Servicio Geológico de la Dirección General de Obras Hidráulicas, por financiar las fases iniciales y por poner a disposición las columnas de los sondeos que realizaron en el Valle del Guadiana y en el Campo de Montiel. La persistencia del período seco y las extracciones impidieron la recuperación de los niveles del acuífero y redujeron el aporte de caudal a las Lagunas de Ruidera durante 1989. Las precipitaciones ocurridas durante la primavera de 1990 sugirieron la restauración del sistema hidrogeológico cuando se observaron mejoras menores. en el nivel de las Lagunas de Ruidera y en los arroyos de los manantiales.
Desde esta perspectiva, y sin entrar en la polémica de su sobreexplotación, creemos que el acuífero del Campo de Montiel debería beneficiarse de una serie de medidas especiales encaminadas a preservar el humedal de Lagunas de Ruidera.
OBJETIVOS
Son trabajos de síntesis de la cartografía y de los estudios realizados hasta entonces en el ámbito de cada hoja individual. GONZÁLEZ MARTÍN, ORDONEZ y GARCIA DEL CURA publicaron, también en 1987, un nuevo artículo sobre las Lagunas de Ruidera, en el que trataban de su evolución geomorfológica. 1988b) se realiza un estudio hidrogeológico detallado del embalse de agua subterránea, en el que por primera vez se evalúa la influencia de la explotación de aguas subterráneas en el parque natural Lagunas de Ruidera.
En 1991, el mismo organismo analizó los usos del acuífero del Campo de Montiel, comparándolos con los del acuífero de Llanura Manchega.
RECOPILACIÓN BIBLIOGRÁFICA Y DE DATOS EXISTENTES La primera labor realizada fue la consulta y síntesis de la bibliogra-
TRABAJO DE CAMPO
Durante dicho inventario, además de la ubicación del punto en el Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000 (y 1:25.000 cuando existía la hoja correspondiente), se tomó en cuenta el nivel estático, el caudal de bombeo, la dinámica de niveles, los tiempos de extracción. y caudales específicos. Posteriormente se incorporaron a esta red los piezómetros realizados por el Servicio Geológico de la Dirección General de Obras Hidráulicas: 16 en el Campo de Montiel y 19 en el Valle del Guadiana. Se han establecido dos zonas de estudio: la primera en la zona media norte del acuífero, siendo sus principales desagües el río Guadiana Alto con la laguna de Ruidera y el río Córcoles, y la segunda en el sur del acuífero, drenada por los ríos Azuer y Jabalón y por un conjunto de manantiales que desembocan en la cuenca del Guadalquivir.
Además del control de niveles y caudales en el acuífero, se realizó un seguimiento detallado del desarrollo de las Lagunas de Ruidera, midiendo el nivel del agua en piezómetros situados en las barras de travertino y en las lagunas de San Pedro, Redondilla y Lengua. .
DETERMINACIÓN DEL FUNCIONAMIENTO HIDROGEOLÓGICO DEL ACUÍFERO Y LAS LAGUNAS DE RUIDERA
TECTÓNICA Y ESTRUCTURA
Falla Tomelloso-Villarrobledo: no observable en campo y se infiere de la disposición y comportamiento de los materiales terciarios y cuaternarios presentes en el contacto entre la Llanura Manchega y el Campo de Montiel. Falla Viveros-Montiel: el bloque colapsado es el del sur, apareciendo a lo largo del mismo numerosos afloramientos triásicos en el bloque norte. Parece que las direcciones de plegamiento son E-O en el bloque occidental de la falla Viveros-Ruidera y N-S y NNW-SSE en el bloque oriental.
Sin embargo, en los mapas de la primera serie (1954a y 1955) aparecen pliegues de gran radio e inclinaciones de los estratos jurásicos, que no representan una dirección definida, ni una sensación general de buzamiento, ni muestran deformaciones continuas. se explican por choques puntuales en la vertical. No se puede atribuir a un empuje tangencial, ya que las tensiones tectónicas provenientes del SE habrían deformado los sedimentos más antiguos de la zona intermedia, que sin embargo permanecían horizontales. Estos materiales, que fueron descritos en el capítulo de estratigrafía, se encuentran en las cimas de los cerros más altos de la zona, en elevaciones entre 950 y 1000 metros sobre el nivel del mar.
Con respecto a la edad de la superficie de depósito de la rafia y de la propia rafia, surge un nuevo problema. Es un Cuaternario antiguo al estar incrustado en él la red fluvial, aunque ligeramente incrustado debido a las características climáticas de la zona (escasas precipitaciones). Montiel, con un relieve de erosión provocado por el desmantelamiento del glaciar de la "raña" y de la superficie sobre la que descansaba.
No se producen fenómenos kársticos importantes, aunque sí algunas dolinas, más al este (SÁNCHEZ DE LA TORRE et al., 1969). Podría tratarse de un glaciar escondido con pendiente sur, desarrollado a partir de la divisoria Záncara-Guadiana y extendido en el entorno de El Bonillo.
GEOMETRÍA DEL ACUÍFERO
- LÍMITES DEL ACUÍFERO
En la zona occidental de dicho contacto, el Triásico es mucho menos profundo (entre 14 y 70 metros), que sobresale en el límite occidental del Campo de Montiel. Hacia el sur de la última laguna el espesor jurásico aumenta progresivamente, pasando de 30 metros en la zona del sondeo 90 a 80-90 metros en la zona de cabecera (río Peñarroya, río Pinilla y zona de El Cepillo). Triásico Tardío en la zona de La Solana, llegando al río Córcoles por el este (figura 5.7).
En la zona occidental, las calizas del Jurásico se encuentran horizontalmente sobre el Triásico sin contactos mecánicos. En la zona del piezómetro 55 (El Pedrosillo) el Jura alcanza más de 115 metros y en el embalse de Peñarroya más de 100 metros a ambos lados del valle. El espesor del Jurásico en la parte occidental del valle supera los 100 metros y, junto con el Terciario, los 125 metros.
En la zona del valle se puede observar cómo la corriente del río fue incrustando los materiales del Jurásico y Triásico y depositando el Cuaternario. En la zona este el corte se dirige hacia el NNE (hacia la sonda 118 de El Ballestero) (figura 5.10). Tras esta compleja zona, el espesor del Jurásico vuelve a aumentar hacia el este, alcanzando los 40-50 metros en la zona de Mirone (sondeos 138 a 159) y los 100 metros en El Ballestero.
Al igual que en el tramo VII-VII', el espesor del Jurásico es muy variable, llegando al afloramiento del Triásico en la zona de El Cepillo, condicionado por la presencia de un gran número de fracturas. En la zona de contacto entre ambas unidades, el espesor aumenta hasta los 140 metros (sonda 31); los pozos también cortan materiales del Pliocuaternario y Terciario (calizas del Terciario Superior). En la Llanura Manchega su espesor aumenta significativamente hacia el norte (hacia el oeste en este tramo geológico).
En las cercanías de Laguna Colgada se ha observado una gran cantidad de pliegues que presentan dirección ENE-WW y se ven reforzados por la deformación plástica del Triásico Tardío.
FUNCIONAMIENTO HIDROGEOLÓGICO DEL ACUÍFERO
El análisis de la hidrogeología general del acuífero y de las lagunas se realizó por separado ya que la complejidad del sistema de flujo en estas últimas lo hacía necesario. El acuífero también está delimitado en esta zona por los materiales impermeables de la facies de Keuper, dominando los contactos mecánicos, principalmente hacia el sureste, hasta las estribaciones de la Sierra de Alcaraz (límite norte de la Cordillera Bética). . Se considera la delimitación histórica del acuífero a lo largo de la divisoria hidrológica de las cuencas del Guadiana y del Júcar, que sigue una dirección NNE-SSO.
Al tratarse de rocas de alta permeabilidad, su capacidad de infiltración es muy alta, por lo que no existen verdaderos ríos de agua superficial, la mayor parte del vertido es a través de manantiales. Materiales impermeables: son las arcillas y yesos de la facies Keuper del Triásico Superior, que forman la base impermeable del acuífero y que afloran en gran medida al oeste y sur de la unidad hidrogeológica. Las zonas donde se concentran las fracturas y donde aumentan sus intersecciones son aquellas con mayor flujo de agua subterránea, por lo que la más fácil disolución de las rocas puede provocar un aumento significativo de la permeabilidad.
Con base en la información obtenida durante el inventario, se seleccionó una red de control (Figura 6.2), compuesta por pozos, manantiales y arroyos superficiales, a los que se agregaron piezómetros, que JZS perforó tanto en el acuífero como a lo largo de las lagunas. Tanto en la parte superior de las lagunas como al sur del acuífero, los gradientes son muy suaves, lo que confirma la alta transmisividad que se puede predecir a partir de los excelentes resultados de la mayoría de los pozos. Las sucesivas campañas de medición (realizadas por el Servicio Geológico y posteriormente por la Confederación Hidrográfica del Guadiana), fundamentalmente a partir de 1990, cuando se amplió la red de seguimiento con los primeros piezómetros, permitieron evaluar la evolución del nivel en el acuífero y conocer las zonas donde se producen las mayores caídas.
La Figura 6.3 presenta la evolución de los niveles de agua en pozos y piezómetros situados en la cuenca hasta Lagunas de Ruidera, junto con la precipitación total mensual procedente de la estación meteorológica Ruidera (4-012). La Figura 6.4 muestra la evolución de los niveles en los pozos y piezómetros situados en el sur del acuífero y la precipitación total mensual procedente de la estación meteorológica de Fuenllana (4-028).
MODELO DE FLUJO DE LAS LAGUNAS DE RUIDERA
A partir de la laguna de Tomillas se produce un fuerte aumento del gradiente hidráulico, como se muestra en la figura 5.20. Estos reciben importantes caudales de agua superficial desde los nacimientos del valle de Las Hazadillas, en la margen izquierda de la laguna de Colgada (fig. 5.15). 34; Estudio de seguimiento de la evolución hidrogeológica de los acuíferos de la Mancha Occidental y del Campo de Montiel”.
34;Estudio de seguimiento de la evolución hidrogeológica de los acuíferos de La Mancha Occidental y Campo de Montiel". 34;Estudio de seguimiento de la evolución hidrogeológica de los acuíferos de La Mancha Occidental y Campo de Montiel". Jornada sobre la aplicación de la nueva ley de aguas en la gestión de las aguas subterráneas, Zaragoza, 1988.
34;El impacto de la sobreexplotación del acuífero del Campo de Montiel en el ecosistema de las Lagunas de Ruidera”. 34;Contribución al conocimiento de la hidroquímica de las Lagunas de Ruidera (cuenca alta del río Guadiana)”. 34;Determinantes estructurales de la unidad hidrogeológica Campo de Montiel (provincias de Ciudad Real y Albacete)”.
34;Estudio hidrogeológico del Campo de Montiel y la influencia de la captación de aguas subterráneas en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera ". 34;Estudio hidrogeológico del Campo de Montiely desde/hacia la influencia de la captación de aguas subterráneas en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera ". 34;Informe sobre la evolución de las extracciones y niveles piezométricos en los acuíferos de la Llanura Manchega y Campo de Montiel.
34; Contribución al estudio de la flora y vegetación de las Lagunas de Ruidera y su entorno".