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Yaxunah durante la época colonial y hasta la Guerra de Castas

CONTEXTO DE ESTUDIO

4.4. Yaxunah durante la época colonial y hasta la Guerra de Castas

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En relación a las actividades domésticas que se desarrollaban en las unidades habitacionales, algunas podían efectuarse en el interior de las estructuras, en el espacio central y/o en el área nivelada, entre éstas podemos mencionar la preparación, consumo y almacenaje de alimentos así como el tallado y almacenaje de herramientas. Otras actividades, tales como la apicultura y la crianza de animales de corral, debieron realizarse fuera de los espacios centrales o bien en el exterior de las superficies niveladas. Desde luego, las principales actividades de los grupos domésticos estaban dedicadas a la agricultura y el arreglo de sus espacios residenciales así lo confirma.

Como se mencionó en un trabajo previo (Hernández Álvarez y Novelo Rincón 2007), la información arqueológica sobre las áreas residenciales, analizada de manera diacrónica, nos indica que los espacios domésticos en las unidades habitacionales del Clásico Terminal estaban delimitadas por basamentos y fueron construidas sobre nivelaciones o plataformas de poca altura asentadas directamente sobre el terreno.

Además, estos arreglos residenciales son un reflejo de la adaptación al entrono por parte de los habitantes antiguos y manifiestan estar estrechamente relacionados con las actividades de explotación agrícola en las zonas de sustentación de Yaxuná. Hasta el momento, este tipo de información es algo de lo poco que se sabe con respecto a los contextos domésticos de Yaxuná en la época previa al contacto español. Actualmente, los restos arqueológicos que se encuentran dentro de las tierras ejidales han sido delimitados por el INAH dentro de una superficie total de 121-64-26.335 Has. y quedaron bajo custodia del ejido, cuyos integrantes se comprometieron a cuidarlos y a no realizar actividades que pongan en peligro su conservación.

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provincias de Sotuta y Cupul para finales del siglo XVIII. En 1773, los terrenos de Cetelac fueron vendidos a Dámaso Santana quien desarrollo una hacienda en el lugar (Alexander 2006:464). No es sino hasta 1784 que Yaxunah aparece mencionado en los registros de las visitas pastorales, como un asentamiento independiente de Cetelac, con 205 habitantes reportados en documentos del Archivo de la Mitra Emeritense (Tabla

##). Yaxunah también aparece mencionado en documentos provenientes del Archivo Notarial del Estado de Yucatán, donde se menciona que el propietario de la Hacienda Cetelac dio poderes a José María de Sosa y Don Julián de Quixano para sostener una disputa de tierras entre él y los indios de la comunidad vecina de Yaxunah (Alexander 1993:454).

En la época de las primeras visitas pastorales de la región de Yaxcabá (1750- 1800), que coinciden con las reformas borbónicas, Yaxunah se constituyó como un asentamiento de categoría II10 de acuerdo con la clasificación establecida por Alexander (2004) para los sitios históricos pertenecientes a la parroquia de Yaxcabá. El patrón de asentamiento de estos pueblos consiste en solares delimitados por albarradas, que se disponen a lo largo de la retícula de calles, centrados en la iglesia, el edificio municipal y la plaza principal, además, todos estos sitios de categoría II tienen tanto un cenote o una noria localizada casi siempre cerca de la plaza o en la parte central del pueblo.

Adicionalmente hay pozos localizados en los solares o en espacios públicos del asentamiento.

En este período, el asentamiento de Yaxunah medía cerca de 30 hectáreas y, al igual que Mopilá, Kankabdzonot y Santa María, contaba con una iglesia y un osario adyacente (Alexander 2004:79). La iglesia aún contiene en su pórtico la fecha de 1817;

se trata probablemente de la fecha cuando fue terminada, lo que corresponde al período en el cual varias de estas comunidades fueron consideradas pueblos (Alexander 2004:81). La iglesia fue construida con una planta en forma de t y su estilo arquitectónico es muy similar al de la Hacienda Cetelac (Figura 4.9).

En este período, la arquitectura residencial es de tamaño reducido. Toda la demás arquitectura residencial de los sitios de categoría II consiste en solares que

10 La clasificación establecida por Alexander consiste en cuatro categorías: a) I, representada por la cabecera con edificios administrativos y religiosos que demuestran rangos de calidad, tamaño y permanencia; b) II, pueblos relativamente más pequeños en construcción; c) III, haciendas agrícola- ganaderas, y Categoría IV, ranchos que carecen de iglesias o quintas pero que cuentan con norias y adoratorios.

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contienen estructuras absidales pequeñas con techos y paredes de materiales perecederos. Estos sitios de categoría II fungieron como pueblos auxiliares de la cabecera municipal por lo que su arquitectura doméstica es indicativa de una menor estratificación social intracomunitaria pero sugiere una severa división de clases entre Yaxcabá y sus auxiliares en la región (Alexander 1998, 2003, 2004). Los sitios de categoría II sirvieron como locaciones residenciales permanentes para grupos de agricultores sujetos de impuesto tanto por parte de la iglesia como por el estado en época Colonial.

Figura 4.9. Iglesia de Yaxunah construida a principios del siglo XIX (foto del autor).

En ésta época, Yaxunah sólo contaba con una quinta en pie que presentaba decoración limitada, tenemos aún presencia de antiguos pozos en varios de los solares actuales y hay evidencia de un anillo de terrenos vacantes que rodean aquellos que están

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ocupados. Además, los antiguos solares no presentan evidencia de que el patrón de asentamiento haya cambiado entre la ocupación colonial y la presente (Alexander 1993:457).

Sitio Categoría Arqueológica

1784 1801 1804 1815 1828 1837 1841 1846 1862 1886 1901

Pueblo

Yaxunah II 205 357 552 896 500 nd 620 11 --

Hacienda

Cetelac III 8 25 51 nd

Tabla 1. Población de los asentamientos de Yaxunah y Cetelac entre 1784-1900 (tomado de Alexander 2006; Table 1).

Antes de 1750 estos sitios fueron mayormente usados para realizar actividades de agricultura intensiva. La población en la región creció durante el siglo XVIII y los agricultores establecieron comunidades permanentes en varios de estos lugares (Tabla 1); para el siglo XIX fueron reconocidos como pueblos de visita por la iglesia (Alexander 2004:82). Posteriormente, después de haber sufrido un período de abandono durante la Guerra de Castas (1847), varios de estos asentamientos en la región fueron re-ocupados y re-establecidos cerca de 1920, sobre todo con la liberación de peones acasillados de las haciendas que buscaban tierras para cultivar.

Con respecto a Cetelac, sus restos se localizan a 1 km al este del pueblo de Yaxunah y se extienden en un área de 35 hectáreas. El sitio está centrado alrededor de los principales edificios de la hacienda que consistían en una casa de mampostería de dos pisos, la noria, un pozo, bebederos y corrales centrales con sus respectivos arcos de entrada (Alexander 1999:86). Este casco de hacienda se encuentra rodeado por varios solares irregulares y cercados que se alinean a través de calles sólo en la parte noroeste del asentamiento (Figura 4.10a).

Además, hay bastantes restos prehispánicos y algunos de los solares de Cetelac parecen seguir o ligeramente modificaron los alineamientos de la época antigua. En la parte central, hay evidencia de al menos nueve cimientos absidales, tres chiqueros, dos pozos, dos almacenes, una ramada y tres pilas elípticas posiblemente prehispánicas. La hacienda de Cetelac fue utilizada de manera constante como espacio residencial de

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indígenas mayas hasta la Guerra de Castas cuando la hacienda fue quemada y abandonada (Figura 4.10b).

Figura 4.10. a) Solar D de la Hacienda Cetelac (Alexander 2004:138); b) vestigio del arco de entrada a uno de los corrales principales de Cetelac (foto del autor).

Actualmente, los vestigios de la hacienda Cetelac forman parte de los terrenos del ejido de Yaxunah y son usadas por sus habitantes como tierra de cultivo, para la apicultura o para pastar ganado. Aún se utiliza la noria y los pozos para extraer agua y dar de beber a los animales. Además, ha habido varios esfuerzos por parte de los ejidatarios por habilitar los vestigios de la hacienda como parte de un recorrido eco- turístico que incluye un sendero etnobotánico y una pequeña granja de pecaríes y venados. Para los habitantes actuales, que hacen uso de las tierras ejidales de Yaxunah, los terrenos que ocupan los restos de la Hacienda Cetelac forman parte de un área de sustentación de la comunidad. Igualmente, los restos arquitectónicos de esta antigua hacienda ganadera son concebidos por los yaxunenses como elementos que tienen un enorme potencial de explotación turística que pudiera beneficiar a su comunidad.