Educar es contribuir a la construcción de la persona humana, de sus capacidades y valores, para que sus acciones trasciendan la vida y transformen sus relaciones con los demás y su entorno. Hablar de competencias y capacidades en el ámbito educativo requiere contextualizar el debate en dos nodos de la dimensión social. El modelo educativo lasaliano se construyó sobre el fundamento cristiano de la integridad de la persona.
Dada la versatilidad de los usos semánticos, es necesario por tanto esbozar un punto de partida para construir nuestro concepto de competencias en el ámbito educativo de la ULSA. La capacidad de integrar información que nos permita distinguir la sensibilidad de la realidad a partir de diferentes análisis. A través de la educación se puede y se debe cultivar la predisposición a captarla y apreciarla.
El desarrollo de capacidades y valores invita a abordar el concepto de bien, unidad, belleza, verdad y reflexión crítica sobre los proyectos de vida de las personas. Diseño e implementación de evaluaciones formativas correspondientes a capacidades y valores en sus respectivas métricas, que dan cuenta de la correspondencia entre acciones y propósitos:. Formar grupos de investigación que cuestionen la intervención de la educación en la adquisición de habilidades y valores, dentro y fuera de nuestra institución educativa.
Promover actividades de investigación encaminadas a evaluar el impacto de la intervención del enfoque de capacidades y valores en el ámbito laboral, y el desarrollo profesional de los egresados de nuestra institución educativa.
PA RAD IGMA SOCIOCOGN ITIV O
Breve esbozo del paradigma sociocognitivo
- Cultura
- Mediación en los procesos de enseñanza y aprendizaje
- Orientación, acompañamiento y tutoría
- Aprender a aprender: autorregulación, autoeficacia y motivación
- Metodologías de enseñanza y aprendizaje
- Evaluación
Mediante el uso de estos artefactos, se puede decir que el aprendizaje se distribuye social y semióticamente más allá de las mentes de los alumnos. Los contenidos tienen relevancia social (de acuerdo con las exigencias de la actual sociedad del conocimiento) y se articulan de manera constructiva y significativa de manera global, sintética y sistémica en el marco de la complejidad. Se centran en la formación general, sólida e integral de los estudiantes, de forma transversal y basada en las dimensiones de la persona, principalmente humana, social, intelectual y profesional.
Articulación del currículo y procesos didácticos con el paradigma sociocognitivo y la perspectiva humanista de la universidad. Finalmente, en cuanto a la intervención de los colaboradores, cabe precisar algo más relacionado con la cultura organizacional mencionada en el enfoque del paradigma sociocognitivo. 9 En el Modelo Educativo de la ULSA, la interculturalidad se entiende como: "...la relación mutua, desde el encuentro hasta la relación entre dos o más grupos culturales, en una sociedad multicultural".
El poder de la mediación destruye todos los determinismos en el desarrollo humano. Por tanto, debemos entender la mediación como una posición humanizadora, positiva, constructiva y empoderadora en el complejo mundo de la relación educativa (Martínez, 2007). 10 La modificabilidad estructural cognitiva (MEC) y el modelo de experiencia de aprendizaje mediado (EAM) son alternativas importantes para el desarrollo de un currículo basado en la sociedad del conocimiento y la gestión de la información.
En la génesis de la teoría sociocultural es destacable la relación entre la cultura de los sujetos y los procesos cognitivos de enseñanza y aprendizaje. La mediación en la ULSA implicaría también el factor humanizador de la transmisión cultural. En el instituto se considera a las personas como fuente de cambio en la cultura y los medios de comunicación.
Comparte tus experiencias, poniéndolas en el lugar del alumno desde el respeto y valorando las opiniones de los demás. Las representaciones cognitivas de consecuencias futuras normalmente funcionan como motivadores de la conducta. Surge a partir de ejemplos de alternativas de decisión que se construyen con los elementos del caso, sin responsabilidad por los efectos de las decisiones.
Esto se hace en función de la naturaleza del ámbito disciplinario en el que se inscribe y de los objetivos que persigue. La evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje, tanto en el aula como en la institución, requiere centrarse en los objetivos requeridos: el desarrollo de habilidades y valores; y el de la institución, en las condiciones que proporcionan los diversos recursos puestos en juego para alcanzar el mencionado objetivo (Román y Díez, 1994).
Sobre la implantación del paradigma sociocognitivo en la Universidad La Salle
Lo discutido hasta ahora demuestra que el éxito en la implementación de los elementos del paradigma cognitivo social analizados en este texto no se logrará mediante esfuerzos aislados de cada uno de los departamentos de la ULSA, ni del personal y estudiantes que conforman el entorno existente. En este sentido, la implementación del modelo educativo de la ULSA, y en particular la implementación de los elementos analizados del paradigma sociocognitivo, implica que el. Por ello, las AC promueven la participación de todos los miembros de la comunidad en todos sus espacios (Díez-Palomar y Flecha, 2010).
Para los efectos de este texto, los temas de mayor interés se definirán en el marco del paradigma cognitivo social y la filosofía institucional de la ULSA. En las AC la idea es que todas las personas estén en igualdad de condiciones en función de sus diferencias. Es necesario adoptar esta idea y revalorizar la importancia de la participación y contribución de diferentes grupos según sus capacidades.
Así, la inteligencia cultural incluye la pluralidad de dimensiones de la interacción humana y es la base del diálogo igualitario en el aprendizaje y las relaciones sociales. Estos fueron desarrollados en el proceso de reflexión grupal de los autores, cuando analizaron el significado que deben tener los elementos del paradigma sociocognitivo aquí mencionado en el contexto institucional de la ULSA. Destinar un tiempo en los cursos de iniciación en la ULSA para que los nuevos miembros de la comunidad universitaria (ya sea a nivel de autoridad, personal docente o académico-administrativo) reconozcan los elementos del paradigma social.
Se trata de la planificación, implementación y evaluación de medidas institucionales que promuevan y faciliten el trabajo colaborativo dentro y entre facultades y la coordinación de la Universidad. Asimismo, incluye la creación o fortalecimiento de programas de tutoría académica en esta materia. Recuperado de http://ceupromed.ucol.mx/revista/. La construcción histórica de la psique, México, Trillas.
Aprendizaje basado en problemas”, Teoría, 13, p. 2011), “El Modelo Integral de Formación de Pregrado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí”, en L. Guzmán (eds.), Innovación Curricular en las Instituciones de Educación Superior, p. 2011b), “Perspectivas, tendencias y desafíos de la innovación curricular”, en L. 2009), “El modelo T como instrumento de evaluación”, Boletín Sociocognitivo, 5, p. 2010), “La pedagogía sociocognitiva como instrumento para la renovación de la educación”, Boletín Sociocognitivo, 12, p.
UNESCO (2008), Declaración y Plan de Acción de la Conferencia Regional sobre Educación Superior de América Latina y el Caribe, Colombia. Modelo educativo Universidad La Salle, México, ediciones De La Salle. 1995), El desarrollo de los procesos psicológicos superiores, Barcelona, Crítica.