El Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) realiza una serie de recomendaciones a las personas que manipulan alimentos –desde la cosecha, empaque, transporte, venta, preparación y consumo de los alimentos– ante el aumento de casos de fiebre tifoidea reportado por las autoridades de El Salvador.
La bacteria ingresa a las personas a través de la ingesta de agua y alimentos contaminados con la bacteria Salmonella entérica serotipo Typhi. La infección puede ocurrir a través de varios medios, uno de ellos es el consumo directo de agua de pozos, ríos, canales, cisternas y depósitos que ha estado en contacto con heces fecales y orina de personas enfermas o portadoras.
Otra forma del contagio es a través de frutas y
hortalizas que han sido regadas con aguas contaminadas con esta bacteria o cuando el agua contaminada ha sido empleada para las aplicaciones de agroquímicos o para lavar los productos, especialmente aquellos que se consumen crudos o sin cocinar como las frutas, vegetales y algunos mariscos.
Los alimentos de origen animal (leche y sus derivados, carnes, mariscos) y vegetales también pueden contaminarse durante la manipulación de los productos por parte de personas enfermas o portadoras de la bacteria que no realizan buenas prácticas de higiene en la cosecha, proceso de empaque, transporte, manipulación en puntos de venta y preparación de los alimentos.
En ese sentido, debe evitarse que las moscas se posen sobre los alimentos pues pueden llevar por arrastre las bacterias. Incluso al momento de ingerir alimentos, estos pueden contaminarse si la persona que los ingiere no toma las medidas de higiene adecuadas, la más importante de ellas es el lavado frecuente de manos.
Las medidas para reducir el riesgo de contaminación de los alimentos en las áreas productivas son:
OIRSA recomienda medidas para reducir riesgo de
contaminación de alimentos ante reporte de fiebre tifoidea en 28 municipios de El Salvador
Alerta
a) Evitar que heces fecales y orina entren en contacto con las fuentes de agua.
Asegurarse que el agua para riego y otros usos agrícolas no se haya contaminado con heces fecales u orina provenientes de drenajes o de agua escorrentía que haya arrastrado heces de personas que defecan al aire libre.
Las personas que manipulen los alimentos en toda la cadena deben tomar todas las medidas de precaución, como es un lavado de manos con agua potable y jabón.
Evitar que los alimentos se pongan en contacto con superficies que puedan estar contaminadas.
Las frutas y vegetales consumidos crudos deben lavarse con agua potable y desinfectarse usando algunos de los desinfectantes que se venden para este propósito o en su defecto usar cloro o lejía.
Para potabilizar el agua para beber o lavarse las manos, primero asegurarse que el agua esté clara y colocarle 2 gotas de cloro comercial (hipoclorito de sodio al 5-7 %) por litro de agua o bien hervirla.
Al desinfectar frutas o vegetales, lavarlas previamente para eliminar la tierra o basura, agregarle al agua 2 ml de cloro por litro de agua y dejarlos por cinco minutos, en seguida enjuagarlos con agua apta para beber.
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