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Investigación en instituciones educativas

In document dedicatoria (página 48-51)

1.2 Instituciones educativas

1.2.1 Investigación en instituciones educativas

Al analizar a una institución, incluyendo las de tipo educativo, es importante considerar el contexto político, social y económico de la sociedad en que se enmarca la institución.

El análisis institucional en México se encuentra poco desarrollado. Garay (1996) enuncia algunos obstáculos que han limitado su desarrollo en el plano latinoamericano, y en particular en Argentina. Una es la dificultad de elaborar conceptos con que se piensan las instituciones, los conceptos del sujeto que las piensa, el lenguaje utilizado, las condiciones histórico sociales que limitan su desarrollo y el conocimiento producido en relación a ello. Otra dificultad lo constituye el velamiento que algunos actores institucionales hacen acerca del origen o de las vivencias dentro de la institución. Y en su afán de ocultar privilegios y cotos de poder se oponen al análisis y a la intervención educativa.

Otra dificultad reside en la situación económica-política de la sociedad que origina, niega o rechaza el análisis e intervención institucional. Ello se vincula a las políticas educativas predominantes. Para el caso de las universidades, Victorino (2006) señala que las políticas de evaluación en México, se iniciaron en el contexto del Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994 y el Programa para la Modernización Educativa (1989-1994). Y el antecedente de la evaluación se halla en los procesos de planeación, en particular con el establecimiento del Sistema Nacional de Planeación de la Educación Superior (Sinapes).

A partir de 1989 comenzó el tránsito de la planeación a la evaluación como política dominante para el control de las Instituciones de Educación Superior (IES).

Victorino (2006) enfatiza la incidencia del Estado, en particular en el sexenio de Salinas de Gortari, en la evaluación de las universidades públicas. Específicamente, las Instituciones de Educación Agrícola Superior (IEAS), destacan por problemas de escasa

calidad, exigencia, rendimiento y poco rigor con respecto a la relación docencia- investigación.

Por tal motivo, las IEAS paulatinamente se han visto involucradas en procesos de autoevaluación y sujetas a instancias evaluadoras externas, especialmente con la creación de los Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES). De tal modo que todos los elementos curriculares (docentes, investigadores, alumnos, revistas científicas, planes, programas y la propia infraestructura educativa) se ven sometidos a evaluación, en aras de elevar la calidad educativa. El autor argumenta que las políticas neoliberales han afectado al sector educativo no sólo por la reducción del gasto en educación, sino porque los procesos de evaluación generan simulación e individualismo entre los docentes, y condicionan el financiamiento a las instituciones educativas de acuerdo a los resultados de la evaluación (Victorino, 2006).

En el caso de México es factible afirmar que el análisis institucional ocupa una posición marginal dentro de los enfoques que estudian a las instituciones. El análisis organizacional predominante se basa en el modelo empresarial que influye en la organización laboral, política, educativa y social, e implanta una organización racionalista, basada en la segmentación, la flexibilización, la eficiencia y la eficacia, así como en teorías gerencialistas (Garay, 1996). Estos modelos que han llegado al campo de la educación, han trastocado los ejes de interés institucional, y han desplazado los proyectos educativos-académicos hacia la organización orientada a la búsqueda de calidad, orden, logros y eficiencia.

La autora afirma que existen otras realidades en los espacios institucionales concretos, que tienen que ver con crisis institucionales (de la familia, Estado etc.), que impactan en la capacidad estructurante de las instituciones, y en algunos casos los espacios se enuncian como ingobernables (Garay, 1996). Las crisis que afectan a los espacios educativos son efecto de desestructuración de otras instituciones como la propia familia o el Estado. Si la familia no cumple de forma adecuada el proceso inicial

de educación y socialización de los individuos, éstos pueden enfrentar problemas de adaptación al involucrarse con otras instituciones como las laborales o las escolares. El propio Estado al no generar políticas económicas acordes a las necesidades de la población del país, propicia que algunos egresados de Instituciones de Educación Superior, estén desempleados o trabajen en un área diferente al de su formación escolar formal. O al no contar con una política de seguridad adecuada propicia situaciones de corrupción e inseguridad, que generan climas de ingobernabilidad en algunas zonas del país. De tal suerte que la institución educativa no se encuentra aislada se ve influenciada por el contexto en el que realiza su actividad. De este modo se considera que:

Las instituciones -particularmente las educativas– son formaciones sociales y culturales complejas en su multiplicidad de instancias, dimensiones y registros. Sus identidades son el resultado de procesos de interrelaciones, oposiciones y transformaciones de fuerzas sociales y no de una identidad vacía o tautológica de la institución consigo misma (Garay, 1996: 129).

La complejidad de la institución educativa deviene del conjunto de ideas, historias y trayectorias personales, prácticas lingüísticas y extralingüísticas que se entrecruzan, y que reproducen día con día a la institución.

La Universidad Autónoma Chapingo, surge a partir de la Escuela Nacional de Agricultura, su identidad no deviene de la fecha de su creación, ello no constituye en sí su identidad, más bien ésta se ha construido en un contexto inmerso en conflictos, luchas políticas, de poder, influidos no sólo por el contexto histórico, político, social y económico, sino a través de la acción y las interacciones de los sujetos inscritos en ella.

Además, su desarrollo ha sido influido por la decisión de individuos o grupos, tanto de los proyectos educativos que han hegemonizado, como también de los que se han quedado al “margen” del proyecto institucional.

La institución se articula con la sociedad. Si la sociedad está atravesada por valores contradictorios, por conflictos disruptivos, las instituciones también se ven afectadas por ellos. Un ejemplo lo encontramos en la corrupción, que sí se manifiesta en el aparato de Estado y el gobierno, también puede permear hacia las instituciones educativas.

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