Menéndez Pelayo estuvo en Cataluña en cinco ocasiones: durante los dos primeros años de estudios (entre septiembre de 1871 y junio de 1873); en uno de sus viajes por Europa (septiembre de 1877); en los homenajes de la Academia de Bellas Letras en honor a Milá (abril de 1887); en los Juegos de las Flores en defensa de la lengua y la literatura catalanas (mayo de 1888); y en los Juegos de las Flores en homenaje a Milá y Fontanal (mayo de 1908). Un hombre ante los problemas, el punto heroico de una vida aventurera, contrastado con la sabiduría y el buen sentido de Menéndez Pelay. 19, donde también se reproduce un pasaje de La ciencia española de Menéndez Pelay.
Cambó, íbero de corazón62, estuvo incluso dispuesto a financiar una edición popular de la Historia de España de Menéndez Pelayo. Esta publicación produjo como resultado inmediato una gran difusión de la obra de Menéndez Pelayo y dio lugar a una serie de estudios y disculpas. Mucho se ha dicho (especialmente dentro y dentro del franquismo) sobre la "españolidad" de Menéndez Pelayo, de forma unilateral y fingiendo serlo.
Menéndez Pelayo lo tendría como decano de la Facultad de Filosofía y Letras, lo que continúa las desavenencias entre ambos122. 149 Es interesante el juicio de Menéndez Pelayo sobre la primera parte de La Regenta de su buen amigo Clarín, en Marcelino Menéndez y Pelayo. Marcelino Menéndez y Pelayo de la Academia Española, Dresde, (Gedruckt für die Gesellschaft für romanische Literatur XXX + 105 pp.
En 1910 preparó unas “Advertencias Preliminares” para la segunda edición de la Historia de los heterodoxos españoles192.
Los años universitarios (1871-1878). Profesores y condiscípulos
Para realizar una buena compra, la ayudó un ex profesor de psicología, lógica y ética, gran defensor de la escuela escocesa y de las salchichas caseras. No confiaba mucho ni en el testimonio de sus sentidos ni en las salchichas del mercado. Nada... salvo el discurso inaugural del curso 1854-1855 en la Universidad de Barcelona, que sin duda leyó y estudió Menéndez Pelayo238.
Menéndez Pelayo sucederá a Amador en la cátedra de Literatura de la Universidad Central de Madrid, y Milà será miembro de la corte. En este sentido, la posición de Milá y Fontanal es crucial en la historia de la estética española (que ya incluía nombres como Antonio Gil de Zárate o Federico Gómez Arias), como lo haría más tarde el propio Menéndez Pelayo. Para Jorbo, Menéndez fue alumno de Milá “esencialmente en el campo de la historia de las ideas estéticas y de la historia de la literatura”274.
Tanto en sustancia como en forma se diferencian entre sí como la luz de las tinieblas”280. 24, "la obra europea de Menéndez y Pelayo, aquella a través de la cual España hace su figura más luminosa en la historia de la civilización moderna"; En cualquier caso, el plan es anterior a 1876. Los testimonios que Rubió dejó sobre Menéndez Pelayo son numerosos y siempre generosos en el sentimiento de amistad.
Participó en el homenaje a Milá en los Jocs de 1885 y fue vicepresidente de la Unión Catalana (1898). El hebraísta se convirtió en profesor asistente en la Facultad de Letras de la Universidad de Barcelona. El análisis de las huellas históricas y reales de este pensamiento va mucho más allá de estas páginas, pero quizás los sucesores en el estudio filológico de Menéndez Pelayo (entre Milá, Menéndez Pelayo y Menéndez Pidal se estableció la sucesión necesaria, lo que puede aceptarse con algunos matices ) 327 tratará de la literatura catalana núm.
El detalle no es baladí y subrayaría la importancia de Menéndez Pelayo como 'valorizador' de la literatura catalana, con su riqueza histórica y su independencia. En un artículo de 1876 en la Revista Europea, posteriormente incluido en Ciencia Española, Menéndez Pelayo explicaba la necesidad de la historia de la literatura española. Es de desear que dedique su poderosa canción épica a cantar algunos de los episodios heroicos de la historia del país”.
En la cátedra de Madrid (1878-1898). El auge catalanista
Uno de los actos preparados para Oller fue una comida en la zona montañosa de La Fuente del Francés. El artículo, por cierto, coincidiría con el juicio positivo que emitió Manuel de la Revilla, uno de ellos. En el cincuentenario de la muerte de un gran poeta mallorquín”, La Vanguardia, 15 de octubre de 1972.
Los elogios los recogería José María Quadrado en una reseña de La Veu del Montserrat427. Pero lo que es cierto para la mayoría de los que escriben, no lo es para genios exaltados como usted. muerte del padre.
83: "Menéndez Pelayo no es ni monárquico ni democrático, sino popular, tradicional en el mejor sentido de la palabra". Valera le informó sobre cosas de Portugal y, por supuesto, sobre el desarrollo del iberismo458. Valera no escatimó elogios para Oliveira y de hecho exigió que sea elegido bajo la RAE461.
La segunda parte, es decir, la historia de Portugal, es más valiosa que la historia de la civilización ibérica. Por otro lado, la visión de Menéndez Pelayo sobre las regiones españolas estaba determinada por la cultura, como valor fundamental por encima de la política474. Pero Menéndez y Pelayo sí lo hizo una vez, en un trabajo sostenido y continuo, en la gran revisión a la que sometió la actuación de todos los pueblos peninsulares y su lugar en el concierto de la civilización.
Es van convidar figures literàries castellanes com Zorrilla, literatura occitana com Mistral, i fins i tot hispanistes com Menéndez Pelayo. Don Joseph Torras y Bages a la sessió literària commemorativa de la dedicatòria del monument de Milà", a VV.AA., Milà y Fontanals..., 1912, pàg. al centenari del seu naixement, Barcelona, 1956, pàg.
Menéndez Pelayo escribió sobre Milá a Clarín que era “extraordinario y conocedor de la literatura de la Edad Media, a quien debo mi orientación en este sentido; aquí-. Menéndez Pelayo participó en la configuración de los ocho volúmenes y se encargó de corregir las pruebas.
Director de la Biblioteca Nacional (1898-1912)
Aunque soy catalán hasta la médula, no creo caer en los disparates de los de la restauración llur”603. Nuestros poetas Piferrer, Cabanyes y Costa y Llovera, tuvieron una existencia real en la historia de la literatura española, porque el autor de Los Hetetodoxos españoles se la dotó con su amplio espíritu de justicia. Costa fue inicialmente nombrada de acuerdo con la Real Academia Española "en la clase de extranjeros".
Estelrich, Pollensa, 25 de abril de 1903, Costa recibió el último volumen de Menéndez Pelayo sobre los romances: "Menéndez es siempre el mismo soberano brillante de alta erudición y crítica: ¡no plus ultra!" Creo que podrás hacer uso de mucho de lo que has escrito en los periódicos cuando aparezcan Atlantis y los Idilios, si no recuerdo mal, o en otras obras tuyas. No sé cuál es la carta de respuesta, pero Menéndez Pelayo declinó la invitación.
Parece que Menéndez Pelayo puede quedar excluido de la pasividad castellana que Pallas Montseny denunció a Verdaguer, "el mayor poeta épico del siglo XIX"634. Se anunció la aceptación de Menéndez Pelayo, con la esperanza de que incluso asistiera, y la participación de los profesores de la Universidad Central Bonilla San Martín y Menéndez Pidal638. En la Biblioteca Menéndez Pelayo se conserva un ejemplar del Primer Congreso Internacional de la Lengua Catalana (Barcelona, Estampa d'En Joaquim Horta, 1908).
Un dels seus col·laboradors va ser el dissenyador Miguel Utrillo Morlius, també signant de la carta a Menéndez Pelayo. LXI de la segona part de "Don Quixot" (1911), Catàleg de la Col·lecció Cervàntica formada per Isiodro Bonsoms y Sicart cedida per ell a la Biblioteca de Catalunya (1916), Obra literària de. Segalá pronuncià el discurs inaugural de la Universitat de Barcelona, El Renaixement Hel·lènic a Catalunya (1916), i fou responsable de la publicació de les Obres completes d'Homer (1927).
Además de la carta de los intelectuales, en la prensa de Barcelona se leyeron otras reacciones al rechazo a las elecciones de la RAE664. Miguel de los Santos Oliver publicó un artículo en La Vanguardia en el que lamentaba que un puesto tan alto en la academia estuviera a merced de intereses políticos y que no se hubieran apreciado las evidentes ventajas de alguien que parecía hecho para el liderazgo académico. Fruto de la participación de Menéndez Pelayo en los Jocs de 1908 fue la publicación por la Comisión del Homenatge a Milá del perfil literario del profesor catalán674.