el análisis de la toma de decisiones en las organizaciones. La investigación recupera los principales métodos de investigación cualitativa, así como aquellos que son de carácter mixto porque utilizan algunas herramientas de los enfoques cuantitativos y de los cualitativos, en este aspecto destacan los modelos multi-criterio; con la fina- lidad de ejemplificar el uso de esta metodología se introduce un análisis a partir de las necesidades del sistema de salud en Cuba.
Palabras clave: análisis cualitativo, análisis multi-criterio, estudios organizacionales, sistemas de salud.