Hospitales de Costa Rica
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El Hospital San Juan de Dios cumple 150 años
Discurso del Dr. ManriqueSoloP.
Director del Hospital San Juan de Dios,
conmotivo del 150 Aniversario. Teatro Nacional 3-7-95
l Hospital SanJuan de Dios cumple 150 años.
Se dice y se escribe muy fácil, pero qué cantidad de historia encierra esa simple frase.
Ya antes de la declaratoria del Dr.)osé María Castro Madriz ante la Asamblea de Represen- tantes, émulo de nUestra Asamblea Legislativa.el3 de julio de 1845, siendo Presidente de la República Don José Rafael de Gallegos, se había intentado la creación de un hospital en Cartago con el nombre de San Juan de Dios; intenciones que se remontan al año 1784. pero nunca se llegó a concretar el funcionamiento por problemas económicos y políticos de la época. La declaratoria delDr. Castro Madriz. quien luego tendría gran participación en el desarrollo del Hospital siendo Presidente de la República, dio inicio a una serie de aconte- cimientos para la financiación y reubicación del edificio, que culminaron en 1852 con la decisión para la construcción de instalaciones muy rudimentarias administradas por una Junta de Caridad constituida en setiembre de 1845. muy ligada a la Municipalidad y con el compromiso de atender a los pacientes afectados del «mal de Lázaro». La construcción inicial se concluyó en 1855, con grandes penurias económicas, debiendo atender también a los dementes. que no tenían ubicación.
Los problemas económicos se acrecentaron por falta de apoyo. situación que se refleja en los informes del Secre- tario de la Junta de Caridad que pone de manifiesto las deficiencias de la épocaylos problemas de mantener enfer- mos físicos y mentales en las mismas instalaciones. cuando leemos que «un paciente mató a un practicante de una pedrada yotro incendió su cama con gran peligro para las edifica- ciones»; en otros párrafos leemos que {{de 20 pacientes hospitalizados, salieron cuatro, uno de ellos completamente sano».
En 1856 se pone a prueba por primera vez al Hospital con la epidemia del cóleraylos heridos de la guerra contra los filibusteros con resultados bastante buenos y sobre todo emergiendo el principio de hospital de puertas abiertas, al tratarpor igual a enfermosyheridos nacionales y mercenarios que acudían en busca de ayuda.
En 1861 se cierra el Hospital San Juan de Dios por problemas económicos, provocándose discusiones a todo
nivel y concluyéndose que debería cambiarse su ubicación.
por estar en una zona pantanosa e insalubre. Permanece dos años clausurado y vuelve a funcionar en el mismo lugar a partir de 1863 bajoelgobierno de Don Jesús Jiménez quien transformó la Junta en Hermandad de Caridad y varias medidas que le dieron un soporte económico más o menos estable. Pero no es sino hasta 1873 que dos hechos muy significativos provocan el inicio de un nuevo capítulo en la historiade nuestra institución: La herencia del Presbítero Cecilia Umaña quíen donó su capital y la llegada de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul. que le dan un nuevo giro a la fisonomía y estabilidad financiera y se puede proyectar en un sentido más amplio en beneficio de la salud del pueblo.
En el año 1875 ocurre el primer intento de establecer la docencia en cirugía y obstetricia por parte de los Bachi- lleres en Medicina Diego Robles y Héctor Polini, petición que fue denegada por la Junta de Caridad. aunque poste- riormente se accedió al entrenamiento de parterasy en 188 l cambia la organización administrativa, mejorando la con- tabilidadyencargando al Dr. Carlos Durán, en esa época vocal de la Junta de Caridad, la instalación de la sala de operaciones con un presupuesto de 180 pesos. Los datos estadísticos señalan que en 1893 se hicieron 18 operaciones de cirugía mayor y 300 de cirugía menor, y en 1894 el Dr.
Carlos Durán hace pública su sospecha de la anemia producida por la parasitosis del anquilostoma duodenal. situación que fue corroborada posteriormente en otros países de Centro- américa.
La influencia que el Hospital San Juan de Dios ha tenido en el desarrollo de las Ciencias Médicas en Costa Rica se prolonga al final del siglo diecinueve con el advenimiento de nuestros médicosycirujanos graduados en Universidades de Europa y Estados Unidos, de donde nos llegan Elías Rojas, Gerardo Jiménez, José Maria Soto Alfaro, Federico Zumbado, Rafael Calderón Muñoz, Daniel Nuñezytantos otros que se proyectan al siglo veinte en donde aparece la figura científica indiscutible de Clorito Picado con sus estu7 dios sobre la Patología Tiroidea, los venenos ofídicos y sus avances en la aplicación de la Penicilina que coinci-
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Hospitales de Costa RicaEn la mesa principal del acto de inauguración. Teatro Nacional. El Dr. Edgar Cabezas
s.,
Coordinador General de las actividades; Dr. Alvaro Salas Ch.. Presidente de laC.
c.s.s.;
Ing.José Ma. Figueres O:, Presidente de la República; Dr. Gennan Weinstock. Ministro de Salud;
Dr. Manrique Soto P., Director del Hospital San Juan de Dios
den asombrosamente con los realizados en países con grandes recursos económicos. El soporte que recibió la Facultad de Microbiología, la de Farmacia y la de Enfermería son avances docentes y científicos muy ligados al desarrollo histórico del Hospital, gestándose posteriormente el embrión de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica como culminacióny aporte acedémico de muchas generaciones de médicos de uni versidades de diferentes países, que nos brin- daron los conocimientos necesarios para lograr esa meta.
No está lejos la fecha en que el pabellón Mandas del Hospital San Juan de Dios que albergaba la Sec- ción de Pediatría, bajo la Jefatura del Dr. Carlos Sáenz Herrera se trasladó y se convirtió en el Hospital Nacional de Niños, haciendo realidad el sueño de ese gran Pediatra cuyo nombre lleva orgullosamente su Hospital, dejando una muestra más de la afinidad histórica que nos liga con los principales aconteci- mientos relacionados con las Ciencias Médicas.
Sería Interminable continuar reseñando pasajes históricos alusivos al tema que nos reúne hoy en esta magna ceremonia, cuyo objetivo principal es el de resaltar la importancia de nuestra Benemérita Insti- tución en relación al desarrollo y mantenimiento de nuestro Sistema de Salud. Es por eso que siento la imperiosa necesidad de señalar las deficiencias enormes de
planta física, que atentan contra las buenas intenciones de todo el personal que con gran mística y dedicación trata de mantener la excelencia en e servicio.
Al celebrar el sesquicentenario debemos reconocer que el Hospital está viejo, está obsoleto en gran parte de sus instalaciones que están urgidas de demoler y volver a cons- truir con técnicas modernas que nos permitan desarrollar nuestras actividades en forma eficiente, sin tener que lamentar situaciones negativas provocadas muy a pesar nuestro.
Basándome en el contexto histórico quiero leerles el informe del Ministro de Beneficiencia DI'. Vicente Herrera del año 1876 que cobra asombrosa vigencia en 1995: «El Hospital San Juan de Dios, tal como hoy existe, honra a la República y a la humanidad, pero es indispensable comple- tarlo con el nuevo edificio, para lo cual creo que el Gobierno no negará su poderoso apoyo».
No quiero concluir mi participación en esta inaugura- ción. sin rendir un homenaje a todos los funcionarios del Hospital San Juan de Dios, por su abnegada dedicación al servicio del enfermo, homenaje que hago extensivo a todo el personal retiradoydeseo representarlos a todos simbólica- mente en tres personas que dieron toda su vida al Hospital y que constituyen leyendas vivientes dentro del panorama histórico médico. Me refiero a mis maestros y amigos doctores Jorge Vega Rodríguez, Enrique Aguilar Alfaro y Rodrigo Cordero Zúñiga.
a
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Presente y futuro del Hospital San Juan de Dios
Diswrso del Dr. Alvaro Salas Chaves Presidente Ejeculivo de la
c.e.s.s.
con motivo del 150 Aniversario. Tealro Nacional 3-7-95
hora que el benemérito Hospital San Juan de Dios llega a los 150 años de existencia, se hace necesario revisar su pasado, analizar el presente yproyectar el futuro.
El Hospital San Juan de Dios, el centro médico de mayor tradición en el país, nació cuando apenas habían transcurrido 16 años de vida republicana y desde entonces y hasta el día de hoy: democracia, libertad, educación, así como salud han sido los paradigmas indisolubles que han regido el destino de este país.
El principio de solidaridad enarbolado por nuestros antepasados señaló los primeros pasos de la medicina del país y la apertura del Hospital San Juan de Dios fue una muestra de ello, porque justamente lo hizo para darle abrigo a los menesterosos y a aquellos compatriotas que desde entonces se quedaron al margen del desarrollo y a quienes mediante la caridad primero y las oportunidades después se trató siempre de incorporar al progreso.
La historia del Hospital San Juan de Dios nos reafir- ma que nada permanece estático e inmutable, por el contrario, todo se transforma y las instituciones para salir adelante, necesariamente ti enen que adecuarse al entorno y superar sus propias limitaciones. Esas son lecciones vitales que se des- prenden de un coloso de las dimensiones del Hospital San Juan de Dios.
El proceso de cambio en el San Juan de Dios10llevó a convertirse de un lugar para bien morir en el siglo pasado, en el Hospital más grande e importante de Centroamérica, donde se formaron por años los médicos de Costa Rica.
El Hospital San Juan de Dios, es el testigo de todos los cambios socio-políticos de Costa Rica. A partir de la década de los cuarenta, se constituyó en el crisol en donde se forjan las grandes conquistas sociales, la promulgación de las Garantías Sociales, el Código de Trabajo y la creación de la Caja Costarricense de Seguro Social, entidades que se nutren de las vivencias que se manifiestan detrás de los muros del Hospital San Juan de Dios, en donde las necesidades del pueblo y el intelecto de los hombres y las mujeres, se entrelazan en una vivencia cotidiana.
A partir de la década de los setenta se marca un nuevo hito en la historia de la salud de la patria, caracterizada por
la universalización de los seguros y la adopción de la estrategia de la atención primaria ,fue así corno llegamos con ingresos de una economía pobre y subdesarrollada, a alcan- zar niveles de bienestar y expectativas de vida que hasta entonces solo era patrimonio de naciones ricasydesarrolla- das.
Sin embargo, 150 años después del advenimiento a la vida institucional del Hospital San Juan de Dios, el imperativo histórico nos dice que, las fórmulas que fueron buenas en el pasado deben ser revisadas, actualizadas y repensadas, para buscar nuevos enfoques en un mundo que rompe con las fronteras y poco a poco se nos vuelve uno.
En solo 10 años más tendremos un solo mercado que abarcará desde la Tierra del Fuego, hasta el último rincón al Norte del continente. Así fue establecido en diciembre pasado por todos los presidentesyjefes de gobierno, que se dieron cita en la Cumbre de las Américas en Miami, ese es el curso inexorable de la historia y la salud debe responder a su altura máxima o de10contrario estaremos condenando a toda nación a quedarse al margen.
Es por eso que ya en todos los confines del territorio nacional han escuchado nuestra propuesta, afavordel fomento de estilos de vida saludables, de salvaguardar el medio ambiente y el desarrollo sostenible, porque deahí dependerá en gran medida la extracción del máximo potencial de todos los individuos, sus familias y comunidades que conforman la célula de la sociedad.
Al estado, al igual que lo hizo ayer, le corresponde liderar la garantía de condiciones favorables para el mejo- ramiento de la salud, la provisión de servicios según eleva- dos criterios de solidaridad en el financiamiento, equidad en el acceso y universalidad en la cobertura.
Los servicios de salud deberán ser siempre de exce- lencia, oportunosyágiles, eficientes en el uso de los recur- sos, pero escencialmente humanizados en el trato a los usuarios, porque el ser humano es el ejeymotor de todas nuestras acciones.
Deben promover un modelo de salud basado en la atención integral y contínua del individuo, la familia, la comunidad, en un esquema que concentre su acción en la prevencióny la particip?r.ión comunal, en el diagnóstico,
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Hospitales de Costa Ricaprogramación. control y evaluación de los servicios; en el trabajo en equipos multidisciplinarios; y el desarrollo de mecanismos que garanticen la calidad y la medición del impacto de las acciones sanitarias.
De cara al futuro es necesario que todos los actores sociales se aboquen a la búsqueda de respuestas y soluciones que apoyo en el desarrollo.
Al punto que hemos llegado, lo más dificil es la sostenibilidad de los logros, especialmente si consideramos ]a transición epidemiológica del país, en donde el dilema es afrontar simultáneamente, problemas degenerativos alta- mente prevalen tes en las ciudades y en los grupos de edades mayores, con altos costos para la atenci6n, el tratamientoy control de las enfermedades infecto-contagiosas y de parasitosis, que afectan a las zonas rurales y a nuestra población infantil.
Un país que invierte miles de millones de sus recursos financieros en el sector salud, debe necesariamente .garan- tizarse el uso óptimo de cada centavo y es por eso que estamos empeñados en el mejoramiento gerencial yel au- mento de la eficiencia, mediante el uso de los novedosos mecanismos de monitoreo de la calidad, mediante sistemas de información automatizados.
Los prestares de servicios obligatoriamente debemos hacerlo con el máximo de calidad, en procura de la satisfac- ción de los usuarios y esta debe comprometer toda una estrategia nacional, en procura de la excelencia.
Es por eso que se debe favorecer una cultura organizacional, centrada en el mejoramiento continuo, me- diante el diseño de un esquema de incentivos, para que la remuneración sea proporcional al desempeño y no como ahora, en donde los parámetros son iguales para quien trabaja con denuedoy para quien no lo hace.
Hace 150 años el procer de la patria y expresidente de la república don José María Castro Madriz, al presentar oficialmenteelproyecto para la fundación del Hospital San Juan de Dios, hablaba ante el Congresode la importancia social de procurar la salud.
Hoy, sus palabras siguen vigentes y el compromiso nuestro es elevar el pensamiento y remontarlo, al menos algunas décadas adelante y reflexionar entonces, cuál será la situación de la salud en Costa Rica.
Hace apenas unos días durante un viaje a la com unidad de Monteniy de San Carlos, conversaba con el doctor Rugo Villegas, representante de la Organización Panamericana en nuestro pafsyconcretamos planes, para traer expertos para el análisis de escenarios futuros, porqueel porvenir no ocurre simplemente, también se construye.
Costa Rica quiere y requiere un nuevo sistema de salud que responda mejor a la creciente complejidad, que propicie un desarrollo social justoyalimente una economía vigorosa.
En la encrucijada de esta hora se abre ante la sociedad nacional el camino del cambio, el sendero que de causea la causa de la salud, la vía que conduzca al progreso social y económico, que estará caracterizadopor e!mayor número de oportunidades, a favor de una mayor cantidad de costarricen- ses.
El evocar hoy la historia del Hospital San Juan de Dios es visitar una de las fuentes más rica de nuestra nacionalidad, es percibir en su legado un futuro de esperanza, palpar que lo dejado atrás no puede ser mejor que el devenir, es nutrirnos con el alimento fresco guardado en alacenas viejas.
Hospital San Juan de Dios ha marcado la historia republicana durante sigloymedioyestoy seguro jugará un papel protagónico.
Teatro Nacional. Vista de los asistentes a la inauguración de los actos delJ50 Aniversario del Hospital San Juan De Días.
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