Dr. Juan R. de la Haba Rodríguez Hospital Universitario Reina Sofía Córdoba
2. Cambiar a tratamiento con lapatinib
Otra de la opciones posibles, explorada es cambiar la terapia anti-HER-2, suspender trastuzumab y usar lapatinib farmaco inhibidor de la actividad tirosina-kinasa de HER-1 y HER-2. Un estudio ramdomizado realizado en pacientes en progresión tras tratamiento con trastuzumab y quimioterapia compara dar capecitabina con la combinación de ésta con lapatinib, mostrando beneficios en respuesta e intervalo libre de progresión(2).
3.Cambiar a tratamiento con TDM-1
Trastuzumab emtansine (T-DM1) es un conjugado de una anticuerpo monoclonal (trastuzumab) y un agente citotóxico (mertansina). En un ensayo clínico se ha comparado a la combinación lapatinib y capecitabina.
T_DM-1 ha demostrado en pacientes pretratados con trastuzumab se superior en supervivencia libre de progresión y tolerancia. En la actualidad TDM-1 esta aprobado por la FDA y pendiente de aprobación por la EMEA(3 y 4).
4. Combinar dos terapias anti-Her
En paciente pretratados con una media de tres lineas con trastuzumab, la combinación de trastuzumab y lapatinib ha demostrado superioridad en supervivencia libre de progresión y supervivencia global. Es el grupo de pacientes HER-2+/RE – en el que se observan las mayores diferencias. La EMA/CHMP ha emitido un informe favorable al doble bloqueo en este último subgrupo(5).
5. Combinación con otros fármacos antidiana
Recientemente se ha comunicado los resultados del estudio que comparan la combinación de vinorebina, trastuzumab y un inhibidor de la via de mTOR (everolimus). Añadir everolimus incrementa la supervivencia libre de progresión.
BIBLIOGRAFIA
1. Von Minckwitz G, Zielinski C; Maartense et al. Capecitabine vs capecitabine + trastuzumab in patients with Her2 positive metastatic breast cancer progressing during trastuzumab treatment: The TBP phase III study (GBG 26/BIG 3-05). J Clin Oncol . 2008. 26.
2. Geyer CE; Forster J; Lindquist D et al. Lapatinib plus capecitabine for Her2 positive advanced breast cancer. N Engl J Med 2006; 26: 2733-43.
3. Krop IE; LoRusso P, Miller KD et al,. A Phase II Study of Trastuzumab Emtansine in Patients With Human Epidermal Growth Factor Receptor 2–Positive Metastatic Breast Cancer Who Were Previously Treated With Trastuzumab, Lapatinib, an Anthracycline, a Taxane, and Capecitabine. J Clin Oncol, 2012:3234-41.
4. Verma S; Miles D; Gianni L, et al EMILIA Study Group. Trastuzumab Emtansine for HER2-Positive Advanced Breast Cancer. N Engl J Med 2012; 367:1783-1791.
5. Blackwell KL; Burstein HJ; Storniolo AM et al. Overall Survival Benefit With Lapatinib in Combination With Trastuzumab for Patients With Human Epidermal Growth Factor Receptor 2–Positive Metastatic Breast Cancer: Final Results From the EGF104900 Study. J Clin Oncol. 2012;30:2585-2592.
El cáncer de próstata es una enfermedad que en más del 90% de los casos es dependiente de la presencia de andrógenos. Esta dependencia hormonal androgénica está presente ya desde el origen del tumor en la enfermedad localizada, en la enfermedad recurrente tras tratamiento local, y en la enfermedad diseminada. Por ese motivo, la deprivación androgénica (castración química o quirúrgica) sigue siendo la base del tratamiento del cáncer de próstata avanzado. Aproximadamente un 90% de los pacientes con enfermedad avanzada responden a la maniobra de deprivación androgénica durante una mediana de 18 meses. Sin embargo, al cabo de este tiempo, la enfermedad progresa de nuevo porque la célula tumoral es capaz de desarrollar mecanismos de resistencia a la ausencia de andrógenos en su entorno. Esta situación conocida como carcinoma de próstata resistente a castración (CPRC), está asociada a progresión tumoral y a un peor pronóstico.
Con vistas a unificar criterios y nomenclatura para la realización e interpretación de ensayos clínicos, en el año 2008 se publicaron las recomendaciones del Prostate Cancer Clinical Trials Working Group 2 (PCWG2) para definir CPRC, así como los criterios de progresión y respuesta al tratamiento1. El CPRC se define como la progresión tumoral a pesar de unos niveles eficaces de castración (testosterona sérica ≤ 50 ng/dL). La progresión tumoral puede ser solo bioquímica (elevación de PSA), en lecho prostático, en áreas ganglionares, en hueso o incluso visceral. La progresión bioquímica requiere al menos dos incrementos sucesivos en la cifra de PSA, separados al menos una semana, y con un valor mínimo de 2 ng/mL. En pacientes con bloqueo androgénico completo, se debe suspender al antiandrógeno antes del diagnóstico de CPRC.
Uno de los descubrimientos más relevantes de los últimos años es que en la mayoría de los casos, en el CPRC se origina por cambios en el mecanismo de activación del receptor androgénico de las células tumorales, lo cual no implica habitualmente una independencia de andrógenos, ni una resistencia a nuevos tratamientos hormonales.
A la luz del estado del conocimiento actual, el CPRC se considera una enfermedad incurable, con una mediana de supervivencia global inferior a 2 años, y habitualmente con sintomatología propia de la afectación metastática, generalmente ósea. Sin embargo, el CPRC es en realidad una situación clínica bastante compleja desde el punto de vista de la propia biología tumoral y del tipo de paciente sobre el que asienta. De hecho, bajo este concepto se incluyen pacientes muy diferentes, desde algunos completamente asintomáticos, con elevación de PSA como única manifestación de progresión, hasta otros muy sintomáticos con afectación multiorgánica y gran deterioro del estado general. A esto debe añadirse la comorbilidad y situaciones inherentes a una población de pacientes generalmente ancianos, que contrasta en ocasiones con otros jóvenes y con excelente estado general. En función de estos factores, el clínico