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Inca Garcilaso de la Vega: Vida e historia

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Academic year: 2024

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Hugo Neira está de acuerdo, salvo que señala que a través de la apropiación de la cultura de los dominantes, el Inca Garcilas es una emancipación, siendo un precursor porque es un escritor y pensador de identidades múltiples, un sujeto transnacional. Nuestro célebre escritor nació en los albores de la formación del Perú, en los antiguos dominios del imperio Inca.

Foto de Portada
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Asi como por el lado

Respecto a la relación entre sus padres, Aurelio Miró Quesada, uno de los grandes estudiosos garcilasistas, ilustró esta situación con las palabras: "En todo caso, el chimpu Ocllo nusta -por amor o por la fuerza- se entregó al duro centurión Garcilas" y con ellos simbolizaba la unidad de dos sangres y mundos culturales.

Sin embargo, muchos miembros de las tropas de Alvarado no regresaron a Centroamérica, sino que optaron por quedarse y unirse a los ejércitos españoles que ya habían establecido el dominio en Tahuantinsuya. Entre ellos se encontraba el padre del cronista, el capitán Sebastián Garcilaso de la Vega Vargas, quien eventualmente se convirtió en un vecino prominente de la antigua capital imperial inca y un fiel seguidor de las ideas pisaristas. Unos años más tarde, en 1544, estallaron guerras civiles entre los rebeldes españoles contra la monarquía española debido a la emisión de nuevas leyes que limitaban el poder y los privilegios de los encomenderos y conquistadores en América, asumiendo el padre de Garcilas un papel representativo dentro el partido que comandaba Gonzalo Pizarro.

Sin embargo, al inicio de esta revuelta su participación fue bastante moderada, apoyando las ideas de Pizarro pero negándose a tomar las armas, razón por la cual él y otros españoles residentes en el Cusco que compartían esta posición optaron por trasladarse a Lima y de esta manera. evitar el combate activo con ejércitos insurgentes. Cuando Gonzalo Pizarro y sus seguidores llegan al Cusco, se enfrentan a estos hechos y deciden vengarse de las posesiones de los españoles que habían abandonado la ciudad, llegando incluso a, bajo las órdenes del capitán de artillería Hernando de Bachicao, para disparar cañones. la casa Cusquena donde vivió el pequeño Inca Garcilaso, su madre y el cacique, Juan de Alcobaza, entre otras personas que vivían cerca de ellos.

Uno de los primeros en hacerlo fue el capitán Garcilaso de la Vega, a quien siguieron unos 800 españoles que anteriormente habían apoyado a Pizarro. No sólo los enfrentamientos del encomendero sino también varios episodios de la resistencia inca en Vilcabamba, circunstancias que marcarán su vida y recuerdos. La primera lengua del Inca Garcilaso fue el quechua runa simi, según él mismo lo explicó, enfatizando que esta lengua era "la lengua que ardía en la leche", dando a entender que fue importante la influencia de su madre en su formación en los primeros años. Su educación al lado de su madre y el cuidado de su familia andina son comprensibles por las largas ausencias de su padre, en medio del torbellino de las guerras civiles, así como por los viajes para la administración de la encomienda Cotanera en Apurfmac. . la cercanía se evidencia en otro hecho que también es motivo de exaltación en sus relatos: el cronista aseguraba saber leer los quipus, un antiguo sistema mnemotécnico de nudos y cuentas de hilo, colores a través de los cuales la administración imperial inca podía llevar registros. e incluso sus acciones anteriores.

El capitan Garcilaso ,

Sin embargo, fue alrededor de 1549 cuando cambió el mundo dual en el que vivió y se desarrolló el Inca Garcilaso. El hogar familiar se disolvió y su padre abandonó la convivencia con la princesa inca a causa de las disposiciones de la corona española para todos los nobles españoles en tierras americanas. Casarse legítimamente también con mujeres de la Península Ibérica.La esposa elegida por el Capitán Garcilaso fue Luisa Martel de los Ríos, una joven criolla nacida en Panamá, de sólo 14 años y 30 de diferencia. A pesar de estos hechos, el Inca Garcilaso, que en ese momento tenía 10 años, seguiría viviendo en su casa paterna. La dote de mil 500 pesos que se trajo a la boda ha sido interpretada como un favor del Capitán Garcilaso a la mujer que fuera su compañera, el Inca Garcilaso no dejó de ver a su madre, por quien tenía un gran aprecio.

Tiempo después y debido a la muerte del rebelde Francisco Hernández Girón en 1544, el Capitán Garcilaso recibió su distribución, así. El cronista afirma que sirvió como secretario de su padre, ejerciendo de amanuense y "escriba", otro testimonio de aprecio mutuo. Fue también durante estos años cuando, como herencia anticipada de su padre, recibió la mitad de la finca cocalera Havisca. Ubicado en Paucartambo.

Es en estas circunstancias que muere su querido tío Alonso de Vargas. Este hecho, a pesar del sufrimiento que provoca en el Inca Garcilaso, le permite vivir de las rentas que le hereda su familia en sus disposiciones testamentarias. Aurelio Miro Quesada, gran estudioso de la obra de Garcilaso, ha investigado el amor del Inca Garcilaso por los caballos. Él mismo ha sido definido como un “hombre a caballo de la gineta, la silla con la que se ganó nuestra patria”.

En 1586 murió su tía Luisa Ponce, dejando al Inca Garcilaso en posesión exclusiva de la herencia de su tío Alonso de Vargas, compuesta principalmente por impuestos recaudados sobre la propiedad de los marqueses de Priego, que el cronista tuvo que luchar para recaudar. No se sabe mucho sobre la vida amorosa del cronista, su convivencia con la citada Beatriz de Vega (calificada como una mujer devota y virtuosa). Por lo mismo no pudo reconocer a su hijo Diego, lo cual fue diferente a lo que le hizo su padre, por ser descendiente de la nobleza inca.

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Los pocos sobresaltos que vivió le permitieron dedicarse a la escritura, alentado por algunos clérigos con los que trabó amistad. De esta forma, apareció en Madrid hacia 1590 su primera obra, una traducción del libro del filósofo judío portugués Judá Abarbanel, que tituló La traducción india de los tres diálogos de amor de León Hebreo, realizada del italiano al español por Garcilaso Inca de La Vega. Esta es la primera vez que reclama el título de Inka en su nombre. Esta obra sería muy bien recibida y utilizada por diversos estudiosos, otorgando al cronista -que ya rondaba los 50 años- un distinguido prestigio intelectual.

Obra

Su título completo era: La primera parte de los comentarios reales, tratando del origen de los Incas, los reyes que eran del Perú, su idolatría, leyes y gobierno en la paz y en la guerra; sus vidas y conquistas, y todo lo que fue este imperio y su república antes de que pasaran los españoles. El Inca Garcilaso también incluyó en la portada de esta obra un escudo de diseño propio, que enfatiza sus dos linajes y antepasados, Aurelio Miró Quesada lo describió de la siguiente manera: "Junto a los escudos de Vargas, Figueroa, Sotomayor, de la Vega con 'Ave María'; y todas las demás insignias imperiales de los incas: el sol, la luna, el utu tejido y el maskaipacha." Lo mismo hace con la obra inédita del padre Blas Valera, jesuita que, como él, era lanzador, nacido en Chachapoyas y murió antes de que se publicara su obra, de la misma, que también sufrirá una pérdida y de la que sólo se conservan unos fragmentos quemados, entregados al cronista por el padre Pedro Maldonado de Saavedra, quien conocía los intereses de Inca. Garcilas y la preparación de sus comentarios reales.

Lo cierto es que en esta primera parte el escritor tiene la tarea de resaltar las virtudes de la historia de los Incas. Es también un libro en el que intenta exaltar las virtudes de la antigua civilización inca, comparándola con la de las culturas occidentales y concretamente con Roma, para refutar a quienes todavía pensaban que en estas tierras vivían en permanente barbarie y no estaban. interesado. Reconocieron mayores aportes a los indígenas peruanos. Dentro de la perspectiva providencialista de la época, Garcilaso encumbraba a los gobernantes incas como los primeros civilizadores, labor que habría de completarse con la evangelización traída por los hispanos. Recordamos que para que una obra fuera publicada en estos tiempos se debía obtener el permiso del soberano español y de la iglesia, por lo que el Inca Garcilaso se encargó de aclarar estos conceptos.

El Inca Garcilaso

En los Comentarios Reales el lector encontrará datos sobre la antigua organización y orígenes del Imperio Andino, escritos por un descendiente suyo y no por aventureros españoles, quienes, a juicio del cronista, dieron mayor legitimidad a su obra. Demuestra al mundo el conocimiento de un nuevo espectro cultural y su obra servirá, por tanto, de referencia para muchos europeos que quieran conocer y aprender sobre América. La segunda parte es la continuación de la historia, pero trata del contacto español con los incas y las posteriores guerras civiles por el control de estas tierras.

Andes . Evidencia

Se trata también de un documento de condena, en el que no sólo se hace referencia a los abusos recibidos por los ex gobernantes incas -Túpac Amaru I ya había sido asesinado por el virrey Toledo-, sino también a cómo la corona no permitió que aquellos ex soldados españoles no -entre ellos quién era su padre - Podían disfrutar de la gloria de sus hazañas con un reconocimiento oficial que les sería negado constantemente. Finalmente, y siempre apelando a la visión escolástica cristiana, atribuyó estos acontecimientos a la mano del diablo, lo que dio lugar a un período en el que los objetivos iniciales de la conquista no pudieron realizarse, como consecuencia de sucesivas luchas civiles y políticas contrarias a la evangelización efectiva del pueblo andino. En sus obras, el Inca se luce como producto de la fusión de dos espectros culturales, ambos igualmente presentes en su pensamiento y actuar. El Inca Garcilaso adoptó en su escritura las características de los relatos épicos, combinándolos con otros estilos como la crónica trágica y la visión utópica de la sociedad.

La utopía andina presentada en los relatos registrados en la obra del cronista mestizo servirá de estímulo para las demandas por el regreso de los antiguos gobernantes incas, por lo que la lectura de los comentarios reales estará prohibida en los períodos previos a la independencia peruana. La condena de las trágicas circunstancias que tuvieron que soportar los peruanos en general (nativos y españoles), así como el uso de sus primeras nociones de patriotismo, no hará daño al cronista a perder la fe en el futuro, como lo muestra el prólogo y dedicatoria de la segunda parte del Comentario Real, donde en texto válido y actual se dirige: "A los indios, metas y criollos de los reinos y provincias del grande y rico imperio del Perú, el Inca Garcilaso de la Vega, su hermano, paisano y compatriota: salud y felicidad. Hoy, a cuatrocientos años de la publicación de la obra del cronista cusqueño, se puede decir con absoluta certeza que su obra continúa siendo digna de admiración y fructífero debate entre los académicos peruanos y extranjeros que claramente agradezco sus aportes.

Comision Multisectorial Permanente de Resenas Historicas

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