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Introducción

Capítulo 2: 34;La cultura científica en la Argentina 1890-1910"

5.5 El regreso a los simuladores de Ingenieros: los recursos para la defensa social frente a la simulación

5.6.2 La simulación como estrategia de supervivencia

En los trabajos científicos argentinos sobre estos fenómenos, se registran ciertos recursos propios de los seres de la naturaleza como la homocromía (semejanza de color) o la homotipía (semejanza de la forma) -que en conjunto constituyen el mimetismo-. En La simulación en la lucha por la vida, homocromía y homotipia son considerados "un acto de simulación (...) un medio simple y excelente de lucha por la vida..." (Ingenieros [1903] 1954: 12)176. Es en este sentido, el trabajo de Ingenieros se ofrece como:

"un estudio general de la simulación como medio de lucha por ia vida, estudiándola desde sus primeras manifestaciones inconscientes, en el mundo biológico, hasta sus complejas modalidades en la vida de los hombres civilizados" ([19031 1954: 16).

Esta obra no solo recupera la teoría darwiniana, sino también la premisa de "la supervivencia del más apto"177, al abordar el enunciado "la lucha por la vida" en la serie humana-social, por lo que se acercará, a pesar de sus críticas al darwinismo sócial, a ciertos planteos del pensamiento spenceriano 178. De este modo, así como en el plano

176 También Ingenieros sigue la linea metafórica darwiniana, por lo que se propone que la expresión simulación también sea entendida "en sentido figurado", ya que si se tratara de un fenómeno consciente y voluntario, en sentido literal, la simulación solo sería posible en el hombre (Ingenieros [1903] 1954: 29- 30).

177 Dice Ingenieros "Para completar el concepto expuesto por Darwin, acudamos a Wallace, que es fuente autorizada, para comprender de qué manera las diferencias individuales determinan la mejor adaptación de la especie y la supervivencia de los más aptos o mejor adaptados". Esta afirmación recae en 01ra polémica en tomo a la inscripción del enunciado a su fuente primera. Aunque Darwin la asigna a Spencer la expresión "la supervivencia del más apto", Ingenieros la refiere a Alfred R. Wallace (1823-1913), naturalista galés contemporáneo a Darwin, con quien éste mantuvo una amistosa relación de índole mayormente epistolar. El problema es que El Darwinismo, la obra de Wallace a la que Ingenieros refiere la expresión, es de 1889, y Spencer ya se había referido a la misma -"survival of the fittest"- en los Principios de Biología (1864-1865). No es nuestsa intención intervenir en este dilema, en tanto excedería los propósitos de esta investigación; arriesgamos simplemente que Ingenieros intenta, al menos en estos textos, rehuir de cualquier vinculación al darwinismo social, doctrina de mala prensa y altamente cuestionada desde su surgimiento, y sobre la que Spencer ha sido señalado -muy a su pesar- como su padre fundador por la historiografia científica.

178 Ingenieros acepte la importancia de ver el origen biológico de las problemáticas sociales y "la existencia de cierta analogía entre las leyes que rigen los dos tipos de fenómenos" ([1903] 1954: 14); toma el principio de "supervivencia del más apto" y afirma, asimismo, que "las doctrinas organicistas de Spencer no contradicen, en rigor, las nociones [por éll expuestas" ([190311954: 173). Sus críticas se concentran sobre los continuadores de Spencer o los partidarios del darwinismo social ("teoría orgánica cómoda y seductora") y sus aplicaciones simplistas e imprecisas, que analizan la sociedad como un organismo pero no consideran la complejidad del fenómeno social por sobre el biológico, o ignoran el modo en que el hombre puede producir artificialmente sus medios de vida mientras las otras especies están subordinadas a lo que les ofrece, de manera espontánea, la naturaleza, posibilidad que determina diferencias cruciales en el análisis de fenómenos biológicos o sociales; así como confirman que "la lucha por la vida" es la ley

biológico los recursos ofensivos y defensivos propicios para "la lucha por la vida" se perfeccionan, lo mismo ocurre en la lucha entre hombre y hombre, o entre sociedad y sociedad, en que los instrumentos de subsistencia han evolucionado desde el "piano violento" al "plano intelectual" ([19031 1954: 26). La astucia, en este sentido, se vuelve un recurso superior a la fuerza fisica.

Ahora bien, los estudios de Ingenieros se concentran en un medio, aunque intelectual, fraudulento de supervivencia: la simulación. En La simulación en la lucha por la vida, y luego de repasar las formas de simulaciones en la serie natural, se revisan

las distintas simulaciones que se pueden dar en la vida cotidiana. Hacia los últimos capítulos se esbozan las características de la psicología de los simuladores y la simulación de estados patológicos, estudios que introducen el meollo de la tesis de Ingenieros. Los simuladores de la locura también encuentran, aunque de acuerdo a su temperamento, las formas más apropiadas para adaptarse a las condiciones de su medio, que serán mayores mientras menor sea su grado de degeneración ([19011 1918: 415). En este sentido, el simulador de la locura, se afirmaría, aún con sus medios espurios y fraudulentos, como un sujeto estratégicamente (aunque temiblemente) adaptado para subsistir en el medio urbano moderno y para tomar ventaja de un marco jurídico anacrónico.

Dicho esto, lo que nosotros queremos remarcar es que en su circulación por el campo discursivo clínico-criminológico y sociocientífico argentino de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, y vinculado de manera estrecha a los objetos simulador y simulación, las máximas que subyacen al ideologema la lucha por la vida dejan de leerse en términos de estrategias (generales) de supervivencia (tales como las que podrían vincularse al desarrollo de la nuirición, la fecundidad, la sociabilidad), y empiezan a ser referidas bajo la clave de estrategias (específicas) de supervivencia, basadas en el fraude, en el delito, o en los métodos para evadir la justicia o engañar a médicos y peritos 179. A partir de entonces, el enunciado la lucha por la vida quedará incluido en proposiciones que anclen su sentido en los recursos de supervivencia propios de la perspectiva del

superior de los agregados sociales, desconociendo que este principio mismo deberá atenuarse para dar lugar a otros como "la asociación para la lucha" ([19031 1954: 168, 170-174).

179 En este sentido, Angenot afirma que "la significación del ideologema es inseparable de las migraciones discursivas que soporta, de las (re-) semantizaciones sucesivas que le confieren alternativamente una función en los discursos particulares (1986: 189)

campo médico legal, tales como "el delincuente simulador lucha por la vida contra el ambiente jurídico, necesitando adaptar su conducta a las condiciones propias de ese ambiente" ([19011 1918: 337); "el delincuente procesado que apela al recurso defensivo de la simulación de la locura, localiza en la persona del perito su lucha por la vida contra el ambiente jurídico" (Ingenieros 1903b: 85)180.

Finalmente, la obra de Ramos Mejía, cuyo título completo es Los simuladores del talento en lucha por la personalidad y por la vida, no se pmpone la revisión del ideologema en la serie biológica, sino que concentra su análisis en el plano humano y social, así como incluye un nuevo elemento a partir del cual complejiza y "afina" la formulación del ideologema 181 . Mientras la lucha por la vida es "puramente función de nutrición", instintiva "para defender lo que la vida tiene de más animal: el alimento"; la lucha por la personalidad "es de relación y perfeccionamiento" ([19041 1955: 39-40). La personalidad, desde este enfoque, es entendida como "un agregado de sensaciones, ideas, voliciones y sentimientos y varía según las diferencias de agrupación de los mismos elementos; la variedad de las combinaciones ( ... ) puede engendrar, la más completa heterogeneidad de aspectos" ([19041 1955: 73). En esta obra, la aptitud de supervivencia puede leerse a partir de aquello "que da facilidades tan grandes al simulador": "esa facultad de cambiar de personalidad (...) según las circunstancias y el clima social reinante" ([19041 1955: 79). Es, entonces, en el nuevo medio social hostil y propicio para los engaños y "en estos tiempos en que el individualismo toma formas realmente delirantes" ([19041 1955: 40), que lo simuladores de talentos podrán volverse tan o más aptos que los genuinamente talentosos para luchar por su subsistencia y desarrollo ("El hábito de la simulación del talento acaba, algunas veces, por hacer inteligentes a los simuladores" ([1904] 1955: 79-80).

180 "Recursos especiales para. descubrir la simulación de Ja locura" en Semana médica X, 1903(b): 85-92.

181 Disquisiciones sobre la selección natural y la lucha por la vida en sus vinculación con Ja locura en la historia y la locura atravesada por la inquisición tuvieron lugar en estudios anteriores de Ramos Mejía (Las neurosis de los hombres célebres [1878-18821 1927: 119-128, yLa loaira en la historia [18951 1933: 373- 420).

Notas finales del capítulo

Consideramos, como anticipamos al comienzo del Capítulo 4, que ciertos elementos recurrentes en los textos La simulación de la locura (1900), La simulación en la lucha por la vida (1901), y Los simuladores de talento en la lucha por la personalidad y por la vida (1904), como son las analogías entre el comportamiento del simulador y el

de distintas especies animales, la mscripción en la misma lógica evolucionista, la recuperación de los objetos discursivos e ideologemas, admite una lectura en conlinuum de estas obras. En este proceso de lectura en serie interviene, como elemento preponderante, la recuperación de los rasgos específicos del objeto simulador.

Habíamos señalado que mediante el aparato terminológico inscripto en las múltiples formas de la simulación, el discurso médico (psiquiátrico-criminológico) de Ingenieros agrupaba bajo una terminología patologizante a una serie de sujetos heterogéneos entre si pero desviados y conflictivos para el orden público, sujetos que en distintos grados combinan la degeneración con la astucia Los simuladores del talento, producción enunciativa de un representante de la clase dirigente, recupera un término anclado en esta enunciación y retorna caracteres específicos del objeto para establecer taxonomías de especies sociales-urbanas específicas. De estos grupos se identifica, además, en qué espacios de la ciudad se los puede encontrar, qué tipo de prácticas tienden a simular y cuáles son las qué efectivamente realizan.

Esta operación se efectúa a partir de dos movimientos, o bien se generalizan aspectos de los casos clínicos de La simulación de la locura (el parasitismo, el alcoholismo) para desplegar denominaciones de sujetos prototípicos simuladores (el poeta vago y alcoholista), o bien se personifican las categorías de simuladores de La simulación en la lucha por la vida (el simulador astuto multiparlante, el simulador servil) con sujetos identificables del entramado social (el médico gitano, el empleado público antiguo y servil). En términos discursivos, esta actividad es modulada a partir del

articulo determinativo antepuesto a aquellas denominaciones híbridas que los designan (el médico gitano y charlatán, el usurero-invertido sexual, el artista vago y alcoholista) y de la descripción contigua de hábitos o comportamientos característicos del tipo.

Creemos que el desarrollo de tal proceso, aproximaría a estos grupos a una fórmula

rayana a la estereotipia social que permite desplegar distintas inquietudes, advertencias y denuncias ya no sobre sujetos particulares, sino sobre las nuevas "especies sociales y urbanas simuladoras". Es decir, si bien son obras que dialogan y discuten, que buscan diferenciarse y complementarse, la referida serie de retomas y continuidades de elementos en la construcción del simulador, nos ha pennitido arribar a la lectura propuesta' 83.

En este trabajo de Ramos Mejía, la simulación se consolida como entidad predominante de la hegemonía discursiva, entre sus mecanismos que instalan y aseguran retóricas y tópicos. Bajo la etiqueta de simulador se identifican en esta clave combinatoria de pseudo-patología y peligrosidad, disímiles especies sociales. Entre otros nuevos representantes de lo disidente se incorporan a la lógica de la simulación dos ejemplares de temibilidad fundada: el homosexual, cuya condición inquietante de inversión, sus maneras exageradas y su afectación potenciarían el juego simulador; y el curandero, cuyas prácticas anclan en un conflicto de particular interés para la comunidad médica.

Como vimos también son múltiples las continuidades entre los hábitos y el accionar de los simuladores (y de sus auxiliares) con toda aquella red de personajes que ejercitan las prácticas de la "mala vida". En efecto, "la mala vida" es otro de los objétos que, a partir de los trabajos de Eusebio Gómez, Francisco de Veyga, e Ingenieros, se estabiliza como tópico dominante en el período. No obstante, sería un error asimilar exactamente el problema de los simuladores con el problema de los sujetos marginales.

Los simuladores del talento no son sólo los vagos mendigos y desocupados, sino también los vagos que ocupan puestos burocráticos y simulan trabajar, así como los prestamistas y usureros. Es decir, la denuncia y la advertencia de este mal trascienden la detección de los sujetos del "bajo fondo" y se interna en otros intersticios de la sociedad.

182 Considerada en el modo general en que las ciencias sociales conciben al estereotipo, como "una imagen colectiva cristalizada, considerada desde un ínguio peyorativo", conformado a partir de representaciones sociales constituidas por creencias que tienden a estigmatizar a un grupo y a los individuos que lo componen (Amossy y Herschberg Pierrot, 2001: 34-36). Interesa notar el modo que esta noción se acerca al proceso de configuración de los objetos de discurso, en la medida que Amossy y Herschberg Pierrot (2001:

33) afirman que "el estereotipo esquematiza y categoriza".

183 Entre estas discusiones, el texto de Ramos Mejia, a diferencia del Ingenieros, deja entrever que la simulación puede ocurrir como un efecto de las conductas anómalas del simulador (la deformación de la voluntad que conduce a la simulación laboral, por ejemplo), en tanto Ingenieros entendía a la simulación como un fenómeno que ocurría a pesar de tales anomalías en lo sujetos ([19001 1918: 122).