Estudio del hábitat de la cultura íbera en Elche de la Sierra (Albacete, España) y sus vías de comunicación (siglos VII-III a.C.). Estudio del hábitat cultural íbero en Elche de la Sierra (Albacete, España) y de sus vías de comunicación (siglos VII-III a.C.). JEREZ MIR, L.: Geología de la zona Prebetiense en la sección transversal de Elche de la Sierra y sectores adyacentes (provincias de Albacete y Murcia), Tesis Doctoral, Fac.
Pero Ángel Colomer falleció a causa de un accidente en el corazón de la montaña, que. 17SORIA COMBADLERA, L.Y DÍEZ CUSI, E.: “Análisis de un espacio fronterizo: el occidente de la Contestania en el siglo IV.
HISTORIA DE LA INVESTIGACIÓN
Los enclaves ibéricos
PEÑA DEL AGUA Villares, (Elche de la Sierra) FOTOS 1 Y 2. Croquis y plano de campo A
DATOS GEOGRÁFICOS
- DATOS HISTÓRICOS 1. Adscripción cultural
Vista del poblado íbero de Peña del Agua desde el Este, al fondo de la imagen. Observa la maravillosa brecha geológica que permite el paso entre el valle de Elche de la Sierra y Villares de Gútar y el valle de Peñarrubia, camino de Yeste. El río Segura está al sur (a la derecha de la imagen). Taller epipaleolítico, hábitat de cuevas desde el Neolítico, poblado durante la Edad del Bronce y el mundo íbero, torre romana y pequeño asentamiento visigodo e hispanomusulmán.
Es un sitio extraordinario, tanto por la sucesión de culturas observadas, como por la abundancia y calidad de los materiales, pero también por sus colosales dimensiones. Se recomienda encarecidamente su excavación y protección, sobre todo por la proximidad de algunas canteras que, al menos en el sur de la provincia de Albacete, en ocasiones no respetan el patrimonio cultural (caso de la ermita rupestre visigoda de Alborajico).
DESCRIPCIÓN DEL YACIMIENTO 1. Por su situación
¡Al sur se elevan las montañas de Umbría Tarazo, cubiertas de bosques y arbustos! Al oeste discurre el camino de La Longuera, donde se elevan los cerros de La Represa. De esta forma, los habitantes de Peña del Agua tendrían agua cercana y abundante sin tener que bajar al arroyo de Anchura o al río Segura.
Las detalladas investigaciones realizadas en la zona permitieron descubrir una estación y un taller con unas losas de crestas hundidas, probablemente materiales epipaleolíticos, en la vertiente sur de la montaña Peña del Agua, en plena cuenca. De hecho, el único punto de la ciudad de Peña del Agua desde el que es visible Peña Rubia es precisamente esa atalaya, que mira al vacío y amplía sus perspectivas en relación con el resto del lugar.
CASTILLICOS DE VILLARES
DATOS HISTÓRICOS
Se sitúa entre el arroyo de la fuente del Vicorto y el arroyo de Anchura, que viene de Elche. Y al oeste, el imponente macizo de San Bías y Peña del Agua, junto a la puerta natural de Elche de la Sierra, estratégicamente ocupado por el pueblo de Villares. De hecho, la mayor parte del material de investigación es de la época romana.
DE HELICA A ILUNUM: Poblado íbero en Elche de la Sierra (Albacete). Se conserva en el Museo Provincial de Albacete, número de inventario 8.651). Según Abascal Palazón, la cronología de esta estela es de la segunda mitad del siglo I d.C.; Francisco Martín lo pone al final del núm.
DATOS HISTÓRICOS l. Adscripción cultural
Vista desde el norte, donde se ubica la muralla, de la formidable colonia que albergó el oppidum ibérico de Peñarrubia-I. Planta de campo de Peñarrubia-I (Elche de la Sierra), en una meseta elevada por rocas y cingles. La enorme plaza está situada en el cerro de Peñarrubia, al NE del pueblo del mismo nombre, a 920 m de altitud.
Las fachadas sur, oeste y este de la meseta están formadas por altos acantilados verticales, rotos únicamente por cortes horizontales, de donde antaño brotaban algunos manantiales en sus bases, y de los que hoy sólo refluyen. La ciudadela y muela de Peñarrubia se sitúan entre el arroyo homónimo y la rambla de Entredicho. Al oeste y al sur se extiende por una amplia llanura donde se divisa el pueblo de Peñarrubia y sus campos de cultivo.
Al este, a lo lejos, se divisa el acantilado de Cabeza del Alcalde. Al este del yacimiento, en el promontorio con altura 888, existen restos de una pequeña torre o atalaya donde se han podido identificar numerosos restos cerámicos íberos, por lo que deducimos que probablemente sirvió a los habitantes de Peñarrubia para controlar y vigilar mejor. la vía de comunicación de Ilunum a Cástula ya que existe una sombra visual desde el sitio madre de Peñarrubia hacia Nascent. Del mismo modo, las laderas bajo los cíngulos situados al sur de la ciudadela, tanto Peñarrubia-l como 2, están repletas de materiales cerámicos, quizá procedentes del mismo hábitat, pero sin descartar en ningún momento la posibilidad de ocupación de las cuevas en las propias rocas, tampoco. en forma de santuario o como refugio de pastores de la Edad del Bronce o del mundo Ibérico.
Estimamos que la población podría en algún momento llegar a un máximo de 3.000 personas según el área de la ciudad y los hogares. En el punto NO, sobre el promontorio de la meseta, también son visibles restos, en los que hay riquísimos azulejos romanos (hay centenares) y donde aparecen fragmentos de cerámica sigillat. Probablemente estemos ante un asentamiento romano para controlar y vigilar el trazado cuando el territorio fue romanizado y el núcleo ibérico se extinguió o fue asimilado.
MATERIALES
También de sigillatas, pero sólo en el ángulo occidental del reducto de la acrópolis, lo que nos remonta a los siglos I y II d.C. Ha aparecido un fragmento de ánfora romana del tipo Dressel IC, de finales del siglo II o principios del I a.C., así como asas de otras ánforas romanas. La simple exploración del interior de la ciudadela nos permite recoger varios fragmentos de faleatas ibéricas y planchas de bronce.
Cabe destacar la presencia de varios fragmentos de roca volcánica procedentes de la chimenea de Cancarix (Agramón, Hellín), a unos 50 km. Se observa la presencia de grandes contenedores de almacenamiento fijos, tipo ánfora 8 (fig. 1, núm. 8) y 9 (fig. La cronología general de todos estos hallazgos se sitúa en cualquier momento de la fase plena de la cultura ibérica, durante el Siglos IV-II a.C.
A este lote de materiales hay que sumar un tercer fragmento de otra placa pintada con complejos motivos geométricos, cuya morfología con el borde hacia el exterior con una pequeña forma cóncava/convexa se asemejaría a la forma F6L!M1443e o i de Lamboglia (1952) 39 y plato de Morel. Es decir, estamos ante una imitación íbera de la cerámica campaniana que puede atribuirse a mediados o principios de la segunda mitad del siglo II a.C. Estas dos piezas podrían incluirse en la forma Coimbra 1, es decir, ánforas de gran tamaño; y dentro de ella en la Variante 2 (García Cano, 1997: 128j41.
Cronológicamente, estas vasijas se desarrollan a lo largo de todo el periodo completo y tardío de la cultura ibérica. En esta zona de poco material se observa un fragmento de boca de ánfora con el borde engrosado hacia dentro y volteado hacia fuera con una mínima moldura que la distingue del cuello, n.º Fig. Puede considerarse dentro de la variante 1 de la forma Coimbra 1, es decir, ánforas grandes (Carda Cano J28j45. Con una cronología en el asentamiento de referencia desde el siglo III hasta los primeros años del siglo siguiente.
Atalaya Oriental
BIBLIOGRAFÍA (por orden cronológico)
CEAN BERMÚDEZ, A.: Sinopsis de las antigüedades romanas existentes en España, especialmente las pertenecientes a las Bellas Artes, Madrid, 1832. SANZ GAMO, R.: Cultura ibérica y romanización en tierras de Albacete: Siglos de transición, Instituto Albacetense Estudios, Albacete, 1997. Grandes asentamientos y su distribución en el espacio”, II Congreso de Historia de Albacete, Albacete, 2002. Vol.
El enorme pueblo está situado entre dos arroyos, el Canalizo na Poniente y el Fontanar na Naciente, en una pendiente llana que desciende desde 890 m de altura. Al sur, el glacis se une a la península de Peñarrubia, en un paisaje de almendros y cereales. Al este se levantan los macizos rocosos de Picarzos y Peñanubia, y al oeste se suceden las cascadas de los moles Peñas Mellizas y Peña Bolomba, hasta el poblado de Horno Ciego.
DOCUMENTACIÓN GRÁFICA
- CONCLUSIONES
- El período helenístico y la presencia de los cartagineses
- Los esfuerzos de municipalización romanos y la romanización
- Necrópolis y santuarios ibéricos
- Epílogo: El Tolmo de Minateda
66 GONZÁLEZ PRATS, A.: Excavaciones en el yacimiento protohistórico de La Peña Negra, Crevillente (Alicante), Excavaciones Arqueológicas en España, 99, Madrid, 1979. 76 CARRILERO MILLÁN, M.: “El proceso de transformación de las sociedades indígenas de la periferia", Colonia en el sur de la Península Ibérica El tamaño de los yacimientos ibéricos de Elche de la Sierra es coherente con el ya establecido en otros puntos de la península77, es.
Algo parecido ocurre en la torre Peña del Agua y la acrópolis de Peña Rubia. Tampoco podemos determinar qué autoridades o potencias ibéricas gobernaban el territorio recientemente explorado de Elche de la Sierra. Estudio arqueológico de necrópolis ibéricas de la provincia de Albacete, Instituto de Estudios Albacetense.
A día de hoy, en Elche de la SielTa no hay nada comparable al CelTo de los Santos o al Llano de la Consolaciónlol•. RUANO RUIZ, E.: "El Cerro de los Santos (Montealegre del Castillo, Albacete): una interpretación del santuario", Revista de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, 15, Madrid, 1988. Poco sabemos del lealtad que mostraron estas tribus íberas del alto Segura en presencia de los cartagineses.
Problemas de la romanización de Hispania en la encrucijada de las guerras civiles”, Studien :ur Antiken So:ialgeschichte, Colonia,. La presencia romana en esta zona es incuestionable, tanto en la vecina comarca de Hellín-Tabarra como en Elche de la Sierra. : Estudio arqueológico de las necrópolis ibéricas de la provincia de Albacete, Instituto de Estudios Albacetense, Albacete, 1990.
La misma opinión expresó BLÁNQUEZ PÉREZ, 1.: “Lugares de culto en el mundo ibérico. Se observa un claro abandono de la sierra y una concentración en las llanuras fluviales, especialmente en los ríos Segura y Taibilla.