X. DISCUSIÓN
10.2 Factores asociados al embarazo en la adolescencia
10.2.3 Factores Sociales: Espacio en donde habitan
127 relación percibida entre sus progenitores ocasionó que ellas generaran una dinámica distante y/o conflictiva con sus padres, aunque también con las madres. Pero, posterior al embarazo, la relación de las adolescentes con sus madres cambió.
Así pues, las familias contribuyen a que las adolecentes decidan tomar acciones de conductas de riesgo, entre ellas las sexuales, y como algunas de las consecuencias, el embarazo.
128 En el caso de las adolescentes, desde los años 90´s por la ampliación de la cobertura en la enseñanza media y la jornada escolar, hubo una disminución de la tasa de fecundidad en este sector poblacional que se mantuvo hasta el 2006. Las y los autores concluyen que estas políticas fueron más efectivas que el uso del mejor anticonceptivo7.
Las características de la población estudiada del presente estudio de investigación, concuerdan con los aspectos sociales referidos en el estudio antes mencionado, como los avances en políticas públicas, sobre todo en temas del ejercicio de la sexualidad75, violencia contra las mujeres96 y los derechos humanos97. Sin embargo, por la temática de las entrevistas, las adolescentes desconocen las diferentes políticas públicas que el Gobierno Federal ha implementado a través de programas como apoyo para mejorar su condición a través de apoyos escolares98 Por lo tanto, la falta de difusión de los programas de desarrollo social, escolar, de salud, etc. es responsabilidad de las instituciones gubernamentales y hacerlas llegar a quienes realmente lo necesitan.
Por un lado la responsabilidad de las adolescentes en no acercarse a las instituciones y preguntar, pero este hecho, no se debería de delegar solo a ellas, sino que el gobierno a través de las instituciones, tiene la responsabilidad de informar a la población de los programas y proyectos de desarrollo social que se generan con el fin de apoyarlas en distintos rubros como la educación, emprender una empresa, atención para el desarrollo personal, etc. Si no saben que esos programas existen ¿Cómo van a demandar ese apoyo?
La solución tampoco estriba en darles los apoyos que existen de manera desbordante, sino generar acciones preventivas y de corresponsabilidad entre las instituciones, la sociedad civil y el sector privado. Empero, mientras estas acciones no se lleven a cabo de manera estratégica y efectiva, la responsabilidad recae en el gobierno y las instituciones que lo representan.
129 En cuanto a la participación laboral, en el caso de las adolescentes participantes, la mayoría no trabajaba –por la edad- pero tampoco expresó deseos de hacerlo. Algunas dijeron querer seguir estudiando, mientras que otras expresaron que su pareja las apoyaría –es decir mantendría a ella y su bebé-. Observamos nuevamente que los estereotipos de género, proliferan en contextos de baja escolaridad, marginación y violencia social – como la delincuencia- y pandillerismo que usan y consumen alcohol descontrolado y drogas –al menos en la colonia y las aledañas a la USC-.
Estos estereotipos de ser “mujer” vinculada a la edad que tienen, están asociadas a la responsabilidad y cuidado de hijos e hijas, el aseo y mantenimiento de la casa, la atención al varón que sale a trabajar. De manera implícita se identifica el rol de los varones como proveedor, protector y cuidador de ella y su bebé, como responsable de su condición económica y de seguridad. Aunque reconocen que la situación económica es compleja, la mayoría no espera trabajar. Las que expresaron esa intención, fueron cesadas por sus parejas en donde defendían esterol que ”les corresponde”.
En continuidad con el Estudio de León y colaboradores57, también concluyen con la presencia del embarazo en la adolescencia en relación a factores sociales como: bajo nivel socioeconómico, hacinamiento, estrés, delincuencia, alcoholismo, trabajo no calificado, vivir en un área rural, ingreso precoz a la fuerza de trabajo, mitos y tabúes sobre sexualidad, marginación social y predominio del “amor romántico” en las relaciones sentimentales de los adolescentes.
Las acciones emprendidas por diversos organismos públicos y privados en otros países, han sido ineficientes para revertir la incidencia en crecimiento de embarazos en etapas tempranas, basadas en estudios sobre los factores de riesgo al embarazo - demográficos y socioeconómicos-22. Las acciones referidas, también forman parte de las políticas en nuestro país18, 20, ya que en el estado de San Luis Potosí, hubo un decremento de embarazos en la adolescencia de 0.05% en el 2012 en comparación al
130 201119. Sin embargo, dichas acciones son insuficientes, ya que el impacto resultante no ha sido el esperado ¿Qué se está haciendo?, lo que se hace ¿se está haciendo mal?,
¿Qué acciones tendríamos que implementar? ¿Le corresponde solo al sector salud intervenir en la prevención del embarazo en la adolescencia?
Desde el año 1994, las Naciones Unidas a través de la Conferencia Internacional sobre la Población y Desarrollo celebrada en El Cairo46, Gro Harlem Bruntlanden, Primera Ministra de Noruega el apartado Medidas 6.4 refiere que los gobiernos deben:
“…garantizar el acceso universal a la enseñanza primaria y a una atención primaria de salud de buena calidad, incluidos servicios de salud reproductiva y de planificación de la familia, y establecer estrategias educacionales relativas a la paternidad responsable y la educación sexual…”
Para reafirmar lo anterior, Nancy Oyarzún encontró un estudio de Roldán y colaboradores en el año 2006, donde refiere que países en desarrollo, estiman necesaria la educación sexual en los centros educativos, para poder prevenir los embarazos no deseados e ITS, ya que demostraron que estas intervenciones retrasan el inicio de las relaciones sexuales y favorece el aprendizaje de una sexualidad responsable22.
La generación de programas educativos aplicados desde edades tempranas, podría ser una estrategia a considerar y los que existen ¿están diseñados a poblaciones específicas y necesidades particulares?