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11 jornadas sobre el medio natural

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DE LA EXCMA. DIPUTACI~N A L b ~ c s

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11 JORNADAS

SOBRE EL MEDIO NATURAL ALBACETENSE

ALBACETE, 28 de Noviembre al 1 de Diciembre 2001

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES "DON JUAN MANUEL"

DE LA EXCMA. DIPUTACIÓN DE ALBACETE

Sesie 111 Congresos, Seminarios, Exposiciones y Homenajes Núm. 7 ALBACETE 2004

(3)

Cubierta: Cartel anunciador de las Jornadas.

JORNADAS SOBRE EL MEDIO NATURAL ALBACETENSE (2". 2001. Albacete)

11 Jornadas sobre el medio natural albacetense : Albacete, 28 de noviembre al 1 de diciembre 2001 1 organiza, Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel" ; coordinación, Alonso Verde López, Julián de Mora Moreno.

--

Albacete : Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel", 2004.

652 p.: il. col. ; 32 cm

.--

(Serie 111- Congresos, seminarios, exposiciones y homenajes; 7)

ISBN 84-95394-59-6

1 .Naturaleza

-

Albacete (Provincia) - Congresos y asambleas.

1. Verde López, Alonso 11. Mora Moreno, Julián de 1II.Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel". IV. Título. V. Serie.

502/504(460.288) (063) 55/59(460.288) (063)

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES "DON JUAN MANUEL"

DE LA EXCMA. DIPUTACIÓN DE ALBACETE,

ADSCRITO A LA CONFEDERACI~N ESPANOLA DE CENTROS DE ESTUDIOS LOCALES. CSlC

Las opiniones, hechos o datos consignados en esta obra son de la exclusiva respoiisabilidad del autor o autores.

ORGANIZA: Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel"

COLABORAN: Ayuntamiento de Albacete Universidad de Castilla-La Mancha

Centro de Profesores y Recursos de Albacete

COORDINACI~N DE LAS JORNADAS:

Alonso Verde López (Presidente Sección de Biología) Julián de Mora Moreno (Presidente Sección de Geología)

COMITÉ PARA EL DESARROLLO DE LAS JORNADAS:

Ana Teresa Moreno Escárnez Arturo Valdés Franzi Domingo Slanco Sidera Jorge de las Heras Ibáñez José Fajardo Rodríguez José M." Herranz Sanz Juan Antonio Herreros Ruiz Juan Picazo Talavera Luis Gómez Gabaldón Pablo Ferrandiz Gotor Rafael López Márquez Vicente Benlloch Martí

I.S.B.N. 84-95394-59-6 D.L. AB-712004

Maquetación y Fotoinecánica:

Tipo y Trama, S. L.

Cainiiio de la Virgen. 16 - bajo Telf. y Fax 967 550 019 E-iiiail: [email protected] 02005 Albacete

Iinpreso en Gráficas Campollano, S. L.

Pol. Ind. Campollano Avda. 111 - N." 17 - Nave 8 Telf. 967 600 015

E-mail: [email protected] 02007 Albacete

(4)

SUMARIO

PÁGINAS

...

PONENCIA MARCO

. . ...

13-28 LARA, Ramón: Una educación para el medio ambiente

...

15-28

ALMENDROS TOLEDO, José Manuel: Sociedad, medio-ambiente e higiene pública en una comunidad rural albacetense, en el siglo XIX, según su topografía médica. Navas de

...

Jorquera. Año 1879 3 1-55

BENLLOCH MARTÍ, Vicente: Análisis de una campaña de reducción de residuos en el

...

I.E.S. "Pedro Simóiz Abril" de Alcaraz 57-66

FAJARDO RODRÍGUEZ, José: Una experiencia en educación alnbiental para adultos:

el aula de naturaleza de la Universidad Popular de Albacete

... . . ...

67-72 DE MORA MORENO, Julián: VERDE LÓPEZ. Alonso y BLANCO SIDERA, Domingo:

Contribución del Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel" a la difusión del

conocimiento del medio natural albacetense (1977-2001)

... . . . ...

73-79 TARJUELO, J. M.: C H I L L A R ~ N . M.: ORTEGA, J. F.; ÁLVAREZ, N. y DE JUAN. J. A.:

El uso sostenible de los recursos hídridos: servicio integral de asesoramiento al regante

(SIAR)

...

8 1-87 CASCALES, Vicente y GARCÉS, Sebastián: Integración de las nuevas tecnologías en el

currículo: ejemplo de una aplicación multirnedia para la educación ambiental y para la

salud

... . . ...

89-96

ALCARAZ ARIZA, Francisco: La cubierta vegetal de Albacete: encrucijada de infi(uerzcias

biogeográficas y climatológicas..

...

10 1 - 107

GÓMEZ NAVARRO, José y ROSELLÓ GIMENO, Roberto: Thymus x valdesii, nuevo

tomillo híbrido para la Península Ibérica

...

1 1 1 - 1 19 RÍOS RUIZ, Segundo: VALDÉS FRANZI, Arturo y ALCARAZ ARIZA. Francisco:

Vegetación riparia de la provincia de Albacete

...

12 1 - 139 GÓMEZ NAVARRO, José; ROSELLÓ GIMENO, Roberto y PERIS GISBERT, Juan B.:

Nuevas localidades de Dianthus hispanicus asso subsp. edetnnus M. B. Crespo et G. Mateo 14 1 - 147 RIVERA NÚÑEz, Diego; FAJARDO RODRÍGUEZ. José; VERDE LÓPEZ. Alonso;

OBÓN DE CASTRO, Concepcióil y INOCENCIO PRETEL. Cristina: Las plantas y las setas (silvestres y sinantrópicas) recolectadas en la alimentación tradicional de la provincia

de Albacete

...

149- 162 BLANCO CASTRO, Emilio y LÓPEZ SÁNCHEZ. Manuel: Las piñas en aguasal, un

recurso alimentario insólito en La Manchuela (Albacete y Cuenca)

...

163- 17 1 GARCÉS RUBIRA, Sebastián y CASCALES PÉREZ. Vicente: Revisión general del estado

de las zonas verdes urbanas de Albacete

...

173- 180

(5)

SELVA, M.; JORDÁN, E.; LÓPEZ-DONATE, J. A. y FERNÁNDEZ, J.: Determinación de la oferta forrajera consumible en aprovechamiento extensivo en un enclave característico

del sur de la provincia de Albacete (Liétor)

...

183-193 FERRANDIS, Pablo; HERRANZ, José María y COPETE, Miguel Ángel: Estudio

comparativo de la fisiología de la germinación y formación de bancos edáficos de semillas entre una especie amenazada (sisymbrium cavanillesianum) y otra de amplia distribución

(sisymbrium runcinatum)

...

195-208 COPETE CARRENO, Miguel Ángel; FERRANDIS GOTOR, Pablo y HERRANZ SANZ,

José María: Aspectos de la biología poblacional y reproductiva del endemismo vegetal

albacetense Helianthemum polygonoides. Resultados preliminares

...

209-2 16 CIRUJANO BRACAMONTE. Santos; MEDINA DOMINGO, Leopoldo; ÁLVAREZ

COBELAS. Miguel y MORENO PÉREZ, Miriam: Flora y vegetación acuáticas de las

Lagunas de Ruidera (Albacete-Ciudad Real, España)

...

217-227 CARRILLO LÓPEZ, A. F.; SÁNCHEZ GÓMEZ, P.; GUERRA MONTES, J. y CARRIÓN

VILCHES, M. A.: Catalogación de los árboles singulares y monumentales del sur de

Albacete

...

229-235 JORDÁN GONZÁLEZ, E.: SELVA DENIA. M.; OROZCO BAYO, E.; LÓPEZ PÉREZ,

J. M. y LÓPEZ-DONATE, J. A,: Determinación de la cobertura y densidad de los espartizales t$icos del sureste de la provincia de Albacete mediante análisis digital de

imágenes

... . . . ...

237-244 FAJARDO RODRÍGUEZ, José: Vegetación de los "vallejos " de Alatoz y Carcelén

...

245-246 VALDÉS FRANZI, Arturo y RUIZ GALLARDO, José Reyes: Quejigares en el norte de

Albacete y sur de Cuenca (España)

...

247-255 LÓPEZ, M.: PULIDO, L.; ANDRÉS, M. y GATTUSO, S.: Cambios mo$o-anatómicos en

raíces de labiadas: Lavandula stoechas subsp. pedunculata, Rosmarinus oficinalis y

Thymus vulgaris en un área recreativa con suelo compactado

... . . ...

257-260

PONENCIA MARCO

...

263-265 MONTES, Carlos: El estudio y gestión de los humedales españoles entendidos como

ecosistemas

... . . ...

265 COMUNICACIONES ORALES

...

267-30 1

VERDE LÓPEZ, Alonso: RIVERA NÚÑEZ, Diego: FAJARDO RODRÍGUEZ. José y OBÓN DE CASTRO, Concepción: Notas sobre la ecología de la Jíora medicinal de la

provincia de Albacete

...

269-280 GÓMEZ LADRÓN DE GUEVARA. R.; CATALÁN HERNÁNDEZ, A.; NÚÑEZ

ZORNOZA. A.; VÉLAZ AZPILICUETA, M. y PICAZO CÓRDOBA, M. 1.: Estudio y control poblacional de los diferentes focos de langosta marroquí (Dociostaurus maroccanus

t.) en el campo de maniobras de Chinchilla de Montearagón (Albacete, España)

...

28 1-292 ÁLVAREZ COBELLAS, M.; CASTELLÓ. R.: CIRUJANO, S.; ROJO, C. y RODRIGO.

M. A.: La contaminación de las Lagunas de Ruidera

...

293-301 POSTERS

...

303-395

ALONSO VARGAS. M." Ángeles y DE LA TORRE GARCÍA. Antonio: Las lagunas

salinas de la provincia de Albacete: Biodiversidad y conservación

...

305-3 12 MARTÍNEZ INIESTA, Cristóbal y LOZANO BERRIO. Pedro Luis: Aplicación del índice

de calidad del bosque de ribera, QBR (Mirnize et al. 1998), al río Jzicar e12 la provincia de

Albacere

...

3 13-321

(6)

ABELLÁN, Pedro; SÁNCHEZ-FERNÁNDEZ, David; MILLÁN, Andrés; MORENO, José Luis y VELASCO, Josefa: Las especies endémicas de coleópteros y heterópteros acuáticos

de la provincia de Albacete

...

323-336 SIMARRO-OSSORIO, E.: GONZÁLEZ-OCHOA. A. 1. y DE LAS HERAS. J.: Respuesta

de la vegetación del valle del río Tus tras incendios consecutivos

...

337-342 MAÑAS, M. P.; CASTRO, E.; JEREZ, M. J. y DE LAS HERAS, J.: Aptitud agronómica

...

del agua residual depurada (E.D.A.R. de Albacete) en cultivos herbáceos

...

343-356 LÓPEZ DONATE, José Antonio: MONTESINOS IBÁÑEZ, Juan Gabriel; LÓPEZ CANO.

José Antonio y MARTÍNEZ NÚÑEZ, Juan Carlos: Estudio descriptivo del sector

endorreico-salino de Pétrola, Corral Rubio y La Higuera (Albacete)

...

357-370 RUIZ GALLARDO, José Reyes y VALDÉS FRANZI. Arturo: Ensayos con Salix purpurea

L. para la recuperación de la ribera del río Cabriel (Villatoya -Albacete-)

...

37 1-379 SÁNCHEZ, R. y SELVA. M.: Creación de setos y bosquetes en un paraje de uso agrícola

en La Mancha (Albacete)

...

381-386 GONZÁLEZ OCHOA, A. 1.; SIMARRO-OSSORIO. M. E. y DE LAS HERAS. J.:

Distribución de los daños del defoliador Pachyrhinus sp. sobre masas de Pinus halepensis

Mill. de la provincia de Albacete en 2001

... . . ...

387-392 OROZCO BAYO, E.; SÁEZ MARTÍNEZ, J. J.: LÓPEZ DONATE, J. A.; DEL POZO

GARNICA. E.: MARTÍNEZ SÁNCHEZ, J. J. y JORDÁN GONZÁLEZ, E.: Análisis de los cambios morjiológicos, fisiológicos y bioquíinicos producidos en una masa de Pinus

halepensis Mill. sometida a distintos tratamientos de poda

...

393-395

PONENCIA MARCO

...

399-4 17

...

VELASCO. Tomás: Las aves acuáticas en la provincia de Albacete. Una visión general 401-417 COMUNICACIONES ORALES

...

41 9-487

CATALÁN, Antonio E.; FERNÁNDEZ, Antonio y VÉLAZ. Miguel: El águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) en Albacete y Castilla-La Mancha. Situación, problemas y acciones

.

,

de consewacion

...

42 1-433 BARONA FERNÁNDEZ. Javier: Aportación al conocimiento de la distribución, estatus y

problemática de los mamferos carnívoros en el nordeste de la provincia de Albacete

...

435-45 1 ZAMORA SALMERÓN, Juan F. y ESCUDERO PATIÑO. Jorge L.: Contribución al

conocimiento de la herpetofauna de la provincia de Albacete

...

453-467 NÚÑEZ ZORNOZA, Chenchi; VÉLAZ AZPILICUETA. Miguel y CATALÁN

HERNÁNDEZ, Antonio E.: Situación del cernícalo prinzilla (Falco naumanizi) en la

provincia de Albacete. Año 2001

...

469-477 ELVIRA. B. y ALMODÓVAR. A.: Catálogo, distribución y estado de conservación de la

ictiofauna de las Lagunas de Ruidera

...

479-487 POSTERS

... .... ...

489-582

VÉLAZ AZPILICUETA. Miguel: NÚÑEZ ZORNOZA. Chenchi y CATALÁN

HERNÁNDEZ, Antonio E.: Revisión de territorios históricos de halcón peregrino (Falco

peregrinus), en la provincia de Albacere. Año 1999..

...

49 1-498 CAMPOS, Benedicto: Abundancia, distribución y selección de hábitat de la población

reproductora de ganga ibérica Pterocles alchata en la provincia de Albacete

...

499-507 CANIZARES MATA, D.; CANIZARES MATA, J. A. y TORNERO IRANZO, F.:

La estación de Los Prados y el llano de Pocopán (Albacete). Datos sobre su avifauna

nidificante

...

509-5 13

(7)

MONREAL, J. A.; MARCO, LL. y JURADO, 1.: Contribución al conocimiento del parasitismo oofago sobre la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa Schlff) en

el municipio de Fuenteálamo (Albacete)

...

515-523 LARA POMARES, Ángel José y FAJARDO SÁNCHEZ, Antonio: Estudio mediante datos

de anillamiento de la comunidad de aves instalada en el cinturón vegetal de la laguna de

Tinajeros (Albacete)

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525-545

CAÑIZARES MATA, David y CANIZARES MATA, José Antonio: Nuevos datos sobre

recuperaciones de aves en la provincia de Albacete. Periodo 1990-2000

...

547-555 LARA POMARES, Ángel José y FAJARDO SÁNCHEZ. Antonio: La comunidad de aves

asentada entre la vegetación que rodea la laguna de "Los Patos" (Hellín/Albacete)

...

557-567 LARA POMARES, Ángel José y FAJARDO SÁNCHEZ. Antonio: Paso vnigratorio

postnupcial del carricero coni~in (Acrocephalus scirpacezls) e11 un herbaznl de Albacete

...

569-575 LARA POMARES. Ángel José y FAJARDO SÁNCHEZ, Antonio: Estatus de las currucas

(género sylvia) en el aeródronzo de "Los Llanos" (Albacete)

...

...

. . .

577-582

PONENCIA MARCO.

.. .. . . . . .. .. .. . .. .. . . .. .. .

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585-6 16 RODRÍGUEZ ESTRELLA. Tomás: Los humedales de la provincia de Albacete y las aguas

subterráneas

...

587-616

DOMÍNGUEZ ESCRIBANO, Alfredo y CALERA BELMONTE, Alfonso: Los SIG en la

gestión del medio natural. Aplicación en el AculjCero 08-29

...

6 19-625 MONTERO, E. y RINCÓN, P. J.: Condicionnntes geológicos estructurales de la unidad

hidrogeológica del Campo de Montiel

...

627-638

ARIAS, C.; MEHDI, M. y VILAS, L.: Aportació?~ del análisis estratigráflco en canteras a

la geología regional. El final de1 ciclo Jurásico al este de Almansa (Albacete)

...

641-652

(8)

Alonso VERDE LÓPEZ Julian DE MORA MORENO

Han pasado once años desde que el lnstituto de Estudios Albacetenses, de la mano de Joaquín López Ros, organizara las I Jornadas del Medio Natural Albacetense, y con ello se comenzara a potenciar el estudio y divulgación de la enorme riqueza natural de nuestra Provincia. Desde entonces el conocimiento de nuestro medio natural ha teni- do u n desarrollo notable, paralelo al nacimiento y creci- miento de la Universidad de Castilla-La Mancha, al trabajo de numerosos investigadores de otras universidades limí- trofes y, por qué no, de otros, que por iniciativa propia Ile- van a cabo sus trabajos; todos ellos desarrollan una impor- tante labor en el ámbito de las Ciencias Naturales en nues- tra Provincia.

Esto hace que el lnstituto de Estudios Albacetenses

"Don Juan Manuel" t o m e la responsabilidad de promover el intercambio de información y fomentar la divulgación de los resultados obtenidos, y qué mejor foro de debate que reunir a gran parte de estas personas, cuyo denominador c o m ú n es el estudio del medio natural albacetense, en las II Jornadas que aquí presentamos.

A lo largo de estas II Jornadas del Medio Natural Albacetense se han presentado y debatido diferentes temas de todos los campos de las Ciencias Naturales, c o m o son la Zoología, Botánica, Geología, Ecología y, como novedad, Educación y Medio Ambiente.

Como vemos, respecto a las anteriores Jornadas se ha incorporado una nueva disciplina: Educación y Medio Ambiente que da respuesta al creciente interés por esta materia entre investigadores y, fundamentalmente, docen- tes que desarrollan su trabajo en nuestra provincia con los más jóvenes; esta labor, especialmente importante debido a la acelerada degradación de la Naturaleza, hace necesario dedicar un gran esfuerzo a la divulgación y a la educación, con el f i n de que los ciudadanos de todas las clases, edades y posición en nuestra sociedad puedan actuar en conso- nancia con su medio.

Para terminar, insistimos en que éste debe ser el papel del lnstituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel":

coordinar el trabajo de todos los investigadores que traba- jan en el campo de las Ciencias Naturales y divulgarlo, pues de esta manera, el medio natural, al conocerse se valorará, favoreciendo su protección y uso racional.

(9)

Educación

y Medio Ambiente

(10)

PONENCIA MARCO

(11)

Ramón LARA

Facultad de Educación Universidad Complutense de Madrid

1. INTRODUCCIÓN: LA EDUCACIÓN INFLUYE SOBRE EL MEDIO Conviene. en primer lugar, aclarar el título de

esta ponencia, intencionadamente un tanto provoca- dor, como consecuencia de su ambigüedad. "Una educación para el medio ambiente" no quiere decir que vayamos a intentar educarlo ( ; N o le faltaba otra cosa!), sino que lo tengamos en cuenta como benefi- ciario de la educación que reciben las personas. Me parece incuestionable que el medio puede beneficiar- se, o perjudicarse, en función de cómo se eduquen las personas que en él viven y que con él interactúan, aunque habiten en otros entornos más lejanos. En mi opinión. buena parte de los problemas que componen esa red tan compleja de conflictos que hemos dado en denominar "problemática ambiental" se debe al modelo en que nos educamos los seres humanos, a la percepción que nuestra cultura tiene. y que vamos asumiendo inconscientemente mientras crecemos.

acerca de nosotros mismos como habitantes de este Planeta, acerca de quiénes somos. sobre lo que repre- senta nuestro entorno para nosotros. sobre nuestro papel en el mundo

...

y del comportamiento que de todo ello se deriva'.

¿Qué es el medio ambiente (MA. en lo sucesi- vo)? Generalmente se suele entender este concepto con un cierto reduccionismo, confundiéndolo con el de medio natural'. La Educación Ambiental (EA, en adelante) se acoge a la teoría sistémica y entiende el MA como el entorno de cualquier sistema: es decir.

todo lo que está fuera de la frontera de ese fragmen- to de la realidad al que nos estemos refiriendo en un momento determinado. De modo que. si estamos hablando del sistema social. su entorno será el resto de la Biosfera. el medio natural; pero, si nos estamos refiriendo a una persona. a una familia o a un pueblo.

por ejemplo. entonces su MA estará constituido tam- bién por las demás personas. las instituciones, las ideas. etc.. además del entorno natural. Estará inte- grado por la Biosfera. la Sociosfera. la Tecnosfera y tantas "esferas" como queramos agregar en función del conjunto de realidades y fenómenos con que interactúa cualquier persona o grupo humano.

Los componentes del medio ambiente

Se trata de una realidad con la que estamos obligados a intercambiar materia, energía e información, si queremos seguir ejercitando nuestras funciones vita- les. Una realidad que, en cierto modo, no tenemos más remedio que desordenar, de ahí la responsabili- dad de introducir en el entorno el menor desorden posible. ya que de él depende nuestra supervivencia y la de nuestros semejantes. El MA es la única fuen- te de todo lo que necesitamos, al tiempo que es el único sumidero de todos los residuos que generamos.

Queda superada, como puede verse. aquella perspec- tiva inicial en que se consideraba a la Naturaleza como intocable.

En nuestra comprensión del MA. un problema añadido viene representado por el modo en que per- cibi~nos la realidad. Los dos conjuntos formados por el mundo y por nuestro conocimiento del mismo no son tan idénticos como muchas veces creemos. El proceso por el cual vamos construyendo nuestro conocimiento de la realidad está tan mediado por la propia cultura. la ciencia y la tecnología. que puede ocurrir que determinados aspectos fundamentales para nuestra propia vida no resulten tan evidentes como debieran. Si hiciéramos una encuesta entre diversas personas sobre qué es lo más importante para su vida. probablemente muy pocos pondrían en primer lugar el MA. Se trata de una de esas cosas tan próximas a nosotros y que. generalmente. nos vienen dadas tan en sobreabundancia, que ni siquiera las

Muy bieti lo e.xprescrn los orgatii:adores cie estas Jorrindcrs e17 s~r págiiici dr Irirertier, al justificcrr In iricorporcrcicín de esta riLreila Nrecr sobre "... In relaciórz erirre Ed~rcrrcióri y Medio Atiibietite, que crctrrcrltnei~te es le1 tnn's irnportarite corisec~iencicr del coriocirniet7to de Ins cinteriores (10s qire se trurarori err lcrs 1 Jorticrdas). LLI rrcele~rda degrudaciórr de la Nat~rrnlezcr 11crce r~ecesario que se dediqire ~ r i z gt-crri esfuereo a la divrrlgaci(íti y n In Ecirrc~rciOri, cor~ elfiri de qire los ciudariarios (le rodas cla.se.s, edcirles y posicio'ri eri la sociedad piredcrri uctrrcrr en consoi~uricicr coii S L I iiredio."

No riie refiero, eviderite~?tente, al rírrilo y corirenido de ester.\ "11 Jorricrckis sobre el Medio Ncrr~rrcil Albacetetise". C r r h grulpo de pr(fe- siortcrles riecesircr cicotrir el cairll~o tic s11 itii,e.stigcrcióri y e.strrclio; otros lo Iiorcírr sobre el rriedio irrbtrrio, o sobre los eco.si.sternu.s rlinrr'ti- rrio.~. etc.

(12)

vemos. Igual ocurre con la salud, o la madre3. por ejemplo.

Y. sin embargo, el MA es mucho más que nues- tro único proveedor de recursos, al tiempo que el único receptor de residuos, como ya quedó dicho: de él depende también en gran medida lo que somos cada uno de nosotros. Los últimos avances científicos en la cartografía del ADN han puesto de relieve la gran igualdad genética existente entre los seres

humanos. ¿Cómo explicarnos, entonces. las notables diferencias individuales? Evidentemente, son conse- cuencia del MA en que cada uno nos desarrollamos y, sobre todo. de las relaciones que con él establece- mos. En consecuencia. cabe afirmar que la Educación, toda educación que se pretenda de cali- dad, ha de tener en cuenta al MA como una realidad con la que dialogar y cooperar, más que como un objeto al que dominar y explotar.

¿Qué características deberá tener una educación que considere al MA como sujeto de diálogo, en vez de como objeto de apropiación y manipulación?

Supongo que, desde el principio de mi intervención se veía claro que estaba preparando el terreno para proponer la Educación Ambiental como un intento de afrontar esta crisis, especialmente de valores. que afecta al mundo en que vivimos. Edgar Morin ha dicho recientemente que "la primera e ineludible tarea de la educación es enseñar un conocimiento capaz de criticar el propio conocimiento" (El País Digital). Otro tanto podemos afirmar de la Educación necesaria para el siglo que estamos comenzando:

habrá de constituir un modelo evolutivo y reflexivo.

capaz de irse perfeccionando a sí mismo, en función

de las circunstancias cambiantes del mundo y de la relación dialógica que con él debe establecer. Pero vayamos por partes. Veamos cómo surge la EA y cuál es su estado en la actualidad.

Las relaciones entre los diversos elementos que componen la Biosfera vienen siendo progresivamen- te alteradas a causa del comportamiento de uno de ellos, la especie humana. El enorme crecimiento demográfico experimentado durante el siglo pasado, acompañado por el peculiar modo de vida de aproxi- madamente la quinta parte de la población mundial, está produciendo un profundo cambio en las relacio- nes ecológicas, tanto las interespecíficas (de la Humanidad con el resto de las especies) como las intraespecíficas (de las personas entre sí).

Cuadro 1. F~iente: J I M É N E Z HERRERO, (2000, p i g . 3 1-34). Adaptación propia.

SINTOMAS DE DEGRADACIÓN Y DESEQUILIBRIO DEL MEDIO AMBIENTE

Desde multitud de campos del saber, de la tec- nología. de la empresa, etc. han surgido diferentes iniciativas intentando buscar soluciones a la citada problemática. Una de éstas procede del campo edu- cativo: la EA. Se trata de un modelo dinámico, que se ha ido configurando. desde hace casi cincuenta años.

gracias a las aportaciones de quienes se han visto interpelados por la crisis ambiental. a partir de sus propias intuiciones e investigaciones. En esa búsque- da de soluciones, se ha ido incorporando. además. las propuestas coherentes con el modelo mismo, proce- dentes de educadores que no utilizaban para sí el ape- lativo de arilbientales. pero que lo eran "avaiit la let-

NATURAL

Desequilibrios biogeo(l~iíinicos Alteración del sistema cliniitico Agotamiento de la capa de ozono

Contaminaci6n y residuos Deforestacióil, erosión y desertificación

Perdida de biodiversidad.. .

tre"-'. Buena parte de las referencias bibliográficas en que se apoya esta ponencia se refieren a ese tipo de trabajos.

Ya es conocido que la EA surgió como conse- cueiicia de la creciente concienciación de la especie humana acerca de la problemática ambiental. de esta crisis planetaria y de civilización que estamos gene- rando y padeciendo. Al principio. de un modo un tanto siiiiplista. también desde el campo educativo se intentaba atajar p~intualinente cada uno de los pro- blemas ambientales (extinción de especies, altera- ción de la capa de ozono, desertificación. agotamieri- to de recursos. contaminación...). confundiendo la

SOCIAL

CI-ecimiento demográfico.

Ac~im~ilación humana en ciudades.

Impacto anlbientnl y tensión Noste-Sur Mortalidad pos hambre Efectos ambientales sobre la salud Pobreza y containinación consecuei~te

'

Htrce irr~o.r iileses se recilizó crila er~crre.stci .siiiiil~ir eritrr escolares, acerca de In pe~sorici iiicís iiiiportcrrite en slr i'irlrr. Croo recorclcrr qire las ri1trc1re.s ibtrri eil qlriiiro o sexto Iirgrrr eri 10 i~icryorítr cle los ccrsos.

Véciiise. por ejeii~plo, Iris prop~restcrs erlircrrtiiicis c1e l? Fipiru o de C. Freiiler.

(13)

problemática ambiental con la suma de los proble- mas. Ahora sabemos que ambas cosas son realidades cuantitativa y cualitativamente diferentes. como lo son un sistema y sus elementos; porque ya tomamos en cuenta su complejidad. la existencia de realimen- taciones, sinergias. límites. efectos umbral. etc.

Si los educadores nos dedicáramos a estudiar con nuestros/as alumnos/as cada uno de los proble- mas ambientales y la forma de atajarlos. estaríamos actuando de un modo coherente con el modelo edu- cativo tradicional, que pone el énfasis en los apren- dizajes conceptuales y en la resolución de problemas conocidos5. Ambos aspectos son necesarios. pero no suficientes, y pertenecen a lo que podemos denomi- nar "aprendizaje de mantenimiento" (BOTKIN y otros.

1990). Lo que la situación actual demanda. además.

es un "aprendizaje innovador", que nos capacite para la resolución de problemas inéditos. y en el que la creatividad. la imaginación. la intuición. el arte.. . tienen tanta importancia como el conocimiento cien- tífico.

¿Cuál sería una perspectiva más eficiente para contribuir a la búsqueda de soluciones? (Atención a los matices de esta frase: la Educación. por sí sola, no

basta. aunque es imprescindible; y. por otro lado, no ignoramos la dificultad de resolver muchos de los problemas: lo que proponemos es afrontarlos ade- cuadamente. Esta perspectiva. en sí misma. ya sería liberadora"). La clave estaría en atacar directamente al corazón. al centro de la crisis ambiental. Pero

¿Dónde está ese corazón?

Desde mi punto de vista. ese centro está en la actitud de los seres humanos. que nos comportamos con el resto de la Biosfera ignorando o contradicien- do sus leyes, no respetando sus límites. "cabalgando"

alegremente a lomos de la ciencia y de la tecnología, que nos han proporcionado posibilidades insospecha- das. de las que nos beneficiamos el 20% de los seres humanos. pero que, al mismo tiempo, están ponien- do en evidente riesgo. si no al Planeta, sí la supervi- vencia de nuestra especie.

De todos es conocida la "ley 20/80". según la cual, la quinta parte de la Humanidad consume el 80% de los recursos. Consecuentemente. el 80% de la población restante se tiene que conformar con el otro 20% de la riqueza. Recientemente. JOEL de ROSNAY (1996) nos describió "un mundo de tres velocidades". (Véase cuadro adjunto no 2).

Un mundo de tres velocidades:

Agua potable Electricidad

Población (iiiilloiies)

Pobres 1.500

Leche

I

i i o

Desplazaiiiieiitos

O.0 de la riq~ieza planetasia Alimeiitación

a pie

-

3

4 iiial ii~itridos

Clase iiiedia 3.000

casi A~itobíis - bicicleta

20 (apros )

El Primer Murido coiis~iiiie. coi1 respecto al Tercero: 15 veces iiiis papel

10 veces iiiis acero. 18 veces niRs productos q~iiinicos.

13 veces iiiis petróleo. 19 veces 1116s alumiiiio El Psiiner M~iiido eiiiplea 3 5 de la coseclia iii~iiidial de graiios eii pi-od~icir carne.

Ricos 1.500 si (en botellas)

si 114 en aut. part.

78 (apsos.) Cereales y

leguiiiiiiosas para los iiiRos

Cuadro 2. Elaboración propia. a partir de JOEL de ROSNAY

carne y grasas 314 del consuiiio iiiuiidial

si (114, desnatada)

Igualmente, una personalidad mundial tan poco blemas ambientales. hasta el punto de representar un sospechosa de extremismo ecologista. como Michel riesgo para el proceso de mundialización. tan queri- Camdessus. hasta hace poco Director del F.M.I., ha do por la institución a la que representaba. (Véase definido la pobreza como uno de los principales pro- cuadro adjunto no 3).

El intento de atcijarpuntualmenre cada uno de los problemas ni~~bieritales nos rec~rerdu el mito de la hidra, o monstruo de las inúltiples ccrbezus: el héroe clásico las iba cortando una a una, pero el monstruo las iba reprodicciendo ci una velocidad mayor

"El ser hurnano,forma parte de uri todo que se llama rrnii~erso. Uncr parte limitcrda en el tiempo y en el espacio. Percibe su persona, sus pensamientos, sus sentimientos, como si estuvieran separados del resto. Se tmtci de una especie de ilusión óptica surgida de su con- ciencia. Esta ilusión es para nosotros como una prisión que 110s limita cr nuestros deseos personales, así como al afecto de las perso- ncrs que nos sor1 cercunas. Nuestra misión debería ser 1iberarno.s de escr prisión ainpliarldo nuestro círculo de compasión para incluir a todos los seres vivos y a toda la naturaleza en su belleza. Ncidie puede cor~seguirlo conlpletamente, pero el hecho de perseguir ese obje- tivo constituye ya en sí una liberación parcial y el fundamento de la paz interior". ALBERT EINSTEIN. Tomado de G. D. MARTEL (1994).- Eres energía. Barcelona. Robin Book.

(14)

"Hace falta una autoridad política mundial"

El problema más importante es la pobreza:

3.000 millones de personas viven con <2 $ al día.

1.3017 " " " <l c '

900 " ' son analfabetos.

800 " " pasan hambre y están desriutridos.

La n~u~idialización está en riesgo a causa de:

1 . La inestabilidad de los sistemas fiiiaiicieros 2. El riesgo de marginalización de los inás pobres.

Prop~iestas de sol~ición para el desarrollo de los países:

Empeño propio.

Centrar su política en erradicar la pobreza.

Potenciar el ahorro y la iiiversi0ii internos.

Abrir sus fronteras.

Consolidar institiiciones políiicas. sociales y ecoiióinicas.

Compatibilizar orden y participación (deiiiocracia).

Acabar con la iiiipoifacióii de ariiias.

Apoyo liiianciero de los países ricos

Cuadro 3. Elaboración propia a partir de MICHEL DE CAMDESSUS (1995).

No hace mucho tiempo leí un titular de prensa7 que decía: "No existen un mundo desarrollado y otro subdesarrollado. sino un sólo mundo mal desarrolla- do". Efectivamente, esa quinta parte de la Humanidad que vivimos en los países ricos, gracias a los recursos que corresponden a las otras 415 partes. disfrutamos de posibilidades que hace 2000 años se les atribuía a los dioses; oportunidades insospechadas hace apenas medio siglo: conocer casi inmediatamente lo que pasa en todo el Mundo, viajar a la velocidad del soni- do. curar enfermedades que antes eran mortales, comunicarse a velocidades de vértigo..

.

La ciencia y la tecnología nos han permitido romper algunas limitaciones. "ligaduras". que el entorno oponía al sistema humano; a consecuencia de ello. algunas características individuales y especí- ficas se han modificado notablemente: la expectativa de vida se ha duplicado: la mortalidad infantil se ha reducido al mínimo, al menos en los países desarro- llados: la población huinana se ha multiplicado por tres en los últimos sesenta años: podemos pasar frío en el verano y calor en el invierno: podemos comer

todo tipo de alimentos en cualquier estación del año:

podemos hacer fértil lo estéril. y estéril lo fértil, podemos.

. .

Pero, en esa carrera cada vez más veloz. parece que se nos ha olvidado que la humanidad forma parte de un sistema más amplio. el planeta Tierra: que éste no es infinito: que nuestro Planeta es un sistema limi- tado. en el que no cabe un desarrollo no controlado de ninguno de sus elementos. Por eso. autores del prestigio de EDGAR MORIN (1994) avisaron hace tiempo de que lo urgente ya no es dominar la Naturaleza. a lo que con tanto afán se ha dedicado el ser humano a lo largo de la Historia, sino controlar el dominio que nuestra especie está adquiriendo sobre ella. La ignorancia8. una de las fuerzas más destructivas, puede ir acompañada de cierto nivel económico y tecnológico. Habrá que evitar que el poder que nos otorga la tecnología aumente nuestra capacidad de destrucción. Que los conocimientos no nos sirvan para "conquistar" (sólo se conquista lo que no se merece). sino para construir el Planeta hermo- so. amplio y sostenible que todos nos merecemos.

Algurtos de los prirtcipios qrre defi~rerr esta ética, a la vez yetzetrarttey cndrrcn.

Considerución del lioiiibre C O I N O centro del Planeta.

Una coniprei7s1ón utoi)~izcrckr del rn1olndo J ' de 10 i~idn.

La consrdercicrón de 10 Ncrtili.aleza corno iln bieii riicrgott7hie..

Lo i:alorac~ón de 111s neces~dcrdes por encriilil de los recursos.

Ln ~ d e i ~ t ~ f i c n c i ó i i del "progreso" COI? la i ~ ~ ~ i x ~ i ~ i u p o s e . r ~ ó n de hieiies.

El o l ~ ~ l d o de "la pl-esencrtr de otros" en 17ue.rtras i>ldcis.

Lcr sobrei~aloracrón del e.sp;vacio J . el 111odo de i,id~7 1oilrbalio.s.

La p r ~ n ~ u c i a nbsoli~ta del presente sohre los plniztennirer.rtos a rliedio J . largo pluzo.

La falacia de "la rie~rli.cilidud" de i7irestr.o~ actos Cuadro 4. Fuente: Novo, M . ( 1999).

'

Latnento no recordar su auto>; para citarlo.

q g n o r a n t e es quien no tiene la capacidad de organizar su vida en la búsqueda de la,felicidad. Paradójicamente, puede ser una persona muy "instruida".

(15)

Probablemente hemos olvidado las riendas. la dirección del proceso; o quizá hemos dejado que sea dirigido por principios económicos y tecnológicos.

en lugar de que primen los valores éticos. ¿Será que el jinete ha dejado de tomar decisiones para que lo haga el caballo? Si, en el ámbito económico y tecno- lógico, estamos en la época de la globalización y de Internet, ¿A qué nivel estamos en cuanto a la ética?

¿Exagero mucho si digo que estamos como en la Edad del Hierro? ¿No predomina una solidaridad tri- bal? ¿Es suficiente esa ética en la era de la mundiali- zación de los procesos?

Ahí está. en mi opinión. el corazón de la crisis:

en el desfase entre el desarrollo que hemos alcan- zado en el campo de la ética y el logrado en el resto de los campos: economía, ciencia, tecnología

...

: entre los fines y los medios; entre los "cómo" y los

"para qué" de nuestras decisionesy. Se me viene a la memoria la mala consideración que, en mi etapa de estudiante. tenía lo que entonces nos enseñaban como Maquiavelismo ("El fin justifica los medios"); me temo que actualmente, en determina- das situaciones, son los medios los que justifican los fines (¿Podemos hacerlo? Hagámoslo. ¿Para qué? Eso no está muy claro. A veces. el único fin evidente es el beneficio económico de determinadas multinacionales, más poderosas que los Estados de

la mayoría de los países). Véase. por ejemplo la actitud de algunos científicos y de muchos gober- nantes ante el problema de los organismos modifi- cados genéticamente: cuando todavía no está pro- bada la ausencia de riesgos. ellos deciden que deben ser utilizados, argumentando una supuesta solución para el hambre en el Mundo. como si ésta fuera una cuestión de tecnología. Otro tanto podría decirse acerca de las decisiones referentes al deno- minado "mal de las vacas locas"; sobre las solucio- nes energéticas, en muchos países, hacia opciones duras. destructoras de recursos y centralizadas: o sobre las respuestas al terrorismo internacional, como consecuencia de los horribles atentados recientes.

De ahí procede la importancia de la Educación para la búsqueda y construcción de soluciones. Pero no nos referimos sólo a una Educación que busca alternativas en los demás campos; sino a una Educación que busca alternativas en sí misma; es decir, cuando hablamos de EA nos estamos refirien- do a un nuevo modelo desde todos los puntos de vista. No se trata de un cambio en los contenidos, en los temas. en los enfoques. etc.; sino de una nueva perspectiva. de un nuevo paradigma que afecta a todo el curriculum, entendido éste del modo rnás amplio y desde una perspectiva global y sistémica.

3. LA SITUACIÓN ACTUAL La escasez de tiempo no nos permite un recorri-

do puntual por el proceso de enriquecimiento que ha recorrido la EA desde su nacimiento. hace unos 50 años, y que puede constatarse a través de los sucesi- vos eventos prornovidos por UNESCO y otras insti- tuciones: Estudio Internacional de UNESCO (1949).

Estudio Comparativo (1968), Programa M&B (1971). Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Humano (1972). PNUMA (1 973). PIEA ( 1 9 7 3 , Seminario de Belgrado (1975), Conferencia de Tbilisi (1 977), Conferencia de Moscú ( 1987).

Cumbre de Río de Janeiro (1992). Conferencia de Tesalónica (1997)

...

Sin olvidar lo realizado en España: Sitges (1983) Navas del Marqués (1988).

Valsaín (1989). Pamplona (1998), por citar sólo las reuniones de ámbito nacional.

Merced a esa evolución. la EA se ha ido c o n f - gurando como un modelo educativo cada vez más coherente y complejo. Entre otros cambios. cabe des- tacar el que afecta al concepto de MA. que se ha hecho rnás amplio. hasta referirse a la totalidad del entorno del ser humano: pero el mayor avance de todos se ha producido en cuanto al papel que se le había atribuido. que ha pasado de su consideración como un recurso didáctico (herencia de la tradición rousseauniana) a ser tenido como uno de los benefi-

ciarios de la EA. entendiéndose ésta como una Educación a favor del MA. Importa mucho insistir en los matices de esta afirmación: ahora. además de hablar de una Educación en y desde el medio, lo hacernos también para el MA. al tiempo que la Naturaleza ha comenzado a ser considerada como sujeto con el que dialogar. y no como objeto a ser explotado. Se ha superado también la aparente oposi- ción entre desarrollo y MA. a partir de la constata- ción de que existen varios tipos posibles de desarro- llo. y algunos. corno el Desarrollo Sostenible. no tie- nen por qué suponer un deterioro del entorno. Sería el concepto de Naturaleza fraternal sustituyendo al de Naturaleza explotada. de estar con la Tierra. y no sólo en la Tierra, al que se refería HABERMAS (1984).

"

...

una actit~rd alternativa freizte a la naturale-

za, pero d e a h í izo cabe deducir la idea d e urla ilueila técnica. En lirgar de tratar a la nat~ircrle- za coi110 objeto de una disposicióil posible, se la podría coiiside~ar como el i~lterlocutor ei7 lri7cr posible interacción. E11 ve7 de la izaturulrza

e.xplotada cabe buscar a la ~cituralezajrutern~il

(...) y coinlrr~iccir coi1 la i ~ a t u m l e z a en lugar de trabajarla cortando la comunicciciórl. Y ~ r l l par- ticirlar atractivo, para decir lo ine17os que pirecle decirse, es el que conserva ILI idea d e gire l ~ i

Los prohleincis crr~~hietitcrles iio procecloi r(rrito de la reolologícr, c[iclriro clel i~ltrl iiso qlre cle ellcr .se 1icrc.e.

(16)

subjetividad de la naturaleza, todavía encade- nada, no podrá ser liberada hasta que la comu- nicación de los hombres entre sí no se vea libre de dominio. Sólo cuando los hombres comuni- caran sin coacciones y cada uno pudiera reco- nocerse en el otro, podría la especie humana reconocer a la naturaleza corno un sujeto y no sólo, como quería el idealismo alemán, recono- cerla como lo otro de sí, sino reconocerse en ella como en otro sujeto".

El planteamiento sistémico que define a la EA exige que veamos a continuación. aunque sea esque- máticamente, algunas de sus características actuales en los ámbitos ético y conceptual. para continuar des- pués con los aspectos metodológicos. que constitu- yen el núcleo de mi intervención. Los tres aspectos están profundamente implicados. se condicionan mutuamente.

Los seres humanos hemos llegado a creernos el centro del Universo. Así lo han manifestado casi todas las cosmogonías. No es la Biblia cristiana el único "libro sagrado" que narra el supuesto encargo de Dios a los hombres de que cuiden y dominen el Mundo. A costa de ello. nos hemos atribuido el dere- cho de dominio sobre el resto de la Biosfera e inclu- so el del sometimiento de unas razas y culturas por

otras. Este posicionamiento, origen de multitud de problemas ambientales, exige una revisión (más ade- lante vereinos cómo afecta a la metodología) que podríamos caracterizar del siguiente modo:

Búsqueda del biocentrismo. superando el plantea- miento antropocéntrico que ha caracterizado la actitud de la especie humana frente al resto de la Biosfera. En la medida que vayamos logrando este objetivo, valoraremos "lo demás" (los otros seres vivos y el resto de la Naturaleza) no sólo por la uti- lidad que nos puedan aportar: sino porque se trata seres vivos como nosotros y con ellos forrnainos una comunidad de intereses: el interés común es la defensa de la vida. En ese camino de compasiÓnl0 universal habrá que incluir también a nuestros semejantes, reduciendo tantos comportamientos etnocéntricos e incluso androcéntricos como existen en la actualidad. En consecuencia, nuestras relaciones con el entorno serán de diálogo en lugar de explotación.

En ese esfuerzo por abandonar el antropocentrismo.

se irían resolviendo algunos de los principales con- flictos que caracterizan a nuestra civilización: entre la ética y la economía; entre la tecnología y la Naturaleza: entre la economía y la ecología: entre los principios naturales y los valores sociales: entre autosuficiencia y dependencia..

.

Y nos iríamos acercando a la situación que DEVALL y SESSIONS ( 1989) denominan Ecología Profunda.

Cuadro 5. Fuente: DEVAL Y SESSIONS ( 1989).

Cu1tui.a dominiinte Domiiiio sobre la Nat~iralez:~

El anibiciite nat~iral es i i i i rec~irso pai-a el Iioiiibi-e Creciiiiieiito ecoiióiiiico-iiiaterial por el aumeiito de la población hiiiiiaiia Creeiicia e11 la ab~iiidaiicia de los recursos

Progreso y sollicioiies de alta tcciiología Coiis~iiiiisiiio

Coiri~iiiidad ceiitralizadaliii~cio~i~~l

Como dicen los partidarios de la solución pací- fica de los conflictos y los críticos de la globaliza- ción, "sólo hay un Mundo. pero puede ser diferente".

A partir de estas propuestas y otras similares. se irían generalizando algunos valores actualtilente einergen- tes:

Equidad: principio superador de los valores de igualdad y justicia, a partir de la constatación y respeto de las diferencias individuales y sociales.

Solidaridad: con las demás personas (intra-especí- fica) y con los demás seres (inter-específica); con los seres que comparten nuestro tiempo (sincróni- ca) y con los de épocas diferentes a la nuestra (dia- crónica).

Ecologiii profunda Ariiioiiia coi1 la Naturaleza

'Toda la Nat~iraleza ticiie ~ i i i valor i~itríiiscco Ncccsidades iiiatcriales siniples

I<cc~irsos liinitados de la Tieri-a Teciiologia apropiada: cieiicia iio domiiiadora

Sobi-icdadirecicl:ije 'l'radicióii iiiiiioritariaibiori.egiones

Sustentabilidad: en el intento de satisfacer las necesidades reales y básicas de todos en la actua- lidad. sin hipotecar la capacidad de la Biosfera para responder a las necesidades de las generaciones futuras.

Respeto por la diversidad natural y cultural. Las diferencias individuales son también una cuestión importante. ¿Son diferentes nuestros alumnos y alumnas'? ¿,Por qué. entonces. tanto interés en hornogeneizarlos. en que todos aprendan lo inisrno y al tnisino tiempo?

Este modelo ético que vamos dibujando no se conseguirá sin esfuerzo. sino que requiere un arduo trabajo para conseguir adecuar nuestras actuaciones a

1 o Se enlplea el término "cornpusión" erl el .seritirlo (le pci.siórl coi,ipartidci. Vlcrse rlotcz 11'' 1

(17)

nuestros modelos de pensamiento. dada la profunda implicación que existe entre pensamiento y acción"; igualmente. se hace necesaria una formula- ción rigurosa de los problemas que nos inquietan (un problema bien formulado ya ha iniciado el cami- no de su resolución, si ésta es posible): que nos acos- tumbremos a afrontar los conflictos en lugar de rehuirlos (el conflicto y el desorden no siempre son negativos: la paz no es ausencia de conflictos, sino la capacidad de resolverlos mediante el diálogo): que nos entrenemos (nuestros alumnos/as y nosotros mis- mos) en la toma de decisiones, desarrollando des- trezas para la negociación con los demás. a partir de la constatación de la subjetividad de nuestras per- cepciones; que incorporemos a nuestro pensamiento la perspectiva del medio y largo plazo, imprescin- dible para adecuar determinados comportamientos al ritmo de la Biosfera: para hacer. o dejar de hacer, determinadas cosas si queremos progresar en el camino de la sustentabilidad.

Coino educadores, nuestro mayor compronliso ambiental debería ser el de afrontar nuestra propia educación. tanto en el ámbito profesional como en el personal. Dada la dinamicidad del sistema social. los saberes profesionales quedan rápidamente obsoletos.

lo que nos demanda un permanente aprendizaje que trasciende ampliamente el ámbito de lo científico, a consecuencia de la profunda implicación existente entre la manera de ser y la manera de educar.

En este campo, desde mi punto de vista, el pro- blema esencial está en determinar los contenidos del aprendizaje y su secuenciación. especialmente teniendo en cuenta cómo se condicionan unos a otros y cómo afectan todos ellos a las formas de pensa- miento. Tradicionalmente. en el ámbito de la Educación formal. los conceptos fueron casi los úni- cos contenidos que se enseñaban. Aunque muchos educadores se preocuparon de los valores. de las actitudes y las destrezas. lo hacían por iniciativa propia, ya que estos contenidos actitudinales y pro- cedimentales no aparecían explícitamente en los currícula oficiales y. en consecuencia, resultaba difí- cil discutir acerca de ellos para ponerse de acuerdo o mejorarlos. Generalmente, los contenidos conceptua- les se agrupaban en asignaturas. que constituían la traducción de las ciencias clásicas al ámbito escolar.

Loslas alumnoslas estudiaban estos compartimentos estancos. con muy poca relación entre unos y otros, a partir del supuesto de que cada uno haría su propia síntesis y así conocerían el Mundo. En una palabra, se confundía el mapa con el territorio: y la ciencia.

una teoría explicativa de la realidad, también se con- fundía con la realidad misma.

La innovación que se propone consiste en pro-

curar que el objeto de conocimiento sea la realidad misma. el Mundo; pero sin perder de vista que se trata de un conocimiento que conduce a la acción. La ciencia no pierde por ello importancia, ya que es un auxiliar imprescindible para ese conocimiento; pero no está sola en el empeño. la acompañan el arte, la creatividad. la intuición, la revelación. etc.

Un problema adicional en el modelo educativo clásico lo constituye el paradigma científico imperan- te, el positivismo: un modelo dicotóinico y reduccio- nista que pone el énfasis en el conocinliento de las partes de un todo: un paradigma que ha permitido enormes avances en la ~~ledicina, en la física y la quí- mica aplicadas. etc.: y ha facilitado el desarrollo tec- nológico que ha contribuido a una notable mejora de nuestro nivel de vida: pero que encuentra dificultades para explicar los procesos complejos y no lineales:

los fenómenos humanos y sociales: lo infinitamente grande (el universo) y lo infinitamente pequeño (el inundo de lo subatómico): el ámbito de lo vivo, donde predominan los procesos irreversibles, etc.

Frente a ello, la EA actual propone un enfoque sistémico. entendiendo el Mundo como un gran sis- tema compuesto por elementos interrelacionados que. a su vez. forinan subsistemas. Cada uno de éstos inantierie con su entorno intercambios en forma de materia, de energía y de información, en la medida que lo requiera o permita su grado de apertura. En este modelo. sin olvidar la composición de cada sis- tema. el énfasis se pone en el conocimiento de su estructura. de las relaciones entre sus elementos, las cuales nos dan idea inmediata de su función.

Dentro de este enfoque. tiene gran importancia el conocimiento de las interdependencias. ya sea de los elementos dentro de cada sistema o entre sistemas pertenecientes a un inacrosistema más amplio: de las emergencias, que tantas veces caracterizan al propio sistema; de sus líriiites: de los mecanismos de reali- mentación, adaptación e innovación, a través de los cuales se mantiene el equilibrio; el descubrimiento de los isomorfismos, esos fenómenos y principios básicos que tienen lugar en diferentes tipos de siste- mas, etc.

A partir del enfoque sistémico. asistimos a la aparición de un nuevo modelo interpretativo. que podemos denominar paradigma de la complejidad.

Es éste un enfoque que nos facilita la localización, en los sistelnas abiertos, de formas de autoorganización que contradicen la ley de la entropía creciente. gra- cias a lo que PRIGOGINE (1983) denonlinó estructu- ras disipativas: un modelo que ayuda a abordar la búsqueda de la causalidad comple,ja mediante el conociiniento de mecanismos no lineales. de reali- mentación. sinérgicos. recursivos. etc.: que permite pensar conjuntamente lo uno y lo múltiple. lo cierto y lo incierto. el azar y la necesidad, el orden y el desorden. etc., como realidades que son al misino

" "Si 110 vives c o n l o ~ ~ C ' I I S U S , t e r t n i t l c l r c í s ~ P I I S ~ I ~ I ~ O C O I P ~ O 1 . i i . e ~ ".

(18)

tiempo antagonistas y complementarias; un paradig- ma que ofrece herramientas para el estudio de todo tipo de sistemas12, tanto los naturales como los par- cialmente modificados y hasta los sistemas urbanos, casi totalmente modificados por la acción humana, que tienen una total dependencia del entorno al tiem- po que producen un enorme impacto en el mismo.

El pensamiento sistémico contempla el todo y las partes, así como las conexiones entre las partes, y estudia el todo para poder comprender las partes. Es lo opuesto al reduccionismo, es decic la idea de que algo es simplemente la suma de las partes. (O'CONNOR Y MCDERMOTT.

1998).

Dentro de esta innovación conceptual, la EA presta gran atención a los siguientes temas:

El desarrollo; tratando de diferenciarlo claramente

del simple crecimiento. El Desarrollo Sostenible recibe el énfasis que merece la situación mundial.

La Cumbre de Río '92 consagró el término que había acuñado el Informe Brundland (CMMAD, 1989); y la Conferencia de Tesalónica (UNESCO, 1997) definió la Educación para el Desarrollo Sostenible como objetivo prioritario de la EA en la actualidad. (Ver cuadro adjunto no 6).

Las relaciones NorteISur. Como realidades de difícil localización geográfica, que tienen entre sí una relación recíproca de causa y efecto.

El concepto de rentabilidad. discriminando bien desde los puntos de vista económico y ecológico.

La no confusión entre valor y precio; entre nivel de vida y calidad de vida.

Los conceptos de riesgo. de Impacto Ambiental, de Huella Ecológica13, de externalidades, etc.

Desarrollo Sostenible Según lo definió la "Comisión Brundland", pe~mite:

1. Satisfacer las necesidades de la generación actual, sin dificultarlo para las futuras.

2. Intepar desarrollo y preservación del medio ambiente.

3. Atender a las necesidades de todos (países, g ~ u p o s sociales...).

4. El crecimiento de los países pobres. Necesario, aunque no suficiente.

5. El mantenimiento de los ecosistemas- teniendo en cuenta su "capacidad de carga".

Hay que entender el Desarrollo Sostenible como un método, no como un resultado final. Como un modo de viajar y no como una estación de llegada.

Sus características revolucionarias proceden de su definición de:

Necesidades: las que peimiten una vida digna (alin~entación, vivienda, i'a~amilia, traba.10, relación, cultiira.. .).

Límites:

ritmo de renovncióii de los ecosistenias;

capacidad de carga (de soportar población), tolerancia en la absorción de contaminantes, de los sistemas sociales y urbanos para organiznrse,

en la velocidad de los procesos económicos (acompasarse a la Naturaleza), en el sentido de los procesos (ni~.el de vidalcalidad de vida).

Cuadro 6: El Desarrollo Sostenible. (Elaboración propia).

Como ya se ha apuntado anteriormente, la EA representa un nuevo modelo teórico, metodológico y práctico, enmarcado en un nuevo paradigma que no afecta únicamente al sistema educativo o a sus contenidos, como se ha interpretado de un modo reduccionista en demasiados casos, sino también al modo de concebir el MA y al tipo de relaciones que con él establece la Humanidad. Se trata de un modo

distinto y nuevo de pensamiento y de acción.

Pero el tránsito de un modelo profesional a otro no es un fenómeno que se produzca de una manera fácil. automática y sin tensiones. La crisis de un viejo paradigma. por lo general, no es reconocida como tal por la comunidad a la que afecta. Cabría decir que siempre es una minoría la que resulta consciente de esa crisis; incluso hay muchos de sus miembros que, acoinodados en la anterior cosmovisión, ya sea de modo intencionado o no, rigidifican sus posturas ante

''

Una sola llama puede encender un millórz de velas ... (O'CONNOR Y MCDERMOTT, 1998).

l 3 El concepto de Huella Ecológicn intenta reflejar el impacto humano en la Nat~traleza. Se podría definir como el "cor~surno" de

Nat~traleza que cada persona provoca, en ,función de la cantidad de tierra y agua procluctii>crs que rlecesirainos cada u170 paro obtener los recursos que consumimos y que sean rlbsorbidos los desechos que generarnos. Cori lrr poblrrción actual (poco rrids de 6.000 millo- nes), tocaríamos a un promedio aproxirnciclo de 2 Hectáreas por habitante (el equiiialerite a dos campos de fútbol), pero el reparto real es rmty desigual: ltrl norteamericano proiwcu ~tria liztella de aproximadamente 10 Hrrs, mientras que la de urz hindií no llegaría a 0 , s .

¿Qué pasará Izacia el año 2050, cucinrlo vivan sobre el Planeta 10.000 millones de personas, gracias a un crecirnierlto rnayoritaria- mente en el Tercer Mundo, y las rnultinaciorlales los l~ayan convencido de las "excelencias" de nuestro modelo de desrirrollo?

Figure

Cuadro  1.  F~iente:  J I M É N E Z   HERRERO,  (2000, p i g .  3 1-34).  Adaptación  propia
Cuadro 2. Elaboración propia. a partir  de JOEL de ROSNAY
Cuadro 3. Elaboración propia  a partir  de MICHEL  DE  CAMDESSUS  (1995).
Cuadro 5.  Fuente:  DEVAL  Y  SESSIONS  (  1989).
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Referencias

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